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Protegido: Biomarcadores corticales (CAEP) en la verificación y el pronóstico de la rehabilitación auditiva infantil

La hipoacusia infantil representa una de las condiciones más críticas para el neurodesarrollo, con una prevalencia global estimada de entre 1 y 2 por cada 1000 recién nacidos. La importancia de una intervención temprana es un hecho ampliamente aceptado en la comunidad científica, dado que la privación auditiva durante los periodos de máxima plasticidad cerebral tiene efectos negativos profundos y a menudo irreversibles en la adquisición del lenguaje, el desarrollo cognitivo y las habilidades socioemocionales del niño. Gracias a los programas de tamizaje auditivo neonatal universal, se ha logrado reducir la edad media de diagnóstico de la pérdida auditiva a aproximadamente tres meses de vida. No obstante, una vez detectada la pérdida auditiva, el mayor desafío clínico reside en la verificación y validación precisa de las ayudas para dicha pérdida, como los audífonos y los implantes cocleares, especialmente en lactantes y niños pequeños que por diferentes circunstancias (patología asociada, maduración, etc.) no pueden cooperar en las pruebas conductuales tradicionales. Las pruebas de audiometría conductual estándar, aunque fiables y absolutamente esenciales, dependen de las habilidades cognitivas, el estado de alerta y la cooperación del niño, así como de la experiencia y conocimientos del examinador. Gracias a los programas de tamizaje auditivo neonatal universal, se ha logrado reducir la edad media de diagnóstico de la pérdida auditiva a aproximadamente tres meses de vida. Tradicionalmente, para obtener registros objetivos del funcionamiento de la vía auditiva, se han utilizado respuestas evocadas de latencia corta como los Potenciales Evocados Auditivos de Tronco Cerebral (PEATC) o los Potenciales Evocados Auditivos de Estado Estable (PEAEE), que permiten estimar aproximaciones a los umbrales auditivos en algunos casos. No obstante, ambos presentan limitaciones instrumentales significativas para evaluar la eficacia de la amplificación, principalmente porque los estímulos breves que utilizan no logran activar los circuitos de compresión y procesamiento de lenguaje de los dispositivos modernos. Las pruebas de audiometría conductual estándar, aunque fiables y absolutamente esenciales, dependen de las habilidades cognitivas, el estado de alerta y la cooperación del niño, así como de la experiencia y conocimientos del examinador. En este contexto, los Potenciales Evocados Auditivos de Larga Latencia o Corticales (CAEP) han emergido como una herramienta neurofisiológica objetiva de gran valor. Al registrar directamente la actividad de la corteza auditiva primaria y las áreas de asociación, los CAEP permiten verificar no solo si el sonido es detectado por el oído periférico, sino si éste es procesado efectivamente por el cerebro del niño. Numerosas investigaciones se han centrado en estudiar en qué medida los CAEP pueden transformar el proceso de rehabilitación, desde la estimación de los umbrales, hasta la predicción de resultados funcionales y la optimización de los tiempos de intervención clínica o terapéutica. Los Potenciales Evocados Auditivos Corticales son respuestas de latencia larga que se originan principalmente en la corteza auditiva y reflejan funciones corticales de orden superior, incluyendo el procesamiento auditivo y la cognición. En la población pediátrica, el componente más estudiado y clínicamente relevante es la onda P1, una deflexión positiva que típicamente ocurre entre los 100 y 300 ms después de la presentación del estímulo. La latencia de esta onda se considera un biomarcador fundamental de la madurez del sistema auditivo central. Numerosas investigaciones se han centrado en estudiar en qué medida los CAEP pueden transformar el proceso de rehabilitación, desde la estimación de los umbrales, hasta la predicción de resultados funcionales y la optimización de los tiempos de intervención clínica o terapéutica. En niños con audición normal, la latencia de P1 disminuye sistemáticamente con la edad debido a la mielinización progresiva de las vías auditivas y al aumento de la eficiencia sináptica. Durante el desarrollo infantil, el cerebro crea una cantidad ingente de conexiones neuronales (sinapsis). Después, gracias a la experiencia, el aprendizaje y el uso, el cerebro refuerza aquellas conexiones que utiliza más y «elimina» o «debilita» aquéllas que utiliza poco. Es lo que se ha denominado «poda sináptica», que se mantiene muy activa durante toda la infancia y la adolescencia y realmente nunca llega a desaparecer en la edad adulta, aunque se produce a un ritmo mucho menor. Por tanto, la amplitud y latencia de la onda P1 se consideran indicadores de maduración del sistema auditivo. Los estudios de Sharma et al. (1997, 2011) entre otros, indican que la onda P1, componente dominante en los bebés y niños muy pequeños, va perdiendo «protagonismo» con la madurez cortical y la aparición del componente N1-P2 (complejo de ondas corticales con una deflexión negativa (N1) y otra positiva (P2), de aparición más tardía), quedando a menudo «oculta» o «solapada» dentro de este complejo a medida que avanza el proceso madurativo. El componente N1 parece empezar a emerger en torno a los 7-8 años, y el patrón adulto N1-P2 se consolida entre los 11 y los 14 años aproximadamente. Durante el desarrollo infantil, el cerebro crea una cantidad ingente de conexiones neuronales (sinapsis). Después, gracias a la experiencia, el aprendizaje y el uso, el cerebro refuerza aquellas conexiones que utiliza más y «elimina» o «debilita» aquéllas que utiliza poco. Como se ha mencionado, algunos estudios se han centrado en investigar la influencia del uso de dispositivos en la maduración del sistema auditivo mediante el registro de estos potenciales corticales. Para ello se ha registrado no solo el componente P1, sino también el llamado Mismatch Negativity (MMN), un componente cortical que refleja la capacidad del cerebro para detectar automáticamente un cambio en un sonido y que se caracteriza principalmente por ser una respuesta que no requiere atención consciente, y por tanto cuenta con la ventaja de que es fácilmente registrable en niños muy pequeños o adultos con patología o deterioro cognitivo. La investigación de Wang et al. (2023) destaca que en niños usuarios de implantes cocleares, existe una correlación negativa significativa entre el tiempo de uso del dispositivo y la latencia de las ondas P1 y el Mismatch Negativity (MMN). Sus hallazgos indican que un mayor tiempo de estimulación auditiva mediante el IC acelera el procesamiento cerebral del sonido. La MMN es particularmente útil en niños pequeños porque, como se ha mencionado, refleja el procesamiento automático cerebral y la discriminación de estímulos sin requerir atención selectiva, lo que permite grabarla mientras el niño se distrae con videos silenciados. Algunos estudios se han centrado en investigar la influencia del uso de dispositivos en la maduración del sistema auditivo mediante el registro de estos potenciales corticales. Como señalan Soleimani et al. (2021), la maduración de estas respuestas corticales es un indicador crítico de la neuroplasticidad cerebral tras la intervención. Si un bebé no muestra una onda P1 tras un periodo de amplificación adecuado con audífonos, esto puede sugerir una privación auditiva severa o un desarrollo anormal que justifique un cambio de estrategia terapéutica, como la derivación hacia un implante coclear. Pero, aunque hablamos de pruebas objetivas, el registro de los componentes descritos anteriormente está en cierto modo supeditado a la interpretación visual del examinador, y por tanto no exento totalmente de subjetividad. En este sentido Golding et al. (2007) y Guo et al. (2026), describen el uso del sistema HEARLab™, que incorpora procedimientos estadísticos automatizados para detectar la presencia de respuestas, concretamente un algoritmo que calcula la probabilidad de que la señal registrada sea significativamente diferente del ruido de fondo. Un valor de p ≤ 0.05 indica la presencia de una respuesta cortical con objetividad científica. En el estudio de Golding et al. (2007), se demostró que existe una considerable concordancia (rs = 0.65) entre la interpretación de examinadores expertos y el análisis automático. Este avance permite confiar en que los audiólogos con cierta formación y experiencia puedan realizar evaluaciones precisas de la audibilidad en lactantes. Aunque hablamos de pruebas objetivas, el registro de los componentes descritos anteriormente está en cierto modo supeditado a la interpretación visual del examinador, y por tanto no exento totalmente de subjetividad. Por otra parte, los protocolos actuales de CAEP utilizan estímulos de habla naturales: los fonemas /m/, /g/ y /t/ entre otros, o también sílabas como /da/ o /ba/. Estos estímulos representan regiones de diferentes frecuencias, lo que permite una verificación con cierta especificidad frecuencial. La capacidad de evocar respuestas corticales diferenciales para estos sonidos permite al confirmar si el audífono o el implante están proporcionando acceso auditivo a todo el espectro del habla. Pero uno de los interrogantes cruciales en la amplificación pediátrica, es si realmente las respuestas corticales pueden predecir con precisión lo que el niño oye conductual o funcionalmente. Un estudio de Baydan, Batuk y Sennaroglu de 2019 abordó esta cuestión de forma directa al comparar los CAEP con umbrales conductuales en campo libre en niños de 4 a 8 años con hipoacusia moderada a severa equipados con amplificación. Sus resultados revelaron una correlación muy alta (r = 0.86) entre los CAEP evocados a 55 dB SPL y los umbrales auditivos conductuales. Esto parece confirmar que los CAEP son predictores fiables de la audibilidad real en esta población, al menos en la franja de edad estudiada. Uno de los interrogantes cruciales en la amplificación pediátrica, es si realmente las respuestas corticales pueden predecir con precisión lo que el niño oye conductual o funcionalmente. Recientemente, Guo et al. (2026) investigaron la relación entre el Nivel de Sensación (SL) y la probabilidad de detección de la onda cortical. Definieron el SL (Sensation Level) como la diferencia entre la intensidad del estímulo y el umbral auditivo del niño. Sus hallazgos establecieron un umbral clínico crítico: las respuestas corticales se detectan consistentemente cuando el estímulo se presenta al menos a 10 dB por encima del umbral conductual (10 dB SL). Por debajo de este nivel, la probabilidad estadística de detectar respuesta cortical cae drásticamente. Este estudio también cuantificó cómo la latencia de P1 disminuye de forma lineal a medida que aumenta el nivel de sensación y cómo paralelamente su amplitud aumenta. Estos datos refuerzan la idea de que los CAEP no son solo una prueba de «sí o no», sino que su morfología refleja la calidad y sincronía de la señal que llega al cerebro. La implementación de los CAEP puede tener también consecuencias sistémicas en la velocidad y eficacia del proceso de rehabilitación. Según la revisión sistemática de Soleimani et al. (2021), la inclusión de CAEP en el protocolo audiológico permite reducir drásticamente los tiempos de intervención. Específicamente, se ha reportado que el uso de CAEP reduce la edad media de adaptación inicial de audífonos de 9.2 meses a solo 3.9 meses. Aún más impactante es la reducción en la edad de derivación para implante coclear en casos de hipoacusias profundas en los que se ha corroborado que la estimulación con audífonos no es suficiente. Al proporcionar una evidencia objetiva de que el sonido no llega a la corteza cerebral a pesar de una amplificación adecuada, y siempre tomando paralelamente en consideración las pruebas conductuales especialmente las verbales, los especialistas pueden referir al niño para IC a una edad media de 8.2 meses, en comparación con los 20.2 meses observados en protocolos tradicionales que dependen solo de la «validación» conductual. Esta precocidad asegura que el niño reciba la estimulación más adecuada en el momento de mayor potencial neuroplástico. Además, como se señala en esta revisión, los CAEP han demostrado ser eficaces para validar tecnologías avanzadas en audífonos, como el «frequency lowering» o «compresión/transposición frecuencial», mostrando mejoras significativas en la detectabilidad cortical de fonemas agudos que antes eran inaudibles. Otro valor importante atribuido recientemente a los potenciales corticales es el psicopedagógico. Muchos padres se sienten abrumados por la invisibilidad de la pérdida auditiva; al ver en la pantalla una representación visual clara de la respuesta cerebral de su hijo ante el sonido, logran comprender mejor el diagnóstico y el beneficio del tratamiento. Los estudios indican que el uso de CAEP de forma protocolizada reduce significativamente la resistencia de los padres al uso constante de audífonos, especialmente en casos de pérdidas auditivas leves a moderadas, bajando la tasa de rechazo del 40% al 19%. Del mismo modo, los audiólogos encuestados por Punch et al. (2016), expresaron que el uso de CAEP les brindaba una mayor confianza en sus decisiones clínicas, especialmente en lactantes de 4 a 12 meses. Muchos padres se sienten abrumados por la invisibilidad de la pérdida auditiva; al ver en la pantalla una representación visual clara de la respuesta cerebral de su hijo ante el sonido, logran comprender mejor el diagnóstico y el beneficio del tratamiento. Así las cosas, parece que los potenciales evocados auditivos corticales pueden llegar a considerarse una herramienta de primer orden para la Audiología pediátrica actual. Es un reto ineludible para la especialidad favorecer y promover la formación específica de los audiólogos pediátricos en la correcta realización e interpretación de estas pruebas, de forma que los CAEP se constituyan en un instrumento elemental de verificación cruzada junto con las pruebas conductuales u otras pruebas objetivas. A pesar de sus limitaciones, como la influencia del estado de alerta y el hecho de evaluar preferentemente el mejor oído en campo libre, los CAEP pueden cerrar la brecha inicial de incertidumbre entre el diagnóstico electrofisiológico y la validación conductual. Su implementación rutinaria no solo mejorará la precisión técnica de los ajustes, sino que fortalecerá la adherencia familiar al tratamiento, garantizando que cada niño con pérdida auditiva reciba la estimulación necesaria para alcanzar su máximo potencial lingüístico, social y cognitivo. Parece que los potenciales evocados auditivos corticales pueden llegar a considerarse una herramienta de primer orden para la audiología pediátrica actual. Bibliografía: Baydan, M., Batuk, M. O., & Sennaroglu, G. (2019). Relationship between aided cortical auditory evoked responses and aided behavioral thresholds. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 125, 98–102. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2019.05.015 Golding, M., Pearce, W., Seymour, J., Cooper, A., Ching, T., & Dillon, H. (2007). The relationship between obligatory cortical auditory evoked potentials (CAEPs) and functional measures in young infants. Journal of the American Academy of Audiology, 18(2), 117–125. Guo, Q., Meng, C., Lyu, J., Li, Y., & Chen, X. (2026). Objective evaluation of hearing aids fitting efficacy in pediatric populations using cortical auditory evoked potentials. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 200, 112651. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2025.112651 Sharma, A., Don, M. F., & Spahr, A. J. (1997). Developmental changes in P1 and N1 central auditory responses elicited by consonant-vowel syllables. Electroencephalography and Clinical Neurophysiology/Evoked Potentials Section, 104(6), 540–545. https://doi.org/10.1016/S0168-5597(97)00066-6 Sharma, A., Cardon, G., & Campbell, J. D. (2011). Clinical application of the P1 cortical auditory evoked potential biomarker in children with sensorineural hearing loss and auditory neuropathy spectrum disorder. Seminars in Hearing, 32(2), 147–157. https://doi.org/10.1055/s-0031-1277237 Soleimani, M., Rouhbakhsh, N., & Rahbar, N. (2021). Towards early intervention of hearing instruments using cortical auditory evoked potentials (CAEPs): A systematic review. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 144, 110698. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2021.110698 Wang, X., Lin, Z., Guo, Y., Liu, Y., Zhou, X., Bai, J., & Liu, H. (2023). Correlation between cortical auditory evoked potential and auditory speech performance in children with cochlear implants. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 172, 111687. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2023.111687 CV Autor Audióloga / Audioprotesista Licenciada en Pedagogía y Máster de Logopedia. Técnico Superior en Audiología Protésica. Especializada en Audiología Infantil y Evaluación de los trastornos del PAC en RV Alfa Centros Auditivos. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Myriam González

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Protegido: «MASKING DILEMMA» («Dilema de enmascaramiento»).

El enmascaramiento es, probablemente, una de las técnicas que más dudas y quebraderos de cabeza genera en el audiólogo que inicia su actividad clínica. Aunque la experiencia permite dominarlo en un tiempo relativamente corto en la mayoría de los casos, siguen existiendo situaciones complejas que continúan suponiendo un reto en la práctica diaria. Entre ellas destaca el denominado «masking dilemma» o «dilema de enmascaramiento», una circunstancia clínica que puede dificultar la obtención de umbrales fiables en determinados pacientes. En este artículo revisaremos en qué consiste este fenómeno, por qué aparece y cuáles son las estrategias para abordarlo. En 1959, los investigadores Lidén, Nilsson y Anderson publicaron el artículo «Masking in Clinical Audiometry» 1, considerado uno de los trabajos fundacionales de la Audiología moderna. Su principal aportación fue transformar el enmascaramiento audiométrico, cuya aplicación hasta ese momento  se realizaba de manera empírica, con poca estandarización y sin criterios uniformes, en un procedimiento basado en criterios científicos y cálculos precisos. El problema que intentaban resolver era fundamental para la fiabilidad de la audiometría. Cuando se presenta un tono en un oído mediante auriculares, parte del sonido puede transmitirse por vía ósea a través del cráneo y llegar al oído contrario. En estos casos, el paciente podría estar respondiendo con el oído no evaluado, alterando los resultados de la prueba. Para evitarlo, es necesario introducir un ruido enmascarador en el oído contrario, bloqueando su participación en la prueba. El artículo introdujo las bases matemáticas del enmascaramiento. El trabajo también tuvo un impacto importante en el desarrollo tecnológico en Audiología. Coincidió con la creación del generador de ruido de enmascaramiento White Noise Masking Generator Model M4, diseñado por el propio grupo de Lidén. Hasta ese momento, el enmascaramiento se realizaba habitualmente con ruido blanco de banda ancha, un estímulo poco específico sobre enmascaramiento. Los autores demostraron que el uso de «narrow band noise» o ruido de banda estrecha, centrado en la misma frecuencia del tono de prueba, permitía un enmascaramiento más preciso y eficiente. Este avance contribuyó a que el ruido de banda estrecha se consolidara como el estándar clínico desde la década de 1960. El estudio de Lidén y colaboradores fue el primero en describir los principios que darían lugar a lo que poco después se conocería como «masking dilemma» o «dilema de enmascaramiento», descrito por primera vez por Naunton en 1960 en su artículo «A Masking Dilemma in Bilateral Bone Conduction Deafness» 2. En dicho artículo, Naunton describió dos fenómenos clave que condicionan la validez del enmascaramiento audiométrico: el infraenmascaramiento (undermasking) y el sobreenmascaramiento (overmasking). Ambos fenómenos aparecen cuando la cantidad de ruido aplicada al oído no explorado no es la adecuada. Naunton describió dos fenómenos clave que condicionan la validez del enmascaramiento audiométrico: el infraenmascaramiento (undermasking) y el sobreenmascaramiento (overmasking). Ambos fenómenos aparecen cuando la cantidad de ruido aplicada al oído no explorado no es la adecuada. El infraenmascaramiento (undermasking) ocurre cuando el ruido aplicado al oído no explorado no es suficiente para impedir que este siga percibiendo el tono de prueba. En esta situación, el paciente puede responder con el oído contrario al que se pretende evaluar, lo que conduce a resultados poco fiables. De este modo, los umbrales obtenidos pueden sugerir una audición mejor de la real y ocultar la verdadera gravedad de la pérdida auditiva en el oído examinado. Naunton señaló que este fenómeno es especialmente probable cuando existe una gran diferencia auditiva entre ambos oídos o cuando la transmisión transcraneal del sonido supera la atenuación interaural esperable o efectiva para ese tipo de transductor. El infraenmascaramiento (undermasking) ocurre cuando el ruido aplicado al oído no explorado no es suficiente para impedir que este siga percibiendo el tono de prueba. En esta situación, el paciente puede responder con el oído contrario al que se pretende evaluar, lo que conduce a resultados poco fiables. El sobreenmascaramiento (overmasking) se produce cuando, debido a los umbrales, el ruido necesario para enmascarar el oído mejor es de alta intensidad y también afecta al oído que se está evaluando, interfiriendo en su capacidad para percibir el tono de prueba. Cuando esto ocurre, resulta difícil obtener umbrales auditivos fiables, ya que el propio enmascaramiento altera la respuesta del oído explorado. Esta situación aparece con especial frecuencia en pacientes con hipoacusia de conducción bilateral, en los que la transmisión del sonido favorece que el estímulo enmascarante afecte simultáneamente a ambos oídos. El sobreenmascaramiento (overmasking) se produce cuando, debido a los umbrales, el ruido necesario para enmascarar el oído mejor es de alta intensidad y también afecta al oído que se está evaluando, interfiriendo en su capacidad para percibir el tono de prueba. Naunton demostró empíricamente que en determinados casos es imposible lograr un enmascaramiento efectivo, definiendo el fenómeno del «dilema de masking» en audiometría clínica. El dilema de enmascaramiento aparece cuando el nivel de ruido necesario para impedir que el oído no evaluado participe en la prueba es tan alto que termina afectando también al oído que se está explorando. En ese momento surge un problema clínico: si el ruido es insuficiente, el oído contrario sigue respondiendo; pero si se aumenta demasiado, el propio oído evaluado comienza a verse enmascarado. Como consecuencia, no puede obtenerse un umbral auditivo fiable, ya que cualquier nivel de enmascaramiento capaz de aislar un oído altera simultáneamente la respuesta del otro. El dilema de enmascaramiento describe pues, una limitación física del método audiométrico monoaural que impide obtener resultados fiables. Para comprender este fenómeno es fundamental recordar cómo varía la atenuación interaural en función del tipo de transductor utilizado. La atenuación interaural se define como la pérdida de intensidad que experimenta el sonido al atravesar el cráneo hasta alcanzar el oído contralateral, y constituye un factor clave en la aparición del fenómeno de audición cruzada en audiometría tonal. En la práctica clínica se utilizan valores de referencia ampliamente aceptados 3 para estimar de forma conservadora esta atenuación según el transductor empleado: En auriculares supraaurales, la atenuación interaural se sitúa aproximadamente en torno a 40 dB HL. En auriculares de inserción, esta atenuación aumenta, considerándose habitualmente un valor clínico conservador de 60–70 dB HL (frecuentemente 60 dB HL). En conducción ósea, la atenuación interaural se considera prácticamente nula (0 dB HL), ya que la vibración se transmite directamente a través del cráneo. Es importante recalcar que estos valores no deben interpretarse como medidas absolutas, sino como criterios clínicos prácticos y conservadores que permiten estimar el riesgo de audición cruzada. Aunque existen múltiples estrategias de enmascaramiento audiométrico, la literatura internacional y las principales guías clínicas continúan considerando el Método de la Meseta  como el procedimiento de referencia para el enmascaramiento tonal. La atenuación interaural se define como la pérdida de intensidad que experimenta el sonido al atravesar el cráneo hasta alcanzar el oído contralateral, y constituye un factor clave en la aparición del fenómeno de audición cruzada en audiometría tonal. El Método de la Meseta (plateau method) en Audiología fue enunciado por la audióloga Jean Desmond Hood y se publicó formalmente en 1960 en el artículo «The Principles and Practice of Bone Conduction Audiometry» 4. Fue descrito originalmente en el contexto del enmascaramiento por vía ósea, no de la vía aérea. Hood observó que, al incrementar progresivamente el ruido de enmascaramiento en el oído no evaluado, existía un rango de intensidades en el que el umbral del oído explorado dejaba de desplazarse, permaneciendo estable pese a nuevos aumentos del masking. A esta región estable la denominó «meseta» (plateau) y lo interpretó como la evidencia de que el oído contralateral había sido eficazmente excluido de la respuesta. Fue descrito originalmente en el contexto del enmascaramiento por vía ósea, no de la vía aérea. Hood observó que, al incrementar progresivamente el ruido de enmascaramiento en el oído no evaluado, existía un rango de intensidades en el que el umbral del oído explorado dejaba de desplazarse, permaneciendo estable pese a nuevos aumentos del masking. A esta región estable la denominó «meseta» (plateau) y lo interpretó como la evidencia de que el oído contralateral había sido eficazmente excluido de la respuesta. ¿Qué señales indican al audiólogo que se encuentra ante un dilema del enmascaramiento durante la aplicación del método de la meseta? Para responder a esta pregunta, conviene recordar primero cómo se comporta el método de la meseta en condiciones normales. En este procedimiento, el tono de prueba se presenta al oído evaluado mientras se aplica ruido de enmascaramiento en el oído no evaluado, comenzando desde el nivel mínimo eficaz (umbral+10 dB). Nivel inicial de masking=ACNTE​+10 dB (NTE= Non Tested Ear= oído no testado.) A continuación, el nivel del ruido se incrementa de forma progresiva, en pasos de 10 dB, prestando atención en cada incremento a la posible variación del umbral obtenido en el oído explorado. Aunque existen múltiples estrategias de enmascaramiento audiométrico, la literatura internacional y las principales guías clínicas continúan considerando el Método de la Meseta como el procedimiento de referencia para el enmascaramiento tonal. Cuando, a pesar de estos aumentos sucesivos del enmascaramiento, el umbral del oído de prueba se mantiene estable, se alcanza la denominada meseta. Este punto indica que el enmascaramiento es suficiente para evitar la audición cruzada y, por tanto, que el umbral obtenido es fiable. El signo característico del dilema de masking en este método de enmascaramiento es que la meseta no llega a consolidarse. Esto ocurre porque, cada vez que aumenta el ruido de enmascaramiento, es necesario incrementar también la intensidad del tono de prueba para seguir obteniendo respuesta. El signo característico del dilema de masking en este método de enmascaramiento es que la meseta no llega a consolidarse. Esto ocurre porque, cada vez que aumenta el ruido de enmascaramiento, es necesario incrementar también la intensidad del tono de prueba para seguir obteniendo respuesta. En este punto, el audiólogo queda atrapado entre dos errores: si reduce el ruido, existe riesgo de infraenmascaramiento; si lo incrementa, aparece el sobreenmascaramiento. Una vez que Naunton definió el dilema, abordó en su artículo qué podía hacerse para manejar esta situación. Lejos de proponer una solución universal, el autor asumió que, en determinados pacientes, el problema podía ser intrínsecamente irresoluble. No obstante, planteó varias estrategias para minimizar su impacto. La principal consistía en aumentar la atenuación interaural, cambiando el sistema de transducción. De esta manera se identificaba como el verdadero factor limitante, los auriculares supraaurales convencionales, cuya escasa capacidad de aislamiento favorecía el cruce transcraneal del ruido enmascarador. Por ello, sugirió el uso de sistemas insertados en el conducto auditivo externo con el objetivo de reducir el riesgo de sobreenmascaramiento y ampliar el margen útil del enmascaramiento. El uso de estos sistemas para hacer la audiometría disminuiría las ocasiones en las que el oído contralateral participa en la respuesta, reduciendo así la necesidad de masking. Aunque Naunton planteaba esta idea en 1960 el desarrollo clínico de los auriculares de inserción modernos no se consolidó hasta 1985 con la introducción de los ER-3A Tubephone de Etymotic Research, diseñados por Mead Killion. Estos transductores supusieron un avance decisivo en Audiología al ofrecer un mayor aislamiento acústico y reducir el riesgo de audición cruzada durante la audiometría. Si bien el uso de auriculares de inserción representa la estrategia clínica más aceptada para minimizar el dilema de enmascaramiento al aumentar la atenuación interaural, se han descrito otros enfoques alternativos para abordar esta situación. Lenhardt et al (2006) 5 plantearon procedimientos basados en la interacción binaural por vía ósea, como determinadas variantes de potenciales evocados auditivos y técnicas de lateralización sonora. Sin embargo, estos métodos necesitan equipos específicos y tienen algunas limitaciones técnicas, por lo que no siempre son fáciles de aplicar en la práctica clínica diaria. Por ello, su uso se restringe a al ámbito de la investigación o contextos experimentales. Si bien el uso de auriculares de inserción representa la estrategia clínica más aceptada para minimizar el dilema de enmascaramiento al aumentar la atenuación interaural, se han descrito otros enfoques alternativos para abordar esta situación. Tras demostrar que el dilema de enmascaramiento puede resultar inevitable en determinadas configuraciones audiométricas, Naunton planteó un razonamiento que puede servir de guía clínica para anticipar estas situaciones antes de iniciar procedimientos de enmascaramiento potencialmente infructuosos. Desde un punto de vista práctico, el riesgo de dilema de enmascaramiento puede predecirse, cuando la suma de los air-bone gaps de ambos oídos es igual o superior a la atenuación interaural del transductor empleado: ABGNTE​+ABGTE​≥IA donde NTE (Non-Test Ear) corresponde al oído no evaluado, TE (Test Ear) al oído evaluado e IA a la atenuación interaural del transductor utilizado. Sin embargo, quizá la aportación más relevante de Naunton fue reconocer explícitamente que no todos los casos podían resolverse. En estas situaciones, el clínico debe asumir la limitación técnica del procedimiento y evitar atribuir una precisión artificial a umbrales cuya fiabilidad no puede garantizarse. Bibliografía: (1) Gunnar Lidén, Gunnar Nilsson & Henry Anderson (1959) Masking in Clinical Audiometry, Acta Oto-Laryngologica, 50:1-2, 125-136, DOI: 10.3109/00016485909129175 (2) Naunton, R. F. (1960). A masking dilemma in bilateral conduction deafness. Archives of Otolaryngology, 72, 600–606. (3) British Society of Audiology. (2018). Recommended procedure: Pure-tone air-conduction and bone-conduction threshold audiometry with and without masking. https://www.thebsa.org.uk/wp- (4) Hood, J. D. (1960). The principles and practice of masking in clinical audiometry. The Journal of Laryngology & Otology, 74(12), 1138–1161. (5) Lenhardt, M. L., Goldstein, B. A., & Shulman, A. (2006). Binaural hearing, atresia, and the masking dilemma. International Tinnitus Journal, 12(2), 96–100. CV Autor Audióloga / Audioprotesista Directora de Audiología en Rv Alfa Centros Auditivos y Logopeda. Técnico Superior en Audiología Protésica. Diplomada en Logopedia. Habilitación Tinnitus & Hyperacusis Therapy MC. Experta en Acúfenos e Hiperacusia, tratamiento TRT, Audiología Infantil y Tercera Edad en RV Alfa Centros Auditivos y Logopedia. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Sonia Bajo

A fondo

Avances en el estudio de los trastornos del espectro de la neuropatía auditiva: De la precisión diagnóstica al manejo clínico personalizado.

El trastorno del espectro de la neuropatía auditiva (ANSD, por sus siglas en inglés) ha dejado de ser considerado un enigma clínico para convertirse en uno de los campos más dinámicos y prometedores de la medicina contemporánea relacionada con la audición. Definido inicialmente en 1996 por Starr y colaboradores, este trastorno se distingue por una paradoja biológica fundamental: la capacidad de la cóclea para detectar sonidos a través de las células ciliadas externas (CCE) permanece intacta, mientras que el procesamiento neural y la codificación de las señales sonoras hacia el cerebro se encuentran severamente degradados. Esta disociación, evidenciada clínicamente por la presencia de otoemisiones acústicas (OAE) o microfónicos cocleares (CM) frente a respuestas auditivas del tronco encefálico (ABR) ausentes o distorsionadas, representa aproximadamente del 10% al 15% de los casos de pérdida auditiva neurosensorial permanente en la población pediátrica, una cifra que podría considerarse pequeña, pero que se considera clínicamente relevante. Los avances logrados entre 2024 y 2026 han transformado radicalmente el panorama del ANSD, desplazando el enfoque desde el simple manejo compensatorio hacia intervenciones de precisión biológica y el aprovechamiento de la neuroplasticidad cortical. La neuropatía auditiva se distingue por una paradoja biológica fundamental: la capacidad de la cóclea para detectar sonidos a través de las células ciliadas externas (CCE) permanece intacta, mientras que el procesamiento neural y la codificación de las señales sonoras hacia el cerebro se encuentran severamente degradados. El núcleo de esta transformación reside en la comprensión detallada de la fisiopatología, que ahora, y según recientes estudios, se clasifica según el sitio preciso de la lesión en tres niveles críticos: presináptico, sináptico y postsináptico. Las condiciones presinápticas impactan directamente a las células ciliadas internas, sus receptores sensoriales. Un nivel más allá, las sinaptopatías involucran la «sinapsis de cinta» (ribbon synapse), donde anomalías en la carga de glutamato o en la exocitosis de las vesículas bloquean la señal. Finalmente, los trastornos postsinápticos dañan los terminales dendríticos, los cuerpos celulares de las neuronas del ganglio espiral o sus axones mielinizados. Esta diferenciación no es meramente académica; determina de manera absoluta el éxito de las intervenciones quirúrgicas y terapéuticas. Por ejemplo, se ha descubierto que, mientras las células ciliadas externas son notablemente robustas frente a la hipoxia, las células ciliadas internas y sus terminales nerviosas son extremadamente vulnerables al estrés metabólico perinatal. Esta sensibilidad selectiva explica por qué muchos neonatos que han pasado por unidades de cuidados intensivos (UCIN) presentan perfiles compatibles con ANSD, representando hasta el 30% de las pérdidas auditivas en esta población de riesgo. En estos casos, las alteraciones en la liberación del neurotransmisor glutamato o en la generación del potencial de acción axonal, rompen la sincronía neural necesaria para la percepción del habla, especialmente cuando existe ruido de fondo competitivo. El diagnóstico moderno ha evolucionado para capturar esta complejidad mediante protocolos multimodales y dinámicos. Las nuevas guías de práctica clínica internacionales, como la gCAN de 2026, enfatizan que el diagnóstico no debe ser estático, sino que debe integrar pruebas electrofisiológicas con técnicas de imagen de alta resolución y estudios genéticos. Se ha descubierto que, mientras las células ciliadas externas son notablemente robustas frente a la hipoxia, las células ciliadas internas y sus terminales nerviosas son extremadamente vulnerables al estrés metabólico perinatal. Un hallazgo reciente de gran relevancia clínica es la aparente ineficacia del Chirp-ABR para predecir umbrales conductuales en pacientes con ANSD. Aunque el estímulo Chirp es técnicamente superior al click tradicional para compensar los retardos de la membrana basilar en pérdidas auditivas neurosensoriales típicas (SNHL), en la neuropatía auditiva su capacidad predictiva parece fallar de forma drástica. Así, se ha documentado que el 20% de los niños con ANSD muestran discrepancias superiores a 30 dB entre los resultados del Chirp-ABR y su audición real obtenida mediante audiometría conductual. Esta discrepancia recurrente ha llegado a convertirse en un marcador diagnóstico en sí mismo: según las fuentes consultadas, cuando un niño muestra umbrales electrofisiológicos mucho peores que sus umbrales tonales en la audiometría conductual, la sospecha de ANSD debe ser inmediata. Para refinar este diagnóstico, las técnicas avanzadas de diagnóstico por imagen juegan un papel fundamental, permitiendo diferenciar la ANSD funcional de la deficiencia del nervio coclear (CND), una condición anatómica donde el nervio está ausente o es hipoplásico. El uso de la resonancia magnética (RM) con secuencias T2 en plano oblicuo sagital permite realizar mediciones milimétricas, esenciales para el pronóstico; si el área del nervio coclear es menor al 50% de la del nervio facial adyacente, el diagnóstico se inclina hacia la CND, lo cual es un factor de mal pronóstico para intervenciones como el implante coclear. Además, técnicas innovadoras como la RM de difusión (dMRI) permiten ahora cuantificar la degeneración axonal en el VIII par craneal mediante la densidad de fibra aparente (AFD), la cual correlaciona estrechamente con los umbrales auditivos en pacientes con neuropatía axonal. Esta evaluación estructural se complementa con pruebas vestibulares exhaustivas, incluyendo el potencial miogénico evocado vestibular (VEMP) y la prueba de impulso cefálico por video (vHIT). Se ha descubierto que muchos pacientes con ANSD presentan disfunciones vestibulares ocultas que progresan con la edad, lo que sugiere que estamos ante una «audiovestibulopatía» más extensa de lo que se pensaba originalmente. Las técnicas avanzadas de diagnóstico por imagen juegan un papel fundamental, permitiendo diferenciar la ANSD funcional de la deficiencia del nervio coclear (CND), una condición anatómica donde el nervio está ausente o es hipoplásico. La estratificación del riesgo y el pronóstico también han ganado precisión gracias a estudios de grandes cohortes en el Reino Unido, que han categorizado a los pacientes en subgrupos específicos según su perfil de OAE, CM y ABR. El análisis de estos datos ha revelado, por ejemplo, que el subgrupo identificado como «Grupo 3» —pacientes con ausencia total de OAE y ABR, pero con microfónicos cocleares presentes— representa el perfil de mayor riesgo clínico. Estos niños muestran una probabilidad significativamente mayor de desarrollar sordera profunda conductual (44%) y en consecuencia una necesidad de implantes cocleares mucho más alta (50%) en comparación con otros patrones electrofisiológicos. Se ha descubierto que muchos pacientes con ANSD presentan disfunciones vestibulares ocultas que progresan con la edad, lo que sugiere que estamos ante una «audiovestibulopatía» más extensa de lo que se pensaba originalmente. Por el contrario, se ha clarificado que la presencia de componentes de latencia corta (SLC) en el ABR, picos negativos que aparecen a los 3 ms y que probablemente se originan en los núcleos vestibulares, no tiene valor predictivo sobre el desempeño auditivo final, lo que permite a los clínicos gestionar las expectativas familiares con mayor rigor. La arquitectura genética de la neuropatía auditiva constituye, sin duda, el avance más profundo del último lustro. Actualmente se reconoce que más del 40% de los casos tienen una base hereditaria definida, con más de 20 genes mapeados según su sitio de acción molecular. El gen OTOF, que codifica la proteína otoferlina, es el protagonista indiscutible en la ANSD infantil, siendo responsable de hasta el 41,2% de los casos pediátricos en diversas poblaciones. La otoferlina actúa como un sensor de calcio esencial para que las vesículas sinápticas se fusionen con la membrana plasmática; sin ella, la célula ciliada detecta el sonido pero es incapaz de «entregarlo» al nervio auditivo. Otros genes como el AIFM1 dominan los casos de inicio tardío (con una frecuencia del 18,6% en pacientes adultos), afectando el metabolismo energético mitocondrial y la supervivencia de los axones. En el extremo postsináptico, mutaciones en genes como PJVK (que codifica la pejvakina) o TRPV4 se asocian a neuropatías axonales progresivas como la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth. La arquitectura genética de la neuropatía auditiva constituye, sin duda, el avance más profundo del último lustro. Actualmente se reconoce que más del 40% de los casos tienen una base hereditaria definida, con más de 20 genes mapeados según su sitio de acción molecular. Investigaciones recientes en neuroanatomía han revelado que el desarrollo en los axones del nervio auditivo de los «heminodos» (etapas tempranas en la organización molecular) y los «nodos de Ranvier» (los «sitios» en los que se regenera el potencial de acción), es crítico para la conducción sincronizada, y cualquier anomalía en la colocación de los canales iónicos en estos sitios conduce irremediablemente a la disincronía característica del ANSD. Esta profunda comprensión molecular ha comenzado a abrir la puerta a la era de la medicina regenerativa y la farmacoterapia dirigida, como la terapia génica en mutaciones del gen OTOF o las farmacoterapias experimentales que utilizan nanopartículas para la entrega de corticosteroides y factores neurotróficos como el BDNF, que según recientes investigaciones han demostrado en modelos animales (aún no en humanos), su capacidad de aumentar el recuento de neuronas del ganglio espiral en un 45% y de restaurar en cierta medida la función sináptica. En el ámbito de la rehabilitación técnica, el paradigma ha cambiado de «hacer el sonido más fuerte» a «hacerlo más claro» para que el cerebro pueda procesarlo. Los audífonos convencionales fracasan con frecuencia en la ANSD porque la amplificación, si bien ha permitido mejorar en muchos casos la inteligibilidad en circunstancias favorables, no corrige la distorsión temporal ni la desincronía neural. Sin embargo, el uso de sistemas de micrófono remoto ha demostrado beneficios que trascienden el momento de su uso. Un estudio longitudinal del caso de un niño con neuropatía axonal progresiva reveló que el uso sostenido de este dispositivo no solo mejoró la discriminación del habla en ruido del 38% al 78% en condiciones de prueba, sino que también indujo cambios neuroplásticos positivos en la corteza auditiva. Al proporcionar una señal clara y de alta fidelidad de forma constante, el sistema permite que el cerebro fortalezca sus mecanismos de atención auditiva y procesamiento espacial, mejorando la escucha del paciente incluso en condiciones «no ayudadas» tras dos años de uso. Según los investigadores, este fenómeno se explica por la teoría de la predicción jerárquica, donde una señal mejorada permite que la corteza auditiva optimice la ganancia sináptica y refine su capacidad de «filtrado» de ruido. Para los casos donde la terapia génica aún no es accesible o la tecnología de micrófono remoto es insuficiente debido a la severidad de la pérdida, el implante coclear (IC) sigue siendo hoy día la opción terapéutica de referencia. Investigaciones recientes de casos y controles por pares han identificado predictores críticos de éxito: la activación del IC antes de los 24 meses de edad, el uso de implantes bilaterales y la duración del seguimiento post-activación, son los factores más determinantes para obtener resultados de percepción del habla superiores al 90%. El IC es particularmente efectivo porque «sortea» el sitio de la lesión (especialmente en casos presinápticos o sinápticos como los de OTOF) y estimula directamente el nervio de forma sincrónica mediante pulsos eléctricos. No obstante, el pronóstico sigue siendo variable en casos de neuropatía postsináptica, como los daños causados por kernicterus o hipoplasia del nervio, donde la integridad del propio cableado neural está comprometida. Finalmente, la gestión clínica del ANSD requiere una vigilancia multidisciplinaria estrecha y un enfoque en la educación parental. Se han documentado numerosos casos de «neuropatía auditiva temporal», especialmente en bebés prematuros con hiperbilirrubinemia, donde la función auditiva mejora significativamente o incluso se normaliza en los primeros 12 a 24 meses de vida debido a la maduración de las vainas de mielina y las sinapsis. Por esta razón, las guías actuales sugieren no confirmar un diagnóstico definitivo de permanencia antes de las 10-12 semanas de edad corregida, permitiendo evaluaciones dinámicas periódicas. Este seguimiento cuidadoso, apoyado por el asesoramiento genético para prevenir la recurrencia y guiar la selección del tratamiento, asegura que cada paciente reciba una intervención personalizada basada en su perfil molecular único. En conclusión, el trastorno del espectro de la neuropatía auditiva ha transitado desde un diagnóstico de exclusión hacia una entidad clínica definida por nuevos perfiles biológicos y nuevas opciones terapéuticas. La integración de diagnósticos diferenciales precisos mediante Chirp-ABR y dMRI, el mapeo genético exhaustivo y el desarrollo reciente de la terapia génica, marca el inicio de una era en el diagnóstico y tratamiento de los problemas auditivos. Hoy, gracias a la sinergia entre tecnologías de última generación que promueven la plasticidad cerebral, y los avances biológicos sin precedentes, los pacientes con ANSD cuentan con una perspectiva esperanzadora hacia la comunicación efectiva y funcional, inimaginable hace apenas una década. El trastorno del espectro de la neuropatía auditiva ha transitado desde un diagnóstico de exclusión hacia una entidad clínica definida por nuevos perfiles biológicos y nuevas opciones terapéuticas. Bibliografía: Chen, W., Huang, Y., Bo, D., Lu, P., & Xu, Z. (2024). Measurement of thresholds using Chirp-ABR in children with auditory neuropathy spectrum disorder and sensorineural hearing loss. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 184, 112074. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2024.112074. Jafari, Z., Fitzpatrick, E. M., Schramm, D. R., Rouillon, I., & Koravand, A. (2024). Predictors of cochlear implant outcomes in pediatric auditory neuropathy: A matched case-control study. PLoS ONE, 19(5), e0304316. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0304316. Rance, G., Tomlin, D., Yiu, E. M., & Zanin, J. (2024). Remediation of Perceptual Deficits in Progressive Auditory Neuropathy: A Case Study. Journal of Clinical Medicine, 13(7), 2127. https://doi.org/10.3390/jcm13072127. Smalley, J., & Hole, K. (2021). Prevalence, behavioural, and management outcomes of infants with auditory neuropathy spectrum disorder. Developmental Medicine & Child Neurology, 64(5), 593–599. https://doi.org/10.1111/dmcn.15103. Swain, S. K., & Prusty, V. R. (2025). Auditory neuropathy spectrum disorders: A scoping review. Apollo Medicine, 23(1S), S64–S69. https://doi.org/10.1177/09760016251316630. Wang, H. Y., et al. (2026). Chinese Clinical Practice Guidelines for Auditory Neuropathy (gCAN). World Journal of Otorhinolaryngology-Head and Neck Surgery, 12, 1–24. https://doi.org/10.1002/wjo2.70003. Xie, W., et al. (2026). Auditory Neuropathy: Challenges and Significant Progress in Diagnosis and Treatment. Advanced Therapeutics, 2026, 2500513. https://doi.org/10.1002/adtp.202500513. CV Autor Audióloga / Audioprotesista Licenciada en Pedagogía y Máster de Logopedia. Técnico Superior en Audiología Protésica. Especializada en Audiología Infantil y Evaluación de los trastornos del PAC en RV Alfa Centros Auditivos. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Myriam González

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Protegido: El color de la sala de conciertos influye en la percepción del sonido

Los investigadores informan de una correlación entre el entorno visual de un lugar y el timbre percibido de la música. Según un estudio de la Universidad Técnica de Berlín (Alemania), publicado en JASA por encargo de la Sociedad Acústica de América, el color de una sala de conciertos puede influir en la percepción del sonido por parte del oyente. Los resultados sugieren que el diseño visual de un espacio escénico tiene un efecto cuantificable en el timbre percibido de la música. «La percepción de la acústica de una sala es multidimensional», afirma el autor Stefan Weinzierl. «Así, percibimos las salas como más o menos reverberantes; las percibimos como más fuertes o más suaves, pero también percibimos diferentes timbres: una sala puede parecer cálida, o puede parecer brillante o metálica en su sonido». El color de una sala de conciertos puede influir en la percepción del sonido por parte del oyente. Los resultados sugieren que el diseño visual de un espacio escénico tiene un efecto cuantificable en el timbre percibido de la música. Diseño de estudios de realidad virtual Para evaluar el efecto del color en la percepción del sonido, los investigadores utilizaron plataformas de realidad virtual para simular 12 salas de conciertos de diferentes colores. Los participantes escucharon música grabada en entornos de color rojo, verde y azul, con variaciones de tono, brillo y saturación. La experiencia inmersiva se mejoró con auriculares que utilizaban tecnología binaural, la cual ajustaba el sonido según los movimientos de la cabeza del oyente. Durante el estudio, los participantes escucharon cuatro interpretaciones musicales diferentes —dos de violín y dos de clarinete— y se les pidió que las calificaran en función de su agrado, fuerza, reverberación y timbre. Impacto visual en el timbre y el «gusto» Los investigadores hallaron una clara correlación entre el diseño visual de la sala y el timbre percibido de la música. Los colores más saturados, en particular los verdes y azules fríos, se asociaron con un timbre más frío. Por el contrario, los colores más brillantes dieron lugar a un tono percibido más cálido. El estudio también observó que los participantes reportaron puntuaciones más altas de «agrado» para la música interpretada en salas de conciertos más oscuras. [caption id="attachment_30970" align="alignnone" width="1200"] Imágenes fijas de los distintos colores de las salas de conciertos que se probaron con los oyentes en el estudio. Foto: Drouzas, et al.[/caption] El volumen percibido de la música no se vio influenciado por el color del recinto, un hallazgo consistente con otros estudios psicológicos. Los resultados sugieren que los elementos visuales desempeñan un papel importante en la experiencia auditiva general, un factor que Weinzierl cree que debería tenerse en cuenta en el diseño de los recintos. El estudio también observó que los participantes reportaron puntuaciones más altas de «agrado» para la música interpretada en salas de conciertos más oscuras. «Teniendo en cuenta el esfuerzo que se realiza para mejorar las propiedades acústicas —todo el dinero que se invierte en lograr que una sala de conciertos suene bien—, creo que no se debe pasar por alto que la apariencia visual también influye en el sonido de la sala», afirma Weinzierl. «Si diseñas una sala de conciertos, no olvides considerar su aspecto visual. Tendrá un efecto en cómo se percibe el sonido». «Si diseñas una sala de conciertos, no olvides considerar su aspecto visual. Tendrá un efecto en cómo se percibe el sonido». FUENTE: https://hearingreview.com/

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Protegido: Alergia primaveral y pérdida temporal de audición.

La alergia primaveral constituye una de las afecciones respiratorias más frecuentes durante los meses de mayor concentración de polen, especialmente en individuos sensibles a gramíneas, olivos o cipreses. Sus manifestaciones clínicas más habituales incluyen estornudos, congestión nasal, prurito ocular y lagrimeo. Sin embargo, además de estos síntomas clásicos, las reacciones alérgicas también pueden afectar al sistema auditivo y provocar alteraciones temporales de la audición, una complicación menos conocida pero relativamente frecuente. La relación entre alergia y pérdida auditiva se explica principalmente por la inflamación de las vías respiratorias superiores. Durante una reacción alérgica, la mucosa nasal y faríngea se inflama como consecuencia de la liberación de mediadores inflamatorios. Este proceso puede extenderse a la trompa de Eustaquio, el conducto encargado de comunicar el oído medio con la nasofaringe y de regular la presión interna del oído. Cuando la trompa de Eustaquio se obstruye o funciona de forma inadecuada, el oído medio pierde su capacidad de ventilación y equilibrio de presión. Como consecuencia, puede producirse una acumulación de líquido o mucosidad en el interior del oído medio, lo que altera la correcta transmisión del sonido y genera una disminución temporal de la capacidad auditiva. Muchos pacientes describen esta sensación como si escucharan «bajo el agua» o con los oídos taponados. La alergia primaveral puede provocar una pérdida temporal de audición debido a la inflamación de la trompa de Eustaquio. Entre los síntomas auditivos más frecuentes asociados a la alergia primaveral destacan la sensación de presión u oído lleno, la disminución temporal de la audición, los zumbidos o acúfenos leves, los chasquidos, la autofonía —percibir la propia voz con eco o resonancia— y, en algunos casos, mareo leve o sensación de inestabilidad. Asimismo, puede aparecer dolor o picor en el interior del oído debido al proceso inflamatorio. Los síntomas auditivos más comunes son sensación de oído taponado, zumbidos, presión y disminución de la audición. En determinados pacientes, especialmente en niños o personas con alergias intensas y persistentes, la obstrucción mantenida de la trompa de Eustaquio puede favorecer el desarrollo de complicaciones como la otitis media serosa o secretora. Esta patología se caracteriza por la acumulación de líquido detrás del tímpano y puede comprometer temporalmente la función auditiva. Además, la falta de ventilación adecuada del oído medio aumenta el riesgo de infecciones óticas secundarias. Desde el punto de vista terapéutico, el tratamiento se centra en controlar la reacción alérgica y reducir la inflamación de las vías respiratorias. Los antihistamínicos y los corticoides nasales constituyen las opciones farmacológicas más utilizadas, ya que ayudan a disminuir la respuesta inmunológica y a descongestionar la mucosa respiratoria. De forma complementaria, los lavados nasales con suero fisiológico o soluciones salinas favorecen la limpieza de las fosas nasales y contribuyen a mejorar la ventilación del oído medio. El control de la alergia mediante antihistamínicos, corticoides nasales y lavados nasales suele mejorar los síntomas. Asimismo, se recomienda minimizar la exposición a los alérgenos durante los periodos de alta concentración de polen, especialmente en días ventosos o con elevados niveles ambientales. El seguimiento médico resulta especialmente importante en aquellos casos en los que los síntomas auditivos persisten o empeoran. Aunque la pérdida auditiva asociada a la alergia suele ser reversible y mejora tras el control del cuadro alérgico, es fundamental consultar con un especialista en otorrinolaringología si la pérdida de audición aparece de forma brusca, intensa o se prolonga durante más de una o dos semanas. Una evaluación médica adecuada permite descartar infecciones, otitis u otras patologías del oído que requieran tratamiento específico e inmediato. Diversas instituciones médicas internacionales, como la American Academy of Otolaryngology–Head and Neck Surgery, destacan la importancia de reconocer la relación entre las alergias respiratorias y las alteraciones auditivas para favorecer un diagnóstico y tratamiento precoces. Una pérdida auditiva brusca o persistente requiere valoración médica especializada para descartar complicaciones.

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Protegido: Aural Centros Auditivos presenta su segundo audiolibro «Auri y la magia de escuchar»

La audición desempeña un papel fundamental en el desarrollo del lenguaje y el aprendizaje de los niños. Sin embargo, una pérdida auditiva leve o moderada puede pasar desapercibida, afectando el rendimiento académico y la interacción social de los más pequeños. Para sensibilizar sobre esta realidad y acompañar a los niños en su proceso de adaptación auditiva, Aural Centros Auditivos creó a AURI, su mascota pediátrica. Un proceso colaborativo para dar vida a AURI En 2023, Aural Centros Auditivos decidió crear una mascota que representara su compromiso con los niños. Para ello, uno de sus equipos pediátricos en Madrid propuso diversas ideas, dando lugar a los primeros bocetos elaborados por una logopeda. Posteriormente, se realizó una prueba piloto en la que niños de diferentes edades eligieron su diseño favorito: un dinosaurio. Tras este paso, Aural colaboró con diseñadores para dar con la imagen perfecta de AURI. Una vez definida su apariencia, se invitó a los equipos de Aural a participar en la elección de su nombre. El nombre elegido fue AURI, una combinación entre Aural y dinosaurio, que fusiona muy bien la esencia de este personaje. Y es que Auri es un dino que lleva audífonos, como los niños y niñas que visitan nuestros centros, con el fin de que se sientan plenamente identificados con la mascota. Los audioprotesistas pediátricos de Aural utilizan a Auri en las pruebas que se le realizan a los más pequeños, siempre orientadas a una excelente atención y tratamiento de la hipoacusia, mediante el juego, para lograr la mejor implicación de los niños en su proceso de adaptación. Un dinosaurio tierno y empático elegido por niños y profesionales de Aural es el fiel compañero de aventuras de los más pequeños con pérdida auditiva. «Auri y la magia de escuchar»: un cuento para inspirar y acompañar Con el objetivo de fortalecer el vínculo entre AURI y los niños, Aural Centros Auditivos ha impulsado la creación una serie de cuentos. Las aventuras de Laura y Auri cobran vida en un relato que busca acompañar a los más pequeños en su proceso de adaptación auditiva. En 2026 AURI regresa acompañando a Laura en su camino hacia una mejor audición y nos explica su experiencia en su centro auditivo de confianza y con su logopeda descubriendo la magia de escuchar. Su historia cobró vida en el cuento «Mi nuevo amigo Auri», donde Auri llega a casa de Laura, una pequeña de 3 años con hipoacusia y este año sigue sus aventuras en su segundo audiolibro, «Auri y la magia de escuchar». El libro está disponible en formato audiocuento en Spotify y sitio web de Aural Centros Auditivos, para que los niños puedan escuchar las historias de AURI. Esta versión sonora está pensada especialmente para reforzar el vínculo con la audición a través del disfrute y la imaginación, especialmente en aquellos niños que ya utilizan audífonos y empiezan a descubrir el mundo que les rodea a través de los sonidos. La historia de Auri está disponible en audiocuento para reforzar el vínculo en aquellos niños que empiezan a descubrir el mundo a través de los sonidos. Una iniciativa con propósito Con esta iniciativa, Aural reafirma su compromiso con el bienestar infantil. El proyecto tiene como objetivo normalizar y dar visibilidad a la pérdida auditiva no solo en la población general, sino también entre los más pequeños y su entorno, contribuyendo a que las nuevas generaciones crezcan sensibilizadas y con una percepción natural del uso de audífonos. La creación de esta serie de cuentos se alinea con el propósito de Aural Centros Auditivos de mejorar la calidad de vida de las personas a través de la audición, y refuerza su compromiso con la eliminación del estigma asociado a la pérdida auditiva y la normalización del uso de audífonos poniendo la tecnología al servicio de las personas. Aural Service Kids: un plan de audición único para el mejor cuidado de la salud auditiva infantil En Aural Centros Auditivos cuentan con un plan de audición único, diseñado a medida para cada una de las etapas del desarrollo infantil. Aural Service Kids es el plan de audición creado para niños y adolescentes de 0 a 16 años que incluye múltiples ventajas con una atención audiológica y audio protésica pediátrica especializada. En los centros pediátricos Aural se facilita la mejor calidad auditiva para que los niños accedan y desarrollen el lenguaje, además de ofrecer un acompañamiento a los niños y las familias para toda la vida, con servicios de excelencia y una atención exclusiva. Auri acompaña y representa los valores de Aural Kids y es la única mascota propia de centros auditivos pediátricos retail en la actualidad. Escucha el audiocuento: Cuento digital: https://heyzine.com/flip-book/3aa8007ccd.html

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Protegido: Entrevista con Peter Justesen, Head of Hearing Division.

Para nuestros clientes y socios, todo sigue como siempre. Nuestro papel como socio de confianza permanece inalterado y firmemente anclado como la base de nuestra estrategia. El 16 de marzo se hizo pública la intención de compra de GN Hearing, uno de los principales fabricantes mundiales de audífonos, por parte del grupo italiano de distribución Amplifon. Para comprender el verdadero alcance de este movimiento, también queríamos analizar cómo este acuerdo podría influir en el equilibrio del sector y qué implicaciones podría tener para los profesionales en los próximos meses. Este tipo de transacciones reflejan la evolución natural de una industria en constante transformación.  Invitamos a Peter Justesen, Head of Hearing Division, a compartir sus opiniones. La adquisición por parte de Amplifon ha generado interés en el sector. ¿Qué significa realmente este acuerdo para GN y sus clientes? Para nuestros clientes y socios, todo sigue como siempre.  Nuestro papel como socio de confianza permanece inalterado y firmemente anclado como la base de nuestra estrategia.  Nuestro enfoque está en apoyar el crecimiento empresarial de nuestros clientes y salvaguardar su posición competitiva en el mercado local. El nuevo proyecto de instalaciones en España —y la reciente apertura de la nueva en Brasil— reflejan el crecimiento que GN Hearing ha experimentado a lo largo de los años y su continua inversión en atender a los clientes. Estos proyectos llevan mucho tiempo en marcha y se consideran un paso importante para mejorar aún más el servicio en estos mercados.  El nuevo espacio estará dedicado a reforzar el soporte al cliente y la colaboración diaria con profesionales de la atención auditiva. ¿Seguirá siendo GN Hearing un fabricante independiente y de confianza, y podrán los clientes seguir confiando en su relación, condiciones y acceso existentes? Seguimos 100 % comprometidos a atender a nuestros clientes en todo el mundo, y todos los contratos existentes, marcos de precios y condiciones comerciales siguen vigentes; los acuerdos no cambian como resultado de este anuncio ni de la transacción planificada. El negocio mayorista de GN Hearing continuará operando con una clara separación de las operaciones minoristas de Amplifon. Este tipo de modelo integrado verticalmente no es inusual en la industria auditiva. Lo que importa es la gobernanza en torno a esa separación, y GN Hearing está comprometida a hacerla robusta y transparente. Seguimos 100 % comprometidos a atender a nuestros clientes en todo el mundo, y todos los contratos existentes, marcos de precios y condiciones comerciales siguen vigentes; los acuerdos no cambian como resultado de este anuncio ni de la transacción planificada. ¿Cambiará este acuerdo la hoja de ruta de innovación de GN Hearing o llevará a un trato preferencial para Amplifon en comparación con otros clientes? Con la transacción propuesta, nuestro objetivo no es solo mantener nuestro impulso de liderazgo, sino reforzarlo aún más. Y sabemos que la innovación es una parte clave de ello. Queremos seguir siendo líderes en innovación en nuestro sector. Estamos entusiasmados de poder compartir más sobre nuevos lanzamientos innovadores en el futuro. De cara al futuro, la expectativa clara es que GN Hearing seguirá gestionando y desarrollando activamente su propio portafolio de audífonos de marca, así como las marcas de marca propia de sus clientes. De cara al futuro, la expectativa clara es que GN Hearing seguirá gestionando y desarrollando activamente su propio portafolio de audífonos de marca, así como las marcas de marca propia de sus clientes. ¿Qué mensaje compartirías hoy con los profesionales de la audición, especialmente aquellos que compiten con los centros Amplifon cercanos? El mensaje más importante para los profesionales de la audición es que la división de Hearing de GN seguirá colaborando y apoyando a los profesionales de la audición a nivel mundial, sirviendo al mercado más amplio con las mismas marcas, neutralidad y estándares que hoy en día. Con el tiempo, y sujeto a cierres, se espera que la combinación de ambas empresas proporcione más recursos para invertir en innovación, no menos, con el objetivo de ofrecer un portafolio de soluciones inigualable para profesionales y usuarios de la Audiología. El mensaje más importante para los profesionales de la audición es que la división de Audición de GN seguirá colaborando y apoyando a los profesionales de la audición a nivel mundial, sirviendo al mercado más amplio con las mismas marcas, neutralidad y estándares que hoy en día.

Entrevista

Protegido: Entrevista con Alfonso Ríos subdirector general del clúster del sur de Europa y Brasil de GN

GN, donde la alta tecnología se encuentra con la experiencia del cliente. Hablar con Alfonso Ríos, subdirector general del clúster del sur de Europa y Brasil de GN, significa viajar por algunos de los mercados de Audiología más dinámicos de la actualidad. Responsable de la gestión diaria del clúster que incluye España, Italia, Portugal y Brasil, supervisa realidades muy diferentes que comparten el mismo reto: mejorar el acceso a soluciones auditivas y fortalecer aún más su posición de liderazgo en el mercado. Con una amplia experiencia internacional, ofrece una visión privilegiada de cómo está evolucionando el sector y qué moldeará el futuro de la Audiología. ¿Cómo se llega a gestionar las operaciones diarias de un clúster que cubre mercados tan diferentes como España, Portugal, Italia y Brasil? No ocurre de la noche a la mañana; es el resultado de muchos años trabajando en desarrollo de negocio y en distintos mercados. He tenido la oportunidad de trabajar en países como Portugal, Marruecos, España, Brasil o Italia, lo que me ha permitido entender no solo el sector, sino también las particularidades culturales y empresariales de cada mercado. Esa experiencia es clave cuando lideras una región diversa. El reto consiste en encontrar puntos en común, compartir mejores prácticas entre países y adaptar la estrategia global a las necesidades locales. Para lograrlo es fundamental estar cerca de los equipos y de los clientes: escuchar, conocer cada mercado y trabajar juntos para impulsar el crecimiento, sabiendo que la misma fórmula no funciona en todos los países. ¿En qué se diferencian estos mercados en cuanto al acceso y la distribución de los pacientes? Son mercados con una necesidad clínica común, pero con estructuras de acceso muy distintas. España, Portugal e Italia son mercados más fragmentados, con una mezcla de grandes cadenas y una base importante de independientes. Brasil tiene otra dinámica, destaca el nivel clínico de los profesionales, pero el crecimiento depende más del volumen, el precio y la expansión geográfica, además de un peso relevante del sistema público. En conjunto, el reto es gestionar mercados maduros y de crecimiento a la vez, equilibrando eficiencia y adaptación local. Es fundamental estar cerca de los equipos y de los clientes: escuchar, conocer cada mercado y trabajar juntos para impulsar el crecimiento, sabiendo que la misma fórmula no funciona en todos los países. ¿Existen diferencias relevantes en el comportamiento de los usuarios entre estos mercados? En realidad, las necesidades entre mercados no varían tanto. Nuestro principal reto como empresa tecnológica es trasladar las capacidades avanzadas de nuestros productos al usuario final a través de la experiencia: lo que sienten al utilizarlos y el impacto positivo que eso genera. Esto es algo común en todos los mercados donde opera GN. Si vamos un paso más allá, el reto es seguir impulsando la adaptación de audífonos, reduciendo el tiempo entre la detección de la pérdida auditiva y la solución, y reforzando la concienciación sobre la importancia del diagnóstico y la intervención precoz. Además, está ocurriendo algo claro: los usuarios están volviendo a los entornos físicos. Esto refuerza el papel del profesional, que escucha, acompaña y resuelve necesidades reales, lo cual es una muy buena noticia. Nuestro principal reto como empresa tecnológica es trasladar las capacidades avanzadas de nuestros productos al usuario final a través de la experiencia: lo que sienten al utilizarlos y el impacto positivo que eso genera. Esto es algo común en todos los mercados donde opera GN. En este contexto, nuestro papel también ha evolucionado: ya no se trata solo de explicar características técnicas, sino de ayudar a transmitir y demostrar las sensaciones y la experiencia real que aporta el uso de nuestros productos. ¿Estamos entrando en una fase de consolidación estructural en el sector? Sí, claramente. Este no es un fenómeno puntual, ni cíclico. El sector está entrando en una fase en la que la escala es decisiva para poder invertir en tecnología, marketing, digitalización de pacientes y redes clínicas, se necesita masa crítica. Esto acelera tanto los procesos de consolidación horizontal como vertical. Esto no eliminará a los actores locales —los centros independientes seguirán existiendo— pero redefinirá su papel dentro de ecosistemas más amplios, probablemente como puntos de venta cada vez más especializados. En este contexto, se desarrollarán servicios que aún no están claramente definidos en los protocolos actuales de punto de venta, donde el pago por los servicios se convierte en una realidad y complementa la adaptación de audífonos. Nuestro papel también ha evolucionado: ya no se trata solo de explicar características técnicas, sino de ayudar a transmitir y demostrar las sensaciones y la experiencia real que aporta el uso de nuestros productos. ¿Qué está haciendo GN para ayudar al independiente a día de hoy? Para responder a esta pregunta tenemos que remontarnos 34 años atrás, cuando lo que hoy conocemos como GN Group comenzó su actividad en el mercado español con un posicionamiento muy claro: ayudar al profesional independiente a crecer. Desde entonces, esa cultura se ha transmitido año tras año dentro de la compañía. No nos hemos limitado a adaptarnos al mercado; en muchos casos hemos sido pioneros, creando tendencia e impulsando nuevas formas de trabajar en el sector. Hoy seguimos desarrollando esa misma visión. Somos una empresa tecnológica, pero entendemos que la tecnología por sí sola no es suficiente. Por eso trabajamos en proyectos y servicios que complementan nuestros productos y ayudan a nuestros clientes a analizar su negocio, segmentar a sus pacientes y desarrollar protocolos de actuación alineados con el mercado actual y futuro. Nuestro objetivo es combinar tecnología avanzada con herramientas que mejoren la experiencia en el punto de venta. Esto lo hacemos a través de un trabajo conjunto entre el profesional, su responsable comercial —que actúa como consultor—, el equipo de marketing y el departamento de formación, formado por perfiles clínicos, técnicos y de negocio. Pero quizás lo más importante es que no creemos en soluciones estándar. Cada cliente es diferente, y por eso trabajamos con ellos para diseñar estrategias a medida, poniendo siempre al independiente en el centro. Nuestro objetivo es combinar tecnología avanzada con herramientas que mejoren la experiencia en el punto de venta. A lo largo de estos años hemos acompañado a muchos clientes en su crecimiento, y poder formar parte de ese desarrollo es, sin duda, uno de los mayores motivos de orgullo para nosotros. Lo más importante es que no creemos en soluciones estándar. Cada cliente es diferente, y por eso trabajamos con ellos para diseñar estrategias a medida, poniendo siempre al independiente en el centro.

Entrevista

Protegido: «Crecer hoy en Audiología exige más que nunca: especialización y recursos»

En un contexto de crecimiento sostenido y transformación del sector, Audika continúa consolidando su presencia en España combinando expansión orgánica e integración de centros. Hablamos con David Ruiz, Director General de Audika España, sobre la evolución del mercado, los retos de los profesionales y el papel que jugarán los grandes grupos en los próximos años. ¿Cómo está evolucionando el mercado de la Audiología en España desde el punto de vista del profesional? El sector está viviendo un proceso de transformación importante. Cada vez es más exigente a nivel de especialización, inversión en tecnología y estructura operativa. El sector está viviendo un proceso de transformación importante. Cada vez es más exigente a nivel de especialización, inversión en tecnología y estructura operativa. ¿Qué retos principales están afrontando hoy los propietarios de centros auditivos? Esto hace que muchos profesionales tengan que replantearse cómo quieren posicionarse en los próximos años. Muchos de ellos están encontrando dificultades para crecer o incluso mantenerse en un entorno cada vez más competitivo. Muchos profesionales se enfrentan hoy al reto de seguir creciendo en un entorno cada vez más exigente. Nos encontramos con propietarios en momentos vitales y profesionales muy distintos, y eso es algo que tenemos muy en cuenta desde el primer contacto. Hay quienes se acercan a nosotros porque están pensando en la jubilación y quieren asegurar la continuidad de un proyecto al que han dedicado muchos años. Otros desean seguir creciendo, pero son conscientes de que hacerlo en solitario, por recursos o estructura, cada vez es más complejo. Y también hay profesionales que tienen otros proyectos personales o profesionales, pero no quieren que su centro desaparezca ni pierda el valor que han construido. El crecimiento en solitario es cada vez más complejo. [caption id="attachment_30908" align="alignnone" width="1200"] Centro auditivo Audika, Jerez de la Frontera[/caption] En los últimos años Audika ha experimentado un crecimiento muy sólido en España. ¿Cómo ha evolucionado la compañía? En los últimos años Audika ha vivido una evolución muy positiva en España, con un crecimiento cercano al 18% en 2025 y más de 160 centros en todo el país. El hecho de formar parte del Grupo Demant, líder mundial en salud auditiva, nos aporta una base muy sólida en innovación y conocimiento clínico. Muchos centros independientes están encontrando dificultades. ¿Cuándo debería un profesional plantearse la integración? El sector está viviendo un proceso de transformación muy relevante. Cada vez es más exigente en términos de especialización, inversión en tecnología y capacidad operativa. Esto hace que muchos profesionales tengan que replantearse cómo quieren posicionarse en los próximos años. En ese sentido, las adquisiciones nos permiten no solo crecer como compañía, sino también preservar negocios locales, acompañarlos en su evolución, aportándoles estructura, recursos, una visión a largo plazo y por supuesto siempre respetando su historia y su esencia. La integración es una oportunidad de crecimiento ¿Qué mensaje daría a los propietarios que dudan? En Audika estamos abiertos a charlar con total confidencialidad y sin ningún compromiso. Es importante analizar cada caso de forma individual, nuestro objetivo es construir proyectos que encajen. Buscamos relaciones a largo plazo donde todas las partes se sientan cómodas. El profesional gana respaldo: acceso a tecnología, soporte en gestión, marketing y procesos, además de un entorno donde puede centrarse más en el paciente. El objetivo es facilitar su trabajo y mejorar la calidad del servicio. Buscamos construir proyectos, no absorber centros. ¿Qué papel juegan las adquisiciones? Actualmente, más del 65% de nuestros centros en España se han incorporado a través de procesos de integración. Es una parte importante de nuestro crecimiento, siempre desde una visión de colaboración y desarrollo conjunto. Más del 65% de nuestros centros en España se han incorporado a través de procesos de integración. ¿Qué ventajas ofrece Audika? Mayor desarrollo profesional, continuidad en pacientes y respaldo de una gran estructura. En primer lugar, los equipos profesionales: los empleados del centro pasan a formar parte nuestro grupo con mayores oportunidades de crecimiento y desarrollo profesional. En segundo lugar, algo fundamental para ellos es la continuidad en la atención a sus pacientes. En Audika nos comprometemos a seguir atendiéndolos con la misma calidad, el mismo cuidado y nivel de servicio que el centro les venía ofreciendo. Además, incorporarse a Audika supone contar con el respaldo y la garantía de una gran empresa que forma parte del grupo Demant. Se trata de dar continuidad al proyecto, cuidando a las personas —pacientes y equipos— y reforzándolo con una estructura que aporta estabilidad y futuro. ¿Qué diferencia a Audika? Actuamos con honestidad y transparencia desde el primer momento. No creemos en el modelo del «pez grande que se come al chico», sino en el de dos proyectos que se sientan a valorar si realmente existe un encaje. No creemos en el modelo del «pez grande que se come al chico», sino en proyectos que encajan. ¿Cómo gestionan la integración? Con acompañamiento cercano y respetando la identidad del centro. Es fundamental que la transición sea fluida, con el mínimo impacto para empleados y pacientes. ¿Cómo ve el futuro del sector? El futuro del sector pasa por proyectos que sepan combinar tecnología y especialización, sin perder la personalización ni el cuidado de las personas. La especialización ya no es una opción, es una necesidad. ¿Qué recomendaría a un profesional que está valorando opciones? Hablar sin compromiso, queremos entender sus inquietudes. Creemos que para que una integración tenga sentido, es imprescindible que exista un encaje desde el principio entre su filosofía y la nuestra. Buscamos centros que compartan nuestros mismos valores: el cuidado de los empleados, la atención personalizada al paciente y la importancia de ofrecer un servicio de calidad y cercano. Para finalizar, ¿cómo afronta Audika su crecimiento en España en los próximos años? Nuestro objetivo es seguir creciendo de manera sostenida en España, combinando aperturas y adquisiciones que refuercen nuestra presencia en zonas con alta demanda asistencial. SABER MÁS SOBRE AUDIKA Estamos aquí para escucharte integraciones@audika.es Teléfono: 676 85 03 82 www.audika.es  

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Protegido: Inteligencia Aumentada, la nueva Audiología inteligente de Beltone

La nueva gama de ayuda auditiva, Beltone Envision, incorpora una nueva generación de procesamiento auditivo orientada a mejorar la comprensión del habla y reducir el esfuerzo auditivo en situaciones reales de escucha. La incorporación de Inteligencia Artificial al sector audiológico ha abierto una nueva etapa en el desarrollo de audífonos premium. Sin embargo, el objetivo de estas tecnologías ya no se limita únicamente a automatizar procesos o reducir ruido ambiental, sino a mejorar la capacidad natural del cerebro para interpretar y priorizar la información sonora en entornos complejos. En este contexto Beltone ha desarrollado el concepto de Inteligencia Aumentada, una filosofía tecnológica que busca utilizar la IA como apoyo al procesamiento auditivo natural del usuario, favoreciendo una escucha más clara, intuitiva y con menor esfuerzo. Inteligencia Aumentada, una filosofía tecnológica que busca utilizar la IA como apoyo al procesamiento auditivo natural del usuario, favoreciendo una escucha más clara, intuitiva y con menor esfuerzo. Del procesamiento automático a la ayuda cognitiva Desde hace décadas, Beltone ha desplazado el foco de la Audiología de la simple amplificación hacia la gestión inteligente de la atención auditiva, implantando su concepto de audición orgánica. El reto actual ya no consiste únicamente en «hacer audible» el sonido, sino en facilitar que el usuario pueda desenvolverse con mayor naturalidad en conversaciones grupales, restaurantes, reuniones o espacios con múltiples fuentes sonoras simultáneas, de manera que la ayuda auditiva sea una extensión perfecta del funcionamiento natural del sentido del oído. Los nuevos sistemas basados en redes neuronales profundas (DNN) permiten analizar continuamente el entorno acústico, identificar patrones de habla y ruido, y optimizar dinámicamente el procesamiento sonoro para favorecer la inteligibilidad conversacional. A diferencia de los enfoques tradicionales, o de otras marcas, la Inteligencia Aumentada no pretende sustituir el papel del cerebro humano, sino proporcionarle información sonora más organizada y útil para facilitar su capacidad natural de selección auditiva. Los nuevos sistemas basados en redes neuronales profundas (DNN) permiten analizar continuamente el entorno acústico, identificar patrones de habla y ruido, y optimizar dinámicamente el procesamiento sonoro para favorecer la inteligibilidad conversacional. El cerebro sigue siendo el principal procesador El cerebro es el sistema más eficaz para interpretar el entorno acústico. Incluso en situaciones complejas, el sistema auditivo humano es capaz de focalizar conversaciones, filtrar distracciones y priorizar señales relevantes. La pérdida auditiva dificulta este proceso al reducir la calidad y cantidad de información sonora que llega al cerebro. Por ello, y de acuerdo con su concepto de audición orgánica, la ayuda auditiva inteligente de Beltone, busca restaurar parte de esa capacidad natural mediante sistemas avanzados de clasificación ambiental, direccionalidad y reducción adaptativa del ruido. La combinación de procesamiento espacial, beamforming binaural —una tecnología avanzada de direccionalidad que utiliza los cuatro micrófonos de ambos audífonos juntos para crear una señal enfocada en el habla, mejorando la comprensión en entornos ruidosos al reducir el sonido de fondo— y redes neuronales profundas permite una aproximación precisa y contextual al tratamiento del sonido en tiempo real. Beltone Envision y el enfoque de Inteligencia Aumentada El buque insignia de nueva generación tecnológica de ayuda auditiva es Beltone Envision, la nueva plataforma premium de Beltone basada en una arquitectura DualChip con doble coprocesador inteligente. El sistema integra un Chip 360 encargado de clasificar y adaptar continuamente el entorno auditivo, junto a un chip DNN específico orientado a mejorar el contraste entre habla y ruido. Ambos procesadores trabajan conjuntamente para favorecer una escucha más clara y reducir las distracciones en situaciones acústicamente complejas. Envision incorpora además Intelligent Focus, una estrategia de procesamiento diseñada para destacar el habla relevante y minimizar el ruido no deseado, especialmente en conversaciones grupales y entornos ruidosos. El sistema DNN de Beltone Envision ha sido entrenado con 13,5 millones de frases habladas y millones de parámetros acústicos, permitiendo una adaptación más precisa a situaciones reales de comunicación. Escucha más natural y menor esfuerzo auditivo Uno de los objetivos principales de esta nueva generación de audífonos inteligentes es reducir el esfuerzo auditivo asociado a la escucha prolongada en ruido. La mejora de la relación señal/ruido y la optimización dinámica del entorno acústico permiten disminuir la carga cognitiva necesaria para seguir conversaciones complejas. Al mismo tiempo, Beltone mantiene su filosofía de audición orgánica orientada a preservar la conciencia ambiental y la percepción natural del entorno, evitando un procesamiento excesivamente agresivo que pueda resultar artificial para el usuario. Uno de los objetivos principales de esta nueva generación de audífonos inteligentes es reducir el esfuerzo auditivo asociado a la escucha prolongada en ruido. La mejora de la relación señal/ruido y la optimización dinámica del entorno acústico permiten disminuir la carga cognitiva necesaria para seguir conversaciones complejas. La integración de Inteligencia Aumentada, procesamiento binaural y aprendizaje profundo, refleja así la evolución de la audiología premium hacia soluciones cada vez más centradas en la experiencia auditiva real y en la interacción entre tecnología y procesamiento cerebral. Más allá de amplificar sonidos, la gama Beltone Envision facilita una escucha más cómoda, intuitiva y natural en algunos de los escenarios más exigentes de la vida cotidiana.

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Protegido: ReSound Vivia: nueva direccionalidad inteligente para mejorar la comprensión del habla en ruido

La última gama de ayuda auditiva ReSound combina un sistema direccional de 4 micrófonos y procesamiento avanzado del sonido para favorecer una escucha más clara y natural en entornos complejos y ruidosos. ReSound Vivia, la nueva gama premium de la firma danesa, cuenta, entre otras grandes innovaciones tecnológicas, con una avanzada estrategia de direccionalidad inteligente diseñada para mejorar la comprensión del habla en situaciones de ruido y para facilitar una escucha más cómoda y natural en el día a día. La nueva tecnología desarrollada por ReSound utiliza un sistema direccional binaural de 4 micrófonos capaz de compartir información sonora entre ambos audífonos para crear así un patrón de escucha más preciso y enfocado en el interlocutor situado frente al usuario. Este enfoque permite resaltar el habla frontal incluso en entornos acústicamente complejos, concentrando especialmente la energía sonora en las frecuencias fundamentales para la comprensión del lenguaje. Al mismo tiempo, el sistema mantiene parte de las señales ambientales y espaciales para preservar una percepción más natural del entorno. La nueva tecnología desarrollada por ReSound utiliza un sistema direccional binaural de 4 micrófonos capaz de compartir información sonora entre ambos audífonos para crear así un patrón de escucha más preciso y enfocado en el interlocutor situado frente al usuario. Una escucha más inteligente en situaciones reales Uno de los aspectos diferenciales de ReSound Vivia es su sistema de direccionalidad adaptativa, capaz de priorizar automáticamente el lado con mejor calidad sonora cuando el ruido es desigual alrededor del usuario. De esta manera, el audífono favorece una escucha más clara de la conversación sin aislar completamente al usuario del ambiente que le rodea. La plataforma incorpora además procesamiento avanzado del sonido mediante Inteligencia Artificial o Inteligencia Aumentada como lo denomina la marca, que permite separar con mayor eficacia el habla y el ruido en situaciones reales impredecibles, especialmente en conversaciones grupales y entornos especialmente ruidosos. Esta tecnología ha sido diseñada para ayudar al usuario a desenvolverse con mayor facilidad en entornos cotidianos complejos, como restaurantes, reuniones sociales, espacios con múltiples interlocutores o situaciones en las que el ruido cambia constantemente. Uno de los aspectos diferenciales de ReSound Vivia es su sistema de direccionalidad adaptativa, capaz de priorizar automáticamente el lado con mejor calidad sonora cuando el ruido es desigual alrededor del usuario. De esta manera, el audífono favorece una escucha más clara de la conversación sin aislar completamente al usuario del ambiente que le rodea Los estudios técnicos realizados por ReSound muestran además mejoras significativas en tareas de atención selectiva y comprensión del habla en ruido frente a generaciones anteriores de sistemas direccionales y frente a otras soluciones premium del mercado. Inteligencia Artificial al servicio de la audición natural La estrategia tecnológica de ReSound parte del concepto de «Inteligencia Aumentada», una filosofía que busca complementar el funcionamiento natural del cerebro en lugar de sustituirlo mediante automatismos artificiales. Según este enfoque, la tecnología auditiva debe proporcionar al cerebro una representación sonora más clara y organizada del entorno, facilitando así que el usuario pueda centrarse en las conversaciones relevantes sin perder completamente la percepción espacial y ambiental. La estrategia tecnológica de ReSound parte del concepto de «Inteligencia Aumentada», una filosofía que busca complementar el funcionamiento natural del cerebro en lugar de sustituirlo mediante automatismos artificiales. En este sentido, ReSound Vivia mantiene parte de las señales del entorno y preserva información espacial importante para favorecer una experiencia auditiva más natural y menos artificial, incluso en situaciones acústicamente exigentes. La tecnología auditiva debe proporcionar al cerebro una representación sonora más clara y organizada del entorno, facilitando así que el usuario pueda centrarse en las conversaciones relevantes sin perder completamente la percepción espacial y ambiental. Evolución de la estrategia direccional de ReSound Con ReSound Vivia, la compañía continúa evolucionando sus sistemas de direccionalidad desarrollados durante los últimos años. Superando tecnologías anteriores como Ultra Focus, Front Focus o Clear Focus, la nueva solución Intelligent Focus integra dirección sonora avanzada y reducción inteligente del ruido para mejorar la inteligibilidad del habla con menor esfuerzo auditivo. La evolución de estas tecnologías ha permitido ir estrechando progresivamente el patrón direccional y optimizando la captación del habla frontal, especialmente en las frecuencias fundamentales para la comprensión verbal. Además, el nuevo sistema combina la direccionalidad avanzada con una red neuronal profunda capaz de separar el ruido y el habla en tiempo real, incluso en entornos cambiantes y difíciles de predecir. Diseñado para los entornos más desafiantes La nueva generación de audífonos premium está cada vez más orientada a ayudar al usuario a desenvolverse en situaciones reales de comunicación, donde intervienen múltiples interlocutores, ruido ambiental y cambios constantes en el entorno sonoro. En este contexto, ReSound Vivia apuesta por una escucha natural, proporcionando al cerebro información sonora más clara y útil para facilitar la comprensión de la conversación en algunos de los entornos más difíciles para las personas con pérdida auditiva. La nueva generación de audífonos premium está cada vez más orientada a ayudar al usuario a desenvolverse en situaciones reales de comunicación, donde intervienen múltiples interlocutores, ruido ambiental y cambios constantes en el entorno sonoro.

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Oticon Zeal™, el audífono más discreto y completo del mundo, llega a España.

Oticon anuncia la disponibilidad en España de Oticon Zeal™, su audífono más innovador hasta el momento. Este nuevo modelo de audífono intraauricular es la primera solución en el mundo que permite a los usuarios no tener que elegir entre discreción y funcionalidad total. Oticon Zeal combina un diseño discreto, conectividad de última generación, recargabilidad y una calidad de sonido excepcional, gracias a funciones avanzadas y al procesamiento de sonido con Inteligencia Artificial de segunda generación. Nunca antes se había visto algo así en una solución intraauricular. Con Oticon Zeal, Oticon vuelve a cambiar las reglas del juego en la industria de la Audiología. Los usuarios de audífonos de hoy esperan soluciones que ofrezcan una calidad de sonido excepcional, conectividad y carga sencillas, y un diseño discreto. Para quienes se inician en el uso de audífonos, las dudas sobre la visibilidad o la percepción social pueden convertirse en barreras para buscar ayuda (1), incluso cuando reconocen que la necesitan. Por eso, Oticon ha desarrollado el audífono más discreto y completo del mercado, pensado para cubrir todas esas necesidades. El nuevo Oticon Zeal combina un diseño discreto con funciones de rendimiento avanzadas que dan soporte a estilos de vida activos y conectados. Un modelo único Con Oticon Zeal™, la marca amplía su portafolio al presentar un nuevo estilo y una nueva categoría de audífonos: NXT In-the-Ear (NXT en el oído). Se trata de un dispositivo discreto, basado en la tecnología Oticon Brain Hearing™, que ofrece procesamiento de sonido avanzado a través de una IA de segunda generación siempre activa, lo que garantiza un apoyo constante en todo tipo de entornos. Además, permite un ajuste inmediato el mismo día, para mayor comodidad del usuario. Oticon Zeal también ofrece conectividad sin fisuras, permitiendo a los usuarios conectarse fácilmente con su mundo digital. Con una batería de larga duración y carga sencilla, no tendrán que preocuparse por quedarse sin energía cuando más lo necesiten. Método de producción innovador que marca un nuevo estándar ¿Qué hace posible combinar por primera vez estas funciones y características en un dispositivo de este tamaño? Oticon ha utilizado una innovadora tecnología de encapsulado. El encapsulado es un método de fabricación conocido, por ejemplo, en marcapasos. Gracias a él, Oticon Zeal puede integrar tecnología auditiva avanzada en un dispositivo intraauricular discreto, logrando que sea compacto, potente y duradero. Esta innovación también hace que el audífono sea robusto y altamente resistente a la humedad, protegiendo los componentes internos para una fiabilidad a largo plazo, sin riesgo de corrosión de la batería. Adaptación en el mismo día y flexibilidad. Mientras que las soluciones intraauriculares a medida suelen requerir un proceso de adaptación prolongado, Oticon Zeal puede adaptarse en el mismo día. Los usuarios disfrutan de una experiencia «adaptar y llevar», recibiendo soporte auditivo premium desde el momento en que salen de la clínica, y los profesionales obtienen la flexibilidad de ofrecer esta opción como parte de su atención auditiva. Gracias a una innovadora tecnología de encapsulado, Oticon Zeal puede integrar tecnología auditiva avanzada en un dispositivo intraauricular discreto, logrando que sea compacto, potente y duradero. Discreto y cómodo. El diseño de Oticon Zeal se ha probado en más de 1.500 oídos para garantizar un ajuste cómodo, una sujeción segura y una apariencia lo más discreta posible, sin renunciar a ninguna funcionalidad. Oticon Zeal puede adaptarse en el mismo día y los usuarios disfrutan de una experiencia «adaptar y llevar», recibiendo soporte auditivo premium desde el momento en que salen de la clínica. IA de última generación. Oticon es el primero en la industria en incorporar una IA de segunda generación que trabaja de forma constante para adaptarse automáticamente a todos los entornos. Esto se traduce en una mejor comprensión del habla y reducción del ruido. Esta tecnología puede ofrecer hasta 12 dB de reducción del ruido y una mejora de la claridad del habla de hasta 6dB (2). Diseño de antena único. Oticon Zeal incorpora una antena única con triple función, que ha permitido desarrollar un audífono aún más pequeño, capaz de colocarse más profundamente en el canal auditivo sin comprometer el rendimiento. La incorporación de IA de segunda generación permite al audífono adaptarse automáticamente a todos los entornos, consiguiendo una mejor comprensión del habla y reducción del ruido. Conectividad sin compromisos. Oticon Zeal es compatible con los últimos estándares de conectividad, permitiendo llamadas manos libres, transmisión directa (3) y emparejamiento sencillo con distintos dispositivos. Oticon colabora estrechamente con grandes empresas tecnológicas como Apple y Google (4) para garantizar compatibilidad y una experiencia de conexión fluida y estable. Oticon Zeal es el primer audífono habilitado para Fast Pair de Google: los usuarios pueden emparejar fácilmente su audífono con teléfonos Android. Una vez emparejado, la conexión se reconoce automáticamente en otros dispositivos Android vinculados a la misma cuenta de Google (5). También incluye tecnología Auracast™, que permite acceder a nuevas experiencias de audio, como transmisiones Auracast en espacios públicos (6). Con la aplicación Oticon Companion los usuarios obtienen el máximo provecho de sus audífonos con control discreto y personalización. Carga rápida en 15 minutos. La potente batería recargable (7) de ion de litio ofrece hasta 20 horas de autonomía, y Oticon Zeal incluye un SmartCharger portátil que proporciona hasta tres cargas completas adicionales. La tecnología de carga permite cargas rápidas: 4 horas de uso con solo 15 minutos de carga u 8 horas con una carga de 30 minutos (8). ¿Qué es la tecnología BrainHearing™? La filosofía de Oticon se centra en desarrollar audífonos que den soporte a la forma en que el cerebro procesa el sonido, proporcionando acceso a todos los sonidos significativos en un entorno de 360°. Con las tecnologías MoreSound como base, cada generación de BrainHearing ofrece una lista creciente de beneficios para los usuarios de audífonos. (1) Vatti et al. (2025). Oticon Zeal evidence. Oticon whitepaper. (2) Available on select devices. For more information, please visit www.oticon.global/compatibility. (3) Apple, the Apple logo, iPhone, iPad, Vision Pro, Apple Watch, and Mac are trademarks of Apple Inc. Registered in the U.S. and other countries. (4) Google, Android, and related marks and logos are trademarks of Google LLC. (5) The Auracast™ word mark and logos are trademarks owned by the Bluetooth SIG. Any use of such marks by Demant is under license. Other trademarks and trade names are those of their respective owners. (7-8) Expected use time for rechargeable battery depends on use pattern, active feature set, hearing loss, sound environment, battery age and use of wireless accessories. La combinación perfecta: Oticon Zeal y Oticon Intent™  Con el lanzamiento de Oticon Zeal, Oticon amplía el catálogo único de soluciones auditivas. Junto con productos existentes como Oticon Intent, permite a los profesionales del cuidado auditivo elegir el audífono óptimo para cada usuario. Cuando Oticon Zeal no se ajusta a las preferencias, estilo de vida o necesidades auditivas individuales, Oticon Intent se presenta como una alternativa perfecta, ofreciendo un rendimiento excepcional basado en la tecnología de Oticon. Saber más: www.oticon.es/zeal    

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Beltone refuerza su compromiso con la audiología en ópticas durante ExpoÓptica 2026

Madrid. 8 de abril de 2026 La compañía participa en el principal encuentro del sector para impulsar el desarrollo de la audiología como línea estratégica de crecimiento sanitario y empresarial. Beltone participa un año más en ExpoÓptica 2026, el principal encuentro profesional del sector óptico y audiológico en España, que se celebra del 9 al 11 de abril en IFEMA Madrid (pabellón 10, stand E12). Con motivo de esta edición, la compañía presentará un espacio expositivo orientado a la experiencia directa con la innovación, donde los asistentes podrán interactuar con las soluciones tecnológicas y conocer de primera mano su aplicación práctica en el ámbito audiológico. Ubicación: Stand Beltone. Pabellón 10 | 10E12 Horario: De 10:00 a 20:00 Entre los principales contenidos del stand destacan: Novedades de producto Presentación de las últimas innovaciones y del portfolio completo de soluciones auditivas de Beltone. Experiencia SAR 01 Espacio diseñado para la demostración práctica de la tecnología auditiva en condiciones reales de escucha. Nueva imagen Beltone Ópticas Evolución de la identidad orientada a reforzar la integración de la audiología en el entorno óptico y mejorar la conexión con el profesional. Con esta presencia, Beltone reafirma su compromiso con el desarrollo de la audiología dentro de las ópticas, una línea de actividad en crecimiento que combina impacto sanitario y oportunidad empresarial para los profesionales del sector. En un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de los problemas auditivos, la audiología se consolida como un servicio con elevado potencial. Las ópticas, gracias a su proximidad, capilaridad y relación de confianza con el cliente, se sitúan en una posición estratégica para integrar esta disciplina en su propuesta de valor. Según datos del estudio EuroTrak, cerca del 30 % de las ópticas españolas ya ofrecen servicios de audiología, una tendencia al alza que refleja la evolución del sector hacia un modelo de atención más integral, en el que visión y audición se abordan de forma conjunta. En este contexto, Beltone se posiciona como aliado de los profesionales, facilitando la incorporación y el desarrollo de la audiología mediante soluciones, herramientas y programas de apoyo orientados a garantizar la calidad asistencial, la sostenibilidad del negocio y una experiencia óptima para el paciente. Durante la feria, la compañía centrará su actividad en la generación de conocimiento, la resolución de consultas y el fomento del intercambio profesional en torno al desarrollo de esta área dentro de los establecimientos ópticos. Con su participación en ExpoÓptica, Beltone consolida su papel como partner estratégico del sector óptico, impulsando la evolución hacia modelos más completos de atención sanitaria y contribuyendo a mejorar el acceso de la población a soluciones auditivas de calidad.

GN pone la primera piedra de su nueva sede en España, ubicada en el Parque Tecnológico de Leganés

Leganés – Madrid. 20 de marzo de 2026 La compañía refuerza su apuesta por el mercado español con una inversión superior a los 4 millones de euros en un edificio inteligente y sostenible que será centro de referencia en Europa. GN celebró ayer, 19 de marzo, el acto de puesta de la primera piedra de su futura sede en España, un nuevo edificio ubicado en la Avenida Juan Caramuel, en el Parque Tecnológico de Leganés, que marcará un nuevo hito en el desarrollo de la compañía en nuestro país. Con una inversión superior a los 4 millones de euros, el proyecto contempla la construcción de un edificio de 4.000 metros cuadrados, de los que aproximadamente la mitad se destinarán a fabricación. Las nuevas instalaciones integrarán, además, oficinas, departamento comercial, operaciones, ingeniería, calidad, formación y espacios concebidos para seguir reforzando la cercanía con los profesionales de la audición en España y Europa. La previsión es que la nueva sede entre en funcionamiento a lo largo de 2027. Una vez concluido, el nuevo edificio tendrá capacidad para acoger hasta 500 trabajadores y ha sido concebido como un espacio inteligente y sostenible, preparado para acompañar el crecimiento futuro de la compañía. Para Jose Luis Otero, General Manager del Sur de Europa y Brasil, “este día marca un hito en la compañía y representa nuestra voluntad de seguir creciendo, invirtiendo y estando cada vez más cerca de nuestros clientes, los profesionales de la audición, con más capacidad, más servicio y más cercanía”. [gallery size="large" link="none" columns="2" ids="30408,30409,30410,30411,30412,30413,30414,30415"] Julio García Adeva, Head Manufacturing para EMEA y Brasil de GN y una de las figuras clave en la gestación de este proyecto, subraya que “comienza una nueva era para GN en España, este proyecto es el resultado de muchos años de esfuerzo, conocimiento y pasión, y nace con la ambición de convertir estas instalaciones en un centro de excelencia productiva, tecnológica y de servicio, con vocación de referencia internacional”. Carlos García, Country Manager de GN, destaca que “este nuevo centro es una palanca para seguir mejorando nuestro servicio, ganar capacidad, estrechar aún más la relación con nuestros clientes y continuar creciendo con una propuesta cada vez más sólida para el sector”. Por su parte, Alfonso Ríos, Deputy General Manager del Sur de Europa y Brasil, señala que “cuando te rodeas de gente con tanto talento y tanta fuerza, el impacto se multiplica, y este proyecto refleja muy bien lo que somos como compañía, una organización unida, proactiva, cercana al cliente y con ambición de seguir siendo una referencia en nuestro sector”. Más allá de su dimensión empresarial e industrial, el acto de ayer tuvo también un marcado componente simbólico y emocional. Durante la ceremonia, empleados de distintas áreas y generaciones depositaron recuerdos de su trayectoria en GN en una cápsula del tiempo que quedó enterrada junto a la primera piedra del edificio, como testimonio del recorrido compartido y de la cultura de compañía que ha acompañado a la organización durante décadas. Con esta nueva sede, GN refuerza su compromiso con España, con los profesionales de la audición y con el desarrollo de un proyecto de largo recorrido, basado en la innovación, la excelencia operativa y la cercanía al mercado. El futuro centro de Leganés nace con la vocación de ser mucho más que un edificio: un motor de crecimiento, conocimiento, empleo y servicio para toda Europa.

El sistema auditivo VI. Sistema vestibular.

Extraído del libro, Audiología: Teoría y Práctica. Capítulo 2. Anatomía funcional y fisiopatología de los sistemas auditivo, vestibular y fonador. Origen de los receptores Desarrollo filogenético La percepción de la aceleración lineal y angular por los distintos receptores vestibulares permite que todas las especies animales que los poseen puedan orientarse en el espacio terrestre, aéreo y acuático de nuestro planeta. Esencialmente, desde que surgió la función del equilibrio en los primitivos organismos animales prehistóricos ha permanecido sin cambios hasta la actualidad, aunque morfológicamente los órganos sensoriales se han ido especializando y evolucionando según las diversas especies. El más simple es el estatocisto, consistente en una invaginación de la superficie animal (medusa, esponja) con líquido en su interior y una partícula calcárea que hace presión y desplaza los  cilios de las células receptoras (localizadas en una región de la pared, similar a la mácula del sáculo). En función de la fuerza de la gravedad que se ejerce sobre dichas células, estos organismos mantienen una orientación espacial con sentido y dirección vertical. Posteriormente, en algunos moluscos, como el pulpo y la sepia, surgieron las primeras crestas, además del estatocisto, lo que permitió responder a movimientos de aceleración angular, con presencia de nistagmo. La complejidad del laberinto posterior progresa en un grupo de vertebrados con la aparición de los primeros conductos semicirculares verticales y con el cierre de la invaginación del estatocisto, formando una vesícula aislada en el interior, con líquido de producción endógena (endolinfa). La lamprea alcanza una estructura de canales anterior y posterior (con dilataciones bullosas, las ampollas, cada una con un primitivo receptor en forma de cresta), comunicados por un saco bilobulado con mácula sacular y utricular separadas, donde se localizan las células sensoriales. La aparición del canal semicircular horizontal en los primeros peces óseos y cartilaginosos (con mandíbula) permitió un mayor control del espacio tridimensional. A partir del máximo desarrollo de dichas estructuras vestibulares en los peces modernos (hace 100 millones de años), se ha llegado al más alto grado de perfección morfofuncional del órgano del equilibrio. En los vertebrados superiores, las vías nerviosas vestibulares centrales son cada vez más complejas debido a un desarrollo paralelo de aquellos sistemas aferentes que intervienen para mantener el equilibrio. Desarrollo ontogenético En un embrión humano de 19 a 21 días (2 mm de longitud corono- caudal), en el ectodermo superficial de la porción cefálica a la altura del rombo encéfalo, se diferencian las primitivas células que forman la placoda ótica. Tras su invaginación (fosa ótica), la separación de la superficie dará origen al otocisto o vesícula ótica (28 días). A partir de su porción dorsal derivarán las diferentes partes del sistema vestibular (laberinto posterior) y desde su porción ventral surgirán las estructuras de la cóclea (laberinto anterior). Hacia la quinta semana (embrión de 8-9 mm) se forman unos pliegues en la pared del otocisto que corresponderán a los receptores vestibulares. Estos se identifican como sáculo, utrículo y los tres conductos semicirculares (a las 6,5 semanas, 14 mm). En la décima semana (50 mm) todo el laberinto membranoso es muy evidente y se forma a su alrededor un modelo cartilaginoso a partir de la cápsula ótica mesenquimal (Sadler, 2012; Suárez y cols., 2007). Origen de las vías vestibulares centrales Desarrollo filogenético En los vertebrados superiores, las vías nerviosas vestibulares centrales son cada vez más complejas debido a un desarrollo paralelo de aquellos sistemas aferentes que intervienen para mantener el equilibrio (visión y propiocepción), cuyas respectivas vías nerviosas interactúan con la vestibular. La organización de los núcleos vestibulares supraespinales, integrados en la formación reticular, se empieza a observar en la lamprea, con dos agrupaciones neuronales (núcleos dorsal y ventral). A partir de los peces teleósteos se identifican cuatro agrupaciones que van aumentando en el número de células en los vertebrados superiores. Las conexiones vestíbulo-espinales son necesarias para el mantenimiento de la orientación corporal en los vertebrados primitivos. Cuando se incorporan funciones más complejas en animales más evolucionados, aparecen conexiones vestíbulo-cerebelosas y vestíbulo-oculares, siendo menos relevantes las vestíbulo-espinales (Bartual y Pérez, 1998). Desarrollo ontogenético A partir del primitivo ganglio estatoacústico-facial (embrión humano de 28 días), derivado de la porción ventral del otocisto y alojado en la mesénquima circundante, se diferencia (décima semana) el ganglio espiral (situado cerca del receptor auditivo en la cóclea) y el ganglio vestibular o de Scarpa (próximo al conducto auditivo interno). En estas primitivas neuronas ganglionares van apareciendo unas delgadas prolongaciones citoplasmáticas en polos opuestos de las células. La prolongación periférica (dendrita) se dirige hacia las respectivas regiones del laberinto membranoso, donde se localizarán los órganos sensoriales. La prolongación central (axón) se dirige a regiones del rombo encéfalo donde, a medida que progrese el desarrollo del sistema nervioso central, se diferenciarán las neuronas que constituirán los futuros núcleos vestibulares. Los órganos sensoriales vestibulares alcanzan una maduración con aspecto semejante al adulto hacia la vigésimo tercera semana de gestación. Entre la decimoprimera y la decimotercera semana, cuando se empiezan a diferenciar las células sensoriales en los epitelios de las regiones que corresponderán a las máculas y crestas ampulares, también se pueden identificar terminaciones nerviosas aferentes y eferentes, que se distribuyen por dicho epitelio y establecen algunas sinapsis. Los órganos sensoriales vestibulares alcanzan una maduración con aspecto semejante al adulto hacia la vigésimo tercera semana (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007). Malformaciones del sistema vestibular Las malformaciones del oído interno que afectan a los conductos semicirculares y al acueducto del vestíbulo, son las que suelen causar vértigos en la infancia. Sin embargo, la malformación más frecuente, la dilatación del conducto semicircular horizontal, es raro que se asocie con un trastorno del equilibrio. Los casos de agenesia de los conductos semicirculares son poco frecuentes y suelen ocasionar un trastorno en la marcha. Las malformaciones del oído interno que afectan a los conductos semicirculares y al acueducto del vestíbulo, son las que suelen causar vértigos en la infancia. Anatomía del aparato vestibular periférico Figura 13Receptores sensoriales del equilibrio El sistema vestibular está constituido por el aparato vestibular (contenido dentro del oído interno, donde se encuentran los órganos receptores sensoriales periféricos) y por las vías vestibulares o vías nerviosas sensoriales centrales (aferente y eferente). Vestíbulo En el interior del vestíbulo del laberinto óseo se distinguen el utrículo y el sáculo del laberinto membranoso. Estos se comunican entre sí por el conducto utrículo-sacular, del que parte el conducto endolinfático (alojado en el acueducto vestibular) que acaba en el saco endolinfático situado en el espacio subdural de la cavidad craneal, al nivel de la cara posterior del peñasco. Las máculas sacular y utricular son órganos receptores integrados por células de soporte y células receptoras sensoriales ciliadas recubiertas por una membrana horizontal, con componentes mucopolisacáridos, sobre la que hay una serie de cristales de carbonato cálcico u otolitos. En las máculas utricular y sacular existe una línea imaginaria, la estriola, donde se organizan los manojos de células ciliares a ambos lados y con polarizaciones opuestas. El utrículo es una cavidad conectada a los conductos semicirculares. En el plano horizontal y en su parte anterior, se ubica la mácula (órgano otolítico), pequeña vesícula, aplanada transversalmente y adherida a la fosita semiovoidea, donde se sitúan las células sensoriales o ciliares. Estas son semejantes a las de las ampollas de los conductos semicirculares (con estereocilios y un kinocilio) y con la misma actividad eléctrica. La mácula del utrículo, al estar colocada en el suelo, tiene una orientación horizontal, captando las lateralizaciones hacia los lados, o las inclinaciones de la cabeza y sus desplazamientos lineales hacia atrás y hacia delante. El sáculo está situado por debajo del utrículo, es una pequeña vesícula redondeada adherida a la fosita hemisférica. Al nivel de esta fosita se encuentra la mácula del sáculo. En las máculas utricular y sacular existe una línea imaginaria (estriola) donde se organizan los manojos de células ciliares a ambos lados y con polarizaciones opuestas. Los estereocilios, están inmersos en una sustancia gelatinosa, la membrana otolítica, que soporta concreciones calcáreas (carbonato cálcico), los otolitos o estatoconias. Estos ejercen una acción gravitacional sobre el conjunto de estereocilios y de la sustancia gelatinosa. Los otolitos están anclados en la masa gelatinosa mediante fibras de colágeno, pero pueden desprenderse y disolverse por el espacio endolinfático (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007; Williams, 1998). Conductos semicirculares En el interior de los tres conductos semicirculares óseos se encuentran los membranosos, que comunican con el utrículo alojado en el vestíbulo óseo. Están dispuestos en ángulo recto uno respecto al otro, en los tres planos del espacio: los dos de posición vertical son los conductos semicirculares anterior y posterior, y el horizontal, es el conducto semicircular lateral. Tal posición hace posible que detecten la aceleración o desaceleración rotacional. Cada uno presenta una dilatación en su parte inferior denominada ampolla, en el interior de la cual se encuentra una protrusión con las células del órgano receptor del equilibrio o cresta ampular. Cada cresta contiene un grupo de células sensoriales ciliadas y de sostén cubiertas por una pequeña masa de material gelatinoso, la cúpula. De esta forma se crea un espacio hermético que ocluye la luz del conducto impidiendo la circulación libre de la endolinfa. Hay dos tipos de células sensoriales en las crestas ampulares: las células tipo I, que son las que tienen apariencia de botellón adelgazadas en su parte superior, donde, en el borde libre, se hallan los estereocilios de distintos grosores que se dirigen hacia el espacio endolinfático; y las células tipo II, que son de forma cilíndrica y también tienen estereocilios. El nervio vestibular conducirá la información hasta el interior del cerebro, uniéndose al nervio coclear para constituir el VIII par craneal o nervio estatoacústico o cócleo-vestibular, que atraviesa el conducto auditivo interno de la porción petrosa del hueso temporal. Existe un cilio más grueso que los demás, el kinocilio o cinocilio, que está ubicado en uno de los extremos de la célula. Los otros estereocilios se sitúan al lado. Los estereocilios de cada célula ciliar se disponen en cinco hileras decrecientes de ocho cilios cada una. Cada estereocilio posee una porción intracelular y otra mayor extracelular, continuación una de la otra, pudiendo apreciarse en estos una fina estructura o fibrilla centrales y una porción periférica a modo de vaina de aquella. Por tanto, cada célula posee por término medio unos cuarenta estereocilios y un kinocilio. La orientación de este depende del conducto; así, en el conducto lateral, el kinocilio está ubicado en el lado utricular, y en los conductos anterior y posterior, en el sentido opuesto al utrículo. Al mover la cabeza, se desplazan con ella los conductos semicirculares membranosos y las células ciliadas, desencadenando el fenómeno de transducción, es decir, la transformación de la energía mecánica en corriente eléctrica de tipo nervioso. En la base de las células sensoriales establecen sinapsis las prolongaciones de las neuronas del ganglio vestibular de Gasser. De ellas se originan los axones que forman el nervio vestibular, el cual conducirá la información hasta el interior del cerebro, uniéndose al nervio coclear para constituir el VIII par craneal o nervio estatoacústico o cócleo-vestibular, que atraviesa el conducto auditivo interno de la porción petrosa del hueso temporal (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007; Williams, 1998). Funciones del sistema vestibular Para comprender los mecanismos fisiológicos del sistema vestibular se definen los siguientes conceptos básicos: - Equilibrio: estado de un cuerpo sometido a dos o varias fuerzas cuya resultante es nula, permitiendo que el cuerpo permanezca estable. - Desequilibrio: perturbación del equilibrio que aparece mientras se permanece de pie o durante la marcha. Si se pierde el control postural, se produce la caída. - Orientación espacial: capacidad del individuo para orientarse en relación al medio que le rodea. El sentido del equilibrio es un sentido fisiológico que permite al individuo mantener una postura respecto a la fuerza de la gravedad, la orientación espacial, la estabilización de la imagen en la retina y coordinación de respuestas motoras. - Fuerza de la gravedad: es la referencia fundamental para el mantenimiento del equilibrio y para la orientación espacial. - Vertical subjetivo: el equilibrio y la orientación dependen de este sentido que está presente en todo individuo. Gracias a ella, se permite el mantenimiento del equilibrio en posición vertical tomando como referencia la gravedad. - Actitud: postura propia de una especie animal característica de su modo de locomoción. En el humano sería la postura eréctil, que es una posición frágil y difícil de mantener, tanto en situaciones estáticas como dinámicas o de movimiento lineal y angular (rotatorio). El sentido del equilibrio es un sentido fisiológico que permite al individuo mantener una postura respecto a la fuerza de la gravedad y la orientación espacial de su cuerpo, además de estabilizar la imagen en la retina, especialmente durante la marcha y coordinar respuestas motoras. Existen cuatro sistemas sensoriales que mandan información de equilibrio al sistema nervioso central: el sistema vestibular, el propioceptivo, el visual y el táctil. Las máculas del utrículo y sáculo del vestíbulo informan de las posiciones de la cabeza en su relación con la gravedad y con la aceleración de tipo lineal. Los conductos semicirculares advierten de la aceleración angular. El sistema propioceptivo está integrado por receptores sensoriales músculo-tendinosos que reportan a los centros nerviosos superiores la posición de las articulaciones, tendones, músculos, etc. El tacto contribuye informando de los puntos de contacto de la superficie corporal con el entorno. El sistema visual tiene una gran importancia ya que existen abundantes conexiones nerviosas con el sistema vestibular para informar de la posición del cuerpo y ayudar a mantener el equilibrio. La salida efectora es el sistema motor. Con la información que llega al cerebro del sistema vestibular, más la entrada visual, táctil y cinestésica o propioceptiva (fundamentalmente de los músculos de la nuca y miembros inferiores) se puede determinar la orientación motora del cuerpo en el espacio. Además, el cerebro es capaz de conocer la relación de cada uno de sus miembros entre sí y mantener el equilibrio y la postura erecta durante la marcha. A pesar de que el sistema vestibular ha sido diseñado para detectar los movimientos cefálicos en todas las posibles direcciones del espacio, hay limitaciones. Estas consisten en la incapacidad de detectar movimientos lentos de la cabeza a velocidades constantes en el plano horizontal y en la imposibilidad de distinguir la inclinación de la cabeza en una aceleración lineal. FUNCIÓN DE LOS ÓRGANOS SENSORIALES DEL APARATO VESTIBULAR En los mecanorreceptores ampulares de los conductos semicirculares no se han encontrado diferencias funcionales entre sus dos tipos de células. Ambas, en ausencia de movimiento ciliar, provocan una descarga eléctrica basal. Cuando hay desplazamiento de la endolinfa y se movilizan los estereocilios hacia el kinocilio, la descarga basal aumenta (excitación); si tiene una dirección contraria, disminuye (inhibición). Ante un movimiento de la cabeza hacia la izquierda, en el conducto lateral o externo izquierdo habrá un desplazamiento ampulípeto (hacia la ampolla, por la inercia de la endolinfa) con desviación de la cresta hacia el utrículo, mientras que en el derecho habrá un movimiento inverso (ampulífugo). A consecuencia de esto, habrá un aumento de la descarga basal en el lado izquierdo y una disminución en el derecho. Por lo tanto, cuando hay un movimiento de la cabeza, hay un aparato sensorial que aumenta sus descargas y otro que las disminuye. Si sigue la rotación se detiene la activación, dado que la endolinfa y la cresta igualan su desplazamiento con el de la cabeza. Cuando cesa, el proceso se invierte y vuelven a activarse los órganos sensores. De esta forma, los canales semicirculares informan del inicio y del final de la rotación, y no de la rotación en sí. En los otros planos cualquier movimiento angular estimulará como mínimo un par de canales semicirculares. Con la información que llega al cerebro del sistema vestibular, más la entrada visual, táctil y cinestésica o propioceptiva se puede determinar la orientación motora del cuerpo en el espacio. Los conductos semicirculares predicen de antemano un desequilibrio. Cuando se produce un movimiento rotatorio que produce desequilibrio se activan dos canales semicirculares, mientras que los otros cuatro actúan de manera opuesta para así favorecer la vuelta a una posición de equilibrio nueva. Aunque con menos efectividad que las aceleraciones y desaceleraciones lineales, las máculas son también estimuladas por las fuerzas gravitatorias y por las aceleraciones de traslación centrífugas y centrípetas. Para entender la función de los órganos sensoriales ampulares se toma como ejemplo el canal semicircular horizontal. Además, estos son los más importantes fisiológicamente ya que son estimulados con la aceleración angular de la cabeza en el plano horizontal (movimiento de negar con la cabeza). La estimulación de un canal semicircular horizontal da lugar a la activación de diferentes grupos musculares del cuerpo: musculatura ocular (contracción del músculo recto interno homolateral y externo contralateral), musculatura axial (contracción músculos homolaterales del tronco) y musculatura de las extremidades (contracción músculos extensores homolaterales y flexores contralaterales). Por ello, en reposo, la actividad de ambos conductos semicirculares horizontales es equivalente y hay un reparto uniforme del tono muscular en todo el cuerpo. El nistagmo se caracteriza por movimientos alternantes oculares. Consta de dos fases: una rápida y otra lenta. El sentido del nistagmo viene dado por el movimiento que se realiza en la fase rápida. Un movimiento muy amplio de la cabeza hacia la izquierda originaría un movimiento ocular hacia la derecha para compensar y poder tener una visión correcta. Sin embargo, si la amplitud del movimiento es muy grande, el ojo no va a girarse sobre sí mismo, por ello vuelve a su posición normal en un rápido movimiento hacia la izquierda. La vía vestibular aferente comprende el conjunto de neuronas conectadas entre sí y en sinapsis con las células de los receptores del aparato vestibular para transmitir señales nerviosas al tronco del encéfalo y a la corteza cerebral. Las leyes de Ewald fueron establecidas para explicar la fisiología del laberinto posterior y se enuncian así: 1ª Ley: el movimiento de la endolinfa es el mismo que el de la desviación del cuerpo y extremidades y que la fase lenta del nistagmo. 2ª Ley: en el canal horizontal, la excitación que da el movimiento ampulípeto es mayor que la del ampulífugo. En el canal vertical es al contrario. 3ª Ley: en los canales semicirculares verticales se invierte la segunda ley, es decir, es más activa la corriente ampulífuga que la ampulípeta    (Bartual y Pérez, 1998; Haines, 2013; Purves, 2015). Anatomía funcional de las vías vestibulares centrales Vías vestibulares aferente y eferente Desde cada uno de los receptores vestibulares (tres crestas ampulares y dos máculas) se identifican fibras aferentes que constituyen fascículos, los cuales transmiten información independiente hasta llegar al sistema nervioso central. No obstante, se agrupan para formar dos divisiones del nervio vestibular a su entrada al conducto auditivo interno. La división superior está formada por fibras utriculares, algunas saculares y las de los conductos semicirculares horizontal y anterior. La división inferior del nervio vestibular se constituye por la mayor parte de las fibras saculares y las del canal posterior. La porción ventral del núcleo vestibular lateral o de Deiters proyecta al núcleo del motor ocular común e interviene en la producción de los reflejos vestíbulo-oculares. En el conducto auditivo interno, por delante y por debajo del nervio vestibular, se dispone el nervio coclear o auditivo formado por fibras provenientes de la cóclea. Ambos nervios se unifican anatómicamente en el VIII par craneal o nervio vestíbulococlear o estatoacústico. Junto a las fibras aferentes, se encuentran fibras eferentes originadas en el sistema nervioso central para realizar un control o modulación de la actividad de los órganos receptores periféricos (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007). La vía vestibular aferente comprende el conjunto de neuronas conectadas entre sí que, partiendo de sinapsis con las células sensoriales de los receptores del aparato vestibular (dos máculas y tres crestas ampulares), transmiten señales nerviosas al tronco del encéfalo y a la corteza cerebral haciendo escala en otras regiones encefálicas. A lo largo de todo este trayecto hay asociaciones con la información recibida por los sistemas sensoriales visual y propioceptivo. El nervio vestibular (raíz vestibular del VIII par craneal) surge de las neuronas bipolares en el ganglio vestibular o ganglio de Scarpa, primer nivel de la vía vestibular aferente. Las fibras periféricas o dendritas terminan en las células sensoriales de las crestas ampulares de los conductos semicirculares y máculas del sáculo y del utrículo. Las fibras centrales o axones entran lateralmente en el bulbo raquídeo y pasan entre el pedúnculo inferior y el tracto espinal del trigémino. Estas fibras aferentes se bifurcan en ramas ascendentes y descendentes y hacen sinapsis con neuronas situadas en los núcleos vestibulares, segundo nivel de la vía vestibular aferente. Los núcleos vestibulares están formados por cuatro áreas principales situadas lateralmente y debajo del suelo del cuarto ventrículo. Las proyecciones de estos núcleos van por el fascículo longitudinal medial, cordón nervioso largo y delgado que corre a ambos lados de la línea media que va hacia abajo (bulbo y médula espinal), y hacia arriba (a los lados del acueducto de Silvio) y termina en los núcleos del III par, conectando así los núcleos vestibulares con los núcleos motores del ojo, cuello, extremidades y tronco (Bartual y Pérez, 1998; Haines, 2013; Purves, 2015; Suárez y cols., 2007). El fastigius es regulado por el pyramis, que a su vez está controlado por la corteza cerebral a través de la vía córticopontocerebelosa. El núcleo vestibular superior o de Betcherew, en posición rostral, recibe las aferencias de las crestas ampulares. De aquí salen proyecciones (fascículo longitudinal medial) a las neuronas motoras del núcleo troclear (patético o IV par craneal) homolateral y al núcleo motor ocular común homolateral y contralateral. Está implicado en el reflejo vestíbulo-oculomotor en el plano vertical. El núcleo vestibular lateral o de Deiters recibe colaterales de las crestas ampulares en su porción dorsal y proyecciones de las máculas en porción ventral. La porción dorsal da lugar al tracto vestíbulo -espinal lateral que proyecta contralateralmente a las interneuronas y motoneuronas que inervan de forma inhibitoria a los músculos extensores de las extremidades. Contribuye al mantenimiento del tono de los músculos antigravitatorios. La porción ventral de este núcleo proyecta al núcleo del motor ocular común e interviene en la producción de los reflejos vestíbulo-oculares. El núcleo vestibular medial o principal (Schwalbe) recibe aferencias de las máculas y colaterales que llegan al núcleo lateral. Su proyección va por el fascículo longitudinal medial, ascienden y descienden directas y cruzadas; las ascendentes constituyen la vía oculomotora y sinaptan con las motoneuronas y neuronas del núcleo motor ocular externo homolateral y contralateral (responsable del nistagmo horizontal) y con las del núcleo motor ocular común. También emite fibras para los núcleos motores del cuello y centros vegetativos. Las fibras desencadenantes forman la vía vestibulo-espinal. Además, envía fibras hacia la sustancia reticular media y núcleos del neumogástrico siendo responsables de reflejos vegetativos como náuseas, vómitos, sudoración palidez, diarrea, etc. Participa en los reflejos vestíbulo-oculares, sobre todo, los horizontales y en los reflejos posturales compensatorios. El núcleo vestibular inferior o espinal (Roller) recibe aferencias periféricas del sáculo y utrículo y algunas fibras colaterales de las crestas. Su salida forma parte de las vías vestíbulo-espinales e integra las señales periféricas con las llegadas del cerebelo, teniendo un efecto inhibitorio sobre los músculos extensores contralaterales. La acción que ejerce sobre los reflejos y tono muscular se hace a través de este. Relación vestibular-cerebelar y cerebelar-vestibular: la mayoría de las aferencias vestibulares también se dirigen homolateralmente a través del cuerpo restiforme hacia los núcleos floconodular y fastigius del cerebelo. De estos se envían  terminaciones a los núcleos vestibulares medial e inferior, inhibiendo a las neuronas vestibulares de segundo orden. Del fastigius salen fibras cruzadas que inhiben el área vestibular contralateral. El fastigius es regulado por el pyramis, que a su vez está controlado por la corteza cerebral a través de la vía corticopontocerebelosa. La función principal del cerebelo es el mantenimiento del equilibrio por medio del núcleo fastigius y lóbulo floconodular, y su lesión da lugar a trastornos: en reposo, caída hacia adelante, atrás o lateral, y en movimiento, marcha bamboleante con las piernas separadas para aumentar la base de sustentación. El cerebelo también regula el tono muscular y coordina los movimientos de todo el cuerpo. A la corteza cerebral también llegan proyecciones de los núcleos vestibulares, específicamente al lóbulo temporal (circunvolución temporal superior) a través de la vía reticulotalámica. Las vías eferentes vestibulares están constituidas por el fascículo eferente de Petroff y Gacek. Sus fibras se distribuyen por las células sensoriales a razón de una fibra eferente por cada 60 fibras aferentes (Suárez y cols., 2007). Reflejos vestibulares Los cambios espaciales estimulan los reflejos posturales vestibulares, ayudando a mantener el equilibrio, la postura y la mirada. De esta forma se anticipa al desequilibrio que se generará en cuestión de segundos ante un desplazamiento del cuerpo en el espacio (Suárez y cols., 2007). REFLEJO VESTÍBULO-OCULAR Desempeña una importante función, cuando se cambia de forma brusca de posición o incluso con el movimiento de la cabeza, permitiendo mantener estable la mirada en la retina. Este reflejo se puede observar también en personas ciegas. Cada vez que la cabeza rota en una dirección los ojos rotan suavemente en la dirección opuesta. El reflejo actúa, por ejemplo, al producirse un movimiento hacia la izquierda. La endolinfa se desplaza dentro de los canales semicirculares hacia el lado opuesto, aumenta la descarga hacia los núcleos vestibulares de aquí, y las fibras que van a los núcleos óculomotores aumentan la actividad del músculo recto lateral derecho del ojo e inhiben al músculo recto medial. Los cambios espaciales estimulan los reflejos posturales vestibulares, ayudando a mantener el equilibrio, la postura y la mirada. Cuando el giro se interrumpe, los ojos siguen moviéndose en la dirección contraria y después vuelven rápidamente a la posición de la línea media con un movimiento de sacudida (nistagmo vestibular) (Suárez y cols., 2007). REFLEJOS POSTURALES Y DEL EQUILIBRIO La orientación espacial está basada en la interacción visual, vestibular y cinestésica que permite la coordinación de los movimientos. La vía para los reflejos del equilibrio comienza en los nervios vestibulares, que pasan cerca del cerebelo y de los núcleos vestibulares desde donde se envían señales hacia los núcleos reticulares. Hay señales que van hacia la médula espinal y el cerebelo adapta el tono muscular para cubrir la nueva situación. La función principal del cerebelo es el mantenimiento del equilibrio y su lesión da lugar a trastornos como la caída hacia adelante, atrás o lateral estando en reposo, o la marcha bamboleante, en movimiento. El área vestíbulo-cerebelosa, es importante en el control del equilibrio, sobre todo en la ejecución de movimientos rápidos. Calcula, a partir de distintas velocidades y direcciones, dónde estarán las distintas partes del cuerpo en los próximos milisegundos. Durante los cambios de posición, el sistema vestibular tiene una influencia estimuladora en el control autonómico respiratorio, modificándose esta actividad muscular. Los estímulos vestibulares asociados a movimientos de la cabeza realizan un rol inhibitorio vagal mediante el control del reflejo barorreceptor (Suárez y cols., 2007).

El reto de la audiología pediátrica: muchos roles y una sola misión

Han pasado más de 20 años desde que la CODEPEH (Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia), instaurara en España el cribado auditivo universal en neonatos. Desde entonces se ha recorrido un largo camino, los protocolos de evaluación se han agilizado y mejorado y la detección y el diagnóstico de la hipoacusia en los primeros meses de vida es una realidad desde hace unos años. Las implicaciones en la Audiología de tan notables avances son innegables; los otorrinos infantiles, los fabricantes de audífonos y los especialistas dedicados tradicionalmente a la Audiología protésica pediátrica, han tenido que formarse y emplearse a fondo para poder responder con celeridad y precisión a esta nueva demanda de amplificación y estimulación auditiva a edades tan tempranas. Pero el trabajo en Audiología pediátrica va mucho más allá de la evaluación auditiva y la ulterior adaptación de audífonos. Jace Wolfe, especialista en Audiología pediátrica, escribe en un reciente artículo publicado en el blog de audiología del fabricante de audífonos Phonak, sobre los muchos «sombreros» que el audiólogo pediátrico debe llevar, con el objetivo de proporcionar el mejor asesoramiento posible a la familia y de optimizar los resultados de la estimulación. Aunque la evidencia de que la Audiología pediátrica tiene muchas caras existe desde que se publicaron los primeros «manuales» de Audiología en niños, allá por los años 70 (inevitable acordarse, por ejemplo, de la primera edición de Hearing in Children de Northern, en 1974), está claro que la detección precoz ha hecho que muchas familias entren por primera vez en el mundo de la pérdida auditiva con sus bebés de tres o cuatro meses, con la ilusión de la nueva vida ensombrecida por el reciente hallazgo y con una absoluta y total incertidumbre hacia el futuro. Como numerosos estudios concluyen, alrededor del 95% de los niños que nacen con hipoacusia son hijos de padres oyentes, que nunca tuvieron contacto alguno con niños con pérdida auditiva, y que quizá toda su relación con este mundo se reduce a algún abuelo o abuela que ha llevado audífonos en sus últimos años de vida. Alrededor del 95% de los niños que nacen con hipoacusia son hijos de padres oyentes, que nunca tuvieron contacto alguno con niños con pérdida auditiva. Así, uno de nuestros «sombreros» más importantes como audiólogos pediátricos consiste en ser «proveedores de esperanza», y brindar a las familias confianza, información y seguridad hacia el futuro. Hoy día todos los que trabajamos en audiología sabemos los excelentes resultados que los niños obtienen en todas las áreas de desarrollo y socialización en las que la audición se encuentra implicada (lenguaje comprensivo y expresivo, aprendizaje escolar, relaciones personales y familiares, etc.), cuando se brindan los instrumentos necesarios en el momento adecuado, tanto en lo referente a dispositivos de amplificación como a estimulación auditiva y rehabilitación. Ambos instrumentos son imprescindibles e inseparables; solo la conjunción de ambos permitirá alcanzar óptimos resultados y normalizar al máximo la vida de estos niños, equiparando su evolución a la de otros niños normoyentes de su edad lo antes posible. Tal y como menciona Wolfe en el blog, numerosos estudios ratifican esta afirmación. Hutchings y Hogan, en su estudio de 2018, evaluaron las tasas de progreso de un grupo de niños de preescolar con diferentes grados de hipoacusia, con y sin necesidades educativas especiales, después de aplicar un programa individualizado «Auditivo Verbal». Los niños desarrollaron el programa entre 2007 y 2017. Las conclusiones de este estudio mostraron que, en general, el 79% de los niños de esta cohorte alcanzaron puntuaciones de lenguaje hablado apropiadas para su edad. La edad de intervención es un factor determinante, ya que afecta directamente a la plasticidad neuronal y al desarrollo del sistema auditivo y sus diferentes conexiones. Los niños con necesidades educativas especiales, que representaban el 40% de la muestra, alcanzaron un desarrollo menor al de los niños con hipoacusia únicamente, si bien uno de cada dos de los niños con necesidades educativas especiales alcanzó un nivel de lenguaje acorde a su edad al final de su programa individualizado. Partiendo de los resultados de su estudio, los autores concluyeron que garantizar que las familias tengan acceso a una intervención temprana eficaz aumenta las posibilidades de que se adopte un enfoque de comunicación adecuado lo antes posible y de que un niño con necesidades educativas especiales adquiera la capacidad de escuchar y hablar a un ritmo acorde con su potencial. En lo relativo a la edad de implantación o adaptación protésica, las conclusiones son idénticas; la edad de intervención es un factor determinante, ya que la plasticidad neuronal y por tanto los efectos de la hipoacusia en el desarrollo del sistema auditivo y sus diferentes conexiones, cambian drásticamente con la edad, y las consecuencias de una intervención tardía pueden ser devastadoras. La Dra. Oshinaga-Itano, profesora de niños con hipoacusia, audióloga e investigadora, lleva los últimos veinte años estudiando la importancia de la detección e intervención precoz. Para ella, es absolutamente crítico que la intervención se realice en los primeros seis meses de vida, para que los niños con hipoacusia congénita puedan alcanzar los hitos del lenguaje al mismo tiempo que sus pares normoyentes. Señala también que existe un período sensible en el desarrollo de la comunicación que requiere acceso al desarrollo del lenguaje en etapas tempranas de la vida. Aunque son muchos los factores que pueden condicionar la edad de intervención, es evidente que el sistema sanitario español cada vez se acerca más a estos estándares de excelencia. Actualmente, con algunas diferencias determinadas principalmente por el área geográfica de nacimiento, la gran mayoría de los niños diagnosticados con hipoacusia congénita son equipados antes de los seis meses. El tiempo de intervención puede dilatarse algo más en el caso de niños con otras patologías asociadas, especialmente si se trata de patologías graves, o con hipoacusias moderadas o con importante componente transmisivo que pueden dificultar el diagnóstico. Idealmente, según algunos autores, habría que «correr» un poco más, de modo que los niños con hipoacusia deberían tener adaptados sus audífonos a los tres meses y los implantes cocleares (cuando se considere necesario), como máximo entre los 6 y 9 meses. Es crítico que la intervención se realice en los primeros seis meses de vida para que los niños con hipoacusia congénita puedan alcanzar los hitos del lenguaje al mismo tiempo que sus pares normoyentes. Dado que está sobradamente demostrada la importancia de actuar cuanto antes con todo, nuestro papel consiste también en abordar estos temas con determinación cuando hablamos con las familias, especialmente cuando nos encontramos en tiempo «límite». En este sentido, podría decirse también, en palabras de Wolfe, que somos «constructores de cerebros». No es lo mismo hoy que mañana y no es lo mismo una sesión de rehabilitación auditiva a la semana que dos, o tres. En palabras de Carol Flexer, doctora en Audiología norteamericana de extraordinaria trayectoria profesional (la primera persona a la que escuché decir en una conferencia que «oímos con el cerebro») y autora de varias publicaciones sobre Audiología pediátrica, la pérdida auditiva es una «emergencia para el neurodesarrollo». En este sentido, las investigaciones mencionadas en el blog señalan que: — Las áreas cerebrales encargadas del lenguaje hablado se desarrollan durante el primer año de vida. — Hacia el final del primer año, cuando falta la estimulación auditiva, se produce una importante reducción de las sinapsis en las áreas auditivas del cerebro. La privación auditiva durante el primer o segundo año puede provocar cambios irreparables en las redes del lenguaje hablado. — Si los adultos que cuidan a los niños hablan de forma clara e inteligible, se desarrollan redes neuronales que optimizan las habilidades de lenguaje expresivo y lectura. En esta primera etapa tan esencial para el desarrollo, sin llegar a la saturación, podría decirse que «más es mejor», sin perder de vista el bien llamado «aprendizaje incidental», tan importante en este período, que se produce en situaciones no estructuradas de aprendizaje. Las familias tienen que conocer las claves para generar en la vida diaria entornos en los que este aprendizaje incidental pueda producirse y aprovechar al máximo estas oportunidades espontáneas de adquisición de conocimiento. Es vital que transmitamos a las familias la conexión que existe entre estas experiencias auditivas tempranas y el desarrollo del cerebro. Dice Wolfe que otro de nuestros sombreros (¡qué gran responsabilidad!), es ser catalizadores de sueños. De la misma forma que los buenos profesores son catalizadores de conocimiento cuando generan en sus alumnos la curiosidad o el interés por aprender, los audiólogos pediátricos somos catalizadores de sueños (de los niños y de sus familias), cuando favorecemos las condiciones para que alcancen un adecuado desarrollo del lenguaje comprensivo y expresivo. Según los interesantísimos estudios de Moeller y Tomblin (2015), nuestra responsabilidad como catalizadores de sueños es mucho mayor de lo que pensamos. Basta con leer sus conclusiones: — Los niños con pérdida auditiva de leve a severa/profunda corren el riesgo de sufrir un desarrollo del lenguaje insuficiente y la probabilidad aumenta cuando la hipoacusia es mayor y no está convenientemente equipada. — La adaptación de audífonos correctamente programados reduce el riesgo y brinda cierto grado de protección contra el retraso del lenguaje. Una mayor audibilidad con audífonos se asocia con mejores resultados en el lenguaje en edad preescolar. — Una proporción sustancial (más de la mitad) de los audífonos de los niños no se ajustan de manera óptima, lo que afecta negativamente a la audibilidad asistida. — La adaptación precoz de audífonos facilita mejores resultados en las primeras adquisiciones lingüísticas, pero los niños adecuadamente adaptados más tarde, presentan patrones de crecimiento acelerado en el lenguaje cuando dicha adaptación se lleva a efecto. La adaptación de audífonos correctamente programados brinda cierto grado de protección contra el retraso del lenguaje en edad preescolar. — El uso continuado de audífonos proporciona cierta protección contra el retraso del lenguaje y favorece el desarrollo auditivo. — Las dimensiones cualitativas de la intervención de los especialistas (audiólogos y logopedas) influyen en los resultados del lenguaje del niño. — Tanto el nivel de lenguaje receptivo como la audibilidad asistida influyen en las habilidades funcionales auditivas y de reconocimiento del habla de los niños. — Los niños con dificultades auditivas parecen tener un riesgo particular de sufrir retrasos en los aspectos estructurales, es decir, formales, del lenguaje. — La valoración fundamentada exclusivamente en puntuaciones normativas puede sobrestimar (yo diría que también subestimar) los resultados de los niños con dificultades auditivas. — Según las conclusiones de este estudio, los ajustes y prestaciones de la audibilidad asistida, el uso regular de los audífonos y las características del entorno lingüístico interactúan para moderar la influencia de la pérdida auditiva en los resultados de los niños. Es, por tanto, nuestra responsabilidad estudiar con detenimiento cada caso de hipoacusia infantil, valorar la adaptación protésica más adecuada, tanto en capacidad de amplificación como en formato y prestaciones, y utilizar todos los recursos a nuestro alcance para proporcionar una amplificación óptima: evaluación auditiva exhaustiva, tonal y verbal, método prescriptivo apropiado, medidas de la amplificación en oído real o en caja, valoración funcional de la ayuda proporcionada, seguimiento de la adaptación, etc. En lo relativo a nuestro papel en la adaptación, Wolfe hace referencia al cuarto y último de nuestros «sombreros»: el de coaches o mentores. No podemos eludir la enorme responsabilidad que tenemos a la hora de instruir a las familias sobre el adecuado uso de los audífonos. Son importantes las cuestiones prácticas de manejo y colocación, de limpieza, de cambio de pilas o recarga de baterías. También es conveniente orientarles sobre las ayudas técnicas de las que pueden disponer y que consideramos adecuadas en cada caso, así como de los procedimientos para acceder a ellas. Las familias tienen que conocer las claves para generar en la vida diaria entornos en los que el aprendizaje incidental pueda producirse y aprovechar al máximo estas oportunidades. Pero cuando Wolfe habla de mentores y coaches se refiere principalmente al compromiso de inculcar a los padres la absoluta necesidad de usar los audífonos de forma continuada y de generar, como hemos visto anteriormente, situaciones facilitadoras de aprendizaje. Señala la trascendencia de que los familiares hablen, canten, lean cuentos y jueguen con los niños desde el primer minuto, de que narren -como si fueran los comentaristas de un partido- las actividades cotidianas que realizan con ellos. Según sus propias palabras, el lenguaje hablado es el «nutriente» que mejor alimenta el desarrollo del cerebro, y hablar, cantar, leer y jugar son las mejores maneras de desarrollar los cerebros de los pequeños. Los audiólogos pediátricos somos catalizadores de sueños cuando favorecemos las condiciones para que estos niños alcancen un adecuado desarrollo del lenguaje comprensivo y expresivo. Una vez revisados todos estos aspectos, a nadie se le escapa que ser audiólogo pediátrico es una tarea compleja; no hay que tenerle miedo, pero hay que formarse bien y, a la vista de lo expuesto anteriormente, ser muy conscientes de lo que tenemos entre manos. Nuestros «sombreros» no solo son importantes para garantizar el desarrollo auditivo de los niños, sino también para abrirles las puertas a un futuro lleno de posibilidades, comunicación y calidad de vida. Este artículo es una adaptación personal de: https://audiologyblog.phonakpro.com/the-many-hats-pediatric-audiologists-must-wear/ Para saber más: Burigo, L. S. P., Quialheiro, A., de Paiva, K. M., dos Santos, T. V., Woide, L. K., Cigana, L. B., Massignani, J., & Haas, P. (2024). Hearing and Language Skills in Children Using Hearing Aids: Experimental Intervention Study. Journal of Personalized Medicine, 14(4), 372. https://doi.org/10.3390/jpm14040372 Moeller, M. P., Tomblin, J. B., & OCHL Collaboration (2015). Epilogue: Conclusions and Implications for Research and Practice. Ear and hearing, 36 Suppl 1(0 1), 92S–8S. https://doi.org/10.1097/AUD.0000000000000214. Sahli, a. s. (2024). Cochlear implantation in children with hearingloss. Current Research in Medicine and Health Sciences-2024, 57. Werker, J. F., & Hensch, T. K. (2015). Critical periods in speech perception: New directions. Annual Review of Psychology, 66, 173–196. https://doi.org/10.1146/annurev-psych-010814-015104 Yoshinaga-Itano C. (2003). From Screening to Early Identification and Intervention: DiscoveringPredictors to Successful Outcomes for ChildrenWith Significant Hearing Loss. Journal of deafstudies and deafeducation, 8(1), 11–30. https://doi.org/10.1093/deafed/8.1.11 Myriam GonzálezAudióloga / Audioprotesista CV autor: Licenciada en Pedagogía y Máster de Logopedia. Técnico Superior en Audiología Protésica.   Especializada en Audiología Infantil y Evaluación de los trastornos del PAC en RV Alfa Centros Auditivos.  
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