Rehabilitación auditiva

22/12/2022 | Comparte:
Autor/a: Lidia Rosselló

Faq’s #25

El papel del audiólogo en la orientación de las familias con niños hipoacúsicos ha cambiado sustancialmente con la detección precoz. El éxito en la rehabilitación del niño está estrechamente ligado a la familia, por lo que esta se sitúa dentro del contexto doméstico. Las estrategias para aconsejar a las familias son decisivas para el futuro del niño hipoacúsico, ya que los padres tomarán decisiones basadas fundamentalmente en el consejo profesional.

Metodologías de rehabilitación

Los enfoques metodológicos para la rehabilitación del niño con hipoacusia se dividen básicamente en dos grupos: los que tienen una orientación principalmente auditiva y los que tienen una orientación visual. Las familias necesitan recibir información completa sobre cada uno de ellos, teniendo en cuenta que no todos los métodos son adecuados para todos los niños.

Influencia y decisiones de los padres y la familia

El 95 % de los niños sordos nacen de padres oyentes y sus familias esperan que el niño aprenda a escuchar y a hablar.

Al impacto emocional que supone la noticia del diagnóstico de hipoacusia, hay que añadir la carga de responsabilidad que implica empezar a tomar decisiones sobre temas que los padres aún no acaban de comprender en profundidad y que hasta hace muy poco tiempo, eran completamente desconocidos para ellos. Para generar más ansiedad el tiempo corre en contra, ya que las decisiones que tomen serán más efectivas cuanto más inmediatas sean.

En ocasiones, los padres son aconsejados de forma contradictoria por diferentes profesionales, lo que crea confusión e incertidumbre. La claridad para transmitir la información, la explicación del diagnóstico y el conocimiento de las opciones existentes ayuda a los padres en la toma de decisiones. Tras documentarse sobre los enfoques de rehabilitación, deben decidir cuál es el que desean para su hijo. En este punto es necesario orientarlos e informarlos, pero nunca coaccionarlos. El contacto con otras familias que ya han pasado por esta situación disminuye la angustia que acompaña al proceso de asimilación y, además, les permite conocer a otros niños que se desenvuelven competentemente dentro de la modalidad de rehabilitación elegida.

Factores que hay que considerar

La elección de la metodología de rehabilitación de un niño con hipoacusia debe tener en cuenta las características de la familia y del niño. Existe una población muy heterogénea, con expectativas y valores muy diversos. Factores como su disposición para participar en la terapia o la condición social, económica y cultural, influyen considerablemente en la toma de decisiones.

Pero son las características del niño las que finalmente definen el método de intervención idóneo, a saber: edad de diagnóstico de la hipoacusia, tiempo de evolución, grado, causa, uso de amplificación, habilidades auditivas y comunicativas, nivel intelectual, habilidades de los padres o cuidadores, etc.

El éxito de la rehabilitación se puede definir como el logro de los resultados expresados por la familia como objetivo, al implementar el método de comunicación elegido.

Lengua de signos (bilingüismo)

Las lenguas de signos son «las lenguas o sistemas lingüísticos de carácter visual, espacial, gestual y manual, en cuya conformación intervienen factores históricos, culturales, lingüísticos y sociales, utilizadas tradicionalmente como lenguas por las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas».

Las lenguas de signos son, por tanto, lenguas no vocales desarrolladas de forma natural por el colectivo de personas sordas para establecer un canal de comunicación y un acceso a la información básica, cuya finalidad es la de relacionarse con su entorno social, conformado por sordos u oyentes. Son lenguas que han ido evolucionando a través de las interacciones comunicativas entre las personas sordas a lo largo del tiempo. Tienen una estructura gramatical propia y diferente a las lenguas orales.

El 95 % de los niños sordos nacen de padres oyentes y sus familias esperan que el niño aprenda a escuchar y a hablar.

Tradicionalmente las lenguas de signos no han tenido mucho reconocimiento social ni han sido consideradas como una lengua, aunque en los últimos años, gracias a las investigaciones lingüísticas, han ido adquiriendo mayor relevancia. En España se reconocen, por la Ley 27/2007 de 23 octubre, la Lengua de Signos Española (en adelante LSE) y la Lengua de Signos Catalana.

Esto ha hecho a su vez que surjan en las escuelas modelos bilingües basados en la coexistencia de la lengua oral y la de signos. Así, esta última no es solo una herramienta de interacción comunicativa, sino también una lengua de enseñanza, incorporándose un área curricular específica para la lengua de signos. Asimismo, estas escuelas integran adultos sordos competentes en la lengua de signos que actúan como figuras de referencia para los alumnos sordos o con discapacidad auditiva.

Método bimodal

El uso del sistema bimodal implica la utilización simultánea de la lengua oral con signos propios de la lengua de signos, es decir, se mantiene la estructura y vocalización de la lengua oral, pero con el apoyo de los signos. Es, por tanto, un sistema artificial que supone un intento de acercamiento entre la lengua oral y la de signos. Algunos autores lo definen también como un sistema «híbrido».

La ventaja del uso del sistema bimodal es que ofrece un método sencillo de comunicación. Para los profesionales y la familia se trata de un aprendizaje más fácil que la lengua de signos, ya que supone el uso de dichos signos pero manteniendo las estructuras sintácticas y la vocalización propia de la lengua oral correspondiente. El resultado es un «modelo de expresión más cercano al oral que al gestual en el fondo, aunque parezca más gestual que el oral en la forma».

Método oral

El método oral se basa en la adquisición de lengua oral con el apoyo de recursos visuales, táctiles, escritos y manuales. Este sistema se desarrolló con el objetivo de «dotar de palabra al niño sordo», basándose en la enseñanza del habla a través de la comprensión del significado de las palabras, es decir, el estudio del vocabulario y la gramática. Se persigue la correcta pronunciación a través de la articulación. El maestro trabaja la articulación, el ritmo y la impostación de la voz para lograr que el niño obtenga una pronunciación rítmica y clara. Otro apoyo de este método es la lectura labial.

La claridad para transmitir la información, la explicación del diagnóstico y el conocimiento de las opciones existentes ayuda a los padres en la toma de decisiones.

Método auditivo-oral

El método auditivo-oral u oralismo tiene como objetivo el lenguaje hablado. El uso de la audición potenciada por la amplificación se acompaña de lectura labiofacial y otros indicios (gestos naturales), para comprender la conversación o la información auditiva.

La elección de esta metodología se justifica cuando los niños, por diferentes razones, no son capaces de manejarse a través de la audición únicamente. El canal visual y el auditivo se trabajan de manera paralela. La competencia en las tareas enseñadas, su lenguaje y compresión no guardan relación con lo que escuchan. El verdadero potencial auditivo de estos niños no se desarrolla completamente.

La detección precoz, unida al desarrollo de la tecnología, permite que, hoy en día, la mayoría de los niños alcance un nivel de audibilidad suficiente para ser competente a través de la audición exclusivamente.

Terapia auditivo verbal (TAV)

La TAV se ha desarrollado como resultado de los avances en el conocimiento, habilidades y tecnología relacionados con la audición (Ling). Se ha extendido rápidamente, ya que la mayoría de los niños logran adquirir la capacidad para utilizar el lenguaje oral, interactuar con otros y obtener un nivel elevado de educación académica, con mayores opciones de empleo y pocas limitaciones en los aspectos personales y sociales de sus vidas. Los programas de cribado universal, la tecnología inteligente aplicada a audífonos e implantes, la intervención precoz y la participación de la familia en la educación y terapia, permiten que los niños hipoacúsicos accedan, cada vez más, al lenguaje oral a través del desarrollo de las habilidades auditivas.

La audición es la modalidad sensorial primaria para desarrollar el lenguaje y la comunicación. Los niños con cualquier grado de pérdida auditiva merecen la oportunidad de desarrollar la habilidad de escuchar y de usar la comunicación verbal con su familia y la comunidad.

La TAV debe ser considerada como la primera opción educativa si el objetivo es que el niño logre una competencia lingüística equiparable a los niños oyentes, con las características naturales de la voz.

Definición y fundamentos

La TAV no es una técnica ni una interacción, sino una «forma de vida» que se debe practicar cada día. El objetivo es que los padres aprendan los principios de la terapia y que los apliquen cotidianamente con sus hijos.

Los especialistas guían a los padres para que sean ellos quienes ayuden a sus hijos a desarrollar el lenguaje oral y la lecto-escritura, fundamentalmente, por medio de la audición.

Se pone así la atención en la defensa de una educación inclusiva, en el apoyo familiar y en servir de guía y soporte para la aplicación rigurosa de las técnicas, estrategias y procedimientos que posibilitan la adquisición del lenguaje oral a través de la audición. Progresivamente, los padres ganan confianza en sí mismos y en sus hijos para alcanzar las metas propuestas y aprenden a crear un ambiente sonoro constante a su alrededor.

Las lenguas de signos se han desarrollado de forma natural por el colectivo de personas sordas para establecer un canal de comunicación con su entorno y un acceso a la información básica.

Los objetivos primarios son: que los niños aprendan a escuchar y a hablar con competencia conversacional, que sean integrados en escuelas ordinarias y que cuenten con acceso a educación y opciones sociales ilimitadas a lo largo de su vida.

La práctica de la TAV es la aplicación y el manejo de la tecnología auditiva, junto con las estrategias específicas y las técnicas y condiciones, que propician la adquisición del lenguaje hablado (básicamente, a través de la audibilidad de los sonidos de las voces propias, de las de otros y de todos los sonidos del entorno). La terapia siempre es individual con la asistencia de uno o de ambos padres, miembros de la familia o cuidadores a cargo del menor.

Las teorías actuales sobre el desarrollo normal del lenguaje proporcionan el marco y la justificación para la estructura de la TAV. Los bebés y los niños en etapa pre-escolar y escolar aprenden el lenguaje de manera más eficaz, a través de interacciones significativas y con el apoyo continuo y consistente de padres o tutores.

La mayoría de los niños con hipoacusia cuentan con audición residual útil. Con las prótesis auditivas adecuadas pueden detectar todos o casi todos los sonidos dentro del espectro del habla.

El uso de la audición residual a través de la amplificación (audífonos, moldes, sistemas de FM, implantes cocleares), permite la detección de los sonidos del espectro del habla, brindando al niño la oportunidad de desarrollar el lenguaje de una manera natural a través de la audición.

La TAV fomenta que un niño con pérdida auditiva no dependa del canal visual para reforzar los aprendizajes. La audición, en vez de ser una modalidad pasiva que recibe información, puede ser el agente activo del desarrollo cognitivo.

Escuchando con el cerebro

Existen aproximadamente 3500 CCI que transmiten la información auditiva a través del tronco cerebral a la corteza auditiva, donde esta información es procesada por más de 200 millones de neuronas.

Un bebé normoyente recibe estimulación auditiva desde la vigésima semana de gestación. La audición posibilita la activación de las conexiones neurales, que se desarrollan a partir de la información que reciben.

La TAV debe ser considerada como la primera opción educativa si el objetivo es que el niño logre una competencia lingüística equiparable a los niños oyentes, con las características naturales de la voz.

Durante el primer año de vida se desarrollan numerosas habilidades auditivas: la conciencia auditiva/percepción, la atención auditiva/inhibición/audición a distancia, la localización, la discriminación, la retroalimentación auditiva, la memoria auditiva y la memoria secuencial auditiva (procesamiento auditivo).

La hipoacusia impide que los sonidos alcancen el cerebro del niño. Los niños hipoacúsicos dependen del trabajo de los especialistas, de la familia y de la tecnología para que la información auditiva llegue al cerebro lo antes posible. Si no consiguen acceder a la audición durante los años críticos para el aprendizaje del lenguaje, la habilidad para utilizar de manera significativa el estímulo auditivo se reduce debido a factores fisiológicos (deterioro retrógrado de las vías auditivas) y psicosociales.

Desde el nacimiento y hasta los 3 o 6 años aproximadamente, la neuroplasticidad cerebral permite que el desarrollo de las habilidades auditivas se produzca de manera similar a un niño normoyente si recibe la estimulación adecuada. Si por el contrario, el sistema auditivo no recibe dicha estimulación, el cerebro se reorganiza ante la ausencia de sonido para recibir el input de otros sentidos, básicamente la visión (reorganización cruzada), lo que reduce la capacidad neural auditiva.

El elemento principal para favorecer el desarrollo de las vías y córtex auditivo es la estimulación que, a diferencia de la privación, permite la reorganización adecuada de la corteza cerebral.

La secuencia de desarrollo es: escuchar-procesar-hablar.

Principios de la TAV

Fundamentalmente promueven el diagnóstico e intervención precoz con la implementación inmediata de amplificación y terapia, y la responsabilidad de los profesionales para guiar y aconsejar a los padres hasta convertirlos en los pilares del tratamiento. Destaca el uso de la audición como modalidad sensorial primaria sin necesidad de apoyo visual, fomentando el desarrollo del lenguaje oral a través de las actividades cotidianas del niño. Se trata de ayudar al pequeño a controlar su lenguaje a través de su audición, realizar evaluaciones para comprobar sus avances y promover la integración en el aula junto con niños normoyentes.

Áreas de estimulación: audición, lenguaje, habla, comunicación y cognición

En la TAV no solo se marcan objetivos auditivos y del lenguaje, sino también los relativos al desarrollo integral del niño. El control cognitivo y la competencia lingüística se trabaja a través de actividades agradables que inviten a la participación del niño. Reforzar las capacidades de ejecución permite potenciar el aprendizaje, de modo que la motivación debe ser la característica principal de las actividades propuestas. Los niños desarrollan conductas auditivas conjuntamente con objetivos de habla, lenguaje, cognición y comunicación. Estas áreas no se trabajan de forma aislada, sino que se integran en cada actividad.

Importancia de la familia

Los padres del niño hipoacúsico y la familia próxima constituyen el centro de la terapia, especialmente durante los primeros años de vida. El terapeuta procura empoderar y estimular a los padres, cuidadores, abuelos y miembros de la familia que conviven con el niño, con el fin de que asuman el rol de facilitadores primarios para la adquisición del lenguaje.

Los padres acuden y participan en las sesiones, aprenden a colaborar con el rehabilitador y a adaptar las actividades lúdicas a los intereses y a las habilidades del niño. Son los principales conocedores de su hijo, lo que les facilita la identificación de sus primeros intentos comunicativos.
Su participación les permite aprender y entender las etapas del desarrollo en las áreas de audición, habla, lenguaje, cognición y comunicación, e incorporar de manera interactiva las habilidades a desarrollar en rutinas y en nuevas experiencias de la vida diaria.

El terapeuta ayuda a los padres a desarrollar las tareas y actividades dentro de la sesión y les marca los objetivos; deberá adaptarse a las diferentes personalidades tanto de los niños, como de las familias.

Se convierten así en el mejor aliado del terapeuta, lo que contribuye enormemente a conseguir los objetivos que se persiguen.

El desarrollo del lenguaje y las habilidades auditivas del niño no depende del número de horas que asista a terapia, ni de la calidad y cantidad de material utilizado, sino de las interacciones naturales. El objetivo es conseguir que los padres capten el interés de sus hijos para cualquier actividad y la enriquezcan utilizando las técnicas de TAV.

El terapeuta ayuda a los padres a desarrollar las tareas y actividades dentro de la sesión y les marca los objetivos a largo plazo. Deberá adaptarse a las diferentes personalidades tanto de los niños, como de las familias, a sus estilos de aprendizaje y a sus intereses. La TAV puede realizarse en una gran variedad de lugares, incluyendo la casa del niño, una clínica u hospital, una consulta privada, etc., pero los mayores aprendizajes se producirán en el hogar y en la comunidad del niño. Las situaciones reales pueden convertirse en el tema de una conversación.

La misión de los padres consiste en jugar y conversar de manera natural, pero orientándose a ciertos objetivos específicos indicados por el terapeuta. Cuando ellos sienten que su compromiso es fundamental para alcanzar los resultados que esperan, tienden a implicarse más en todos los aspectos del proceso de rehabilitación de su hijo.

Estrategias y técnicas

Los terapeutas y padres utilizan estrategias y técnicas para mantener la audición como el centro del mundo del niño. Algunas estrategias se enumeran a continuación:

Realce acústico: consiste en poner de relieve alguna cualidad acústica, enfatizando aspectos suprasegmentales o segmentales.

Limitación del formato: ofrece alternativas de respuesta con formato cerrado.

Elaboración: procedimientos utilizados para ampliar información añadiendo datos, asociando ideas o explicando definiciones.

Palabra clave: repetir una palabra clave en una frase para favorecer la comprensión.

Refuerzo: el niño demuestra que ha entendido parte del mensaje y pide la información completa.

«Sandwich auditivo»: consiste en presentar el estímulo siguiendo el circuito audición-visión-audición.

Repetición: llamar la atención del niño y repetir el mensaje completo o la parte que el niño no ha comprendido.

«¿Qué escuchaste?»: preguntar al niño qué ha escuchado cuando demanda la repetición del estímulo.

Silencio: dejar tiempo suficiente para procesar la información recibida.

Cierre auditivo: el niño aprende a rellenar las partes faltantes con el objetivo de percibir una emisión completa con significado.

Modelado y expansión: mejorar las emisiones de los niños ampliando información de los aspectos del lenguaje.

Simplificación: emplear estructuras lingüísticas simples para que resulten más fáciles de decodificar.

En términos generales, el inicio del tratamiento en los primeros años de vida, la participación de los padres, que apoyan y entienden la dinámica de trabajo, y la utilización de la mejor tecnología disponible, garantiza en la mayoría de los casos, el desarrollo de una elevada competencia lingüística únicamente a través de la audición.


Notas:

Extraído del Capítulo 13 «Rehabilitación auditiva» del libro Audiología: Teoría y Práctica de Egea Ediciones.


Lidia Rosselló

CV Autor

Licenciada en Fonoaudiología por la Universidad de Buenos Aires.
Fundadora y directora de RV ALFA, Centro de Audiología, Logopedia y Audioprótesis.

Publicado en:
GA #47

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar

Cómo tratar con éxito la hiperacusia unida a la hipoacusia

En numerosas ocasiones hemos hablado sobre la importancia del counseling a la hora de realizar adaptaciones. Se trata de un recurso que nos ayuda a ganarnos la confianza del paciente en nuestro trabajo y en el tratamiento que le estamos ofreciendo. Vamos a partir de un caso real en el que logramos revertir la situación de escepticismo generada en un afectado al mismo tiempo por hiperacusia e hipoacusia, después de varios años de infructuosa búsqueda de una solución para su dolencia. Si la adaptación de audífonos en pacientes con hipoacusia plantea grandes retos, cuando incluimos en la ecuación hiperacusia, el audiólogo posiblemente se pregunte si el proceso finalizará de forma satisfactoria o tan solo va a generar muchas horas de trabajo, para lo que, a todas luces, será una devolución. Sin embargo, esta combinación no es una situación poco común. En 2021 Jing Reng et al. publicaron una revisión de datos de prevalencia de la hiperacusia analizando estudios de los últimos 30 años. En ella, encontramos que la incidencia de la hiperacusia en la población general es del 6,8 % frente al 19,4% en pacientes con hipoacusia. Si nos centramos en la población que presenta hiperacusia, encontramos que el 83% padece hipoacusia. En resumen, un 19,4 % es un porcentaje notable. A continuación, se analizará un caso complejo de estas características con el fin de revisar las claves para afrontar estas adaptaciones con confianza. En abril de 2022 L.S. acudió a consulta con una carta de derivación de su ORL que resumía la situación: hipoacusia neurosensorial moderada asociada a la edad, acúfenos-no problema e hiperacusia con afectación severa de dos años de evolución. La hipoacusia había sido diagnosticada en 2018 si bien nunca se había tratado ya que no suponía un problema a juicio del paciente. El objeto de la consulta era el tratamiento de la hiperacusia por ser el síntoma más incapacitante: no salía de su casa desde hacía meses y la convivencia con su propia familia resultaba complicada. La TRT establece un orden de actuación: primero se trata la hiperacusia con terapia sonora para desensibilizar la vía auditiva y tras esto se realiza la adaptación. Se realizaron las pruebas de evaluación pertinentes en un caso de estas características: Anamnesis: tras la revisión de los aspectos de la anamnesis convencional, se pasó anamnesis específica de TRT para hiperacusia. Audiometría tonal y umbrales de molestia (UCL). THI Inicial (Tinnitus Handicap Inventory). Puntuación: 6. Afectación leve - no afectación THS (Test de Hipersensibilidad al Sonido- GÜF): Puntuación: 34. Grado muy severo. Categorización del paciente de acuerdo a la TRT: Categoría 4: hiperacusia como síntoma más incapacitante, con acúfenos-no problema (por lo que no deben ser tratados) e hipoacusia. Exacerbación de los síntomas tras exposición al sonido. COSI (The Client Oriented Scale of Improvement). COSI es un cuestionario de evaluación que permite documentar las necesidades de la persona con relación a su capacidad auditiva. Se pidió al paciente que enumerara las situaciones más relevantes en su vida que se veían condicionadas por su dificultad auditiva. Las situaciones descritas fueron: 1. «Cuando me hablan y hay otros ruidos además de la voz». 2. «La TV. Los propios ruidos que se oyen de la TV me tapan la voz que me interesa (presentador etc.)». 3. «Cuando estamos comiendo en casa, los ruidos de los platos, los cubiertos, son tan molestos que me impiden entender lo que habla mi familia». Al contestar al COSI, el paciente expresó que los problemas indicados en el cuestionario no se los generaba su hipoacusia sino que, en las situaciones escogidas, su molestia a los sonidos le impedía entender. Tras realizar la evaluación, se percibía al paciente alterado e irritado. Comentó que estaba en la consulta arrastrado por su familia, porque no podía seguir así y les estaba afectando también a ellos. Sin embargo, se mostraba convencido de que no se podía hacer nada para ayudarle, ya que así se lo habían confirmado algunos especialistas. Solo el último le había explicado que existía la posibilidad de tratarlo y por ello había accedido, aunque dudaba que fuera posible, pues llevaba dos años así y cada vez estaba peor. La revisión de los informes ORL aportados por el paciente revelaron que desde 2018 se le había prescrito adaptación protésica y en la mayoría se le daban indicaciones para el manejo de la hiperacusia. La TRT establece un orden de actuación en los casos de estas características: inicialmente tratar la hiperacusia con terapia sonora para desensibilizar la vía auditiva. Una vez se observe mejora de los umbrales de molestia, realizar la adaptación de audífonos para corregir la hipoacusia. No se contempló tratar los acúfenos pues el paciente estaba habituado a ellos y no eran un problema. ¿Cómo se le explica a una persona con hiperacusia que la solución a su problema pasa por la amplificación de los sonidos con audífonos? Como comentábamos al inicio, este tipo de adaptaciones suponen un desafío. Se trata de pacientes complejos, que habitualmente se encuentran en un estado emocional delicado por lo que están padeciendo. Se muestran escépticos si, como en este caso, han realizado múltiples consultas esperando «una solución médica» que no ha llegado. Añadido a esto, si los pacientes con hipoacusia muestran reticencia a la adaptación ¿cómo se le explica a una persona con hiperacusia que la solución a su problema pasa por la amplificación de los sonidos con audífonos? La clave para el tratamiento de estos pacientes es realizar la anamnesis con especial énfasis en obtener la información que permita hacer el counseling necesario. La primera clave para el tratamiento de estos pacientes es realizar la anamnesis con especial énfasis en obtener la información que permita hacer el counseling necesario para que confíe en nosotros y en nuestra propuesta de tratamiento. Esto ya supone un reto en el día a día, cuando se pretende que confíen en nuestra indicación sobre audífonos. En esta situación, además, es fundamental detectar los argumentos no reales comentados por el paciente, sus necesidades específicas y los pensamientos irracionales que, dada la situación, ha desarrollado. En el caso expuesto, fue fundamental proporcionar a L.S. información clara y entendible que explicara: — Por qué se desarrolla hiperacusia y su relación con la lesión que le produjo hipoacusia. —Cómo las medidas que había adoptado de aislamiento de los sonidos con el uso de tapones y su encierro en casa estaban perpetuando el síntoma. —La relación entre la molestia específica que siente ante sonidos agudos y su hipoacusia con caída en frecuencias agudas de años de evolución. — De qué manera la hipoacusia no tratada estaba empeorando la situación. En este caso fue clave revisar sus respuestas al cuestionario COSI y aclarar que era su hipoacusia la que generaba los problemas de comunicación y no su menor tolerancia a los sonidos. — El papel que jugaba la intervención del sistema nervioso autónomo en las respuestas de molestia y dolor que percibía, poniendo el énfasis en los motivos por los cuales los sonidos del día a día, aun cuando los percibiera como molestos, no lesionarían su oído ni su cerebro. Estos argumentos son comunes a la mayoría de los pacientes de hiperacusia e hipoacusia. La segunda clave será, entonces, transmitir esta información de forma efectiva, entendible y ajustada a las características de cada persona para que confíe en nosotros y en el proceso. Tenemos que ser capaces de contrarrestar sus dudas, desconfianzas y reticencias con nuestra información y argumentos, mostrando seguridad en lo que hacemos y explicamos. El paciente será capaz de dar los pasos que le proponemos solo si logramos que confíe en nosotros. En esta sesión inicial se dieron pautas para que realizara enriquecimiento sonoro (tener alguna fuente de sonido constante, eludiendo el silencio total y evitando el uso de tapones) y se propuso la adaptación de dos audífonos pasadas tres semanas, inicialmente para realizar terapia sonora de desensibilización y, posteriormente, cuando fuera posible, para proporcionar amplificación y corregir la hipoacusia. Pasadas tres semanas, asistió a la consulta para comenzar, en principio, la terapia sonora de sensibilización con programa de generador con audífonos sin amplificación y en adaptación abierta. Al preguntarle sobre la evolución en esas semanas, explicó que había dejado de usar tapones, había hecho enriquecimiento sonoro con varios dispositivos e intentado no aislarse en su cuarto. Le había sorprendido la facilidad para llevar a cabo estas medidas si bien al inicio lo había pasado muy mal. Sin embargo, planteó de nuevo su frustración al no ser capaz de entender y repetía argumentos como «yo no entiendo por la hiperacusia, si no la tuviera oiría bien». Tras repasar de nuevo parte del contenido del consejo terapéutico del inicio, se programaron los audífonos con función de generador, utilizando adaptadores estándar abiertos. En el momento en que se adaptaron, expresó dudas sobre la capacidad para comunicarse en presencia del sonido del generador. Concluimos que la angustia por no entender iba a interferir en el proceso que pretendíamos implementar (desensibilización) por lo que finalmente se optó por un adaptador más cerrado para proporcionar amplificación, que aun lejos de los objetivos, ayudara a contrarrestar la hipoacusia. Se puso especial énfasis en realizar un uso progresivo durante la primera semana hasta alcanzar el uso continuado durante todo el día. Criterios de hiperacusia:Umbrales de disconfortal sonido.Goldstein 1996< 90dBHLen 2 ó másfrecuencias entre 0,25-8 kHz.Jastrebof. 2000< 100dBHL en 2 ó másfrecuencias entre 0,25-8 kHz En este momento, el paciente volvió a mostrarse irritado y escéptico sobre el papel que «su pequeña hipoacusia» podía jugar en no entender, por lo que se le pidió que entrara en la cabina para realizar pruebas verbales a campo libre con y sin audífonos. Tras comprobar la ayuda que obtenía, su actitud hacia los dispositivos cambió y a partir de este momento mostró absoluta confianza en el proceso. Fueron necesarias tres citas de seguimiento en las cuales, de forma paulatina, el paciente dejó de centrar su discurso en la molestia por los sonidos y pasó a hablar de las mejoras que necesitaba en la amplificación. Una vez realizada la adaptación, se le instó a recuperar sus salidas fuera de casa al ritmo que él marcara para que no le produjera malestar y se sintiera confiado. En los contactos telefónicos que se mantienen entre citas con los pacientes de este perfil, él mismo propuso dejar de usar el programa de amplificación y generador al sentirse cómodo con los sonidos de alrededor y centrarse en escuchar todo. Hay que contrarrestar las dudas del paciente y su reticencia con nuestros argumentos, mostrando seguridad en lo que hacemos y explicamos. Nos encontramos pues, ante la tercera clave de este tipo de adaptaciones: hay que hacer un seguimiento exhaustivo y ser flexibles, adaptando los pasos generales a la particularidad de cada caso. De nuevo la escucha activa al paciente nos dará información sobre cómo conseguir el objetivo. En julio de 2022 L.S. asistió por última vez a consulta para revisión y evaluación (ver gráficas superiores): – Umbrales de molestia (UCL): – Marca gris: UCL abril 2022.Marca azul/roja: UCL julio 2022. Es clave hacer un seguimiento exhaustivo del paciente y ser flexibles, adaptando los pasos generales a la particularidad de cada caso. COSI: el paciente clasificó la mejoría en las tres situaciones descritas como «mucho mejor», indicando que entendía correctamente en un 95%, tras la adaptación de los audífonos. Había retomado sus actividades deportivas y poco a poco se animaba a practicar actividades sociales que no realizaba hacía tres años. A la vista de los resultados se le propuso continuar con el plan de revisiones convencional para pacientes de hipoacusia. Es cierto que estas adaptaciones nos hacen afrontar desafíos que pueden generar estrés e inseguridad en determinados momentos, pero todo queda recompensado cuando uno comprende de qué manera la vida del paciente ha mejorado con nuestra intervención. La escucha activa al paciente nos dará información sobre cómo conseguirel objetivo. Referencias bibliográficas Prevalence of Hyperacusis in the General and Special Populations: A Scoping Review. Jing Ren, Tao Xu, Tao Xiang, Jun-mei Pu, Lu Liu, Yan Xiao and Dan Lai*. Front. Neurol.03-September-2021. Sec. Neuro-Otology.https://doi.org/10.3389/fneur.2021.706555 Evaluación de la incapacidad en pacientes con acúfenos. C. Herráiz, J. Hernández Calvín, G. Plaza, M.C. Tapia, G. De los santos. Acta Otorrinolaringológica Española,Volumen 52, Issue 6,2001, Evaluación de la hiperacusia: Test de hipersensibilidad al Sonido. C. Herráiz, G. de los Santos, I.Diges, R. Díez, J.M. Aparicio. Acta Otorrinolaringológica Española, Volumen 57. 2006. Dillon H, James A, Ginis J. Client Oriented Scale of Improvement (COSI) and its relationship to several other measures of benefit and satisfaction provided by hearing aids.J Am Acad Audiol. 1997 Feb;8(1):27-43. PMID: 9046067. Sonia Bajo CV Autor: Audióloga / Audioprotesista Diplomada en Logopedia. Habilitación Tinnitus & Hyperacusis Therapy MC. Experta en Acúfenos e Hiperacusia, tratamiento TRT, Audiología Infantil y Tercera Edad en RV Alfa Centros Auditivos. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes.

DANAVOX lanza Boreal, la nueva dimensión de audífonos para ambientes ruidosos

El proyecto DANAVOX está en el foco del mercado. Un año después de su presentación en Madrid, audioprotesistas de toda España han apostado por la marca. Uno de los compromisos DANAVOX con los profesionales de la audición es el de acercar el producto de última generación al profesional, con audífonos recargables y no recargables a medida, con diferenciación en algunos formatos, aplicaciones de manejo, teleaudiología y software propio. Así, DANAVOX cuenta con cuatro gamas de audífonos y, consecuentemente, con una segmentación de prestaciones y precios: Alya, Barani, Anthe y klar, a la que ahora se va a añadir la marca Boreal. En el primer trimestre de 2023, Alya va a implementar los nuevos DANAVOX Alya intras y BTE. Estos nuevos intras recargables han sido concebidos para un uso diario prolongado del paciente. Su carcasa, fabricada a medida del canal auditivo del usuario, cuenta con una conectividad fácil, incluido el teléfono manos libres, llamadas FaceTime para iPhone y iPad, y transmisión directa del sonido a iPhone y iPad o smartphones Android™. Sus baterías tienen una gran capacidad, de manera que incluso los usuarios más conectados se pueden olvidar de cargar sus audífonos durante todo un día de uso. Con un nuevo y potente microprocesador, Boreal aporta mejores prestaciones en inteligibilidad de las conversaciones en ambientes ruidosos. Y, para quienes quieren volver a oír como antes de usar audífonos, pero que nadie sepa que los llevan, la marca danesa extiende esta tecnología a un formato CIC. El nuevo DANAVOX Boreal La nueva ayuda auditiva de DANAVOX se llama Boreal. Ha sido diseñada para que, ya desde el primer ajuste, los pacientes tengan la mejor atención auditiva que hoy es posible. Con un nuevo y potente microprocesador, Boreal aporta más y mejores prestaciones en cuanto a inteligibilidad de las conversaciones en ambientes ruidosos, además de una notable reducción del ruido. La ayuda auditiva cuenta con el soft-ware de ajuste propio Be More, que acaba de estrenar su versión 1.15 y con la app homónima que permite diferentes funcionalidades, como la teleaudiología o el control de los audífonos. Otra de las grandes bazas de DANAVOX es la exclusividad territorial, que evita al audioprotesista las molestas comparaciones con otros centros, favoreciendo la explotación comercial y propiciando, a través de diferentes ventajas, una experiencia de compra distinta para los usuarios, como por ejemplo con al programa Happy Users. La política de precios DANAVOX es coherente además de disruptiva en su aplicación al usuario final, e incluye súper-garantías de hasta cinco años. También como beneficio, el nuevo DANAVOX ofrece formación para el audioprotesista en áreas clave: sobre el negocio, Audiología Clínica o producto y software. Todas estas propuestas le dan forma a una marca diferente, y se complementan con el programa DANAS, único en el mercado y que ningún otro competidor ofrece, consistente en la moneda virtual de DANAVOX para reinvertir en el crecimiento del cliente. «Contamos con una tecnología puntera, respaldada por el Grupo GN, y con todo el dinamismo, la versatilidad y la flexibilidad que una marca pequeña, pero muy viva, es capaz de aportarle al profesional de la audición», concluye Alfonso Ríos, director comercial de DANAVOX.

Todo lo que pensabas sobre los audífonos, ha cambiado

¿Qué pasa si cogemos lo mejor de los audífonos de ReSound y los auriculares Jabra más modernos? Ahora, nuestra tecnología auditiva más avanzada, en forma de audífono recargable, hecho a medida. Que tenemos como resultado el nuevo diseño de ReSound, que fusiona la tecnología más avanzada de ReSound con una nueva forma que hace que no se parezca al resto de audífonos, pero que sí se adapta al oído de cada paciente. Comodidad durante todo el día Se ajusta a las necesidades de cada paciente y podrá llevarlo todo el día sin molestia alguna. Impermeable y a prueba de sudor Diseño con certificación IP68 y con nano protección, por dentro y por fuera, para facilitar la limpieza y el mantenimiento. Gracias a que cuentan con la máxima protección posible los audífonos están protegidos del sudor, polvo, lluvia… Diseño y estilo para cada forma de vida Una de las mejores cosas de este audífono es que está hecho para que encajen perfectamente en el oído de cada persona. Con la impresión del oído de cada uno, ReSound fabrica un audífono personalizado. Tus pacientes podrán usar mascarilla, gafas, casco y cualquier otro objeto sin que sus audífonos se muevan o caigan. Diseño con certificación IP68 y con nano protección, por dentro y por fuera, para facilitar la limpieza y el mantenimiento. Escuchar en ambientes ruidosos ¿Por qué estos audífonos pueden ayudar a tus pacientes a escuchar mejor? Los micrófonos están situados al principio del canal auditivo, localizan el sonido y se adaptan automáticamente a cada situación para ayudar a la persona a escuchar mejor. Conectado con el mundo Transmisión de llamadas, música y más, desde iPhone, iPad y teléfonos Android. Ultra Focus Con el programa Ultra Focus, de la app ReSound Smart 3D, tus pacientes tendrán el control en lugares ruidosos y podrán escuchar mejor su propia voz. Gama de colores Antracita / Beige claro / Beige / Marrón medio / Marrón / Marrón oscuro

Aural presenta su primer centro auditivo experiencial

La red de centros auditivos Aural, pionera en audiología, presentó en un acto para la prensa, su primer centro auditivo experiencial de Aural en toda España, ubicado en Valencia. Es un concepto revolucionario que pretende colocar al usuario en el centro para ofrecerle un servicio único, derribando los muros y prejuicios que todavía existen alrededor del uso de audífonos y facilitando que el usuario compruebe, gracias a la tecnología, cómo puede ser su vida con una buena audición. El inicio de una nueva era para Aural El acto de presentación del nuevo centro experiencial contó con la participación de Juan Ignacio Martínez, director general de Aural, de la influencer y especialista en moda y tendencias María de León y de la cantante Samantha Gilabert, ambas usuarias de audífonos de los centros auditivos Aural. Juan Ignacio Martínez abrió el acto con unas palabras acerca del objetivo del nuevo centro experiencial. «Con esta nueva apertura, Aural quiere dar paso a una nueva era de centros auditivos experienciales que revolucionarán el sector de la audición y la audioprótesis para facilitar la concienciación y el cuidado de la salud auditiva», explicó. Esta flagship store marca un nuevo modelo de establecimientos en salud auditiva que sitúa al usuario en el centro para ofrecerle un servicio único y ajustado a sus necesidades. «Se trata de un centro - añadió Martínez - diseñado bajo un concepto innovador, que cuenta con 450 metros cuadrados distribuidos en tres plantas y que facilitan que el usuario se mueva por diferentes espacios, siendo siempre el protagonista y viviendo una experiencia en gabinete única». Un centro auditivo abierto y experiencial El nuevo centro cuenta con un diseño abierto, con salas diáfanas y grandes ventanales a la calle para ejemplificar una de las premisas del centro: la pérdida auditiva no es un tabú que haya que esconder. El centro dispone de cinco salas de audiología que recrean espacios cómodos y destierran la idea del profesional en un lado de la mesa y el paciente y acompañante en el otro. El paciente, aquí, es el protagonista. Además, cuenta también con dos salas experienciales en las que se recrean situaciones reales para que la persona con pérdida auditiva pueda experimentar cómo va a oír con sus nuevos audífonos en diferentes ambientes sonoros (en el campo, en un restaurante, en un centro comercial, etc.). Las experiencias personales de las embajadoras de Aural La emprendedora e icono de lifestyle, María de León, puso de manifiesto su gran satisfacción con los audífonos que le adaptaron en un centro auditivo Aural y que le cambiaron la vida, según reconoció. Además, recomendó a todas las personas con pérdida auditiva que venzan los prejuicios y se decidan a adaptarse audífonos: «Yo les diría a todos ellos que se acerquen a este nuevo centro auditivo Aural, verán que no tiene nada que ver con lo que tienen en mente; es otro concepto: aquí todo es abierto, experiencial. Creo que es algo estupendo que la persona pueda probar sus audífonos ajustados y recrear distintos ambientes de su día a día. Me encanta que en Aural hayan apostado por llevar la experiencia real al propio centro». Esta Flagship Store marca un nuevo modelo de establecimientos en salud auditiva que sitúa al usuario en el centro para ofrecerle un servicio único y ajustado a sus necesidades. También la cantante, Samantha Gilabert, hizo referencia al excepcional rendimiento que recibe de sus audífonos adaptados en Aural y destacó algunas de sus prestaciones como la de poder oír directamente en ellos las llamadas del móvil o la música de su tablet. También resaltó los beneficios de poder controlar la audición desde el móvil o el hecho de que el audífono se adapte automáticamente a cada entorno sonoro sin que ella tenga que hacer nada. Saber más ¿Quieres conocer más en detalle el nuevo concepto de retail de Aural? Escríbenos un email a: comercial@widex.esLlámanos al teléfono: 932 547 930