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Avances en el estudio de los trastornos del espectro de la neuropatía auditiva: De la precisión diagnóstica al manejo clínico personalizado.

El trastorno del espectro de la neuropatía auditiva (ANSD, por sus siglas en inglés) ha dejado de ser considerado un enigma clínico para convertirse en uno de los campos más dinámicos y prometedores de la medicina contemporánea relacionada con la audición. Definido inicialmente en 1996 por Starr y colaboradores, este trastorno se distingue por una paradoja biológica fundamental: la capacidad de la cóclea para detectar sonidos a través de las células ciliadas externas (CCE) permanece intacta, mientras que el procesamiento neural y la codificación de las señales sonoras hacia el cerebro se encuentran severamente degradados. Esta disociación, evidenciada clínicamente por la presencia de otoemisiones acústicas (OAE) o microfónicos cocleares (CM) frente a respuestas auditivas del tronco encefálico (ABR) ausentes o distorsionadas, representa aproximadamente del 10% al 15% de los casos de pérdida auditiva neurosensorial permanente en la población pediátrica, una cifra que podría considerarse pequeña, pero que se considera clínicamente relevante. Los avances logrados entre 2024 y 2026 han transformado radicalmente el panorama del ANSD, desplazando el enfoque desde el simple manejo compensatorio hacia intervenciones de precisión biológica y el aprovechamiento de la neuroplasticidad cortical. La neuropatía auditiva se distingue por una paradoja biológica fundamental: la capacidad de la cóclea para detectar sonidos a través de las células ciliadas externas (CCE) permanece intacta, mientras que el procesamiento neural y la codificación de las señales sonoras hacia el cerebro se encuentran severamente degradados. El núcleo de esta transformación reside en la comprensión detallada de la fisiopatología, que ahora, y según recientes estudios, se clasifica según el sitio preciso de la lesión en tres niveles críticos: presináptico, sináptico y postsináptico. Las condiciones presinápticas impactan directamente a las células ciliadas internas, sus receptores sensoriales. Un nivel más allá, las sinaptopatías involucran la «sinapsis de cinta» (ribbon synapse), donde anomalías en la carga de glutamato o en la exocitosis de las vesículas bloquean la señal. Finalmente, los trastornos postsinápticos dañan los terminales dendríticos, los cuerpos celulares de las neuronas del ganglio espiral o sus axones mielinizados. Esta diferenciación no es meramente académica; determina de manera absoluta el éxito de las intervenciones quirúrgicas y terapéuticas. Por ejemplo, se ha descubierto que, mientras las células ciliadas externas son notablemente robustas frente a la hipoxia, las células ciliadas internas y sus terminales nerviosas son extremadamente vulnerables al estrés metabólico perinatal. Esta sensibilidad selectiva explica por qué muchos neonatos que han pasado por unidades de cuidados intensivos (UCIN) presentan perfiles compatibles con ANSD, representando hasta el 30% de las pérdidas auditivas en esta población de riesgo. En estos casos, las alteraciones en la liberación del neurotransmisor glutamato o en la generación del potencial de acción axonal, rompen la sincronía neural necesaria para la percepción del habla, especialmente cuando existe ruido de fondo competitivo. El diagnóstico moderno ha evolucionado para capturar esta complejidad mediante protocolos multimodales y dinámicos. Las nuevas guías de práctica clínica internacionales, como la gCAN de 2026, enfatizan que el diagnóstico no debe ser estático, sino que debe integrar pruebas electrofisiológicas con técnicas de imagen de alta resolución y estudios genéticos. Se ha descubierto que, mientras las células ciliadas externas son notablemente robustas frente a la hipoxia, las células ciliadas internas y sus terminales nerviosas son extremadamente vulnerables al estrés metabólico perinatal. Un hallazgo reciente de gran relevancia clínica es la aparente ineficacia del Chirp-ABR para predecir umbrales conductuales en pacientes con ANSD. Aunque el estímulo Chirp es técnicamente superior al click tradicional para compensar los retardos de la membrana basilar en pérdidas auditivas neurosensoriales típicas (SNHL), en la neuropatía auditiva su capacidad predictiva parece fallar de forma drástica. Así, se ha documentado que el 20% de los niños con ANSD muestran discrepancias superiores a 30 dB entre los resultados del Chirp-ABR y su audición real obtenida mediante audiometría conductual. Esta discrepancia recurrente ha llegado a convertirse en un marcador diagnóstico en sí mismo: según las fuentes consultadas, cuando un niño muestra umbrales electrofisiológicos mucho peores que sus umbrales tonales en la audiometría conductual, la sospecha de ANSD debe ser inmediata. Para refinar este diagnóstico, las técnicas avanzadas de diagnóstico por imagen juegan un papel fundamental, permitiendo diferenciar la ANSD funcional de la deficiencia del nervio coclear (CND), una condición anatómica donde el nervio está ausente o es hipoplásico. El uso de la resonancia magnética (RM) con secuencias T2 en plano oblicuo sagital permite realizar mediciones milimétricas, esenciales para el pronóstico; si el área del nervio coclear es menor al 50% de la del nervio facial adyacente, el diagnóstico se inclina hacia la CND, lo cual es un factor de mal pronóstico para intervenciones como el implante coclear. Además, técnicas innovadoras como la RM de difusión (dMRI) permiten ahora cuantificar la degeneración axonal en el VIII par craneal mediante la densidad de fibra aparente (AFD), la cual correlaciona estrechamente con los umbrales auditivos en pacientes con neuropatía axonal. Esta evaluación estructural se complementa con pruebas vestibulares exhaustivas, incluyendo el potencial miogénico evocado vestibular (VEMP) y la prueba de impulso cefálico por video (vHIT). Se ha descubierto que muchos pacientes con ANSD presentan disfunciones vestibulares ocultas que progresan con la edad, lo que sugiere que estamos ante una «audiovestibulopatía» más extensa de lo que se pensaba originalmente. Las técnicas avanzadas de diagnóstico por imagen juegan un papel fundamental, permitiendo diferenciar la ANSD funcional de la deficiencia del nervio coclear (CND), una condición anatómica donde el nervio está ausente o es hipoplásico. La estratificación del riesgo y el pronóstico también han ganado precisión gracias a estudios de grandes cohortes en el Reino Unido, que han categorizado a los pacientes en subgrupos específicos según su perfil de OAE, CM y ABR. El análisis de estos datos ha revelado, por ejemplo, que el subgrupo identificado como «Grupo 3» —pacientes con ausencia total de OAE y ABR, pero con microfónicos cocleares presentes— representa el perfil de mayor riesgo clínico. Estos niños muestran una probabilidad significativamente mayor de desarrollar sordera profunda conductual (44%) y en consecuencia una necesidad de implantes cocleares mucho más alta (50%) en comparación con otros patrones electrofisiológicos. Se ha descubierto que muchos pacientes con ANSD presentan disfunciones vestibulares ocultas que progresan con la edad, lo que sugiere que estamos ante una «audiovestibulopatía» más extensa de lo que se pensaba originalmente. Por el contrario, se ha clarificado que la presencia de componentes de latencia corta (SLC) en el ABR, picos negativos que aparecen a los 3 ms y que probablemente se originan en los núcleos vestibulares, no tiene valor predictivo sobre el desempeño auditivo final, lo que permite a los clínicos gestionar las expectativas familiares con mayor rigor. La arquitectura genética de la neuropatía auditiva constituye, sin duda, el avance más profundo del último lustro. Actualmente se reconoce que más del 40% de los casos tienen una base hereditaria definida, con más de 20 genes mapeados según su sitio de acción molecular. El gen OTOF, que codifica la proteína otoferlina, es el protagonista indiscutible en la ANSD infantil, siendo responsable de hasta el 41,2% de los casos pediátricos en diversas poblaciones. La otoferlina actúa como un sensor de calcio esencial para que las vesículas sinápticas se fusionen con la membrana plasmática; sin ella, la célula ciliada detecta el sonido pero es incapaz de «entregarlo» al nervio auditivo. Otros genes como el AIFM1 dominan los casos de inicio tardío (con una frecuencia del 18,6% en pacientes adultos), afectando el metabolismo energético mitocondrial y la supervivencia de los axones. En el extremo postsináptico, mutaciones en genes como PJVK (que codifica la pejvakina) o TRPV4 se asocian a neuropatías axonales progresivas como la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth. La arquitectura genética de la neuropatía auditiva constituye, sin duda, el avance más profundo del último lustro. Actualmente se reconoce que más del 40% de los casos tienen una base hereditaria definida, con más de 20 genes mapeados según su sitio de acción molecular. Investigaciones recientes en neuroanatomía han revelado que el desarrollo en los axones del nervio auditivo de los «heminodos» (etapas tempranas en la organización molecular) y los «nodos de Ranvier» (los «sitios» en los que se regenera el potencial de acción), es crítico para la conducción sincronizada, y cualquier anomalía en la colocación de los canales iónicos en estos sitios conduce irremediablemente a la disincronía característica del ANSD. Esta profunda comprensión molecular ha comenzado a abrir la puerta a la era de la medicina regenerativa y la farmacoterapia dirigida, como la terapia génica en mutaciones del gen OTOF o las farmacoterapias experimentales que utilizan nanopartículas para la entrega de corticosteroides y factores neurotróficos como el BDNF, que según recientes investigaciones han demostrado en modelos animales (aún no en humanos), su capacidad de aumentar el recuento de neuronas del ganglio espiral en un 45% y de restaurar en cierta medida la función sináptica. En el ámbito de la rehabilitación técnica, el paradigma ha cambiado de «hacer el sonido más fuerte» a «hacerlo más claro» para que el cerebro pueda procesarlo. Los audífonos convencionales fracasan con frecuencia en la ANSD porque la amplificación, si bien ha permitido mejorar en muchos casos la inteligibilidad en circunstancias favorables, no corrige la distorsión temporal ni la desincronía neural. Sin embargo, el uso de sistemas de micrófono remoto ha demostrado beneficios que trascienden el momento de su uso. Un estudio longitudinal del caso de un niño con neuropatía axonal progresiva reveló que el uso sostenido de este dispositivo no solo mejoró la discriminación del habla en ruido del 38% al 78% en condiciones de prueba, sino que también indujo cambios neuroplásticos positivos en la corteza auditiva. Al proporcionar una señal clara y de alta fidelidad de forma constante, el sistema permite que el cerebro fortalezca sus mecanismos de atención auditiva y procesamiento espacial, mejorando la escucha del paciente incluso en condiciones «no ayudadas» tras dos años de uso. Según los investigadores, este fenómeno se explica por la teoría de la predicción jerárquica, donde una señal mejorada permite que la corteza auditiva optimice la ganancia sináptica y refine su capacidad de «filtrado» de ruido. Para los casos donde la terapia génica aún no es accesible o la tecnología de micrófono remoto es insuficiente debido a la severidad de la pérdida, el implante coclear (IC) sigue siendo hoy día la opción terapéutica de referencia. Investigaciones recientes de casos y controles por pares han identificado predictores críticos de éxito: la activación del IC antes de los 24 meses de edad, el uso de implantes bilaterales y la duración del seguimiento post-activación, son los factores más determinantes para obtener resultados de percepción del habla superiores al 90%. El IC es particularmente efectivo porque «sortea» el sitio de la lesión (especialmente en casos presinápticos o sinápticos como los de OTOF) y estimula directamente el nervio de forma sincrónica mediante pulsos eléctricos. No obstante, el pronóstico sigue siendo variable en casos de neuropatía postsináptica, como los daños causados por kernicterus o hipoplasia del nervio, donde la integridad del propio cableado neural está comprometida. Finalmente, la gestión clínica del ANSD requiere una vigilancia multidisciplinaria estrecha y un enfoque en la educación parental. Se han documentado numerosos casos de «neuropatía auditiva temporal», especialmente en bebés prematuros con hiperbilirrubinemia, donde la función auditiva mejora significativamente o incluso se normaliza en los primeros 12 a 24 meses de vida debido a la maduración de las vainas de mielina y las sinapsis. Por esta razón, las guías actuales sugieren no confirmar un diagnóstico definitivo de permanencia antes de las 10-12 semanas de edad corregida, permitiendo evaluaciones dinámicas periódicas. Este seguimiento cuidadoso, apoyado por el asesoramiento genético para prevenir la recurrencia y guiar la selección del tratamiento, asegura que cada paciente reciba una intervención personalizada basada en su perfil molecular único. En conclusión, el trastorno del espectro de la neuropatía auditiva ha transitado desde un diagnóstico de exclusión hacia una entidad clínica definida por nuevos perfiles biológicos y nuevas opciones terapéuticas. La integración de diagnósticos diferenciales precisos mediante Chirp-ABR y dMRI, el mapeo genético exhaustivo y el desarrollo reciente de la terapia génica, marca el inicio de una era en el diagnóstico y tratamiento de los problemas auditivos. Hoy, gracias a la sinergia entre tecnologías de última generación que promueven la plasticidad cerebral, y los avances biológicos sin precedentes, los pacientes con ANSD cuentan con una perspectiva esperanzadora hacia la comunicación efectiva y funcional, inimaginable hace apenas una década. El trastorno del espectro de la neuropatía auditiva ha transitado desde un diagnóstico de exclusión hacia una entidad clínica definida por nuevos perfiles biológicos y nuevas opciones terapéuticas. Bibliografía: Chen, W., Huang, Y., Bo, D., Lu, P., & Xu, Z. (2024). Measurement of thresholds using Chirp-ABR in children with auditory neuropathy spectrum disorder and sensorineural hearing loss. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 184, 112074. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2024.112074. Jafari, Z., Fitzpatrick, E. M., Schramm, D. R., Rouillon, I., & Koravand, A. (2024). Predictors of cochlear implant outcomes in pediatric auditory neuropathy: A matched case-control study. PLoS ONE, 19(5), e0304316. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0304316. Rance, G., Tomlin, D., Yiu, E. M., & Zanin, J. (2024). Remediation of Perceptual Deficits in Progressive Auditory Neuropathy: A Case Study. Journal of Clinical Medicine, 13(7), 2127. https://doi.org/10.3390/jcm13072127. Smalley, J., & Hole, K. (2021). Prevalence, behavioural, and management outcomes of infants with auditory neuropathy spectrum disorder. Developmental Medicine & Child Neurology, 64(5), 593–599. https://doi.org/10.1111/dmcn.15103. Swain, S. K., & Prusty, V. R. (2025). Auditory neuropathy spectrum disorders: A scoping review. Apollo Medicine, 23(1S), S64–S69. https://doi.org/10.1177/09760016251316630. Wang, H. Y., et al. (2026). Chinese Clinical Practice Guidelines for Auditory Neuropathy (gCAN). World Journal of Otorhinolaryngology-Head and Neck Surgery, 12, 1–24. https://doi.org/10.1002/wjo2.70003. Xie, W., et al. (2026). Auditory Neuropathy: Challenges and Significant Progress in Diagnosis and Treatment. Advanced Therapeutics, 2026, 2500513. https://doi.org/10.1002/adtp.202500513. CV Autor Audióloga / Audioprotesista Licenciada en Pedagogía y Máster de Logopedia. Técnico Superior en Audiología Protésica. Especializada en Audiología Infantil y Evaluación de los trastornos del PAC en RV Alfa Centros Auditivos. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Myriam González

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Pérdida Auditiva en Adolescentes Expuestos a Música Recreativa: una Revisión Sistemática II.

En el número anterior de Gaceta Audio, comenzamos a analizar varios estudios enfocados a demostrar una posible relación entre la exposición a música recreativa y la pérdida auditiva neurosensorial en adolescentes y jóvenes. Planteamos la necesidad de la investigación desde el punto de vista de la importancia de recopilar información rigurosa y veraz para prevenir que las siguientes generaciones sufran daños auditivos prematuros permanentes. Conclusiones sobre exposición a música alta A continuación, se detallan las conclusiones a las que llegan los autores de los 13 artículos en los que el riesgo de pérdida auditiva por exposición a música alta se considera como «riesgo bajo». Riesgo bajo de pérdida auditiva por exposición a música alta De los 13 artículos que llegan a esta conclusión, no todos persiguen el mismo objetivo. De hecho, algunos artículos tratan de estudiar la relación entre exposición a cualquier tipo de actividad recreativa que implique música alta y la pérdida auditiva, mientras que otros solo contemplan el uso de PLDs como exposición a la música. También se observan variaciones en cuanto a las medidas de esta exposición, ya que algunos artículos utilizan medidas objetivas y otros subjetivas, lo cual complica las comparaciones entre los resultados de cada estudio. Estas diferencias se detallan en la Figura 3. De los 13 artículos que llegan a la conclusión de que existe un riesgo bajo de pérdida auditiva por exposición a música alta, 4 tienen como objetivo estudiar la posible asociación entre la exposición autoinformada a música alta y la pérdida auditiva. El estudio Biassoni et al. (2005) es la continuación del estudio de Serra et al. (2005), que se divide en dos partes debido a la longitud de la investigación. En ambas partes, los autores no encontraron una asociación significativa entre la exposición a música elevada y pérdida auditiva. Estos dos estudios fueron los únicos que incluyeron medidas in situ de los niveles sonoros en las discotecas que frecuentaban los adolescentes, registrando intensidades en un rango de 104,3 a 112,4 dBA, con picos de nivel de presión sonora de 117,5 dBA. Estos autores también calcularon el nivel de presión sonora equivalente continuo durante un período de tiempo de 8 horas (LAeq8h), con niveles que oscilaron con LAeq8h entre 75 y 105 dBA. Los resultados reflejaban que los cambios en los umbrales auditivos (Hearing Threshold Level, HTL) que fueron significativos estaban en el rango extendido de alta frecuencia avanzando hacia el rango convencional que compromete la comprensión del habla. En este sentido, los datos del estudio reflejan que los adolescentes con umbrales más elevados de audición no diferían significativamente en exposición a música a elevado volumen respecto a aquellos con umbrales más bajos, por lo que concluyeron que la exposición a altos niveles de sonido durante actividades de ocio no siempre sería causa de daño auditivo. Sin embargo, para explicar la disminución de umbral auditivo en algunos participantes los autores recurren a la hipótesis de los «oídos sensibles», donde entra en juego la idiosincrasia de cada individuo; los mismos niveles sonoros podrían dañar gravemente a sujetos con oídos sensibles y no afectar a aquellos con «oídos duros». Los datos del estudio Biassoni et al. reflejan que los adolescentes con umbrales más elevados de audición no diferían significativamente de aquellos con umbrales más bajos, por lo que concluyeron que la exposición a altos niveles de sonido durante actividades de ocio no siempre causará daño auditivo. Serra et al. (2014) repitieron el estudio 9 años después, incluyendo esta vez medidas de Otoemisiones Acústicas Evocadas Transitorias (OEAET). En este estudio, los LAeq8h calculados en las discotecas que frecuentaban los adolescentes oscilaron entre 107,8 y 112,2 dBA. Los análisis de OEAET revelaron OEAET ausentes y de bajo nivel en el 16% de los participantes. Se encontró relación significativa entre HTL y OEAET; los participantes con niveles bajos y ausentes de OEAET tuvieron HTL más altos en todas las frecuencias. Aun así, los adolescentes que se exponían más a música alta y que tenían pruebas audiométricas que evidenciaban HTL más elevados no diferían significativamente de aquellos con menos exposición a música alta, por lo que los autores vuelven a recurrir a la hipótesis de los «oídos sensibles». Algunos autores defienden la hipótesis de los «oídos sensibles», donde entra en juego la idiosincrasia de cada individuo; los mismos niveles sonoros podrían dañar gravemente a sujetos con oídos sensibles y no afectar, sin embargo, a aquellos con «oídos duros». De los 13 artículos que llegan a la conclusión de que existe un riesgo bajo de pérdida auditiva por exposición a música alta, 4 tienen como objetivo estudiar la posible asociación entre la exposición autoinformada a música alta (incluyendo diferentes tipos de exposición como acudir a discotecas o pubs, o el uso de PLDs, entre otros) y la pérdida auditiva, tal y como se detalla en la Figura 3 sin incluir, a diferencia de los 3 estudios anteriores, ninguna medida objetiva que permita calcular exactamente a qué niveles sonoros se exponen los adolescentes. Weichbold et al. (2012) evaluaron la asociación entre el examen auditivo de adolescentes y la exposición autoinformada a música alta. Los autores encontraron una prevalencia de pérdida auditiva general en altas frecuencias del 14,9%, siendo la tasa de pérdida auditiva semejante en adolescentes que no se exponían o que lo hacían escasamente o de manera moderada (del 10% al 15%), aunque aumentó significativamente en adolescentes con alta exposición a la música (del 22% al 25%). Los autores concluyen que el efecto adverso en la audición solo se manifestaría en personas con prácticas «extremas», al escuchar música a elevados volúmenes, alegando que el oído humano no es tan vulnerable como para sufrir daños persistentes tan fácilmente. La exposición a música alta hasta un límite crítico no sería peligrosa para la audición humana, aunque los autores desconocen cuál es ese límite. Weichbold et al. encontraron una prevalencia de pérdida auditiva general en altas frecuencias del 14,9%, siendo la tasa de pérdida auditiva semejante en adolescentes que no se exponían o que lo hacían escasamente o de manera moderada, aunque aumentó significativamente en adolescentes con alta exposición a la música (del 22% al 25%). Silvestre et al. (2016) también analizaron la relación entre la pérdida auditiva y la exposición a la música autoinformada. Se encontró una prevalencia de uso de PLDs entre los adolescentes del 93,28%, de los cuales el 58,4% hacía un uso diario, mostrando preferencia por los auriculares de inserción. No se obtuvieron medidas objetivas de exposición a niveles sonoros. En este estudio, el análisis de los umbrales audiométricos no mostró diferencias significativas en cuanto a frecuencia de uso de PLDs, duración en años, días por semana u horas al día; tampoco en intensidad ni en tipo de auricular. Los autores concluyeron que, aunque la prevalencia de PLDs es muy alta en esta población, no había correlación entre la exposición a la música a través de PLDs y los umbrales auditivos de alta frecuencia en esta población. Rhee et al. (2019) analizaron la relación entre exposición autoinformada a la música en actividades de ocio y la pérdida auditiva en adolescentes. El 86% de los participantes informó del uso habitual de PLDs, sin incluir medidas de frecuencia. El 52,2% situaba en un rango de 0 a 4 la intensidad del sonido en los PLDs medida en una escala subjetiva (de 0 a 10, donde a mayor puntuación mayor intensidad del sonido) y el 34,8% la situaba en el rango de 5 a 9. Aunque la presencia de pérdida auditiva leve fue del 16% y de pérdida auditiva grave del 1,2%, los autores no encontraron diferencias significativas en pérdida auditiva según la intensidad o la duración del uso de PLDs. Silvestre et al. concluyeron que, aunque la prevalencia de PLDs es muy alta en esta población, no había correlación entre la exposición a la música a través de PLDs y los umbrales auditivos de alta frecuencia en esta población. Gaetán et al. (2021) analizaron la relación entre exposición autoinformada a la música en actividades de ocio y la pérdida auditiva en adolescentes. Los autores administraron una escala de participación en actividades recreativas a los participantes que proporcionaba una medida del nivel de participación en ellas, clasificándolo como «no participar», «nivel bajo», «nivel moderado», «nivel alto» y «nivel muy alto». Los autores afirman que, aunque la mayoría de los adolescentes englobados bajo la categoría de alta exposición a la música tenían umbrales auditivos más altos, estos seguían siendo «normales». Además, no encontraron diferencias significativas entre las categorías de exposición a la música y la amplitud de las OEA. De los 13 artículos que llegan a la conclusión de que existe un riesgo bajo de pérdida auditiva por exposición a música alta, 3 tienen como objetivo estudiar la posible asociación entre el uso de PLDs autoinformado y la pérdida auditiva, incluyendo medidas objetivas de exposición a la música con PLDs, tal y como se detalla en la Figura 3. Estos 3 artículos se resumen a continuación: Sulaiman et al. (2013) midieron el riesgo auditivo asociado al uso de PLDs, mediante entrevista y midiendo los niveles sonoros con un oído artificial conectado a un sonómetro. El nivel medio de escucha medido y la duración fue de 72,2 ± 11,1 dBA y 1,2 ± 1,5 horas/día, respectivamente. Los sujetos que escuchaban a volúmenes más altos tendían a escuchar también durante períodos más largos. Los LAeq8h se distribuyeron normalmente con una media de 61,6 ± 12,9 dBA; el 17,5% de los adolescentes estuvieron expuestos a niveles de LAeq8h mayores a 75 dBA y el 4,5% lo hizo a niveles de LAeq8h mayores a 85 dBA. Los autores no encontraron ningún hallazgo robusto de NIHL en los adolescentes, incluidos aquellos expuestos a niveles de sonido más peligrosos. Ante esto, concluyen que la pérdida auditiva en este grupo etario en usuarios de PLDs podría implicar un daño sutil en las células ciliadas externas de la cóclea que podría no ser evidente en la audiometría estándar. De los 13 artículos que llegan a la conclusión de que existe un riesgo bajo de pérdida auditiva por exposición a música alta, 3 tienen como objetivo estudiar la posible asociación entre el uso de PLDs autoinformado y la pérdida auditiva, incluyendo medidas objetivas de exposición a la música con PLDs. Widen et al. (2017) tuvieron como objetivo investigar la relación entre el uso de PLDs autoinformado y medido por un maniquí simulador de cabeza y torso, y la pérdida auditiva. Los autores encuentran que el 97,1% de los participantes eran usuarios de PLDs, de los cuales el 88,6% lo usaban todos los días o varias veces por semana con una media de 2 horas diarias. Los niveles sonoros oscilaron entre 54dBA y 100 dBA LAeq8h, con una media de 75 dBA LAeq8h; el 10% de los adolescentes escuchaba a intensidades entre 85 y 90 dBA LAeq8h y otro 10% lo hacía a intensidades entre 90 y 100 dBA LAeq8h. Los adolescentes que escuchaban a intensidades por encima de 85 dBA LAeq8h también lo hacían durante períodos de tiempo más prolongados y con más frecuencia. Los autores no encontraron diferencias significativas en HTL entre los adolescentes que se exponían más o menos a música alta, aunque sospechan que el grupo que se exponía a intensidades entre 90 y 100 dBA LAeq8h (10%) podría estar en riesgo de desarrollar pérdida auditiva en el futuro. Paping et al. (2022) analizaron la relación entre el uso objetivo de PLDs mediante el desarrollo de una aplicación para teléfonos móviles que medía la exposición a la música y la pérdida auditiva. En los 33 días en los que se controlaron los hábitos de escucha mediante la aplicación, la media de días de escucha fue de 2,4 días a la semana, con una media de tiempo de escucha de 81,5 minutos al día. No se midió objetivamente en dB la intensidad sonora de la escucha. El nivel de escucha medio fue del 55% de la capacidad de los dispositivos. Los autores estiman que aproximadamente el 2% de los adolescentes excedió los estándares de seguridad NIOSH, por lo que la mayoría escuchaba en límites considerados seguros. Según los datos obtenidos del estudio, no hubo asociación significativa entre la exposición a la música en PLDs y los umbrales auditivos. Los autores argumentan que es posible que el efecto nocivo de los PLDs aún no se evidencie en este grupo etario debido tanto al breve uso de PLDs como al lento desarrollo de la NIHL. De los 13 artículos que llegan a la conclusión de que existe un riesgo bajo de pérdida auditiva por exposición a música alta, 3 tienen como objetivo estudiar la posible asociación entre el uso de PLDs autoinformado exclusivamente (sin incluir otras actividades que también impliquen exposición a música alta ni medidas objetivas de frecuencia e intensidad en el uso de PLDs) y pérdida auditiva, tal y como se detalla en la Figura 3. Estos 3 artículos serían: Kim et al. (2009) evaluaron la relación entre el uso de PLDs autoinformado y la pérdida auditiva. En base al informe de los adolescentes, se observó que, aunque no había relación entre el umbral auditivo y el uso de PLDs, sí había aumentos significativos en HTL en 4.000 Hz en adolescentes que llevaban usando PDLs durante más de 5 años respecto a los que no los utilizaban. Además, encontraron que los sujetos que escuchaban música mediante altavoces tenían niveles medios y de audición de 4.000 Hz en el oído izquierdo y derecho significativamente más bajos que los de los sujetos que usaban auriculares. Los autores infirieron que el uso acumulativo a largo plazo de PDLs podría tener un efecto debilitante en los niveles de audición. No obstante, aun así, los autores concluyen que no hubo relación directa entre el umbral auditivo y el uso diario de PLDs. Twardella et al. (2017) estudiaron la relación entre el uso de PLDs autoinformado y la pérdida auditiva en adolescentes. El 85% de los adolescentes informó haber hecho uso de PLDs durante la última semana, con una media de 10,7 horas de uso por semana. La exposición a niveles sonoros se calculó mediante aproximaciones de control de volumen autoinformado por los adolescentes; la intensidad media de escucha fue de 77 dBA; de los cuales un 6% escuchaba a intensidades medias entre 85 dBA y 90 dBA y un 13% lo hacía superando los 90 dBA. En el análisis estadístico no se observaron asociaciones significativas entre los HTL y el uso de PLDs. Swierniak et al. (2020) estudiaron la relación entre el uso de PLDs autoinformado y la pérdida auditiva en adolescentes. El 82% de la muestra disponía de PLDs, utilizándolo con un nivel sonoro medio del 50,8% de la capacidad de salida de audio del dispositivo. El 32,3% informó que no escuchaba música, el 10,1% lo hacía diariamente y el 57,6% lo hacía entre 1 y 6 veces por semana. Un 0,3% informó que escuchaba música mediante PLDs durante 5 o más horas al día, el 2,7% entre 3 y 4 horas al día, el 11,9% entre 1 y 2 horas al día y el 52,9% durante menos de 1 hora al día. Los autores encontraron que los HTL no diferían en función del uso de los PLDs, por lo que concluyeron que no pueden confirmar el efecto nocivo del uso de PLDs en la audición de los adolescentes. Riesgo medio de pérdida auditiva por exposición a música alta A continuación, se detallan las conclusiones a las que llegan los autores de los 3 artículos en los que el riesgo de pérdida auditiva por exposición a música alta se considera como «riesgo medio». El estudio de Martínez-Wbaldo et al. (2009) tuvo como objetivo analizar la relación entre la pérdida auditiva y la exposición autoinformada a música recreativa. Según los resultados del cuestionario administrado, el 32% de los adolescentes se exponía a un solo tipo de música a elevada intensidad (pudiendo ser PLDs, discotecas o conciertos) y el 10% se exponían en modalidades combinadas. El 21% de los participantes tenía pérdida auditiva, de los cuales aproximadamente el 18% presentaba pérdida auditiva neurosensorial leve y el 3% del total tenía pérdida auditiva neurosensorial moderada, asociadas ambas con la exposición a las actividades recreativas. La exposición a música a elevado volumen en conciertos y discotecas se asoció significativamente con la pérdida auditiva neurosensorial. No obstante, no se encontró esta asociación con el uso de PLDs. Biassoni et al. (2014), al igual que Martínez-Wbaldo et al. (2009), estudiaron la relación entre la pérdida auditiva y la exposición autoinformada a música recreativa mediante un estudio longitudinal que duró 3 años. Los autores hicieron una prueba test al inicio de estudio (en la que se administraba un cuestionario de exposición a actividades con música alta y las pruebas audiométricas ya detalladas en la Tabla 1) y una prueba retest al final del estudio. Se observó una tendencia creciente de los participantes en los 3 años del estudio a aumentar la participación en actividades que implican exponerse a actividades con música a elevado volumen. Los datos obtenidos indican que existía diferencia significativa entre entre test y retest en cuanto a los HTL y amplitud global de TEOAE en aquellos adolescentes con menores HTL al inicio del estudio; los HTL aumentaron y la amplitud de las TEOAE disminuyó en las frecuencias de 3.000 y 4.000 Hz. Estas diferencias se asociaron con el creciente incremento de exposición a la música; con el aumento de los niveles de exposición a la música existía tendencia al aumento del umbral auditivo. Los autores concluyen que la exposición continua a elevados niveles sonoros de música podría constituir una causa del cambio progresivo de HTL en adolescentes. En el estudio de Martínez-Wbaldo et al el 21% de los participantes tenía pérdida auditiva, de los cuales aproximadamente el 18% del total tenía pérdida auditiva neurosensorial leve y el 3% la presentaba de forma moderada, asociadas ambas con la exposición a las actividades recreativas. Por último, Feder et al. (2013), por su parte, estudiaron la relación entre el uso autoinformado de PLDs y la pérdida auditiva, incluyendo también medición de los niveles sonoros en PLDs mediante un simulador de presión sonora. El uso medio diario de los adolescentes fue de 1,13 horas para los hombres y de 1,06 horas para las mujeres, con niveles medios de presión sonora en volumen típico de 68dBA y en volumen máximo de 76 dBA. Además, los autores encontraron que entre un tercio y la mitad de los adolescentes decían apretar los auriculares contra los oídos durante 5 a 10 minutos al día. Los sujetos que tendían a ajustar más los auriculares a los oídos y que escuchaban durante tiempos más prolongados también tendían a escuchar música más alta. Los autores encontraron que los participantes que reportaban usar PLDs desde hace 5 o más años tenían HTL significativamente más altos en HFPTA (umbrales promedio entre 4.000 y 8.000 Hz) respecto a los que los usaban desde hace menos de un año, encontrándose esta relación únicamente en la categoría de volumen típico y no en la categoría de volumen máximo, respecto a lo cual los autores hipotetizan una posible infraestimación del volumen de escucha autoinformado por los adolescentes. Los autores finalmente llegan a la conclusión de que esta relación positiva puede ser indicativa de que utilizar PLDs a volúmenes de escucha típicos contribuye, en parte, al desarrollo de NIHL en algunas frecuencias. Feder et al.  encontraron que los participantes que reportaban usar PLDs desde hace 5 o más años tenían HTL significativamente más altos en HFPTA (umbrales promedio entre 4.000 y 8.000 Hz) respecto a los que los usaban desde hace menos de un año. Discusión La presente revisión sistemática aborda el objetivo de recopilar información sobre si los estudios realizados hasta la fecha sugieren que existe riesgo de desarrollar pérdida auditiva en adolescentes por exposición a música recreativa. En cuanto a las medidas de exposición, se ha encontrado que, de los 16 artículos incluidos en la presente revisión, solo 9 de ellos (56,25%) midieron la exposición a música alta únicamente con cuestionarios autoinformados o entrevistas personales sobre hábitos de exposición a la música; los 7 restantes (43,75%) incluyeron algún tipo de medida objetiva de los niveles sonoros. Esto puede constituir una limitación relevante de la veracidad de la exposición autoinformada de los adolescentes, ya que pueden incurrir en respuestas poco fiables influidas por una posible deseabilidad social. Se recomienda desde aquí a los autores incluir, en la medida de lo posible, indicadores fiables y objetivos de exposición a música alta, como el dosímetro de ruido en discotecas, el uso de la técnica del maniquí o el desarrollo de aplicaciones de software para PLDs. En cuanto a las medidas audiométricas, todos los estudios utilizaron audiometría de conducción aérea de tonos puros en frecuencias estándar y 7 de los 16 artículos totales (43,75%) incluyeron audiometría de frecuencias altas extendida (de 8.000 o 9.000 Hz a 16.000 Hz). Además, 3 estudios emplearon OEA transitorias evocadas y uno de ellos también aplicó productos de distorsión (DPOAE). Tradicionalmente, el diagnóstico de NIHL se realiza mediante pruebas subjetivas como la audiometría de conducción aérea de tonos puros en frecuencias estándar y pruebas objetivas como las OEA y los DPOAE (como posibles predictores de vulnerabilidad coclear individual) (Davis, 2018). Según la evidencia disponible, parece acertado incluir también en este tipo de estudios la audiometría de frecuencias altas extendida, ya que estos rangos serían más sensibles al ruido y podrían funcionar como predictores tempranos de NIHL en el rango convencional (Fausti et al., 1981; Dieroff, 1982; Ahmed et al., 2001; Porto et al., 2004; Singh et al., 2009). En cuanto a las conclusiones sobre exposición a música alta, parece que la evidencia apunta en la dirección de que esta exposición en los adolescentes no guarda relación directa con la pérdida auditiva, ya que, de los 16 artículos incluidos en la revisión, 13 artículos se clasificaron como «riesgo bajo» y solo 3 artículos se clasificaron como «riesgo medio». No obstante, se debe tener en cuenta que las comparaciones entre los artículos de la revisión se tienen que hacer con cautela ya que, como se ha comentado en repetidas ocasiones en los apartados anteriores, hay una gran diversidad en cuanto a las variables que los autores incluyen en los estudios; no todos utilizan medidas objetivas de exposición a la música ni tampoco consideran en todos los casos las mismas actividades recreativas que impliquen exposición a la música a las que pueden exponerse los adolescentes. Aunque el debate sobre si la exposición a música alta puede causar pérdida auditiva en este grupo etario no está aún resuelto, sí parece que los adolescentes, por lo general y en base a los resultados de los artículos, se someten a niveles auditivos que son considerados potencialmente dañinos para la salud auditiva. Los autores han registrado volúmenes objetivos de exposición a niveles sonoros en discotecas que oscilan entre 104,3 a 112,4 dBA con picos de 117,5 dBA, con LAeq8h entre 75 y 112,2 dBA (Biassoni et al., 2005; Serra et al., 2005; Serra et al., 2014). Parece que, además, tiende a repetirse un patrón común; suele aparecer un pequeño porcentaje de la muestra que se expone a música en niveles sonoros extremos: Twardella et al. (2017) encontraron que un 6% de los adolescentes de la muestra escuchaba a intensidades entre 85 y 90 dBA y un 13% lo hacía superando los 90 dBA. Sulaiman et al. (2013) obtuvieron que el 17,5% de los adolescentes estuvieron expuestos a LAeq8h mayores a 75 dBA y el 4,5% a niveles de LAeq8h que superaban los 85 dBA. Widen et al. (2017) encontraron que el 10% escuchaba música a intensidades entre 85 y 90 dBA LAeq8h y otro 10% a intensidades entre 90 y 100 dBA LAeq8h, entre otras medidas de los autores. Se recuerda que la normativa laboral considera que un LAeq8h igual a 85dBA es el límite entre lo seguro y lo peligroso, por lo que los adolescentes que escuchen 15 minutos de música a una intensidad de 100 dBA podrían estar expuestos al mismo nivel sonoro que un trabajador industrial expuesto a 85 dB durante 8 horas, considerando que un incremento de 3 dB reduce a la mitad el tiempo de exposición (Serra et al., 2007; Daniel, 2007; NIOSH, 1998; Smith, 1998). En ambientes laborales que alcanzan estos niveles de presión sonora se recomienda el uso de protección auditiva o reducción del ruido por considerar que existe riesgo para la audición (Daniel, 2007). Estos estudios demuestran que tiende a repetirse un patrón común; suele aparecer un pequeño porcentaje de la muestra que se expone a música en niveles sonoros extremos, a intensidades entre 85 y 90 dBA e, incluso, un 13% lo hacía superando los 90 dBA. Respecto a la prevalencia de uso de PLDs en adolescentes, Widen et al. (2017) obtienen la cifra más alta de prevalencia de uso de PLDs con un 97,1% de la muestra. Silvestre et al. (2016) recogen que el 93,28% de ellos los utilizaba habitualmente. Rhee et al. (2019) obtuvieron una cifra menor (aunque igualmente elevada) de uso habitual de PLDs, el 86%. Twardella et al. (2017) obtuvieron cifras similares con un 85% de adolescentes que usaban los PDLs habitualmente, una media de 10,7 horas por semana. Swierniak et al. (2020) situaron el uso habitual de estos dispositivos en el 82% de la muestra. Estos datos constituyen frecuencias muy elevadas del uso de PLDs en adolescentes. Aunque la mayoría de los artículos (13 artículos de 16 artículos totales) no encuentran relación directa entre exposición a música alta en adolescentes y pérdida auditiva, sí existen otros artículos que efectivamente encuentran asociaciones significativas entre estas dos variables (3 artículos de 16 artículos totales), no solo en esta revisión sistemática, sino en investigaciones anteriores que han servido como base para diseñar los estudios actuales. Algunos autores proponen hipótesis alternativas para explicar estas incongruencias en los resultados recurriendo a la biología del sistema auditivo; Harrison (2008) y Henderson (2011), por ejemplo, defienden que la NIHL podría no ser evidente a edades tempranas debido a una redundancia de células ciliadas cocleares, argumentando que, no obstante, si la exposición continúa, entonces los daños auditivos podrían hacerse evidentes, ya que existe consenso sobre que la NIHL se acumula durante años de exposición (Lonsbury-Martin y Martin, 2007). Por su parte, Weichbold et al. (2012) alegan que la pérdida auditiva en adolescentes podría no estar directamente asociada al grado de exposición, sino que esta solo se produciría en adolescentes que se exponen de un modo extremo o excesivo a música a un elevado volumen, lo que constituiría un leve porcentaje de los adolescentes. Como ya se ha comentado, en los estudios incluidos en la revisión suele aparecer un pequeño porcentaje de la muestra que se expone a música en niveles sonoros extremos, lo cual podría apoyar esta hipótesis. No obstante, este grupo con prácticas extremas de exposición a música alta no siempre sufre pérdida auditiva asociada a esta exposición, por lo que parece que esta hipótesis podría no ser del todo acertada. Para explicar esta contradicción, Biassoni et al. (2005 y 2014), Serra et al. (2005 y 2014) proponen que, aunque diferentes adolescentes se expongan a los mismos niveles sonoros, debido a la idiosincrasia del sistema auditivo de cada individuo, estos podrían dañar solo a algunos de ellos que presentaran oídos «sensibles», más vulnerables al ruido, que adolescentes con oídos «duros», que tolerarían un mayor impacto de ruido, con un sistema auditivo más resiliente. Las tres hipótesis podrían considerarse válidas y no mutuamente excluyentes. Como posibles medidas de prevención ante esta problemática aún no resuelta, se proponen diferentes estrategias: Llevar a cabo campañas de concienciación mediante programas de promoción de la salud en adolescentes sobre el posible riesgo de pérdida auditiva por exposición a música alta, ya que hay evidencia disponible que afirma que los usuarios de PLDs no siempre conocen que la pérdida auditiva es una condición médica actualmente irreversible y que podrían ser vulnerables a sufrirla debido al uso de estos dispositivos (Shah et al., 2009). Estas campañas de concienciación podrían incluir información acerca de comportamientos auditivos saludables y perjudiciales, ya que en el estudio de Feder et al. (2013) los autores encontraron que entre un tercio y la mitad de los adolescentes decían apretar los auriculares contra los oídos durante 5 a 10 minutos al día y existe evidencia de que entre los auriculares ajustados a los oídos y los auriculares holgados podría haber un rango de diferencia de presión sonora de hasta 16 dB (Keith et al., 2008). Aplicar limitaciones sonoras proponiendo a las compañías fabricantes de teléfonos móviles que reduzcan los niveles de salida máximos de modo que estos sean seguros para la audición. De igual manera debería hacerse lo propio en discotecas, pubs o conciertos, entre otras actividades ruidosas. Si el punto anterior no es posible por ser demasiado ambicioso, podría proponerse que los fabricantes de PLDs incluyan mensajes de advertencia sobre el posible riesgo auditivo ante elevadas intensidades de volumen. Como posibles medidas de prevención se propone llevar a cabo campañas de concienciación, aplicar limitaciones sonoras en los dispositivos electrónicos y en lugares de ocio, y que los fabricantes de PLDs incluyan mensajes de advertencia sobre las elevadas intensidades de volumen. Limitaciones El presente estudio no está exento de limitaciones. En primer lugar, es probable que los términos que se introdujeron en la búsqueda sean limitados. Además, en esta búsqueda solo se incluyeron artículos en idioma inglés, con lo que se han podido descartar estudios relevantes por este motivo. Otra limitación importante de la revisión es que se desestimaron artículos que incluyeran población con cualquier patología conocida del sistema auditivo. El filtro por título también ha podido conducir a errores en el descarte y la inclusión. Por otro lado, se incluyó un número relativamente pequeño de estudios (n=16); el escaso número de artículos puede afectar a la generalización de los resultados. Para adquirir una muestra más grande de publicaciones, una opción podría haber sido realizar la búsqueda utilizando varios criterios, como más bases de datos, frases de búsqueda sinónimas, etc. Sin embargo, el objetivo principal de la revisión era arrojar luz sobre la evidencia disponible en cuanto al riesgo de desarrollar pérdida auditiva por exposición a la música alta en adolescentes. Esto condujo a seleccionar imparcialmente, aunque de manera arbitraria, artículos mediante un proceso de revisión sistemática. Con esto, no se espera que con los posibles artículos excluidos de la revisión y que pudieran ser válidos, cambiaran mucho los hallazgos dada la controversia de los resultados obtenidos. No obstante, estudios futuros semejantes podrían variar algunas cuestiones como la ecuación de búsqueda, criterios de inclusión o período de publicación, por ejemplo, y comparar los resultados. En futuras investigaciones sobre esta temática también se propone realizar estudios que incluyan adolescentes en diferentes rangos de edad con tamaños muestrales elevados. Sería oportuno también realizar estudios tanto de tipo longitudinal como transversal en diferentes grupos según su grado de exposición a la música para aclarar los resultados contradictorios y poder validar las hipótesis explicativas planteadas. Conclusiones La presente revisión sistemática tiene como objetivo investigar si los estudios realizados hasta la fecha demuestran una posible asociación entre exposición a música alta y pérdida auditiva en adolescentes. En base a los resultados obtenidos se puede afirmar que hoy en día no existe evidencia concluyente sobre si la exposición a música alta podría tener verdaderamente un efecto perjudicial en la audición de los adolescentes. Sí parece estar claro que no existe un riesgo grave o severo de pérdida auditiva por exposición a música alta en este grupo etario, a pesar de que los datos confirman la elevada exposición a niveles sonoros considerables en actividades recreativas en adolescentes, destacando el uso de PLDs. Como la evidencia acerca de esta problemática es aún contradictoria, se propone aplicar medidas de prevención mediante programas de promoción de la salud o limitaciones sonoras en establecimientos y PLDs, entre otros. CV Autor Graduada en Psicología y Logopedia Master en Psicología General Sanitaria. Director del Trabajo de Fin de Grado de Logopedia: Dr. Francisco Javier Carricondo Orejana Laboratorio de Neurobiología de la Audición Dpto. de Inmunología, Oftalmología y Otorrinolaringología Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid Lucía Díaz García-Uceda

A fondo

La percepción de la propia voz en la adaptación de audífonos: resolución práctica del efecto de oclusión.

Una de las primeras sensaciones que los pacientes destacan cuando comienzan a utilizar audífonos o los sustituyen por unos nuevos, es que su propia voz suena diferente: más fuerte, más grave, poco natural o simplemente «extraña» o con «eco». Esta percepción es un aspecto importante de la adaptación ya que si no se aborda correctamente, puede influir en la comodidad del paciente con sus audífonos y condicionar negativamente su uso. Hengen et al. (2020)1 y Stenfelt2 estudiaron este fenómeno e identificaron tres mecanismos acústicos que pueden intervenir en la percepción anómala de la propia voz en usuarios de audífonos. El primero es el efecto de oclusión, que aparece cuando el conducto auditivo queda parcialmente sellado por el molde o el audífono. En esta situación, las vibraciones de la voz transmitidas por conducción ósea quedan atrapadas en el volumen residual del conducto auditivo, lo que provoca un aumento de energía en bajas frecuencias y hace que la voz se perciba más grave o resonante. El segundo mecanismo es la amplificación del componente aéreo de la propia voz. Cuando hablamos, parte de nuestra voz se transmite por conducción ósea, pero otra parte se propaga por el aire desde la boca y alcanza los micrófonos del audífono, igual que cualquier sonido ambiental. El audífono capta esa señal, la procesa, la amplifica y la vuelve a emitir por el auricular. Como resultado, el paciente escucha su voz como la suma de dos señales: la que llega directamente por conducción ósea y la que ha sido captada y amplificada por el audífono. Si la ganancia en ciertas frecuencias es elevada, esta segunda señal puede alterar el equilibrio espectral de la voz y hacer que se perciba más intensa, metálica o poco natural. Una de las primeras sensaciones que los pacientes destacan cuando comienzan a utilizar audífonos o los sustituyen por unos nuevos, es que su propia voz suena diferente: más fuerte, más grave, poco natural o simplemente «extraña» o con «eco». Por último, en adaptaciones abiertas puede producirse una interacción entre el sonido directo que llega al tímpano y el sonido procesado por el audífono. Parte de la voz entra directamente en el conducto auditivo a través del venting o de la apertura del acoplador, mientras que otra parte llega tras haber sido captada y procesada por el dispositivo. Debido a pequeñas diferencias de tiempo e intensidad, ambas señales pueden interferir entre sí y modificar el timbre percibido de la voz. En resumen, el estudio concluye que los problemas con la propia voz en usuarios de audífonos se deben en gran parte al nuevo «feedback auditivo» causado por el sistema de amplificación y procesamiento del audífono. El primero es el efecto de oclusión, que aparece cuando el conducto auditivo queda parcialmente sellado por el molde o el audífono. El segundo mecanismo es la amplificación del componente aéreo de la propia voz. Por último, en adaptaciones abiertas puede producirse una interacción entre el sonido directo que llega al tímpano y el sonido procesado por el audífono. Cualquier sistema de amplificación modifica de algún modo la forma en que oímos nuestra propia voz. Si la percepción anómala de la voz se debe a esto, estas sensaciones iniciales se reducen con la habituación a medida que el cerebro se acostumbra a volver a escuchar la voz por vía aérea amplificada. Por ello conviene en ese momento a través de counsellig explicar al paciente por qué percibe su voz de manera diferente, y distinguir entre las sensaciones esperables durante el periodo de adaptación y aquellos casos en los que existe un problema acústico específico que sí requiere intervención. Vamos a centrarnos en el primero de estos mecanismos, el efecto de oclusión: veremos en qué consiste este fenómeno, por qué se produce, cómo puede identificarse objetivamente en la práctica clínica y qué estrategias existen para resolverlo. El efecto de oclusión es el […] «aumento anómalo de la intensidad percibida de los sonidos generados por el propio cuerpo (principalmente la voz, la respiración, la masticación…) cuando el conducto auditivo externo se encuentra parcial o totalmente bloqueado por un audífono, un molde o cualquier otro elemento que lo selle3». Los problemas con la propia voz en usuarios de audífonos se deben en gran parte al nuevo «feedback auditivo» causado por el sistema de amplificación y procesamiento del audífono. Cualquier sistema de amplificación modifica de algún modo la forma en que oímos nuestra propia voz. Gustav Mueller3, describe el proceso que genera el fenómeno de oclusión de la siguiente manera: Cuando hablamos, algunos sonidos, especialmente las vocales, pueden alcanzar intensidades muy elevadas en la región posterior de la garganta, llegando a alcanzar 120–130 dB SPL. Parte de esa energía sonora se transmite a través de la mandíbula por conducción ósea hasta el cóndilo mandibular, una estructura ósea situada muy cerca del conducto auditivo externo y separada de él únicamente por una fina lámina de hueso. La señal que llega por esta vía está compuesta principalmente por frecuencias bajas (por debajo de unos 750 Hz). Debido a la proximidad del cóndilo al conducto auditivo, estas vibraciones pueden hacer vibrar la porción cartilaginosa del canal auditivo (los dos tercios laterales), transformándose así en una señal que se transmite por vía aérea dentro del conducto. En condiciones normales, cuando el conducto auditivo está abierto, una parte importante de esta energía de baja frecuencia escapa hacia el exterior, por lo que su contribución a la percepción de nuestra propia voz es limitada. Sin embargo, cuando la porción lateral del conducto auditivo queda ocluida por el audífono o por el molde, esa energía ya no puede salir al exterior y queda atrapada dentro de este. Como consecuencia, la energía acústica retenida se refleja hacia el tímpano y se transmite a la cóclea, aumentando la percepción de la propia voz y de otros sonidos corporales que se transmiten por este mismo mecanismo, como la masticación, la respiración o algunos ruidos vasculares. Los pacientes describen el efecto de oclusión con expresiones reconocibles por todos los audiólogos: «Mi voz suena hueca». «Me escucho como si hablara dentro de un barril». «La voz me retumba». «Mi voz suena demasiado grave». «Me siento taponado». «Hablar me cansa porque percibo mi voz constantemente amplificada». Los estudios2,3 demuestran que este incremento puede alcanzar 20–30 dB en frecuencias graves (aprox. 200–500 Hz), lo que provoca esta percepción anormalmente intensa, especialmente de la propia voz. Una vez entendido esto, lo primero que debe plantearse el audioprotesista cuando un paciente comenta que su voz suena extraña, es diferenciar el efecto de oclusión de otros mecanismos que también pueden alterar la percepción de la propia voz descritos anteriormente. El efecto de oclusión es el […] «aumento anómalo de la intensidad percibida de los sonidos generados por el propio cuerpo (principalmente la voz, la respiración, la masticación…) cuando el conducto auditivo externo se encuentra parcial o totalmente bloqueado por un audífono, un molde o cualquier otro elemento que lo selle». En la práctica, esta diferenciación es relativamente sencilla. Si al apagar el audífono el paciente sigue percibiendo la misma alteración al hablar, es probable que se trate de efecto de oclusión, originado por la adaptación física del dispositivo en el conducto auditivo. Por el contrario, si al apagarlo la percepción de la voz vuelve a la normalidad, los síntomas probablemente se deben a la amplificación de la propia voz y suelen desaparecer de forma progresiva con el uso continuado del audífono. Existe además otra situación que puede generar sensaciones similares: una amplificación excesiva en las frecuencias graves. No obstante, si la adaptación del audífono ha sido verificada correctamente mediante medidas en oído real (REM), esta posibilidad puede considerarse prácticamente descartada. Cuando con el audífono apagado, el paciente sigue notando los síntomas característicos, confirmamos que se trata de fenómeno de oclusión. En este punto, las pruebas en oído real se convierten en una herramienta fundamental, ya que permiten verificar de manera objetiva si existe efecto de oclusión y, en caso afirmativo, medir su magnitud. Conocer su magnitud nos ayudará a decidir si es necesario intervenir y modificar la adaptación física del audífono o si puede mantenerse tal como está. Algunos equipos de medición en oído real incluyen una prueba directa de efecto de oclusión integrada, que permite evaluar de manera sencilla cómo la propia voz queda alterada por el audífono. Otros sistemas no disponen de esta función de forma automática, pero es posible verificar el efecto de oclusión mediante un protocolo específico, utilizando el modo de «monitorización en tiempo real», en inglés «Live Monitoring Mode» o «Live Style» o «Free Style». Cuando con el audífono apagado, el paciente sigue notando los síntomas característicos, confirmamos que se trata de fenómeno de oclusión. En este punto, las pruebas en oído real se convierten en una herramienta fundamental, ya que permiten verificar de manera objetiva si existe efecto de oclusión y, en caso afirmativo, medir su magnitud. ¿Cuándo podemos afirmar que existe problema de oclusión? Es necesario observar en las curvas medidas la diferencia de presión sonora entre oído abierto y oído con audífono/molde colocado. El efecto de oclusión se observa principalmente en bajas frecuencias (200–750 Hz). Se considera clínicamente relevante cuando la presión sonora en el canal auditivo aumenta claramente al colocar el audífono o molde respecto al oído abierto. De acuerdo con Mueller et al3 […] «si se consigue un efecto de oclusión de no más de 8-10 dB, este efecto no será molesto para la mayoría de ellos pacientes». Para niveles superiores, existen dos estrategias principales para reducir o eliminar el efecto de oclusión en usuarios de audífonos: el ajuste profundo del molde y la modificación de la ventilación. 1.  Ajuste sobre la profundidad del molde o carcasa. Una primera estrategia consiste en fabricar un molde o carcasa que se inserte más profundamente en el canal auditivo, superando la segunda curva, el objetivo es sellar el dispositivo en la porción ósea del canal auditivo. Cuando el sellado se produce en esta zona, la vibración de la porción cartilaginosa del canal se reduce al mínimo, lo que evita que se generen las ondas de baja frecuencia responsables del efecto de oclusión. Según Mueller et al.3, un ajuste profundo puede reducir el efecto de oclusión en aproximadamente 15 dB o más. El efecto de oclusión se observa principalmente en bajas frecuencias (200–750 Hz). Se considera clínicamente relevante cuando la presión sonora en el canal auditivo aumenta claramente al colocar el audífono o molde respecto al oído abierto. Sin embargo, esta estrategia tiene algunas desventajas: Puede resultar más difícil de insertar para el paciente. Puede generar incomodidad en algunos usuarios. En ciertos casos puede provocar dolor físico, especialmente si la anatomía del canal no tolera bien inserciones profundas. Esta solución debe tener en cuenta las características anatómicas de cada paciente. 2. Ajuste sobre la ventilación (venting). La segunda estrategia, más común y utilizada, consiste en crear o ampliar el orificio de ventilación del molde para permitir que el sonido generado en el canal auditivo escape hacia el exterior. Un venting de aproximadamente 2 mm suele ser efectivo para reducir el efecto de oclusión. Un venting de 3 mm ya se considera un acoplamiento abierto. Sin embargo, aumentar la ventilación no siempre es la solución ideal, especialmente en pérdidas auditivas con afectación en graves, porque: Se reduce la capacidad de amplificación en bajas frecuencias. Puede comprometer la potencia necesaria para que el paciente perciba correctamente el sonido. También puede afectar la calidad de la señal transmitida por accesorios (streaming, teléfono, etc.). Un aspecto clave para decidir cómo solucionar el problema, es tomar en cuenta la frecuencia en la que se produce el pico del efecto de oclusión. Cuando el pico máximo del efecto de oclusión se sitúa alrededor de 200 Hz, suele ser relativamente fácil de resolver mediante pequeños ajustes de ventilación. En cambio, si el pico aparece alrededor de 750 Hz o incluso en frecuencias más altas, el problema resulta mucho más difícil de eliminar, ya que la ventilación necesaria puede interferir con los requisitos de ganancia del audífono. Para niveles superiores, existen dos estrategias principales para reducir o eliminar el efecto de oclusión en usuarios de audífonos: el ajuste profundo del molde y la modificación de la ventilación. En situaciones en las que el efecto de oclusión entra en conflicto con las exigencias de amplificación en graves, abrir demasiado la ventilación de un molde a medida puede no ser viable. Si la modificación sobre la profundidad tampoco es posible, en estos casos, una alternativa puede ser utilizar adaptadores estándar (domes o tips prefabricados). Aunque por el grado de pérdida se usen adaptadores no abiertos (cerrados o de doble copa) al no estar hechos a medida, suelen proporcionar un ajuste algo más aireado, lo que en algunos pacientes reduce la percepción de oclusión. En definitiva, comprender el origen del efecto de oclusión permite abordar este problema de forma correcta en la práctica clínica desde el primer momento. Saber que se trata de un fenómeno acústico relacionado con las vibraciones de la propia voz dentro del conducto auditivo, ayuda a entender que no es un problema de programación del audífono y que, por tanto, no se resolverá modificando la ganancia o los parámetros de amplificación. La intervención deberá realizarse al acoplamiento físico del dispositivo (molde o carcasa). Por ello, diferenciar adecuadamente el efecto de oclusión de otros mecanismos que producen alteraciones en la percepción de la propia voz resulta clave durante la adaptación. La verificación objetiva mediante medidas en oído real permite confirmarlo de forma rápida y fiable, lo que permite buscar la solución más adecuada y facilita la explicación al paciente sobre lo que está ocurriendo. En la práctica, dedicar unos minutos a esta comprobación evitará ajustes de programación innecesarios y apoyará el proceso de counseling cuando sea necesario, contribuyendo a una adaptación más satisfactoria. Diferenciar adecuadamente el efecto de oclusión de otros mecanismos que producen alteraciones en la percepción de la propia voz resulta clave durante la adaptación. La verificación objetiva mediante medidas en oído real permite confirmarlo de forma rápida y fiable, lo que permite buscar la solución más adecuada y facilita la explicación al paciente sobre lo que está ocurriendo. Bibliografía: (1) Hengen, J., Hammarström, I. L., & Stenfelt, S. (2020). Perception of one’s own voice after hearing-aid fitting for naive hearing-aid users and hearing-aid refitting for experienced hearing-aid users. Trends in Hearing, 24, 1–15 (2) Stenfelt, S. (2011). A model for prediction of own voice alteration with hearing aids. Speech Perception and Auditory Disorders, 3. Department of Clinical and Experimental Medicine/Technical Audiology, Linköping University, Linköping, Sweden. (3) Mueller, H. G., Ricketts, T. A., & Bentler, R. (2018). Speech mapping and probe microphone measurements (1st ed.). Plural Publishing. ISBN 978-1-94488-394-2 CV Autor Audióloga / Audioprotesista Directora de Audiología en Rv Alfa Centros Auditivos y Logopedia. Técnico Superior en Audiología Protésica. Diplomada en Logopedia. Habilitación Tinnitus & Hyperacusis Therapy MC. Experta en Acúfenos e Hiperacusia, tratamiento TRT, Audiología Infantil y Tercera Edad en RV Alfa Centros Auditivos y Logopedia. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Sonia Bajo

El Experto


Entrevista

Calendario de Formación 2026. Entrevista a Manuel Yuste y Ana Bavera

«Para nosotros el cliente es lo primero y necesitamos ayudarle en todo lo posible: creemos que la formación es fundamental, no solo para aumentar su profesionalidad, sino también para potenciar su poder competitivo» El 23 de enero presentasteis en un evento online el nuevo calendario de formación de GN, ¿nos puedes contar en qué se diferencia de los calendarios de otros años? Efectivamente, en este evento hemos presentado nuestra propuesta de formación de 2026, con todos los cursos programados, las fechas de los mismos y la plataforma en internet donde inscribirse. Las diferencias son muchas respecto a años anteriores. Primero, un incremento muy importante en la oferta formativa, dado que hemos creado un departamento específico diseñado únicamente para formación, lo que nos posibilita abarcar muchos más contenidos que en años anteriores. Por otro lado, hasta ahora en GN estábamos muy focalizados en formación de producto y de adaptación de audífonos, y, en menor medida, de negocio; en este año 2026 hemos incluido contenidos más clínicos, algo muy demandado por el mercado, para potenciar asimismo la visión de negocio que teníamos hasta ahora. «Este año, la oferta formativa no solo la ha diseñado GN, sino que el mercado ha participado de forma muy activa en la selección de temas y en el desarrollo de contenidos». Y como siempre, además de este calendario cerrado, seguiremos realizando acciones puntuales en el centro auditivo de nuestros clientes, cuando así lo necesiten, sesiones grupales en diferentes ciudades de España, que iremos publicando, y nuestra gira anual de presentación de los nuevos productos que lancemos este año. ¿A quién va dirigido exactamente el programa? En años anteriores nos centramos, principalmente, en audioprotesistas. Otra diferencia de la oferta de este año es que lo ampliamos no solo a audiólogos, sino a auxiliares de clínica y de óptica e, incluso, a directores de área y dueños de negocios. ¿Qué factores habéis tenido en cuenta para seleccionar los distintos contenidos? Por un lado, nuestra propia experiencia en el día a día con nuestros clientes, donde nos hemos dado cuenta de sus propias necesidades; y, por otro, lo que ellos mismos nos han solicitado. Este año, la oferta formativa no solo la ha diseñado GN, sino que el mercado ha participado de forma muy activa en la selección de temas y en el desarrollo de contenidos del programa. ¿Cuáles son los objetivos que GN pretende alcanzar con este nuevo programa de formación? Para nosotros el cliente es lo primero y necesitamos ayudarle en todo lo posible para crecer juntos. Creemos que la formación es fundamental, no solo para aumentar su profesionalidad, sino también para potenciar su poder competitivo. En este sentido, nuestro principal objetivo es darle más herramientas con las que crecer, y ahí es donde la formación juega un papel fundamental. La modalidad de la formación ¿será online, presencial o combinada? ¿Por qué esta decisión? De nuevo, esta es una diferencia con años anteriores. Tras la pandemia, descubrimos el potencial de la formación online, pudiendo llegar a muchos lugares y a muchas personas de forma rápida y económica. Sin embargo, la formación a través de seminarios online plantea muchas limitaciones en cuanto al desarrollo de contenido y capacidad formativa. Es difícil prestar atención a una pantalla más de una hora, lo que limita la cantidad de conocimiento que se puede transmitir, e impide profundizar en muchos temas importantes. Asimismo, suelen ser formaciones muy teóricas, con poca práctica, sin contar con que la participación de los oyentes es más fría y menos colaborativa. «Lanzamos la segunda temporada de «Decibelios», el primer podcast de Audiología en España, con nuevos contenidos y entrevistas muy enriquecedoras». Por otro lado, notamos que, tanto los clientes como nosotros, estamos cansados de no vernos las caras y, de nuevo, la demanda de formación presencial es un hecho. Por todo esto, en 2026 haremos una combinación de ambos métodos, utilizando el online para temas más específicos y el presencial para un desarrollo más clínico y práctico. Y aunque no tenga que ver con la formación como tal, lanzamos la segunda temporada de «Decibelios», el primer podcast de Audiología en España, con nuevos contenidos y entrevistas muy enriquecedoras. Promete ser una temporada muy potente, aconsejo no perdérsela en las redes sociales. Actualmente habéis incorporado un nuevo fichaje a vuestro equipo, Ana Bavera, ¿quién es y qué papel va a desempeñar en la nueva estrategia de formación? Ana Bavera es fonoaudióloga, formada en Argentina, y audioprotesista y logopeda en España, con una experiencia muy clínica frente al paciente en ambos países, tanto con adultos como con niños. Ana viene a encargarse del desarrollo y ejecución del plan formativo. Por un lado, gracias a sus amplios conocimientos de Audiología – en Argentina la Fonoaudiología es carrera universitaria de cinco años -, nos va a aportar un aspecto mucho más clínico a nuestra oferta de formación, tanto en contenidos como en el enfoque del programa; y, por otro lado, al encargarse de un departamento más compacto dedicado enteramente a la formación, nos va a permitir no solo llegar a más personas, sino cubrir muchas de las necesidades que nuestros clientes nos han demandado. [caption id="attachment_30206" align="alignnone" width="1200"] Ana Bavera[/caption] Con tu trayectoria como fonoaudióloga y tu amplia formación ¿qué diferencias ves entre el mercado español y el latinoamericano? Veo mercados muy distintos: desde la formación de los audiólogos y la relación con los médicos, hasta los modelos de financiación de los audífonos y la forma en que los pacientes se vinculan con los profesionales. Todo esto condiciona la manera de ejercer y de acompañar a las personas con pérdida auditiva. Hasta ahora estabas en contacto directo con el usuario. Desde esa perspectiva ¿cuáles son las principales necesidades formativas que demanda el sector? Desde la consulta, lo que más se necesita son profesionales empáticos, con una base técnica sólida y herramientas de comunicación para gestionar expectativas. Cada usuario es un mundo y la combinación de buen criterio clínico y experiencia es clave para trabajar con seguridad y así poder dar soluciones a los pacientes. Antes de asumir tu puesto, has estado cuatro meses viajando por España, conociendo a los distintos tipos de clientes. ¿Ha sido decisiva esta experiencia para el desarrollo de la oferta formativa de este año? Ha sido totalmente decisivo. Conocer de primera mano las consultas, el día a día y las dificultades reales de nuestros clientes nos permitió, junto con Manuel, diseñar un plan formativo muy alineado con sus necesidades y con la realidad del mercado español. «El mayor desafío es coordinar un plan tan ambicioso y que la formación sea útil, aplicable y percibida por todos los audioprotesistas como un valor real para su práctica profesional diaria». ¿Qué supone para tu carrera profesional el pasar de trabajar en el lado del cliente a ser ahora su proveedor y soporte? Es un desafío enorme y que me entusiasma mucho. Vengo del ámbito sanitario y siempre me imaginé atendiendo pacientes, pero ahora siento que puedo tener un impacto replicador: ayudar a que muchos profesionales mejoren la experiencia auditiva de sus usuarios finales. ¿Cuáles son los principales desafíos que afrontas con tu incorporación al Grupo GN? El mayor desafío es coordinar un plan tan ambicioso, con muchas acciones en diferentes ámbitos, y mantenerme siempre atenta a que la formación sea útil, aplicable y percibida por nuestros clientes como un valor real para su práctica profesional diaria. ¿Con qué equipo docente contáis para este ambicioso plan? El departamento de formación de GN lo integramos Manuel Yuste, Antonio Moreno y yo, con la colaboración directa de Luis Soria. Todos nosotros seremos ponentes, en función de los contenidos planteados. Pero en GN somos muchos más, con mucha experiencia, conocimientos y grandes cosas que aportar. Tanto nuestros equipos de marketing, de ventas, de desarrollo de negocio e, incluso, de producción, serán ponentes de algunos de nuestros cursos y seminarios. ¡Y no solo eso! Como ya he dicho, somos ambiciosos y sabemos que no podemos llegar a todo, por lo que también tendremos ponentes externos expertos en distintas materias. Con todo ello, queremos que este año sea el comienzo de una experiencia de formación 360º en GN.

Entrevista

Entrevista a David Ruiz, director general de AUDIKA

Audika forma parte del consolidado Grupo Demant, ¿cuáles cree que son los valores que la han convertido en un referente en el sector de la Audiología? Nuestra propuesta de valor está basada en la atención personalizada, ya que cada cliente es único. Contamos con un equipo de expertos centrados en audiología, en productos tecnológicos y asesoramiento continuo postventa. Durante los últimos años, el número de centros abiertos ha experimentado un notable aumento, ¿cuál es la estrategia que hay detrás de esta expansión?  Nosotros siempre hemos tenido la estrategia de abrir en dos líneas de negocio: adquisiciones y crecimiento orgánico. En los últimos años, hemos apostado considerablemente por las adquisiciones. Estamos en torno al 65% de los casi 150 centros que tenemos actualmente en España. La intención es crecer en torno a 20 clínicas a finales de este año. «Nuestra propuesta de valor está basada en la atención personalizada, ya que cada cliente es único» ¿Cuáles son los retos más frecuentes al entrar en los nuevos mercados? Pues el primer reto es que la gente nos conozca y convencerles de que podemos ser su mejor aliado en salud auditiva. Actualmente, Audika es la segunda marca en el sector a nivel nacional en conocimiento de marca, y cada vez está más consolidada. «Audika es una marca que ha ido creciendo rápidamente en los últimos diez años y hoy en día está presente en más de 25 países a nivel mundial» ¿En cuántos países está presente actualmente Audika? Audika es una marca que ha ido creciendo rápidamente en los últimos diez años y hoy en día está presente en más de 25 países a nivel mundial. ¿Cómo gestionan la coherencia de la marca a nivel global manteniendo al mismo tiempo una adaptación local? Hay una comunicación muy fluida entre global que está en Dinamarca y los distintos mercados locales. Tenemos una red de apoyo muy grande. Todos trabajamos bajo unas mismas líneas, pero adaptándonos a cada mercado local. ¿Cómo se forma a los audioprotesistas para ofrecer una experiencia diferenciadora al paciente? Tenemos nuestro propio protocolo de atención al cliente diseñado por psicólogos y con estudios hechos en todos los países. Además, realizamos un seguimiento y fomentamos la formación continua de todos nuestros profesionales a lo largo del año, llevando a cabo cursos para mejorar todo su potencial. Podemos presumir de tener un equipo de formadores en global y local focalizados en la atención al cliente, en la experiencia del usuario, en el conocimiento del empleado y en la tecnología del producto. «El desarrollo tecnológico de nuestros audífonos está basado en la Inteligencia Artificial que mejora la calidad y naturalidad del sonido, haciéndolo lo más parecido a una audición normal» ¿Qué innovaciones tecnológicas han implementado recientemente en sus audífonos? El desarrollo tecnológico de nuestros audífonos está basado en la Inteligencia Artificial, lo que permite mejorar la calidad y naturalidad del sonido, haciéndolo lo más parecido posible a una audición normal. Esta tecnología avanzada facilita la adaptación a las necesidades de las personas en diversos entornos, ya sea en casa, en un concierto, en reuniones de trabajo o en una comida con amigos. ¿Cuentan con un equipo interno de I+D? ¿Cómo es el proceso de incorporación de nuevas soluciones? El Grupo Demant tiene sus propios departamentos dedicados al desarrollo y la innovación, así como laboratorios que investigan sobre el continuo desarrollo de los audífonos, que es la base de nuestro trabajo diario. ¿Qué acciones lleva a cabo Audika para fomentar la concienciación sobre la importancia de la salud auditiva? Una de las campañas que llevamos a cabo es nuestra «ruta de la Salud auditiva». Ya son más de 60 ciudades las que hemos visitado en España, realizando test auditivos a toda la población de forma gratuita para concienciar sobre la importancia de cuidar nuestra salud auditiva. Además, nuestras campañas, tanto en televisión como en medios digitales, están muy orientadas a fomentar la revisión auditiva. Y para finalizar, ¿qué podemos esperar de Audika en los próximos años en cuanto a innovación, expansión y compromiso con la salud auditiva? Audika sigue con su compromiso de impulsar el cuidado de la salud auditiva. El grupo sigue investigando y desarrollando nuevos productos para el futuro. Nuestra idea es consolidarnos como una marca referente en cuidado de la salud auditiva a nivel nacional y seguir creciendo en número de clínicas, acercándonos a todas las ciudades que aún quedan por cubrir. A nivel de grupo, también seguimos creciendo en otros países e integrando Audika en nuevos mercados. SABER MÁS SOBRE AUDIKA Estamos aquí para escucharte integraciones@audika.es Teléfono: 676 85 03 82 www.audika.es


Noticias / Noticias I+D+I

Oticon Zeal™, el audífono más discreto y completo del mundo, llega a España.

Oticon anuncia la disponibilidad en España de Oticon Zeal™, su audífono más innovador hasta el momento. Este nuevo modelo de audífono intraauricular es la primera solución en el mundo que permite a los usuarios no tener que elegir entre discreción y funcionalidad total. Oticon Zeal combina un diseño discreto, conectividad de última generación, recargabilidad y una calidad de sonido excepcional, gracias a funciones avanzadas y al procesamiento de sonido con Inteligencia Artificial de segunda generación. Nunca antes se había visto algo así en una solución intraauricular. Con Oticon Zeal, Oticon vuelve a cambiar las reglas del juego en la industria de la Audiología. Los usuarios de audífonos de hoy esperan soluciones que ofrezcan una calidad de sonido excepcional, conectividad y carga sencillas, y un diseño discreto. Para quienes se inician en el uso de audífonos, las dudas sobre la visibilidad o la percepción social pueden convertirse en barreras para buscar ayuda (1), incluso cuando reconocen que la necesitan. Por eso, Oticon ha desarrollado el audífono más discreto y completo del mercado, pensado para cubrir todas esas necesidades. El nuevo Oticon Zeal combina un diseño discreto con funciones de rendimiento avanzadas que dan soporte a estilos de vida activos y conectados. Un modelo único Con Oticon Zeal™, la marca amplía su portafolio al presentar un nuevo estilo y una nueva categoría de audífonos: NXT In-the-Ear (NXT en el oído). Se trata de un dispositivo discreto, basado en la tecnología Oticon Brain Hearing™, que ofrece procesamiento de sonido avanzado a través de una IA de segunda generación siempre activa, lo que garantiza un apoyo constante en todo tipo de entornos. Además, permite un ajuste inmediato el mismo día, para mayor comodidad del usuario. Oticon Zeal también ofrece conectividad sin fisuras, permitiendo a los usuarios conectarse fácilmente con su mundo digital. Con una batería de larga duración y carga sencilla, no tendrán que preocuparse por quedarse sin energía cuando más lo necesiten. Método de producción innovador que marca un nuevo estándar ¿Qué hace posible combinar por primera vez estas funciones y características en un dispositivo de este tamaño? Oticon ha utilizado una innovadora tecnología de encapsulado. El encapsulado es un método de fabricación conocido, por ejemplo, en marcapasos. Gracias a él, Oticon Zeal puede integrar tecnología auditiva avanzada en un dispositivo intraauricular discreto, logrando que sea compacto, potente y duradero. Esta innovación también hace que el audífono sea robusto y altamente resistente a la humedad, protegiendo los componentes internos para una fiabilidad a largo plazo, sin riesgo de corrosión de la batería. Adaptación en el mismo día y flexibilidad. Mientras que las soluciones intraauriculares a medida suelen requerir un proceso de adaptación prolongado, Oticon Zeal puede adaptarse en el mismo día. Los usuarios disfrutan de una experiencia «adaptar y llevar», recibiendo soporte auditivo premium desde el momento en que salen de la clínica, y los profesionales obtienen la flexibilidad de ofrecer esta opción como parte de su atención auditiva. Gracias a una innovadora tecnología de encapsulado, Oticon Zeal puede integrar tecnología auditiva avanzada en un dispositivo intraauricular discreto, logrando que sea compacto, potente y duradero. Discreto y cómodo. El diseño de Oticon Zeal se ha probado en más de 1.500 oídos para garantizar un ajuste cómodo, una sujeción segura y una apariencia lo más discreta posible, sin renunciar a ninguna funcionalidad. Oticon Zeal puede adaptarse en el mismo día y los usuarios disfrutan de una experiencia «adaptar y llevar», recibiendo soporte auditivo premium desde el momento en que salen de la clínica. IA de última generación. Oticon es el primero en la industria en incorporar una IA de segunda generación que trabaja de forma constante para adaptarse automáticamente a todos los entornos. Esto se traduce en una mejor comprensión del habla y reducción del ruido. Esta tecnología puede ofrecer hasta 12 dB de reducción del ruido y una mejora de la claridad del habla de hasta 6dB (2). Diseño de antena único. Oticon Zeal incorpora una antena única con triple función, que ha permitido desarrollar un audífono aún más pequeño, capaz de colocarse más profundamente en el canal auditivo sin comprometer el rendimiento. La incorporación de IA de segunda generación permite al audífono adaptarse automáticamente a todos los entornos, consiguiendo una mejor comprensión del habla y reducción del ruido. Conectividad sin compromisos. Oticon Zeal es compatible con los últimos estándares de conectividad, permitiendo llamadas manos libres, transmisión directa (3) y emparejamiento sencillo con distintos dispositivos. Oticon colabora estrechamente con grandes empresas tecnológicas como Apple y Google (4) para garantizar compatibilidad y una experiencia de conexión fluida y estable. Oticon Zeal es el primer audífono habilitado para Fast Pair de Google: los usuarios pueden emparejar fácilmente su audífono con teléfonos Android. Una vez emparejado, la conexión se reconoce automáticamente en otros dispositivos Android vinculados a la misma cuenta de Google (5). También incluye tecnología Auracast™, que permite acceder a nuevas experiencias de audio, como transmisiones Auracast en espacios públicos (6). Con la aplicación Oticon Companion los usuarios obtienen el máximo provecho de sus audífonos con control discreto y personalización. Carga rápida en 15 minutos. La potente batería recargable (7) de ion de litio ofrece hasta 20 horas de autonomía, y Oticon Zeal incluye un SmartCharger portátil que proporciona hasta tres cargas completas adicionales. La tecnología de carga permite cargas rápidas: 4 horas de uso con solo 15 minutos de carga u 8 horas con una carga de 30 minutos (8). ¿Qué es la tecnología BrainHearing™? La filosofía de Oticon se centra en desarrollar audífonos que den soporte a la forma en que el cerebro procesa el sonido, proporcionando acceso a todos los sonidos significativos en un entorno de 360°. Con las tecnologías MoreSound como base, cada generación de BrainHearing ofrece una lista creciente de beneficios para los usuarios de audífonos. (1) Vatti et al. (2025). Oticon Zeal evidence. Oticon whitepaper. (2) Available on select devices. For more information, please visit www.oticon.global/compatibility. (3) Apple, the Apple logo, iPhone, iPad, Vision Pro, Apple Watch, and Mac are trademarks of Apple Inc. Registered in the U.S. and other countries. (4) Google, Android, and related marks and logos are trademarks of Google LLC. (5) The Auracast™ word mark and logos are trademarks owned by the Bluetooth SIG. Any use of such marks by Demant is under license. Other trademarks and trade names are those of their respective owners. (7-8) Expected use time for rechargeable battery depends on use pattern, active feature set, hearing loss, sound environment, battery age and use of wireless accessories. La combinación perfecta: Oticon Zeal y Oticon Intent™  Con el lanzamiento de Oticon Zeal, Oticon amplía el catálogo único de soluciones auditivas. Junto con productos existentes como Oticon Intent, permite a los profesionales del cuidado auditivo elegir el audífono óptimo para cada usuario. Cuando Oticon Zeal no se ajusta a las preferencias, estilo de vida o necesidades auditivas individuales, Oticon Intent se presenta como una alternativa perfecta, ofreciendo un rendimiento excepcional basado en la tecnología de Oticon. Saber más: www.oticon.es/zeal    

Noticias / Noticias I+D+I

Aural Centros Auditivos lanza Widex Allure: la nueva generación de sonido natural que pone la tecnología al servicio de las personas.

Aural Centros Auditivos anuncia el lanzamiento de Widex Allure, la nueva plataforma auditiva diseñada para ofrecer la experiencia de sonido más natural y precisa. Con este lanzamiento, Aural reafirma su compromiso con el bienestar y la salud auditiva de las personas, apoyado en un legado de más de 60 años de innovación, cuidado experto y tecnología centrada en mejorar la vida de quienes experimentan pérdida auditiva. Aural Centros Auditivos lanza Widex Allure con un propósito claro: poner la tecnología auditiva al servicio de las personas, facilitando una adaptación más cercana, humana y personalizada, especialmente para quienes se inician en el uso de audífonos o presentan pérdida leve a moderada. La relación entre Aural Centros Auditivos y Widex se remonta a los orígenes de ambas compañías, cuando Juan Martínez Sanjosé, fundador de Aural, estableció una colaboración pionera con Erik Westerman, cofundador de Widex. Ese vínculo, construido sobre una visión compartida—ofrecer una audición más humana, natural y accesible—ha guiado más de 60 años de evolución conjunta y sigue siendo la base de cada innovación que ambas compañías introducen en el mercado español. Este nuevo lanzamiento llega para continuar ese legado, aportando tecnologías que buscan una adaptación más sencilla, cercana y real, especialmente para personas que se inician en el uso de audífonos o tienen pérdida auditiva leve a moderada. Aural Centros Auditivos lanza Widex Allure con un propósito claro: poner la tecnología auditiva al servicio de las personas, facilitando una adaptación más cercana, humana y personalizada, especialmente para quienes se inician en el uso de audífonos o presentan pérdida leve a moderada. Un sonido natural que acompaña tu vida Los nuevos audífonos Widex Allure integran un conjunto de soluciones avanzadas que proporcionan una experiencia auditiva equilibrada entre la nitidez de las conversaciones y la percepción natural del entorno. Todo ello gracias a tecnologías exclusivas que reducen distorsiones, facilitan la adaptación y garantizan un sonido limpio, claro y envolvente. Este nuevo lanzamiento aporta tecnologías que buscan una adaptación más sencilla, cercana y real, especialmente para personas que se inician en el uso de audífonos o tienen pérdida auditiva leve a moderada. Allure PureSound™: claridad inmediata y sin distorsiones La tecnología PureSound™, impulsada por ZeroDelay™, elimina prácticamente cualquier sensación «metálica» o artificial del sonido. El resultado son voces más nítidas y una experiencia auditiva cercana, inmersiva y muy natural desde el primer momento. Enfatizador del habla Pro: conversaciones cristalinas en cualquier entorno Para facilitar la comunicación en ambientes sonoros cambiantes, los audífonos Widex Allure emplean un sistema avanzado de gestión del ruido que atenúa los sonidos no deseados manteniéndolos por debajo del umbral de audición, a la vez que realza el habla para lograr conversaciones claras sin aislar al usuario de su entorno. Los nuevos audífonos Widex Allure integran un conjunto de soluciones avanzadas que proporcionan una experiencia auditiva equilibrada entre la nitidez de las conversaciones y la percepción natural del entorno. Todo ello gracias a tecnologías exclusivas que reducen distorsiones, facilitan la adaptación y garantizan un sonido limpio, claro y envolvente. Controlador de feedback dinámico: adiós a los pitidos Widex presenta una evolución en su sistema de cancelación de feedback, adaptándose a la morfología única de cada canal auditivo y reduciendo esos molestos pitidos o silbidos que pueden aparecer en el uso diario. Clasificador de sonido mejorado: adaptación automática al entorno El nuevo clasificador analiza con mayor precisión el ambiente sonoro y aplica ajustes automáticos para asegurar siempre la mejor experiencia, incluyendo un detector específico que reconoce el ritmo musical y procesa la señal para ofrecer una música más viva, rica y envolvente. Experiencia de streaming optimizada Un compresor dedicado garantiza una transmisión fluida de música, llamadas o podcasts, sin cambios bruscos de volumen ni interferencias del ruido ambiental. Conectividad de nueva generación y control intuitivo Con este lanzamiento Aural Centros Auditivos incorpora a su porfolio conectividad directa con dispositivos iOS (MFi) y Android (ASHA), y añade compatibilidad con Bluetooth® LE Audio, preparado para la próxima generación de smartphones y dispositivos inteligentes. También integra función de manos libres para dispositivos iOS compatibles y bobina telefónica para espacios públicos con bucle magnético. Inteligencia artificial al servicio del bienestar auditivo La nueva app asociada al lanzamiento introduce asistentes basados en IA (AI Quick Assistant y AI Sound Assistant) que recomiendan ajustes personalizados según la situación, como «más claridad» en un restaurante, y permiten guardarlos como programas personales. Además, desde la app es posible: Cambiar de programa y volumen. Ajustar ecualizador y enfoque direccional. Localizar los audífonos con «Encontrar mis audífonos». Acceder a controles básicos desde Apple Watch. Un lanzamiento que refuerza un legado compartido Con Widex Allure, Aural Centros Auditivos profundiza una alianza histórica que ha marcado la evolución del sector auditivo en España. La visión compartida entre Juan Martínez Sanjosé y Erik Westerman—mejorar la vida de las personas a través de un sonido más auténtico y humanizado—permanece viva en este lanzamiento y en la forma en que Aural acompaña hoy a sus usuarios: con innovación, especialización y una vocación de bienestar construida durante más de seis décadas. «Nuestro compromiso es claro: que cada persona pueda disfrutar del placer de volver a escuchar con naturalidad. Este lanzamiento representa un avance esencial en esa misión y la consolidación de una sólida relación de décadas entre dos compañías pioneras en el sector de la audiología, Aural Centros Auditivos y Widex Audífonos». SABER MÁS https://www.widex.com/es/audifonos/allure/

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El reto de la audiología pediátrica: muchos roles y una sola misión

Han pasado más de 20 años desde que la CODEPEH (Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia), instaurara en España el cribado auditivo universal en neonatos. Desde entonces se ha recorrido un largo camino, los protocolos de evaluación se han agilizado y mejorado y la detección y el diagnóstico de la hipoacusia en los primeros meses de vida es una realidad desde hace unos años. Las implicaciones en la Audiología de tan notables avances son innegables; los otorrinos infantiles, los fabricantes de audífonos y los especialistas dedicados tradicionalmente a la Audiología protésica pediátrica, han tenido que formarse y emplearse a fondo para poder responder con celeridad y precisión a esta nueva demanda de amplificación y estimulación auditiva a edades tan tempranas. Pero el trabajo en Audiología pediátrica va mucho más allá de la evaluación auditiva y la ulterior adaptación de audífonos. Jace Wolfe, especialista en Audiología pediátrica, escribe en un reciente artículo publicado en el blog de audiología del fabricante de audífonos Phonak, sobre los muchos «sombreros» que el audiólogo pediátrico debe llevar, con el objetivo de proporcionar el mejor asesoramiento posible a la familia y de optimizar los resultados de la estimulación. Aunque la evidencia de que la Audiología pediátrica tiene muchas caras existe desde que se publicaron los primeros «manuales» de Audiología en niños, allá por los años 70 (inevitable acordarse, por ejemplo, de la primera edición de Hearing in Children de Northern, en 1974), está claro que la detección precoz ha hecho que muchas familias entren por primera vez en el mundo de la pérdida auditiva con sus bebés de tres o cuatro meses, con la ilusión de la nueva vida ensombrecida por el reciente hallazgo y con una absoluta y total incertidumbre hacia el futuro. Como numerosos estudios concluyen, alrededor del 95% de los niños que nacen con hipoacusia son hijos de padres oyentes, que nunca tuvieron contacto alguno con niños con pérdida auditiva, y que quizá toda su relación con este mundo se reduce a algún abuelo o abuela que ha llevado audífonos en sus últimos años de vida. Alrededor del 95% de los niños que nacen con hipoacusia son hijos de padres oyentes, que nunca tuvieron contacto alguno con niños con pérdida auditiva. Así, uno de nuestros «sombreros» más importantes como audiólogos pediátricos consiste en ser «proveedores de esperanza», y brindar a las familias confianza, información y seguridad hacia el futuro. Hoy día todos los que trabajamos en audiología sabemos los excelentes resultados que los niños obtienen en todas las áreas de desarrollo y socialización en las que la audición se encuentra implicada (lenguaje comprensivo y expresivo, aprendizaje escolar, relaciones personales y familiares, etc.), cuando se brindan los instrumentos necesarios en el momento adecuado, tanto en lo referente a dispositivos de amplificación como a estimulación auditiva y rehabilitación. Ambos instrumentos son imprescindibles e inseparables; solo la conjunción de ambos permitirá alcanzar óptimos resultados y normalizar al máximo la vida de estos niños, equiparando su evolución a la de otros niños normoyentes de su edad lo antes posible. Tal y como menciona Wolfe en el blog, numerosos estudios ratifican esta afirmación. Hutchings y Hogan, en su estudio de 2018, evaluaron las tasas de progreso de un grupo de niños de preescolar con diferentes grados de hipoacusia, con y sin necesidades educativas especiales, después de aplicar un programa individualizado «Auditivo Verbal». Los niños desarrollaron el programa entre 2007 y 2017. Las conclusiones de este estudio mostraron que, en general, el 79% de los niños de esta cohorte alcanzaron puntuaciones de lenguaje hablado apropiadas para su edad. La edad de intervención es un factor determinante, ya que afecta directamente a la plasticidad neuronal y al desarrollo del sistema auditivo y sus diferentes conexiones. Los niños con necesidades educativas especiales, que representaban el 40% de la muestra, alcanzaron un desarrollo menor al de los niños con hipoacusia únicamente, si bien uno de cada dos de los niños con necesidades educativas especiales alcanzó un nivel de lenguaje acorde a su edad al final de su programa individualizado. Partiendo de los resultados de su estudio, los autores concluyeron que garantizar que las familias tengan acceso a una intervención temprana eficaz aumenta las posibilidades de que se adopte un enfoque de comunicación adecuado lo antes posible y de que un niño con necesidades educativas especiales adquiera la capacidad de escuchar y hablar a un ritmo acorde con su potencial. En lo relativo a la edad de implantación o adaptación protésica, las conclusiones son idénticas; la edad de intervención es un factor determinante, ya que la plasticidad neuronal y por tanto los efectos de la hipoacusia en el desarrollo del sistema auditivo y sus diferentes conexiones, cambian drásticamente con la edad, y las consecuencias de una intervención tardía pueden ser devastadoras. La Dra. Oshinaga-Itano, profesora de niños con hipoacusia, audióloga e investigadora, lleva los últimos veinte años estudiando la importancia de la detección e intervención precoz. Para ella, es absolutamente crítico que la intervención se realice en los primeros seis meses de vida, para que los niños con hipoacusia congénita puedan alcanzar los hitos del lenguaje al mismo tiempo que sus pares normoyentes. Señala también que existe un período sensible en el desarrollo de la comunicación que requiere acceso al desarrollo del lenguaje en etapas tempranas de la vida. Aunque son muchos los factores que pueden condicionar la edad de intervención, es evidente que el sistema sanitario español cada vez se acerca más a estos estándares de excelencia. Actualmente, con algunas diferencias determinadas principalmente por el área geográfica de nacimiento, la gran mayoría de los niños diagnosticados con hipoacusia congénita son equipados antes de los seis meses. El tiempo de intervención puede dilatarse algo más en el caso de niños con otras patologías asociadas, especialmente si se trata de patologías graves, o con hipoacusias moderadas o con importante componente transmisivo que pueden dificultar el diagnóstico. Idealmente, según algunos autores, habría que «correr» un poco más, de modo que los niños con hipoacusia deberían tener adaptados sus audífonos a los tres meses y los implantes cocleares (cuando se considere necesario), como máximo entre los 6 y 9 meses. Es crítico que la intervención se realice en los primeros seis meses de vida para que los niños con hipoacusia congénita puedan alcanzar los hitos del lenguaje al mismo tiempo que sus pares normoyentes. Dado que está sobradamente demostrada la importancia de actuar cuanto antes con todo, nuestro papel consiste también en abordar estos temas con determinación cuando hablamos con las familias, especialmente cuando nos encontramos en tiempo «límite». En este sentido, podría decirse también, en palabras de Wolfe, que somos «constructores de cerebros». No es lo mismo hoy que mañana y no es lo mismo una sesión de rehabilitación auditiva a la semana que dos, o tres. En palabras de Carol Flexer, doctora en Audiología norteamericana de extraordinaria trayectoria profesional (la primera persona a la que escuché decir en una conferencia que «oímos con el cerebro») y autora de varias publicaciones sobre Audiología pediátrica, la pérdida auditiva es una «emergencia para el neurodesarrollo». En este sentido, las investigaciones mencionadas en el blog señalan que: — Las áreas cerebrales encargadas del lenguaje hablado se desarrollan durante el primer año de vida. — Hacia el final del primer año, cuando falta la estimulación auditiva, se produce una importante reducción de las sinapsis en las áreas auditivas del cerebro. La privación auditiva durante el primer o segundo año puede provocar cambios irreparables en las redes del lenguaje hablado. — Si los adultos que cuidan a los niños hablan de forma clara e inteligible, se desarrollan redes neuronales que optimizan las habilidades de lenguaje expresivo y lectura. En esta primera etapa tan esencial para el desarrollo, sin llegar a la saturación, podría decirse que «más es mejor», sin perder de vista el bien llamado «aprendizaje incidental», tan importante en este período, que se produce en situaciones no estructuradas de aprendizaje. Las familias tienen que conocer las claves para generar en la vida diaria entornos en los que este aprendizaje incidental pueda producirse y aprovechar al máximo estas oportunidades espontáneas de adquisición de conocimiento. Es vital que transmitamos a las familias la conexión que existe entre estas experiencias auditivas tempranas y el desarrollo del cerebro. Dice Wolfe que otro de nuestros sombreros (¡qué gran responsabilidad!), es ser catalizadores de sueños. De la misma forma que los buenos profesores son catalizadores de conocimiento cuando generan en sus alumnos la curiosidad o el interés por aprender, los audiólogos pediátricos somos catalizadores de sueños (de los niños y de sus familias), cuando favorecemos las condiciones para que alcancen un adecuado desarrollo del lenguaje comprensivo y expresivo. Según los interesantísimos estudios de Moeller y Tomblin (2015), nuestra responsabilidad como catalizadores de sueños es mucho mayor de lo que pensamos. Basta con leer sus conclusiones: — Los niños con pérdida auditiva de leve a severa/profunda corren el riesgo de sufrir un desarrollo del lenguaje insuficiente y la probabilidad aumenta cuando la hipoacusia es mayor y no está convenientemente equipada. — La adaptación de audífonos correctamente programados reduce el riesgo y brinda cierto grado de protección contra el retraso del lenguaje. Una mayor audibilidad con audífonos se asocia con mejores resultados en el lenguaje en edad preescolar. — Una proporción sustancial (más de la mitad) de los audífonos de los niños no se ajustan de manera óptima, lo que afecta negativamente a la audibilidad asistida. — La adaptación precoz de audífonos facilita mejores resultados en las primeras adquisiciones lingüísticas, pero los niños adecuadamente adaptados más tarde, presentan patrones de crecimiento acelerado en el lenguaje cuando dicha adaptación se lleva a efecto. La adaptación de audífonos correctamente programados brinda cierto grado de protección contra el retraso del lenguaje en edad preescolar. — El uso continuado de audífonos proporciona cierta protección contra el retraso del lenguaje y favorece el desarrollo auditivo. — Las dimensiones cualitativas de la intervención de los especialistas (audiólogos y logopedas) influyen en los resultados del lenguaje del niño. — Tanto el nivel de lenguaje receptivo como la audibilidad asistida influyen en las habilidades funcionales auditivas y de reconocimiento del habla de los niños. — Los niños con dificultades auditivas parecen tener un riesgo particular de sufrir retrasos en los aspectos estructurales, es decir, formales, del lenguaje. — La valoración fundamentada exclusivamente en puntuaciones normativas puede sobrestimar (yo diría que también subestimar) los resultados de los niños con dificultades auditivas. — Según las conclusiones de este estudio, los ajustes y prestaciones de la audibilidad asistida, el uso regular de los audífonos y las características del entorno lingüístico interactúan para moderar la influencia de la pérdida auditiva en los resultados de los niños. Es, por tanto, nuestra responsabilidad estudiar con detenimiento cada caso de hipoacusia infantil, valorar la adaptación protésica más adecuada, tanto en capacidad de amplificación como en formato y prestaciones, y utilizar todos los recursos a nuestro alcance para proporcionar una amplificación óptima: evaluación auditiva exhaustiva, tonal y verbal, método prescriptivo apropiado, medidas de la amplificación en oído real o en caja, valoración funcional de la ayuda proporcionada, seguimiento de la adaptación, etc. En lo relativo a nuestro papel en la adaptación, Wolfe hace referencia al cuarto y último de nuestros «sombreros»: el de coaches o mentores. No podemos eludir la enorme responsabilidad que tenemos a la hora de instruir a las familias sobre el adecuado uso de los audífonos. Son importantes las cuestiones prácticas de manejo y colocación, de limpieza, de cambio de pilas o recarga de baterías. También es conveniente orientarles sobre las ayudas técnicas de las que pueden disponer y que consideramos adecuadas en cada caso, así como de los procedimientos para acceder a ellas. Las familias tienen que conocer las claves para generar en la vida diaria entornos en los que el aprendizaje incidental pueda producirse y aprovechar al máximo estas oportunidades. Pero cuando Wolfe habla de mentores y coaches se refiere principalmente al compromiso de inculcar a los padres la absoluta necesidad de usar los audífonos de forma continuada y de generar, como hemos visto anteriormente, situaciones facilitadoras de aprendizaje. Señala la trascendencia de que los familiares hablen, canten, lean cuentos y jueguen con los niños desde el primer minuto, de que narren -como si fueran los comentaristas de un partido- las actividades cotidianas que realizan con ellos. Según sus propias palabras, el lenguaje hablado es el «nutriente» que mejor alimenta el desarrollo del cerebro, y hablar, cantar, leer y jugar son las mejores maneras de desarrollar los cerebros de los pequeños. Los audiólogos pediátricos somos catalizadores de sueños cuando favorecemos las condiciones para que estos niños alcancen un adecuado desarrollo del lenguaje comprensivo y expresivo. Una vez revisados todos estos aspectos, a nadie se le escapa que ser audiólogo pediátrico es una tarea compleja; no hay que tenerle miedo, pero hay que formarse bien y, a la vista de lo expuesto anteriormente, ser muy conscientes de lo que tenemos entre manos. Nuestros «sombreros» no solo son importantes para garantizar el desarrollo auditivo de los niños, sino también para abrirles las puertas a un futuro lleno de posibilidades, comunicación y calidad de vida. Este artículo es una adaptación personal de: https://audiologyblog.phonakpro.com/the-many-hats-pediatric-audiologists-must-wear/ Para saber más: Burigo, L. S. P., Quialheiro, A., de Paiva, K. M., dos Santos, T. V., Woide, L. K., Cigana, L. B., Massignani, J., & Haas, P. (2024). Hearing and Language Skills in Children Using Hearing Aids: Experimental Intervention Study. Journal of Personalized Medicine, 14(4), 372. https://doi.org/10.3390/jpm14040372 Moeller, M. P., Tomblin, J. B., & OCHL Collaboration (2015). Epilogue: Conclusions and Implications for Research and Practice. Ear and hearing, 36 Suppl 1(0 1), 92S–8S. https://doi.org/10.1097/AUD.0000000000000214. Sahli, a. s. (2024). Cochlear implantation in children with hearingloss. Current Research in Medicine and Health Sciences-2024, 57. Werker, J. F., & Hensch, T. K. (2015). Critical periods in speech perception: New directions. Annual Review of Psychology, 66, 173–196. https://doi.org/10.1146/annurev-psych-010814-015104 Yoshinaga-Itano C. (2003). From Screening to Early Identification and Intervention: DiscoveringPredictors to Successful Outcomes for ChildrenWith Significant Hearing Loss. Journal of deafstudies and deafeducation, 8(1), 11–30. https://doi.org/10.1093/deafed/8.1.11 Myriam GonzálezAudióloga / Audioprotesista CV autor: Licenciada en Pedagogía y Máster de Logopedia. Técnico Superior en Audiología Protésica.   Especializada en Audiología Infantil y Evaluación de los trastornos del PAC en RV Alfa Centros Auditivos.  

Auracast ya está aquí; ¿qué opinan los usuarios sobre la conectividad?

Aunque puede parecer increíble, ya hace algo más de diez años que convivimos con la conectividad en los audífonos, tal y como la entendemos en la actualidad. Simplificando mucho, el esfuerzo por mejorar la comunicación de los usuarios en ambientes ruidosos y de optimizar la relación señal/ruido viene ya de muy lejos, desde la década de los 80, con los sistemas FM y los bucles magnéticos. Ya en los primeros años 2000, algunos fabricantes lanzaron nuevos sistemas de conectividad mediante streamers o accesorios intermedios, hasta que los primeros audífonos con conectividad «directa» hicieron su aparición doce o trece años después.  La realidad es que estos nuevos sistemas de conectividad que irrumpieron en el mercado con grandes expectativas, han contribuido a mejorar de forma sensible la calidad de escucha de los usuarios, aunque no están exentos de inconvenientes. En primer lugar, es importante aclarar que no se trata de sistemas «Bluetooth». Para poder utilizar esta denominación, los fabricantes tendrían que someter sus accesorios a un exhaustivo proceso de certificación y cumplir con los estándares de la marca. Este es el motivo por el que cada fabricante ha desarrollado sus propios dispositivos que no son compatibles entre sí y es la razón por la que un audiólogo protésico que trabaje con varias marcas tiene que conocer los accesorios de cada una de ellas. Del mismo modo, un usuario que, por diversas circunstancias, es portador de audífonos de diferente marca o, incluso, de la misma marca pero diferente plataforma (esto último ha mejorado en los últimos años), puede encontrarse con problemas a la hora de adquirir un accesorio compatible con sus dos audífonos. Los nuevos sistemas de conectividad que irrumpieron en el mercado con grandes expectativas hace ya más de una década, han contribuido a mejorar de forma sensible la calidad de escucha de los usuarios, aunque no están exentos de inconvenientes. En lo relativo a la conectividad directa con los teléfonos móviles, tanto Apple como Google/Android crearon sus propios sistemas para comunicarse con audífonos (Mfi y ASHA, respectivamente), una iniciativa procedente de los fabricantes de telefonía móvil, responsables a su vez  de garantizar su funcionamiento y coherencia. A medio y largo plazo, la implementación de estos sistemas ha tenido sus inconvenientes; las actualizaciones de los sistemas operativos de los teléfonos sin una verificación adecuada de la conectividad a posteriori han provocado, no en pocas ocasiones, que los audífonos se «nieguen» a conectarse, con el consiguiente quebradero de cabeza de los audiólogos y la desesperación de los usuarios. La aparición de LE (LowEnergy) Audio como una versión universal de Bluetooth puede contribuir a aliviar sustancialmente estas dificultades. Esto no había sido posible hasta ahora porque la versión clásica de Bluetooth tenía demasiado consumo y demasiada latencia (retraso) en el audio, lo que condujo a los fabricantes de audífonos a crear sus propias versiones de conectividad. La generación de un estándar universal impuesto por la marca Bluetooth, mejorará exponencialmente el rendimiento y la consistencia de la comunicación, y supondrá un enorme beneficio tanto para usuarios como para audiólogos protésicos. En conectividad directa con los teléfonos móviles, tanto Apple como Google/Android han desarrollado sus propios sistemas para comunicarse con audífonos : Mfi y ASHA, respectivamente. Auracast encaja perfectamente en este concepto, y es conveniente aclarar en qué consiste el sistema para diferenciarlo de otros coexistentes. Como se ha mencionado, LE Audio es la última versión de Bluetooth para uso general, como llamadas y streaming. Auracast es una nueva versión de LE Audio, aunque se parece más a un sistema de transmisión de radio o una wifi de audio, ya que un número ilimitado de personas puede sintonizar una transmisión de Auracast a través de diferentes dispositivos (auriculares inalámbricos, audífonos, implantes, dispositivos óseos, etc.), y por tanto compartir el audio, algo absolutamente impensable con la tecnología precedente. Hemos oído hablar de Auracast desde hace unos tres años, pero parece que no llega nunca. En realidad, su instauración definitiva en el mercado es inminente (de hecho, ya existen dispositivos que cuentan con esta tecnología). Una de las razones por las que está resultando más compleja su generalización es que hay muchas partes implicadas con necesidades e intereses muy diversos. Por ejemplo, los fabricantes de auriculares tienen unas prioridades y los fabricantes de audífonos tienen otras, y es preciso llegar a un punto de encuentro. Además, Auracast implica la transmisión de audio a través de LE Audio, algo totalmente novedoso ya que previamente este canal solo se utilizaba para la transmisión de datos, precisamente para ahorrar energía. En los audífonos, por ejemplo LE Audio se utilizaba para el manejo de las apps, pero no para la transmisión de audio directa. Auracast se parece más a un sistema de transmisión de radio o una wifi de audio, ya que permite que un número ilimitado de personas pueda sintonizar una transmisión a través de diferentes dispositivos, algo impensable con la tecnología precedente. El proceso va avanzando notablemente. Es muy importante aclarar que LE Audio y Auracast son dos productos relacionados pero diferentes. Así, LE Audio es absolutamente imprescindible para Auracast, pero no a la inversa, por lo que puede haber un audífono o un auricular que sea compatible con LE Audio, pero no con Auracast. Todos los fabricantes van haciendo sus progresos en este sentido. Actualmente, los audífonos Nexia y Vivia de GN y los Jabra Enhance Pro, los Samsung Galaxy Buds 2 Pro y los auriculares SennheiserMomentum TWS4 son compatibles con LE Audio y Auracast, y quizá ya haya alguno más. Otros fabricantes cuentan con la compatibilidad e incorporarán esta tecnología mediante una actualización de software, como es el caso de las últimas plataformas de Signia, Oticon y Cochlear. Esta tendencia propiciará una progresiva evolución hacia el estándar universal y los sistemas independientes de transmisión de cada fabricante irán desapareciendo en favor de esta nueva tecnología más fácil y accesible para todos. Del mismo modo, los accesorios basados en Auracast, ya sean micrófonos remotos o accesorios de televisión, serán compatibles con todos los audífonos que incorporen esta tecnología, independientemente de la marca. LE Audio y Auracast son dos productos relacionados pero diferentes: LE Audio es absolutamente imprescindible para Auracast, pero no a la inversa, por lo que puede haber un audífono o un auricular que sea compatible con LE Audio, pero no con Auracast. La incorporación de Auracast en la vida de los usuarios dependerá en gran medida de los dispositivos y de los lugares que decidan ofrecerlo. En el ámbito personal, los usuarios de audífonos experimentarán Auracast por primera vez con la conexión a los dispositivos de televisión y los micrófonos remotos, y poco a poco los accesorios serán menos necesarios a medida que los televisores incorporen directamente la transmisión Auracast (algunos ya la tienen). En lo que respecta a la vida social y laboral, se avecinan igualmente muchos cambios relacionados con esta nueva tecnología. Así, por ejemplo, será posible mejorar la acústica de una sala de reuniones con un dispositivo Auracast, escuchar la transmisión de un comentarista deportivo en un bar con mucha gente, escuchar a los funcionarios de los organismos públicos cuando hablan detrás del mostrador, o recibir con mayor calidad el audio en el cine o en el teatro. En el ámbito personal, los usuarios de audífonos experimentarán Auracast por primera vez con la conexión a los dispositivos de televisión y los micrófonos remotos. Sabemos que el avance de esta tecnología es imparable y que sin duda la conectividad, como se ha mencionado al principio, ha supuesto una mejora considerable en la calidad de escucha de los usuarios de audífonos. Pero… ¿Qué opinan los propios usuarios al respecto? Parece obvio que conocer la opinión de los pacientes puede aportar una información de primer orden en la evolución de los nuevos estándares de transmisión de audio. Que la conectividad ha marcado un antes y un después en la evolución de la tecnología auditiva parece una afirmación incuestionable. El MarkeTrak de 2022, sitúa la tasa de satisfacción de los usuarios de audífonos con capacidad de transmisión diez puntos porcentuales por encima de la de los usuarios de audífonos convencionales. Del mismo modo, los usuarios valoraron la capacidad de transmisión como la tercera característica más impactante de su experiencia auditiva, por detrás de la recarga y del control de volumen. Los estudios realizados para valorar las bondades de la conectividad se han centrado en analizar la mejora en la comprensión del habla, pero han prestado menor atención a la calidad del sonido transmitido. Algunas investigaciones han analizado las diferencias entre fabricantes en términos de calidad de transmisión. No obstante, para tomar en consideración estos resultados, es importante tener en cuenta variables como el acoplador de oído, ya que se ha demostrado que la calidad de audición de la transmisión disminuye cuanto menos ocluido está el canal auditivo, es decir, cuanto más abierta es la adaptación, hasta el punto de que algunos usuarios de adaptación abierta optan por volver a sus sistemas «tradicionales» de escucha (como auriculares inalámbricos), para la recepción de llamada o la escucha directa de audio desde sus dispositivos móviles. Un reciente estudio sobre conectividad revela que un 35% de los usuarios de audífonos encuestados consideró que la transmisión era conveniente y práctica tanto para las llamadas, como para el acceso directo a audios. Se recibieron 1.479 encuestas contestadas. En primer lugar, se preguntó a los encuestados el tipo de adaptador que utilizaban en sus audífonos, presentándoles unas imágenes e invitándoles a señalar cuál de ellas se asemejaba más a su adaptador. En la encuesta, el 32% de los usuarios utilizaba acoplador abierto, otro 32% acoplador cerrado (micromolde) o doble, el 16% tulipa y el 20% restante otros tipos de adaptadores, definidos en el gráfico de resultados como «cerrados u otros». También se preguntó a los participantes, mediante una escala Likert de cinco puntos, su grado de satisfacción con la transmisión de sonido a sus audífonos. A este respecto, el 77% de los participantes manifestó estar «muy satisfecho» o «satisfecho». Los responsables del estudio señalaron que la pregunta relacionada con el grado de satisfacción se cruzó después con la de «tipo de acoplador» y no se encontraron diferencias significativas en el grado de satisfacción en función de esta variable, lo que parece indicar que los usuarios, a la hora de contestar, tomaron en consideración la funcionalidad más que la calidad del sonido. Cuando se preguntó a los encuestados sobre el mayor beneficio que percibían con la conectividad, mediante una pregunta abierta, los resultados arrojaron los siguientes datos: a) Conveniencia/practicidad: un 35% de los usuarios consideró, en primer lugar, que la transmisión era conveniente y práctica tanto para las llamadas, como para el acceso directo a audios. b) Escuchar mejor por teléfono: un 25% de los pacientes consideró como ventaja prioritaria que podía mejorar sensiblemente su comunicación en llamadas telefónicas. c) Privacidad: fue el siguiente beneficio mencionado, con un 15% de respuestas. Los pacientes mencionaron la ventaja que suponía escuchar llamadas telefónicas o la televisión sin molestar a los demás. d) Otros: con porcentajes entre el 4% y el 8%, los encuestados mencionaron beneficios como «escuchar mejor la televisión», «mejora de la calidad del sonido», «mejora de la relación señal/ruido» o «solución al problema de las llamadas perdidas». También se pidió a los participantes que indicaran qué tipo de contenido transmitían habitualmente a sus audífonos. Aquí, las llamadas telefónicas acapararon un 87% de las respuestas y el segundo uso más común fue la transmisión de contenido desde un Smartphone o tableta, con un 38%. Por último, se plantearon algunas cuestiones sobre la calidad del sonido durante la transmisión. Las respuestas fueron positivas, con adjetivos como «claro» o «completo» para el 61% de los encuestados. El 34% consideraron la transmisión como «metálica», «apagada» o «suave». El 5% opinaron que era «demasiado alto». Cuando se buscó profundizar en qué aspectos podrían ser mejorables en lo relativo a la transmisión, se recogieron pocas respuestas. No obstante, la mayoría de las contestaciones se centraron en una mayor naturalidad, mayor claridad y más graves. En conjunto, estos hallazgos sugieren que al menos la «claridad» y la plenitud proporcionada por una respuesta de graves son impulsores importantes de una experiencia de calidad de sonido positiva con la transmisión a audífonos. Aunque este estudio se realizó entre usuarios de audífonos de una sola marca, algunas de sus conclusiones podrían extrapolarse a los usuarios de audífonos en general y, sobre todo, podrían ser tenidas en cuenta ahora que el paisaje de la tecnología de la transmisión de audio parece renovarse. Parece claro que los pacientes perciben con entusiasmo el beneficio de la transmisión de audio, pero también es evidente que un considerable porcentaje de ellos percibe ciertas «deficiencias» en términos de calidad. Este es el desafío de Auracast: guiar a los usuarios hacia una nueva e inédita experiencia de transmisión auditiva. Referencias: Bellavia, A. (2024). 20Q: Auracastishere - whatyouneed to know. Audiology Online, Article 28985. Available at ww.audiologyonline.com Groth, J. y Mac Coy, D. (2023). What Do Owners of HearingAids that StreamThink of the Sound Quality ?Canadian Audiologist, 10 (2).

GN pone la primera piedra de su nueva sede en España, ubicada en el Parque Tecnológico de Leganés

Leganés – Madrid. 20 de marzo de 2026 La compañía refuerza su apuesta por el mercado español con una inversión superior a los 4 millones de euros en un edificio inteligente y sostenible que será centro de referencia en Europa. GN celebró ayer, 19 de marzo, el acto de puesta de la primera piedra de su futura sede en España, un nuevo edificio ubicado en la Avenida Juan Caramuel, en el Parque Tecnológico de Leganés, que marcará un nuevo hito en el desarrollo de la compañía en nuestro país. Con una inversión superior a los 4 millones de euros, el proyecto contempla la construcción de un edificio de 4.000 metros cuadrados, de los que aproximadamente la mitad se destinarán a fabricación. Las nuevas instalaciones integrarán, además, oficinas, departamento comercial, operaciones, ingeniería, calidad, formación y espacios concebidos para seguir reforzando la cercanía con los profesionales de la audición en España y Europa. La previsión es que la nueva sede entre en funcionamiento a lo largo de 2027. Una vez concluido, el nuevo edificio tendrá capacidad para acoger hasta 500 trabajadores y ha sido concebido como un espacio inteligente y sostenible, preparado para acompañar el crecimiento futuro de la compañía. Para Jose Luis Otero, General Manager del Sur de Europa y Brasil, “este día marca un hito en la compañía y representa nuestra voluntad de seguir creciendo, invirtiendo y estando cada vez más cerca de nuestros clientes, los profesionales de la audición, con más capacidad, más servicio y más cercanía”. [gallery size="large" link="none" columns="2" ids="30408,30409,30410,30411,30412,30413,30414,30415"] Julio García Adeva, Head Manufacturing para EMEA y Brasil de GN y una de las figuras clave en la gestación de este proyecto, subraya que “comienza una nueva era para GN en España, este proyecto es el resultado de muchos años de esfuerzo, conocimiento y pasión, y nace con la ambición de convertir estas instalaciones en un centro de excelencia productiva, tecnológica y de servicio, con vocación de referencia internacional”. Carlos García, Country Manager de GN, destaca que “este nuevo centro es una palanca para seguir mejorando nuestro servicio, ganar capacidad, estrechar aún más la relación con nuestros clientes y continuar creciendo con una propuesta cada vez más sólida para el sector”. Por su parte, Alfonso Ríos, Deputy General Manager del Sur de Europa y Brasil, señala que “cuando te rodeas de gente con tanto talento y tanta fuerza, el impacto se multiplica, y este proyecto refleja muy bien lo que somos como compañía, una organización unida, proactiva, cercana al cliente y con ambición de seguir siendo una referencia en nuestro sector”. Más allá de su dimensión empresarial e industrial, el acto de ayer tuvo también un marcado componente simbólico y emocional. Durante la ceremonia, empleados de distintas áreas y generaciones depositaron recuerdos de su trayectoria en GN en una cápsula del tiempo que quedó enterrada junto a la primera piedra del edificio, como testimonio del recorrido compartido y de la cultura de compañía que ha acompañado a la organización durante décadas. Con esta nueva sede, GN refuerza su compromiso con España, con los profesionales de la audición y con el desarrollo de un proyecto de largo recorrido, basado en la innovación, la excelencia operativa y la cercanía al mercado. El futuro centro de Leganés nace con la vocación de ser mucho más que un edificio: un motor de crecimiento, conocimiento, empleo y servicio para toda Europa.

Beltone impulsa el papel de la audiología en ópticas y refuerza su vínculo con el sector en ExpoÓptica 2026

IFEMA - Madrid. 17 abril de 2026 La compañía pone el foco en la especialización, la innovación y el futuro de la salud auditiva en un entorno profesional en evolución permanente. Beltone, marca de Grupo GN, ha reforzado su posicionamiento en ExpoÓptica 2026 como uno de los principales impulsores de la audiología dentro del entorno óptico, en un momento clave para la evolución del sector. La feria, celebrada en IFEMA Madrid, ha vuelto a reunir, en la edición de 2026, a un perfil de visitante cualificado y ha evidenciado el creciente protagonismo de la audiología como línea estratégica para las ópticas. Una propuesta experiencial para un mercado en transformación El stand de Beltone ha destacado por su planteamiento conceptual, articulado en torno a la idea de un viaje en barco como metáfora de un mercado en constante movimiento. Este enfoque ha permitido trasladar a los profesionales una propuesta clara para integrar la audiología en óptica con una estrategia definida. “Queríamos invitar a los ópticos a subirse a un proyecto con rumbo claro, en un entorno cambiante, y mostrarles que hay oportunidades reales de crecimiento”, explicaba Jezabel Bueno, responsable del proyecto de Beltone Ópticas, al término de la edición de 2026. La propuesta ha facilitado tanto el reencuentro con clientes como la generación de nuevas oportunidades, con un notable interés por parte de ópticas que ya trabajan la audiología o que valoran incorporarla. Beltone Ópticas crece como plataforma de desarrollo En el marco de la feria, Beltone ha mostrado la evolución de su proyecto Beltone Ópticas, que alcanza su cuarto año con una propuesta reforzada en formación, marketing y acompañamiento al profesional. El modelo incluye campañas personalizadas, herramientas de análisis de negocio y un programa formativo amplio orientado a implicar a todo el equipo en el desarrollo de la audiología dentro de la óptica. El objetivo es dotar al profesional de recursos que le permitan identificar oportunidades de crecimiento y convertir la audiología en una línea sólida dentro de su actividad. Innovación aplicada y valor para el profesional Desde el área comercial, Pilar García, directora de Ventas de Beltone en España, subraya que la compañía trabaja con una visión integral que combina presente y futuro. “Queremos que nuestros clientes sientan que están a la cabeza de la innovación, pero también que tienen un plan claro para hoy, con formación, herramientas clínicas y de venta que les permitan seguir creciendo”. Salud auditiva y cognición, el próximo gran reto José Luis Otero, director general de GN del sur de Europa y Brasil, ponía el acento, en sus conclusiones, en el futuro del sector, destacando la necesidad de avanzar en la relación entre audición y salud cognitiva. “Tenemos que dar el salto y empezar a trabajar los problemas cognitivos, ver el impacto que tienen y cómo podemos resolverlos a través de la mejora de la audición. Ese será el siguiente paso”, afirmaba. En este sentido, apuntaba a una evolución del propio sector hacia un enfoque más amplio, en el que la audición se integre dentro de una visión global de la salud. Una relación consolidada con el sector y con la feria La presencia de Beltone en ExpoÓptica se apoya en una trayectoria de más de tres décadas. “Desde 1992 estamos aquí. Es un placer compartir este espacio con el sector y mantener una relación tan estrecha con profesionales y compañeros”, destacaba Otero, subrayando el valor de la continuidad y la fidelidad como base de las relaciones construidas a lo largo del tiempo. Esa cercanía con el profesional sigue siendo uno de los pilares de la compañía. “Los audioprotesistas son fieles al servicio, a la relación y al conjunto de soluciones que les ofrecemos. El audífono es solo una parte. Hay que dar tecnología, formación, atención y acompañamiento. Eso es lo que hemos hecho siempre y lo que seguimos haciendo”, concluye.
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