El Experto

Más de cuatro millones de españoles viven con pérdida auditiva: la clave está en la prevención.

En el día a día nos enfrentamos a situaciones en las que el ruido pasa a un segundo plano, la televisión a un volumen elevado, una conversación en grupo o en lugares como restaurantes o centros comerciales. Sin embargo, detrás de esa aparente normalidad puede esconderse una pérdida auditiva leve o moderada que, si no se revisa a tiempo, puede acabar impactando en la vida social, familiar y profesional de muchas personas. De hecho, cada vez es más común el uso de audífonos en la población, concretamente en España hasta 7,4 millones de jóvenes adultos podrían correr el riesgo de sufrir pérdida auditiva debido a una exposición peligrosa a altos volúmenes según datos de ALAIN AFFLELOU. En este contexto, la compañía pone el foco en su campaña de audio «Cuida hoy tu audición de mañana», subrayando, de acuerdo con los datos, que las dificultades auditivas no están únicamente asociadas a la edad avanzada. Según un estudio de la compañía, un 27% de los usuarios de audífonos se sitúa entre los 35 y los 65 años, lo que desmonta la idea de que la pérdida auditiva es exclusiva de la tercera edad. Pese a ello, la población usuaria de audífonos en España se mantiene en el 38%, según el Informe EuroTrak España 2023, lo que indica que una parte significativa de personas con pérdida auditiva no utiliza audífonos. Cada vez es más común el uso de audífonos en la población, concretamente en España hasta 7,4 millones de jóvenes adultos podrían correr el riesgo de sufrir pérdida auditiva debido a una exposición peligrosa a altos volúmenes según datos de ALAIN AFFLELOU. El freno es social Entre las personas con pérdida auditiva que no utilizan audífonos pese a necesitarlos, el 47% reconoce que le daría vergüenza llevarlos y el 42% considera que «no es lo suficientemente grave», según datos de EuroTrak España 2023. Además, un 33% reconoce que a veces se ha sentido objeto de rechazo por no oír bien. La principal misión de la compañía es romper con el estigma social del uso de audífonos, poniendo en valor la salud auditiva y la necesidad de normalizar la prevención y la atención temprana como parte esencial del bienestar de las personas. «Nuestro compromiso no es solo mejorar la audición cuando aparece una necesidad, sino protegerla y cuidarla desde el primer momento», concluye Eva Ivars, consejera delegada de ALAIN AFFLELOU en España. Según un estudio de la compañía, un 27% de los usuarios de audífonos se sitúa entre los 35 y los 65 años, lo que desmonta la idea de que la pérdida auditiva es exclusiva de la tercera edad. Incógnito como solución auditiva Para evitar este tipo de situaciones y fomentar la prevención de la pérdida auditiva, ALAIN AFFLELOU ha creado INCÓGNITO, un audífono «invisible» que rompe con la barrera social asociada a estos dispositivos, desdramatizando y democratizando su uso en el día a día. La principal misión de la compañía es romper con el estigma social del uso de audífonos, poniendo en valor la salud auditiva y la necesidad de normalizar la prevención y la atención temprana como parte esencial del bienestar de las personas. Esta nueva línea de audífonos inteligentes es única en el mercado, ya que permite escuchar y transmitir llamadas desde cualquier teléfono durante todo el día, independientemente de la marca o del sistema operativo. Además, optimizan la comprensión del habla en entornos ruidosos y cuentan con múltiples funcionalidades diseñadas para adaptarse a las diferentes necesidades de los usuarios. De esta manera, INCÓGNITO se presenta como una solución innovadora que devuelve la tranquilidad, la confianza y la calidad de vida a las personas con pérdida auditiva. SABER MÁS: https://www.afflelou.es/blog/salud-auditiva/incognito-la-nueva-generacion-de-audifonos-inteligentes-y-conectados-de-alain-afflelou/

Dos preguntas que deberían hacerse al paciente antes de comenzar la adaptación de los audífonos.

El éxito de la adaptación de un audífono depende de las expectativas iniciales y de la comunicación con el paciente,por este motivo el audioprotesista debe formularle algunas preguntas para aumentar su confianza a las recomendaciones y reducir las devoluciones, ahorrando así un valioso tiempo clínico y mejorando la rentabilidad de la clínica. Las devoluciones de audífonos al fabricante para obtener un reembolso suponen para las clínicas algo más que una pérdida de ingresos. Representan oportunidades perdidas para ayudar a los pacientes y sus familias que tienen dificultades de comunicación, además de una importante inversión de tiempo clínico que no se puede recuperar. Igualmente, preocupante es que los pacientes que devuelven los audífonos durante el periodo de adaptación y deciden no usarlos, regresan a sus entornos con sus propios comentarios de que probaron los audífonos pero no les resultaron beneficiosos. Las malas noticias se difunden rápidamente. Existen diversas razones por las que los audífonos pueden devolverse al fabricante, y muchos pacientes que no los devuelven continúan con el proceso de adaptación y se convierten en usuarios satisfechos. Sin embargo, incluso una pequeña fracción de las devoluciones de audífonos que corresponden a adaptaciones perdidas o a pacientes que optaron por no aceptar la recomendación de usar audífonos puede afectar negativamente la rentabilidad de una clínica. Las devoluciones de audífonos al fabricante para obtener un reembolso suponen para las clínicas algo más que una pérdida de ingresos. Representan oportunidades perdidas para ayudar a los pacientes y sus familias que tienen dificultades de comunicación. Dos preguntas, formuladas al inicio de la consulta, pueden aumentar el número de adaptaciones exitosas de audífonos. Estas preguntas prácticamente no requieren tiempo clínico para la mayoría de los pacientes, pero son fundamentales para entablar el diálogo necesario con aquellos que aún no están preparados para la amplificación. No todos los pacientes están preparados para recibir ayuda. Un error fatal en cualquier consulta con un paciente es asumir que este desea la ayuda que solicita y que el profesional está dispuesto a ofrecérsela. La mayoría de los pacientes adultos que acuden a una primera cita de audiología por pérdida auditiva parecen estar listos para recibir ayuda auditiva, que suele incluir la compra de audífonos. Sin embargo, esto no siempre es así. Un estudio reciente reveló que hasta el 38 % de quienes adquieren audífonos no continúan usándolos. Esto concuerda con el hecho de que los audiólogos atienden frecuentemente a pacientes que niegan el impacto de la pérdida auditiva o que aún no están preparados para usar audífonos debido a actitudes, estigma percibido o falta de motivación. Más del 50 % de quienes programan una prueba de audición o adquieren audífonos han reportado que sus familiares influyeron decisivamente en su decisión. Esto sugiere que la consulta podría no haber sido idea del paciente y que podría faltarle preparación para aceptar la amplificación. Un error fatal en cualquier consulta con un paciente es asumir que este desea la ayuda que solicita y que el profesional está dispuesto a ofrecérsela. Si el audiólogo procede con las recomendaciones del tratamiento cuando el paciente no está preparado, podríamos ver uno de los siguientes tres resultados: Un paciente que cuestiona nuestro diagnóstico, no reconoce el impacto percibido de la pérdida auditiva, se resiste a las recomendaciones profesionales y finaliza la consulta manifestando su intención de hablarlo con un familiar o comentando que el propósito de la consulta era únicamente obtener una primera opinión y que no se tomarán decisiones en ese momento. Últimas palabras: «Me pondré en contacto de nuevo con ustedes». Un paciente que aparenta ser más cooperativo, pero que en realidad no está completamente involucrado. Esto puede caracterizarse por las siguientes dinámicas psicológicas: Del paciente: La gente me dice que necesito ayuda, pero no estoy de acuerdo. Por lo tanto, pediré ayuda, pero no la aceptaré. El médico explica cómo me ayudará el tratamiento. Esto me enfurece, pero no puedo demostrarlo porque eso lo animaría a hablar más. Así que asentiré con la cabeza y planearé mi escape. Del audiólogo: Es evidente que este paciente necesita ayuda. Si le explico esto con suficiente detalle y le demuestro mi experiencia, confiará en mí y aceptará mi ayuda. Sé que lo estoy logrando porque el paciente asiente con la cabeza. Un paciente que reconoce que tiene pérdida auditiva y sigue las recomendaciones pero no está preparado psicológicamente para usar audífonos, suele unirse a quienes han «probado» audífonos solo para devolverlos después o dejarlos guardados en un cajón. La solución a estos casos consiste simplemente en comprobar si el paciente está dispuesto a recibir ayuda antes de seguir con las recomendaciones. Se puede determinar la disposición del paciente según la importancia que le otorgue a las recomendaciones de tratamiento y su nivel de comodidad. Una cuestión de importancia Utilizando las respuestas de un cuestionario de autoevaluación previamente completado (o las declaraciones que el paciente haya hecho al inicio de la consulta), una verificación de la disposición es tan simple como preguntar: «¿Es importante para usted no tener discusiones sobre la pérdida auditiva que otros creen que tiene?» O bien, «Usted mencionó anteriormente que a menudo se pierde diálogos clave al ver películas en la televisión. ¿Es importante para usted oír lo mejor posible en la mayor cantidad de situaciones posible?» (una posible pregunta sobre la importancia basada en una conversación previa a la evaluación). Verificar la importancia de realizar un cambio lleva poco tiempo, ya que la mayoría de los pacientes responderán que la importancia es alta. Nótese que la pregunta no fue: «¿Es importante para usted usar audífonos?». Responder a la pregunta sobre la importancia de la audición empodera a los pacientes y reduce la intimidación que suele generarse en muchas citas de audiología. Lo probable es que el paciente, conteste «Si no creyera que es importante oír mejor, ¿por qué estaría en su consulta?». Si no se detectan dificultades en la autoevaluación, no es necesario preguntar sobre la importancia. En este caso, o si se indica que la importancia es baja, se abre la puerta al diálogo antes de invertir demasiado tiempo, que no se podrá recuperar, discutiendo opciones de amplificación con alguien que no esté interesado. Una cuestión de comodidad Para que los audiólogos ejerzan su profesión de forma eficaz y eficiente, es fundamental que conozcan el nivel de comodidad del paciente con el uso de audífonos antes de profundizar en sus recomendaciones. No es necesario preguntar sobre la comodidad del paciente hasta que se haya establecido la importancia de continuar con el tratamiento. Una vez establecida la importancia, el paciente debe sentirse cómodo y lo suficientemente comprometido como para seguir adelante con el tratamiento. A modo de analogía, ¿cuántos de nosotros reconocemos la importancia evidente del ejercicio, pero, por una razón u otra, no nos obligamos a practicarlo? Para abordar la comodidad percibida, el audiólogo puede preguntar: «Dado que me ha dicho que sabe que es importante que las cosas mejoren, ¿qué tan cómodo se siente siguiendo mis recomendaciones, incluso si eso incluye el uso de audífonos?». La respuesta a esta pregunta sobre la comodidad lleva al paciente a reflexionar sobre las preocupaciones o creencias que podrían impedir el éxito. Cuando se observa que la comodidad es baja, y se reconoce lo desalentador que puede resultar el uso de audífonos, el audiólogo puede preguntar directamente qué preocupaciones específicas tiene el paciente. Conocer y discutir estas preocupaciones antes de la adaptación de los audífonos puede ayudar a evitar devoluciones durante el período de ajuste posterior a la adaptación. Volviendo a la analogía del ejercicio, después de asegurar al médico que el paciente sabe que el ejercicio será beneficioso, el médico puede preguntar: «¿Qué tan cómodo se siente al comprometerse a caminar más...?». ¿Cómo podemos abrir la puerta al diálogo? El propósito de este artículo es destacar la importancia que los pacientes le dan a las recomendaciones profesionales sobre ayudas auditivas, así como su nivel de comodidad al respecto. Cuando un audiólogo conoce la perspectiva del paciente, puede ejercer su profesión con mayor eficacia. Si se observa que la importancia o la comodidad son bajas, el audiólogo puede recomendar una cita de seguimiento posterior o, preferiblemente, explorar la reticencia o ambivalencia del paciente para garantizar un mejor resultado. Otras fuentes ofrecen información más detallada sobre cómo participar más plenamente en las conversaciones cuando los pacientes perciben que la importancia de recibir ayuda auditiva es baja, o cuando no se sienten cómodos con todos los aspectos de las recomendaciones para mejorar su audición. Abordar estos problemas mediante técnicas de entrevista motivacional se encuentran dentro del ámbito de práctica del audiólogo y puede mejorar significativamente la rentabilidad de la clínica, así como aumentar el éxito auditivo en pacientes más reacios. Cuando un audiólogo conoce la perspectiva del paciente, puede ejercer su profesión con mayor eficacia. El objetivo de optimizar el tiempo merece una explicación más detallada. Existe la percepción de que explorar las razones de la poca importancia o la incomodidad con las recomendaciones se debe a que estas conversaciones para obtener más información consumen demasiado tiempo. Como ya hemos comentado, continuar con las conversaciones sobre audífonos, e incluso con la adaptación de estos cuando los pacientes no están preparados, suele resultar en la pérdida de valioso tiempo clínico. Este tiempo se aprovecharía mejor evaluando la importancia percibida y la comodidad del paciente desde el principio para garantizar una mejor adherencia a las recomendaciones y un uso exitoso de los audífonos. Es importante destacar que el tiempo necesario para evaluar la importancia y la comodidad debe ser breve. Preguntar a los pacientes sobre la importancia de mejorar su audición y su comodidad requiere, sin duda, solo unos minutos. Estas dos preguntas fundamentales constituyen la base de la entrevista motivacional. Conclusión Los audiólogos no deben asumir que todos los pacientes están preparados para seguir las recomendaciones audiológicas. Dos preguntas sencillas para evaluar la importancia que los pacientes le dan al cambio y su comodidad para seguir las recomendaciones son fundamentales para una consulta de audífonos eficiente. Cuando la importancia es baja, se abre la puerta a un análisis de costo-beneficio sobre aceptar las recomendaciones o mantener el statu quo. Cuando el nivel de comodidad para las acciones necesarias para mejorar la audición es bajo, es posible explorar las inquietudes antes de proceder. John Greer Clark Michael A. Harvey FUENTE https://hearingreview.com/

Gaes presenta su nuevo spot «The special test Rooms» .

La cadena líder de centros auditivos lanza nuevo spot para reforzar el valor del asesoramiento audiológico con una mesa redonda protagonizada por José Corbacho, y pone el foco en la importancia de la salud auditiva El pasado 27 de enero GAES presentó su nuevo spot televisivo en un encuentro que ha trascendido la comunicación publicitaria para convertirse en un espacio de escucha, reflexión y concienciación sobre la salud auditiva. [caption id="attachment_30495" align="alignnone" width="1200"] (De izquierda a derecha, Ana Zapata, José Corbacho, Esther Zaballos, Carlos García Trillo).[/caption] Fue un acto pensado para conectar con las personas desde la emoción y la realidad cotidiana, poniendo en el centro aquello que muchas veces pasa desapercibido: oír bien es vivir mejor. El lanzamiento del spot estuvo acompañado por una mesa redonda en la que participó José Corbacho, actor y humorista, quien compartió su experiencia personal como persona con pérdida auditiva. Su testimonio ha servido para visibilizar una realidad que afecta a millones de personas: más del 10% de la población en España declara tener pérdida auditiva, cifra que asciende al 12,3% entre los adultos. El nuevo spot «The special test Rooms» pone el foco en escenas cotidianas con las que muchas personas pueden verse reflejadas: conversaciones que se pierden, matices que desaparecen y momentos que dejan de disfrutarse plenamente. La campaña refleja ese primer «momento wow» que se produce cuando volver a oír bien permite reconectar con las personas y las emociones del día a día. Una realidad especialmente relevante si se tiene en cuenta que solo el 39% de las personas con pérdida auditiva utiliza audífonos. Más del 10% de la población en España declara tener pérdida auditiva, cifra que asciende al 12,3% entre los adultos. Con «The Special Test Rooms”» y en línea con el posicionamiento de la marca «No se trata solo de tu audición. Para nosotros, es tu vida», GAES reafirma su compromiso de demostrar que recuperar la audición, gracias a dispositivos innovadores y al acompañamiento experto de sus audioprotesistas, no solo implica oír mejor, sino volver a conectar con lo que da sentido a la vida. En este sentido, la nueva pieza creativa da continuidad a «A Special Hearing Test», la campaña lanzada en 2024, reforzando la apuesta de la marca por acercar la salud auditiva a las personas a través de experiencias reales, cercanas y con un alto componente emocional. La campaña refleja ese primer «momento wow» que se produce cuando volver a oír bien permite reconectar con las personas y las emociones del día a día. Una realidad especialmente relevante si se tiene en cuenta que solo el 39% de las personas con pérdida auditiva utiliza audífonos. En este contexto GAES pone en valor el papel esencial de los audioprotesistas, profesionales que aportan conocimiento, cercanía y atención personalizada, no solo a nivel técnico sino también a nivel humano. Los audioprotesistas ayudan a aclarar ideas erróneas sobre la audición y los audífonos, mostrando que hoy en día los ajustes son mucho más efectivos. Lo más importante: su acompañamiento cercano resulta clave para que cada persona viva una experiencia auditiva adaptada a sus necesidades, generando confianza y apoyo incluso en fases tempranas en las que todavía no se percibe una necesidad evidente. Los audioprotesistas, aportan conocimiento, cercanía y atención personalizada, no solo a nivel técnico sino también a nivel humano. Los audioprotesistas ayudan a aclarar ideas erróneas sobre la audición y los audífonos, mostrando que hoy en día los ajustes son mucho más efectivos. Durante la mesa redonda se compartieron recomendaciones prácticas de los audioprotesistas de GAES, tales como evitar el uso de bastoncillos para limpiar los oídos, protegerse del ruido usando tapones o cuidar la exposición al agua con protectores adecuados, trasladando a los asistentes un valor claro y tangible: pequeñas señales de alerta y hábitos del día a día que pueden indicar una posible pérdida auditiva y que invitan a dar el primer paso hacia su cuidado. Por ello, es importante prestar atención a señales como: Dificultad para comprender conversaciones, especialmente en entornos con ruido. Necesidad de aumentar el volumen de la televisión u otros dispositivos electrónicos. Presencia de zumbidos o pitidos persistentes en los oídos (acúfenos). «El asesoramiento de un audioprotesista no es solo para quienes ya saben que tienen un problema auditivo, sino también para quienes empiezan a notar pequeños cambios o simplemente quieren cuidarse», destacó Carlos García Trillo, Chief Marketing & Digital Officer de GAES. La participación de José Corbacho aportó una dimensión emocional al encuentro. Su testimonio ayudó a normalizar la conversación sobre la pérdida auditiva y a romper estigmas. Una experiencia compartida por quienes ya han dado el paso, ya que el 96% de los usuarios afirma que los audífonos mejoran su calidad de vida. «Durante mucho tiempo no solo había dejado de oír, también había dejado de entender, y eso te va desconectando poco a poco de tu entorno y de tu vida. Volver a oír ha sido increíble, como volver a conectarme al mundo, a las conversaciones y a las personas», señaló José Corbacho. Con esta iniciativa, GAES pone en valor el conocimiento y la labor de sus audioprotesistas y generando una conexión auténtica con la sociedad. Una propuesta que no solo presenta una campaña, sino que invita a escuchar mejor y a volver a disfrutar de los momentos que realmente importan. Para más información sobre la compañía, visita www.gaes.es

Cerrar los ojos puede perjudicar la audición en ambientes ruidosos.

Una nueva investigación sugiere que, en entornos ruidosos, la estimulación visual mejora la sensibilidad auditiva, lo que desafía la creencia convencional de que cerrar los ojos mejora la audición. Contrariamente a la creencia popular, cerrar los ojos para concentrarse en un sonido en un entorno ruidoso puede perjudicar la percepción auditiva, según un estudio de la Universidad Jiao Tong de Shanghái. La investigación indica que, en entornos sonoros ruidosos, la estimulación visual puede mejorar significativamente la sensibilidad auditiva. En el estudio, los investigadores evaluaron la capacidad de los voluntarios para detectar sonidos a través de auriculares en medio del ruido ambiental. Los participantes ajustaron el volumen de los sonidos objetivo hasta que apenas eran audibles en cuatro condiciones: con los ojos cerrados, con los ojos abiertos viendo una pantalla en blanco, viendo una imagen fija que correspondía al sonido y viendo un video dinámico que coincidía con el sonido. Los resultados mostraron que la detección auditiva era peor con los ojos cerrados que con los ojos abiertos. La mayor sensibilidad auditiva se observó cuando los participantes vieron un video que correspondía con el sonido que intentaban escuchar. «Descubrimos que, contrariamente a la creencia popular, cerrar los ojos en realidad perjudica la capacidad de detectar estos sonidos», afirma el autor Yu Huang. «Por el contrario, ver un vídeo dinámico que corresponda al sonido mejora significativamente la sensibilidad auditiva». Para comprender el mecanismo neuronal que subyace a este hallazgo, los investigadores utilizaron electroencefalografía (EEG) para monitorizar la actividad cerebral de los participantes. Descubrieron que cerrar los ojos induce un estado de criticidad neuronal, lo que provoca que el cerebro filtre de forma más agresiva tanto el ruido de fondo como los sonidos objetivo de baja intensidad. «En un entorno sonoro ruidoso, el cerebro necesita separar activamente la señal del ruido de fondo», explica Huang. «Descubrimos que la concentración interna que se fomenta al cerrar los ojos en realidad resulta contraproducente en este contexto, ya que provoca un filtrado excesivo, mientras que la interacción visual ayuda a anclar el sistema auditivo al mundo exterior». Los autores señalan que este efecto es específico de entornos ruidosos. En condiciones de silencio, cerrar los ojos sigue siendo una estrategia útil para detectar sonidos débiles. FUENTE https://hearingreview.com/

ANFIA presentó el Libro Blanco de la Salud Auditiva en una jornada sobre calidad de vida y prevención del deterioro cognitivo.

La Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Audífonos (ANFIA) celebró el pasado 8 de abril de 2026, a las 17:30 horas, en la Sala Clara Campoamor del Congreso de los Diputados, una jornada institucional de presentación del primer «Libro Blanco de la Salud Auditiva en España». La jornada, se desarrolló bajo el lema «Jornada de sensibilización sobre la pérdida de audición. Soluciones y prevención del deterioro cognitivo», reunió en sede parlamentaria a representantes institucionales, expertos sanitarios, asociaciones sectoriales y sociales, así como a una divulgadora especializada y a una paciente, con el objetivo de compartir una visión amplia, rigurosa y humana sobre el impacto de la pérdida auditiva no tratada en la vida de las personas. La bienvenida institucional corrió a cargo de Rafael Belmonte, Secretario de la Comisión de Sanidad del Congreso, y de Sandra Salobral, Presidenta de ANFIA. El Libro Blanco de la Salud Auditiva fué presentado por su autor, el Dr. Santiago Cervera, director de PI Salud de Political Intelligence. Seguidamente, el espacio dedicado al «Impacto de la discapacidad auditiva en la calidad de vida», lo integraron Raquel Llorente, divulgadora y audioprotesista, y Yadyra Lucía Acosta, paciente de ASION. Por último, se abrirá una mesa redonda sobre «Soluciones y prevención del deterioro cognitivo», moderado por el periodista especializado en salud Xavi Granda, en la que intervinieron las asociaciones ANFIA, ANA, AEDA, FIAPAS, FAPA Giner de los Ríos, y la Dra. Estela Lladó-Carbó, especialista en Neurofisiología Clínica y Doctora en Neurociencias. Con la publicación del libro blanco el pasado 8 de enero y disponible en https://www.anfia.es/libro-blanco/, ANFIA subrayó su voluntad de que este libro de difusión gratuita no sea solo una obra de consulta, sino también un instrumento útil para promover el diálogo, la sensibilización y la acción. La jornada puso el foco en como la pérdida auditiva no tratada afecta a la comunicación, la autonomía, al bienestar emocional, al desarrollo del lenguaje, al rendimiento académico y laboral, y a la participación social. Así mismo, poner sobre la mesa dos importantes ejes de reflexión: el impacto de la discapacidad auditiva en la calidad de vida y en la prevención del deterioro cognitivo. Juan Menéndez-Tolosa, Gerente de ANFIA, señaló que, «la publicación del Libro Blanco de la Salud Auditiva ha supuesto un primer paso para ordenar conocimiento, evidencias y propuestas, en un ámbito que durante demasiado tiempo no ha recibido la atención que merece. Con esta jornada en el Congreso queremos dar un paso más: llevar la salud auditiva al centro del debate institucional y social, visibilizar su impacto real en la calidad de vida de las personas, y subrayar que prevenir, detectar y tratar a tiempo no solo mejora vidas, sino que constituye una decisión inteligente desde el punto de vista sanitario y social». Con esta iniciativa, ANFIA reafirma su compromiso con una visión integral de la salud auditiva y con la construcción de una «sociedad que escucha», más consciente, más inclusiva y mejor preparada para afrontar uno de los grandes retos de salud pública de nuestro tiempo: la pérdida auditiva.

Audiometría pediátrica moderna: del umbral fiable a la verificación objetiva. Los avances en Audiología infantil y el valor de una combinación tecnológica inteligente.

A diferencia de la audiología en adultos, donde la respuesta conductual suele ser más estable y reproducible, en pediatría es necesario aplicar metodologías adaptadas y apoyarse en herramientas que reduzcan la variabilidad y aumenten la fiabilidad de los resultados. En los últimos años la audiología pediátrica ha evolucionado hacia modelos de atención más precisos, estructurados y centrados en la experiencia del niño y su familia. Este avance responde a una necesidad clínica clara: obtener información auditiva válida desde edades tempranas para facilitar un diagnóstico precoz, un ajuste adecuado de los dispositivos auditivos y un seguimiento eficaz del desarrollo auditivo y del lenguaje. Evaluación auditiva infantil: precisión clínica en condiciones complejas La evaluación auditiva en niños requiere un equilibrio constante entre rigor técnico y adaptación conductual. Técnicas como la Audiometría de Refuerzo Visual (VRA) o la audiometría por condicionamiento permiten obtener respuestas útiles, siempre que el entorno de prueba esté cuidadosamente controlado y el procedimiento se adapte a las capacidades del niño. Desde el punto de vista clínico, la fiabilidad de la audiometría pediátrica mejora cuando el profesional dispone de herramientas que le permitan modificar el procedimiento de forma ágil, mantener la atención del paciente y registrar las respuestas de manera sistemática. Factores como la cercanía física del audiólogo, la claridad de los estímulos y la reducción de interrupciones durante la prueba influyen directamente en la calidad de los resultados. En este contexto, los sistemas de audiometría orientados específicamente a pediatría aportan un valor diferencial. Soluciones como Equinox Evo de Interacoustics integran funcionalidades diseñadas para facilitar la ejecución de pruebas pediátricas, como el control directo de estímulos VRA, una amplia variedad de señales adaptadas a diferentes edades y herramientas que favorecen el registro estructurado de respuestas. La evaluación auditiva en niños requiere un equilibrio constante entre rigor técnico y adaptación conductual. Técnicas como la Audiometría de Refuerzo Visual (VRA) o la audiometría por condicionamiento permiten obtener respuestas útiles. El uso de un teclado táctil inalámbrico, por ejemplo, permite al profesional situarse cerca del niño y del cuidador, reforzando la interacción y reduciendo la ansiedad asociada a la prueba. Asimismo, la disponibilidad de estímulos funcionales como los fonemas del test Ling-6, contribuye a una evaluación más cercana a la audición del habla, aspecto especialmente relevante en el seguimiento de niños usuarios de audífonos o implantes. La incorporación de hojas de verificación automáticas para VRA facilita la trazabilidad clínica y la comparación de resultados en visitas sucesivas, un elemento clave en el control evolutivo. Del umbral audiométrico al ajuste: la verificación como estándar de calidad Una vez obtenida la información audiométrica, el siguiente paso crítico en el recorrido pediátrico es el ajuste y la verificación del dispositivo auditivo. En población infantil, el margen de error es especialmente reducido: pequeñas desviaciones en la ganancia pueden comprometer la audibilidad del habla y afectar al desarrollo lingüístico. Los métodos prescriptivos, como DSL (Desired Sensation Level) o NAL (National Acoustic Laboratories), proporcionan objetivos teóricos de amplificación a partir de los umbrales auditivos. Sin embargo, estos objetivos deben ser confirmados mediante verificación objetiva, ya que el comportamiento real del audífono puede diferir significativamente del valor prescrito. En este ámbito, sistemas de verificación como Verifit2 de Audioscan ofrecen herramientas diseñadas para reforzar la calidad del ajuste pediátrico. La posibilidad de realizar mediciones en una caja de pruebas binaural permite evaluar ambos dispositivos de forma simultánea, reduciendo el tiempo necesario para la verificación y mejorando la reproducibilidad de las medidas. Además, las visualizaciones avanzadas y las superposiciones de asesoramiento facilitan la comunicación con las familias, ayudando a explicar de forma clara los objetivos de audibilidad y el rendimiento del audífono. En población infantil, el margen de error es especialmente reducido: pequeñas desviaciones en la ganancia pueden comprometer la audibilidad del habla y afectar al desarrollo lingüístico. En situaciones en las que las medidas en oído real no son viables, como en niños muy pequeños o con baja tolerancia a la prueba, opciones como el REM simulado amplían las posibilidades de evaluación objetiva dentro de la caja de pruebas. Del mismo modo, el simulador de cráneo resulta especialmente relevante para la verificación de dispositivos osteointegrados y otras soluciones no convencionales, donde se requieren metodologías específicas. En este contexto, resulta fundamental recordar que el cálculo prescriptivo, por sí solo, no garantiza un ajuste adecuado. Independientemente de la prescripción utilizada (DSL o NAL), la verificación objetiva es el único método que permite validar que el niño recibe el beneficio acústico esperado. Esta validación adquiere especial relevancia en audiología pediátrica, donde cada decibelio de audibilidad puede tener un impacto significativo en el desarrollo del lenguaje y la comunicación. La combinación inteligente: un flujo de trabajo clínico coherente El mayor beneficio clínico se alcanza cuando las fases de evaluación y verificación no se abordan como procesos independientes, sino como partes de un flujo de trabajo integrado. La combinación de un sistema de audiometría pediátrica robusto con una solución de verificación eficiente permite reducir la incertidumbre clínica y mejorar la consistencia de los resultados. La integración de herramientas como Equinox Evo y Verifit2 ejemplifica este enfoque: una evaluación conductual más fiable facilita la definición de objetivos prescriptivos, mientras que una verificación objetiva ágil permite confirmar su cumplimiento en menos tiempo. Este modelo tiene un impacto directo en la práctica diaria, al contribuir a ajustes más precisos desde las primeras visitas, reducir el tiempo en agenda y disminuir la recurrencia de citas motivadas por reajustes o resultados insuficientes. La audiología pediátrica moderna exige soluciones que combinen rigor clínico, eficiencia operativa y una experiencia positiva para el niño y su familia. Apostar por una combinación tecnológica inteligente no significa incorporar más equipamiento, sino diseñar un flujo de trabajo coherente que conecte evaluación y verificación de forma efectiva. En última instancia, este enfoque permite ofrecer una atención pediátrica basada en evidencia, con mejores resultados clínicos y un impacto directo en el desarrollo auditivo infantil. La audiología pediátrica moderna exige soluciones que combinen rigor clínico, eficiencia operativa y una experiencia positiva para el niño y su familia. SABER MÁS: https://diatec-diagnostics.es/solutions/products/audiometry/interacoustics-equinox-evo

Beltone impulsa la Audiología en las ópticas en ExpoÓptica 2026.

La marca especializada en soluciones auditivas volvió a participar en ExpoÓptica, que se celebró del 9 al 11 de abril en IFEMA Madrid, para acompañar a los profesionales de la óptica en el desarrollo de la Audiología como una línea estratégica de crecimiento sanitario y empresarial. Beltone estuvo presente un año más, como en todas las ediciones anteriores, en la próxima edición de ExpoÓptica, el principal encuentro profesional del sector óptico y audiológico en España, que tendrá lugar del 9 al 11 de abril en IFEMA Madrid. La compañía GN participó en la feria con el objetivo de seguir impulsando el desarrollo de la Audiología dentro de las ópticas, una actividad con creciente relevancia tanto desde el punto de vista sanitario como empresarial. El contexto demográfico y social refuerza esta tendencia, el envejecimiento progresivo de la población, el aumento de problemas auditivos asociados a la exposición al ruido y al uso intensivo -a veces abusivo- de dispositivos personales, así como la creciente demanda de soluciones auditivas, sitúan a la Audiología como un servicio sanitario con fuerte potencial de crecimiento. En este escenario, las ópticas cuentan con una posición estratégica gracias a su capilaridad territorial, su reconocimiento como centros sanitarios de proximidad y la relación de confianza que mantienen con sus clientes. Según datos del estudio Eurotrack, cerca de un 30 % de las ópticas españolas ya ofrecen servicios de audiología, una cifra que continúa creciendo a medida que más establecimientos incorporan esta actividad como una línea de negocio propia. El envejecimiento progresivo de la población, el aumento de problemas auditivos asociados a la exposición al ruido y al uso intensivo -a veces abusivo- de dispositivos personales, así como la creciente demanda de soluciones auditivas, sitúan a la Audiología como un servicio sanitario con fuerte potencial de crecimiento. La integración del servicio de Audiología en el Centro Óptico permite además aprovechar un activo clave, como es el de la base de datos de los clientes de Optometría. La realización de pruebas de cribado auditivo durante revisiones visuales facilita la detección temprana de problemas de audición y abre nuevas oportunidades de atención sanitaria integral, abordando conjuntamente el cuidado de la visión y la audición. En este proceso Beltone acompaña a los profesionales como aliado tecnológico y estratégico, ofreciendo soluciones auditivas, herramientas de adaptación y programas de apoyo diseñados para facilitar la incorporación y el crecimiento de la audiología en los establecimientos ópticos. El objetivo es que los profesionales puedan desarrollar esta área con garantías clínicas, sostenibilidad económica y una experiencia para el paciente de alto nivel. La integración del servicio de Audiología en el Centro Óptico permite aprovechar un activo clave, como es el de la base de datos de los clientes de Optometría. Durante ExpoÓptica, los profesionales interesados pudieron conocer de primera mano las propuestas de Beltone para impulsar la Audiología en la Óptica, como «Beltone Ópticas», una plataforma única y exclusiva desarrollada para ópticas interesadas en desarrollar Audiología 100% integrada en óptica. Una gran oportunidad para intercambiar experiencias y resolver dudas sobre la implantación y desarrollo de esta actividad. La compañía GN aprovechó también el encuentro para presentar algunas de sus últimas innovaciones en soluciones auditivas. Entre ellas destaca Beltone Commence, la nueva familia de audífonos de la gama esencial que incorpora ahora también modelos a medida. Esta solución está diseñada para ofrecer una experiencia auditiva completa con calidad sonora, confort y conectividad Bluetooth en su formato ITC, ampliando el acceso a tecnologías auditivas avanzadas para un mayor número de usuarios. La realización de pruebas de cribado auditivo durante revisiones visuales facilita la detección temprana de problemas de audición y abre nuevas oportunidades de atención sanitaria integral, abordando conjuntamente el cuidado de la visión y la audición. Asimismo, Beltone mostró Beltone Boost SP, una solución desarrollada específicamente para personas con pérdidas auditivas severas o profundas. Este modelo combina gran potencia de amplificación, gestión avanzada del feedback y conectividad, manteniendo un diseño compacto y batería recargable de larga duración para facilitar el uso diario de los pacientes con mayores necesidades auditivas. Estas innovaciones forman parte del portfolio más reciente de Beltone, basado en su filosofía de Audición Orgánica, orientada a apoyar el procesamiento natural del sonido por parte del cerebro mediante tecnologías inteligentes y conectividad avanzada. Con su participación en ExpoÓptica, Beltone reafirmó su compromiso con el desarrollo del sector y con los profesionales que apuestan por integrar la audiología en sus establecimientos, contribuyendo a ampliar el acceso de la población a soluciones auditivas de calidad.

El Aural Team desafía el estigma de la pérdida auditiva en la Škoda Titan Desert 2026.

Aural Centros Auditivos ha presentado, en Madrid, en la sede del Consejo Superior de Deportes (CSD), el Aural Team que afrontará, del 26 de abril al 1 de mayo, la Škoda Titan Desert Morocco 2026. En esta edición, el equipo cuenta con la mayor participación de su historia, 39 ciclistas entre las modalidades convencional y eBike, para demostrar que la pérdida auditiva no tiene por qué limitar la vida de las personas. Aural Centros Auditivos afronta su tercer año como patrocinador de la Škoda Titan Desert y en esta edición promoverá, de forma exclusiva, la iniciativa «Volver a Oír para volver a Vivir», el camión solidario que viaja con la caravana de los titanes y que llevará a cabo revisiones auditivas y donaciones de audífonos en las poblaciones por donde pasa la carrera. Juan Ignacio Martínez, CEO de Aural Centros Auditivos, volverá a enfundarse el maillot en la Škoda Titan Desert Morocco para vivir personalmente este desafío. En la presentación del Aural Team en el CSD, Martínez remarcó que el mensaje «Que la pérdida auditiva no te limite» vertebra el posicionamiento de Aural como empresa que busca la excelencia en todo lo que hace y que entiende el deporte como una herramienta para derribar estigmas y normalizar el uso de audífonos. «Participamos como compañía en un evento como la Škoda Titan Desert porque desde Aural compartimos los valores del esfuerzo, resiliencia y capacidad de adaptación para que ninguna dificultad auditiva sea un freno ni para los sueños deportivos, ni para los personales», comentó. Aural Centros Auditivos patrocinará la Škoda Titan Desert y en esta edición promoverá la iniciativa «Volver a Oír para volver a Vivir», el camión solidario que viaja con la caravana de los titanes y que realizará revisiones auditivas y donaciones de audífonos. [caption id="attachment_30215" align="alignnone" width="1200"] Juan Ignacio Martínez, CEO de Aural Centros Auditivos.[/caption] El CEO de Aural declaró estar muy contento por continuar con la acción «Volver a Oír para volver a Vivir». «Creemos firmemente en la necesidad de apoyar al territorio por el que participamos y poner nuestro granito de arena, así que llevaremos el camión solidario, en el que viajarán tres profesionales expertos, para atender a la población local mediante revisiones y para adaptar, de forma gratuita, las ayudas protésicas cuando detectemos pérdidas auditivas», añadió. «En Aural compartimos los valores de esfuerzo, resiliencia y capacidad de adaptación para que ninguna dificultad auditiva sea un freno a la hora de alcanzar los sueños deportivos o personales». Embajadores de lujo: Abel Antón y Luis Pasamontes Durante la presentación, tuvieron protagonismo dos deportistas de alto nivel, el exatleta Abel Antón y el ex-ciclista, profesional del Movistar Team, Luis Pasamontes. El doble campeón del mundo de maratón (Atenas 1997 y Sevilla 1999) se refirió a su participación con el Aural Team en la edición de 2024 como «una experiencia que recordará para siempre» y destacó también la importancia del deporte para transformar la sociedad. En cuanto a Luis Pasamontes, ex-ciclista profesional que ha disputado las tres grandes, Tour, Giro y La Vuelta, y que participará en esta edición del Aural Team como embajador y corredor, destacó la importancia del equipo en el deporte y cómo el trabajo colectivo permite superar los momentos más duros, en el desierto y también en la vida, así como alcanzar la excelencia y el éxito. Voces del pelotón Aural Testimonios inspiradores fueron los de los dos representantes del Aural Team que participarán en la carrera. Sus historias mostraron, desde perspectivas diferentes, que el uso de audífonos es compatible con retos deportivos extremos. [caption id="attachment_30216" align="alignnone" width="1200"] Abel Antón y Cuca Aranda.[/caption] Juanma González, sordolímpico y bronce en maratón en las Sordolimpiadas de Brasil 2022, relató cómo ha ido superando límites asociados a la pérdida auditiva y que su objetivo en Marruecos es mejorar respecto al año pasado y seguir dando visibilidad a las personas sordas que llevan audífonos. También estuvo en la presentación Cuca Aranda, audioprotesista de Aural, quien aseguró que le encanta que desde Aural siempre se fomente el deporte. «Es perfecto para unir equipos, reducir estrés, y mejorar la salud. Además, me ayuda a entender en el terreno que la pérdida auditiva no frena pasiones, inspirando a pacientes a competir y vivir plenamente con la tecnología adecuada», agregó.
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Audiologia Pediátrica

Oído musical… ¿se nace o se hace?

Está demostrado que escuchar música desde que se es un bebé produce una activación de la corteza cerebral, concretamente de las zonas frontal y occipital. Esto contribuye, entre otros beneficios, a aumentar la capacidad de memoria, la atención y la concentración de los niños, a mejorar su habilidad para resolver problemas matemáticos o a fomentar la creatividad y la imaginación infantil. Si además esta actividad se combina con el baile, se estimularán los sentidos, el equilibrio y el desarrollo psicomotor. Por este motivo, la educación musical en los niños ha adquirido un papel muy relevante en los últimos años.  La iniciación auditiva en la música comienza en el vientre de la madre ya que, desde los cinco meses de gestación, el bebé es capaz de distinguir voces y sonidos. Según los expertos, la iniciación auditiva en la música comienza en el vientre de la madre, ya que, desde los cinco meses de gestación, el bebé es capaz de distinguir voces y sonidos. Es a través de la voz de su madre y de las canciones que ella le tararea, como el pequeño puede sentir la vibración de las resonancias del canto. También está demostrado que cuando en el entorno de la madre se escucha música clásica el bebé la percibe, y contribuye a que se sienta más tranquilo y relajado. Los primeros años de vida del niño van a ser clave para ayudarle y reforzarle en la adquisición del oído musical, por lo que se le debe continuar ofreciendo estímulos melodiosos. Como en casi todos los aprendizajes, la imitación juega un papel fundamental. Para ello, es necesario convivir con la música el mayor tiempo posible y fomentar el gusto por las melodías y los instrumentos. Los padres, en estas edades, son un fuerte referente, y sus acciones condicionarán las de los pequeños, que intentarán copiarles en busca de su aprobación. Es el momento de introducir instrumentos sencillos con los que el niño se sienta cómodo y que le inciten a reproducir ritmos y melodías fáciles de recordar, como las canciones infantiles. Una vez inculcado el gusto por la música y desarrollado el oído musical, la edad recomendada para que los niños comiencen a tocar un instrumento oscila entre los tres y los cinco años, ya que en este período la evolución neuronal permite un aprendizaje mucho más rápido y natural. Seguro que a todos nos vienen a la mente esos pequeños genios musicales que fueron Beethoven y Mozart, que tocaban con gran virtuosismo la clave, el violín o el piano con tan solo cuatro y seis años respectivamente, haciendo gala de un privilegiado sexto sentido musical.

Hipoacusia mínima en niños… ¿o quizá no tan mínima?

Las primeras publicaciones sobre hipoacusias unilaterales en niños, hace 25 años, despertaron gran interés en la comunidad médica y audiológica. Gracias a ellas, la atención dejó de concentrarse exclusivamente en los niños con pérdidas auditivas severas y profundas y se diversificó considerablemente, incluyendo hipoacusias más leves, de otros grados y tipos. Muchos niños con hipoacusia mínima sin diagnosticar «sobreviven» en el sistema educativo con evidentes problemas escolares, que difícilmente pueden resolverse sin llegar a su origen. Antes de estos primeros estudios, los profesionales consideraban que las hipoacusias leves y moderadas (y en esta categoría cabe incluir las hipoacusias unilaterales) no tenían una repercusión relevante en el aprendizaje ni en el desarrollo. Sin embargo, los datos de estas incipientes investigaciones demostraron que los niños con grados mínimos de hipoacusia permanente o transitoria se encontraban en claro riesgo de presentar problemas de aprendizaje o de conducta. Aunque pueda parecer increíble y pese a haber experimentado algunos avances notorios en este terreno, estos problemas todavía persisten en gran medida, y aún existe cierto desconocimiento sobre esta hipoacusia y sus consecuencias, así como algo de polémica sobre qué niños de los que presentan hipoacusia mínima requieren una intervención por parte de los especialistas, qué tipo de intervención es la más efectiva o qué medidas preventivas podrían ponerse en práctica para evitar las dificultades de aprendizaje que se presentan en muchos de estos casos. Para poder avanzar en la revisión de este tema, es importante hacer referencia al trabajo de Bess (1998), precursor de estos estudios, que definió por primera vez las diferentes categorías de hipoacusia que puede englobar la denominación de «hipoacusia mínima», a saber: — Hipoacusias neurosensoriales bilaterales con una media de umbral tonal vía aérea entre 20 y 40 dBHL bilateral, con una media de GAP óseo-aéreo de no más de 10 dB en las frecuencias 1000, 2000 y 4000 Hz. — Hipoacusia neurosensorial unilateral con una media de umbral tonal vía aérea ≥20 dB HL en el oído afectado en las frecuencias 500, 1000 y 2000 Hz y una media de GAP óseo-aéreo de no más de 10 dB en las frecuencias 1000, 2000 y 4000 Hz. La media de los umbrales tonales por vía aérea en el oído no afectado debe ser ≤15 dB HL. — Hipoacusia neurosensorial de alta frecuencia, con umbrales tonales de vía aérea >25 dB HL en dos o más frecuencias por encima de 2000 Hz(por ejemplo, 3000, 4000, 6000, 8000 Hz), en uno o en los dos oídos, con un GAP óseo-aéreo en 3000 y 4000 Hz no mayor de 10 dB.  Las hipoacusias unilaterales, a las que se ha prestado en los últimos años especial atención, no siempre forman parte de esta clasificación; algunos autores las consideran como una entidad aparte de las hipoacusias mínimas. Pese a haber experimentado algunos avances notorios en este terreno, aún existe cierto desconocimiento sobre la existencia de esta hipoacusia y sus consecuencias. Históricamente, estos grados de hipoacusia se han definido de diferentes formas, utilizándose también otros términos como hipoacusias leves o hipoacusias moderadas, de modo que la terminología tampoco ha estado exenta de polémica. En este sentido, Bess siempre destacó que, a pesar de las implicaciones de todos estos términos, el hecho de que la pérdida auditiva sea mínima, leve o moderada, no significa en absoluto que su repercusión en el aprendizaje para algunos niños sea igual de mínima o leve. Más bien hace hincapié en que dicha terminología alude exclusivamente al grado de hipoacusia y no a sus consecuencias. ¿Cuáles son entonces las repercusiones de estas pérdidas mínimas?  Los estudios realizados por Bess y sus colaboradores evaluaron estas repercusiones diferenciando las hipoacusias unilaterales y las hipoacusias bilaterales.  En el primero de estos estudios, el grupo de investigación liderado por Bess trató de caracterizar el impacto psicoeducativo de la hipoacusia unilateral comparando con un grupo control de audición normal. Así, su estudio comenzó en los 80, con un grupo de 60 niños con hipoacusia unilateral, llegando a la alarmante revelación de que aproximadamente un tercio de estos repetían al menos un curso en la escuela y casi el 50% repetía un curso o necesitaba apoyo escolar o extraescolar. El estudio de Bess fue replicado en varias ocasiones en los años posteriores en Estados Unidos y también en Europa y tan solo un par de estudios no encontraron diferencias estadísticamente significativas en el rendimiento académico entre los niños con pérdida unilateral y los niños con audición normal. De este modo, y considerando que cada vez estaba más probada la repercusión de la hipoacusia unilateral en el rendimiento escolar, empezaron a planificarse estudios más exhaustivos que permitieran identificar factores condicionantes de estas dificultades, como déficits cognitivos, auditivos o de habla y lenguaje. Así, muchos de estos trabajos demostraron que los niños con hipoacusia unilateral obtenían puntajes más bajos en percepción del habla que sus pares de audición normal, tanto en ambiente ruidoso como en ambiente silencioso, si bien en la primera situación la diferencia entre los dos grupos se incrementaba.  Los estudios realizados sobre el desarrollo del habla y del lenguaje no muestran sin embargo diferencias significativas entre los dos grupos, aunque sí se detecta un mayor porcentaje de niños con retraso de lenguaje respecto al grupo control en edades más tempranas, entre 15 y 62 meses. Una hipótesis probable a este respecto es que las diferencias en el desarrollo del lenguaje van disminuyendo a medida que los niños van creciendo y acceden a la educación primaria. En el caso de los niños con hipoacusia bilateral, la mayor parte de los estudios se han orientado a la evaluación de la influencia de las condiciones acústicas del aula y del ruido ambiental en la percepción del habla y en el aprendizaje, y se han centrado en evaluar aspectos como la reverberación o el ruido de fondo. En conjunto, todos los estudios realizados en esta dirección resaltan una evidente diferencia en la percepción auditiva entre los niños con hipoacusia bilateral y los niños con audición normal, que se materializa en una mayor dificultad para entender el habla en unas condiciones acústicas que simulan las condiciones de un aula escolar tipo. La causa real de esta dificultad no se conoce con seguridad; sin embargo, podrían subyacer ciertos cambios cocleares que afectan al procesamiento temporal y espectral del habla de los niños con hipoacusia. Esta última hipótesis precisa una mayor investigación que incluya también la consideración de otras habilidades psicoacústicas en el estudio. En los países anglosajones y en muchos países de América del Sur se realiza un cribado auditivo durante la primera etapa de escolarización y está implementado dentro del propio contexto escolar. Desde el punto de vista audiológico, parece haber consenso entre los especialistas; la actuación en cada uno de estos casos debe ser evaluada individualmente, dado que, aunque aparentemente todos los niños con hipoacusia mínima parecen tener mayor riesgo de encontrarse con dificultades académicas, no está claro qué niños necesitarán algún tipo de apoyo y qué niños no.  El cribado neonatal puede no ser suficientemente sensible como para detectar pérdidas auditivas de grado leve, a excepción de las unilaterales más severas. Parece evidente, entonces, que en todos estos casos es preciso realizar un seguimiento exhaustivo de su evolución (por parte del especialista ORL y del audiólogo) y del desarrollo del lenguaje, la socialización, y más concretamente, las habilidades auditivas, para que, en caso de que se detecten dificultades, se establezcan protocolos y estrategias de intervención bien definidas que pueden ir desde indicaciones para minimizar el efecto del ruido de fondo en las aulas e indicaciones para el profesorado, hasta la colocación de drenajes transtimpánicos, la adaptación de audífonos o la utilización de sistemas de micrófono remoto. En la introducción a este artículo se hacía referencia al desconocimiento que aún hoy día hay acerca de la existencia de esta hipoacusia y sus consecuencias; de hecho, muchos niños con hipoacusia mínima sin diagnosticar «sobreviven» en el sistema educativo con evidentes problemas escolares, que difícilmente pueden resolverse sin llegar a su origen. Se suelen abordar con ayudas extraescolares de logopedia o lectoescritura, en las que prioritariamente se trabaja el output (problemas de pronunciación, articulación, vocabulario, etc.), cuando el input nunca se ha explorado Evidentemente, para poder realizar el seguimiento de estos casos y diseñar protocolos de intervención, es fundamental que sean detectados cuanto antes. En los países anglosajones, por ejemplo, y en muchos países de América del Sur, se realiza un cribado auditivo durante la primera etapa de escolarización. Este cribado se implementa dentro del propio contexto escolar o en gabinetes o clínicas concertados para ello. En España, desafortunadamente, no existe esta posibilidad, y el único cribado auditivo que se realiza de forma sistemática es el del recién nacido; con posterioridad, la audición de los niños no vuelve a explorarse de forma sistemática. Los pequeños con hipoacusia mínima, a veces, presentan dificultades de aprendizaje muy similares a las de otros niños con problemas diferentes, por lo que la pérdida de audición puede quedar «enmascarada». Cabe preguntarse si estas hipoacusias mínimas de las que se habla en este artículo pueden estar ya presentes en el nacimiento, en cuyo caso, ya serían detectadas en el cribado neonatal. Pues la realidad es, por una parte, que el cribado neonatal puede no ser suficientemente sensible como para detectar pérdidas auditivas de grado leve (a excepción de las unilaterales más severas), incluso aunque estén presentes en el nacimiento, y que, por otra parte, muchas de estas hipoacusias mínimas no están presentes en el nacimiento y se desarrollan con posterioridad. Las causas pueden ser muchas, incluso puede darse el caso de que la etiología sea desconocida, pero entre las más frecuentes se encuentran las otitis serosas recurrentes, muy frecuentes en niños de educación infantil y primeros cursos de educación primaria. Dado que el cribado auditivo escolar no es una opción en nuestro país, al menos en la actualidad, quizá es importante exponer algunos síntomas que pueden alertar de la existencia de una hipoacusia mínima o que al menos sugieren la conveniencia de realizar un estudio auditivo para contribuir al diagnóstico.  Los niños con hipoacusia mínima presentan a veces dificultades de aprendizaje muy similares a las de otros niños que no tienen pérdida auditiva sino otro tipo de dificultades y necesidades educativas, y por tanto, puede ocurrir que la hipoacusia quede «enmascarada» por esa sintomatología similar. A continuación se describen ciertos comportamientos o características que pueden hacernos sospechar de la existencia de una hipoacusia mínima: — Tirarse de las orejas o presionarlas, tocar las orejas o los oídos, en general. — Catarros frecuentes, dolores de garganta o enfermedades de las vías respiratorias altas. — Problemas de comportamiento (falta de atención). — Inquietud, nerviosismo, no poder permanecer en la silla. — Distracciones frecuentes, especialmente cuando hay mucho ruido en la clase o cuando hay ruido de fondo (otros niños por el pasillo, obras en la calle, tráfico, etc.). — Demanda frecuente de repetición de la información («¿Qué has dicho?»). — Bajo rendimiento académico. Como se ha mencionado anteriormente, algunos de estos síntomas se presentan también en niños con otras dificultades, mientras que otros son más específicos de los niños con hipoacusia. En realidad, la presencia de cualquiera de estos síntomas podría justificar, al menos, la realización de una exploración auditiva por parte del especialista como parte del protocolo de diagnóstico. Habitualmente, estas hipoacusias mínimas permanecen más «latentes» en el entorno familiar por ser un ambiente más controlado para el niño. Además, habitualmente estas hipoacusias mínimas permanecen más «latentes» en el entorno familiar próximo, por ser un ambiente más amable y controlado para el niño, pero se evidencian en el ámbito escolar, en el que las condiciones auditivas se complican de forma manifiesta. Al hilo de la «latencia» de las hipoacusias mínimas en el entorno familiar, un interesante estudio publicado recientemente en el International Journal of Pediatric Otorhinolaringology (2021), realizado en Polonia, concluye que los padres, habitualmente, subestiman los problemas auditivos de sus hijos, pero tienen mayor facilidad para detectarlos si la pérdida afecta a las frecuencias conversacionales o si es al menos moderada o bilateral. Siendo esto así… ¿Qué medidas podrían aplicarse para mejorar la comunicación en los niños con hipoacusia mínima? En primer lugar, para todos estos niños es importante ver la cara del orador; no es que realicen una lectura labial consciente y eficaz, pero tener al orador enfrente proporciona información adicional para descifrar el mensaje. Es importante no hablar de espaldas o cerca de una ventana en la que se produzcan reflejos o la cara quede en sombra. Si se tiene la sensación de que el niño no ha entendido el mensaje, debe reformularse con otras palabras que reflejen la idea central a transmitir, lo que proporcionará claves para descifrarlo más fácilmente.  Por otra parte, la información importante debe expresarse verbalmente y por escrito (en el caso del aula, preferiblemente en la pizarra). Además, cualquier elemento que contribuya a reducir el nivel de ruido en la clase (pelotas de tenis en las patas de las sillas y de las mesas, por ejemplo), permitirá mejorar la relación señal/ruido y contribuirá a mejorar la inteligibilidad. A modo de conclusión, las estadísticas más recientes señalan que alrededor del 15% de los niños del mundo en edad escolar tienen hipoacusias transitorias o leves que, a pesar de su denominación, pueden interferir en su comunicación, sus relaciones psicosociales y su aprendizaje, lo que provoca una clara afectación del rendimiento escolar. Muchas de ellas, por no decir la mayoría, no son detectadas ni tratadas, debido entre otras cosas a la inexistencia de un protocolo universal de cribado auditivo en edad escolar. Dado que los estudios realizados hasta el momento evidencian las dificultades que estos niños presentan, especialmente en la inteligibilidad en ruido y en el desarrollo de otras destrezas auditivas de procesamiento, parece recomendable incluir un estudio auditivo en el protocolo de valoración de los niños con dificultades escolares. Las estadísticas más recientes señalan que alrededor del 15% de los niños en edad escolar tienen hipoacusias transitorias o leves que pueden interferir en su comunicación y su aprendizaje, lo que provoca una clara afectación del rendimiento escolar. Bibliografía Ansari, M. (2021) Hearing screening program for school going children in India: necessity, justification, and suggested approaches. The Egyptian Journal of Otolaryngology.Doi:10.1186/s43163-021-00182-x. Bess, F.H.; Dodd-Murphy J.D., Parker, R.A. (1998). Childrenwith minimal sensorineural hearingloss: prevalence, educational performance and functionalstatus. EarHear 1998; 19:339-354. Brook, G.P. (2022) Schools Survey Report: Trends in Educational Audiology 2010-2022. American Speech-Language-Hearing Association. Gwenaël, G., Aumond, P., Bocher, E. et al. (2022) Noise Capture smartphone application as pedagogical support for education and public awareness. The Journal of the Acosutical Society of America 151. Doi: 10.1121/10.0010531. Moore, D.R. Ph.D. et al. (2020) Minimal and mildhearingloss in children: Association withauditory perception, cognition and communicationproblems. Ear Hear. 2020. Doi: 10.1097/AUD0000000000000802. Swierniak, W., Gos, E. et al. (2020) Theaccuracy of parental suspicion of hearingloss in children. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology 141 (2021). Doi: 10.1016/ijporl.2020.110552. Notas *Las imágenes de este artículo han sido creadas artificialmente usando Lexica® una iA capaz de generar imágenes a partir de lo que escribimos. Myriam GonzálezAudióloga / Audioprotesista CV Autor: Licenciada en Pedagogía y Máster de Logopedia.Técnico Superior en Audiología Protésica.Especializada en Audiología Infantil y Evaluación de los trastornos del PAC en RV Alfa Centros Auditivos.Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes.

Implantes cocleares en niños con síndrome de Pendred

La implantación coclear es un tratamiento eficaz y satisfactorio para la pérdida auditiva profunda o grave en niños con síndrome de Pendred o a los que los amplificadores tradicionales les aportan beneficios muy limitados, explica el estudio estadounidense. El estudio concluyó que, si se interviene pronto, los implantes cocleares permiten un desarrollo cognitivo y del habla en los niños con síndrome de Pendred comparable al de la población infantil con una audición normal, de manera que los pacientes pueden aprender en un entorno educativo convencional. El síndrome de Pendred Este síndrome es una enfermedad genética, relativamente rara, que se caracteriza por la discapacidad auditiva neurosensorial entre profunda y grave y por la malformación de algunos huesos del oído interno. Los implantes cocleares permiten un desarrollo cognitivo y del habla en los niños con síndrome de Pendred comparable al de la población infantil con audición normal. Información sobre el estudio El estudio recibió la aprobación del Consejo de Revisión Institucional del Centro Médico de la Universidad de Misisipi. A partir de una base de datos previa sobre pacientes pediátricos con implante coclear, el estudio identificó a todos los que tenían el acueducto vestibular dilatado y síndrome de Pendred y que se habían sometido a una implantación coclear entre 2003 y 2007. En todos ellos, los audífonos ya no tenían el efecto deseado en el oído del implante y los umbrales audiométricos de su pérdida auditiva neurosensorial estaban en los rangos de leve a profunda y de grave a profunda. Las edades en el momento de la implantación eran variadas, desde nueve meses hasta siete años, con una edad media de cuatro años. A cuatro pacientes les colocaron un implante unilateral, mientras que en cinco pacientes los implantes fueron bilaterales. De los cinco bilaterales, a cuatro se los implantaron de forma simultánea y a uno, de forma secuencial, es decir, primero un oído y, cuatro meses después, el otro. El estudio, «Cochlear implantation in patients with Pendred syndrome» (Implantación coclear en pacientes con síndrome de Pendred), se publicó en la American Journal of Otolaryngology–Head and Neck Medicine and Surgery. Fuente Medical Dialogues y American Journal of Otolaryngology–Head and Neck Medicine and Surgery.

Test genético rápido para evitar la hipoacusia por ototoxicidad en neonatos

Expertos de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido, han desarrollado un test genético rápido que se realiza con un frotis de la mejilla y que puede ser utilizado en los recién nacidos para prevenir la hipoacusia inducida por ototoxicidad. Como ellos mismos afirman, en el año 1993 se aisló una variante genética (m. 1555>G), relacionada directamente con un mayor riesgo de desarrollar hipoacusia a causa de la gentamicina antibiótica. Esta variante se ha encontrado en la población en aproximadamente la misma proporción en todo el mundo; uno de cada 500 individuos. El estudio de esta variante se ha realizado sobre todo en aquellos pacientes en los que se prevé la necesidad de utilizar antibióticos aminoglucósidos en futuros tratamientos. Así, este examen viene siendo habitual en pacientes con fibrosis quística o problemas del tracto urinario. Aunque lleva varios días, es un excelente medio preventivo para minimizar el riesgo de una reacción adversa al medicamento. No obstante, hay un grupo de pacientes en los que la gentamicina debe administrarse rápidamente, y por tanto esta prueba genética antes mencionada es imposible de realizar. Los recién nacidos afectados o en claro riesgo de sepsis deben ser tratados con bencilpenicilina y gentamicina dentro de la primera hora de ingreso en la UCI neonatal. Por este motivo, los investigadores de la Universidad de Manchester iniciaron el diseño de un sistema rápido de screening que permitiera obtener esta información genética en el tiempo establecido (menos de una hora), permitiendo así una prescripción alternativa e igualmente efectiva (cefalosporina antibiótica) en los casos detectados. Así, han desarrollado un prototipo que permite obtener este resultado en 26 minutos, con la información genética de un frotis de mejilla. Para ello, durante el año 2020 realizaron un estudio con una muestra de 751 recién nacidos durante un período de 11 meses. En aproximadamente el 80% de los niños a los que se les prescribieron antibióticos, pudieron obtener un resultado rápido (dentro de la primera hora de UCI) con su test genético. Se identificó a 3 niños portadores de dicha variante, a los que se prescribió un tratamiento alternativo sin efectos adversos. Casi 7 millones de niños son tratados con gentamicinas cada año en todo el mundo; identificar esta variante y actuar en consecuencia podría evitar la hipoacusia por ototoxicidad en 14.000 menores por año. Según los propios autores, casi siete millones de niños son tratados con gentamicinas cada año en todo el mundo, por lo que identificar esta variante y actuar en consecuencia podría permitir evitar la hipoacusia por ototoxicidad en, al menos, 14.000 menores por año. Además, dada la especial forma en que esta variante se hereda (está presente en el genoma mitocondrial), pasará de la madre a todos sus hijos, ya sean niños o niñas. La madre y los hermanos de la madre también serán portadores. Es importante que esta información sea conocida por toda la familia, para que, en caso necesario, se prescriban alternativas a la gentamicina. Los investigadores esperan que este test pueda estar disponible para la población de riesgo en un par de años. Referencia ENT & Audiology News.

Volar con niños, consejos para cuidar sus oídos

En pleno verano, es muy habitual coincidir en los viajes en avión con bebés y niños llorando, y con padres buscando la mejor forma de calmarlos. Los bebés pueden tener una reacción severa a las sensaciones asociadas con el vuelo. En numerosas ocasiones, la acumulación de presión y los chasquidos pueden ser demasiado molestos para sus pequeños oídos. Sus trompas de Eustaquio, es decir, los diminutos tubos que conectan el oído medio con la garganta son más cortas, estrechas y horizontales, lo que hace muy difícil para ellos regular la presión en sus oídos y puede resultarles doloroso. Los bebés pueden tener una reacción severa a las sensaciones asociadas con el vuelo. Si la disfunción de las trompas de Eustaquio (ETD) suele ser difícil de soportar en circunstancias habituales, aumenta en situaciones de acumulación de presión. ¿Qué es exactamente la disfunción de las trompas de Eustaquio? Hablamos de una afección común que se produce cuando las trompas de Eustaquio se bloquean. Estas son las responsables de que la presión se distribuya por igual entre el oído externo y el medio y drenan el líquido desde este para garantizar que los conductos estén libres de obstrucciones. Suelen estar cerrados, pero se abren al masticar, tragar o bostezar. Dichos conductos son muy pequeños y pueden taponarse fácilmente. Esto puede causar dolor, dificultades auditivas y una sensación de plenitud en los oídos que se denomina ETD. Esta afección es más común en los niños de 5 años o menores, ya que sus trompas son más cortas que las de un adulto. Recomendaciones auditivas durante un vuelo — A los viajeros más pequeños se recomienda darles un biberón o un chupete en el momento en el que el avión esté aterrizando o despegando. La sensación de succión ayuda a abrir las trompas de Eustaquio para evitar cualquier bloqueo doloroso. — Los niños y personas más mayores deberían chupar un caramelo, bostezar o masticar un chicle para ayudar a regular el oído medio en los momentos en que aumenta la presión de la cabina. — Asimismo, se puede comer o beber algo durante el despegue y el aterrizaje. — Se recomienda también consultar al médico para conocer otros remedios, como el uso de aerosoles nasales descongestionantes, antihistamínicos y descongestionantes orales, así como tapones para los oídos. Siguiendo algunas de estas recomendaciones, un vuelo en familia, especialmente si se viaja con niños, podría resultar más cómodo.

Juguetes

¡Cuidado! Juguetes que pueden dañar la audición Dentro de unas semanas, comenzarán las fiestas navideñas y los juguetes estarán en la lista de deseos de los más pequeños. A la hora de elegir este tipo de regalos, se debería tener en cuenta el nivel de ruido que generan algunos de ellos, ya que puede suponer un riesgo para la salud auditiva del niño.Los especialistas advierten de que superar los 80 dB puede ser muy perjudicial en estas edades. La Asociación Americana de Visión y Audición – (Sight & Hearing Association -SHA) fue fundada en Minnesota, EE.UU., en 1939 y ha cumplido casi 80 años dedicándose a formar a los individuos en los cuidados necesarios en actividades recreativas relacionadas con la visión y la audición.En su vigesimotercer encuentro anual, la asociación ha enviado un mensaje de advertencia para el colectivo de padres de niños pequeños respecto a los niveles sonoros de ciertos juguetes, con especial hincapié en la identificación, prevención e investigación en estas áreas.Además de informar, aconsejar y prevenir, la SHA ha elaborado una lista de juguetes que resultan perjudiciales para la salud auditiva de los niños. En este listado, se han incluido 14 juguetes de distintas marcas que alcanzan niveles sonoros mayores de 85 dB.Según la National Institute of Occupational Health and Safety (Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional- OSHA) esta intensidad sobrepasa el nivel permitido para la seguridad auditiva en las personas adultas. Como referencia podemos decir que una conversación normal puede rondar alrededor de los 60 a 65 dB. Son los ruidos por encima de los 80 dB los que pueden causar daño permanente en la audición, con la variable de tiempo de exposición a la que se someta al niño. Los juguetes no tendrían que ser una amenaza para la salud auditiva de ningún niño, pero sin embargo, hoy en día, esto es una realidad. La falta de información sobre este tema es la clave. En numerosos casos, son los cuidadores de los niños los que no cuentan con la información necesaria para protegerlos y generar un uso responsable de los mismos. ¿Cuáles son los juguetes sonoros peligrosos? ¿Cuánto tiempo se puede estar expuesto a estos sonidos intensos? ¿Cómo se puede prevenir el daño auditivo? La compra de juguetes con estas características debe realizarse con precaución. Algunos ejemplos de este tipo de juguetes son: armas (pistolas, espadas con sonido); medios de transporte (coches, camiones con sirena); juegos interactivos musicales (sonajeros, volantes o teléfonos, entre otros). Según la SHA el juguete sonoro más ruidoso resultó tener más de 105 dB y el uso de estos niveles sonoros intensos durante al menos 15 minutos, podría dañar la audición de cualquier persona, incluyendo niños o adultos. Cuanto mayor sea la intensidad sonora a la que se exponga al niño, durante un mayor período de tiempo, más probable será que pueda aparecer una lesión en la vía auditiva. Esa lesión puede o no identificarse inmediatamente, y el peligro mayor es el daño silencioso que puede estarse produciendo sin ser conscientes de ello. Las células nerviosas son muy sensibles y cuando sufren un daño, no vuelven a regenerarse. Los padres deberían tener conocimiento del riesgo que puede producir una exposición prolongada a ruidos y sonidos de gran intensidad. Además de conocer estos peligros, sería necesario que recibieran información sobre los productos y sus características. Es sabido que muchas hipoacusias pueden no apreciarse de forma inmediata y que tampoco se identifican en los estudios audiológicos de rutina. Cuando la audición se ve afectada ya sea de forma súbita o progresiva, esto puede repercutir directamente en el desarrollo y bienestar de los niños. Hay que prestar especial atención a esta información, ya que la pérdida de audición en edades tempranas puede tener consecuencias directas en la adquisición del lenguaje y en el aprendizaje. No hay que subestimar entonces los niveles de ruido con los que ciertos juguetes se confeccionan dejando de ser simplemente un instrumento de juego y convirtiéndose, más bien, en una amenaza para la salud de nuestros niños. Los padres, desde la ignorancia y la falta de información, compran productos que no son inofensivos, que pueden producir un daño en sus hijos. La mayoría de las veces son quienes les entregan los juguetes y supervisan su uso sin conocer estas características. Es entonces cuando uno se pregunta si, como padre, es cómplice del daño, y no debería ser así. ¿Te has imaginado alguna vez ser el responsable de algún daño hacia tu hijo? Claro que no. Por eso, la información y prevención cumplen un rol crucial en este tema. Las células del oído que se dañan no se recuperan y si hay lesión, esta es irreversible. A veces, la forma de presentación de la pérdida auditiva es severa, pero incluso en pérdidas auditivas mínimas, se puede encontrar un gran impacto en el desarrollo del niño, el rendimiento académico y sus relaciones sociales, entre otras cosas. En EE.UU. los juguetes deben pasar ciertas etapas de producción y son probados acústicamente por la Sociedad Americana para el testeo de materiales (American Society of Testing and Materials -ASTM). Se establece que la presión sonora producida por los juguetes no debería exceder los 85 dB a una distancia de 50 centímetros (20 pulgadas), sin embargo, no hay una reglamentación oficial en los límites sonoros conocidos en lo que respecta a este tipo de población infantil. Lo que queda claro es que la promoción de una audición responsable y segura dependerá de la intensidad, la duración y la frecuencia de la exposición a los sonidos. Si se escucha un sonido a un volumen bajo durante períodos largos de tiempo posiblemente se esté expuesto de igual forma que si se escuchara un sonido a un volumen más alto durante un breve espacio de tiempo. Por este motivo, trasladamos los niveles establecidos permitidos para una exposición diaria al ruido de los entornos laborales a los recreativos. Así, se considera que 85 dB, durante un máximo de 8 horas, es el nivel máximo de exposición sin riesgos. El tiempo límite admisible disminuye a medida que aumenta la intensidad del sonido. Por lo tanto, un ruido que alcance los 100 dB únicamente se podrá escuchar sin peligro durante no más de 15 minutos al día. La Sociedad Americana para el testeo de materiales junto con el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) se basan en los límites de intensidades máximas establecidos en EE.UU. para los adultos. Kathy Webb, directora de SHA, sugiere que los estándares de testeo de estos dispositivos son irrazonables, ya que los juguetes deberían ser probados basándose en cómo juega, manipula e interactúa con ellos un niño y no en cómo los utiliza y analiza un adulto. Tabla 1. Sight & Hearing Association listado de juguetes analizados en 2020 (Inglés)  ©Sight & Hearing Association. 1430 Concordia Ave #40009, Saint Paul, MN 55104 – 800-992-0424, x11 – kwebb@sightandhearing.org Si observamos a un niño jugando, lo más probable es que se relacione con el juguete llevándolo cerca de su cara o muy próximo a sus ojos y oídos. La SHA tiene como fin informar y divulgar acerca de estos riesgos, recordar a los consumidores de estos productos que la pérdida auditiva es acumulativa y no se manifiesta típicamente por un solo evento traumático, sino que se desarrolla gradualmente con el paso del tiempo y de los años. Lo más importante según Kathy Webb, es lograr que se proteja la salud auditiva de los niños. Una recomendación útil a la hora de comprar un juguete sonoro puede ser el uso de aplicaciones móviles gratuitas, como por ejemplo un «decibelímetro» o «sonómetro» que sirve para medir los decibelios a campo libre de estos juguetes. Cualquier comprador debería tener la posibilidad de testear un producto antes de su compra. En otros casos, si bien los juguetes cuentan con control de volumen, será importante graduar la intensidad dejando colocado el volumen en una posición que no exceda el nivel medio. En caso de no contar con regulador de volumen, se puede colocar una cinta de embalar sobre el altavoz para reducir el nivel sonoro de salida.Otra característica con la que cuentan algunos productos es la opción de bloquear los controles ON/OFF o sacar las baterías, ya que muchos juguetes no necesitan el sonido para poder utilizarlos.Aparentemente, con la situación mundial de pandemia debida al virus SARS CoV-2, se han incrementado notablemente las compras online de juguetes en el último año y esto hace que quienes acceden a los juguetes no los hayan probado previamente. Afortunadamente, la mayoría de los vendedores ofrecen como política de venta la posibilidad de devolución de la mercancía, quedando la responsabilidad y decisión final de compra en el adulto responsable.En caso de que la transacción se realice de manera presencial, lo ideal sería probar el juguete y medir con alguna aplicación de las mencionadas anteriormente los niveles sonoros para hacer, entonces, una compra segura y eficaz.Los padres deberán desempeñar un papel activo en la educación de sus hijos ayudándoles a adoptar prácticas auditivas responsables y seguras, y vigilar la exposición a ruidos de fuerte intensidad. No solo deben generar conciencia en los niños con información y prevención, sino también dando ejemplo adoptando hábitos auditivos responsables y seguros.Por último, hay que recordar siempre la premisa de que «si el sonido es demasiado alto para un adulto, ¿por qué no lo va a ser para un niño?». Autoras Susana Domínguez SUSANA DOMÍNGUEZFONOAUDIÓLOGAUnidad de Acúfenos de Otoneurología (Clínica de Neurociencias INEBA).Responsable Audiología del Servicio de ORL (Hospital Italiano de Buenos Aires).Investigadora de los trastornos del Procesamiento Auditivo.Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Yanina Sitzer YANINA SITZERLIC. FONOAUDIÓLOGAInst. Otorrinolaringológico Dr. Arauz-Rehabilitación del acúfeno. Unidad de acúfenos e hiperacusia.Inst. de Rehabilitación Psicofísica (IReP)-GCBA.Docente en el Máster de Audiología de la Univ.Europea Miguel de Cervantes.

Avances tecnológicos

Avances tecnológicos para un cribado auditivo neonatal eficiente La hipoacusia infantil afecta a cinco de cada 5.000 neonatos. Hace solo 40 años, el cribado auditivo neonatal estaba reservado a aquellos recién nacidos considerados de alto riesgo o a quienes nacían con la sospecha profesional de tener la audición afectada como consecuencia de un determinado desencadenante en el embarazo o el parto. Posteriormente, el espectro de los niños sometidos a estas pruebas se amplió a aquellos neonatos con antecedentes familiares de pérdidas auditivas congénitas. Hoy en día, sin embargo, el cribado auditivo neonatal es universal y se practica a los recién nacidos preferiblemente en sus primeras cuatro horas de vida. Las modernas técnicas de detección precoz tienen como objeto evitar, en la medida de lo posible, las repercusiones que puede tener la hipoacusia en el desarrollo emocional, familiar, académico y social del niño. De igual manera que nadie duda de la necesidad de detección temprana de la hipoacusia con el fin de realizar una pronta intervención en caso de ser necesaria, las nuevas tecnologías que se utilizan en el diagnóstico han ido evolucionando de forma paralela. La compleja maquinaria de antaño ha dado paso a sencillas y eficientes soluciones portátiles para realizar los cribados auditivos, que ofrecen resultados casi inmediatos.En cuanto a los métodos utilizados, los expertos se decantan por medir la respuesta auditiva del tronco cerebral al sonido, lo que se traduce en una respuesta mucha más rápida y precisa. Las nuevas herramientas de estos métodos de evaluación son fáciles de utilizar por los profesionales, además de ser personalizables y efectivas, lo que se traduce en un ahorro de tiempo, una transmisión de datos e información más eficiente y la garantía de estar ofreciendo la mejor atención.Natus Medical cuenta con MadsenAccuscreen, un dispositivo portátil y ligero para el tamizaje auditivo que permite su uso en hospitales, clínicas o centros donde tenga que desarrollarse el cribado auditivo. Esta herramienta permite mejorar el programa de cribado auditivo neonatal y se considera la solución más completa y exitosa del mercado. Autor: Natus

La pérdida auditiva unilateral

La pérdida auditiva unilateral afecta al desarrollo auditivo de los más pequeños Un estudio revela que el desarrollo de la audición prelocutiva en los primeros años de vida se ve afectado en el caso de tener hipoacusia unilateral. Si algo le hace pensar que su hijo o hija podría tener una pérdida auditiva unilateral, acuda a que le hagan una revisión. Un estudio llevado a cabo en China pone de manifiesto que los niños pequeños con pérdida auditiva unilateral, permanente o congénita, se ven afectados por un retraso en su desarrollo auditivo prelocutivo precoz. Los problemas se manifiestan poco después del nacimiento y antes de que se empiece a desarrollar el habla y el lenguaje, según recoge el estudio.Los investigadores compararon un grupo de menores de 3 años que sufría hipoacusia unilateral con un grupo de audición normal y constataron peores resultados en las tareas de discriminación e identificación de sonidos así como en la vocalización prelocutiva, además de un retraso en el desarrollo auditivo prelocutivo temprano del grupo con hipoacusia unilateral. Asimismo, si la pérdida auditiva unilateral era entre severa y profunda, las limitaciones en su desarrollo prelocutivo eran mucho más pronunciadas que en el caso de pérdida entre leve y moderada. Las funciones y el desarrollo auditivo prelocutivo temprano de los niños con hipoacusia unilateral se situaban en un nivel parecido al del grupo con hipoacusia bilateral leve. Información sobre el estudio El estudio se llevó a cabo en la unidad de audiología del Hospital de China Occidental en la Universidad de Sichuan entre septiembre de 2018 y junio de 2019. En él participaron tres grupos de niños menores de 3 años que cumplían una serie de criterios. Entre ellos, 65 tenían pérdida auditiva unilateral, 70 presentaban audición bilateral normal y 32 tenían una pérdida auditiva bilateral leve.El estudio, Early Prelingual Auditory Development of Infants and Toddlers With Unilateral Hearing Loss (Desarrollo auditivo prelocutivo precoz en niños con pérdida auditiva unilateral), se publicó en la revista Otology&Neurotology. ReferenciasEste articulo está elaborado a partir de fuentes consultadas en la página www.hear-it.org Autor: Redacción GA

Procesamiento Auditivo Central

Extracto del Trabajo de Fin de Máster (TFM) en «Audiología Clínica y Terapia de la Audición». El desarrollo de las habilidades auditivas es fundamental  para la correcta interpretación de la información que percibimos a través de nuestros oídos. Esto es posible gracias al Procesamiento Auditivo Central. Pero ¿qué ocurre cuando algo falla en todo este proceso? El Desorden del Procesamiento Auditivo Central es una anomalía que hace que los sonidos no sean analizados adecuadamente y puede coexistir con otras patologías del Sistema Nervioso Central. Cuando la onda de sonido llega al tímpano en forma de energía mecánica, produce una estimulación en las diferentes cavidades y estructuras auditivas que tiene a su paso, las cuales la van a transformar en señal eléctrica hasta llegar, a través de una compleja red neuronal, a la corteza cerebral. En estas áreas cerebrales, sufrirá un análisis y, posteriormente, será reconocida o comprendida. Es aquí donde se produce lo que se conoce como Procesamiento Auditivo Central, (PAC). Se denomina Desorden del Procesamiento Auditivo Central (DPAC) a la alteración o disfunción en el proceso de análisis de la información auditiva, pudiendo coexistir con otras disfunciones o patologías del Sistema Nervioso Central (SNC). El resultado es un déficit en el procesamiento sensorial que afecta a la percepción del sonido, a la comprensión del habla y que produce trastornos en el aprendizaje, producto de la incapacidad o falta de habilidad para atender, discriminar, reconocer o comprender la información auditiva. Para el correcto manejo, evaluación y diagnóstico del DPAC, es necesario realizar una batería de pruebas que comprenden la evaluación audiológica, dentro de la cual se pueden incluir las pruebas conductuales, psicoacústicas, electrofisiológicas, test dicóticos y algunos cuestionarios. ESQUEMA 1 Esquema de la vía auditiva y propagación de la onda sonora a través del oído. 1. Cóclea2. Núcleo ventral3. Núcleo olivar4. Núcleo coclear5. Núcleo del lemnisco latera6. Colliculus caudales7. Cuerpo geniculado medial del Tálamo8. Colliculus inferiores9. Radiaciones tálamo corticales10. Corteza cerebral auditiva (Lóbulo Temporal)A. Pabellón auditivoB. Conducto auditivoC. Cóclea ¿Cómo funciona la vía auditiva? Cuando la onda de sonido (onda viajera) llega desde la fuente sonora, a través del Conducto Auditivo Externo (CAE), hasta el tímpano, se produce una vibración que estimula el movimiento de la cadena osicular, y, a su vez, este movimiento permite que la onda se transmita desde el oído medio hacia el oído interno en forma de energía mecánica. A través de la rampa vestibular, y acabando en la rampa timpánica, esta onda viajera se propaga por toda la cóclea y de esta manera, alcanza el órgano de Corti y estimula las células ciliadas. Una vez alcanzada la cóclea, el órgano de Corti tiene como función convertir la energía mecánica e hidromecánica en energía eléctrica, la cual se va a transmitir en forma de impulso nervioso hasta llegar al cerebro a través del nervio acústico, mediante sinapsis de cada fibra nerviosa con su correspondiente CCI (primera neurona). Una vez alcanzada la primera neurona, todas las fibras de la cóclea formarán el haz acústico, y las vestibulares el haz vestibular, para que juntas formen el nervio estatoacústico (VIII par craneal) y de aquí la información irá pasando por las diferentes áreas de la red neuronal hasta llegar a la corteza cerebral, donde la información será analizada, organizada y comprendida. Maduración de la vía auditiva «Un niño que nazca sin afectación auditiva oye desde que nace, por tanto, desde el primer momento se puede verificar si oye o no oye» (Blanco, 2016). La adquisición de las habilidades auditivas es imprescindible para la correcta elaboración de los procesos mentales, ya que es la responsable de la adecuada asimilación e integración de la información auditiva que necesita ser interpretada. Se sabe que la cóclea es totalmente funcional a las 24 semanas de gestación, cuando su formación es completa. Por tanto, un bebé ya es capaz de recibir la información auditiva de forma intrauterina, aunque aún no es capaz de interpretarla debido a que la vía auditiva está formada pero no está completamente madurada. Con lo que los centros auditivos superiores tendrán que ser activados y las redes neuronales ampliarán su estructura a todos los niveles para poder desarrollar correctamente las capacidades auditivas más complejas, y así desarrollar también habilidades superiores como son el lenguaje, la memoria, la consciencia fonológica, el habla, el aprendizaje y el procesamiento auditivo. La maduración auditiva es el proceso necesario de activación neural o plasticidad que dependerá exclusivamente de la estimulación sonora recibida y que activará las fibras nerviosas necesarias para madurar los centros superiores de la audición, ya predefinidos pero no activos, situados a lo largo de toda la vía auditiva. Este proceso comprende desde los 0 a los 5 años, y dentro de ella se diferencian dos fases. La primera se sitúa desde los 0 a los 12 meses, conocida por muchos autores como «fase de comprobación», y la segunda, desde los 12 meses hasta los 4,5 años, esta es la etapa de mayor plasticidad neuronal consiguiendo su cota más alta a la edad de 3 años. ESQUEMA 2 Esquema de las áreas cerebrales implicadas en la audición, reconocimiento y procesamiento del lenguaje (vista lateral). 1. Área de asociación auditiva2. Área de Broca3. Área prefontal4. Área premotora5. Corteza motora primaria6. Corteza somatosensorial primaria7. Área de asociación somatosensorial8. Área de Wernicke9. Corteza visual10. Área de asociación auditiva11. Corteza auditiva primaria ¿Cómo se procesa el lenguaje? El habla es el acto motor que se consigue a través de los órganos fonatorios que tienen como finalidad la producción de alófonos (sonidos) con significado para la transmisión del lenguaje. El lenguaje, por tanto, es una facultad abstracta que permite la comunicación entre los seres humanos, posibilita expresar los pensamientos. Existen muchas formas de lenguaje: escrito, hablado, signos, etc. Se sabe que las estructuras vinculadas al lenguaje son: el córtex Auditivo (A41 y A42 de Brodmann), el área de Wernicke (A21 y A22 de Brodmann), el área de Broca (A44 y A45 de Brodmann), el área motora primaria (A4 de Brodmann), el cuerpo calloso y el hemisferio derecho. Para el correcto procesamiento del lenguaje, el sonido, previamente transformado en impulsos nerviosos, llega al córtex auditivo localizado en las áreas A41 y A42 de Brodmann, donde se va a procesar y a enviar a las áreas auditivitas inferiores localizadas en el lóbulo temporal. Dentro del córtex auditivo se pueden diferenciar tres áreas: el área auditiva primaria (A1), el área secundaria (A2) y el área auditiva terciaria (A3). Figura 1. Estimulación auditiva. Interacción y comunicación entre madre e hijo. Tabla 1. Conductas observadas en pacientes con DPAC Adquisición del lenguaje Para que un niño aprenda a hablar, es necesario que oiga y que esté en contacto con otros individuos que dominen la misma lengua. Sin la correcta estimulación auditiva, no hay adquisición del lenguaje, es aquí donde entra en juego la complicidad de las diferentes áreas que intervienen en el PAC. Si la señal auditiva no es procesada, analizada e integrada correctamente por las diferentes áreas mencionadas, el niño no desarrollará el lenguaje adecuadamente, ya que aunque exista feedback por parte de la persona a la que imita, este no se recibe de una manera apropiada. Además, se producirá una reorganización de las estructuras cerebrales destinadas a la audición y el lenguaje que tendrá graves consecuencias en su desarrollo cognitivo, auditivo y del lenguaje, y si no es diagnosticada y tratada con precocidad, no será reversible. Principales síntomas de un paciente con DPAC Figura 2. Neuronas en la enfermedad de Alzheimer. Para la correcta evaluación y posterior diagnóstico de un paciente (niño o adulto) con un posible DPAC, es necesario e imprescindible hacer una anamnesis previa a la evaluación, que recoja todos los datos incluidos en la historia clínica del paciente, como pueden ser: enfermedades importantes, antecedentes relacionados con problemas de PAC o del SNC, nivel del lenguaje o problemas del mismo, alteraciones del habla, nivel educativo o sociocultural, patologías que puedan estar relacionadas, cuándo se detectaron los primeros signos, etc. También, previamente a la evaluación clínica, se debe someter al paciente a métodos de observación no estandarizados que aportarán al examinador información sobre la conducta del mismo. Para ello se pueden emplear diferentes cuestionarios sobre conductas auditivas, como por ejemplo, el cuestionario Chaps, Sifter o Child. Por último, se debe realizar una evaluación audiológica completa, del habla y lenguaje y una evaluación médica. Esta evaluación debe ser llevada a cabo por un equipo multidisciplinar integrado por los siguientes profesionales: otorrinolaringólogo, logopeda, neurólogo, psicólogo y audiólogo, y dentro de ella se encuentran pruebas como la audiometría completa tonal y verbal, la impedanciometría, la medición de Otoemisiones Acústicas (OEA), la medición de Potenciales Evocados Auditivos (PEAT), test dicóticos, test de procesamiento central y de integración binaural, y pruebas de diagnóstico por imagen. Según los resultados obtenidos, se determinará si existe DPAC o no, cuál es y dónde se localiza la afectación a nivel de la vía auditiva, cómo afecta al individuo en las diferentes situaciones de la vida cotidiana y los posibles métodos de rehabilitación o tratamiento existentes. Figura 3. Exploración audiométrica en cabina sonoamortiguada. Figura 4. Audiometría lúdica infantil en sala sonoamortiguada. Figura 5. Prueba de Potencial de Tronco (PEATC). ¿Qué tratamiento podemos ofrecer a un paciente con DPAC? El impacto que tiene un DPAC puede variar considerablemente de un individuo a otro, y la evolución del mismo dependerá de la capacidad cognitiva y de las estrategias a implementar, siendo la sintomatología para algunos pacientes muy leve, mientras que para otros los síntomas persisten a pesar del tratamiento oportuno aplicado. Los tratamientos que existen en la actualidad sirven para ayudar a mejorar las capacidades cognitivas, auditivas y lingüísticas del paciente. Numerosos estudios se basan actualmente en el entrenamiento auditivo como estrategia para el tratamiento del DPAC. Se trata de una técnica que se emplea para mejorar la atención auditiva y la detección y discriminación sonora. Los programas de entrenamiento auditivo deben incluir cognición, atención auditiva, memoria auditiva, cierre auditivo y escucha en situaciones de ruido, y deben ser llevados a cabo por el logopeda, siempre con un enfoque multidisciplinar. Pacientes que se benefician de esta técnica pueden ser aquellos adultos a los que se les ha adaptado prótesis auditivas, pero no logran entender bien. Por otro lado, el uso de sistemas de frecuencia modulada (FM) en combinación con las prótesis auditivas, cuando exista una pérdida auditiva neurosensorial asociada (sobre todo en pacientes pediátricos), aportan mayor confort y beneficio en la localización sonora y la discriminación auditiva y verbal en situaciones donde la relación señal ruido no sea buena y el sonido ruido sea interpretado como molesto. Figura 6. Realización de OEA a un bebé recién nacido. Screening auditivo neonatal. Figura 7. Madsen Alpha OEA, cribado de la audición preescolar. Figura 8. Madsen Alpha OEA, cribado de la audición preescolar. Conclusiones En definitiva, el diagnóstico tardío o mala evaluación de dicho déficit supone que pueda darse una organización anómala de las estructuras cerebrales destinadas a estas funciones, y que, por tanto, las capacidades auditivas y del lenguaje del individuo se vean afectadas. Los niños con DPAC son pacientes que se benefician particularmente de una estimulación temprana. El diagnóstico precoz y la correcta intervención, sobre todo en los más pequeños, favorecerán la evolución y desarrollo de los mismos. El propósito de las técnicas terapéuticas es maximizar la neuroplasticidad y mejorar el procesamiento de la información auditiva por parte del cerebro. Referencias Angulo, A., Brocal, F., Feijoo, S., Harguindey, A., Rosselló, L., Salobral, S. y Yuste, M. (2017) Audiología: Teoría y práctica. Madrid. Egea Ediciones.Audiología didáctica para estudiantes. (2019). Vía auditiva: Vía aferente.Cañete, O. (2006). Desorden del procesamiento auditivo central (DPAC). Otorrinolaringología. Cirugía de cabeza y cuello. 66, 263-273.Cejas, C., Delval, J., Enesco, I., García, B., Guerrero, S., Jiménez, L., Lago, M. O., Navarro, A. y Rodríguez, P. (2003). El desarrollo del bebé. Cognición, emoción y afectividad. Madrid. AlianzaEditorial.Cita, F. A., Estrada, D. L. y Ramírez, N. M. (2016). Validación de batería para evaluación del procesamiento central auditivo en adultos candidatos de audífonos.Corral, O. (2018). Coordinación: Audiólogo-Terapeuta. Revista Gaceta Audio. 24, 51- 56.Díaz, M. (2017). El síndrome del procesamiento auditivo central (SPAC): Definición y sintomatología. Revista Gaceta Audio. Nov, 62-63.Gil-Carcedo, L. M., Gil-Carcedo, E. y Vallejo, L. A. (2011). Otología. Madrid: Panamericana.González, M. (2019). Trastornos de procesamiento auditivo: ¿cosa de niños? Revista Gaceta Audio. 28, 25-34.Jerger, J. y Musiek, F. (2000). 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Extraído del libro Audiología: Teoría y Práctica. 29, 56-67.Rueda, M. A. (2018). Entrenamiento auditivo en la tercera edad. Revista Gaceta Audio. 20, 28-29. Anexo Puedes obtener los cuestionarios sobre conductas auditivas en el siguiente enlace de Hearing Clinic USF. University of South Florida: DESCARGAR Copyright imágenes© Imágenes RV Alfa (4) / Otometrics. (5)© Imágenes Otometrics. (6, 7, 8) Autor: Tania GarcíaAUDIÓLOGA Técnico Superior en Audiología Protésica.Máster en Audiología Clínica y Terapia de la Audición. Universidad internacional Isabel I.

Pérdida auditiva unilateral:

Pérdida auditiva unilateral: muchas preguntas y algunas respuestas Sección: Auris Scientia. La ciencia del oído El contenido de esta sección es ofrecido por Auris Scientia, blog científico sobre Audiología que ostenta junto a el autor el copyright del texto.www.aurisscientia.org Autor: CARLOS BENÍTEZAudiólogo, estudiante de doctorado,Universidad de Vanderbilt, EE.UU. ¿Qué recomendaciones son las más adecuadas cuando tenemos que tratar a niños con pérdida auditiva unilateral? ¿Está su bajo rendimiento académico relacionado con este tipo de pérdida? ¿Se ve afectado su desarrollo del lenguaje por esta condición? Estas y otras preguntas son objeto de estudios recientes, sin embargo, a día de hoy, resulta muy complicado encontrar una respuesta científica. Cuando hablamos de pérdida de audición en la infancia lo más frecuente es centrarnos en pérdidas auditivas moderadas, severas y profundas bilaterales. En concreto, solemos indicar el impacto negativo que estas pueden tener en el desarrollo del lenguaje y en el rendimiento académico de los niños si estos no reciben amplificación e intervención tempranamente (e.g., Yoshinaga-Itano, Sedey, Coulter & Mehl, 1998; Yoshinaga-Itano, Sedey, Wiggin & Chung, 2017). Así, cuando en la práctica clínica nos enfrentamos a un caso de pérdida auditiva bilateral en un niño, no dudamos en recomendar a las familias que adapten a su hijo con las prótesis auditivas adecuadas en cada caso y que comiencen una intervención logopédica cuanto antes. Sin embargo, cuando lo que tenemos delante es un caso de pérdida auditiva unilateral (pérdida auditiva en un solo oído), encontramos dificultades para dar recomendaciones convincentes a las familias acerca de si debemos o no amplificar. Quizás algunos caigan en la tentación de pensar que como el niño puede oír con total normalidad por uno de los oídos, será capaz de tener un desarrollo y rendimiento académico con total garantía. Si es así, muchas veces nuestra recomendación no pasará de garantizar un sitio preferencial en el que sentarse en la clase. La primera pregunta que podemos plantearnos es si tienen o no los niños con pérdida auditiva unilateral algún tipo de dificultad en el desarrollo respecto a sus iguales normo-oyentes. Ya en los años 80 numerosos estudios pusieron de manifiesto que un alto porcentaje de niños entre 6 y 18 años con pérdida unilateral mostraban dificultades académicas (Bess & Tharpe, 1986), problemas de comportamiento (Bess & Tharpe, 1986; Oyler, Oyler & Matkin, 1981) e incluso puntuaciones inferiores en test de inteligencia (Culbertson & Gilbert, 1986; Davis, Stelmachowitz, Shepard & Gorga, 1981) al ser comparados con sus compañeros normo-oyentes. Otros estudios mostraron problemas psicosociales en algunos de estos niños, como por ejemplo, sentimientos de vergüenza, confusión o agresividad (Giolas, Wark, 1967; Stein, 1983). Además, se encontró que muchos de los profesores de estos niños indicaban problemas de comportamiento incluso cuando los niños se sentaban en un sitio preferencial en la clase (Bess & Tharpe, 1986; Bovo et al., 1988; Dancer, Burl & Waters, 1995; Jensen, Børre & Johansen, 1989; Oyler, Oyler & Matkin, 1981). Estos estudios que encontraron dificultades académicas y psicosociales en algunos niños con pérdidas auditivas unilaterales, despertaron el interés por conocer sus características auditivas. Numerosas investigaciones descubrieron que estos niños mostraban peores habilidades de localización y de reconocimiento del habla en ruido que aquellos con audición normal (Bovo et al., 1988, Humes, Allen, Bess, 1980; Newton, 1983; Ruscetta, Arjmand & Pratt, 2005). Además, las dificultades se incrementaban a medida que aumentaba el grado de pérdida auditiva (Bess, Tharpe & Gibler, 1986). Otros estudios en esta línea investigaron si, además de dificultades en sus habilidades auditivas, los niños mostraban un desarrollo del habla y el lenguaje tardío. Los resultados obtenidos fueron poco concluyentes, ya que solo algunos de ellos revelaron que estos niños sí mostraban dificultades a la hora de desarrollar el habla y el lenguaje (e.g., Lieu, 2004; Yoshinaga-Itano, Johnson, Carpenter, & Brown, 2008), mientras que otros determinaron que no (Hallmo, Møller, Lind, Tonning 1986; Kiese-Himmel, 2002; Klee & Davis-Dansky, 1986; Tieri, Masi, Ducci & Marsella, 1988). Hoy en día, casi tres décadas después, los mismos problemas académicos y psicosociales persisten en esta población de niños (English & Church, 1999; Kesser, Krook & Gray, 2013; Lieu, 2004). Además, el motivo por el cual solo son algunos de estos niños los que muestran dificultades en estas áreas es algo que todavía la investigación no ha sido capaz de responder. Esto, a su vez, obstaculiza la identificación temprana de aquellos que están en riesgo de sufrir fracaso escolar y problemas psicosociales (Tharpe, 2016). Si añadimos que no existe un consenso claro acerca de la amplificación que debe prescribirse en estos casos (Tharpe, 2016), el rompecabezas se hace todavía más enrevesado. Las posibilidades de amplificación van desde un audífono o incluso un implante coclear en el oído con pérdida auditiva, hasta la adaptación de un audífono CROS (Contralateral routing of signal) en el que la señal que llega al oído con pérdida auditiva se envía al oído sin pérdida auditiva, pasando por utilizar un sistema de micrófono remoto (Tharpe, 2016).Por último, cabe destacar que un estudio en el que se preguntó a audiólogos pediátricos sobre el tipo de amplificación que habían recomendado a un total de 423 niños, mostró que el 26% de estos niños utilizaban audífono, sistemas de micrófono remoto o una combinación de los dos (English & Church, 1999) y que además el 54% recibían algún tipo de apoyo educacional, como por ejemplo terapia del lenguaje. ©Imagen Grupo GN Además, Klee y David Dansky encontraron que un alto porcentaje de los niños que recibían amplificación y/o apoyo educacional seguían mostrando las mismas dificultades académicas. Estos resultados abren la posibilidad de plantearse que otros factores distintos al acceso a la información auditiva pueden estar detrás de los resultados académicos negativos mostrados por algunos de los niños con pérdida auditiva (Tharpe, 2008). Como vemos, la pérdida auditiva unilateral plantea todavía hoy más preguntas que respuestas. Parece claro que siguen dándose casos de niños con este tipo de pérdida que presentan problemas psicosociales y de rendimiento académico. Estos niños muestran peores habilidades auditivas (localización y reconocimiento de habla en ruido) que niños normo-oyentes, pero no está claro si el desarrollo del habla y del lenguaje se ve afectado por su pérdida de audición. El tipo de amplificación que deben recibir estos niños parece no estar claro tampoco. Además, el hecho de que solo algunos niños muestren dificultades es algo que intriga a los investigadores, y es todavía más curioso el hecho de que niños que han recibido algún tipo de amplificación y apoyo educativo a una edad temprana sigan mostrando las mismas dificultades. Por lo tanto, son muchas las preguntas que quedan todavía por resolver en cuanto a las pérdidas unilaterales en niños se refiere. Esperamos que la investigación sea capaz de resolverlas en los próximos años. Mientras tanto, en nuestra práctica clínica deberemos ser conscientes de los problemas que una pérdida unilateral puede acarrear en el desarrollo de un niño e informar a las familias sobre esos riesgos y sobre las posibilidades de amplificación. Además, deberemos llevar un seguimiento exhaustivo del caso e ir tomando las medidas necesarias en caso de que el niño muestre algún tipo de dificultad en el desarrollo del lenguaje o algún problema en el ámbito psicosocial o en su rendimiento académico. 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L., Coulter, D. K., & Mehl, A. L. (1998). Language of early-and later-identified children with hearing loss. Pediatrics, 102(5), 1161-1171. Autor: Carlos BenítezAUDIÓLOGO Estudiante de doctorado en ciencias del habla y la audiciónDesarrolla investigación en el área de electrofisiología y audición, Universidad de Vanderbilt. Nashville, Estados Unidos. El contenido de esta sección es ofrecido por Auris Scientia, blog científico sobre Audiología que ostenta junto a el autor el copyright del texto.https://aurisscientia.org/
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