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El eje intestino-oído: la microbiota y la barrera hemato-laberíntica en la salud auditiva y vestibular.

Tradicionalmente, la investigación audiológica y otológica se ha centrado en factores etiológicos locales como el trauma acústico, el envejecimiento celular (presbiacusia), la exposición a ototóxicos o las alteraciones hemodinámicas microvasculares de la cóclea. Sin embargo, los descubrimientos recientes en inmunología y neurobiología han comenzado a alertar sobre una posible y compleja red de comunicación bidireccional entre el tracto gastrointestinal y el oído interno, denominada el eje intestino-oído (gut-ear axis). Así, según estudios recientes, existen ciertos mecanismos neuroinflamatorios, metabólicos e inmunológicos mediante los cuales la disbiosis intestinal afecta a la integridad de la barrera hemato-laberíntica, modulando la patogénesis de trastornos audiológicos complejos como el acúfeno crónico, la enfermedad de Ménière y la vulnerabilidad a la pérdida auditiva neurosensorial. De hecho, durante décadas, el oído interno ha sido considerado un órgano con «privilegio inmunitario», protegido de los procesos inflamatorios sistémicos por la barrera hemato-laberíntica (BHL), una estructura endotelial altamente especializada en la estría vascular. No obstante, este paradigma ha evolucionado radicalmente a la luz de los recientes avances en el estudio del microbioma humano. Hoy en día se reconoce, según diversos estudios, que la microbiota intestinal —un ecosistema complejo compuesto por más de cien billones de microorganismos— puede ejercer un control homeostático clave sobre el desarrollo y la modulación del sistema inmunitario, el metabolismo energético y la función neurológica central y periférica. Descubrimientos recientes en inmunología y neurobiología han comenzado a alertar sobre una posible y compleja red de comunicación bidireccional entre el tracto gastrointestinal y el oído interno, denominada el eje intestino-oído (gut-ear axis). La demostración del eje intestino-cerebro estableció que las alteraciones en la composición microbiana intestinal (disbiosis) pueden inducir neuroinflamación y desencadenar o exacerbar patologías neurodegenerativas y psiquiátricas. Recientemente, la neuroaudiología ha extendido esta premisa para dar lugar al concepto del eje intestino-oído (o eje intestino-cerebro-oído). Dado que el oído interno es un órgano metabólicamente muy activo y sensible a la hipoxia, al estrés oxidativo y a las citoquinas proinflamatorias circulantes, la pérdida de la homeostasis intestinal parece emerger como un posible factor etiológico, habitualmente infradiagnosticado en la práctica audiológica convencional. Pero para comprender cómo un desequilibrio en el intestino puede derivar en disfunción auditiva, es imprescindible, según los investigadores, analizar la estructura y función de la barrera hemato-laberíntica. La BHL es el análogo coclear de la barrera hematoencefálica (BHE) y se localiza principalmente en los capilares de la estría vascular y del ligamento espiral. Su función primaria es regular estrictamente el microambiente de la endolinfa y la perilinfa, manteniendo los gradientes iónicos (especialmente las concentraciones de potasio K+) indispensables para la transducción mecanoeléctrica en las células ciliadas. La microbiota intestinal —un ecosistema complejo compuesto por más de cien billones de microorganismos— puede ejercer un control homeostático clave sobre el desarrollo y la modulación del sistema inmunitario, el metabolismo energético y la función neurológica central y periférica. Bajo condiciones fisiológicas óptimas, la BHL impide el paso de toxinas, macromoléculas y células inmunitarias circulantes al interior de la rampa media y el órgano de Corti. Sin embargo, cuando la BHL se somete a un estado inflamatorio crónico de bajo grado —característico de la disbiosis intestinal—, las uniones estrechas se desorganizan, provocando un aumento incontrolado de la permeabilidad. Esta infiltración de factores proinflamatorios expone a las sensibles células ciliadas y neuronas del ganglio espiral al estrés oxidativo y a la excitotoxicidad por glutamato. Por lo que parece, la interacción entre la microbiota intestinal y el sistema auditivo-vestibular no responde a una única vía, sino a un entramado complejo de comunicación en tres vías: humoral, inmune y neural. Entre sus conclusiones, los estudios consultados destacan que, por un lado, la barrera epitelial intestinal es la primera línea de defensa frente a patógenos. Cuando factores como la dieta occidental y sus alimentos procesados, el estrés crónico o el uso indiscriminado de antibióticos destruyen la diversidad bacteriana, se produce una condición conocida como hiperpermeabilidad intestinal o leaky gut, que permite la translocación de patrones moleculares asociados a ciertos patógenos. Estos patógenos, acaban desencadenando la liberación masiva de citoquinas proinflamatorias, que a su vez degradan las proteínas de unión estrecha de la BHL y estimulan la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS) en la estría vascular, lesionando directamente el epitelio sensorial coclear. Esta se constituiría en la primera vía de comunicación. La demostración del eje intestino-cerebro estableció que las alteraciones en la composición microbiana intestinal (disbiosis) pueden inducir neuroinflamación y desencadenar o exacerbar patologías neurodegenerativas y psiquiátricas. Recientemente, la neuroaudiología ha extendido esta premisa para dar lugar al concepto del eje intestino-oído (o eje intestino-cerebro-oído). Por otra parte, el sistema nervioso entérico (SNE) posee más de 500 millones de neuronas interconectadas que comunican el intestino con el sistema nervioso central a través del nervio vago (X par craneal). El vago transmite señales aferentes sensoriales desde el epitelio intestinal directamente hacia el núcleo del tracto solitario (NTS), que se ubica en el bulbo raquídeo y procesa información sensorial principalmente. Dado que existen proyecciones neuroanatómicas e interneuronas que conectan el NTS con los núcleos cocleares y el núcleo olivar superior, parece lógico que las señales proinflamatorias puedan alterar el procesamiento auditivo en estructuras basales de la vía auditiva central. Una señal vagal alterada modifica la inhibición eferente medial olivococlear, reduciendo la capacidad del sistema auditivo para filtrar el ruido de fondo y modular el estrés de las células ciliadas externas. De esta forma quedaría definida una segunda vía de comunicación. Por lo que parece, la interacción entre la microbiota intestinal y el sistema auditivo-vestibular no responde a una única vía, sino a un entramado complejo de comunicación en tres vías: humoral, inmune y neural. Por último, no todas las interacciones en el eje intestino-oído son patológicas. En condiciones de eubiosis, es decir, cuando la microbiota intestinal está equilibrada, la fermentación de fibra dietética genera metabólicos esenciales conocidos como ácidos grasos de cadena corta (SCFA). Los SCFA, especialmente el butirato, al ingresar en el torrente sanguíneo, refuerza la integridad endotelial de la BHL, reduce el estrés oxidativo en las células ciliadas y ejerce un marcado efecto neuroprotector en el ganglio espiral, constituyéndose como un sistema protector y al mismo tiempo una tercera vía de comunicación. Factores como la dieta occidental y sus alimentos procesados, el estrés crónico o el uso indiscriminado de antibióticos destruyen la diversidad bacteriana, se produce una condición conocida como hiperpermeabilidad intestinal o leaky gut, que permite la translocación de patrones moleculares asociados a ciertos patógenos. Hasta aquí se ha descrito de forma muy simplificada cómo puede comunicarse la microbiota intestinal con el oído, y parece bastante sorprendente. Pero cabe preguntarse aún qué relación se establece con las diferentes patologías auditivas con las que se ha relacionado, como el tinnitus, la presbiacusia, o la enfermedad de Ménière. El acúfeno o tinnitus, por ejemplo, no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de alteración en la actividad neuronal de las vías auditivas, caracterizado por una reorganización tonotópica anómala y una hiperactividad en la corteza auditiva primaria y el sistema límbico. Según algunos autores, se ha asumido que se desencadena por una desaferenciación periférica (pérdida auditiva subclínica o manifiesta). La constatación de que el oído interno puede estar fisiológicamente conectado con el tracto gastrointestinal a través de la barrera hemato-laberíntica, el nervio vago y los metabólicos bacterianos, rompe con la visión aislacionista de la neurootología clásica. Sin embargo, los estudios metabólicos y de secuenciación génica del ARNr 16S parecen demostrar que los pacientes con acúfeno crónico presentan una marcada reducción de la diversidad de su microbiota intestinal, con un descenso crítico en la abundancia de algunas familias específicas de bacilos y bacterias, y una proporción anómala de otras. Esta combinación se asocia con niveles reducidos de triptófano circulante y una menor síntesis de serotonina y GABA (ácido gamma-aminobutírico). La carencia de GABA —el principal neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso central— rompe el filtro talamocortical auditivo (mecanismo de *gating*), permitiendo que la actividad espontánea y los «ruidos fantasma» generados en el tronco encefálico alcancen la conciencia. Esta es una de las principales conclusiones del estudio de Wang (2024), aunque la muestra utilizada fue relativamente pequeña (unos 70 pacientes con acúfenos y 30 de control). Por su parte, la enfermedad de Ménière se caracteriza por la triada clínica de vértigo recurrente, hipoacusia neurosensorial fluctuante y acúfeno, y se vincula histopatológicamente a la distensión de la rampa media por exceso de endolinfa (hidrops endolinfático). Aunque la etiología exacta se ha considerado multifactorial o idiopática, la investigación reciente parece apuntar también hacia un componente autoinmune e inflamatorio sistémico regulado por la microbiota. Los estudios metabólicos y de secuenciación génica del ARNr 16S parecen demostrar que los pacientes con acúfeno crónico presentan una marcada reducción de la diversidad de su microbiota intestinal, con un descenso crítico en la abundancia de algunas familias específicas de bacilos y bacterias, y una proporción anómala de otras. Los estudios al respecto concluyen que la disbiosis intestinal favorece un estado de inflamación vascular subclínica que interfiere con los mecanismos de regulación hemodinámica en el saco endolinfático y en las células epiteliales de la estría vascular, alterando la reabsorción de la endolinfa y provocando en consecuencia hiperpresión hídrica, ruptura de la membrana de Reissner y, consecuentemente, episodios vertiginosos. El envejecimiento del sistema auditivo (presbiacusia) se ha vinculado siempre con un estado inflamatorio crónico, sistémico y de bajo grado que acelera el envejecimiento celular. La microbiota de un paciente de la tercera edad sufre habitualmente un empobrecimiento drástico, con pérdida de especies productoras de butirato, un ácido graso de cadena corta caracterizado por su claro efecto neuroprotector. La falta de metabólicos antioxidantes circulantes deja a las mitocondrias de las células ciliadas expuestas a la acumulación de radicales libres y lipofuscina (residuos moleculares), acelerando la muerte o eliminación celular ante exposiciones sonoras moderadas que en individuos eubióticos (con microbiota equilibrada) no causarían daño irreversible. La enfermedad de Ménière se caracteriza por la triada clínica de vértigo recurrente, hipoacusia neurosensorial fluctuante y acúfeno, y se vincula histopatológicamente a la distensión de la rampa media por exceso de endolinfa (hidrops endolinfático). Aunque la etiología exacta se ha considerado multifactorial o idiopática, la investigación reciente parece apuntar también hacia un componente autoinmune e inflamatorio sistémico regulado por la microbiota. El descubrimiento y la caracterización del eje intestino-oído puede suponer uno de los avances conceptuales más disruptivos de la otología y audiología contemporáneas, si bien sería conveniente ampliar el ámbito de investigación y comprobar la replicabilidad de estos estudios y su validez externa. La constatación de que el oído interno puede estar fisiológicamente conectado con el tracto gastrointestinal a través de la barrera hemato-laberíntica, el nervio vago y los metabólicos bacterianos, rompe con la visión aislacionista de la neurootología clásica. El envejecimiento del sistema auditivo (presbiacusia) se ha vinculado siempre con un estado inflamatorio crónico, sistémico y de bajo grado que acelera el envejecimiento celular. La microbiota de un paciente de la tercera edad sufre habitualmente un empobrecimiento drástico, con pérdida de especies productoras de butirato, un ácido graso de cadena corta caracterizado por su claro efecto neuroprotector. Aunque la descripción aquí presentada parece bastante esclarecedora, los autores insisten en que el reconocimiento de esta interacción no pretende invalidar las prácticas audiológicas actuales, sino que podría complementarlas y enriquecerlas, abriendo una ventana de oportunidad para el abordaje de pacientes en los que no se obtienen los resultados deseados con las terapias convencionales, ofreciendo alternativas terapéuticas personalizadas para mejorar la calidad de vida de los pacientes con patología auditiva compleja. El éxito de una adaptación, por tanto, no tiene por qué significar únicamente que el paciente entienda más. En determinadas situaciones, conseguir que entienda lo mismo con menos esfuerzo puede ser también una mejora clínicamente relevante. El descubrimiento y la caracterización del eje intestino-oído puede suponer uno de los avances conceptuales más disruptivos de la otología y audiología contemporáneas. Bibliografía: (1) Zheng, Y., Wang, X., & Zhang, L. (2024). Characteristic alterations of gut microbiota and serum metabolites in chronic tinnitus patients. Microbiology Spectrum, American Society for Microbiology, 12(3), e02341-23. (2) Luo, X., Chen, Y., & Liu, H. (2025). Causal Effects of Gut Microbiome on Tinnitus: A Mendelian Randomization Study. Journal of Multidisciplinary Healthcare, 18, 112-124. (3) Guo, J., Zhao, M., & Sun, R. (2026). The Gut Microbiome May Play a Role in the Pathogenesis of Meniere's Disease via the AVP-V2R-AQP2 Axis. Frontiers in Neurology, 17, 1089201. (4) Pérez, M., Martínez, A., & Gómez, C. (2026). The Gut–Ear Axis: From Dysbiosis to Auditory and Vestibular Disorders. MDPI Preprints, 202601.0452. (5) Cryan, J. F., et al. (2019). The Microbiota-Gut-Brain Axis. Physiological Reviews, 99(4), 1877-2013. (6) Nyberg, S., et al. (2023). Blood-Labyrinth Barrier Breakdown in Inner Ear Pathologies: A Systematic Review. Hearing Research, 428, 108670. CV Autor Audióloga / Audioprotesista Licenciada en Pedagogía y Máster de Logopedia. Técnico Superior en Audiología Protésica. Especializada en Audiología Infantil y Evaluación de los trastornos del PAC en RV Alfa Centros Auditivos. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Myriam González

A fondo

El esfuerzo auditivo y la fatiga relacionada con la escucha

En muchos pacientes, los resultados audiológicos y la validación de sus audífonos se encuentran dentro de lo esperado, lo que puede hacer pensar que existe poco margen de mejora. Sin embargo, aunque la validación sea satisfactoria, pueden persistir dificultades que el paciente y su entorno continúan observando en la vida diaria: en reuniones, restaurantes o conversaciones largas necesita mantener un nivel de atención alto, pierde el hilo cuando está cansado, termina agotado o se desconecta de la conversación. Incluso en ocasiones selecciona los eventos sociales y los contextos a los que se expone, evitando aquellos que anticipa como especialmente exigentes desde el punto de vista auditivo. El rendimiento auditivo no depende únicamente de cuánto consigue entender el paciente, sino también del esfuerzo que requiere alcanzar ese nivel de comprensión. La literatura sobre el tema muestra que las personas con pérdida auditiva pueden experimentar mayor esfuerzo de escucha y fatiga, y que estas dificultades no siempre guardan relación directa con el grado de pérdida auditiva (Alhanbali et al.,2017)(1); Hornsby & Kipp, 2016)(4). Esta situación nos plantea una pregunta sencilla: ¿es suficiente medir cuánto entiende el paciente o deberíamos valorar también cuánto le cuesta entender? Que una persona comprenda el mensaje no significa obligatoriamente que escuchar le resulte fácil. En esta diferencia entre entender y el coste que supone hacerlo, entran en juego dos conceptos audiológicos relacionados, pero distintos: el esfuerzo auditivo y la fatiga relacionada con la escucha. El esfuerzo auditivo hace referencia a los recursos cognitivos que necesitamos movilizar para escuchar y comprender en una situación determinada. Pichora-Fuller et al. (2016)(6), exponen que el esfuerzo no depende solo de la señal acústica, sino del equilibrio entre las demandas de la situación, los recursos cognitivos disponibles y la motivación para emplearlos. El rendimiento auditivo no depende únicamente de cuánto consigue entender el paciente, sino también del esfuerzo que requiere alcanzar ese nivel de comprensión. Por lo tanto, aumenta por múltiples factores: señal degradada, ruido, distancia, velocidad del interlocutor, atención disponible, carga cognitiva, motivación o necesidad de realizar simultáneamente otra tarea. Esfuerzo y fatiga no son lo mismo: el esfuerzo ocurre mientras escuchamos y la fatiga aparece si ese esfuerzo se mantiene en el tiempo. La fatiga relacionada con la escucha se define como «el cansancio que puede aparecer como consecuencia de mantener durante un tiempo prolongado las demandas asociadas a escuchar y comprender». Puede manifestarse a nivel físico, cognitivo, emocional y social (Davis et al, 2020)(3). Pensemos en un ejemplo en el que dos pacientes obtienen el mismo reconocimiento del habla, por ejemplo, un 80%. Ambos han alcanzado el mismo resultado, pero pueden haber necesitado recursos muy diferentes para conseguirlo. Mientras uno ha comprendido el mensaje con relativa facilidad, el otro puede haber necesitado mantener un nivel de atención más alto, apoyarse en el contexto, anticipar palabras o reconstruir parte de la información que no percibió con claridad. Las pruebas verbales de validación realizadas en campo libre muestran el resultado final, pero no el esfuerzo necesario para alcanzarlo. Esta diferencia es relevante, ya que dos personas pueden obtener un rendimiento similar y, sin embargo, haber empleado estrategias y niveles de esfuerzo diferentes durante la comprensión. Por ello, es necesario considerar no solo la respuesta obtenida, sino también los recursos empleados para llegar a ella. Esfuerzo y fatiga no son lo mismo: el esfuerzo ocurre mientras escuchamos y la fatiga aparece si ese esfuerzo se mantiene en el tiempo. Winn y Teece, (2021)(7) señalan que una respuesta correcta puede ser el resultado de un proceso de «reconstrucción mental» que ha requerido un esfuerzo adicional. Por eso, cuando el paciente dice: «No entiendo», no siempre está hablando solo de inteligibilidad, en ocasiones está expresando en realidad que seguir el mensaje le exige demasiado. Esto no implica cuestionarnos las pruebas habituales, sino asumir que describen solo una parte de la experiencia auditiva. Valorar también el esfuerzo permitiría conocer no solo cuánto entiende el paciente, sino qué le ha supuesto conseguirlo. El audiograma, por sí solo, no permite predecirlo. Entre las medidas fisiológicas más estudiadas para aproximarse de forma objetiva al esfuerzo auditivo, se encuentran la pupilometría, que analiza los cambios en la dilatación de la pupila durante una tarea de escucha, y determinadas medidas obtenidas mediante electroencefalografía (EEG). En investigación se utilizan medidas fisiológicas para aproximarse de forma objetiva al esfuerzo auditivo. Entre las más estudiadas se encuentran la pupilometría, que analiza los cambios en la dilatación de la pupila durante una tarea de escucha, y determinadas medidas obtenidas mediante electroencefalografía (EEG). Estas técnicas han mostrado sensibilidad a los cambios en la demanda auditiva y permiten detectar variaciones en el esfuerzo incluso cuando el reconocimiento del habla se mantiene en niveles aceptables. También se utilizan para estudiar cómo las diferentes estrategias de los audífonos pueden modificar ese esfuerzo. Sin embargo, aunque sus resultados son prometedores, actualmente no existen protocolos suficientemente estandarizados para utilizar estas medidas de forma rutinaria en la práctica audiológica como una prueba clínica del esfuerzo auditivo. Su aplicación continúa vinculada al ámbito de la investigación por lo que no contamos con una prueba objetiva sencilla que nos indique cuánto esfuerzo está realizando un paciente para entender. Valorar también el esfuerzo permitiría conocer no solo cuánto entiende el paciente, sino qué le ha supuesto conseguirlo. El audiograma, por sí solo, no permite predecirlo. No obstante, en nuestra práctica diaria podemos acercarnos a esta información por dos vías más accesibles. La primera es incorporando a la anamnesis y revisiones preguntas dirigidas específicamente al coste que supone escuchar, explorando aspectos como la concentración necesaria, el cansancio posterior, la necesidad de descansos, la desconexión durante conversaciones prolongadas o la evitación de determinadas situaciones. En consulta solemos preguntar al paciente si entiende o no entiende en determinadas situaciones. Sin embargo, estas preguntas no detectan el esfuerzo que realiza para alcanzar esa comprensión. Un paciente puede decir que entiende bien y, al mismo tiempo, necesitar mantener atención constante, utilizar estrategias compensatorias o terminar agotado después de determinadas situaciones de escucha. Deberíamos incorporar a la anamnesis y revisiones preguntas dirigidas específicamente al coste que supone escuchar, explorando aspectos como la concentración necesaria, el cansancio posterior, la necesidad de descansos, la desconexión durante conversaciones prolongadas o la evitación de determinadas situaciones. Por ello, junto a las preguntas habituales sobre comprensión, podemos incorporar otras dirigidas específicamente al coste de escuchar: • ¿Hay situaciones en las que entiende, pero tiene que concentrarse mucho para conseguirlo? • ¿En conversaciones largas o reuniones llega un momento en el que empieza a perder el hilo o desconecta? • ¿Después de estar un tiempo escuchando termina cansado? • ¿Qué necesita hacer para seguir mejor una conversación? ¿mirar continuamente al interlocutor, colocarse cerca, anticipar por el contexto o concentrarse especialmente? • ¿Hay situaciones que ahora evita, hace con menos frecuencia o abandona antes porque escuchar le resulta demasiado exigente? Esta última pregunta es especialmente relevante ya que investigar únicamente sobre las situaciones en las que el paciente participa puede ocultar aquellas que ya ha dejado de frecuentar precisamente porque escuchar en ellas le supone demasiado esfuerzo. La segunda opción para incorporar la valoración del esfuerzo y la fatiga auditiva a la práctica en nuestros centros, es recurrir a escalas de autoinforme, que permitan cuantificar de una forma sistemática la experiencia del paciente. Para valorar el esfuerzo auditivo percibido, Alhanbali el al. han diseñado la Effort Assessment Scale(1). Es una escala breve compuesta por seis preguntas sobre situaciones habituales que se puntúan de cero (ningún esfuerzo), a diez (máximo esfuerzo). En 2026 se ha publicado su traducción y adaptación cultural al español de Chile, pero esta versión todavía está pendiente de validación psicométrica. El éxito de una adaptación, por tanto, no tiene por qué significar únicamente que el paciente entienda más. En determinadas situaciones, conseguir que entienda lo mismo con menos esfuerzo puede ser también una mejora clínicamente relevante. Para valorar la fatiga asociada a escuchar, puede utilizarse la Vanderbilt Fatigue Scale for Adults desarrollada por Davis et al; 2021. Esta escala cuenta con una versión extensa de cuarenta ítems y una versión abreviada de diez ítems, la VFS-A-10, pensada para su uso clínico. Benitez Barrera et al; 2025(2) han validado la versión en español de la escala y puede descargarse gratuitamente, junto con su guía de utilización, desde la página oficial de Vanderbilt University Medical Center. Ambas escalas abordan aspectos distintos pero complementarios, la EAS intenta cuantificar cuánto esfuerzo necesita realizar el paciente para escuchar y la VFS permite explorar en qué medida ese esfuerzo mantenido se traduce en fatiga y en limitaciones en la vida diaria. Pero, una vez identificado ese esfuerzo, surge una cuestión clínica clave: ¿podemos hacer algo para reducirlo? Detectar que un paciente necesita realizar un esfuerzo excesivo para escuchar tiene sentido si esa información nos ayuda a orientar la intervención. Como audiólogos, el primer paso que podemos abordar es intentar que escuchar resulte menos exigente para el paciente. Una adaptación correctamente verificada y la utilización adecuada de las herramientas disponibles en la tecnología como la reducción de ruido, la direccionalidad, los programas específicos o los sistemas de micrófono remoto pueden mejorar la relación señal/ruido y disminuir el esfuerzo necesario para alcanzar un mismo nivel de comprensión en determinadas condiciones. Aprovechar estas posibilidades exige del audioprotesista conocer bien la tecnología, comprender cómo funcionan sus algoritmos y saber en qué situaciones puede resultar útil cada herramienta. La formación continua y las formaciones técnicas que los laboratorios ponen a disposición de los profesionales forman parte de una buena práctica audioprotésica: no se trata solo de activar funciones, sino de saber cuándo, cómo y para qué utilizarlas. (Desjardins, 2016). Por último, conviene revisar si los audífonos continúan respondiendo a las necesidades del paciente y proponer su renovación cuando han cumplido su ciclo de uso. La evolución tecnológica incorpora nuevas estrategias de procesamiento, direccionalidad y gestión del ruido que pueden aportar ventajas en determinadas situaciones. Esto no significa que un audífono más reciente vaya necesariamente a reducir el esfuerzo en todos los pacientes o en todas las situaciones, pero sí que renovar cuando corresponde permite acceder a tecnologías que incorporan mejoras orientadas a facilitar la escucha. Las investigaciones sobre esfuerzo auditivo subrayan precisamente, que los resultados dependen del usuario, de la situación acústica y de la tecnología empleada (Ohlenforst et al., 2017) (5). La formación continua y las formaciones técnicas que los laboratorios ponen a disposición de los profesionales forman parte de una buena práctica audioprotésica: no se trata solo de activar funciones, sino de saber cuándo, cómo y para qué utilizarlas. En conclusión, estar atentos al esfuerzo auditivo implica mirar un poco más allá de si el paciente entiende o no y ampliar la forma en la que interpretamos el resultado de una adaptación. Como se ha expuesto, podemos dejar de valorar únicamente si el paciente entiende más o menos y prestar también atención a cómo consigue ese resultado. La anamnesis y las revisiones permiten identificar si necesita mantener una concentración excesiva, si aparece cansancio con el paso del tiempo o si determinadas situaciones empiezan a limitar su participación. Podemos apoyarnos en las escalas de autoinforme disponibles cuando necesitemos cuantificar o explicar estos cambios de forma más sistemática. Las investigaciones sobre esfuerzo auditivo subrayan precisamente, que los resultados dependen del usuario, de la situación acústica y de la tecnología empleada. En segundo lugar, esta información debe tener una consecuencia clínica. Si detectamos un esfuerzo elevado, conviene revisar qué factores podemos modificar: la adaptación, el aprovechamiento de la tecnología disponible, la relación señal/ruido, las estrategias de comunicación o, cuando esté indicado, el entrenamiento auditivo. También implica revisar periódicamente si los audífonos siguen respondiendo a las necesidades del paciente y proponer su renovación cuando corresponda. Por último, el esfuerzo puede incorporarse como un resultado más de la adaptación, junto a la audibilidad, el reconocimiento del habla, las pruebas en ruido y la percepción de beneficio. No sustituye a ninguna de estas medidas: las complementa. La pregunta final que podemos hacer al paciente tras la adaptación es sencilla: además de entender mejor, ¿escuchar le resulta ahora más fácil? La anamnesis y las revisiones permiten identificar si necesita mantener una concentración excesiva, si aparece cansancio con el paso del tiempo o si determinadas situaciones empiezan a limitar su participación. El éxito de una adaptación, por tanto, no tiene por qué significar únicamente que el paciente entienda más. En determinadas situaciones, conseguir que entienda lo mismo con menos esfuerzo puede ser también una mejora clínicamente relevante. Bibliografía: Alhanbali, S., Dawes, P., Lloyd, S., & Munro, K. J. (2017). Self-reported listening-related effort and fatigue in hearing-impaired adults. Ear and Hearing, 38(1), e39–e48. https://doi.org/10.1097/AUD.0000000000000361 Benítez-Barrera, C. R., Skorupa, M., Hornsby, B. W. Y., Bolt, D. M., & de Diego-Lázaro, B. (2025). Psychometric validation of the Spanish-versions of the Vanderbilt fatigue scales for adults. International Journal of Audiology, 64(12), 1326–1331. https://doi.org/10.1080/14992027.2025.2502453 Davis, H., Schlundt, D., Bonnet, K., Camarata, S., Bess, F. H., & Hornsby, B. W. Y. (2021). Understanding listening-related fatigue: Perspectives of adults with hearing loss. International Journal of Audiology, 60(6), 458–468. https://doi.org/10.1080/14992027.2020.1834631 Hornsby, B. W. Y., & Kipp, A. M. (2016). Subjective ratings of fatigue and vigor in adults with hearing loss are driven by perceived hearing difficulties not degree of hearing loss. Ear and Hearing, 37(1), e1–e10. https://doi.org/10.1097/AUD.0000000000000203 Ohlenforst, B., Zekveld, A. A., Jansma, E. P., Wang, Y., Naylor, G., Lorens, A., Lunner, T., & Kramer, S. E. (2017). Effects of hearing impairment and hearing aid amplification on listening effort: A systematic review. Ear and Hearing, 38(3), 267–281. https://doi.org/10.1097/AUD.0000000000000396 Pichora-Fuller, et al; (2016). Hearing impairment and cognitive energy: The framework for understanding effortful listening (FUEL). Ear and Hearing, 37(Suppl. 1), 5S–27S. https://doi.org/10.1097/AUD.0000000000000312 Winn, M. B., & Teece, K. H. (2021). Listening effort is not the same as speech intelligibility score. Trends in Hearing, 25, 23312165211027688. CV Autor Audióloga / Audioprotesista Directora de Audiología en Rv Alfa Centros Auditivos y Logopeda. Técnico Superior en Audiología Protésica. Diplomada en Logopedia. Habilitación Tinnitus & Hyperacusis Therapy MC. Experta en Acúfenos e Hiperacusia, tratamiento TRT, Audiología Infantil y Tercera Edad en RV Alfa Centros Auditivos y Logopedia. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Sonia Bajo

A fondo

Informar al paciente también forma parte del tratamiento

El audioprotesista debe preparar al paciente para comprender por qué, durante el verano, el rendimiento de sus audífonos y, con ello, la calidad de la audición que obtiene con ellos, pueden verse alterados temporalmente y ayudarle a interpretar correctamente esos síntomas cuando aparezcan. En esta época estival Gaceta Audio revisa las principales recomendaciones para el cuidado y mantenimiento de los audífonos durante el verano. Junto a estas medidas, existe otra intervención, menos evidente, pero de enorme valor clínico, que también forma parte de la práctica del audioprotesista: preparar al paciente para comprender por qué, durante el verano, el rendimiento de sus audífonos y, con ello, la calidad de la audición que obtiene con ellos, pueden verse alterados temporalmente y ayudarle a interpretar correctamente esos síntomas cuando aparezcan. Cada verano es habitual que numerosos pacientes acudan a consulta porque sienten que sus audífonos han dejado de funcionar correctamente. «oigo más bajo», «el sonido está apagado», «entiendo peor cuando hay ruido» o «a veces se para» son comentarios frecuentes durante estos meses. Aunque estos síntomas suelen estar relacionados con las condiciones ambientales y con determinados hábitos propios del verano, muchos pacientes los interpretan como un fallo del dispositivo o incluso de la propia adaptación. Esa interpretación genera preocupación, disminuye la confianza en los audífonos y puede llevar al paciente a cuestionar la eficacia de un tratamiento que, en realidad, continúa siendo adecuado. Además, el paciente no siempre percibe una disminución del volumen. Con frecuencia refiere que comprende peor en ambientes ruidosos. Esto puede explicarse porque las pequeñas alteraciones que las condiciones propias del verano generan en el comportamiento de los micrófonos afectan antes al rendimiento de los sistemas direccionales que a la amplificación. El audífono puede seguir proporcionando la ganancia prevista y, sin embargo, haber perdido parte de su capacidad para mejorar la relación señal-ruido, una de las funciones que más contribuyen a la comprensión del habla en situaciones de escucha complejas. Cada verano es habitual que numerosos pacientes acudan a consulta porque sienten que sus audífonos han dejado de funcionar correctamente. A partir de esta realidad, la información preventiva no debería limitarse a explicar cómo cuidar los audífonos. También debería incluir qué cambios pueden aparecer durante el verano, por qué se producen y cuándo deben hacer sospechar una avería real. Cuando el usuario sabe qué puede notar y comprende el origen de estos síntomas, los interpreta como una consecuencia esperable de las condiciones ambientales sobre un dispositivo electrónico, y no como un fallo de sus audífonos o de la adaptación realizada. Por ello, la información al paciente no debería limitarse al momento de la adaptación, sino formar parte del seguimiento habitual. Un recordatorio anual al comienzo del verano, mediante un correo electrónico, una publicación en el blog o en las redes del centro, o aprovechando una revisión programada durante las semanas previas al inicio del verano, permite reforzar estas recomendaciones cuando realmente van a ser necesarias. Además de reducir consultas y reparaciones evitables, esta intervención contribuye a mantener la confianza del paciente en sus audífonos y en el tratamiento auditivo. No obstante, no todos los pacientes necesitan ni pueden asimilar la misma información. Conocer durante la anamnesis o en las revisiones habituales su actividad laboral, sus hábitos de ocio o las actividades previstas para el verano permite identificar a aquellos usuarios que pueden beneficiarse de recomendaciones preventivas específicas. La prevención no consiste únicamente en informar, sino en proporcionar a cada paciente la información que realmente necesita, en el momento oportuno y de acuerdo con su estilo de vida. Anticiparse al problema, más que resolverlo cuando aparece, constituye una de las intervenciones preventivas de mayor valor que puede ofrecer el audioprotesista. Un recordatorio anual al comienzo del verano, mediante un correo electrónico, una publicación en el blog o en las redes del centro, o aprovechando una revisión programada durante las semanas previas al inicio del verano, permite reforzar estas recomendaciones cuando realmente van a ser necesarias. Las condiciones propias del verano pueden comprometer el funcionamiento de los audífonos. En el siguiente artículo explicamos qué factores representan un mayor riesgo y qué medidas pueden adoptar los usuarios para evitarlos. CV Autor Audióloga / Audioprotesista Directora de Audiología en Rv Alfa Centros Auditivos y Logopeda. Técnico Superior en Audiología Protésica. Diplomada en Logopedia. Habilitación Tinnitus & Hyperacusis Therapy MC. Experta en Acúfenos e Hiperacusia, tratamiento TRT, Audiología Infantil y Tercera Edad en RV Alfa Centros Auditivos y Logopedia. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Sonia Bajo

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La F1 alcanza los 88 dB en su paso por el madring: GAES analiza el impacto sonoro en los aledaños del circuito y da consejos para la prevención.

GAES ha realizado mediciones acústicas en diferentes puntos de exposición al ruido durante la celebración de la F1, con el objetivo de mantener informada a la ciudadanía y poner a disposición del público general unos datos claros y fáciles de entender.Los resultados muestran que el nivel de ruido varía alrededor del circuito, alcanzando un máximo de 88 dB en los alrededores de la Monumental, frente a los 79 dB de la recta de salida y los 74 dB la recta de la Ribera del Sena. GAES ha presentado hoy, en el espacio F1 Arcade de Madrid, los resultados de un estudio independiente de mediciones sonoras realizado durante la celebración del Gran Premio del Motor de España. El análisis, llevado a cabo por un equipo de audioprotesistas especializados de la compañía, tiene como objetivo conocer el impacto acústico real de la competición en el entorno del circuito y aportar datos sobre su posible incidencia en la convivencia vecinal y el bienestar auditivo de la población. La celebración de grandes eventos en entornos urbanos suele despertar inquietud entre la ciudadanía por el nivel de ruido que pueden generar. En este contexto, GAES ha querido trasladar la conversación del terreno de las percepciones al de los datos, realizando mediciones independientes durante la competición para obtener información real, contrastada y comprensible para el público general. GAES ha realizado mediciones acústicas en diferentes puntos de exposición al ruido durante la celebración de la F1, con el objetivo de mantener informada a la ciudadanía y poner a disposición del público general unos datos claros y fáciles de entender. Para ello, el equipo de GAES se desplazó con sonómetros a diferentes puntos próximos al circuito en los que previsiblemente podía concentrarse una mayor exposición sonora. El objetivo era registrar los niveles de decibelios alcanzados en cada ubicación y analizar las necesidades de salud auditiva que pueden estar asociadas a la exposición al ruido durante este tipo de acontecimientos. En concreto, se seleccionaron tres puntos clave: la recta de salida y meta en IFEMA, la curva 12, conocida como «La Monumental» , y la recta de la calle Ribera del Sena. Las mediciones realizadas muestran que la exposición al ruido varía de forma significativa en función de la ubicación. Entre los tres puntos analizados, la curva «La Monumental» registró el nivel de ruido más elevado, mientras que la recta de salida y meta en IFEMA y la recta de la calle Ribera del Sena presentaron niveles inferiores. Los resultados muestran que el nivel de ruido varía alrededor del circuito, alcanzando un máximo de 88 dB en los alrededores de la Monumental, frente a los 79 dB de la recta de salida y los 74 dB la recta de la Ribera del Sena. Con esta iniciativa, GAES pretende contribuir a una mayor concienciación sobre el impacto del ruido en grandes eventos y reforzar la importancia de la prevención y el cuidado de la salud auditiva. El estudio se enmarca en el compromiso de la compañía con la educación y la divulgación en materia de salud auditiva, poniendo a disposición de la ciudadanía información rigurosa que permita comprender mejor los niveles de exposición sonora que pueden alcanzarse en este tipo de acontecimientos. Los niveles registrados simplemente muestran cuánto ruido se alcanza en cada punto, pero es imprescindible saber que el daño auditivo depende también de factores como el tiempo de exposición, la distancia y la frecuencia con la que se produce. GAES ha querido situar los resultados dentro de un mensaje más amplio de concienciación sobre la salud auditiva. La compañía defiende que gran parte de las experiencias que más se disfrutan socialmente —conciertos, eventos deportivos o competiciones como la F1— son, por naturaleza, ruidosas, y que cuidar nuestra audición no significa ponerle límites ni renunciar. Se trata de anticiparnos, conocer los niveles de exposición y adoptar medidas preventivas antes de que el daño esté hecho. Las tres claves más sencillas para cuidar tu audición: • Protección activa: A pesar de ser una medida muy sencilla, el uso de tapones protectores auditivos todavía está muy poco extendido en España. • Gestión del tiempo de exposición: Evitar la permanencia continuada en los puntos con mayor intensidad de decibelios, alejándose periódicamente de las fuentes principales de ruido (motores o altavoces) para permitir el descanso del oído. • Revisiones periódicas: Acudir a centros audiológicos para revisar la salud auditiva de manera preventiva. Bajo esta filosofía, GAES impulsa un modelo de convivencia responsable basado en tres pasos: medir la realidad con datos rigurosos, informar con transparencia antes de que exista un problema, y actuar con medidas de protección concretas. Con esta iniciativa, GAES pretende contribuir a una mayor concienciación sobre el impacto del ruido en grandes eventos y reforzar la importancia de la prevención y el cuidado de la salud auditiva. «El daño auditivo, a diferencia de otros problemas de salud, suele ser acumulativo y no avisa en el momento en que se produce. Por eso, contar con la información adecuada y apostar por la prevención no es opcional: es la única herramienta que realmente protege nuestros oídos», ha señalado Francesc Carreño, Director de Audiología e Investigación de GAES. GAES concluye que es posible disfrutar de grandes eventos como la Fórmula 1 siempre que exista conocimiento y cultura de prevención. Conocer cuándo, dónde y cómo nos afecta el ruido nos permite tomar medidas sencillas para cuidar nuestra audición. De este modo, una experiencia puntual no tiene por qué convertirse en una preocupación para quienes viven y desarrollan su día a día alrededor del evento. Para más información sobre la compañía, visita www.gaes.es «El daño auditivo, a diferencia de otros problemas de salud, suele ser acumulativo y no avisa en el momento en que se produce. Por eso, contar con la información adecuada y apostar por la prevención no es opcional: es la única herramienta que realmente protege nuestros oídos».

El experto

Escuchar no es suficiente …. el verdadero reto es entender.

Hay una frase que los profesionales de la audición hemos escuchado muchas veces en consulta, «Oigo, pero no entiendo». En pocas palabras, resume uno de los grandes desafíos que todavía tenemos por delante, porque recuperar audición no consiste únicamente en hacer que los sonidos vuelvan a ser perceptibles. El verdadero objetivo, es que esa información resulte útil para la persona y le permita desenvolverse con naturalidad en su vida cotidiana. La diferencia se hace especialmente evidente cuando el entorno se complica. Una conversación con una sola persona en una habitación tranquila plantea unas exigencias muy diferentes a una comida familiar, una reunión de trabajo, un restaurante concurrido o cualquier situación en la que varias voces y sonidos compiten simultáneamente por nuestra atención. Es precisamente ahí donde muchos usuarios siguen esperando más de la tecnología auditiva. El ruido pone a prueba la comprensión, pero reducir el ruido, no basta Cuando pensamos en escuchar en ruido podemos caer en la tentación de imaginar un escenario relativamente sencillo, hay una voz que interesa y un ruido de fondo que molesta. Si conseguimos potenciar la primera y reducir el segundo, aparentemente habremos solucionado el problema. La realidad es bastante más compleja. Recuperar audición no consiste únicamente en hacer que los sonidos vuelvan a ser perceptibles. El verdadero objetivo, es que esa información resulte útil para la persona y le permita desenvolverse con naturalidad en su vida cotidiana. Pensemos en una mesa con varias personas. Mientras hablamos con quien tenemos enfrente, alguien situado a nuestra derecha hace un comentario que despierta nuestro interés, instantes después interviene otra persona desde el extremo contrario. Al mismo tiempo escuchamos otras conversaciones, cubiertos, movimiento alrededor de la mesa o música ambiental. Nuestro sistema auditivo recibe toda esa información y el cerebro realiza un extraordinario trabajo de selección e interpretación. Localiza sonidos, reconoce patrones, utiliza el contexto y dirige la atención hacia aquello que consideramos relevante en cada momento. Para una persona con pérdida auditiva, este proceso puede resultar considerablemente más difícil. Puede escuchar que alguien está hablando y, sin embargo, perder parte de la información necesaria para comprender con claridad lo que está diciendo. Cuando esto ocurre repetidamente, seguir una conversación deja de ser algo espontáneo y comienza a exigir un esfuerzo consciente. Ahí está una de las cuestiones fundamentales, no hablamos solamente de audición, hablamos de comprensión y de esfuerzo auditivo. La tecnología auditiva lleva muchos años evolucionando para ayudar al usuario en estas situaciones. Direccionalidad, análisis ambiental y sistemas de reducción de ruido han supuesto avances importantes, pero el reto al que nos enfrentamos obliga a ir más allá. No podemos considerar todo aquello que no sea la voz principal simplemente como ruido que debemos eliminar. La escena sonora contiene información valiosa. Saber que alguien nos está hablando desde un lateral, localizar una voz o detectar que otra persona ha comenzado a intervenir, son referencias que ayudan al cerebro a comprender qué sucede a nuestro alrededor. Por eso, una de las grandes cuestiones que tenemos que resolver, es cómo mejorar la inteligibilidad del habla sin empobrecer la escena sonora que necesita el usuario para orientarse en ella. Aquí cobra especial importancia la relación señal-ruido. En términos sencillos, necesitamos conseguir que la información que interesa llegue al sistema auditivo en mejores condiciones respecto a los sonidos que compiten con ella. Pero debemos hacerlo preservando, en la medida de lo posible, las claves espaciales que ayudan al cerebro a localizar los sonidos y orientar la atención. No se trata de decidir por la persona qué debe escuchar, se trata de darle mejores condiciones para que pueda decidirlo ella misma. Direccionalidad, análisis ambiental y sistemas de reducción de ruido han supuesto avances importantes, pero el reto al que nos enfrentamos obliga a ir más allá. No podemos considerar todo aquello que no sea la voz principal simplemente como ruido que debemos eliminar. El cerebro sigue teniendo la última palabra Esta idea me parece especialmente importante cuando hablamos del futuro de la tecnología auditiva. Durante una conversación real nuestra atención no permanece inmóvil, cambiamos constantemente el foco en función de lo que sucede a nuestro alrededor. Miramos a una persona, escuchamos a otra, volvemos al interlocutor anterior y reaccionamos ante sonidos que pueden aparecer desde diferentes direcciones. La escucha natural es dinámica. Por eso, en DANAVOX entendemos que la tecnología debe acompañar esa capacidad del cerebro en lugar de intentar sustituirla. El objetivo es proporcionar una señal cada vez más favorable, manteniendo la información que permita al usuario localizar los sonidos y decidir dónde quiere poner su atención. Podemos desarrollar sistemas cada vez más capaces de analizar el sonido, pero la decisión sobre qué es relevante en cada momento pertenece a la persona. La tecnología puede ayudar a ordenar una escena acústica compleja, favorecer el habla frente al ruido y facilitar que determinada información llegue en mejores condiciones, pero debe seguir dejando espacio al mecanismo más sofisticado de todos, nuestro propio cerebro. Una de las grandes cuestiones que tenemos que resolver, es cómo mejorar la inteligibilidad del habla sin empobrecer la escena sonora que necesita el usuario para orientarse en ella. La inteligencia artificial, o inteligencia aumentada como se denomina en DANAVOX, está abriendo una etapa especialmente interesante para nuestro sector. Los avances en algoritmos y redes neuronales permiten analizar cantidades de información cada vez mayores y reconocer con más precisión las características de los distintos ambientes acústicos. Aplicada a la audición, esta capacidad ofrece la posibilidad de interpretar mejor qué está sucediendo alrededor del usuario y actuar de una manera cada vez más precisa sobre señales extraordinariamente complejas. Durante una conversación real nuestra atención no permanece inmóvil, cambiamos constantemente el foco en función de lo que sucede a nuestro alrededor. Miramos a una persona, escuchamos a otra, volvemos al interlocutor anterior y reaccionamos ante sonidos que pueden aparecer desde diferentes direcciones. La escucha natural es dinámica. No se trata de incorporar inteligencia artificial porque sea una tendencia tecnológica. Su verdadero valor aparece cuando permite responder mejor a problemas que conocemos desde hace mucho tiempo. Uno de ellos es precisamente entender el habla cuando existe ruido. La evolución de estos sistemas permite avanzar hacia un procesamiento capaz de diferenciar mejor entre habla y ruido, mejorar la relación señal-ruido y adaptarse de manera más dinámica a escenarios que cambian continuamente. El objetivo final sigue siendo profundamente humano, que entender una conversación cueste menos. El reto también está en el gabinete Todo esto tiene una consecuencia directa para el audioprotesista. Una adaptación puede ofrecer buenos resultados en las condiciones controladas del gabinete y encontrarse después con una realidad acústica mucho más exigente. El usuario regresa a su trabajo, sale a comer, participa en una celebración familiar o entra en un establecimiento concurrido. Y es entonces cuando aparecen situaciones que difícilmente pueden reproducirse en toda su complejidad durante una consulta. La tecnología puede ayudar a ordenar una escena acústica compleja, favorecer el habla frente al ruido y facilitar que determinada información llegue en mejores condiciones, pero debe seguir dejando espacio al mecanismo más sofisticado de todos, nuestro propio cerebro. Por eso es tan importante escuchar al usuario durante el seguimiento, no basta con preguntarle si oye más. Necesitamos saber dónde sigue teniendo dificultades, con quién, en qué ambientes, qué conversaciones le cuesta seguir y cuánto esfuerzo le exige hacerlo. La tecnología ofrece herramientas cada vez más avanzadas, pero el conocimiento del audioprotesista continúa siendo imprescindible para convertir esas posibilidades en una solución adecuada para cada persona. Esta ha sido siempre una cuestión esencial para DANAVOX. Nuestra relación con el profesional independiente parte de reconocer su conocimiento, su experiencia y su capacidad para comprender algo que ningún algoritmo conoce por sí solo, cómo vive cada usuario y qué necesita realmente de sus audífonos. No se trata de incorporar inteligencia artificial porque sea una tendencia tecnológica. Su verdadero valor aparece cuando permite responder mejor a problemas que conocemos desde hace mucho tiempo. Uno de ellos es precisamente entender el habla cuando existe ruido. Existe además otra demanda que debemos atender simultáneamente. Los usuarios quieren mejores prestaciones, pero también audífonos pequeños, cómodos y discretos, y ambas aspiraciones no deberían avanzar por caminos separados. El desafío consiste en incorporar una capacidad de procesamiento cada vez mayor, algoritmos más sofisticados y nuevas posibilidades de análisis del sonido en dispositivos que puedan integrarse con naturalidad en la vida diaria. La miniaturización no es únicamente una cuestión estética. Comodidad, aceptación y facilidad de uso también condicionan la experiencia de una persona con sus audífonos. Por tanto, el progreso tecnológico debe ser capaz de combinar ambos mundos, más capacidad para enfrentarse a situaciones acústicas complejas y, al mismo tiempo, soluciones cada vez más fáciles de llevar y de incorporar a la rutina cotidiana. Es tan importante escuchar al usuario durante el seguimiento, no basta con preguntarle si oye más. Necesitamos saber dónde sigue teniendo dificultades, con quién, en qué ambientes, qué conversaciones le cuesta seguir y cuánto esfuerzo le exige hacerlo. El siguiente paso En DANAVOX llevamos más de ocho décadas vinculados a la evolución de la tecnología auditiva. Durante ese tiempo han cambiado radicalmente los audífonos, su tamaño, su capacidad de procesamiento y las posibilidades que ofrecen al profesional y al usuario. Pero la innovación solo tiene sentido cuando responde a necesidades reales, y una de ellas continúa estando delante de nosotros cada vez que una persona nos dice que oye una conversación, pero le cuesta entenderla cuando el ambiente se complica. Porque el propósito no ha cambiado. No queremos que la tecnología escuche por las personas, queremos que les ayude a escuchar mejor para que puedan seguir haciendo lo verdaderamente importante por sí mismas: comprender, orientarse y decidir a quién quieren escuchar. La inteligencia artificial, las redes neuronales y los nuevos algoritmos nos permiten afrontar este desafío con herramientas que hace pocos años no teníamos. Tenemos la oportunidad de analizar mejor el entorno, trabajar con mayor precisión sobre la relación entre habla y ruido y proporcionar al sistema auditivo una información más favorable. Y precisamente en esta dirección estamos trabajando en DANAVOX. Antes de que termine 2026 daremos un nuevo paso en este camino. Será el momento de explicar cómo estamos trasladando esta evolución tecnológica a nuestra manera de abordar uno de los grandes desafíos que siguen planteándonos usuarios y profesionales. Por ahora, lo verdaderamente importante es comprender por qué necesitamos seguir avanzando. Esta ha sido siempre una cuestión esencial para DANAVOX. Nuestra relación con el profesional independiente parte de reconocer su conocimiento, su experiencia y su capacidad para comprender algo que ningún algoritmo conoce por sí solo, cómo vive cada usuario y qué necesita realmente de sus audífonos. Porque el propósito no ha cambiado. No queremos que la tecnología escuche por las personas, queremos que les ayude a escuchar mejor para que puedan seguir haciendo lo verdaderamente importante por sí mismas: comprender, orientarse y decidir a quién quieren escuchar. Manuel Yuste, director de Producto de DANAVOX.

El experto

#EUHA2026: La industria se reúne en Hannover: ¡la cuenta atrás ha comenzado!

¡Dentro de tan solo unas semanas, la industria internacional del cuidado auditivo se reunirá en Hannover! En pocas semanas, la industria internacional de la audición se reunirá en Hannover: el 70.º Congreso Internacional de Acústicos de Audífonos y la Exposición Industrial que lo acompaña tendrán lugar del 14 al 16 de octubre de 2026. Con 29 conferencias magistrales, cinco tutoriales, 33 contribuciones de la Conferencia Internacional sobre Hiperacusia y Misofonía (ICHM8), integradas en el evento por primera vez, 25 presentaciones en el EUHA Live Area y más de 140 expositores internacionales, el evento promete ser un punto de encuentro especial para la industria. El espacio EUHA Live Area, ubicado en el pabellón 6, será un punto central de encuentro y networking. Conectando el Congreso con la Exposición Industrial, ofrece un escenario ideal para reuniones y networking. Los visitantes podrán disfrutar de charlas breves y prácticas, presentaciones de startups internacionales e información de universidades e instituciones de educación superior sobre programas de grado en Audiología. El viernes, Live Area estará dedicado a la Inteligencia Artificial. Bajo el lema «IA que genera beneficios mañana», los participantes obtendrán ideas prácticas para su actividad diaria. La inauguración del Congreso tendrá lugar el miércoles 14 de octubre de 2026 a las 9:15 h en el área EUHA Live del pabellón 6. A las 11:30 h, el Dr. Peter Kreuz, autor de bestsellers de SPIEGEL, inaugurará el programa científico en la sala 3A del Centro de Convenciones con la ponencia «Rebel Mind: Escucha el futuro. Da forma al cambio». Los visitantes con entradas solo para la exposición también podrán asistir a la conferencia inaugural. La fiesta principal del congreso dará comienzo a las 19:00 del jueves 15 de octubre en EXPO CORNER, cerca del recinto ferial. El tema «Orange is the New Sound» rinde homenaje al país socio de este año, los Países Bajos. Se anima a los asistentes a que su vestimenta refleje el tema. La aplicación EUHA ayuda a los visitantes a planificar su visita. La aplicación gratuita de EUHA ofrece a los participantes acceso sencillo a toda la información clave sobre el Congreso EUHA 2026. Además del programa y la información sobre los ponentes, la aplicación incluye un plano de las salas y los expositores, gestión de agendas y recordatorios. Los perfiles, el chat y la función de búsqueda de contactos facilitan la localización de personas relevantes. La información sobre el Congreso de 2026 estará disponible en septiembre. Programa y entradas: www.euha.org Las entradas se pueden adquirir aquí: https://www.messe-ticket.de/EUHA_Shop/EUHA26 El programa está disponible en: https://www.ausstellung-euha.org/en/program-2026/ Plano del recinto y lista de expositores: https://www.ausstellung-euha.org/hallenplan-hannover/ Para consultar los horarios de las presentaciones, vea el programa: www.ausstellung-euha.org/programm-2026/ PROGRAMA: Apertura del Congreso Área de conciertos de EUHA, pabellón 6. Miércoles 14 de octubre de 2026: 09:15–09:45. Simposio del Conocimiento con discurso de apertura y ceremonia de entrega de premios. Sala 3A, Centro de Convenciones. Miércoles 14 de octubre de 2026: 11:30–13:30. Conferencias de expertos Sala 3A, Centro de Convenciones. Miércoles, 14 de octubre de 2026: 14:00–17:00. Jueves, 15 de octubre de 2026: 09:30–16:30. Viernes, 16 de octubre de 2026: 09:30–14:00. Programa especial para aprendices y estudiantes. Visitas guiadas a la exposición en el pabellón 6 Punto de encuentro: EUHA Live Area. Jueves a las 14:30 - Viernes a las 11:00. Stands informativos de universidades e instituciones de educación superior en EUHA Live Area. Conferencias del Día de la IA el viernes 16 de octubre de 2026. Sala 3A, salas 15/16 y área de conciertos EUHA. Viernes, 16 de octubre de 2026: 09:30–14:00. Tutoriales Sala 15/16. Jueves, 15 de octubre de 2026: 09:30–17:00: T1–T4. Viernes, 16 de octubre de 2026: 11:00–12:30: T5. Partido del Congreso EXPO CORNER, Expo Plaza 9, 30539 Hannover. entradas en https://www.messe-ticket.de/EUHA_Shop/EUHA26. Jueves 15 de octubre de 2026: a partir de las 19:00. Feria industrial Miércoles, 14 de octubre de 2026: 09:00–17:00. Jueves, 15 de octubre de 2026: 09:00–17:00. Viernes, 16 de octubre de 2026: 09:00–14:00.

Entrevista

Andrés Gené, Presidente del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas

«Óptica-Optometría y Audiología: dos ámbitos sanitarios con mucho camino y nuevas oportunidades por recorrer» El pasado mes de julio comenzó una nueva etapa al frente de la máxima representación colegial de los ópticos-optometristas españoles. Un nombramiento que llega en un momento especialmente relevante para la profesión, marcado por la evolución de los servicios sanitarios, las nuevas necesidades de una población cada vez más longeva y la búsqueda de nuevas oportunidades de desarrollo profesional. En este escenario, la Audiología está adquiriendo un protagonismo creciente. Cada vez son más los establecimientos sanitarios de Óptica que incorporan servicios relacionados con la salud auditiva y también aumenta el número de ópticos- optometristas que deciden ampliar su formación obteniendo la titulación de Técnico Superior en Audiología Protésica. Desde Gaceta Audio queremos conocer la visión del nuevo presidente sobre esta realidad: qué lugar puede ocupar la audiología dentro del sector óptico, qué oportunidades representa para sus profesionales y qué papel pueden desempeñar los colegios profesionales para favorecer la formación y la evolución hacia nuevos modelos de atención sanitaria. «LA PROFESIÓN ESTÁ CAMBIANDO» Andrés, acaba de asumir la presidencia. ¿Cuáles son las principales líneas de trabajo que quiere impulsar durante esta nueva etapa? Asumo esta etapa con una idea muy clara: seguir avanzando en el reconocimiento sanitario, social e institucional de la Óptica-Optometría y en el desarrollo de todo su potencial al servicio de la población. Tenemos por delante retos importantes. Entre nuestras prioridades está reforzar el papel del óptico-optometrista dentro del sistema sanitario y avanzar hacia una mayor integración y coordinación con otros profesionales, especialmente en Atención Primaria. También debemos seguir impulsando la prevención y la promoción de la salud visual, mejorar el conocimiento que la sociedad tiene de nuestras competencias y favorecer el desarrollo profesional y la formación continuada de nuestros colegiados. A ello se suma un reto fundamental: anticiparnos a los cambios. La transformación demográfica, tecnológica y sanitaria está modificando las necesidades de la población y también nuestra forma de ejercer. El Consejo debe acompañar esa evolución y contribuir a generar las condiciones necesarias para aprovechar las nuevas oportunidades, manteniendo siempre como referencia la calidad asistencial, la evidencia científica y la seguridad del paciente. También debemos transmitir a las nuevas generaciones que la formación universitaria constituye el punto de partida de una trayectoria profesional que debe evolucionar mediante la especialización y la formación continuada, de acuerdo con los avances científicos y las nuevas necesidades de la sociedad. ¿Cuáles considera que son hoy los principales retos a los que se enfrenta la profesión de óptico-optometrista en España? Uno de los principales retos es conseguir que se aproveche plenamente la capacidad asistencial de una profesión sanitaria altamente cualificada y muy accesible para la población. Los ópticos-optometristas podemos contribuir todavía más a la prevención, detección y seguimiento optométrico de los problemas visuales, trabajando de manera coordinada con el resto de los profesionales sanitarios. Tenemos también importantes desafíos derivados del envejecimiento de la población, del incremento de la miopía, de las nuevas demandas visuales asociadas al uso intensivo de dispositivos digitales y de la necesidad creciente de atender a personas con problemas visuales relacionados con enfermedades crónicas o asociadas al envejecimiento. Y existe otro reto que considero esencial: explicar mejor quiénes somos y qué hacemos. La sociedad debe identificar al óptico-optometrista no solo con la compensación de los defectos refractivos o la adaptación de gafas y lentes de contacto, sino como el profesional sanitario de referencia en la atención optométrica, la prevención y la promoción de la salud visual de la población. «LA AUDIOLOGÍA COMO OPORTUNIDAD» Cada vez encontramos más establecimientos de Óptica que incorporan servicios de Audiología. ¿Cómo valora esta evolución y qué recorrido cree que tendrá en los próximos años? Es una evolución que responde tanto a las necesidades de la población como a la propia transformación del sector. La salud auditiva está adquiriendo una importancia creciente, especialmente en una sociedad cada vez más longeva y sensibilizada sobre las consecuencias que puede tener una pérdida auditiva no detectada o no atendida adecuadamente. En este contexto, los establecimientos sanitarios de Óptica cuentan con fortalezas importantes: una amplia capilaridad territorial, proximidad a la población y una trayectoria consolidada de atención sanitaria y relación continuada con los pacientes. De hecho, disponemos ya de una extensa red de establecimientos sanitarios de Óptica que incorporan también servicios de audiología, lo que facilita el acceso de la población al cuidado de dos funciones sensoriales fundamentales: la visión y la audición. Por ello, para determinados establecimientos y profesionales, la audiología protésica puede representar una vía interesante de diversificación y de ampliación de los servicios sanitarios que ofrecen. Y considero que todavía existe un importante margen de desarrollo. Pero debemos insistir en algo fundamental: este crecimiento debe sustentarse siempre en profesionales que dispongan de la titulación habilitante y ejerzan dentro de las competencias legalmente establecidas, y desarrollarse con los mismos criterios de rigor, formación y calidad asistencial que exigimos en cualquier actividad sanitaria. Existe una clara complementariedad asistencial, porque visión y audición son fundamentales para comunicarnos con nuestro entorno, desenvolvernos con autonomía y mantener nuestra calidad de vida. Visión y audición no funcionan de manera aislada, sino que nuestro cerebro integra continuamente la información procedente de ambos sentidos. ¿Qué importancia tiene esta interrelación desde el punto de vista de la salud y de la calidad de vida? Es un aspecto muy interesante y que debemos tener cada vez más presente. Visión y audición son dos sistemas sensoriales diferentes, pero la persona integra constantemente la información que recibe a través de ambos para comprender su entorno, comunicarse, orientarse y desenvolverse con seguridad. Pensemos, por ejemplo, en una conversación. No solamente escuchamos lo que nos dicen: observamos el rostro, los gestos y el movimiento de los labios, y toda esa información visual contribuye a la comunicación. Del mismo modo, para orientarnos y desplazarnos con seguridad utilizamos simultáneamente información visual, auditiva y procedente de otros sistemas sensoriales. Visión y audición desempeñan un papel fundamental en esa autonomía. Influyen en nuestra capacidad para comunicarnos, desplazarnos, mantener relaciones sociales y participar plenamente en las actividades de la vida cotidiana. Por ello, la prevención, la detección precoz y la atención adecuada de las alteraciones sensoriales tendrán previsiblemente una relevancia creciente. Esta interrelación adquiere especial relevancia cuando alguno de estos sentidos se deteriora. Una dificultad visual puede hacer que determinadas situaciones resulten más complejas para una persona con pérdida auditiva, y viceversa. Por eso, especialmente en las personas mayores, debemos avanzar hacia una visión más global de la salud sensorial. Preservar visión y audición contribuye a mantener durante más tiempo la comunicación, la autonomía, la seguridad y, en definitiva, una mejor calidad de vida. Es razonable pensar que la demanda de atención relacionada con la salud visual y auditiva aumentará a medida que envejezca la población. Pero el verdadero reto no es solamente vivir más años, sino hacerlo conservando la máxima autonomía y calidad de vida posibles. El óptico-optometrista mantiene además una relación de confianza y continuidad con sus pacientes durante muchos años. ¿Puede esa cercanía convertir a los establecimientos sanitarios de Óptica en un entorno especialmente adecuado para identificar posibles dificultades auditivas y favorecer el acceso a la atención especializada? La proximidad es, sin duda, una de las grandes fortalezas de nuestros establecimientos sanitarios. Los ópticos-optometristas mantenemos relaciones asistenciales muy prolongadas con muchas personas y, en ocasiones, con varias generaciones de una misma familia. Esa cercanía facilita que podamos identificar indicios de dificultades que quizá la propia persona todavía no haya reconocido claramente. Naturalmente, detectar una posible necesidad que pueda implicar una posible patología o enfermedad asociada no implica realizar un diagnóstico médico en aquello para lo que no se tienen competencias. Significa saber escuchar, informar y orientar a la persona hacia el profesional adecuado. Esa cultura de prevención, detección y derivación, cuando proceda, es precisamente una de las fortalezas de un modelo sanitario basado en la colaboración entre profesionales. Para nuestro sector supone una oportunidad, pero también una responsabilidad: estar preparados para responder a esas necesidades con profesionales adecuadamente formados. Bien planteado, este modelo facilita a la población el acceso cercano y coordinado al cuidado de dos funciones sensoriales esenciales, algo especialmente relevante en una sociedad cada vez más longeva. «FORMACIÓN Y NUEVAS SALIDAS PROFESIONALES» Cada vez más ópticos-optometristas deciden completar su formación obteniendo también la titulación de Técnico Superior en Audiología Protésica. ¿Qué valoración hace de este perfil profesional que reúne ambas titulaciones y puede ejercer en los dos ámbitos? Me parece un perfil interesante siempre que partamos de una premisa fundamental: cada titulación aporta unas competencias específicas y ambas deben ejercerse con el rigor que corresponde. El óptico-optometrista que decide obtener además la titulación de Técnico Superior en Audiología Protésica amplía su campo profesional y adquiere competencias para trabajar también en el ámbito audioprotésico. Esa doble formación puede aportar una perspectiva especialmente amplia sobre dos funciones sensoriales esenciales y abrir nuevas posibilidades profesionales. Desde el Consejo siempre defenderemos que cualquier ampliación del ámbito de actuación profesional esté sustentada en formación reglada, competencias claramente definidas y calidad asistencial. Una formación reglada, especializada y de calidad, es imprescindible. En sanidad no existen atajos formativos. Cuando trabajamos sobre la salud de las personas, la formación adecuada no es simplemente un elemento diferenciador, sino la base sobre la que se construyen la competencia profesional y la seguridad del paciente. Por eso, quien quiera desarrollar profesionalmente la audiología protésica debe acceder a la titulación reglada correspondiente y buscar una formación de calidad que le permita adquirir no solo conocimientos teóricos, sino también las competencias prácticas necesarias. La formación continuada deberá acompañarle después durante toda su trayectoria profesional, porque tanto la tecnología como el conocimiento científico evolucionan constantemente. ¿Cree que los colegios profesionales deberían desempeñar un papel más activo a la hora de informar a sus colegiados sobre las posibilidades profesionales que ofrece la Audiología y las vías existentes para formarse en ella? Los colegios profesionales tienen entre sus funciones acompañar a los colegiados en su desarrollo profesional y facilitarles información rigurosa sobre las oportunidades y los cambios que afectan al ejercicio de la profesión. En ese sentido, informar y orientar sobre ámbitos complementarios, itinerarios formativos o nuevas posibilidades profesionales forma parte de ese acompañamiento. Debemos hacerlo, eso sí, dejando siempre perfectamente claro qué competencias corresponden a cada titulación y cuáles son los requisitos formativos y profesionales necesarios para ejercerlas con todas las garantías. De hecho, desde el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas ya venimos desarrollando esta labor. A través de nuestra Vocalía de Audiología trasladamos periódicamente a los colegios y a los profesionales información rigurosa y actualizada sobre este ámbito, tanto sobre cuestiones específicas de Audiología como sobre aquellos aspectos que comparte con la actividad desarrollada en los establecimientos sanitarios de Óptica. Y en esta labor también resulta muy importante contar con medios especializados como Gaceta Audio, que contribuyen a acercar al profesional la actualidad del sector, los rápidos avances tecnológicos, la formación continuada y las nuevas tendencias en Audiología. Disponer de canales especializados y rigurosos favorece que los profesionales puedan conocer mejor la evolución de este ámbito y tomar decisiones informadas sobre su formación y su futuro profesional. Creo que esa suma de esfuerzos es fundamental. Desde la organización colegial óptico-optométrica debemos anticiparnos a los cambios, ofrecer información fiable y proporcionar orientación y criterio; y, junto con los medios especializados y otros agentes del sector, contribuir a que nuestros profesionales estén cada vez mejor informados y preparados ante un entorno sanitario y profesional en constante evolución. [caption id="attachment_31417" align="alignnone" width="1024"] Preservar visión y audición contribuye a mantener durante más tiempo la comunicación, la autonomía, la seguridad y, en definitiva, una mejor calidad de vida.[/caption] «MIRANDO AL FUTURO» Si miramos diez años hacia adelante, ¿cómo imagina la relación entre Óptica-Optometría y Audiología en España? ¿Cree que veremos una integración cada vez mayor de estos servicios? Probablemente veremos modelos asistenciales cada vez más orientados a las necesidades globales de las personas y una mayor colaboración entre diferentes profesionales sanitarios. Los cambios demográficos y tecnológicos favorecerán también el desarrollo de servicios más personalizados, accesibles y coordinados. En ese escenario, Óptica-Optometría y Audiología pueden compartir espacios y generar sinergias, especialmente cuando los profesionales dispongan de ambas titulaciones. Pero creo que la palabra clave no debe ser tanto «integración» como «complementariedad»: sumar capacidades sin confundir competencias. El futuro debería llevarnos hacia una atención más coordinada, preventiva y centrada en la persona, en la que cada profesional aporte aquello para lo que está específicamente formado. Nuestra profesión ha evolucionado porque hemos sabido aprender, incorporar conocimiento y adaptarnos a las nuevas necesidades de la sociedad. Y creo que debemos seguir haciéndolo sin perder nunca de vista lo esencial: detrás de cada innovación, de cada tecnología y de cada nueva oportunidad profesional hay una persona que confía en nosotros para cuidar de su salud.

Entrevista

Entrevista con Peter Justesen, Head of Hearing Division.

Para nuestros clientes y socios, todo sigue como siempre. Nuestro papel como socio de confianza permanece inalterado y firmemente anclado como la base de nuestra estrategia. El 16 de marzo se hizo pública la intención de compra de GN Hearing, uno de los principales fabricantes mundiales de audífonos, por parte del grupo italiano de distribución Amplifon. Para comprender el verdadero alcance de este movimiento, también queríamos analizar cómo este acuerdo podría influir en el equilibrio del sector y qué implicaciones podría tener para los profesionales en los próximos meses. Este tipo de transacciones reflejan la evolución natural de una industria en constante transformación.  Invitamos a Peter Justesen, Head of Hearing Division, a compartir sus opiniones. La adquisición por parte de Amplifon ha generado interés en el sector. ¿Qué significa realmente este acuerdo para GN y sus clientes? Para nuestros clientes y socios, todo sigue como siempre.  Nuestro papel como socio de confianza permanece inalterado y firmemente anclado como la base de nuestra estrategia.  Nuestro enfoque está en apoyar el crecimiento empresarial de nuestros clientes y salvaguardar su posición competitiva en el mercado local. El nuevo proyecto de instalaciones en España —y la reciente apertura de la nueva en Brasil— reflejan el crecimiento que GN Hearing ha experimentado a lo largo de los años y su continua inversión en atender a los clientes. Estos proyectos llevan mucho tiempo en marcha y se consideran un paso importante para mejorar aún más el servicio en estos mercados.  El nuevo espacio estará dedicado a reforzar el soporte al cliente y la colaboración diaria con profesionales de la atención auditiva. ¿Seguirá siendo GN Hearing un fabricante independiente y de confianza, y podrán los clientes seguir confiando en su relación, condiciones y acceso existentes? Seguimos 100 % comprometidos a atender a nuestros clientes en todo el mundo, y todos los contratos existentes, marcos de precios y condiciones comerciales siguen vigentes; los acuerdos no cambian como resultado de este anuncio ni de la transacción planificada. El negocio mayorista de GN Hearing continuará operando con una clara separación de las operaciones minoristas de Amplifon. Este tipo de modelo integrado verticalmente no es inusual en la industria auditiva. Lo que importa es la gobernanza en torno a esa separación, y GN Hearing está comprometida a hacerla robusta y transparente. Seguimos 100 % comprometidos a atender a nuestros clientes en todo el mundo, y todos los contratos existentes, marcos de precios y condiciones comerciales siguen vigentes; los acuerdos no cambian como resultado de este anuncio ni de la transacción planificada. ¿Cambiará este acuerdo la hoja de ruta de innovación de GN Hearing o llevará a un trato preferencial para Amplifon en comparación con otros clientes? Con la transacción propuesta, nuestro objetivo no es solo mantener nuestro impulso de liderazgo, sino reforzarlo aún más. Y sabemos que la innovación es una parte clave de ello. Queremos seguir siendo líderes en innovación en nuestro sector. Estamos entusiasmados de poder compartir más sobre nuevos lanzamientos innovadores en el futuro. De cara al futuro, la expectativa clara es que GN Hearing seguirá gestionando y desarrollando activamente su propio portafolio de audífonos de marca, así como las marcas de marca propia de sus clientes. De cara al futuro, la expectativa clara es que GN Hearing seguirá gestionando y desarrollando activamente su propio portafolio de audífonos de marca, así como las marcas de marca propia de sus clientes. ¿Qué mensaje compartirías hoy con los profesionales de la audición, especialmente aquellos que compiten con los centros Amplifon cercanos? El mensaje más importante para los profesionales de la audición es que la división de Hearing de GN seguirá colaborando y apoyando a los profesionales de la audición a nivel mundial, sirviendo al mercado más amplio con las mismas marcas, neutralidad y estándares que hoy en día. Con el tiempo, y sujeto a cierres, se espera que la combinación de ambas empresas proporcione más recursos para invertir en innovación, no menos, con el objetivo de ofrecer un portafolio de soluciones inigualable para profesionales y usuarios de la Audiología. El mensaje más importante para los profesionales de la audición es que la división de Audición de GN seguirá colaborando y apoyando a los profesionales de la audición a nivel mundial, sirviendo al mercado más amplio con las mismas marcas, neutralidad y estándares que hoy en día.

Entrevista

Entrevista con Alfonso Ríos subdirector general del clúster del sur de Europa y Brasil de GN

GN, donde la alta tecnología se encuentra con la experiencia del cliente. Hablar con Alfonso Ríos, subdirector general del clúster del sur de Europa y Brasil de GN, significa viajar por algunos de los mercados de Audiología más dinámicos de la actualidad. Responsable de la gestión diaria del clúster que incluye España, Italia, Portugal y Brasil, supervisa realidades muy diferentes que comparten el mismo reto: mejorar el acceso a soluciones auditivas y fortalecer aún más su posición de liderazgo en el mercado. Con una amplia experiencia internacional, ofrece una visión privilegiada de cómo está evolucionando el sector y qué moldeará el futuro de la Audiología. ¿Cómo se llega a gestionar las operaciones diarias de un clúster que cubre mercados tan diferentes como España, Portugal, Italia y Brasil? No ocurre de la noche a la mañana; es el resultado de muchos años trabajando en desarrollo de negocio y en distintos mercados. He tenido la oportunidad de trabajar en países como Portugal, Marruecos, España, Brasil o Italia, lo que me ha permitido entender no solo el sector, sino también las particularidades culturales y empresariales de cada mercado. Esa experiencia es clave cuando lideras una región diversa. El reto consiste en encontrar puntos en común, compartir mejores prácticas entre países y adaptar la estrategia global a las necesidades locales. Para lograrlo es fundamental estar cerca de los equipos y de los clientes: escuchar, conocer cada mercado y trabajar juntos para impulsar el crecimiento, sabiendo que la misma fórmula no funciona en todos los países. ¿En qué se diferencian estos mercados en cuanto al acceso y la distribución de los pacientes? Son mercados con una necesidad clínica común, pero con estructuras de acceso muy distintas. España, Portugal e Italia son mercados más fragmentados, con una mezcla de grandes cadenas y una base importante de independientes. Brasil tiene otra dinámica, destaca el nivel clínico de los profesionales, pero el crecimiento depende más del volumen, el precio y la expansión geográfica, además de un peso relevante del sistema público. En conjunto, el reto es gestionar mercados maduros y de crecimiento a la vez, equilibrando eficiencia y adaptación local. Es fundamental estar cerca de los equipos y de los clientes: escuchar, conocer cada mercado y trabajar juntos para impulsar el crecimiento, sabiendo que la misma fórmula no funciona en todos los países. ¿Existen diferencias relevantes en el comportamiento de los usuarios entre estos mercados? En realidad, las necesidades entre mercados no varían tanto. Nuestro principal reto como empresa tecnológica es trasladar las capacidades avanzadas de nuestros productos al usuario final a través de la experiencia: lo que sienten al utilizarlos y el impacto positivo que eso genera. Esto es algo común en todos los mercados donde opera GN. Si vamos un paso más allá, el reto es seguir impulsando la adaptación de audífonos, reduciendo el tiempo entre la detección de la pérdida auditiva y la solución, y reforzando la concienciación sobre la importancia del diagnóstico y la intervención precoz. Además, está ocurriendo algo claro: los usuarios están volviendo a los entornos físicos. Esto refuerza el papel del profesional, que escucha, acompaña y resuelve necesidades reales, lo cual es una muy buena noticia. Nuestro principal reto como empresa tecnológica es trasladar las capacidades avanzadas de nuestros productos al usuario final a través de la experiencia: lo que sienten al utilizarlos y el impacto positivo que eso genera. Esto es algo común en todos los mercados donde opera GN. En este contexto, nuestro papel también ha evolucionado: ya no se trata solo de explicar características técnicas, sino de ayudar a transmitir y demostrar las sensaciones y la experiencia real que aporta el uso de nuestros productos. ¿Estamos entrando en una fase de consolidación estructural en el sector? Sí, claramente. Este no es un fenómeno puntual, ni cíclico. El sector está entrando en una fase en la que la escala es decisiva para poder invertir en tecnología, marketing, digitalización de pacientes y redes clínicas, se necesita masa crítica. Esto acelera tanto los procesos de consolidación horizontal como vertical. Esto no eliminará a los actores locales —los centros independientes seguirán existiendo— pero redefinirá su papel dentro de ecosistemas más amplios, probablemente como puntos de venta cada vez más especializados. En este contexto, se desarrollarán servicios que aún no están claramente definidos en los protocolos actuales de punto de venta, donde el pago por los servicios se convierte en una realidad y complementa la adaptación de audífonos. Nuestro papel también ha evolucionado: ya no se trata solo de explicar características técnicas, sino de ayudar a transmitir y demostrar las sensaciones y la experiencia real que aporta el uso de nuestros productos. ¿Qué está haciendo GN para ayudar al independiente a día de hoy? Para responder a esta pregunta tenemos que remontarnos 34 años atrás, cuando lo que hoy conocemos como GN Group comenzó su actividad en el mercado español con un posicionamiento muy claro: ayudar al profesional independiente a crecer. Desde entonces, esa cultura se ha transmitido año tras año dentro de la compañía. No nos hemos limitado a adaptarnos al mercado; en muchos casos hemos sido pioneros, creando tendencia e impulsando nuevas formas de trabajar en el sector. Hoy seguimos desarrollando esa misma visión. Somos una empresa tecnológica, pero entendemos que la tecnología por sí sola no es suficiente. Por eso trabajamos en proyectos y servicios que complementan nuestros productos y ayudan a nuestros clientes a analizar su negocio, segmentar a sus pacientes y desarrollar protocolos de actuación alineados con el mercado actual y futuro. Nuestro objetivo es combinar tecnología avanzada con herramientas que mejoren la experiencia en el punto de venta. Esto lo hacemos a través de un trabajo conjunto entre el profesional, su responsable comercial —que actúa como consultor—, el equipo de marketing y el departamento de formación, formado por perfiles clínicos, técnicos y de negocio. Pero quizás lo más importante es que no creemos en soluciones estándar. Cada cliente es diferente, y por eso trabajamos con ellos para diseñar estrategias a medida, poniendo siempre al independiente en el centro. Nuestro objetivo es combinar tecnología avanzada con herramientas que mejoren la experiencia en el punto de venta. A lo largo de estos años hemos acompañado a muchos clientes en su crecimiento, y poder formar parte de ese desarrollo es, sin duda, uno de los mayores motivos de orgullo para nosotros. Lo más importante es que no creemos en soluciones estándar. Cada cliente es diferente, y por eso trabajamos con ellos para diseñar estrategias a medida, poniendo siempre al independiente en el centro.

Noticias / Noticias I+D+I

ReSound Sensia, la Inteligencia Aumentada, un paso más allá para favorecer una audición más natural.

La nueva familia premium de ReSound evoluciona su enfoque de Inteligencia Aumentada con una plataforma de IA que combina clasificación ambiental AcoustIQ™, direccionalidad avanzada con cuatro micrófonos y reducción automática de ruido mediante redes neuronales profundas. Sensia busca favorecer la voz que el usuario quiere escuchar, y no simplemente la más intensa del entorno, respetando la capacidad natural del cerebro para dirigir la atención.   ReSound presenta en España ReSound Sensia™, su nueva familia de audífonos premium, desarrollada para abordar uno de los principales desafíos de las personas con pérdida auditiva, comprender el habla en entornos con ruido. Lo hace desde una premisa que forma parte de la filosofía tecnológica de la marca. La inteligencia artificial debe ayudar al cerebro a comprender lo que le interesa al paciente, no reemplazarlo. Sensia supone una evolución del concepto de Inteligencia Aumentada™ que ReSound introdujo con Vivia en 2025. La compañía parte de que el cerebro posee una capacidad natural para seleccionar los sonidos relevantes y filtrar las distracciones y entiende que la tecnología debe proporcionarle una información sonora de mayor calidad para facilitar ese procesamiento. Este planteamiento se integra en la filosofía de Audición Orgánica™, que utiliza el cerebro humano como referencia para desarrollar soluciones orientadas a una escucha natural. «La Inteligencia Aumentada parte de una idea fundamental para nosotros. No queremos reemplazar al cerebro ni decidir por la persona qué tiene que escuchar. Queremos proporcionarle una señal lo más clara y natural posible para que sea el propio usuario quien siga haciendo aquello que su cerebro sabe hacer, dirigir su atención hacia lo que realmente le interesa», explica Manuel Yuste, director de Producto de ReSound en España. Una IA que sabe cuándo intervenir Una de las principales evoluciones de Sensia está en la manera de utilizar la Inteligencia Aumentada. En Vivia, la reducción de ruido mediante IA estaba disponible mediante un programa específico que el usuario activaba cuando se encontraba en un ambiente acústicamente complejo. Con Sensia, este proceso se automatiza. La nueva tecnología AcoustIQ™ supervisa continuamente el entorno sonoro, lo clasifica y determina en tiempo real qué recursos deben entrar en funcionamiento. Así, la nueva familia de ayuda auditiva de ReSound consigue un 88 % más de precisión en la clasificación en tiempo real y en el uso de funciones que la solución premium competidora más próxima. «El salto no consiste simplemente en incorporar más Inteligencia Artificial, sino en conseguir que el audífono sepa cuándo necesita utilizarla. Hasta ahora era el usuario quien tenía que activar esa prestación cuando entraba en un ambiente ruidoso. Con Sensia ese proceso se automatiza, de manera que el resultado en las situaciones de escucha más complejas ya no depende de que la persona recuerde cambiar de programa o activar una función determinada. La tecnología trabaja en segundo plano y entra en funcionamiento cuando realmente se necesita», señala Yuste. «La Inteligencia Aumentada parte de una idea fundamental para nosotros. No queremos reemplazar al cerebro ni decidir por la persona qué tiene que escuchar. Queremos proporcionarle una señal lo más clara y natural posible para que sea el propio usuario quien siga haciendo aquello que su cerebro sabe hacer, dirigir su atención hacia lo que realmente le interesa». Para el audioprotesista, esta automatización facilita que las prestaciones avanzadas de la adaptación estén disponibles precisamente cuando pueden aportar un mayor beneficio, reduciendo la dependencia del comportamiento del usuario en situaciones acústicamente exigentes. Tres tecnologías para mejorar la escucha en ruido En el centro de Sensia se encuentra Direccionalidad Total IA, disponible en el nivel tecnológico 9 para el microRIE recargable. La función coordina automáticamente tres tecnologías que actúan conjuntamente. AcoustIQ reconoce el entorno y determina las prestaciones necesarias. A ello se suma un sistema avanzado de formación de haz direccional que sincroniza los cuatro micrófonos de ambos audífonos para crear un patrón estrecho hacia delante. Al orientar la cabeza hacia la fuente sonora, el sistema ayuda a focalizar la escucha en la conversación que la persona quiere seguir, en lugar de limitarse a priorizar la voz más intensa del entorno. Esta tecnología proporciona una mejora del 13 % en la relación señal-ruido y permitió al 83 % de los usuarios alcanzar una claridad del habla superior en condiciones de ruido, según las pruebas recogidas por ReSound. «El salto no consiste simplemente en incorporar más Inteligencia Artificial, sino en conseguir que el audífono sepa cuándo necesita utilizarla. Hasta ahora era el usuario quien tenía que activar esa prestación cuando entraba en un ambiente ruidoso. Con Sensia ese proceso se automatiza, de manera que el resultado en las situaciones de escucha más complejas ya no depende de que la persona recuerde cambiar de programa o activar una función determinada. La tecnología trabaja en segundo plano y entra en funcionamiento cuando realmente se necesita» La tercera tecnología es la reducción automática de ruido mediante redes neuronales profundas, DNN, diseñada para realzar las conversaciones y reducir las distracciones del ruido de fondo. ReSound recalca que es 17 veces más eficiente que otras soluciones auditivas basadas en IA y que, en las pruebas referenciadas, el 80 % de los usuarios escuchó mejor al interlocutor deseado. Parte de las prestaciones de Sensia en escucha en ruido han sido evaluadas además por investigadores independientes del Hörzentrum Oldenburg, en Alemania. «No utilizamos la Inteligencia Artificial únicamente para reducir ruido. La combinamos con un sistema direccional que sincroniza los cuatro micrófonos de ambos audífonos para concentrar la escucha en la conversación que tenemos delante. Reducimos ruido y, al mismo tiempo, reforzamos aquello que el usuario quiere escuchar», explica Yuste. AcoustIQ reconoce el entorno y determina las prestaciones necesarias. A ello se suma un sistema avanzado de formación de haz direccional que sincroniza los cuatro micrófonos de ambos audífonos para crear un patrón estrecho hacia delante. Al orientar la cabeza hacia la fuente sonora, el sistema ayuda a focalizar la escucha en la conversación que la persona quiere seguir, en lugar de limitarse a priorizar la voz más intensa del entorno. Automatización sin comprometer la autonomía La precisión de AcoustIQ permite que los recursos de IA entren en funcionamiento cuando las condiciones acústicas lo requieren, evitando mantener permanentemente activo un procesamiento que no resulta necesario en todos los entornos. Según Yuste, la IA se utilizará de media alrededor de un 10 % del tiempo, una gestión destinada también a preservar la autonomía. En el microRIE recargable, Sensia ofrece hasta 24 horas de autonomía, incluso con transmisión de audio y la IA activas. Más opciones para el audioprotesista La familia comprende Sensia 9, Sensia 7 y Sensia 5, correspondientes a los niveles Premium, Avanzado y Estándar. Mientras Direccionalidad Total IA funciona automáticamente en Sensia 9 para el microRIE recargable, Sensia 7 incorpora también reducción de ruido mediante IA con activación manual, ampliando el acceso a esta tecnología y las posibilidades de adaptación. «No utilizamos la Inteligencia Artificial únicamente para reducir ruido. La combinamos con un sistema direccional que sincroniza los cuatro micrófonos de ambos audífonos para concentrar la escucha en la conversación que tenemos delante. Reducimos ruido y, al mismo tiempo, reforzamos aquello que el usuario quiere escuchar». Sensia ya está disponible en microRIE 60S recargable, que ReSound presenta como el RIE recargable con IA más pequeño del mundo, RIE 61 con pila 312 y RIE 62 con pila 13, además de soluciones personalizadas CIC, ITC e ITE recargables. Incorpora también soluciones CROS y bimodales compatibles con procesadores Cochlear a través de Smart Hearing Alliance, además de Bluetooth® Low Energy Audio y Auracast™. La nueva familia se acompaña de ReSound Smart Fit™ 2.4, con una navegación simplificada y compatibilidad con NAL-NL3™ y Audiogram+. «Sensia representa muy bien hacia dónde entendemos que debe avanzar la innovación en Audiología. No se trata de incorporar inteligencia artificial porque sí, sino de utilizarla para resolver necesidades auditivas reales y hacerlo respetando la manera natural en la que escuchamos», termina Yuste. La precisión de AcoustIQ permite que los recursos de IA entren en funcionamiento cuando las condiciones acústicas lo requieren, evitando mantener permanentemente activo un procesamiento que no resulta necesario en todos los entornos. La IA se utilizará de media alrededor de un 10 % del tiempo, una gestión destinada también a preservar la autonomía. Para José Luis Otero, director general de GN Hearing para el Sur de Europa y Brasil, «Sensia refleja una manera de entender la innovación que lleva años formando parte de ReSound. La tecnología adquiere verdadero valor cuando permite al profesional ofrecer mejores soluciones y ayuda a las personas a escuchar de una forma más natural. Con esta nueva familia damos un paso adelante en inteligencia artificial sin perder de vista aquello que debe permanecer siempre en el centro, el cerebro, la capacidad de elección de cada persona y el conocimiento del audioprotesista para convertir la tecnología en una adaptación realmente útil». Con Sensia, ReSound profundiza así en su concepto de Inteligencia Aumentada. La evolución no consiste únicamente en disponer de más IA, sino en conseguir que la tecnología sepa cuándo debe intervenir, ayudando al usuario en los entornos más exigentes sin apartarse de la filosofía de Audición Orgánica que define el enfoque de la marca. SABER MÁS: https://www.resound.com/es-es/ «Sensia representa muy bien hacia dónde entendemos que debe avanzar la innovación en Audiología. No se trata de incorporar inteligencia artificial porque sí, sino de utilizarla para resolver necesidades auditivas reales y hacerlo respetando la manera natural en la que escuchamos».

Noticias / Noticias I+D+I

Signia Multi-adaptive Xperience con Acoustic Intelligence™: mejora integral de las conversaciones en entornos ruidosos mediante IA.

La vida real es dinámica: las conversaciones cambian de interlocutor, las voces se superponen y el sonido ambiente varía constantemente. Precisamente las conversaciones en grupo y en entornos ruidosos continúan siendo algunas de las situaciones auditivas más exigentes. Signia Multi-adaptive Xperience (MaX) aborda este reto con Acoustic Intelligence™, un sistema de inteligencia artificial que amplía el procesamiento más allá de la reducción de ruido para analizar y adaptar de forma coordinada diferentes dimensiones del entorno sonoro. En el núcleo de Acoustic Intelligence trabajan cuatro redes neuronales profundas (DNN) interconectadas, especializadas en la detección del habla, la detección de la propia voz, el análisis del ruido y el análisis de la escena sonora. Las cuatro funcionan como un único sistema y han sido entrenadas con más de 40 millones de muestras de sonido, que incluyen habla en 11 idiomas, seis géneros musicales y una amplia variedad de voces y entornos. Gracias a la capacidad de procesamiento de MaX, el sistema puede analizar los cambios del entorno 100 veces por segundo, es decir, cada 0,01 segundos. Acoustic Intelligence™, un sistema de inteligencia artificial que amplía el procesamiento más allá de la reducción de ruido para analizar y adaptar de forma coordinada diferentes dimensiones del entorno sonoro. Esta inteligencia controla de manera coordinada cuatro tecnologías principales. RealTime Conversation EnhancementAI identifica y sigue a los interlocutores para favorecer las conversaciones grupales; Own Voice ProcessingAI permite una percepción cómoda y natural de la propia voz sin necesidad de realizar una calibración específica en el centro auditivo; Adaptación al entornoAI analiza continuamente características como la reverberación, el movimiento, la música y otros sonidos; y Control dinámico del ruidoAI identifica el tipo y nivel de ruido para ajustar su reducción preservando tanto la claridad del habla como la percepción del entorno. En el núcleo de Acoustic Intelligence trabajan cuatro redes neuronales profundas (DNN) interconectadas, especializadas en la detección del habla, la detección de la propia voz, el análisis del ruido y el análisis de la escena sonora. Para hacer posible este procesamiento, MaX incorpora una nueva plataforma de hardware con 54 veces más capacidad de procesamiento, el doble de memoria y aproximadamente un 50 % más de eficiencia que la anterior plataforma Integrated Xperience (IX). A ello se suma la nueva comunicación binaural e2e 5.0, con una señal entre ambos audífonos un 35 % más potente, que permite una comunicación más robusta y estable y favorece el funcionamiento coordinado de los algoritmos binaurales. RealTime Conversation EnhancementAI identifica y sigue a los interlocutores para favorecer las conversaciones grupales. Los resultados presentados en el Informe de Eficiencia Técnica muestran el impacto de este nuevo procesamiento. En una simulación de conversación grupal con ruido, Signia MaX alcanzó mejoras en la relación señal/ruido (SNR) de 10,5 dB y 9,3 dB en las dos condiciones evaluadas. Esto representa entre 0,8 y 1,3 dB de mejora frente a Signia IX y una ventaja de hasta 3,1 dB frente al competidor con mejor resultado entre los cuatro audífonos premium comparados. El propio estudio señala que la mejora de SNR no debe interpretarse por sí sola como una medida directa de una mejor comprensión del habla, ya que esta depende de otros factores. Own Voice ProcessingAI permite una percepción cómoda y natural de la propia voz sin necesidad de realizar una calibración específica en el centro auditivo. MaX también incorpora mejoras destinadas al confort en situaciones cotidianas. SoundSmoothing 2.0 actúa sobre los sonidos fuertes y repentinos en los 48 canales de procesamiento, reduciéndolos de forma selectiva para preservar el habla. En las mediciones realizadas, consiguió una atenuación de 12,5 dB en la relación entre sonidos transitorios y habla, con reducciones de la intensidad relativa de estos sonidos de hasta un 66 % frente a los competidores evaluados. Por su parte, eWindScreen 2.0 ofrece una detección y reducción más precisa del ruido del viento: las pruebas mostraron una mejora del 74 % en la relación de intensidad entre habla y ruido de viento frente a IX, además de una reducción del ruido del viento de 18,2 dB. Adaptación al entornoAI analiza continuamente características como la reverberación, el movimiento, la música y otros sonidos. Esta tecnología se materializa en Signia Pure C&G MaX, que combina Acoustic Intelligence™ con opciones de conectividad como Bluetooth® Classic, LE Audio y Telecoil, además de estar preparado para Auracast™. El objetivo de la plataforma es que el procesamiento se adapte continuamente a lo que sucede alrededor del usuario, coordinando conversación, propia voz, ambiente y ruido en lugar de tratar cada elemento de manera aislada. Control dinámico del ruidoAI identifica el tipo y nivel de ruido para ajustar su reducción preservando tanto la claridad del habla como la percepción del entorno. SABER MÁS: https://www.signia.net/en/hearing-aids/multi-adaptive-xperience/acoustic-intelligence/

Noticias / Noticias I+D+I

Oticon Reveal: haz que tus pacientes experimenten un mundo lleno de sonidos.

La inteligencia artificial ha transformado numerosos ámbitos de nuestra vida cotidiana y la Audiología no es una excepción. Sin embargo, aunque las últimas generaciones de audífonos han incorporado sistemas cada vez más sofisticados para mejorar la comprensión del habla, la experiencia auditiva humana sigue siendo mucho más compleja que simplemente escuchar palabras. Comprender conversaciones, interpretar el entorno y mantener la conexión con lo que sucede alrededor son elementos igualmente esenciales para una audición natural. Con esta visión nace Oticon Reveal, el nuevo audífono premium de Oticon que introduce la primera tecnología Dual AI aplicada a un audífono. Se trata de una innovación desarrollada para acercar a los usuarios a una experiencia auditiva más completa, equilibrada y alineada con la forma en que el cerebro procesa los sonidos en la vida real. Un enfoque basado en cómo escucha el cerebro Durante años, la industria ha centrado gran parte de sus esfuerzos en mejorar el acceso al habla. Aunque este objetivo sigue siendo fundamental, investigaciones recientes muestran que el cerebro necesita mucho más que una señal del habla limpia para funcionar de manera óptima. También requiere acceso a los sonidos contextuales del entorno que aportan significado, orientación y conciencia situacional. Comprender conversaciones, interpretar el entorno y mantener la conexión con lo que sucede alrededor son elementos esenciales para una audición natural. Basándose en la filosofía BrainHearing™ de Oticon y el funcionamiento del cerebro, Reveal adopta una aproximación diferente: proporcionar al cerebro una imagen sonora más completa para que sea capaz de interpretar el entorno de forma más natural. El resultado es una experiencia de escucha que no se limita a aislar conversaciones, sino que preserva el balance y contraste adecuados entre el habla y los sonidos relevantes contextuales. La primera tecnología Dual AI en un audífono La gran innovación de Oticon Reveal es su sistema de procesamiento Dual AI. Por primera vez, dos sistemas de inteligencia artificial trabajan simultáneamente y en tiempo real para optimizar la experiencia auditiva. Por un lado, un sistema específico se encarga de identificar y mejorar la calidad del habla, facilitando una comunicación más clara incluso en entornos complejos. Al mismo tiempo, una segunda inteligencia artificial analiza y preserva la información contextual relevante del entorno. Ambas tecnologías colaboran continuamente para ofrecer el balance adecuado entre conversación y contexto, adaptándose rápida y dinámicamente a cada situación. Este enfoque representa una evolución significativa respecto a los sistemas tradicionales reduccionistas centrados exclusivamente en el habla. Gracias a ello, los usuarios pueden acceder a una experiencia auditiva más rica, natural e inmersiva, manteniendo la percepción de lo que ocurre a su alrededor sin comprometer la claridad de las conversaciones. Basándose en la filosofía BrainHearing™ de Oticon y el funcionamiento del cerebro, Reveal adopta una aproximación diferente: proporcionar al cerebro una imagen sonora más completa para que sea capaz de interpretar el entorno de forma más natural. Una nueva generación de prevención del feedback Otro de los grandes avances de Oticon Reveal es la incorporación de una nueva generación de tecnología para la prevención del feedback. Este sistema trabaja de forma proactiva para detectar y evitar posibles pitidos antes de que lleguen a producirse. El resultado es una amplificación más estable, una mayor precisión en la adaptación, audibilidad de los sonidos relevantes y un mejor acceso a detalles importantes del habla. Además, esta innovación permite aprovechar plenamente el potencial del procesamiento basado en inteligencia artificial, incluso en casos con mayor exigencia de amplificación. Para los profesionales del cuidado auditivo, esta mejora supone una mayor flexibilidad en los ajustes y una adaptación más segura y eficaz para una amplia variedad de perfiles audiológicos incluso en las situaciones más desafiantes. Los usuarios pueden acceder a una experiencia auditiva más rica, natural e inmersiva, manteniendo la percepción de lo que ocurre a su alrededor sin comprometer la claridad de las conversaciones. Conectividad preparada para el futuro La experiencia auditiva actual va mucho más allá de la amplificación. Llamadas de teléfono, videoconferencias, música, televisión y contenidos digitales forman parte del día a día de millones de usuarios. Por ello, Oticon Reveal introduce una nueva plataforma de conectividad diseñada para ofrecer una experiencia más estable y fiable. Compatible con iPhone y optimizada para dispositivos Android, incorpora las últimas tecnologías de transmisión inalámbrica, incluyendo Bluetooth® LE Audio, Auracast™ y Google Fast Pair, permitiendo disfrutar de streaming directo con mayor alcance y estabilidad. Otro de los grandes avances de Oticon Reveal es la incorporación de una nueva generación de tecnología para la prevención del feedback. Gracias a estas mejoras, los usuarios pueden moverse con mayor libertad mientras mantienen una conexión estable y sin cortes con sus dispositivos favoritos. Además, con Streaming Comfort, los usuarios pueden disfrutar de llamadas y contenido multimedia con mayor comodidad. Una propuesta para una audición más natural Con Reveal, Oticon da un paso más en su objetivo de acercar la tecnología auditiva al funcionamiento natural del cerebro. La combinación de procesamiento Dual AI, una nueva plataforma tecnológica BrainHearing™, conectividad de última generación y sistemas avanzados de gestión del sonido permite ofrecer una experiencia auditiva más completa que nunca. En un momento en el que la inteligencia artificial está redefiniendo múltiples sectores, Oticon Reveal, con un enfoque más humano, demuestra cómo esta tecnología puede utilizarse para algo más que mejorar la comprensión del habla: ayudar a las personas a reconectar con todo el paisaje sonoro que les rodea. Porque escuchar mejor no consiste únicamente en oír palabras, sino en volver a experimentar el mundo en toda su riqueza y complejidad. Con Streaming Comfort, los usuarios pueden disfrutar de llamadas y contenido multimedia con mayor comodidad. Para más información visita oticon.es En un momento en el que la inteligencia artificial está redefiniendo múltiples sectores, Oticon Reveal, con un enfoque más humano, demuestra cómo esta tecnología puede utilizarse para algo más que mejorar la comprensión del habla: ayudar a las personas a reconectar con todo el paisaje sonoro que les rodea.

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Auracast ya está aquí; ¿qué opinan los usuarios sobre la conectividad?

Aunque puede parecer increíble, ya hace algo más de diez años que convivimos con la conectividad en los audífonos, tal y como la entendemos en la actualidad. Simplificando mucho, el esfuerzo por mejorar la comunicación de los usuarios en ambientes ruidosos y de optimizar la relación señal/ruido viene ya de muy lejos, desde la década de los 80, con los sistemas FM y los bucles magnéticos. Ya en los primeros años 2000, algunos fabricantes lanzaron nuevos sistemas de conectividad mediante streamers o accesorios intermedios, hasta que los primeros audífonos con conectividad «directa» hicieron su aparición doce o trece años después.  La realidad es que estos nuevos sistemas de conectividad que irrumpieron en el mercado con grandes expectativas, han contribuido a mejorar de forma sensible la calidad de escucha de los usuarios, aunque no están exentos de inconvenientes. En primer lugar, es importante aclarar que no se trata de sistemas «Bluetooth». Para poder utilizar esta denominación, los fabricantes tendrían que someter sus accesorios a un exhaustivo proceso de certificación y cumplir con los estándares de la marca. Este es el motivo por el que cada fabricante ha desarrollado sus propios dispositivos que no son compatibles entre sí y es la razón por la que un audiólogo protésico que trabaje con varias marcas tiene que conocer los accesorios de cada una de ellas. Del mismo modo, un usuario que, por diversas circunstancias, es portador de audífonos de diferente marca o, incluso, de la misma marca pero diferente plataforma (esto último ha mejorado en los últimos años), puede encontrarse con problemas a la hora de adquirir un accesorio compatible con sus dos audífonos. Los nuevos sistemas de conectividad que irrumpieron en el mercado con grandes expectativas hace ya más de una década, han contribuido a mejorar de forma sensible la calidad de escucha de los usuarios, aunque no están exentos de inconvenientes. En lo relativo a la conectividad directa con los teléfonos móviles, tanto Apple como Google/Android crearon sus propios sistemas para comunicarse con audífonos (Mfi y ASHA, respectivamente), una iniciativa procedente de los fabricantes de telefonía móvil, responsables a su vez  de garantizar su funcionamiento y coherencia. A medio y largo plazo, la implementación de estos sistemas ha tenido sus inconvenientes; las actualizaciones de los sistemas operativos de los teléfonos sin una verificación adecuada de la conectividad a posteriori han provocado, no en pocas ocasiones, que los audífonos se «nieguen» a conectarse, con el consiguiente quebradero de cabeza de los audiólogos y la desesperación de los usuarios. La aparición de LE (LowEnergy) Audio como una versión universal de Bluetooth puede contribuir a aliviar sustancialmente estas dificultades. Esto no había sido posible hasta ahora porque la versión clásica de Bluetooth tenía demasiado consumo y demasiada latencia (retraso) en el audio, lo que condujo a los fabricantes de audífonos a crear sus propias versiones de conectividad. La generación de un estándar universal impuesto por la marca Bluetooth, mejorará exponencialmente el rendimiento y la consistencia de la comunicación, y supondrá un enorme beneficio tanto para usuarios como para audiólogos protésicos. En conectividad directa con los teléfonos móviles, tanto Apple como Google/Android han desarrollado sus propios sistemas para comunicarse con audífonos : Mfi y ASHA, respectivamente. Auracast encaja perfectamente en este concepto, y es conveniente aclarar en qué consiste el sistema para diferenciarlo de otros coexistentes. Como se ha mencionado, LE Audio es la última versión de Bluetooth para uso general, como llamadas y streaming. Auracast es una nueva versión de LE Audio, aunque se parece más a un sistema de transmisión de radio o una wifi de audio, ya que un número ilimitado de personas puede sintonizar una transmisión de Auracast a través de diferentes dispositivos (auriculares inalámbricos, audífonos, implantes, dispositivos óseos, etc.), y por tanto compartir el audio, algo absolutamente impensable con la tecnología precedente. Hemos oído hablar de Auracast desde hace unos tres años, pero parece que no llega nunca. En realidad, su instauración definitiva en el mercado es inminente (de hecho, ya existen dispositivos que cuentan con esta tecnología). Una de las razones por las que está resultando más compleja su generalización es que hay muchas partes implicadas con necesidades e intereses muy diversos. Por ejemplo, los fabricantes de auriculares tienen unas prioridades y los fabricantes de audífonos tienen otras, y es preciso llegar a un punto de encuentro. Además, Auracast implica la transmisión de audio a través de LE Audio, algo totalmente novedoso ya que previamente este canal solo se utilizaba para la transmisión de datos, precisamente para ahorrar energía. En los audífonos, por ejemplo LE Audio se utilizaba para el manejo de las apps, pero no para la transmisión de audio directa. Auracast se parece más a un sistema de transmisión de radio o una wifi de audio, ya que permite que un número ilimitado de personas pueda sintonizar una transmisión a través de diferentes dispositivos, algo impensable con la tecnología precedente. El proceso va avanzando notablemente. Es muy importante aclarar que LE Audio y Auracast son dos productos relacionados pero diferentes. Así, LE Audio es absolutamente imprescindible para Auracast, pero no a la inversa, por lo que puede haber un audífono o un auricular que sea compatible con LE Audio, pero no con Auracast. Todos los fabricantes van haciendo sus progresos en este sentido. Actualmente, los audífonos Nexia y Vivia de GN y los Jabra Enhance Pro, los Samsung Galaxy Buds 2 Pro y los auriculares SennheiserMomentum TWS4 son compatibles con LE Audio y Auracast, y quizá ya haya alguno más. Otros fabricantes cuentan con la compatibilidad e incorporarán esta tecnología mediante una actualización de software, como es el caso de las últimas plataformas de Signia, Oticon y Cochlear. Esta tendencia propiciará una progresiva evolución hacia el estándar universal y los sistemas independientes de transmisión de cada fabricante irán desapareciendo en favor de esta nueva tecnología más fácil y accesible para todos. Del mismo modo, los accesorios basados en Auracast, ya sean micrófonos remotos o accesorios de televisión, serán compatibles con todos los audífonos que incorporen esta tecnología, independientemente de la marca. LE Audio y Auracast son dos productos relacionados pero diferentes: LE Audio es absolutamente imprescindible para Auracast, pero no a la inversa, por lo que puede haber un audífono o un auricular que sea compatible con LE Audio, pero no con Auracast. La incorporación de Auracast en la vida de los usuarios dependerá en gran medida de los dispositivos y de los lugares que decidan ofrecerlo. En el ámbito personal, los usuarios de audífonos experimentarán Auracast por primera vez con la conexión a los dispositivos de televisión y los micrófonos remotos, y poco a poco los accesorios serán menos necesarios a medida que los televisores incorporen directamente la transmisión Auracast (algunos ya la tienen). En lo que respecta a la vida social y laboral, se avecinan igualmente muchos cambios relacionados con esta nueva tecnología. Así, por ejemplo, será posible mejorar la acústica de una sala de reuniones con un dispositivo Auracast, escuchar la transmisión de un comentarista deportivo en un bar con mucha gente, escuchar a los funcionarios de los organismos públicos cuando hablan detrás del mostrador, o recibir con mayor calidad el audio en el cine o en el teatro. En el ámbito personal, los usuarios de audífonos experimentarán Auracast por primera vez con la conexión a los dispositivos de televisión y los micrófonos remotos. Sabemos que el avance de esta tecnología es imparable y que sin duda la conectividad, como se ha mencionado al principio, ha supuesto una mejora considerable en la calidad de escucha de los usuarios de audífonos. Pero… ¿Qué opinan los propios usuarios al respecto? Parece obvio que conocer la opinión de los pacientes puede aportar una información de primer orden en la evolución de los nuevos estándares de transmisión de audio. Que la conectividad ha marcado un antes y un después en la evolución de la tecnología auditiva parece una afirmación incuestionable. El MarkeTrak de 2022, sitúa la tasa de satisfacción de los usuarios de audífonos con capacidad de transmisión diez puntos porcentuales por encima de la de los usuarios de audífonos convencionales. Del mismo modo, los usuarios valoraron la capacidad de transmisión como la tercera característica más impactante de su experiencia auditiva, por detrás de la recarga y del control de volumen. Los estudios realizados para valorar las bondades de la conectividad se han centrado en analizar la mejora en la comprensión del habla, pero han prestado menor atención a la calidad del sonido transmitido. Algunas investigaciones han analizado las diferencias entre fabricantes en términos de calidad de transmisión. No obstante, para tomar en consideración estos resultados, es importante tener en cuenta variables como el acoplador de oído, ya que se ha demostrado que la calidad de audición de la transmisión disminuye cuanto menos ocluido está el canal auditivo, es decir, cuanto más abierta es la adaptación, hasta el punto de que algunos usuarios de adaptación abierta optan por volver a sus sistemas «tradicionales» de escucha (como auriculares inalámbricos), para la recepción de llamada o la escucha directa de audio desde sus dispositivos móviles. Un reciente estudio sobre conectividad revela que un 35% de los usuarios de audífonos encuestados consideró que la transmisión era conveniente y práctica tanto para las llamadas, como para el acceso directo a audios. Se recibieron 1.479 encuestas contestadas. En primer lugar, se preguntó a los encuestados el tipo de adaptador que utilizaban en sus audífonos, presentándoles unas imágenes e invitándoles a señalar cuál de ellas se asemejaba más a su adaptador. En la encuesta, el 32% de los usuarios utilizaba acoplador abierto, otro 32% acoplador cerrado (micromolde) o doble, el 16% tulipa y el 20% restante otros tipos de adaptadores, definidos en el gráfico de resultados como «cerrados u otros». También se preguntó a los participantes, mediante una escala Likert de cinco puntos, su grado de satisfacción con la transmisión de sonido a sus audífonos. A este respecto, el 77% de los participantes manifestó estar «muy satisfecho» o «satisfecho». Los responsables del estudio señalaron que la pregunta relacionada con el grado de satisfacción se cruzó después con la de «tipo de acoplador» y no se encontraron diferencias significativas en el grado de satisfacción en función de esta variable, lo que parece indicar que los usuarios, a la hora de contestar, tomaron en consideración la funcionalidad más que la calidad del sonido. Cuando se preguntó a los encuestados sobre el mayor beneficio que percibían con la conectividad, mediante una pregunta abierta, los resultados arrojaron los siguientes datos: a) Conveniencia/practicidad: un 35% de los usuarios consideró, en primer lugar, que la transmisión era conveniente y práctica tanto para las llamadas, como para el acceso directo a audios. b) Escuchar mejor por teléfono: un 25% de los pacientes consideró como ventaja prioritaria que podía mejorar sensiblemente su comunicación en llamadas telefónicas. c) Privacidad: fue el siguiente beneficio mencionado, con un 15% de respuestas. Los pacientes mencionaron la ventaja que suponía escuchar llamadas telefónicas o la televisión sin molestar a los demás. d) Otros: con porcentajes entre el 4% y el 8%, los encuestados mencionaron beneficios como «escuchar mejor la televisión», «mejora de la calidad del sonido», «mejora de la relación señal/ruido» o «solución al problema de las llamadas perdidas». También se pidió a los participantes que indicaran qué tipo de contenido transmitían habitualmente a sus audífonos. Aquí, las llamadas telefónicas acapararon un 87% de las respuestas y el segundo uso más común fue la transmisión de contenido desde un Smartphone o tableta, con un 38%. Por último, se plantearon algunas cuestiones sobre la calidad del sonido durante la transmisión. Las respuestas fueron positivas, con adjetivos como «claro» o «completo» para el 61% de los encuestados. El 34% consideraron la transmisión como «metálica», «apagada» o «suave». El 5% opinaron que era «demasiado alto». Cuando se buscó profundizar en qué aspectos podrían ser mejorables en lo relativo a la transmisión, se recogieron pocas respuestas. No obstante, la mayoría de las contestaciones se centraron en una mayor naturalidad, mayor claridad y más graves. En conjunto, estos hallazgos sugieren que al menos la «claridad» y la plenitud proporcionada por una respuesta de graves son impulsores importantes de una experiencia de calidad de sonido positiva con la transmisión a audífonos. Aunque este estudio se realizó entre usuarios de audífonos de una sola marca, algunas de sus conclusiones podrían extrapolarse a los usuarios de audífonos en general y, sobre todo, podrían ser tenidas en cuenta ahora que el paisaje de la tecnología de la transmisión de audio parece renovarse. Parece claro que los pacientes perciben con entusiasmo el beneficio de la transmisión de audio, pero también es evidente que un considerable porcentaje de ellos percibe ciertas «deficiencias» en términos de calidad. Este es el desafío de Auracast: guiar a los usuarios hacia una nueva e inédita experiencia de transmisión auditiva. Referencias: Bellavia, A. (2024). 20Q: Auracastishere - whatyouneed to know. Audiology Online, Article 28985. Available at ww.audiologyonline.com Groth, J. y Mac Coy, D. (2023). What Do Owners of HearingAids that StreamThink of the Sound Quality ?Canadian Audiologist, 10 (2).

El sistema auditivo VI. Sistema vestibular.

Extraído del libro, Audiología: Teoría y Práctica. Capítulo 2. Anatomía funcional y fisiopatología de los sistemas auditivo, vestibular y fonador. Origen de los receptores Desarrollo filogenético La percepción de la aceleración lineal y angular por los distintos receptores vestibulares permite que todas las especies animales que los poseen puedan orientarse en el espacio terrestre, aéreo y acuático de nuestro planeta. Esencialmente, desde que surgió la función del equilibrio en los primitivos organismos animales prehistóricos ha permanecido sin cambios hasta la actualidad, aunque morfológicamente los órganos sensoriales se han ido especializando y evolucionando según las diversas especies. El más simple es el estatocisto, consistente en una invaginación de la superficie animal (medusa, esponja) con líquido en su interior y una partícula calcárea que hace presión y desplaza los  cilios de las células receptoras (localizadas en una región de la pared, similar a la mácula del sáculo). En función de la fuerza de la gravedad que se ejerce sobre dichas células, estos organismos mantienen una orientación espacial con sentido y dirección vertical. Posteriormente, en algunos moluscos, como el pulpo y la sepia, surgieron las primeras crestas, además del estatocisto, lo que permitió responder a movimientos de aceleración angular, con presencia de nistagmo. La complejidad del laberinto posterior progresa en un grupo de vertebrados con la aparición de los primeros conductos semicirculares verticales y con el cierre de la invaginación del estatocisto, formando una vesícula aislada en el interior, con líquido de producción endógena (endolinfa). La lamprea alcanza una estructura de canales anterior y posterior (con dilataciones bullosas, las ampollas, cada una con un primitivo receptor en forma de cresta), comunicados por un saco bilobulado con mácula sacular y utricular separadas, donde se localizan las células sensoriales. La aparición del canal semicircular horizontal en los primeros peces óseos y cartilaginosos (con mandíbula) permitió un mayor control del espacio tridimensional. A partir del máximo desarrollo de dichas estructuras vestibulares en los peces modernos (hace 100 millones de años), se ha llegado al más alto grado de perfección morfofuncional del órgano del equilibrio. En los vertebrados superiores, las vías nerviosas vestibulares centrales son cada vez más complejas debido a un desarrollo paralelo de aquellos sistemas aferentes que intervienen para mantener el equilibrio. Desarrollo ontogenético En un embrión humano de 19 a 21 días (2 mm de longitud corono- caudal), en el ectodermo superficial de la porción cefálica a la altura del rombo encéfalo, se diferencian las primitivas células que forman la placoda ótica. Tras su invaginación (fosa ótica), la separación de la superficie dará origen al otocisto o vesícula ótica (28 días). A partir de su porción dorsal derivarán las diferentes partes del sistema vestibular (laberinto posterior) y desde su porción ventral surgirán las estructuras de la cóclea (laberinto anterior). Hacia la quinta semana (embrión de 8-9 mm) se forman unos pliegues en la pared del otocisto que corresponderán a los receptores vestibulares. Estos se identifican como sáculo, utrículo y los tres conductos semicirculares (a las 6,5 semanas, 14 mm). En la décima semana (50 mm) todo el laberinto membranoso es muy evidente y se forma a su alrededor un modelo cartilaginoso a partir de la cápsula ótica mesenquimal (Sadler, 2012; Suárez y cols., 2007). Origen de las vías vestibulares centrales Desarrollo filogenético En los vertebrados superiores, las vías nerviosas vestibulares centrales son cada vez más complejas debido a un desarrollo paralelo de aquellos sistemas aferentes que intervienen para mantener el equilibrio (visión y propiocepción), cuyas respectivas vías nerviosas interactúan con la vestibular. La organización de los núcleos vestibulares supraespinales, integrados en la formación reticular, se empieza a observar en la lamprea, con dos agrupaciones neuronales (núcleos dorsal y ventral). A partir de los peces teleósteos se identifican cuatro agrupaciones que van aumentando en el número de células en los vertebrados superiores. Las conexiones vestíbulo-espinales son necesarias para el mantenimiento de la orientación corporal en los vertebrados primitivos. Cuando se incorporan funciones más complejas en animales más evolucionados, aparecen conexiones vestíbulo-cerebelosas y vestíbulo-oculares, siendo menos relevantes las vestíbulo-espinales (Bartual y Pérez, 1998). Desarrollo ontogenético A partir del primitivo ganglio estatoacústico-facial (embrión humano de 28 días), derivado de la porción ventral del otocisto y alojado en la mesénquima circundante, se diferencia (décima semana) el ganglio espiral (situado cerca del receptor auditivo en la cóclea) y el ganglio vestibular o de Scarpa (próximo al conducto auditivo interno). En estas primitivas neuronas ganglionares van apareciendo unas delgadas prolongaciones citoplasmáticas en polos opuestos de las células. La prolongación periférica (dendrita) se dirige hacia las respectivas regiones del laberinto membranoso, donde se localizarán los órganos sensoriales. La prolongación central (axón) se dirige a regiones del rombo encéfalo donde, a medida que progrese el desarrollo del sistema nervioso central, se diferenciarán las neuronas que constituirán los futuros núcleos vestibulares. Los órganos sensoriales vestibulares alcanzan una maduración con aspecto semejante al adulto hacia la vigésimo tercera semana de gestación. Entre la decimoprimera y la decimotercera semana, cuando se empiezan a diferenciar las células sensoriales en los epitelios de las regiones que corresponderán a las máculas y crestas ampulares, también se pueden identificar terminaciones nerviosas aferentes y eferentes, que se distribuyen por dicho epitelio y establecen algunas sinapsis. Los órganos sensoriales vestibulares alcanzan una maduración con aspecto semejante al adulto hacia la vigésimo tercera semana (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007). Malformaciones del sistema vestibular Las malformaciones del oído interno que afectan a los conductos semicirculares y al acueducto del vestíbulo, son las que suelen causar vértigos en la infancia. Sin embargo, la malformación más frecuente, la dilatación del conducto semicircular horizontal, es raro que se asocie con un trastorno del equilibrio. Los casos de agenesia de los conductos semicirculares son poco frecuentes y suelen ocasionar un trastorno en la marcha. Las malformaciones del oído interno que afectan a los conductos semicirculares y al acueducto del vestíbulo, son las que suelen causar vértigos en la infancia. Anatomía del aparato vestibular periférico Figura 13Receptores sensoriales del equilibrio El sistema vestibular está constituido por el aparato vestibular (contenido dentro del oído interno, donde se encuentran los órganos receptores sensoriales periféricos) y por las vías vestibulares o vías nerviosas sensoriales centrales (aferente y eferente). Vestíbulo En el interior del vestíbulo del laberinto óseo se distinguen el utrículo y el sáculo del laberinto membranoso. Estos se comunican entre sí por el conducto utrículo-sacular, del que parte el conducto endolinfático (alojado en el acueducto vestibular) que acaba en el saco endolinfático situado en el espacio subdural de la cavidad craneal, al nivel de la cara posterior del peñasco. Las máculas sacular y utricular son órganos receptores integrados por células de soporte y células receptoras sensoriales ciliadas recubiertas por una membrana horizontal, con componentes mucopolisacáridos, sobre la que hay una serie de cristales de carbonato cálcico u otolitos. En las máculas utricular y sacular existe una línea imaginaria, la estriola, donde se organizan los manojos de células ciliares a ambos lados y con polarizaciones opuestas. El utrículo es una cavidad conectada a los conductos semicirculares. En el plano horizontal y en su parte anterior, se ubica la mácula (órgano otolítico), pequeña vesícula, aplanada transversalmente y adherida a la fosita semiovoidea, donde se sitúan las células sensoriales o ciliares. Estas son semejantes a las de las ampollas de los conductos semicirculares (con estereocilios y un kinocilio) y con la misma actividad eléctrica. La mácula del utrículo, al estar colocada en el suelo, tiene una orientación horizontal, captando las lateralizaciones hacia los lados, o las inclinaciones de la cabeza y sus desplazamientos lineales hacia atrás y hacia delante. El sáculo está situado por debajo del utrículo, es una pequeña vesícula redondeada adherida a la fosita hemisférica. Al nivel de esta fosita se encuentra la mácula del sáculo. En las máculas utricular y sacular existe una línea imaginaria (estriola) donde se organizan los manojos de células ciliares a ambos lados y con polarizaciones opuestas. Los estereocilios, están inmersos en una sustancia gelatinosa, la membrana otolítica, que soporta concreciones calcáreas (carbonato cálcico), los otolitos o estatoconias. Estos ejercen una acción gravitacional sobre el conjunto de estereocilios y de la sustancia gelatinosa. Los otolitos están anclados en la masa gelatinosa mediante fibras de colágeno, pero pueden desprenderse y disolverse por el espacio endolinfático (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007; Williams, 1998). Conductos semicirculares En el interior de los tres conductos semicirculares óseos se encuentran los membranosos, que comunican con el utrículo alojado en el vestíbulo óseo. Están dispuestos en ángulo recto uno respecto al otro, en los tres planos del espacio: los dos de posición vertical son los conductos semicirculares anterior y posterior, y el horizontal, es el conducto semicircular lateral. Tal posición hace posible que detecten la aceleración o desaceleración rotacional. Cada uno presenta una dilatación en su parte inferior denominada ampolla, en el interior de la cual se encuentra una protrusión con las células del órgano receptor del equilibrio o cresta ampular. Cada cresta contiene un grupo de células sensoriales ciliadas y de sostén cubiertas por una pequeña masa de material gelatinoso, la cúpula. De esta forma se crea un espacio hermético que ocluye la luz del conducto impidiendo la circulación libre de la endolinfa. Hay dos tipos de células sensoriales en las crestas ampulares: las células tipo I, que son las que tienen apariencia de botellón adelgazadas en su parte superior, donde, en el borde libre, se hallan los estereocilios de distintos grosores que se dirigen hacia el espacio endolinfático; y las células tipo II, que son de forma cilíndrica y también tienen estereocilios. El nervio vestibular conducirá la información hasta el interior del cerebro, uniéndose al nervio coclear para constituir el VIII par craneal o nervio estatoacústico o cócleo-vestibular, que atraviesa el conducto auditivo interno de la porción petrosa del hueso temporal. Existe un cilio más grueso que los demás, el kinocilio o cinocilio, que está ubicado en uno de los extremos de la célula. Los otros estereocilios se sitúan al lado. Los estereocilios de cada célula ciliar se disponen en cinco hileras decrecientes de ocho cilios cada una. Cada estereocilio posee una porción intracelular y otra mayor extracelular, continuación una de la otra, pudiendo apreciarse en estos una fina estructura o fibrilla centrales y una porción periférica a modo de vaina de aquella. Por tanto, cada célula posee por término medio unos cuarenta estereocilios y un kinocilio. La orientación de este depende del conducto; así, en el conducto lateral, el kinocilio está ubicado en el lado utricular, y en los conductos anterior y posterior, en el sentido opuesto al utrículo. Al mover la cabeza, se desplazan con ella los conductos semicirculares membranosos y las células ciliadas, desencadenando el fenómeno de transducción, es decir, la transformación de la energía mecánica en corriente eléctrica de tipo nervioso. En la base de las células sensoriales establecen sinapsis las prolongaciones de las neuronas del ganglio vestibular de Gasser. De ellas se originan los axones que forman el nervio vestibular, el cual conducirá la información hasta el interior del cerebro, uniéndose al nervio coclear para constituir el VIII par craneal o nervio estatoacústico o cócleo-vestibular, que atraviesa el conducto auditivo interno de la porción petrosa del hueso temporal (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007; Williams, 1998). Funciones del sistema vestibular Para comprender los mecanismos fisiológicos del sistema vestibular se definen los siguientes conceptos básicos: - Equilibrio: estado de un cuerpo sometido a dos o varias fuerzas cuya resultante es nula, permitiendo que el cuerpo permanezca estable. - Desequilibrio: perturbación del equilibrio que aparece mientras se permanece de pie o durante la marcha. Si se pierde el control postural, se produce la caída. - Orientación espacial: capacidad del individuo para orientarse en relación al medio que le rodea. El sentido del equilibrio es un sentido fisiológico que permite al individuo mantener una postura respecto a la fuerza de la gravedad, la orientación espacial, la estabilización de la imagen en la retina y coordinación de respuestas motoras. - Fuerza de la gravedad: es la referencia fundamental para el mantenimiento del equilibrio y para la orientación espacial. - Vertical subjetivo: el equilibrio y la orientación dependen de este sentido que está presente en todo individuo. Gracias a ella, se permite el mantenimiento del equilibrio en posición vertical tomando como referencia la gravedad. - Actitud: postura propia de una especie animal característica de su modo de locomoción. En el humano sería la postura eréctil, que es una posición frágil y difícil de mantener, tanto en situaciones estáticas como dinámicas o de movimiento lineal y angular (rotatorio). El sentido del equilibrio es un sentido fisiológico que permite al individuo mantener una postura respecto a la fuerza de la gravedad y la orientación espacial de su cuerpo, además de estabilizar la imagen en la retina, especialmente durante la marcha y coordinar respuestas motoras. Existen cuatro sistemas sensoriales que mandan información de equilibrio al sistema nervioso central: el sistema vestibular, el propioceptivo, el visual y el táctil. Las máculas del utrículo y sáculo del vestíbulo informan de las posiciones de la cabeza en su relación con la gravedad y con la aceleración de tipo lineal. Los conductos semicirculares advierten de la aceleración angular. El sistema propioceptivo está integrado por receptores sensoriales músculo-tendinosos que reportan a los centros nerviosos superiores la posición de las articulaciones, tendones, músculos, etc. El tacto contribuye informando de los puntos de contacto de la superficie corporal con el entorno. El sistema visual tiene una gran importancia ya que existen abundantes conexiones nerviosas con el sistema vestibular para informar de la posición del cuerpo y ayudar a mantener el equilibrio. La salida efectora es el sistema motor. Con la información que llega al cerebro del sistema vestibular, más la entrada visual, táctil y cinestésica o propioceptiva (fundamentalmente de los músculos de la nuca y miembros inferiores) se puede determinar la orientación motora del cuerpo en el espacio. Además, el cerebro es capaz de conocer la relación de cada uno de sus miembros entre sí y mantener el equilibrio y la postura erecta durante la marcha. A pesar de que el sistema vestibular ha sido diseñado para detectar los movimientos cefálicos en todas las posibles direcciones del espacio, hay limitaciones. Estas consisten en la incapacidad de detectar movimientos lentos de la cabeza a velocidades constantes en el plano horizontal y en la imposibilidad de distinguir la inclinación de la cabeza en una aceleración lineal. FUNCIÓN DE LOS ÓRGANOS SENSORIALES DEL APARATO VESTIBULAR En los mecanorreceptores ampulares de los conductos semicirculares no se han encontrado diferencias funcionales entre sus dos tipos de células. Ambas, en ausencia de movimiento ciliar, provocan una descarga eléctrica basal. Cuando hay desplazamiento de la endolinfa y se movilizan los estereocilios hacia el kinocilio, la descarga basal aumenta (excitación); si tiene una dirección contraria, disminuye (inhibición). Ante un movimiento de la cabeza hacia la izquierda, en el conducto lateral o externo izquierdo habrá un desplazamiento ampulípeto (hacia la ampolla, por la inercia de la endolinfa) con desviación de la cresta hacia el utrículo, mientras que en el derecho habrá un movimiento inverso (ampulífugo). A consecuencia de esto, habrá un aumento de la descarga basal en el lado izquierdo y una disminución en el derecho. Por lo tanto, cuando hay un movimiento de la cabeza, hay un aparato sensorial que aumenta sus descargas y otro que las disminuye. Si sigue la rotación se detiene la activación, dado que la endolinfa y la cresta igualan su desplazamiento con el de la cabeza. Cuando cesa, el proceso se invierte y vuelven a activarse los órganos sensores. De esta forma, los canales semicirculares informan del inicio y del final de la rotación, y no de la rotación en sí. En los otros planos cualquier movimiento angular estimulará como mínimo un par de canales semicirculares. Con la información que llega al cerebro del sistema vestibular, más la entrada visual, táctil y cinestésica o propioceptiva se puede determinar la orientación motora del cuerpo en el espacio. Los conductos semicirculares predicen de antemano un desequilibrio. Cuando se produce un movimiento rotatorio que produce desequilibrio se activan dos canales semicirculares, mientras que los otros cuatro actúan de manera opuesta para así favorecer la vuelta a una posición de equilibrio nueva. Aunque con menos efectividad que las aceleraciones y desaceleraciones lineales, las máculas son también estimuladas por las fuerzas gravitatorias y por las aceleraciones de traslación centrífugas y centrípetas. Para entender la función de los órganos sensoriales ampulares se toma como ejemplo el canal semicircular horizontal. Además, estos son los más importantes fisiológicamente ya que son estimulados con la aceleración angular de la cabeza en el plano horizontal (movimiento de negar con la cabeza). La estimulación de un canal semicircular horizontal da lugar a la activación de diferentes grupos musculares del cuerpo: musculatura ocular (contracción del músculo recto interno homolateral y externo contralateral), musculatura axial (contracción músculos homolaterales del tronco) y musculatura de las extremidades (contracción músculos extensores homolaterales y flexores contralaterales). Por ello, en reposo, la actividad de ambos conductos semicirculares horizontales es equivalente y hay un reparto uniforme del tono muscular en todo el cuerpo. El nistagmo se caracteriza por movimientos alternantes oculares. Consta de dos fases: una rápida y otra lenta. El sentido del nistagmo viene dado por el movimiento que se realiza en la fase rápida. Un movimiento muy amplio de la cabeza hacia la izquierda originaría un movimiento ocular hacia la derecha para compensar y poder tener una visión correcta. Sin embargo, si la amplitud del movimiento es muy grande, el ojo no va a girarse sobre sí mismo, por ello vuelve a su posición normal en un rápido movimiento hacia la izquierda. La vía vestibular aferente comprende el conjunto de neuronas conectadas entre sí y en sinapsis con las células de los receptores del aparato vestibular para transmitir señales nerviosas al tronco del encéfalo y a la corteza cerebral. Las leyes de Ewald fueron establecidas para explicar la fisiología del laberinto posterior y se enuncian así: 1ª Ley: el movimiento de la endolinfa es el mismo que el de la desviación del cuerpo y extremidades y que la fase lenta del nistagmo. 2ª Ley: en el canal horizontal, la excitación que da el movimiento ampulípeto es mayor que la del ampulífugo. En el canal vertical es al contrario. 3ª Ley: en los canales semicirculares verticales se invierte la segunda ley, es decir, es más activa la corriente ampulífuga que la ampulípeta    (Bartual y Pérez, 1998; Haines, 2013; Purves, 2015). Anatomía funcional de las vías vestibulares centrales Vías vestibulares aferente y eferente Desde cada uno de los receptores vestibulares (tres crestas ampulares y dos máculas) se identifican fibras aferentes que constituyen fascículos, los cuales transmiten información independiente hasta llegar al sistema nervioso central. No obstante, se agrupan para formar dos divisiones del nervio vestibular a su entrada al conducto auditivo interno. La división superior está formada por fibras utriculares, algunas saculares y las de los conductos semicirculares horizontal y anterior. La división inferior del nervio vestibular se constituye por la mayor parte de las fibras saculares y las del canal posterior. La porción ventral del núcleo vestibular lateral o de Deiters proyecta al núcleo del motor ocular común e interviene en la producción de los reflejos vestíbulo-oculares. En el conducto auditivo interno, por delante y por debajo del nervio vestibular, se dispone el nervio coclear o auditivo formado por fibras provenientes de la cóclea. Ambos nervios se unifican anatómicamente en el VIII par craneal o nervio vestíbulococlear o estatoacústico. Junto a las fibras aferentes, se encuentran fibras eferentes originadas en el sistema nervioso central para realizar un control o modulación de la actividad de los órganos receptores periféricos (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007). La vía vestibular aferente comprende el conjunto de neuronas conectadas entre sí que, partiendo de sinapsis con las células sensoriales de los receptores del aparato vestibular (dos máculas y tres crestas ampulares), transmiten señales nerviosas al tronco del encéfalo y a la corteza cerebral haciendo escala en otras regiones encefálicas. A lo largo de todo este trayecto hay asociaciones con la información recibida por los sistemas sensoriales visual y propioceptivo. El nervio vestibular (raíz vestibular del VIII par craneal) surge de las neuronas bipolares en el ganglio vestibular o ganglio de Scarpa, primer nivel de la vía vestibular aferente. Las fibras periféricas o dendritas terminan en las células sensoriales de las crestas ampulares de los conductos semicirculares y máculas del sáculo y del utrículo. Las fibras centrales o axones entran lateralmente en el bulbo raquídeo y pasan entre el pedúnculo inferior y el tracto espinal del trigémino. Estas fibras aferentes se bifurcan en ramas ascendentes y descendentes y hacen sinapsis con neuronas situadas en los núcleos vestibulares, segundo nivel de la vía vestibular aferente. Los núcleos vestibulares están formados por cuatro áreas principales situadas lateralmente y debajo del suelo del cuarto ventrículo. Las proyecciones de estos núcleos van por el fascículo longitudinal medial, cordón nervioso largo y delgado que corre a ambos lados de la línea media que va hacia abajo (bulbo y médula espinal), y hacia arriba (a los lados del acueducto de Silvio) y termina en los núcleos del III par, conectando así los núcleos vestibulares con los núcleos motores del ojo, cuello, extremidades y tronco (Bartual y Pérez, 1998; Haines, 2013; Purves, 2015; Suárez y cols., 2007). El fastigius es regulado por el pyramis, que a su vez está controlado por la corteza cerebral a través de la vía córticopontocerebelosa. El núcleo vestibular superior o de Betcherew, en posición rostral, recibe las aferencias de las crestas ampulares. De aquí salen proyecciones (fascículo longitudinal medial) a las neuronas motoras del núcleo troclear (patético o IV par craneal) homolateral y al núcleo motor ocular común homolateral y contralateral. Está implicado en el reflejo vestíbulo-oculomotor en el plano vertical. El núcleo vestibular lateral o de Deiters recibe colaterales de las crestas ampulares en su porción dorsal y proyecciones de las máculas en porción ventral. La porción dorsal da lugar al tracto vestíbulo -espinal lateral que proyecta contralateralmente a las interneuronas y motoneuronas que inervan de forma inhibitoria a los músculos extensores de las extremidades. Contribuye al mantenimiento del tono de los músculos antigravitatorios. La porción ventral de este núcleo proyecta al núcleo del motor ocular común e interviene en la producción de los reflejos vestíbulo-oculares. El núcleo vestibular medial o principal (Schwalbe) recibe aferencias de las máculas y colaterales que llegan al núcleo lateral. Su proyección va por el fascículo longitudinal medial, ascienden y descienden directas y cruzadas; las ascendentes constituyen la vía oculomotora y sinaptan con las motoneuronas y neuronas del núcleo motor ocular externo homolateral y contralateral (responsable del nistagmo horizontal) y con las del núcleo motor ocular común. También emite fibras para los núcleos motores del cuello y centros vegetativos. Las fibras desencadenantes forman la vía vestibulo-espinal. Además, envía fibras hacia la sustancia reticular media y núcleos del neumogástrico siendo responsables de reflejos vegetativos como náuseas, vómitos, sudoración palidez, diarrea, etc. Participa en los reflejos vestíbulo-oculares, sobre todo, los horizontales y en los reflejos posturales compensatorios. El núcleo vestibular inferior o espinal (Roller) recibe aferencias periféricas del sáculo y utrículo y algunas fibras colaterales de las crestas. Su salida forma parte de las vías vestíbulo-espinales e integra las señales periféricas con las llegadas del cerebelo, teniendo un efecto inhibitorio sobre los músculos extensores contralaterales. La acción que ejerce sobre los reflejos y tono muscular se hace a través de este. Relación vestibular-cerebelar y cerebelar-vestibular: la mayoría de las aferencias vestibulares también se dirigen homolateralmente a través del cuerpo restiforme hacia los núcleos floconodular y fastigius del cerebelo. De estos se envían  terminaciones a los núcleos vestibulares medial e inferior, inhibiendo a las neuronas vestibulares de segundo orden. Del fastigius salen fibras cruzadas que inhiben el área vestibular contralateral. El fastigius es regulado por el pyramis, que a su vez está controlado por la corteza cerebral a través de la vía corticopontocerebelosa. La función principal del cerebelo es el mantenimiento del equilibrio por medio del núcleo fastigius y lóbulo floconodular, y su lesión da lugar a trastornos: en reposo, caída hacia adelante, atrás o lateral, y en movimiento, marcha bamboleante con las piernas separadas para aumentar la base de sustentación. El cerebelo también regula el tono muscular y coordina los movimientos de todo el cuerpo. A la corteza cerebral también llegan proyecciones de los núcleos vestibulares, específicamente al lóbulo temporal (circunvolución temporal superior) a través de la vía reticulotalámica. Las vías eferentes vestibulares están constituidas por el fascículo eferente de Petroff y Gacek. Sus fibras se distribuyen por las células sensoriales a razón de una fibra eferente por cada 60 fibras aferentes (Suárez y cols., 2007). Reflejos vestibulares Los cambios espaciales estimulan los reflejos posturales vestibulares, ayudando a mantener el equilibrio, la postura y la mirada. De esta forma se anticipa al desequilibrio que se generará en cuestión de segundos ante un desplazamiento del cuerpo en el espacio (Suárez y cols., 2007). REFLEJO VESTÍBULO-OCULAR Desempeña una importante función, cuando se cambia de forma brusca de posición o incluso con el movimiento de la cabeza, permitiendo mantener estable la mirada en la retina. Este reflejo se puede observar también en personas ciegas. Cada vez que la cabeza rota en una dirección los ojos rotan suavemente en la dirección opuesta. El reflejo actúa, por ejemplo, al producirse un movimiento hacia la izquierda. La endolinfa se desplaza dentro de los canales semicirculares hacia el lado opuesto, aumenta la descarga hacia los núcleos vestibulares de aquí, y las fibras que van a los núcleos óculomotores aumentan la actividad del músculo recto lateral derecho del ojo e inhiben al músculo recto medial. Los cambios espaciales estimulan los reflejos posturales vestibulares, ayudando a mantener el equilibrio, la postura y la mirada. Cuando el giro se interrumpe, los ojos siguen moviéndose en la dirección contraria y después vuelven rápidamente a la posición de la línea media con un movimiento de sacudida (nistagmo vestibular) (Suárez y cols., 2007). REFLEJOS POSTURALES Y DEL EQUILIBRIO La orientación espacial está basada en la interacción visual, vestibular y cinestésica que permite la coordinación de los movimientos. La vía para los reflejos del equilibrio comienza en los nervios vestibulares, que pasan cerca del cerebelo y de los núcleos vestibulares desde donde se envían señales hacia los núcleos reticulares. Hay señales que van hacia la médula espinal y el cerebelo adapta el tono muscular para cubrir la nueva situación. La función principal del cerebelo es el mantenimiento del equilibrio y su lesión da lugar a trastornos como la caída hacia adelante, atrás o lateral estando en reposo, o la marcha bamboleante, en movimiento. El área vestíbulo-cerebelosa, es importante en el control del equilibrio, sobre todo en la ejecución de movimientos rápidos. Calcula, a partir de distintas velocidades y direcciones, dónde estarán las distintas partes del cuerpo en los próximos milisegundos. Durante los cambios de posición, el sistema vestibular tiene una influencia estimuladora en el control autonómico respiratorio, modificándose esta actividad muscular. Los estímulos vestibulares asociados a movimientos de la cabeza realizan un rol inhibitorio vagal mediante el control del reflejo barorreceptor (Suárez y cols., 2007).

El reto de la audiología pediátrica: muchos roles y una sola misión

Han pasado más de 20 años desde que la CODEPEH (Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia), instaurara en España el cribado auditivo universal en neonatos. Desde entonces se ha recorrido un largo camino, los protocolos de evaluación se han agilizado y mejorado y la detección y el diagnóstico de la hipoacusia en los primeros meses de vida es una realidad desde hace unos años. Las implicaciones en la Audiología de tan notables avances son innegables; los otorrinos infantiles, los fabricantes de audífonos y los especialistas dedicados tradicionalmente a la Audiología protésica pediátrica, han tenido que formarse y emplearse a fondo para poder responder con celeridad y precisión a esta nueva demanda de amplificación y estimulación auditiva a edades tan tempranas. Pero el trabajo en Audiología pediátrica va mucho más allá de la evaluación auditiva y la ulterior adaptación de audífonos. Jace Wolfe, especialista en Audiología pediátrica, escribe en un reciente artículo publicado en el blog de audiología del fabricante de audífonos Phonak, sobre los muchos «sombreros» que el audiólogo pediátrico debe llevar, con el objetivo de proporcionar el mejor asesoramiento posible a la familia y de optimizar los resultados de la estimulación. Aunque la evidencia de que la Audiología pediátrica tiene muchas caras existe desde que se publicaron los primeros «manuales» de Audiología en niños, allá por los años 70 (inevitable acordarse, por ejemplo, de la primera edición de Hearing in Children de Northern, en 1974), está claro que la detección precoz ha hecho que muchas familias entren por primera vez en el mundo de la pérdida auditiva con sus bebés de tres o cuatro meses, con la ilusión de la nueva vida ensombrecida por el reciente hallazgo y con una absoluta y total incertidumbre hacia el futuro. Como numerosos estudios concluyen, alrededor del 95% de los niños que nacen con hipoacusia son hijos de padres oyentes, que nunca tuvieron contacto alguno con niños con pérdida auditiva, y que quizá toda su relación con este mundo se reduce a algún abuelo o abuela que ha llevado audífonos en sus últimos años de vida. Alrededor del 95% de los niños que nacen con hipoacusia son hijos de padres oyentes, que nunca tuvieron contacto alguno con niños con pérdida auditiva. Así, uno de nuestros «sombreros» más importantes como audiólogos pediátricos consiste en ser «proveedores de esperanza», y brindar a las familias confianza, información y seguridad hacia el futuro. Hoy día todos los que trabajamos en audiología sabemos los excelentes resultados que los niños obtienen en todas las áreas de desarrollo y socialización en las que la audición se encuentra implicada (lenguaje comprensivo y expresivo, aprendizaje escolar, relaciones personales y familiares, etc.), cuando se brindan los instrumentos necesarios en el momento adecuado, tanto en lo referente a dispositivos de amplificación como a estimulación auditiva y rehabilitación. Ambos instrumentos son imprescindibles e inseparables; solo la conjunción de ambos permitirá alcanzar óptimos resultados y normalizar al máximo la vida de estos niños, equiparando su evolución a la de otros niños normoyentes de su edad lo antes posible. Tal y como menciona Wolfe en el blog, numerosos estudios ratifican esta afirmación. Hutchings y Hogan, en su estudio de 2018, evaluaron las tasas de progreso de un grupo de niños de preescolar con diferentes grados de hipoacusia, con y sin necesidades educativas especiales, después de aplicar un programa individualizado «Auditivo Verbal». Los niños desarrollaron el programa entre 2007 y 2017. Las conclusiones de este estudio mostraron que, en general, el 79% de los niños de esta cohorte alcanzaron puntuaciones de lenguaje hablado apropiadas para su edad. La edad de intervención es un factor determinante, ya que afecta directamente a la plasticidad neuronal y al desarrollo del sistema auditivo y sus diferentes conexiones. Los niños con necesidades educativas especiales, que representaban el 40% de la muestra, alcanzaron un desarrollo menor al de los niños con hipoacusia únicamente, si bien uno de cada dos de los niños con necesidades educativas especiales alcanzó un nivel de lenguaje acorde a su edad al final de su programa individualizado. Partiendo de los resultados de su estudio, los autores concluyeron que garantizar que las familias tengan acceso a una intervención temprana eficaz aumenta las posibilidades de que se adopte un enfoque de comunicación adecuado lo antes posible y de que un niño con necesidades educativas especiales adquiera la capacidad de escuchar y hablar a un ritmo acorde con su potencial. En lo relativo a la edad de implantación o adaptación protésica, las conclusiones son idénticas; la edad de intervención es un factor determinante, ya que la plasticidad neuronal y por tanto los efectos de la hipoacusia en el desarrollo del sistema auditivo y sus diferentes conexiones, cambian drásticamente con la edad, y las consecuencias de una intervención tardía pueden ser devastadoras. La Dra. Oshinaga-Itano, profesora de niños con hipoacusia, audióloga e investigadora, lleva los últimos veinte años estudiando la importancia de la detección e intervención precoz. Para ella, es absolutamente crítico que la intervención se realice en los primeros seis meses de vida, para que los niños con hipoacusia congénita puedan alcanzar los hitos del lenguaje al mismo tiempo que sus pares normoyentes. Señala también que existe un período sensible en el desarrollo de la comunicación que requiere acceso al desarrollo del lenguaje en etapas tempranas de la vida. Aunque son muchos los factores que pueden condicionar la edad de intervención, es evidente que el sistema sanitario español cada vez se acerca más a estos estándares de excelencia. Actualmente, con algunas diferencias determinadas principalmente por el área geográfica de nacimiento, la gran mayoría de los niños diagnosticados con hipoacusia congénita son equipados antes de los seis meses. El tiempo de intervención puede dilatarse algo más en el caso de niños con otras patologías asociadas, especialmente si se trata de patologías graves, o con hipoacusias moderadas o con importante componente transmisivo que pueden dificultar el diagnóstico. Idealmente, según algunos autores, habría que «correr» un poco más, de modo que los niños con hipoacusia deberían tener adaptados sus audífonos a los tres meses y los implantes cocleares (cuando se considere necesario), como máximo entre los 6 y 9 meses. Es crítico que la intervención se realice en los primeros seis meses de vida para que los niños con hipoacusia congénita puedan alcanzar los hitos del lenguaje al mismo tiempo que sus pares normoyentes. Dado que está sobradamente demostrada la importancia de actuar cuanto antes con todo, nuestro papel consiste también en abordar estos temas con determinación cuando hablamos con las familias, especialmente cuando nos encontramos en tiempo «límite». En este sentido, podría decirse también, en palabras de Wolfe, que somos «constructores de cerebros». No es lo mismo hoy que mañana y no es lo mismo una sesión de rehabilitación auditiva a la semana que dos, o tres. En palabras de Carol Flexer, doctora en Audiología norteamericana de extraordinaria trayectoria profesional (la primera persona a la que escuché decir en una conferencia que «oímos con el cerebro») y autora de varias publicaciones sobre Audiología pediátrica, la pérdida auditiva es una «emergencia para el neurodesarrollo». En este sentido, las investigaciones mencionadas en el blog señalan que: — Las áreas cerebrales encargadas del lenguaje hablado se desarrollan durante el primer año de vida. — Hacia el final del primer año, cuando falta la estimulación auditiva, se produce una importante reducción de las sinapsis en las áreas auditivas del cerebro. La privación auditiva durante el primer o segundo año puede provocar cambios irreparables en las redes del lenguaje hablado. — Si los adultos que cuidan a los niños hablan de forma clara e inteligible, se desarrollan redes neuronales que optimizan las habilidades de lenguaje expresivo y lectura. En esta primera etapa tan esencial para el desarrollo, sin llegar a la saturación, podría decirse que «más es mejor», sin perder de vista el bien llamado «aprendizaje incidental», tan importante en este período, que se produce en situaciones no estructuradas de aprendizaje. Las familias tienen que conocer las claves para generar en la vida diaria entornos en los que este aprendizaje incidental pueda producirse y aprovechar al máximo estas oportunidades espontáneas de adquisición de conocimiento. Es vital que transmitamos a las familias la conexión que existe entre estas experiencias auditivas tempranas y el desarrollo del cerebro. Dice Wolfe que otro de nuestros sombreros (¡qué gran responsabilidad!), es ser catalizadores de sueños. De la misma forma que los buenos profesores son catalizadores de conocimiento cuando generan en sus alumnos la curiosidad o el interés por aprender, los audiólogos pediátricos somos catalizadores de sueños (de los niños y de sus familias), cuando favorecemos las condiciones para que alcancen un adecuado desarrollo del lenguaje comprensivo y expresivo. Según los interesantísimos estudios de Moeller y Tomblin (2015), nuestra responsabilidad como catalizadores de sueños es mucho mayor de lo que pensamos. Basta con leer sus conclusiones: — Los niños con pérdida auditiva de leve a severa/profunda corren el riesgo de sufrir un desarrollo del lenguaje insuficiente y la probabilidad aumenta cuando la hipoacusia es mayor y no está convenientemente equipada. — La adaptación de audífonos correctamente programados reduce el riesgo y brinda cierto grado de protección contra el retraso del lenguaje. Una mayor audibilidad con audífonos se asocia con mejores resultados en el lenguaje en edad preescolar. — Una proporción sustancial (más de la mitad) de los audífonos de los niños no se ajustan de manera óptima, lo que afecta negativamente a la audibilidad asistida. — La adaptación precoz de audífonos facilita mejores resultados en las primeras adquisiciones lingüísticas, pero los niños adecuadamente adaptados más tarde, presentan patrones de crecimiento acelerado en el lenguaje cuando dicha adaptación se lleva a efecto. La adaptación de audífonos correctamente programados brinda cierto grado de protección contra el retraso del lenguaje en edad preescolar. — El uso continuado de audífonos proporciona cierta protección contra el retraso del lenguaje y favorece el desarrollo auditivo. — Las dimensiones cualitativas de la intervención de los especialistas (audiólogos y logopedas) influyen en los resultados del lenguaje del niño. — Tanto el nivel de lenguaje receptivo como la audibilidad asistida influyen en las habilidades funcionales auditivas y de reconocimiento del habla de los niños. — Los niños con dificultades auditivas parecen tener un riesgo particular de sufrir retrasos en los aspectos estructurales, es decir, formales, del lenguaje. — La valoración fundamentada exclusivamente en puntuaciones normativas puede sobrestimar (yo diría que también subestimar) los resultados de los niños con dificultades auditivas. — Según las conclusiones de este estudio, los ajustes y prestaciones de la audibilidad asistida, el uso regular de los audífonos y las características del entorno lingüístico interactúan para moderar la influencia de la pérdida auditiva en los resultados de los niños. Es, por tanto, nuestra responsabilidad estudiar con detenimiento cada caso de hipoacusia infantil, valorar la adaptación protésica más adecuada, tanto en capacidad de amplificación como en formato y prestaciones, y utilizar todos los recursos a nuestro alcance para proporcionar una amplificación óptima: evaluación auditiva exhaustiva, tonal y verbal, método prescriptivo apropiado, medidas de la amplificación en oído real o en caja, valoración funcional de la ayuda proporcionada, seguimiento de la adaptación, etc. En lo relativo a nuestro papel en la adaptación, Wolfe hace referencia al cuarto y último de nuestros «sombreros»: el de coaches o mentores. No podemos eludir la enorme responsabilidad que tenemos a la hora de instruir a las familias sobre el adecuado uso de los audífonos. Son importantes las cuestiones prácticas de manejo y colocación, de limpieza, de cambio de pilas o recarga de baterías. También es conveniente orientarles sobre las ayudas técnicas de las que pueden disponer y que consideramos adecuadas en cada caso, así como de los procedimientos para acceder a ellas. Las familias tienen que conocer las claves para generar en la vida diaria entornos en los que el aprendizaje incidental pueda producirse y aprovechar al máximo estas oportunidades. Pero cuando Wolfe habla de mentores y coaches se refiere principalmente al compromiso de inculcar a los padres la absoluta necesidad de usar los audífonos de forma continuada y de generar, como hemos visto anteriormente, situaciones facilitadoras de aprendizaje. Señala la trascendencia de que los familiares hablen, canten, lean cuentos y jueguen con los niños desde el primer minuto, de que narren -como si fueran los comentaristas de un partido- las actividades cotidianas que realizan con ellos. Según sus propias palabras, el lenguaje hablado es el «nutriente» que mejor alimenta el desarrollo del cerebro, y hablar, cantar, leer y jugar son las mejores maneras de desarrollar los cerebros de los pequeños. Los audiólogos pediátricos somos catalizadores de sueños cuando favorecemos las condiciones para que estos niños alcancen un adecuado desarrollo del lenguaje comprensivo y expresivo. Una vez revisados todos estos aspectos, a nadie se le escapa que ser audiólogo pediátrico es una tarea compleja; no hay que tenerle miedo, pero hay que formarse bien y, a la vista de lo expuesto anteriormente, ser muy conscientes de lo que tenemos entre manos. Nuestros «sombreros» no solo son importantes para garantizar el desarrollo auditivo de los niños, sino también para abrirles las puertas a un futuro lleno de posibilidades, comunicación y calidad de vida. Este artículo es una adaptación personal de: https://audiologyblog.phonakpro.com/the-many-hats-pediatric-audiologists-must-wear/ Para saber más: Burigo, L. S. P., Quialheiro, A., de Paiva, K. M., dos Santos, T. V., Woide, L. K., Cigana, L. B., Massignani, J., & Haas, P. (2024). Hearing and Language Skills in Children Using Hearing Aids: Experimental Intervention Study. Journal of Personalized Medicine, 14(4), 372. https://doi.org/10.3390/jpm14040372 Moeller, M. P., Tomblin, J. B., & OCHL Collaboration (2015). Epilogue: Conclusions and Implications for Research and Practice. Ear and hearing, 36 Suppl 1(0 1), 92S–8S. https://doi.org/10.1097/AUD.0000000000000214. Sahli, a. s. (2024). Cochlear implantation in children with hearingloss. Current Research in Medicine and Health Sciences-2024, 57. Werker, J. F., & Hensch, T. K. (2015). Critical periods in speech perception: New directions. Annual Review of Psychology, 66, 173–196. https://doi.org/10.1146/annurev-psych-010814-015104 Yoshinaga-Itano C. (2003). From Screening to Early Identification and Intervention: DiscoveringPredictors to Successful Outcomes for ChildrenWith Significant Hearing Loss. Journal of deafstudies and deafeducation, 8(1), 11–30. https://doi.org/10.1093/deafed/8.1.11 Myriam GonzálezAudióloga / Audioprotesista CV autor: Licenciada en Pedagogía y Máster de Logopedia. Técnico Superior en Audiología Protésica.   Especializada en Audiología Infantil y Evaluación de los trastornos del PAC en RV Alfa Centros Auditivos.  

GN celebra la nueva generación de la audición con ReSound Sensia y Beltone Illuminate

Cerca de 250 audioprotesistas de toda España participaron en Madrid en un lanzamiento diferente, concebido como un encuentro profesional, personal y divertido en el que las prestaciones de los nuevos audífonos se descubrieron a través de juegos y demostraciones dirigidos por el propio equipo de GN. Una espectacular puesta de sol urbana sobre Madrid recibió el viernes a cerca de 250 audioprotesistas llegados de toda España. El Autocine Madrid C. fue, de nuevo, el escenario elegido por GN para presentar ReSound Sensia y Beltone Illuminate. Pero la compañía quería algo más que enseñar dos nuevas familias de audífonos. Quería encontrarse con sus clientes, compartir, probar la tecnología y, sobre todo, pasarlo bien. Carlos García, Country Manager de GN para España y Portugal, quiso poner nombres y apellidos a algo que iba a resultar fundamental durante toda la noche. Detrás de ReSound y Beltone hay un equipo de 194 personas «con un único objetivo y una única razón de ser: estar dedicados a todos y cada uno de vosotros», afirmó. No fue una declaración aislada. Tras las intervenciones iniciales, fueron los propios profesionales de GN quienes se repartieron por los diferentes puestos para explicar, demostrar y poner a prueba junto a los asistentes las novedades presentadas. De la inteligencia artificial a la Inteligencia Aumentada Manuel Yuste, director de Producto y Formación de GN para España, Portugal, condensó la presentación técnica antes de dar paso a la experiencia. ReSound Sensia y Beltone Illuminate incorporan la segunda generación de inteligencia artificial de GN para responder a uno de los principales desafíos que siguen planteando los usuarios de audífonos, comprender mejor las conversaciones en entornos ruidosos. «Hace apenas un año incorporamos la inteligencia artificial a nuestros audífonos. Ahora presentamos una segunda generación que da un paso más para responder a la principal demanda de los usuarios: entender mejor en entornos ruidosos, siguiendo la manera natural en la que nuestro propio sistema auditivo capta y procesa los sonidos». Es una evolución que encaja en el concepto de Inteligencia Aumentada de GN, una tecnología que no sustituye la capacidad de decisión de la persona, sino que trabaja para ampliarla y facilitar una escucha más natural. En esa filosofía se integra el trabajo conjunto de tres tecnologías en Sensia e Illuminate. AcoustIQ analiza el entorno acústico en tiempo real y determina automáticamente qué funcionalidades deben intervenir. Clear Focus combina cuatro micrófonos para crear un haz direccional más preciso hacia la conversación situada frente al usuario. La inteligencia artificial utiliza una red neuronal profunda para identificar y reducir el ruido en presencia de habla. Y ahí terminó la presentación convencional. Once retos para probar la tecnología GN transformó después el espacio en un recorrido de once puestos, cada uno asociado a una prestación, una tecnología o una novedad. Los asistentes participaban en los diferentes desafíos, acumulaban puntos y obtenían opciones para la tómbola final, combinando, como solo GN sabe hacerlo, formación y diversión. La tecnología se explicaba jugando. La pesca de patitos permitía descubrir M&RIE y la localización sonora natural que proporciona su micrófono situado en el conducto auditivo. En los dardos, diferentes objetivos representaban los ambientes que AcoustIQ puede detectar y clasificar automáticamente. Un lanzamiento de vasos de cerveza recreaba el funcionamiento de Clear Focus y su capacidad para focalizar la conversación situada frente al usuario. Y el clásico Rompedientes convertía diferentes ruidos cotidianos en objetivos que DNN debía identificar y reducir. Otros retos permitieron conocer el reducido tamaño del MicroRIE recargable con IA, experimentar con los reductores de ruido, cambiar contrarreloj las baterías del Multi-Mic+ y del cargador Premium, navegar por los renovados ReSound Smart Fit y Beltone Solus Max o conectarse mediante Bluetooth LE Audio y Auracast™. Incluso hubo una prueba a ciegas. Los asistentes escuchaban ReSound Sensia, Vivia y Savi sin saber cuál estaba funcionando y debían reconocer Sensia únicamente por su sonido. El formato convertía así a los propios profesionales de GN en protagonistas de la presentación junto a sus clientes y trasladaba a la práctica el mensaje con el que Carlos García había abierto la noche sobre la importancia del equipo humano. La inteligencia humana La tecnología tuvo su contrapunto con Jordi Reche, formador y consultor especializado en comunicación no verbal y comunicación no consciente, con más de dos décadas de experiencia y una comunidad superior a los tres millones de seguidores en redes sociales. «En un mundo en el que cada vez más la gente tiene el foco o el pensamiento en la inteligencia artificial, no debemos olvidar la importancia de tejer relaciones, recoser relaciones y ver al otro», señaló. Reche trasladó su intervención al día a día del audioprotesista, a la escucha activa, a las señales que transmite el cuerpo y a la importancia de situar al usuario en el centro. Y lo resumió con una frase especialmente directa para el sector. «No le digas lo bien que va tu audífono, dile lo bien que le va a ir a él», sentenció. El encuentro de Madrid será además el punto de partida de una nueva etapa de contacto directo con los profesionales. GN inicia ahora su Roadshow 2026, una gira que recorrerá nueve ciudades españolas para acercar las novedades de ReSound y Beltone a los audioprotesistas. Las jornadas combinarán la presentación de los nuevos productos con talleres prácticos, formación y espacios para compartir experiencias y conocimiento entre profesionales del sector. Después llegó la tómbola, con el sorteo de productos entre los ganadores de los retos. Y la noche siguió con música, una banda de rumba en directo, y barra libre en una terraza sobre el entorno ferroviario de Chamartín, con las luces de los grandes edificios de Madrid como escenario. Tecnología, formación y negocio, pero también encuentro personal y diversión. Carlos García lo resumió al agradecer a los profesionales que sigan «confiando en nosotros, a nuestro lado y trabajando juntos por ayudar a las personas a escuchar mejor».
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