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Mi hijo, ¿oye bien?

El protocolo Oticon en el estudio de la hipoacusia infantil

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Los audioprotesistas cada vez recibimos en nuestros gabinetes a más padres interesados en saber si sus hijos oyen correctamente.

Una situación ideal para detectar sorderas tempranas, vital en el desarrollo posterior de los bebés; ya que cuanto antes sepamos que existe un problema auditivo antes podremos ayudarles en su rehabilitación e implicar a la familia en la misma.

Por Departamento de Formación de Oticon España.

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¿Cómo sé si mi hijo oye bien? 

Ésta es una pregunta que nos hacen a los audioprotesistas con cierta frecuencia. Una cuestión habitual que hace años era mucho más infrecuente porque sólo ciertas familias, con miembros con problemas auditivos severos, estaban sensibilizadas.

Desde la generalización de las pruebas de cribado neonatal de la audición, la sociedad empezó a tomar conciencia sobre este problema, ocasionando un aumento de consultas sobre el estado auditivo de los niños.

Procedimientos indicados

Existen varios protocolos para conocer si el niño tiene problemas auditivos, como por ejemplo la Prueba de Otoemisiones, desconocida por algunos padres.
Como sabemos, las Otoemisiones Acústicas Evocadas (OAE) miden la respuesta de las células ciliadas externas (CCE) a un estímulo sonoro tal y cómo se produce en un sistema auditivo sano. Pero las CCE pueden estar dañadas y tener audición (hipoacusia pero audición); y al contrario, las CCE pueden estar íntegras y tener pérdida auditiva, aunque esto es más infrecuente en los niños. Por eso, cuando se ha seguido el protocolo de cribado con OAE y no se pasa la prueba hay que hacer un estudio más completo de la audición del niño (generalmente se indica la prueba de Potenciales Evocados Auditivos de Tronco Cerebral
-PEATC- como la prueba a realizar).

El protocolo de estudio de la audición infantil, además de los estudios mencionados de OAE y PEATC, incluye la audiometría tonal, la impedanciometría, la logoaudiometría (si la edad y el estado de desarrollo del niño lo permite) y, en algunos casos, los Potenciales de Estado Estable. En cualquier caso, el primer paso de este protocolo debe consistir en proporcionar a la familia información veraz tanto del proceso como de los resultados que se vayan obteniendo.

La prueba que nos proporciona la información más completa de toda la vía auditiva es la audiometría tonal liminar. Hablar de audiometría tonal aplicada a un niño pequeño puede parecer extraño, aunque todos conocemos las diferentes técnicas que se aplican a diferentes edades. Pero es importante explicar a los padres que el estudio del nivel de audición en un bebé nos proporciona una imagen que no se corresponde exactamente con el umbral tonal preliminar que podemos hacer a un adulto colaborador; pero que, aunque haya una diferencia en los umbrales absolutos, nos permite tener una aproximación bastante fiel a la capacidad auditiva del niño; y que iremos mejorando según crezca y aumente su nivel de colaboración o participación activa.

La propuesta de Oticon

Para ayudar a conocer la respuesta auditiva del niño a los estímulos auditivos e implicar a los padres en el proceso de estudio y rehabilitación, Oticon pone a disposición de los profesionales tres herramientas muy valiosas: ELF, CHILD y PEACH. Las tres se encuentran en Genie y podemos descargarlas cómodamente e imprimirlas para explicarlas y poder entregárselas a los padres. Mediante unos sencillos ejercicios y observaciones, obtendremos las respuestas de su hijo al sonido en el ambiente familiar.

ELF está diseñado para niños desde los 4 meses a los 3 años. Para niños mayores podemos utilizar CHILD y para verificar la audición del niño que ya está utilizando audífonos recurriremos al cuestionario PEACH.

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El primer paso en la rehabilitación o habilitación de la audición en un niño es conocer sus niveles de audición y seleccionar los audífonos adecuados. Y para eso Oticon ha desarrollado la familia de audífonos pediátricos Sensei, con los que podemos realizar la medida RECD con el mismo audífono y molde; y finalmente verificar la adaptación realizada.

Ayudar a que un niño oiga y entienda mejor es un trabajo profesional lleno de recompensas. Oticon es consciente de ello y por eso nos facilita útiles herramientas de estudio y los audífonos más adecuados.

revistagacetaudio@gmail.com

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