PTN

02/06/2019 | Comparte:
Autor/a: Autor: Samuel García. Audioprotesista. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes y Lyceum Formación

PNT Protocolos normalizados de trabajo en el gabinete audiprotésico

El establecimiento de un adecuado protocolo de trabajo en el gabinete audioprotésico constituye una de las principales herramientas de la evaluación audiológica. Permite establecer un marco de actuación universal que aúna los resultados obtenidos por los distintos profesionales, permitiendo ser comparables y compartidos.

El diseño del protocolo de actuación viene condicionado e individualizado para cada paciente teniendo en cuenta factores muy diversos como la edad, el entorno social y el desarrollo cognitivo del sujeto.

La evaluación audiológica comprende un conjunto de pruebas que se desarrollan cronológicamente para la comprobación del estado audiológico del sujeto y debe perseguir tres objetivos fundamentales: confirmar o descartar la existencia de una posible hipoacusia, así como la determinación de su etiología, tipo y grado; evaluar la posibilidad de tratamiento médico o audioprotésico; y, finalmente, establecer los posibles pronósticos para cada una de las alternativas de tratamiento.

El punto de partida lo constituye la anamnesis. Consiste en la elaboración de un historial audiológico del paciente que permite recopilar información mediante la formulación de una batería de preguntas estandarizadas cerradas para personalizar el protocolo de trabajo y la rehabilitación audioprotésica. Las preguntas formuladas se agrupan en cuatro categorías.

1. Datos de filiación del paciente: identificación, edad, situación laboral y formación entre otros. También se le solicita la firma del «consentimiento informado» para dar cumplimiento a la normativa legal vigente.

2. Datos relativos al historial médico-clínico del paciente: incidiendo en la existencia de posibles tratamientos que interaccionen con la adaptación audiológica y asimismo, se recoge la motivación del paciente a la adaptación audiológica determinando si ha sido por su propia voluntad o impulsada por su entorno familiar.

3. Antecedentes personales: identificando posibles patologías que incidan en la adaptación.

4. Antecedentes familiares: al objeto de determinar la existencia de factores hereditarios que justifiquen la existencia de la patología auditiva.

Debemos tener en cuenta que tratándose de menores las preguntas se formularán a los padres y se requerirán todos los informes que permitan obtener datos clínicos de interés para la determinación de la pérdida auditiva.

Una vez realizada la anamnesis procederemos a la exploración funcional de la audición, mediante la realización de un conjunto de pruebas cuya ejecución se lleva a cabo cronológicamente, dirigidas a la detección y adaptación, en su caso, de la prótesis auditiva.

Tales pruebas son la inspección, palpación y otoscopia, para concluir con la realización de pruebas objetivas y subjetivas.

La inspección audiológica es una prueba visual que permite constatar o excluir evidencias de patologías en la parte externa del pabellón auditivo mediante la comparación de ambos pabellones. Con su realización se persigue la determinación entre otros de los siguientes aspectos: la existencia de posibles variaciones morfológicas del pabellón auricular o descartar probables patologías tales como tumores, heridas, eccemas o la presencia de apéndices periauriculares.

La palpación se dirige a localizar la existencia de posibles puntos dolorosos en el paciente para determinar zonas de inflamación o eritematosas.

La otoscopia es una de las pruebas más relevantes desde el punto de vista audioprotésico ya que nos permite explorar el CAE, tímpano y oído medio para descartar la existencia de patologías o cuerpos extraños.

Para su ejecución debemos seleccionar el tamaño del espéculo en función del diámetro del CAE, variando su realización según se trate de niños o adultos. .Debemos advertir al paciente de la necesidad de inmovilizar la cabeza o, cuando se trate de niños, asegurarnos de que los padres o un auxiliar sujeten su cabeza a lo largo de la prueba.

En los adultos se debe traccionar de la oreja hacia arriba y hacia atrás, en cambio en niños debemos hacerlo hacia abajo y hacia atrás.

Seguidamente, el audiólogo introducirá suavemente el espéculo en el CAE tomando como punto de apoyo de la mano en la que se porta el otoscopio la parte del pómulo, y de la mano que tracciona la mastoides.

La correcta ejecución de la prueba y la integridad de la membrana timpánica nos permite visualizar la existencia del triángulo luminoso que es el reflejo de la luz generada por el otoscopio producido en el cuadrante anteroinferior de la membrana timpánica.

Con los datos obtenidos en la anamnesis y los resultados de las pruebas preliminares anteriormente realizadas obtenemos un primer pronóstico audioprotésico que nos permite avanzar en la exploración audiológica, para lo cual la determinación del protocolo de trabajo varía en función de la etiología de la pérdida, edad del paciente y su desarrollo cognitivo.

Las siguientes pruebas que configuran el protocolo de actuación en el gabinete se clasifican en objetivas y subjetivas, según se realizan con o sin la colaboración del paciente respectivamente.

Dentro de las pruebas objetivas se incluyen la impedanciometría, los potenciales evocados auditivos y las otoemisiones acústicas, si bien estas dos últimas se realizan en el ámbito hospitalario.

La impedanciometría es una prueba objetiva dirigida a valorar el estado del oído medio, basada en la resistencia del sonido en el sistema auditivo periférico. Contribuye al diagnóstico de las hipoacusias de transmisión a través de la timpanometría y las pruebas de función tubárica, y también de las hipoacusias neurosensoriales, mediante el estudio del reflejo ipsi y contralateralmente.

Cada una de las curvas que nos aporta la impendaciometría corresponde a una respuesta normalizada de la caja timpánica o, contrariamente, a una curva patológica si está afectada por la presión del oído medio debido a una inflamación o a líquido en la caja timpánica.

Esta prueba no excluye la existencia de una patología coclear o retrococlear, pero nos aporta un diagnóstico temporal hasta su corrección por un tratamiento médico que permita su normalización.

Las otoemisiones acústicas son una prueba objetiva consistente en la evaluación de la cóclea y dirigida a la determinación de la actividad contráctil de las CCE, que al cambiar de tamaño aumentan a su vez el tamaño de la membrana basilar incrementando la señal y logrando que las CCI perciban los sonidos de baja intensidad.

La otoemisiones se clasifican en dos grandes categorías: Otoemisiones acústicas espontáneas y Otoemisiones acústicas provocadas. La ejecución de esta prueba se lleva a cabo fundamentalmente en el cribado auditivo neonatal para descartar la existencia de patologías cocleares del oído interno dentro de las 48 primeras horas de vida del recién nacido.

Los potenciales evocados auditivos son una prueba de registro de la actividad eléctrica ligada al nervio auditivo, al estimular el oído a distintas frecuencias e intensidades, clasificándose según su latencia en corta, media y larga.

Podemos distinguir dos grandes categorías:

 Potenciales Evocados Auditivos de Tronco Cerebral (PEATC), representan los cambios del potencial eléctrico en las estructuras neurales de la vía auditiva hasta la cóclea.

Potenciales Evocados Auditivos de Estado Estable (PEAee), son respuestas periódicas producidas por estímulos clicks, tonos o ruidos de amplitud o frecuencia modulada. La principal ampliación de los potenciales evocados es la estimulación de los umbrales auditivos en bebés y niños.

Finalizada la ejecución de las pruebas objetivas, la evaluación audiológica protésica concluye con la realización de las pruebas subjetivas que requieren de la colaboración del sujeto explorado y se dirigen a la determinación de la valoración de la sensibilidad auditiva, del rango dinámico de audición y de la discriminación frecuencial.

La sensibilidad auditiva se obtiene del umbral de audición, tanto para detectarla como para tolerarla, es decir, la audiometría tonal liminar busca hallar el umbral mínimo auditivo frecuencialmente.

El umbral máximo auditivo determina la máxima tolerancia a la intensidad que el sujeto puede soportar frecuencialmente.

El rango dinámico de audición es la diferencia entre el umbral mínimo y máximo de audición anteriormente mencionados.

Finalmente, la discriminación frecuencial se basa en la capacidad de diferenciación del paciente de las distintas frecuencias que se le presentan.

Las principales pruebas subjetivas son: 

Audiometría tonal liminar, dirigida a la determinación del limen, es decir, la mínima intensidad sonora para cada frecuencia que el oído del paciente es capaz de percibir.

Se realiza por vía área y por vía ósea presentando al paciente tonos puros a distintas intensidades para cada una de las frecuencias seleccionadas.

Por vía área se colocarán al paciente unos cascos o auriculares, supraurales en adultos y auriculares de inserción en niños, mientras que cuando es por vía ósea se utilizará una diadema ósea para ambos.

En cuanto a la audiometría infantil, el establecimiento de un protocolo de trabajo en niños debe partir del informe médico del especialista tras la realización del screening neonatal.

A partir del diagnóstico médico, el audiólogo determinará las pruebas a realizar según la edad cronológica del niño y el momento de adquisición del lenguaje. Tales pruebas se centran en la determinación del umbral mínimo auditivo y se trata de pruebas conductuales dirigidas a la evaluación de la audición funcional del niño, adaptando su ejecución a la edad madurativa del menor para obtener información sobre la audición en el más amplio número de frecuencias en cada oído.

Estas pruebas fundamentalmente son la audiometría por observación de la conducta y la estimulación con sonidos del habla con especificidad frecuencial.

Audiometría supraliminar, es una prueba dirigida al diagnóstico del reclutamiento, de la fatiga auditiva y la adaptación, empleando estímulos sonoros superiores al umbral auditivo.El estudio del reclutamiento se dirige a determinar la existencia de una hipersensibilidad auditiva que se manifiesta como un estrechamiento del campo auditivo dinámico que se produce cuando el paciente percibe una mayor sensación sonora que un oído normal para la misma intensidad.

La fatiga auditiva se produce como consecuencia de la exposición del oído a ruidos de alta intensidad y deriva en un aumento del umbral de audición de unos 20 dB, volviendo a los umbrales normales en un breve plazo de tiempo, salvo que la exposición sea continua y produzca una lesión en las CCE de manera irreversible.

Finalmente, la adaptación auditiva se produce a sonidos de intensidad sobre el umbral hallado y se estudia a través de la prueba de «Tone Decay de Cahart» o prueba de deterioro de umbral tonal

.• La audiometría verbal es una prueba subjetiva cuya finalidad es valorar la inteligibilidad de la palabra y las funciones auditivas superiores. Se puede realizar en campo libre en la cabina, por vía ósea con la diadema y el vibrador o por vía aérea con auriculares de forma mono y biaural, y con o sin apoyo de lectura labial, para valorar la reeducación en sorderas graves.

Para evaluar el nivel de comprensión se realizan principalmente las siguientes pruebas: «umbral de detección verbal», que es la intensidad a la que el paciente percibe la voz, aunque no entienda el significado de lo que escucha; «umbral de recepción verbal», que es la mínima intensidad a la que reconoce la palabra; y «test de discriminación», que permite valorar la capacidad del paciente para diferenciar y reconocer los fonemas de la lengua.

Acufenometría es la prueba dirigida a la medición de los acúfenos, un ruido subjetivo percibido por el paciente como resultado de la actividad del SNC en ausencia de fuente sonora que active las células ciliadas de la cóclea. La prueba consiste en encontrar un tono generalmente puro que se aproxime a la frecuencia del acúfeno percibido por el paciente.

Realizada la batería de pruebas objetivas y subjetivas concluye la fase de evaluación audiológica, procediéndose a la selección y adaptación de la prótesis auditiva más adecuada según los resultados obtenidos y a la valoración del rendimiento alcanzado.

Imagen por cortesía de FORMALABS

El protocolo de adaptación protésica consta de las siguientes etapas:

1. Selección de la prótesis auditiva más adecuada teniendo en cuenta, entre otros, los siguientes aspectos: la edad, la destreza, las preferencias estéticas del paciente, el rango de adaptación de la prótesis y las patologías que nos indiquen el uso de una vía u otra de adaptación.

2. Toma de impresión y obtención de moldes o carcasas a medida.

3. Designación del método prescriptivo que determine la ganancia y la salida máxima de la prótesis.

4. Verificación del dispositivo electroacústico adaptado.

5. Adaptación de la prótesis y determinación de una agenda de seguimiento para el control y supervisión de la eficacia del audífono.

6. Instrucciones básicas de uso y mantenimiento de la prótesis.

7. Entrega al paciente de la documentación e información.

El protocolo de trabajo en el gabinete concluye con la verificación de la adaptación protésica que se realiza principalmente a través de dos tipos de pruebas.

1. Determinación de la ganancia funcional de la prótesis auditiva, que consiste en la comprobación en campo libre con los audífonos de la ganancia tonal y verbal de la prótesis adaptada, verificando los valores obtenidos y el rendimiento satisfactorio de la misma.

2. Medidas REM o medidas en oído real mediante sonda microfónica, que son un conjunto de pruebas para constatar que los resultados de amplificación han sido alcanzados y determinar los beneficios de los diferentes algoritmos en el oído real del paciente.

Samuel García
Audioprotesista
Técnico Superior en Audiología Protésica.
Director técnico en Centro Audiológico Recoletos.
Profesor y Jefe de Estudios de Audiología
en el Centro Integrado FP Lyceum Formación.
Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes.
http://www.lyceumformacion.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

Beltone impulsa el papel de la audiología en ópticas y refuerza su vínculo con el sector en ExpoÓptica 2026

IFEMA - Madrid. 17 abril de 2026 La compañía pone el foco en la especialización, la innovación y el futuro de la salud auditiva en un entorno profesional en evolución permanente. Beltone, marca de Grupo GN, ha reforzado su posicionamiento en ExpoÓptica 2026 como uno de los principales impulsores de la audiología dentro del entorno óptico, en un momento clave para la evolución del sector. La feria, celebrada en IFEMA Madrid, ha vuelto a reunir, en la edición de 2026, a un perfil de visitante cualificado y ha evidenciado el creciente protagonismo de la audiología como línea estratégica para las ópticas. Una propuesta experiencial para un mercado en transformación El stand de Beltone ha destacado por su planteamiento conceptual, articulado en torno a la idea de un viaje en barco como metáfora de un mercado en constante movimiento. Este enfoque ha permitido trasladar a los profesionales una propuesta clara para integrar la audiología en óptica con una estrategia definida. “Queríamos invitar a los ópticos a subirse a un proyecto con rumbo claro, en un entorno cambiante, y mostrarles que hay oportunidades reales de crecimiento”, explicaba Jezabel Bueno, responsable del proyecto de Beltone Ópticas, al término de la edición de 2026. La propuesta ha facilitado tanto el reencuentro con clientes como la generación de nuevas oportunidades, con un notable interés por parte de ópticas que ya trabajan la audiología o que valoran incorporarla. Beltone Ópticas crece como plataforma de desarrollo En el marco de la feria, Beltone ha mostrado la evolución de su proyecto Beltone Ópticas, que alcanza su cuarto año con una propuesta reforzada en formación, marketing y acompañamiento al profesional. El modelo incluye campañas personalizadas, herramientas de análisis de negocio y un programa formativo amplio orientado a implicar a todo el equipo en el desarrollo de la audiología dentro de la óptica. El objetivo es dotar al profesional de recursos que le permitan identificar oportunidades de crecimiento y convertir la audiología en una línea sólida dentro de su actividad. Innovación aplicada y valor para el profesional Desde el área comercial, Pilar García, directora de Ventas de Beltone en España, subraya que la compañía trabaja con una visión integral que combina presente y futuro. “Queremos que nuestros clientes sientan que están a la cabeza de la innovación, pero también que tienen un plan claro para hoy, con formación, herramientas clínicas y de venta que les permitan seguir creciendo”. Salud auditiva y cognición, el próximo gran reto José Luis Otero, director general de GN del sur de Europa y Brasil, ponía el acento, en sus conclusiones, en el futuro del sector, destacando la necesidad de avanzar en la relación entre audición y salud cognitiva. “Tenemos que dar el salto y empezar a trabajar los problemas cognitivos, ver el impacto que tienen y cómo podemos resolverlos a través de la mejora de la audición. Ese será el siguiente paso”, afirmaba. En este sentido, apuntaba a una evolución del propio sector hacia un enfoque más amplio, en el que la audición se integre dentro de una visión global de la salud. Una relación consolidada con el sector y con la feria La presencia de Beltone en ExpoÓptica se apoya en una trayectoria de más de tres décadas. “Desde 1992 estamos aquí. Es un placer compartir este espacio con el sector y mantener una relación tan estrecha con profesionales y compañeros”, destacaba Otero, subrayando el valor de la continuidad y la fidelidad como base de las relaciones construidas a lo largo del tiempo. Esa cercanía con el profesional sigue siendo uno de los pilares de la compañía. “Los audioprotesistas son fieles al servicio, a la relación y al conjunto de soluciones que les ofrecemos. El audífono es solo una parte. Hay que dar tecnología, formación, atención y acompañamiento. Eso es lo que hemos hecho siempre y lo que seguimos haciendo”, concluye.

Cómo abordar la rehabilitación de la hipoacusia generada por el AVD

El acueducto vestibular dilatado (AVD) es una anomalía del oído interno que puede afectar tanto a la audición como al equilibrio. Está encuadrada dentro de las hipoacusias neurosensoriales, en el grupo de alteraciones cocleovestibulares. Conocer sus características clínicas y audiológicas es clave para ofrecer rehabilitaciones auditivas adecuadas y una atención centrada en el paciente, como se ha tratado en otros artículos de esta misma revista. Este artículo explora esta condición y revisa las recomendaciones basadas en la literatura científica para la adaptación de audífonos y el seguimiento de los pacientes. El AVD es la malformación del oído interno más frecuente asociada con hipoacusia neurosensorial (entre un 5% y un 15%). Fue descrito por primera vez en 1791 por Carlo Mondini durante una disección del hueso temporal. Sin embargo, no fue hasta 1969 que Valvassori relacionó estas malformaciones con síntomas similares a los del síndrome de Ménière 1. En 1978, Valvassori y Clemis definieron formalmente el AVD tras revisar 3,700 estudios de tomografía y establecieron que un acueducto vestibular se considerará dilatado cuando su diámetro supere 1,5 mm. En adultos, el diámetro puede oscilar entre 1,5 mm y 8 mm, siendo el promedio de 4 mm. Aunque algunos estudios utilizan criterios diferentes, la definición de Valvassori y Clemis sigue siendo la más aceptada en la actualidad. El acueducto vestibular dilatado se diagnostica principalmente mediante técnicas de imagen, como la tomografía computarizada y la resonancia magnética. Antes de continuar y para evitar posibles confusiones, cabe destacar que aunque  Mondini fue el primero en describir estructuras relacionadas con el acueducto vestibular dilatado, la condición que se conoce como displasia de Mondini  hace referencia a una malformación de la cóclea, caracterizada por encontrarse una vuelta y media en lugar de dos vueltas y media, y un saco endolinfático bulboso, junto con otras posibles anomalías del oído interno. Es importante destacar que la displasia de Mondini y el acueducto vestibular dilatado (EVA) no son lo mismo, aunque en algunos pacientes con Mondini también puede presentarse EVA. Esta distinción ayudará a evitar confusiones al interpretar diagnósticos y al planificar la rehabilitación auditiva. EL AVD se diagnostica principalmente mediante técnicas de imagen, como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM). La TC permite visualizar el acueducto vestibular, mientras que la RM muestra el conducto endolinfático y el saco endolinfático. El AVD suele afectar a ambos oídos con mayor frecuencia que a uno solo y es ligeramente más común en mujeres que en hombres, y puede presentarse de forma aislada o asociarse a trastornos genéticos. Hoy en día, las pruebas de imagen están incluidas en los estudios que se realizan cuando se detectan niños con pérdida auditiva y gracias a esto se ha descubierto que el AVD es la malformación del oído interno que con más frecuencia se encuentra en estas imágenes, aunque en el 40% de los casos aparece junto con otras malformaciones 1. El AVD suele afectar a ambos oídos con mayor frecuencia que a uno solo y es ligeramente más común en mujeres que en hombres. Puede presentarse de forma aislada o asociarse a trastornos genéticos como el síndrome de Pendred, que provoca problemas tiroideos y bocio, así como a otros síndromes como CHARGE o Branquio-oto-renal (BOR). Los síntomas que podemos encontrar asociados con el AVD pueden ser auditivos y vestibulares. Incluyen no superar el cribado auditivo, menor respuesta a los sonidos en la vida diaria, retraso o dificultades en el desarrollo del habla y el lenguaje, así como problemas para oír, que en algunos casos aparecen tras golpes en la cabeza. Respecto a los síntomas vestibulares, es frecuente que haya retraso para empezar a andar, episodios de vértigo de duración variable y/o sensación persistente de desequilibrio. Las pruebas para evaluar la función auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado (AVD), no difieren de las normales, siendo recomendable que se lleve a cabo una impedanciometría para comprobar la movilidad del tímpano y la presión del oído medio. En contexto clínico también incluyen emisiones otoacústicas (OAE), que verifican la función de las células ciliadas externas de la cóclea, y potenciales evocados vestibulares (VEMP), para valorar la función del sistema vestibular. Esta batería permite diferenciar entre problemas del oído medio y del oído interno, y proporciona información clave para el manejo clínico y la planificación de audífonos o implantes cocleares. No obstante, una vez que se conoce la condición, puede eludirse la medición de los reflejos teniendo en cuenta que pueden generar molestias vestibulares. Con relación al tipo de pérdida, la pérdida auditiva asociada al AVD puede presentarse como conductiva, neurosensorial o mixta, predominando el componente conductivo o mixto en las bajas frecuencias (250–1000 Hz) y el neurosensorial en las frecuencias altas. Si tenemos en cuenta las características del perfil audiométrico, los más frecuentes son tres: curva con caída en agudos y graves normales o más conservados, curva plana o el perfil conocido como «cookie-bite inverso», en el que la audición es peor en las frecuencias bajas y altas, pero se conserva relativamente mejor en las frecuencias medias. La severidad de la hipoacusia asociada al AVD es muy variable, y puede manifestarse desde leve hasta profunda. Una particularidad en esta condición es su evolución, pudiendo permanecer estable o progresar de forma gradual o súbita a lo largo del tiempo. Diferentes estudios, como el de Gopen et al.2, concluyen que entre el 60% y el 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico, mientras que solo el 30–40 % se mantiene estable a lo largo de este período. En este sentido, es muy importante entender que en el AVD puede aumentar el riesgo de un descenso súbito en la audición por factores como traumatismos craneales, cambios de presión, fiebre alta, exposición a ruidos intensos o infecciones respiratorias, aunque no siempre ocurre, especialmente en el caso de los traumatismos si estos son leves. Alrededor del 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico. Los pacientes que han tenido fluctuaciones previas en la audición son más susceptibles de que ocurran nuevos episodios de pérdida. El tamaño del acueducto vestibular y del saco endolinfático no permite predecir cómo evolucionará la pérdida auditiva, aunque algunos estudios sugieren que los acueductos más grandes podrían asociarse a un mayor riesgo de empeoramiento progresivo. Es importante que los audiólogos conozcan que, a medida que progresa la pérdida auditiva, la capacidad de reconocer palabras suele disminuir, y que esta dificultad en la discriminación puede ser mayor a la esperada en comparación con otras hipoacusias con similar componente conductivo o mixto de origen en el oído medio y no coclear. Según las conclusiones de Wolf 1, no existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Se han utilizado procedimientos como el «Shunt», consistente en drenar o derivar el exceso de líquido del saco endolinfático, la oclusión o el uso de corticosteroides, si bien no se han mostrado eficaces y en algunos casos, pueden empeorar la audición. Por ello, el manejo se centra en los síntomas y en mejorar la comunicación del paciente mediante audífonos, implantes cocleares, sistemas FM y estrategias de apoyo a la comunicación, como la ubicación preferencial en el aula y medidas que favorezcan la lectura labial. No existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Como se ha dicho unas líneas más arriba, la pérdida auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado puede ser conductiva, mixta o sensorioneural, y su evolución varía: puede mantenerse estable, fluctuar o empeorar de manera súbita. Es por ello muy importante ante este diagnóstico, utilizar todas las herramientas clínicas disponibles para poder diferenciar componentes conductivos de origen coclear de los relacionados con el oído medio. La vigilancia continua de la audición, el rendimiento de los audífonos y la programación de implantes cocleares es esencial cuando hay fluctuaciones. Además, dado que el EVA puede tener un componente genético, se recomienda también evaluar a otros miembros de la familia. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante el feedback del paciente. En referencia a la programación de los audífonos, no existe una regla estricta sobre si usar los umbrales óseos o tratar la adaptación como pérdida neurosensorial, a pesar del eventual GAP. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante retroalimentación y cuestionarios de validación al paciente, comprobaciones electroacústicas o pruebas verbales en cabina, ajustando la programación según la respuesta funcional del paciente. Por ello, en nuestra práctica, la rehabilitación de la hipoacusia generada por un AVD sugiere contemplar los siguientes aspectos: 1. Asesoramiento y educación familiar como un aspecto clave. • Informar a pacientes y familias sobre actividades que deben evitarse para prevenir la progresión de la pérdida auditiva, como deportes de contacto, golpes en la cabeza o cambios bruscos de presión. •  Explicar la naturaleza fluctuante de la EVA y la importancia del uso constante del audífono. 2. Plan de revisiones y seguimiento flexible. •  Establecer un calendario de controles auditivos que pueda adaptarse a las fluctuaciones auditivas del paciente. •  Permitir evaluaciones anticipadas si se detectan cambios en la audición entre citas programadas. •  Registrar las observaciones de la familia o del paciente sobre la audición y el comportamiento comunicativo para optimizar ajustes. 3. Selección de dispositivos versátiles dada la posibilidad de progresión. •  Elegir audífonos que permitan la modificación flexible de la ganancia (audífonos Rite con diferentes potencias de auricular) a cambios en la audición, evitando usar de entrada una ganancia muy alta que pueda ser perjudicial. •  Informar y formar a los pacientes para que puedan utilizar accesorios de conectividad y aplicaciones como apoyo en el manejo de las fluctuaciones. 4. Programación conservadora de la Máxima Presión de Salida (MPO). •  Ajustar la MPO con precaución debido a los posibles síntomas vestibulares asociados con AVD, evitando molestias y sobrecarga auditiva. 5. Diferenciación de causas de fluctuaciones. •  Considerar que a los síntomas producidos por el AVD pueden sumarse otros problemas típicos de oído medio (mucosidad, infecciones, tapones de cerumen). •  Realizar pruebas como timpanometría para diferenciar si la fluctuación se debe al AVD o a condiciones del oído medio. 6.  Ajustes de ventilación (venting). •  Tras seleccionar la ventilación según las características de la pérdida auditiva, es fundamental su verificación objetiva mediante mediciones en oído real (REM), asegurando que no se genere presión sonora inesperada. 7. Programación basada en pérdida neurosensorial. •  Aunque pueda existir un componente conductivo, se recomienda programar los audífonos considerando la pérdida neurosensorial, ajustando según la respuesta del paciente y las evaluaciones de desempeño auditivo. Puede ocurrir que en este tipo de condición finalmente sea necesario un implante coclear. En cuanto al resultado de esta intervención,  los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados 3 si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En adultos, la duración del uso previo de audífonos puede influir en el rendimiento posoperatorio, afectando la adaptación y aprovechamiento del implante. Los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En conclusión, el conocimiento del Síndrome del Acueducto Vestibular Dilatado y la atención a las consideraciones clínicas asociadas es fundamental para un manejo adecuado de la rehabilitación auditiva de esta población, permitiendo abordar con confianza una patología no siempre bien conocida, así como tomar decisiones más precisas. Referencias: 1 Wolf, J. (s.f.). Advanced management of complex cases: Enlarged Vestibular Aqueduct. Audiology Online. https://www.audiologyonline.com 2 Gopen Q, Zhou G, Whittemore K, Kenna M. Enlarged vestibular aqueduct: review of controversial aspects. Laryngoscope. 2011 Sep;121(9):1971-8. doi: 10.1002/lary.22083. Epub 2011 Aug 16. PMID: 22024854. 3 Hura, N., Stewart, M., & Walsh, J. (2020). Progression of hearing loss and cochlear implantation in large vestibular aqueduct syndrome. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 135, 110133. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2020.110133

GN pone la primera piedra de su nueva sede en España, ubicada en el Parque Tecnológico de Leganés

Leganés – Madrid. 20 de marzo de 2026 La compañía refuerza su apuesta por el mercado español con una inversión superior a los 4 millones de euros en un edificio inteligente y sostenible que será centro de referencia en Europa. GN celebró ayer, 19 de marzo, el acto de puesta de la primera piedra de su futura sede en España, un nuevo edificio ubicado en la Avenida Juan Caramuel, en el Parque Tecnológico de Leganés, que marcará un nuevo hito en el desarrollo de la compañía en nuestro país. Con una inversión superior a los 4 millones de euros, el proyecto contempla la construcción de un edificio de 4.000 metros cuadrados, de los que aproximadamente la mitad se destinarán a fabricación. Las nuevas instalaciones integrarán, además, oficinas, departamento comercial, operaciones, ingeniería, calidad, formación y espacios concebidos para seguir reforzando la cercanía con los profesionales de la audición en España y Europa. La previsión es que la nueva sede entre en funcionamiento a lo largo de 2027. Una vez concluido, el nuevo edificio tendrá capacidad para acoger hasta 500 trabajadores y ha sido concebido como un espacio inteligente y sostenible, preparado para acompañar el crecimiento futuro de la compañía. Para Jose Luis Otero, General Manager del Sur de Europa y Brasil, “este día marca un hito en la compañía y representa nuestra voluntad de seguir creciendo, invirtiendo y estando cada vez más cerca de nuestros clientes, los profesionales de la audición, con más capacidad, más servicio y más cercanía”. [gallery size="large" link="none" columns="2" ids="30408,30409,30410,30411,30412,30413,30414,30415"] Julio García Adeva, Head Manufacturing para EMEA y Brasil de GN y una de las figuras clave en la gestación de este proyecto, subraya que “comienza una nueva era para GN en España, este proyecto es el resultado de muchos años de esfuerzo, conocimiento y pasión, y nace con la ambición de convertir estas instalaciones en un centro de excelencia productiva, tecnológica y de servicio, con vocación de referencia internacional”. Carlos García, Country Manager de GN, destaca que “este nuevo centro es una palanca para seguir mejorando nuestro servicio, ganar capacidad, estrechar aún más la relación con nuestros clientes y continuar creciendo con una propuesta cada vez más sólida para el sector”. Por su parte, Alfonso Ríos, Deputy General Manager del Sur de Europa y Brasil, señala que “cuando te rodeas de gente con tanto talento y tanta fuerza, el impacto se multiplica, y este proyecto refleja muy bien lo que somos como compañía, una organización unida, proactiva, cercana al cliente y con ambición de seguir siendo una referencia en nuestro sector”. Más allá de su dimensión empresarial e industrial, el acto de ayer tuvo también un marcado componente simbólico y emocional. Durante la ceremonia, empleados de distintas áreas y generaciones depositaron recuerdos de su trayectoria en GN en una cápsula del tiempo que quedó enterrada junto a la primera piedra del edificio, como testimonio del recorrido compartido y de la cultura de compañía que ha acompañado a la organización durante décadas. Con esta nueva sede, GN refuerza su compromiso con España, con los profesionales de la audición y con el desarrollo de un proyecto de largo recorrido, basado en la innovación, la excelencia operativa y la cercanía al mercado. El futuro centro de Leganés nace con la vocación de ser mucho más que un edificio: un motor de crecimiento, conocimiento, empleo y servicio para toda Europa.

Beltone refuerza su compromiso con la audiología en ópticas durante ExpoÓptica 2026

Madrid. 8 de abril de 2026 La compañía participa en el principal encuentro del sector para impulsar el desarrollo de la audiología como línea estratégica de crecimiento sanitario y empresarial. Beltone participa un año más en ExpoÓptica 2026, el principal encuentro profesional del sector óptico y audiológico en España, que se celebra del 9 al 11 de abril en IFEMA Madrid (pabellón 10, stand E12). Con motivo de esta edición, la compañía presentará un espacio expositivo orientado a la experiencia directa con la innovación, donde los asistentes podrán interactuar con las soluciones tecnológicas y conocer de primera mano su aplicación práctica en el ámbito audiológico. Ubicación: Stand Beltone. Pabellón 10 | 10E12 Horario: De 10:00 a 20:00 Entre los principales contenidos del stand destacan: Novedades de producto Presentación de las últimas innovaciones y del portfolio completo de soluciones auditivas de Beltone. Experiencia SAR 01 Espacio diseñado para la demostración práctica de la tecnología auditiva en condiciones reales de escucha. Nueva imagen Beltone Ópticas Evolución de la identidad orientada a reforzar la integración de la audiología en el entorno óptico y mejorar la conexión con el profesional. Con esta presencia, Beltone reafirma su compromiso con el desarrollo de la audiología dentro de las ópticas, una línea de actividad en crecimiento que combina impacto sanitario y oportunidad empresarial para los profesionales del sector. En un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de los problemas auditivos, la audiología se consolida como un servicio con elevado potencial. Las ópticas, gracias a su proximidad, capilaridad y relación de confianza con el cliente, se sitúan en una posición estratégica para integrar esta disciplina en su propuesta de valor. Según datos del estudio EuroTrak, cerca del 30 % de las ópticas españolas ya ofrecen servicios de audiología, una tendencia al alza que refleja la evolución del sector hacia un modelo de atención más integral, en el que visión y audición se abordan de forma conjunta. En este contexto, Beltone se posiciona como aliado de los profesionales, facilitando la incorporación y el desarrollo de la audiología mediante soluciones, herramientas y programas de apoyo orientados a garantizar la calidad asistencial, la sostenibilidad del negocio y una experiencia óptima para el paciente. Durante la feria, la compañía centrará su actividad en la generación de conocimiento, la resolución de consultas y el fomento del intercambio profesional en torno al desarrollo de esta área dentro de los establecimientos ópticos. Con su participación en ExpoÓptica, Beltone consolida su papel como partner estratégico del sector óptico, impulsando la evolución hacia modelos más completos de atención sanitaria y contribuyendo a mejorar el acceso de la población a soluciones auditivas de calidad.
Carrito de compra
Resumen de privacidad

Puedes obtener más información sobre el uso de cookies y tus derechos consulta nuestra Política de Cookies.