Doce razones para no esperar a usar audífonos si ya tienes pérdida auditiva

24/10/2024 | Comparte:
Autor/a: Sonia Bajo
Aunque muchos especialistas de la salud recomiendan esperar antes de usar audífonos en casos de hipoacusia leve o moderada, la evidencia científica demuestra que esta decisión puede tener efectos muy negativos a medio plazo. Según diversas investigaciones, no tratar la pérdida auditiva a tiempo aumenta el riesgo de deterioro cognitivo y de aislamiento social.

Las personas que presentan hipoacusia leve o moderada buscan la opinión de un especialista para valorar la necesidad de audífonos al detectarse el problema. No es infrecuente que en estos casos algunos profesionales formulen recomendaciones como «puedes esperar mientras te manejes», sugiriendo que, si la persona puede continuar con su vida cotidiana sin grandes dificultades, no es necesario el uso de audífonos de inmediato.

Aunque estas palabras pueden parecer tranquilizadoras y probablemente reflejan el conocimiento del especialista sobre la reticencia de los pacientes a adaptarse audífonos debido al estigma asociado o a los aspectos económicos, la evidencia científica muestra que retrasar el uso de audífonos conlleva consecuencias negativas.

El presente artículo recuerda los motivos principales por los cuales no es recomendable mantener una situación de privación auditiva en pacientes con hipoacusia leve o moderada. Estos pacientes, a menudo, presentan mayor incertidumbre sobre el momento adecuado para comenzar a usar audífonos y los profesionales de la salud muestran menos consistencia en sus recomendaciones, encontrando que al 28% de los pacientes se les indica no hacer nada cuando acuden al especialista buscando soluciones a su hipoacusia (Eurotrack, 2023). En estas líneas, vamos a analizar las consecuencias sociales de la privación auditiva, su impacto en el procesamiento auditivo y la neuroplasticidad, así como su influencia en el pronóstico a futuro del uso de dispositivos auditivos.

Según el informe Eurotrack 2023, al 28% de los pacientes con hipoacusia leve o moderada no se les recomienda la adaptación cuando acuden al especialista.

La deprivación auditiva, causada por la falta o deficiente estimulación sonora durante un período prolongado, tiene consecuencias notables en el procesamiento auditivo y la neuroplasticidad cerebral: «Más allá del impedimento obvio para la comunicación hablada, nos hemos dado cuenta de que también hay efectos ocultos de la pérdida auditiva que pueden tener consecuencias significativas tanto para la función cognitiva como para la integridad neuronal» (Wingfield&Peelle, 2012).

La primera de las consecuencias es la degradación de la vía auditiva central (Simon et al, 2020). El cerebro depende de la estimulación auditiva constante para mantener la actividad de la vía auditiva. La deprivación auditiva conlleva degeneración en la actividad neuronal en la corteza auditiva, afectando a la capacidad del cerebro para interpretar los sonidos de manera eficiente. Este fenómeno puede resultar en el deterioro de las vías auditivas centrales, dificultando el procesamiento efectivo de los sonidos incluso cuando estos son introducidos al adaptar audífonos años más tarde.

La deficiente estimulación auditiva causada por la hipoacusia genera también alteraciones en la plasticidad neuronal, es decir, en la capacidad natural del cerebro para adaptarse a cambios en el entorno. Cuando el cerebro no recibe la estimulación auditiva adecuada, su capacidad para reorganizarse y adaptarse al procesamiento de sonidos amplificados disminuye. Esto puede hacer que las personas que comienzan a usar audífonos tarde tengan mayores dificultades para adaptarse a los sonidos amplificados, debido a la deficiente estimulación previa durante el período con hipoacusia sin adaptar.

La deprivación auditiva conlleva degeneración en la actividad neuronal en la corteza auditiva, afectando a la capacidad del cerebro para interpretar los sonidos.

La tercera consecuencia, en términos de procesamiento y neuroplasticidad, afecta a la capacidad de resolución temporal y espacial. La capacidad de resolución temporal, entendida como la habilidad del cerebro para procesar cambios rápidos en los estímulos auditivos, así como la resolución espacial, que se refiere a la capacidad para localizar sonidos en el espacio, se ve comprometida en casos de hipoacusia no tratada. Numerosas investigaciones han demostrado que los individuos con pérdida auditiva prolongada presentan una disminución en estas capacidades, lo que impacta negativamente en su habilidad para discriminar entre sonidos rápidos y para identificar su ubicación en el entorno. Esto incide directamente en la capacidad para mantener conversaciones cruzadas o en ambientes ruidosos que requieren un procesamiento auditivo preciso, generando aislamiento en dichas situaciones.

Otro efecto negativo es el aumento en la carga cognitiva por la falta de información auditiva. Ante la pérdida parcial de información auditiva el cerebro emplea más recursos cognitivos para interpretar el sonido, lo que resulta en una mayor carga mental y fatiga auditiva. Este esfuerzo adicional para comprender conversaciones en entornos ruidosos o seguir el habla rápida puede afectar a la capacidad de atención y concentración, contribuyendo a la fatiga general de la persona. Este efecto se denomina «esfuerzo cognitivo», definido por Pelle (2018) como «la demanda cognitiva para interpretar señales auditivas en condiciones subóptimas», y se manifiesta en términos de cambios cerebrales y efectos en el comportamiento del individuo.

Siguiendo en esta línea, la hipoacusia no tratada puede generar una reorganización cortical significativa en el cerebro. ¿Esto qué significa? La ausencia prolongada de estímulos auditivos provoca cambios en las áreas cerebrales asociadas con la audición, como el córtex auditivo, que pueden experimentar una reducción en su actividad y densidad de materia gris. Este fenómeno lleva a una reasignación de funciones, en la que regiones del cerebro que normalmente procesan información auditiva pueden asumir roles en otras modalidades sensoriales, como la visión o el tacto. La reorganización cortical refleja la capacidad del cerebro para adaptarse a la falta de estímulos auditivos. Al respecto, Sharma & Campbell en sus estudios destacan que, aunque esta reorganización puede permitir cierta compensación, también puede complicar la rehabilitación auditiva. Sharma sugiere que las intervenciones tempranas y adecuadas, como el uso de audífonos y las terapias auditivas, son cruciales para mitigar los efectos negativos de la hipoacusia no tratada y facilitan una recuperación más efectiva del procesamiento auditivo.

Por último, son numerosos los estudios que demuestran el vínculo entre la pérdida auditiva no tratada a largo plazo y el mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Las personas con pérdida auditiva presentan una probabilidad mayor de desarrollar deterioro cognitivo y demencia en comparación con aquellos de audición normal, debido a que la hipoacusia no tratada fomenta el aislamiento social y reduce la estimulación mental, factores que pueden aumentar el riesgo de deterioro cognitivo. 

Ante la pérdida parcial de información auditiva el cerebro emplea más recursos cognitivos para interpretar el sonido, lo que provoca mayor fatiga auditiva.

Pero, ¿qué observamos si ponemos el foco en el aspecto social y en la calidad de vida de las personas? ¿Cuáles son los efectos de la hipoacusia no tratada?

La hipoacusia no tratada tiene graves consecuencias en la calidad de vida de las personas afectadas repercutiendo no solo en su bienestar individual, sino también en su entorno social y familiar. Esta condición, que varía desde una pérdida auditiva leve hasta una severa, puede desencadenar efectos negativos que van más allá de la simple dificultad para escuchar, afectando significativamente a la vida cotidiana y emocional de quienes la padecen.

Uno de los principales efectos de esta hipoacusia no tratada es el aislamiento social. La audición es fundamental para la comunicación eficaz y cuando esta se ve comprometida, las personas experimentan dificultades para seguir conversaciones, especialmente en entornos ruidosos o cuando hay varias personas hablando simultáneamente. Esta dificultad en la comunicación puede llevar a desconexión y exclusión, haciendo que las personas afectadas eviten situaciones sociales. La evidencia muestra que este aislamiento se convierte en un círculo vicioso, donde el individuo evita más interacciones sociales, lo que a su vez incrementa su aislamiento y soledad privándole de la estimulación necesaria para que su sistema auditivo responda eficazmente en dichas situaciones.

La dificultad para comunicarse puede provocar tensiones en las relaciones, generando frustración tanto en el individuo con pérdida auditiva como en sus familiares.

Lo anteriormente expuesto hace que, a menudo, el impacto emocional de la hipoacusia no tratada se manifieste en forma de depresión y ansiedad. Al no poder participar plenamente en las actividades cotidianas y en las interacciones sociales, las personas pueden sentirse frustradas y desanimadas. La falta de comunicación efectiva también puede llevar a malentendidos y conflictos interpersonales, lo que exacerba el estrés emocional. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), existe una clara correlación entre la pérdida auditiva no tratada y un aumento en los síntomas de depresión y ansiedad, debido a la frustración y al sentimiento de aislamiento social.

Todo ello hace que la hipoacusia no tratada tenga repercusiones significativas en la calidad de vida de la persona, de los miembros de su familia y de sus allegados. La dificultad para comunicarse puede provocar tensiones en las relaciones familiares, generando frustración tanto en el individuo con pérdida auditiva como en sus seres queridos. Esto puede generar que los familiares tengan que realizar ajustes constantes para facilitar la comunicación, lo que puede llevar a una sobrecarga emocional y física. En casos extremos, esta situación puede afectar al equilibrio familiar y al bienestar general de los miembros del hogar, generando un ambiente de estrés y conflicto.

El impacto negativo de la hipoacusia no tratada también influye en el entorno laboral. Compañeros de trabajo pueden verse en la necesidad de repetir información, de ajustarse a las limitaciones auditivas del individuo y enfrentarse a la frustración derivada de la comunicación deficiente. Esto afecta a la dinámica de trabajo, pues puede influir en la productividad y en el ambiente laboral en general. Las dificultades de comunicación en el trabajo pueden contribuir a una mayor carga de estrés tanto para el individuo con hipoacusia como para sus compañeros, generando un impacto negativo en el rendimiento y en las relaciones laborales.

En resumen, la hipoacusia no tratada tiene un impacto muy importante en la vida de las personas afectadas y en sus entornos. La reducción en la calidad de vida debido a la dificultad para comunicarse, el aislamiento social, el aumento en la incidencia de problemas emocionales como la depresión y la ansiedad, y el estrés adicional sobre familiares y compañeros, son consecuencias significativas de esta condición. Por lo tanto, es crucial considerar la intervención temprana y el tratamiento adecuado lo antes posible para mitigar estos efectos y mejorar tanto el bienestar personal como el social de quienes padecen pérdida auditiva y su entorno.

La reorganización cortical refleja la capacidad del cerebro para adaptarse a la falta de estímulos auditivos.

Aunque una adaptación tardía de audífonos puede ofrecer mejoras en la audición, no siempre revierte completamente los efectos negativos ya establecidos. Es por ello importante abordar las consecuencias de una intervención tardía sobre el pronóstico futuro con audífonos.

Las investigaciones muestran que aquellos que comienzan la rehabilitación auditiva de manera temprana tienden a experimentar una mejor aclimatación a los audífonos, tienen adaptaciones más eficientes y su satisfacción con el uso de estos dispositivos es mayor. Esto se debe a que el cerebro, al recibir estimulación auditiva constante, mantiene y refuerza sus conexiones neuronales, lo que facilita el procesamiento de sonidos amplificados.

Por otro lado, la privación prolongada del sonido tiene consecuencias perjudiciales para la adaptación y rehabilitación posterior con audífonos. La falta de estimulación auditiva durante un período extenso como se ha indicado unas líneas más arriba, reduce la plasticidad neuronal, lo que hace que el cerebro sea menos flexible para adaptarse a los nuevos sonidos amplificados proporcionados por los audífonos. Esto significa que las personas que comienzan a usar audífonos trascurrido un largo período de privación auditiva pueden enfrentarse a mayores dificultades en la adaptación, ya que las áreas del cerebro responsables del procesamiento auditivo pueden haber experimentado una reorganización o una pérdida funcional significativa (Jerger). Si la intervención se retrasa demasiado, el impacto de la deprivación auditiva puede ser tan profundo que las mejoras posibles con los audífonos se vuelven más limitadas.

En conclusión, cuanto antes se inicie el uso de audífonos en personas que han comenzado a experimentar pérdida auditiva, mayor será la probabilidad de preservar tanto su salud auditiva como cognitiva. Además, la prolongada privación auditiva puede afectar de manera considerable a la capacidad de adaptación a los audífonos en etapas posteriores, limitando su efectividad. Es responsabilidad de los profesionales de la salud informar adecuadamente a los pacientes sobre estos riesgos, así como comprender los efectos negativos que puede tener la actitud de «no me adaptaré mientras me maneje» en su tratamiento y calidad de vida.

Una adaptación tardía de audífonos puede ofrecer mejoras en la audición, pero no siempre revierte los efectos negativos que ya se hayan producido.


Referencias

Sharma, A et al. (2014). Cross-modal re-organization in adults with early-stage hearingloss. PLoS ONE, 9(2), e90594. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0090594

Glick, H. A., & Sharma, A. (2020). Cortical neuroplasticity and cognitive function in early-stagemild-to-moderatehearingloss: Evidence of neurocognitive benefit from hearingaid use. Frontiers in Neuroscience, 14, 93. https://doi.org/10.3389/fnins.2020.0009Peelle, J. E. (2018). Listeningeffort: Howthe cognitive consequences of acoustic challenge are reflected in brain and behavior. Ear and Hearing, 39(2), 204–214. https://doi.org/10.1097/AUD.0000000000000494


Sonia Bajo
Audióloga / Audioprotesista

CV Autor

Técnico Superior en Audiología Protésica.
Diplomada en Logopedia.
Habilitación Tinnitus & Hyperacusis Therapy MC.
Experta en Acúfenos e Hiperacusia, tratamiento TRT, en RV Alfa Centros Auditivos.
Docente en el Máster de Audiología Universidad Europea Miguel de Cervantes.

Publicado en:
GA #58

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Cómo abordar la rehabilitación de la hipoacusia generada por el AVD

El acueducto vestibular dilatado (AVD) es una anomalía del oído interno que puede afectar tanto a la audición como al equilibrio. Está encuadrada dentro de las hipoacusias neurosensoriales, en el grupo de alteraciones cocleovestibulares. Conocer sus características clínicas y audiológicas es clave para ofrecer rehabilitaciones auditivas adecuadas y una atención centrada en el paciente, como se ha tratado en otros artículos de esta misma revista. Este artículo explora esta condición y revisa las recomendaciones basadas en la literatura científica para la adaptación de audífonos y el seguimiento de los pacientes. El AVD es la malformación del oído interno más frecuente asociada con hipoacusia neurosensorial (entre un 5% y un 15%). Fue descrito por primera vez en 1791 por Carlo Mondini durante una disección del hueso temporal. Sin embargo, no fue hasta 1969 que Valvassori relacionó estas malformaciones con síntomas similares a los del síndrome de Ménière 1. En 1978, Valvassori y Clemis definieron formalmente el AVD tras revisar 3,700 estudios de tomografía y establecieron que un acueducto vestibular se considerará dilatado cuando su diámetro supere 1,5 mm. En adultos, el diámetro puede oscilar entre 1,5 mm y 8 mm, siendo el promedio de 4 mm. Aunque algunos estudios utilizan criterios diferentes, la definición de Valvassori y Clemis sigue siendo la más aceptada en la actualidad. El acueducto vestibular dilatado se diagnostica principalmente mediante técnicas de imagen, como la tomografía computarizada y la resonancia magnética. Antes de continuar y para evitar posibles confusiones, cabe destacar que aunque  Mondini fue el primero en describir estructuras relacionadas con el acueducto vestibular dilatado, la condición que se conoce como displasia de Mondini  hace referencia a una malformación de la cóclea, caracterizada por encontrarse una vuelta y media en lugar de dos vueltas y media, y un saco endolinfático bulboso, junto con otras posibles anomalías del oído interno. Es importante destacar que la displasia de Mondini y el acueducto vestibular dilatado (EVA) no son lo mismo, aunque en algunos pacientes con Mondini también puede presentarse EVA. Esta distinción ayudará a evitar confusiones al interpretar diagnósticos y al planificar la rehabilitación auditiva. EL AVD se diagnostica principalmente mediante técnicas de imagen, como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM). La TC permite visualizar el acueducto vestibular, mientras que la RM muestra el conducto endolinfático y el saco endolinfático. El AVD suele afectar a ambos oídos con mayor frecuencia que a uno solo y es ligeramente más común en mujeres que en hombres, y puede presentarse de forma aislada o asociarse a trastornos genéticos. Hoy en día, las pruebas de imagen están incluidas en los estudios que se realizan cuando se detectan niños con pérdida auditiva y gracias a esto se ha descubierto que el AVD es la malformación del oído interno que con más frecuencia se encuentra en estas imágenes, aunque en el 40% de los casos aparece junto con otras malformaciones 1. El AVD suele afectar a ambos oídos con mayor frecuencia que a uno solo y es ligeramente más común en mujeres que en hombres. Puede presentarse de forma aislada o asociarse a trastornos genéticos como el síndrome de Pendred, que provoca problemas tiroideos y bocio, así como a otros síndromes como CHARGE o Branquio-oto-renal (BOR). Los síntomas que podemos encontrar asociados con el AVD pueden ser auditivos y vestibulares. Incluyen no superar el cribado auditivo, menor respuesta a los sonidos en la vida diaria, retraso o dificultades en el desarrollo del habla y el lenguaje, así como problemas para oír, que en algunos casos aparecen tras golpes en la cabeza. Respecto a los síntomas vestibulares, es frecuente que haya retraso para empezar a andar, episodios de vértigo de duración variable y/o sensación persistente de desequilibrio. Las pruebas para evaluar la función auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado (AVD), no difieren de las normales, siendo recomendable que se lleve a cabo una impedanciometría para comprobar la movilidad del tímpano y la presión del oído medio. En contexto clínico también incluyen emisiones otoacústicas (OAE), que verifican la función de las células ciliadas externas de la cóclea, y potenciales evocados vestibulares (VEMP), para valorar la función del sistema vestibular. Esta batería permite diferenciar entre problemas del oído medio y del oído interno, y proporciona información clave para el manejo clínico y la planificación de audífonos o implantes cocleares. No obstante, una vez que se conoce la condición, puede eludirse la medición de los reflejos teniendo en cuenta que pueden generar molestias vestibulares. Con relación al tipo de pérdida, la pérdida auditiva asociada al AVD puede presentarse como conductiva, neurosensorial o mixta, predominando el componente conductivo o mixto en las bajas frecuencias (250–1000 Hz) y el neurosensorial en las frecuencias altas. Si tenemos en cuenta las características del perfil audiométrico, los más frecuentes son tres: curva con caída en agudos y graves normales o más conservados, curva plana o el perfil conocido como «cookie-bite inverso», en el que la audición es peor en las frecuencias bajas y altas, pero se conserva relativamente mejor en las frecuencias medias. La severidad de la hipoacusia asociada al AVD es muy variable, y puede manifestarse desde leve hasta profunda. Una particularidad en esta condición es su evolución, pudiendo permanecer estable o progresar de forma gradual o súbita a lo largo del tiempo. Diferentes estudios, como el de Gopen et al.2, concluyen que entre el 60% y el 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico, mientras que solo el 30–40 % se mantiene estable a lo largo de este período. En este sentido, es muy importante entender que en el AVD puede aumentar el riesgo de un descenso súbito en la audición por factores como traumatismos craneales, cambios de presión, fiebre alta, exposición a ruidos intensos o infecciones respiratorias, aunque no siempre ocurre, especialmente en el caso de los traumatismos si estos son leves. Alrededor del 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico. Los pacientes que han tenido fluctuaciones previas en la audición son más susceptibles de que ocurran nuevos episodios de pérdida. El tamaño del acueducto vestibular y del saco endolinfático no permite predecir cómo evolucionará la pérdida auditiva, aunque algunos estudios sugieren que los acueductos más grandes podrían asociarse a un mayor riesgo de empeoramiento progresivo. Es importante que los audiólogos conozcan que, a medida que progresa la pérdida auditiva, la capacidad de reconocer palabras suele disminuir, y que esta dificultad en la discriminación puede ser mayor a la esperada en comparación con otras hipoacusias con similar componente conductivo o mixto de origen en el oído medio y no coclear. Según las conclusiones de Wolf 1, no existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Se han utilizado procedimientos como el «Shunt», consistente en drenar o derivar el exceso de líquido del saco endolinfático, la oclusión o el uso de corticosteroides, si bien no se han mostrado eficaces y en algunos casos, pueden empeorar la audición. Por ello, el manejo se centra en los síntomas y en mejorar la comunicación del paciente mediante audífonos, implantes cocleares, sistemas FM y estrategias de apoyo a la comunicación, como la ubicación preferencial en el aula y medidas que favorezcan la lectura labial. No existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Como se ha dicho unas líneas más arriba, la pérdida auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado puede ser conductiva, mixta o sensorioneural, y su evolución varía: puede mantenerse estable, fluctuar o empeorar de manera súbita. Es por ello muy importante ante este diagnóstico, utilizar todas las herramientas clínicas disponibles para poder diferenciar componentes conductivos de origen coclear de los relacionados con el oído medio. La vigilancia continua de la audición, el rendimiento de los audífonos y la programación de implantes cocleares es esencial cuando hay fluctuaciones. Además, dado que el EVA puede tener un componente genético, se recomienda también evaluar a otros miembros de la familia. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante el feedback del paciente. En referencia a la programación de los audífonos, no existe una regla estricta sobre si usar los umbrales óseos o tratar la adaptación como pérdida neurosensorial, a pesar del eventual GAP. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante retroalimentación y cuestionarios de validación al paciente, comprobaciones electroacústicas o pruebas verbales en cabina, ajustando la programación según la respuesta funcional del paciente. Por ello, en nuestra práctica, la rehabilitación de la hipoacusia generada por un AVD sugiere contemplar los siguientes aspectos: 1. Asesoramiento y educación familiar como un aspecto clave. • Informar a pacientes y familias sobre actividades que deben evitarse para prevenir la progresión de la pérdida auditiva, como deportes de contacto, golpes en la cabeza o cambios bruscos de presión. •  Explicar la naturaleza fluctuante de la EVA y la importancia del uso constante del audífono. 2. Plan de revisiones y seguimiento flexible. •  Establecer un calendario de controles auditivos que pueda adaptarse a las fluctuaciones auditivas del paciente. •  Permitir evaluaciones anticipadas si se detectan cambios en la audición entre citas programadas. •  Registrar las observaciones de la familia o del paciente sobre la audición y el comportamiento comunicativo para optimizar ajustes. 3. Selección de dispositivos versátiles dada la posibilidad de progresión. •  Elegir audífonos que permitan la modificación flexible de la ganancia (audífonos Rite con diferentes potencias de auricular) a cambios en la audición, evitando usar de entrada una ganancia muy alta que pueda ser perjudicial. •  Informar y formar a los pacientes para que puedan utilizar accesorios de conectividad y aplicaciones como apoyo en el manejo de las fluctuaciones. 4. Programación conservadora de la Máxima Presión de Salida (MPO). •  Ajustar la MPO con precaución debido a los posibles síntomas vestibulares asociados con AVD, evitando molestias y sobrecarga auditiva. 5. Diferenciación de causas de fluctuaciones. •  Considerar que a los síntomas producidos por el AVD pueden sumarse otros problemas típicos de oído medio (mucosidad, infecciones, tapones de cerumen). •  Realizar pruebas como timpanometría para diferenciar si la fluctuación se debe al AVD o a condiciones del oído medio. 6.  Ajustes de ventilación (venting). •  Tras seleccionar la ventilación según las características de la pérdida auditiva, es fundamental su verificación objetiva mediante mediciones en oído real (REM), asegurando que no se genere presión sonora inesperada. 7. Programación basada en pérdida neurosensorial. •  Aunque pueda existir un componente conductivo, se recomienda programar los audífonos considerando la pérdida neurosensorial, ajustando según la respuesta del paciente y las evaluaciones de desempeño auditivo. Puede ocurrir que en este tipo de condición finalmente sea necesario un implante coclear. En cuanto al resultado de esta intervención,  los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados 3 si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En adultos, la duración del uso previo de audífonos puede influir en el rendimiento posoperatorio, afectando la adaptación y aprovechamiento del implante. Los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En conclusión, el conocimiento del Síndrome del Acueducto Vestibular Dilatado y la atención a las consideraciones clínicas asociadas es fundamental para un manejo adecuado de la rehabilitación auditiva de esta población, permitiendo abordar con confianza una patología no siempre bien conocida, así como tomar decisiones más precisas. Referencias: 1 Wolf, J. (s.f.). Advanced management of complex cases: Enlarged Vestibular Aqueduct. Audiology Online. https://www.audiologyonline.com 2 Gopen Q, Zhou G, Whittemore K, Kenna M. Enlarged vestibular aqueduct: review of controversial aspects. Laryngoscope. 2011 Sep;121(9):1971-8. doi: 10.1002/lary.22083. Epub 2011 Aug 16. PMID: 22024854. 3 Hura, N., Stewart, M., & Walsh, J. (2020). Progression of hearing loss and cochlear implantation in large vestibular aqueduct syndrome. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 135, 110133. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2020.110133

GN celebra la nueva generación de la audición con ReSound Sensia y Beltone Illuminate

Cerca de 250 audioprotesistas de toda España participaron en Madrid en un lanzamiento diferente, concebido como un encuentro profesional, personal y divertido en el que las prestaciones de los nuevos audífonos se descubrieron a través de juegos y demostraciones dirigidos por el propio equipo de GN. Una espectacular puesta de sol urbana sobre Madrid recibió el viernes a cerca de 250 audioprotesistas llegados de toda España. El Autocine Madrid C. fue, de nuevo, el escenario elegido por GN para presentar ReSound Sensia y Beltone Illuminate. Pero la compañía quería algo más que enseñar dos nuevas familias de audífonos. Quería encontrarse con sus clientes, compartir, probar la tecnología y, sobre todo, pasarlo bien. Carlos García, Country Manager de GN para España y Portugal, quiso poner nombres y apellidos a algo que iba a resultar fundamental durante toda la noche. Detrás de ReSound y Beltone hay un equipo de 194 personas «con un único objetivo y una única razón de ser: estar dedicados a todos y cada uno de vosotros», afirmó. No fue una declaración aislada. Tras las intervenciones iniciales, fueron los propios profesionales de GN quienes se repartieron por los diferentes puestos para explicar, demostrar y poner a prueba junto a los asistentes las novedades presentadas. De la inteligencia artificial a la Inteligencia Aumentada Manuel Yuste, director de Producto y Formación de GN para España, Portugal, condensó la presentación técnica antes de dar paso a la experiencia. ReSound Sensia y Beltone Illuminate incorporan la segunda generación de inteligencia artificial de GN para responder a uno de los principales desafíos que siguen planteando los usuarios de audífonos, comprender mejor las conversaciones en entornos ruidosos. «Hace apenas un año incorporamos la inteligencia artificial a nuestros audífonos. Ahora presentamos una segunda generación que da un paso más para responder a la principal demanda de los usuarios: entender mejor en entornos ruidosos, siguiendo la manera natural en la que nuestro propio sistema auditivo capta y procesa los sonidos». Es una evolución que encaja en el concepto de Inteligencia Aumentada de GN, una tecnología que no sustituye la capacidad de decisión de la persona, sino que trabaja para ampliarla y facilitar una escucha más natural. En esa filosofía se integra el trabajo conjunto de tres tecnologías en Sensia e Illuminate. AcoustIQ analiza el entorno acústico en tiempo real y determina automáticamente qué funcionalidades deben intervenir. Clear Focus combina cuatro micrófonos para crear un haz direccional más preciso hacia la conversación situada frente al usuario. La inteligencia artificial utiliza una red neuronal profunda para identificar y reducir el ruido en presencia de habla. Y ahí terminó la presentación convencional. Once retos para probar la tecnología GN transformó después el espacio en un recorrido de once puestos, cada uno asociado a una prestación, una tecnología o una novedad. Los asistentes participaban en los diferentes desafíos, acumulaban puntos y obtenían opciones para la tómbola final, combinando, como solo GN sabe hacerlo, formación y diversión. La tecnología se explicaba jugando. La pesca de patitos permitía descubrir M&RIE y la localización sonora natural que proporciona su micrófono situado en el conducto auditivo. En los dardos, diferentes objetivos representaban los ambientes que AcoustIQ puede detectar y clasificar automáticamente. Un lanzamiento de vasos de cerveza recreaba el funcionamiento de Clear Focus y su capacidad para focalizar la conversación situada frente al usuario. Y el clásico Rompedientes convertía diferentes ruidos cotidianos en objetivos que DNN debía identificar y reducir. Otros retos permitieron conocer el reducido tamaño del MicroRIE recargable con IA, experimentar con los reductores de ruido, cambiar contrarreloj las baterías del Multi-Mic+ y del cargador Premium, navegar por los renovados ReSound Smart Fit y Beltone Solus Max o conectarse mediante Bluetooth LE Audio y Auracast™. Incluso hubo una prueba a ciegas. Los asistentes escuchaban ReSound Sensia, Vivia y Savi sin saber cuál estaba funcionando y debían reconocer Sensia únicamente por su sonido. El formato convertía así a los propios profesionales de GN en protagonistas de la presentación junto a sus clientes y trasladaba a la práctica el mensaje con el que Carlos García había abierto la noche sobre la importancia del equipo humano. La inteligencia humana La tecnología tuvo su contrapunto con Jordi Reche, formador y consultor especializado en comunicación no verbal y comunicación no consciente, con más de dos décadas de experiencia y una comunidad superior a los tres millones de seguidores en redes sociales. «En un mundo en el que cada vez más la gente tiene el foco o el pensamiento en la inteligencia artificial, no debemos olvidar la importancia de tejer relaciones, recoser relaciones y ver al otro», señaló. Reche trasladó su intervención al día a día del audioprotesista, a la escucha activa, a las señales que transmite el cuerpo y a la importancia de situar al usuario en el centro. Y lo resumió con una frase especialmente directa para el sector. «No le digas lo bien que va tu audífono, dile lo bien que le va a ir a él», sentenció. El encuentro de Madrid será además el punto de partida de una nueva etapa de contacto directo con los profesionales. GN inicia ahora su Roadshow 2026, una gira que recorrerá nueve ciudades españolas para acercar las novedades de ReSound y Beltone a los audioprotesistas. Las jornadas combinarán la presentación de los nuevos productos con talleres prácticos, formación y espacios para compartir experiencias y conocimiento entre profesionales del sector. Después llegó la tómbola, con el sorteo de productos entre los ganadores de los retos. Y la noche siguió con música, una banda de rumba en directo, y barra libre en una terraza sobre el entorno ferroviario de Chamartín, con las luces de los grandes edificios de Madrid como escenario. Tecnología, formación y negocio, pero también encuentro personal y diversión. Carlos García lo resumió al agradecer a los profesionales que sigan «confiando en nosotros, a nuestro lado y trabajando juntos por ayudar a las personas a escuchar mejor».

Beltone refuerza su compromiso con la audiología en ópticas durante ExpoÓptica 2026

Madrid. 8 de abril de 2026 La compañía participa en el principal encuentro del sector para impulsar el desarrollo de la audiología como línea estratégica de crecimiento sanitario y empresarial. Beltone participa un año más en ExpoÓptica 2026, el principal encuentro profesional del sector óptico y audiológico en España, que se celebra del 9 al 11 de abril en IFEMA Madrid (pabellón 10, stand E12). Con motivo de esta edición, la compañía presentará un espacio expositivo orientado a la experiencia directa con la innovación, donde los asistentes podrán interactuar con las soluciones tecnológicas y conocer de primera mano su aplicación práctica en el ámbito audiológico. Ubicación: Stand Beltone. Pabellón 10 | 10E12 Horario: De 10:00 a 20:00 Entre los principales contenidos del stand destacan: Novedades de producto Presentación de las últimas innovaciones y del portfolio completo de soluciones auditivas de Beltone. Experiencia SAR 01 Espacio diseñado para la demostración práctica de la tecnología auditiva en condiciones reales de escucha. Nueva imagen Beltone Ópticas Evolución de la identidad orientada a reforzar la integración de la audiología en el entorno óptico y mejorar la conexión con el profesional. Con esta presencia, Beltone reafirma su compromiso con el desarrollo de la audiología dentro de las ópticas, una línea de actividad en crecimiento que combina impacto sanitario y oportunidad empresarial para los profesionales del sector. En un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de los problemas auditivos, la audiología se consolida como un servicio con elevado potencial. Las ópticas, gracias a su proximidad, capilaridad y relación de confianza con el cliente, se sitúan en una posición estratégica para integrar esta disciplina en su propuesta de valor. Según datos del estudio EuroTrak, cerca del 30 % de las ópticas españolas ya ofrecen servicios de audiología, una tendencia al alza que refleja la evolución del sector hacia un modelo de atención más integral, en el que visión y audición se abordan de forma conjunta. En este contexto, Beltone se posiciona como aliado de los profesionales, facilitando la incorporación y el desarrollo de la audiología mediante soluciones, herramientas y programas de apoyo orientados a garantizar la calidad asistencial, la sostenibilidad del negocio y una experiencia óptima para el paciente. Durante la feria, la compañía centrará su actividad en la generación de conocimiento, la resolución de consultas y el fomento del intercambio profesional en torno al desarrollo de esta área dentro de los establecimientos ópticos. Con su participación en ExpoÓptica, Beltone consolida su papel como partner estratégico del sector óptico, impulsando la evolución hacia modelos más completos de atención sanitaria y contribuyendo a mejorar el acceso de la población a soluciones auditivas de calidad.

Auracast ya está aquí; ¿qué opinan los usuarios sobre la conectividad?

Aunque puede parecer increíble, ya hace algo más de diez años que convivimos con la conectividad en los audífonos, tal y como la entendemos en la actualidad. Simplificando mucho, el esfuerzo por mejorar la comunicación de los usuarios en ambientes ruidosos y de optimizar la relación señal/ruido viene ya de muy lejos, desde la década de los 80, con los sistemas FM y los bucles magnéticos. Ya en los primeros años 2000, algunos fabricantes lanzaron nuevos sistemas de conectividad mediante streamers o accesorios intermedios, hasta que los primeros audífonos con conectividad «directa» hicieron su aparición doce o trece años después.  La realidad es que estos nuevos sistemas de conectividad que irrumpieron en el mercado con grandes expectativas, han contribuido a mejorar de forma sensible la calidad de escucha de los usuarios, aunque no están exentos de inconvenientes. En primer lugar, es importante aclarar que no se trata de sistemas «Bluetooth». Para poder utilizar esta denominación, los fabricantes tendrían que someter sus accesorios a un exhaustivo proceso de certificación y cumplir con los estándares de la marca. Este es el motivo por el que cada fabricante ha desarrollado sus propios dispositivos que no son compatibles entre sí y es la razón por la que un audiólogo protésico que trabaje con varias marcas tiene que conocer los accesorios de cada una de ellas. Del mismo modo, un usuario que, por diversas circunstancias, es portador de audífonos de diferente marca o, incluso, de la misma marca pero diferente plataforma (esto último ha mejorado en los últimos años), puede encontrarse con problemas a la hora de adquirir un accesorio compatible con sus dos audífonos. Los nuevos sistemas de conectividad que irrumpieron en el mercado con grandes expectativas hace ya más de una década, han contribuido a mejorar de forma sensible la calidad de escucha de los usuarios, aunque no están exentos de inconvenientes. En lo relativo a la conectividad directa con los teléfonos móviles, tanto Apple como Google/Android crearon sus propios sistemas para comunicarse con audífonos (Mfi y ASHA, respectivamente), una iniciativa procedente de los fabricantes de telefonía móvil, responsables a su vez  de garantizar su funcionamiento y coherencia. A medio y largo plazo, la implementación de estos sistemas ha tenido sus inconvenientes; las actualizaciones de los sistemas operativos de los teléfonos sin una verificación adecuada de la conectividad a posteriori han provocado, no en pocas ocasiones, que los audífonos se «nieguen» a conectarse, con el consiguiente quebradero de cabeza de los audiólogos y la desesperación de los usuarios. La aparición de LE (LowEnergy) Audio como una versión universal de Bluetooth puede contribuir a aliviar sustancialmente estas dificultades. Esto no había sido posible hasta ahora porque la versión clásica de Bluetooth tenía demasiado consumo y demasiada latencia (retraso) en el audio, lo que condujo a los fabricantes de audífonos a crear sus propias versiones de conectividad. La generación de un estándar universal impuesto por la marca Bluetooth, mejorará exponencialmente el rendimiento y la consistencia de la comunicación, y supondrá un enorme beneficio tanto para usuarios como para audiólogos protésicos. En conectividad directa con los teléfonos móviles, tanto Apple como Google/Android han desarrollado sus propios sistemas para comunicarse con audífonos : Mfi y ASHA, respectivamente. Auracast encaja perfectamente en este concepto, y es conveniente aclarar en qué consiste el sistema para diferenciarlo de otros coexistentes. Como se ha mencionado, LE Audio es la última versión de Bluetooth para uso general, como llamadas y streaming. Auracast es una nueva versión de LE Audio, aunque se parece más a un sistema de transmisión de radio o una wifi de audio, ya que un número ilimitado de personas puede sintonizar una transmisión de Auracast a través de diferentes dispositivos (auriculares inalámbricos, audífonos, implantes, dispositivos óseos, etc.), y por tanto compartir el audio, algo absolutamente impensable con la tecnología precedente. Hemos oído hablar de Auracast desde hace unos tres años, pero parece que no llega nunca. En realidad, su instauración definitiva en el mercado es inminente (de hecho, ya existen dispositivos que cuentan con esta tecnología). Una de las razones por las que está resultando más compleja su generalización es que hay muchas partes implicadas con necesidades e intereses muy diversos. Por ejemplo, los fabricantes de auriculares tienen unas prioridades y los fabricantes de audífonos tienen otras, y es preciso llegar a un punto de encuentro. Además, Auracast implica la transmisión de audio a través de LE Audio, algo totalmente novedoso ya que previamente este canal solo se utilizaba para la transmisión de datos, precisamente para ahorrar energía. En los audífonos, por ejemplo LE Audio se utilizaba para el manejo de las apps, pero no para la transmisión de audio directa. Auracast se parece más a un sistema de transmisión de radio o una wifi de audio, ya que permite que un número ilimitado de personas pueda sintonizar una transmisión a través de diferentes dispositivos, algo impensable con la tecnología precedente. El proceso va avanzando notablemente. Es muy importante aclarar que LE Audio y Auracast son dos productos relacionados pero diferentes. Así, LE Audio es absolutamente imprescindible para Auracast, pero no a la inversa, por lo que puede haber un audífono o un auricular que sea compatible con LE Audio, pero no con Auracast. Todos los fabricantes van haciendo sus progresos en este sentido. Actualmente, los audífonos Nexia y Vivia de GN y los Jabra Enhance Pro, los Samsung Galaxy Buds 2 Pro y los auriculares SennheiserMomentum TWS4 son compatibles con LE Audio y Auracast, y quizá ya haya alguno más. Otros fabricantes cuentan con la compatibilidad e incorporarán esta tecnología mediante una actualización de software, como es el caso de las últimas plataformas de Signia, Oticon y Cochlear. Esta tendencia propiciará una progresiva evolución hacia el estándar universal y los sistemas independientes de transmisión de cada fabricante irán desapareciendo en favor de esta nueva tecnología más fácil y accesible para todos. Del mismo modo, los accesorios basados en Auracast, ya sean micrófonos remotos o accesorios de televisión, serán compatibles con todos los audífonos que incorporen esta tecnología, independientemente de la marca. LE Audio y Auracast son dos productos relacionados pero diferentes: LE Audio es absolutamente imprescindible para Auracast, pero no a la inversa, por lo que puede haber un audífono o un auricular que sea compatible con LE Audio, pero no con Auracast. La incorporación de Auracast en la vida de los usuarios dependerá en gran medida de los dispositivos y de los lugares que decidan ofrecerlo. En el ámbito personal, los usuarios de audífonos experimentarán Auracast por primera vez con la conexión a los dispositivos de televisión y los micrófonos remotos, y poco a poco los accesorios serán menos necesarios a medida que los televisores incorporen directamente la transmisión Auracast (algunos ya la tienen). En lo que respecta a la vida social y laboral, se avecinan igualmente muchos cambios relacionados con esta nueva tecnología. Así, por ejemplo, será posible mejorar la acústica de una sala de reuniones con un dispositivo Auracast, escuchar la transmisión de un comentarista deportivo en un bar con mucha gente, escuchar a los funcionarios de los organismos públicos cuando hablan detrás del mostrador, o recibir con mayor calidad el audio en el cine o en el teatro. En el ámbito personal, los usuarios de audífonos experimentarán Auracast por primera vez con la conexión a los dispositivos de televisión y los micrófonos remotos. Sabemos que el avance de esta tecnología es imparable y que sin duda la conectividad, como se ha mencionado al principio, ha supuesto una mejora considerable en la calidad de escucha de los usuarios de audífonos. Pero… ¿Qué opinan los propios usuarios al respecto? Parece obvio que conocer la opinión de los pacientes puede aportar una información de primer orden en la evolución de los nuevos estándares de transmisión de audio. Que la conectividad ha marcado un antes y un después en la evolución de la tecnología auditiva parece una afirmación incuestionable. El MarkeTrak de 2022, sitúa la tasa de satisfacción de los usuarios de audífonos con capacidad de transmisión diez puntos porcentuales por encima de la de los usuarios de audífonos convencionales. Del mismo modo, los usuarios valoraron la capacidad de transmisión como la tercera característica más impactante de su experiencia auditiva, por detrás de la recarga y del control de volumen. Los estudios realizados para valorar las bondades de la conectividad se han centrado en analizar la mejora en la comprensión del habla, pero han prestado menor atención a la calidad del sonido transmitido. Algunas investigaciones han analizado las diferencias entre fabricantes en términos de calidad de transmisión. No obstante, para tomar en consideración estos resultados, es importante tener en cuenta variables como el acoplador de oído, ya que se ha demostrado que la calidad de audición de la transmisión disminuye cuanto menos ocluido está el canal auditivo, es decir, cuanto más abierta es la adaptación, hasta el punto de que algunos usuarios de adaptación abierta optan por volver a sus sistemas «tradicionales» de escucha (como auriculares inalámbricos), para la recepción de llamada o la escucha directa de audio desde sus dispositivos móviles. Un reciente estudio sobre conectividad revela que un 35% de los usuarios de audífonos encuestados consideró que la transmisión era conveniente y práctica tanto para las llamadas, como para el acceso directo a audios. Se recibieron 1.479 encuestas contestadas. En primer lugar, se preguntó a los encuestados el tipo de adaptador que utilizaban en sus audífonos, presentándoles unas imágenes e invitándoles a señalar cuál de ellas se asemejaba más a su adaptador. En la encuesta, el 32% de los usuarios utilizaba acoplador abierto, otro 32% acoplador cerrado (micromolde) o doble, el 16% tulipa y el 20% restante otros tipos de adaptadores, definidos en el gráfico de resultados como «cerrados u otros». También se preguntó a los participantes, mediante una escala Likert de cinco puntos, su grado de satisfacción con la transmisión de sonido a sus audífonos. A este respecto, el 77% de los participantes manifestó estar «muy satisfecho» o «satisfecho». Los responsables del estudio señalaron que la pregunta relacionada con el grado de satisfacción se cruzó después con la de «tipo de acoplador» y no se encontraron diferencias significativas en el grado de satisfacción en función de esta variable, lo que parece indicar que los usuarios, a la hora de contestar, tomaron en consideración la funcionalidad más que la calidad del sonido. Cuando se preguntó a los encuestados sobre el mayor beneficio que percibían con la conectividad, mediante una pregunta abierta, los resultados arrojaron los siguientes datos: a) Conveniencia/practicidad: un 35% de los usuarios consideró, en primer lugar, que la transmisión era conveniente y práctica tanto para las llamadas, como para el acceso directo a audios. b) Escuchar mejor por teléfono: un 25% de los pacientes consideró como ventaja prioritaria que podía mejorar sensiblemente su comunicación en llamadas telefónicas. c) Privacidad: fue el siguiente beneficio mencionado, con un 15% de respuestas. Los pacientes mencionaron la ventaja que suponía escuchar llamadas telefónicas o la televisión sin molestar a los demás. d) Otros: con porcentajes entre el 4% y el 8%, los encuestados mencionaron beneficios como «escuchar mejor la televisión», «mejora de la calidad del sonido», «mejora de la relación señal/ruido» o «solución al problema de las llamadas perdidas». También se pidió a los participantes que indicaran qué tipo de contenido transmitían habitualmente a sus audífonos. Aquí, las llamadas telefónicas acapararon un 87% de las respuestas y el segundo uso más común fue la transmisión de contenido desde un Smartphone o tableta, con un 38%. Por último, se plantearon algunas cuestiones sobre la calidad del sonido durante la transmisión. Las respuestas fueron positivas, con adjetivos como «claro» o «completo» para el 61% de los encuestados. El 34% consideraron la transmisión como «metálica», «apagada» o «suave». El 5% opinaron que era «demasiado alto». Cuando se buscó profundizar en qué aspectos podrían ser mejorables en lo relativo a la transmisión, se recogieron pocas respuestas. No obstante, la mayoría de las contestaciones se centraron en una mayor naturalidad, mayor claridad y más graves. En conjunto, estos hallazgos sugieren que al menos la «claridad» y la plenitud proporcionada por una respuesta de graves son impulsores importantes de una experiencia de calidad de sonido positiva con la transmisión a audífonos. Aunque este estudio se realizó entre usuarios de audífonos de una sola marca, algunas de sus conclusiones podrían extrapolarse a los usuarios de audífonos en general y, sobre todo, podrían ser tenidas en cuenta ahora que el paisaje de la tecnología de la transmisión de audio parece renovarse. Parece claro que los pacientes perciben con entusiasmo el beneficio de la transmisión de audio, pero también es evidente que un considerable porcentaje de ellos percibe ciertas «deficiencias» en términos de calidad. Este es el desafío de Auracast: guiar a los usuarios hacia una nueva e inédita experiencia de transmisión auditiva. Referencias: Bellavia, A. (2024). 20Q: Auracastishere - whatyouneed to know. Audiology Online, Article 28985. Available at ww.audiologyonline.com Groth, J. y Mac Coy, D. (2023). What Do Owners of HearingAids that StreamThink of the Sound Quality ?Canadian Audiologist, 10 (2).
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