El Experto

Integración, el mejor regalo de la Navidad

Se acercan las fiestas navideñas y todo se llena de luces y villancicos. Este año hay especiales ganas de celebración porque, con un coronavirus más normalizado, estamos deseando compartir veladas y risas con amigos y familias. Sin embargo, para las personas con discapacidad auditiva, estos eventos, lejos de ser relajados y agradables, pueden convertirse en momentos de estrés y ansiedad, al ser celebraciones con mucho ruido y muy concurridas, lo que, a menudo, les impide entender las conversaciones. Por este motivo, si tenemos cerca a alguien con estas necesidades especiales, no está de más recordar los consejos de los expertos para hacerles más fáciles e integradoras estas reuniones. Como primera recomendación, conviene informar a todas las personas que vayan a asistir al encuentro de que hay una persona con pérdida auditiva entre los participantes y que requerirá una mayor atención. Lo más importante será mantener el volumen normal en las conversaciones para evitar el exceso de bullicio. Si la persona con pérdida auditiva lleva audífonos, es importante que antes de la reunión compruebe que las pilas están en perfecto estado o que la batería tiene toda su carga. Otro detalle a tener en cuenta será la ubicación de estas personas en la mesa o en el lugar en torno al cual se desarrolle la celebración. Se les debe asignar un sitio lo más alejado posible de fuentes generadoras de ruido como reproductores de música, altavoces o televisión, e incluso apartados del trasiego que puede suponer el acceso cercano a la cocina. Además, se aconseja retirar de la mesa todos aquellos obstáculos como centros con flores o velas demasiado altas que podrían impedirles recurrir a leer los labios si lo estiman oportuno. Los acompañantes van jugar un papel fundamental para facilitarles la participación y deberán estar pendientes de indicarles el tema de la conversación o de repetirles frases o palabras que no hayan entendido. Si la persona con pérdida auditiva lleva audífonos, es esencial que antes de la reunión compruebe que las pilas están en perfecto estado o que la batería tiene toda su carga, porque las horas de uso, seguro, van a ser más que en días normales. Por supuesto, deben estar bien adaptados y colocados. Si se trata de personas mayores con problemas de destreza o memoria, se aconseja que otros miembros de la familia les ayuden en estas tareas. Por último, los expertos también recuerdan la importancia de evitar el uso de petardos como manifestación de celebración porque las personas con pérdida auditiva son especialmente sensibles a este tipo de sonido fuerte y seco. Con estas sencillas pautas, podemos contribuir a hacer de la Navidad un gran regalo de integración.

El paciente implantado más anciano del mundo

¿Qué deseo pedirías por tu 103 cumpleaños? Leslie Hodgson lo tenía claro; quería recuperar su audición. Los especialistas de South Tees Hospitals NHS Foundation Trust decidieron ayudarle, superando dos récords del mundo en el proceso. En marzo de 2022, Hodgson se convirtió en el receptor de un implante coclear más anciano del mundo. También pasó a ser la persona de edad más avanzada a la que se le había practicado una petrosectomía subtotal (extracción del hueso temporal) para limpiar el revestimiento de su cavidad mastoidea (el paciente más anciano al que previamente se le había realizado esta intervención tenía 99 años, según la literatura). En su 103 cumpleaños, Hodgson, un arquitecto jubilado, se fue andando hasta el hospital y pidió un implante coclear que le permitiera recuperar su audición. En su 103 cumpleaños, Hodgson, un arquitecto jubilado, se fue andando hasta el hospital y pidió un implante coclear que le permitiera recuperar su audición perdida desde hacía 10 años. Sabedores de la mejora significativa en la calidad de vida que un implante puede aportar a los pacientes de edad, los especialistas decidieron considerar su solicitud, especialmente cuando, después de algunas averiguaciones, confirmaron que Hodgson era también ciego. La intervención, debido a la avanzada edad del paciente, se realizó con anestesia local, así que estaba despierto a lo largo de los dos procedimientos, que se realizaron en el menor tiempo posible (alrededor de dos horas, cuando en circunstancias normales podrían haber durado hasta cinco). Después de la operación, Hodgson ha vuelto al Hospital para la colocación del procesador externo y la programación. Y aunque ha recuperado su audición batiendo varios récords (el paciente más anciano implantado antes que él, en 2021, tenía 102 años), ha decidido seguir avanzando y ahora está dispuesto a recuperar la vista; «el próximo año, quiero un tratamiento con células madre para mis ojos», ha manifestado. Fuente ENT & Audiology News. www.entandaudiologynews.com Derechos de la imagen: Imagen cedida por cortesía de MED·EL.

Menor nivel socioeconómico, mayor riesgo de hábitos de escucha

Un estudio concluye que el nivel socioeconómico de los adolescentes influye en sus hábitos de escucha. Cuanto menor es el nivel, peores son los hábitos. Un estudio holandés ha determinado que los adolescentes con un nivel socioeconómico bajo son más propensos a tener malos hábitos de escucha en comparación con adolescentes de niveles socioeconómicos más altos. Las conductas arriesgadas estaban asociadas a mayores probabilidades de tener malos hábitos de escucha que las conductas seguras. Por otro lado, en el estudio, la edad, el sexo y los niveles educativos no eran factores significativos en estos malos hábitos de escucha. Dichos hábitos se calificaban de malos o buenos según el ruido semanal al que estaban expuestos. Los datos sobre factores sociodemográficos y las conductas tradicionales de riesgo para la salud se obtuvieron con cuestionarios. En el grupo de estudio, un 10,5% de los participantes superaba el 50% de la exposición al ruido recomendada y un 4,8% el 100%. Los participantes del estudio provenían del «Generation R Study», un estudio prospectivo de cohorte de nacimiento basado en la población, llevado a cabo en Róterdam, Países Bajos. A los adolescentes de entre 12 y 17 años que acudieron al centro de investigación del Centro Médico Erasmus entre mayo de 2017 y septiembre de 2019 se les invitó a participar en este subestudio. Se desarrolló una aplicación móvil para medir de forma objetiva los hábitos de escucha de música de 314 adolescentes. El estudio, titulado «The association of sociodemographic factors and risk behavior with unsafe use of personal listening devices in adolescents» (La asociación de factores sociodemográficos y conductas arriesgadas con el mal uso de dispositivos de escucha personales en adolescentes), se publicó en la International Journal of Environmental Health Research. Los adolescentes con un nivel socioeconómico bajo son más propensos a tener malos hábitos de escucha en comparación con adolescentes de niveles socioeconómicos más altos. Referencias hear-it.org International Journal of Environmental Health Research

La deficiencia de Vitamina D puede provocar pérdida auditiva

Un estudio estadounidense ha concluido que la deficiencia de vitamina D está considerablemente asociada a la pérdida auditiva bilateral en frecuencias bajas (pérdida de audición de baja frecuencia). Por el contrario, no se halló relación alguna entre la deficiencia de vitamina D y la pérdida auditiva en frecuencias altas (pérdida de audición de alta frecuencia). El objetivo del estudio era investigar si la deficiencia de vitamina D y la discapacidad auditiva, concretamente la pérdida auditiva neurosensorial, estaban relacionadas. Datos del estudio El estudio utilizó datos procedentes de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de Estados Unidos. Participaron 3.489 personas mayores de 50 años. 924 de los participantes (21,8%) tenían deficiencia de vitamina D. Se detectó pérdida auditiva (bilateral y unilateral) en 1.648 (un 40,5%) de los participantes en frecuencias bajas, y en 2.589 (un 70,5%) de los participantes en frecuencias altas. La vitamina D puede desempeñar un papel importante en el sistema auditivo humano y su deficiencia puede afectar al oído interno. Nivel de pérdida auditiva La media de tonos puros (PTA) se calculó para cada oído en frecuencias orales bajas de 0,5 a 4,0 kHz (LPTA) y en frecuencias más altas de 3,0 a 8,0 kHz (HPTA). Se consideró que había pérdida auditiva cuando el nivel de audición estaba por encima de los 25 dB. La vitamina D es importante para la audición En el estudio, los investigadores concluyeron que la vitamina D puede desempeñar un papel importante en el sistema auditivo humano y su deficiencia puede afectar a ambos oídos, en especial, al oído interno, donde se produce la pérdida auditiva neurosensorial. El estudio, Deficiency in vitamin D is associated with bilateral hearing impairment and bilateral sensorineural hearing loss in older adults (La deficiencia de vitamina D se asocia a la discapacidad auditiva bilateral y a la pérdida auditiva neurosensorial en adultos mayores), se publicó en la revista Nutrition Research. Fuentes consultadas hear-it.org / sciencedirect.com

Conducción segura con pérdida auditiva

Cuando nos ponemos al volante de un vehículo somos conscientes de la importancia de estar alerta para evitar posibles situaciones de peligro y practicar una conducción segura. Una gran parte de la información que recibimos al conducir la percibimos a través de la vista y no dudamos en utilizar gafas o lentillas para asegurarnos una buena visibilidad. Sin embargo, quizá no valoramos lo suficiente todo lo que nos aporta una buena audición para circular con seguridad. Muchos estímulos en el coche nos llegan a través de señales acústicas: el sonido de un claxon, un frenazo, el ruido del motor de otro vehículo aproximándose, una ambulancia que pide paso o el sonido de algo que no funciona bien en el propio automóvil, son solo algunos de los ejemplos más cotidianos. A partir de los 50 años la presbiacusia afecta a todo el mundo, en mayor o menor medida, y es importante detectarla lo antes posible. Por este motivo, las personas con problemas de audición, si bien pueden obtener o renovar su permiso de conducir sin problemas, conviene que sigan algunas recomendaciones de los expertos en Audiología para asegurarse de que no se produzcan contratiempos en sus desplazamientos: — Si la pérdida auditiva requiere del uso de audífonos, estos deben tener un buen mantenimiento, tanto con las revisiones recomendadas, como con el cuidado diario de los mismos. Hay que verificar el estado de las prótesis auditivas antes de un viaje largo y se deben llevar pilas de repuesto si no se dispone de baterías recargables. Si fuera necesario cambiar las pilas durante el trayecto, debería hacerse de forma segura, deteniendo el vehículo en una zona habilitada para ello. — Si no se encuentran cómodos con los audífonos a la hora de conducir, se recomienda acudir al audioprotesista para que este le pueda realizar los ajustes necesarios a los sonidos de tráfico más comunes. — Asimismo, si se cambia de prótesis, es recomendable probarlas unos días antes de viajar para adaptarse a sus nuevas características. — Otro consejo importante es bajar el volumen de la radio para captar mejor aquellos sonidos que puedan ser decisivos a la hora de prevenir un accidente o colisión. Si van más pasajeros en el coche, deben ser conscientes de la pérdida de audición del conductor para que procuren mantener conversaciones calmadas, sin elevar la voz. Aproximadamente, a partir de los 50 años la presbiacusia afecta a todo el mundo, en mayor o menor medida, y es importante detectarla lo antes posible. Además, el exceso de ruido y la exposición a elevados decibelios de los jóvenes está provocando una pérdida de audición precoz. La mejor recomendación es realizarse revisiones auditivas con cierta frecuencia para detectar cualquier problema de audición y poder ponerle solución para no bajar la guardia al volante.

Personalización de las adaptaciones, la clave para ser competitivos

En un sector tan cambiante como el audiológico, hay que permanecer atentos a las amenazas y oportunidades que brinda el mercado. El último desafío viene de Estados Unidos y propone el acceso a equipos auditivos sin prescripción médica. Toca reinventarse y orientar el negocio hacia la personalización de nuestro producto y servicio para poder competir en el nuevo entorno. Recientemente, en Estados Unidos, la FDA (Agencia Federal de medicamentos) anunció que, desde ahora, las personas con problemas de audición podrán comprar equipos asistidos auditivos OTC, sin receta en farmacias o tiendas de equipos electrónicos, permitiendo que se adquieran directamente por el paciente sin necesidad de visitar o de tener un diagnóstico de un profesional de Audiología. A través de una simple aplicación en su teléfono móvil, el paciente controla las prestaciones de estos amplificadores de sonido OTC para intentar paliar su problema auditivo. Conviene aclarar que estos amplificadores OTC no tienen las mismas opciones que los audiófonos o por lo menos, su misma efectividad y calidad. Un audífono es capaz de discriminar el tipo de señal, el nivel y la cuenta con controles de direccionalidad o antifeedback. Una aplicación en el teléfono móvil del paciente controla las prestaciones de los amplificadores de sonido OTC para intentar paliar su problema auditivo. ¿Cuánto tardarán estos amplificadores OTC en comercializarse en España? Una conocida marca de electrónica de consumo ya comercializa unos cascos de música con cancelación de ruido que permiten hacer una pseudo-audiometría tonal a través de una aplicación. Estos cascos tienen un micrófono exterior, un amplificador y un auricular interior. A través de otra aplicación tenemos una opción con la que estos cascos modulan la amplificación en las frecuencias donde el usuario necesita más, frecuencias previamente identificadas con la pseudo-audiometría que hemos realizado. Estos amplificadores ya están en las tiendas de electrónica de nuestro país. ¿Qué camino deberíamos seguir para competir con estas soluciones auditivas? La personalización de las adaptaciones. Tendríamos que ser unos «sastres de la Audiología», haciendo un traje a medida para cada paciente. Se puede decir que la competencia general del título de Audiología protésica ya nos define como sastres del sector: «La competencia general del título de Audiología protésica consiste en adaptar prótesis auditivas, según prescripción facultativa, analizando las características anatómicas y funcionales del oído del paciente, tanto adulto como infantil, mediante pruebas subjetivas y objetivas, realizando la selección, calibración, mantenimiento y reparación de las mismas, gestionando el gabinete audio-protésico, y determinando medidas de protección acústica a partir de la evaluación de niveles sonoros, cumpliendo la normativa aplicable, incluidos los estándares de diseño y accesibilidad universal». Adaptación con moldes a medida Los audífonos que más se adaptan son los RITES, entre otras cosas por la facilidad de adaptación. En la primera visita, el paciente se puede ir con el audífono puesto. Dentro de los diferentes componentes tenemos las tulipas estándar, de las que tenemos diferentes tamaños y ventilaciones para buscar la que mejor se adapte al paciente, por su morfología y sus necesidades acústicas. Una parte importante en la adaptación del audífono es la distancia y ángulo con la cual queda alojado el auricular dentro del CAE con respecto al tímpano. Esa distancia y ángulo debería ser siempre la misma, el día de la adaptación y en las horas y días posteriores a la adaptación. Figura 1 Figura 2 Una tulipa estándar, por su continua movilidad, no garantiza que esa distancia y ángulo siempre sea la misma. La figura 1 corresponde a unas curvas de respuesta de una misma adaptación con tulipa, con diferentes posiciones de esta con respecto al tímpano. Si hacemos una adaptación con un molde a medida esa distancia y ángulo siempre será la misma con lo cual la curva será igual el día de la adaptación y los días posteriores La figura 2 corresponde a una curva de respuesta con una adaptación realizada con un molde a medida donde la colocación siempre será igual y la curva resultante será siempre la misma. La selección de una adaptación con tulipa estándar, en muchos casos, no corresponde a la satisfacción del paciente sino que es una decisión cómoda para nosotros. No realizo impresiones, ni tengo que pedir el molde al fabricante. Como se ve en la figura 1 y 2, el comportamiento de la prótesis depende de la colocación del molde. En otros muchos casos pensamos que si necesitamos una adaptación abierta, un molde a medida no nos dará una apertura de la ventilación adecuada. Hay fabricantes de moldes que tienen en su porfolio moldes a medida con una buena ventilación. Adaptación con rem Cuando adaptamos un audífono en el fsw del fabricante, seleccionamos una regla de cálculo o método prescriptivo que nos dará una ganancia basándose en la fórmula matemática que tenga detrás dicha regla de cálculo. Las reglas de cálculo ya no tienen nada que ver con las primeras que podíamos usar en los audífonos lineales hace años y que solo tenían en cuenta los datos de la vía aérea para darnos una ganancia. Como ejemplo, la regla de la mitad, donde solo teníamos que dividir entre dos los datos de la audiometría por vía aérea para obtener una ganancia de referencia para el audífono. Los audífonos que más se adaptan son los RITES por la facilidad de adaptación: en la primera visita, el paciente se puede ir con el audífono puesto. Las reglas de cálculo que usamos en la actualidad, ya sean las genéricas o las de los fabricantes de audífonos nada tienen que ver, ya que incluyen diferentes parámetros para darnos la ganancia de referencia del audífono que queremos adaptar, entre otros VA, VO, UCL, la oclusión teórica de la adaptación, sexo o edad del paciente. Estas reglas de cálculo o métodos prescriptivos nos programan el audífono a través del fsw del fabricante, teniendo en cuenta unos datos estadísticos, por la edad y el sexo del paciente y la funcionalidad teórica del molde que usemos en la adaptación, entre otros, sin tener en cuenta las particularidades de cada usuario. Si adaptamos con REM tendremos en cuenta las particularidades de cada paciente, la propia anatomía del oído del paciente y sus circunstancias auditivas, así como otros parámetros referidos al rendimiento del audífono. Metemos una sonda microfónica en el CAE del paciente y hacemos una serie de mediciones para adaptar el audífono. Estas serían las mediciones más importantes: REUR-REUG: es la respuesta/ganancia en oído real no amplificada, la resonancia o amplificación natural del CAE de nuestro paciente. La selección de una adaptación con tulipa estándar, en muchos casos, no corresponde a la satisfacción del paciente sino que es una decisión cómoda para nosotros. REOR-REOG: es la respuesta/ganancia del oído real ocluido. Con esta prueba podemos ver la operatividad real de la ventilación, por ejemplo, comprobaremos, si la adaptación es cerrada, qué está ocluyendo, y si la adaptación es abierta, qué cantidad de sonido está entrando de forma natural. REAR-REAG: es la respuesta/ganancia en oído real amplificado, el fsw nos marcará un objetivo que tendremos que conseguir igualar con el fsw del audífono, subiendo o bajando la ganancia del audífono en la frecuencia y nivel de sonido donde sea necesario. Si adaptamos con REM tendremos en cuenta la morfología del oído del paciente, la operatividad real de la ventilación en la adaptación, así como donde quede alojado el auricular dentro del CAE de nuestro paciente, y podremos comprobar el rendimiento real del audiófono con diferentes tipos de señales y niveles. Soluciones Natus Natus ofrece diferentes ayudas técnicas para hacer nuestro trabajo más sencillo. Otoscan para realizar la toma de impresión de una forma menos invasiva y con menos riesgo. A través de este escáner realizamos la toma de impresión en 3D directamente del oído, sin usar otoblock, ni pasta de impresión, y con un proceso muy sencillo, enviaremos el archivo de la impresión en tiempo real al fabricante con el trabajemos. Las reglas de cálculo ya no tienen nada que ver con las que usábamos en los audífonos lineales y que solo tenían en cuenta los datos de la vía aérea para darnos una ganancia. Asistente de colocación del tubo en Otosuite: nos ayuda en el proceso de colocación de la sonda microfónica a la hora de hacer la REM de una forma muy visual y fácil. REM automáticos con casi todas las marcas de audífonos del mercado. Con new Aurical y a través de los fsw de los diferentes audífonos podemos hacer una REM automática. El fsw nos guiará por diferentes pasos muy intuitivos y de una forma automatizada personalizaremos la adaptación teniendo en cuenta la morfología de nuestro paciente. Conclusiones Nunca ha sido tan fácil personalizar la adaptación. Los adelantos técnicos, ya sean de software como de hardware, hacen que de una forma muy intuitiva podamos hacer el traje a medida que nuestros pacientes requieren y, de esta forma, nos alejemos de los estándares que los pacientes podrán comprar por internet dentro de poco. En Natus apostamos por la formación, ya sea online o presencial e impartimos cursos que os ayudarán a sacar el mayor partido de vuestros equipos. Referencias https://www.audioprotesistas.org/es/formacion/perfil-profesional-competenciashttps://wipr.pr/recomendaciones-tras-nueva-disposicion-que-permite-adquirir-audifonos-sin-receta/https://www.revistagacetaudio.es/consultorio-profesional/audifonos-sin-prescripcion-o-no/https://www.revistagacetaudio.es/el-experto/audifonos-de-venta-libre-y-atencion-profesional/https://natus.com/es-es Agustín García CV Autor Técnico especialista en electrónica industrial.Técnico superior en Audiología protésica.Especialista Clínico en Natus Medical Spain.Docente de Audiología Protésica en la Universidad Europea UEM.

Un plan de marketing es vital… rodéate de un equipo que te pueda ayudar

¿Soy yo o el cambio en el ambiente es casi palpable? El 2023 es un año que promete estar lleno de retos, pero no me asusta. Nuestro sector ofrece de forma constante innovaciones que permiten a nuestros usuarios tener la vida que se merecen, así que comuniquémoslo de forma interesante y creativa. Como responsable de marketing para Philips Hearing Solutions y Bernafon, me encuentro cada día ante el reto de llevar al mismo mercado dos marcas con propuestas diferentes. Entiendo cuando nuestros clientes se acercan en busca de asesoría para poder destacarse y comunicar de forma eficaz sus productos y servicios, porque sus retos son mis retos. Por este motivo, he creado una pequeña guía para que te acompañe cuando prepares tu plan de marketing de 2023. El éxito se alcanza cuando la preparación se encuentra con la oportunidad, y mi objetivo es que en el momento que llegue esa oportunidad, te encuentre preparado. Tu viaje empieza aquí 1. ¿Tienes los resultados del 2022? NO ¡Búscalos! Así sabrás desde dónde empiezas y te podrás plantear objetivos reales. SÍ > Sigue a la próxima casilla. 2. ¿Sabes qué quieres lograr en el 2023? NO Tus objetivos son el punto de partida. Sin eso no puedes seguir. Recuerda que deben ser medibles y deben tener un tiempo establecido. SÍ > Próxima casilla. 3. ¿Sabes cuál es la identidad de tu marca? NO ¡Conócete! Aquí es donde repasas tu DAFO, misión y fortaleces la imagen de tu marca. Puedes conocer más detalles en los artículos que publicamos en los número 44 y 45 de la revista Gaceta Audio. SÍ > Sigue a la próxima casilla. 4. ¿Sabes quién es tu usuario? NO ¡Te entiendo! los boomers son una generación súper interesante, más completa y no están dispuestos a renunciar a nada. Familiarízate con sus aspiraciones y te los ganarás. SÍ > Próxima casilla. Nuestro sector ofrece constantes innovaciones que permiten a los usuarios tener la vida que se merecen, así que comuniquémoslo de forma interesante y creativa. 5. ¿Sabes dónde está tu usuario? NO      ¡Búscalo! esos son tus canales de comunicación. A veces lo encuentras en los sitios menos frecuentados, esos suelen ser los más efectivos y los más baratos. SÍ > Sigue a la próxima casilla. 6. Saca tu calendario y organiza tus acciones. Toma en cuenta: Épocas de mayor y menor movimiento de tu centro auditivo. Promociones. Lanzamientos. 7. ¿Ya tienes tu calendario y no sabes por dónde empezar? ¡No pasa nada! 8. Tanto en Philips Hearing Solutions como en Bernafon tenemos planes de marketing con campañas para el usuario final que se renuevan cada 4 meses, piezas de comunicación personalizables y material para el centro auditivo. Cada marca tiene una propuesta diferente, así que tu solución dependerá de dónde te quieras posicionar: ¿Eres un centro auditivo interesado en hacer las cosas diferentes con una marca conocida por el usuario final y exclusividad en tu zona? Escribenos a: marketing.es@demant.com ¿Eres un centro auditivo u óptica que busca una marca flexible, con productos de calidad y que haga las cosas de forma diferente? Escribenos a: marketing.es@bernafon.com Tanto en Philips Hearing Solutions como en Bernafon tenemos planes de marketing con campañas para el usuario final, herramientas de comunicación personalizables y material para el centro auditivo. 9. Si eres Óptica también tenemos piezas especiales para reforzar las ventas cruzadas. Ahora, antes de terminar te ofrezco dos recomendaciones: Presupuesta todas tus acciones del año desde el inicio. Esto te permitirá conseguir mejores precios y aprovechar recursos. Mide el resultado de tus acciones para que sepas en todo momento qué te funciona y poder seguir adelante. Melissa Mella Gañán Responsable de marketing Philips Hearing Solutions y Bernafon.

Casi el 15% de las personas tiene tinnitus

Un estudio concluye que un 14,4% de la población mundial presenta tinnitus y un 2,3% tinnitus grave. El estudio científico realizó una revisión sistemática y un metaanálisis de artículos previos sobre tinnitus. La revisión se llevó a cabo mediante búsquedas en PubMed-MEDLINE y Embase. Las estimaciones de prevalencia se extrajeron a partir de 83 artículos y las valoraciones de incidencia a partir de 12 artículos. El estudio concluyó que la prevalencia de cualquier tipo de tinnitus entre adultos era del 14,4%. El predominio de tinnitus grave era del 2,3% y un 9,8% lo padecía de forma crónica. A un 3,4% del total se les había diagnosticado tinnitus. El tinnitus afecta a más de 740 millones de adultos en todo el mundo y alrededor de 120 millones de personas lo perciben como un problema grave. La incidencia del tinnitus no difería significativamente por sexo, pero sí aumentaba con la edad. El tinnitus, también conocido como acúfenos, son sonidos que se perciben dentro de la cabeza. Un problema global importante Todo esto implica que el tinnitus afecta a más de 740 millones de adultos en todo el mundo y más de 120 millones de personas lo perciben como un problema grave, fundamentalmente las personas de 65 años en adelante. El estudio sugiere que la carga global del tinnitus es notable, similar a las de las migrañas y el dolor. El estudio Global Prevalence and Incidence of Tinnitus. A Systematic Review and Meta-analysis (Prevalencia e incidencia globales del tinnitus. Revisión sistemática y metaanálisis) se publicó en la revista JAMA Neurology. Referencias http://hear-it.org https://jamanetwork.com
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Audiologia Pediátrica

Test genético rápido para evitar la hipoacusia por ototoxicidad en neonatos

Expertos de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido, han desarrollado un test genético rápido que se realiza con un frotis de la mejilla y que puede ser utilizado en los recién nacidos para prevenir la hipoacusia inducida por ototoxicidad. Como ellos mismos afirman, en el año 1993 se aisló una variante genética (m. 1555>G), relacionada directamente con un mayor riesgo de desarrollar hipoacusia a causa de la gentamicina antibiótica. Esta variante se ha encontrado en la población en aproximadamente la misma proporción en todo el mundo; uno de cada 500 individuos. El estudio de esta variante se ha realizado sobre todo en aquellos pacientes en los que se prevé la necesidad de utilizar antibióticos aminoglucósidos en futuros tratamientos. Así, este examen viene siendo habitual en pacientes con fibrosis quística o problemas del tracto urinario. Aunque lleva varios días, es un excelente medio preventivo para minimizar el riesgo de una reacción adversa al medicamento. No obstante, hay un grupo de pacientes en los que la gentamicina debe administrarse rápidamente, y por tanto esta prueba genética antes mencionada es imposible de realizar. Los recién nacidos afectados o en claro riesgo de sepsis deben ser tratados con bencilpenicilina y gentamicina dentro de la primera hora de ingreso en la UCI neonatal. Por este motivo, los investigadores de la Universidad de Manchester iniciaron el diseño de un sistema rápido de screening que permitiera obtener esta información genética en el tiempo establecido (menos de una hora), permitiendo así una prescripción alternativa e igualmente efectiva (cefalosporina antibiótica) en los casos detectados. Así, han desarrollado un prototipo que permite obtener este resultado en 26 minutos, con la información genética de un frotis de mejilla. Para ello, durante el año 2020 realizaron un estudio con una muestra de 751 recién nacidos durante un período de 11 meses. En aproximadamente el 80% de los niños a los que se les prescribieron antibióticos, pudieron obtener un resultado rápido (dentro de la primera hora de UCI) con su test genético. Se identificó a 3 niños portadores de dicha variante, a los que se prescribió un tratamiento alternativo sin efectos adversos. Casi 7 millones de niños son tratados con gentamicinas cada año en todo el mundo; identificar esta variante y actuar en consecuencia podría evitar la hipoacusia por ototoxicidad en 14.000 menores por año. Según los propios autores, casi siete millones de niños son tratados con gentamicinas cada año en todo el mundo, por lo que identificar esta variante y actuar en consecuencia podría permitir evitar la hipoacusia por ototoxicidad en, al menos, 14.000 menores por año. Además, dada la especial forma en que esta variante se hereda (está presente en el genoma mitocondrial), pasará de la madre a todos sus hijos, ya sean niños o niñas. La madre y los hermanos de la madre también serán portadores. Es importante que esta información sea conocida por toda la familia, para que, en caso necesario, se prescriban alternativas a la gentamicina. Los investigadores esperan que este test pueda estar disponible para la población de riesgo en un par de años. Referencia ENT & Audiology News.

Volar con niños, consejos para cuidar sus oídos

En pleno verano, es muy habitual coincidir en los viajes en avión con bebés y niños llorando, y con padres buscando la mejor forma de calmarlos. Los bebés pueden tener una reacción severa a las sensaciones asociadas con el vuelo. En numerosas ocasiones, la acumulación de presión y los chasquidos pueden ser demasiado molestos para sus pequeños oídos. Sus trompas de Eustaquio, es decir, los diminutos tubos que conectan el oído medio con la garganta son más cortas, estrechas y horizontales, lo que hace muy difícil para ellos regular la presión en sus oídos y puede resultarles doloroso. Los bebés pueden tener una reacción severa a las sensaciones asociadas con el vuelo. Si la disfunción de las trompas de Eustaquio (ETD) suele ser difícil de soportar en circunstancias habituales, aumenta en situaciones de acumulación de presión. ¿Qué es exactamente la disfunción de las trompas de Eustaquio? Hablamos de una afección común que se produce cuando las trompas de Eustaquio se bloquean. Estas son las responsables de que la presión se distribuya por igual entre el oído externo y el medio y drenan el líquido desde este para garantizar que los conductos estén libres de obstrucciones. Suelen estar cerrados, pero se abren al masticar, tragar o bostezar. Dichos conductos son muy pequeños y pueden taponarse fácilmente. Esto puede causar dolor, dificultades auditivas y una sensación de plenitud en los oídos que se denomina ETD. Esta afección es más común en los niños de 5 años o menores, ya que sus trompas son más cortas que las de un adulto. Recomendaciones auditivas durante un vuelo — A los viajeros más pequeños se recomienda darles un biberón o un chupete en el momento en el que el avión esté aterrizando o despegando. La sensación de succión ayuda a abrir las trompas de Eustaquio para evitar cualquier bloqueo doloroso. — Los niños y personas más mayores deberían chupar un caramelo, bostezar o masticar un chicle para ayudar a regular el oído medio en los momentos en que aumenta la presión de la cabina. — Asimismo, se puede comer o beber algo durante el despegue y el aterrizaje. — Se recomienda también consultar al médico para conocer otros remedios, como el uso de aerosoles nasales descongestionantes, antihistamínicos y descongestionantes orales, así como tapones para los oídos. Siguiendo algunas de estas recomendaciones, un vuelo en familia, especialmente si se viaja con niños, podría resultar más cómodo.

Juguetes

¡Cuidado! Juguetes que pueden dañar la audición Dentro de unas semanas, comenzarán las fiestas navideñas y los juguetes estarán en la lista de deseos de los más pequeños. A la hora de elegir este tipo de regalos, se debería tener en cuenta el nivel de ruido que generan algunos de ellos, ya que puede suponer un riesgo para la salud auditiva del niño.Los especialistas advierten de que superar los 80 dB puede ser muy perjudicial en estas edades. La Asociación Americana de Visión y Audición – (Sight & Hearing Association -SHA) fue fundada en Minnesota, EE.UU., en 1939 y ha cumplido casi 80 años dedicándose a formar a los individuos en los cuidados necesarios en actividades recreativas relacionadas con la visión y la audición.En su vigesimotercer encuentro anual, la asociación ha enviado un mensaje de advertencia para el colectivo de padres de niños pequeños respecto a los niveles sonoros de ciertos juguetes, con especial hincapié en la identificación, prevención e investigación en estas áreas.Además de informar, aconsejar y prevenir, la SHA ha elaborado una lista de juguetes que resultan perjudiciales para la salud auditiva de los niños. En este listado, se han incluido 14 juguetes de distintas marcas que alcanzan niveles sonoros mayores de 85 dB.Según la National Institute of Occupational Health and Safety (Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional- OSHA) esta intensidad sobrepasa el nivel permitido para la seguridad auditiva en las personas adultas. Como referencia podemos decir que una conversación normal puede rondar alrededor de los 60 a 65 dB. Son los ruidos por encima de los 80 dB los que pueden causar daño permanente en la audición, con la variable de tiempo de exposición a la que se someta al niño. Los juguetes no tendrían que ser una amenaza para la salud auditiva de ningún niño, pero sin embargo, hoy en día, esto es una realidad. La falta de información sobre este tema es la clave. En numerosos casos, son los cuidadores de los niños los que no cuentan con la información necesaria para protegerlos y generar un uso responsable de los mismos. ¿Cuáles son los juguetes sonoros peligrosos? ¿Cuánto tiempo se puede estar expuesto a estos sonidos intensos? ¿Cómo se puede prevenir el daño auditivo? La compra de juguetes con estas características debe realizarse con precaución. Algunos ejemplos de este tipo de juguetes son: armas (pistolas, espadas con sonido); medios de transporte (coches, camiones con sirena); juegos interactivos musicales (sonajeros, volantes o teléfonos, entre otros). Según la SHA el juguete sonoro más ruidoso resultó tener más de 105 dB y el uso de estos niveles sonoros intensos durante al menos 15 minutos, podría dañar la audición de cualquier persona, incluyendo niños o adultos. Cuanto mayor sea la intensidad sonora a la que se exponga al niño, durante un mayor período de tiempo, más probable será que pueda aparecer una lesión en la vía auditiva. Esa lesión puede o no identificarse inmediatamente, y el peligro mayor es el daño silencioso que puede estarse produciendo sin ser conscientes de ello. Las células nerviosas son muy sensibles y cuando sufren un daño, no vuelven a regenerarse. Los padres deberían tener conocimiento del riesgo que puede producir una exposición prolongada a ruidos y sonidos de gran intensidad. Además de conocer estos peligros, sería necesario que recibieran información sobre los productos y sus características. Es sabido que muchas hipoacusias pueden no apreciarse de forma inmediata y que tampoco se identifican en los estudios audiológicos de rutina. Cuando la audición se ve afectada ya sea de forma súbita o progresiva, esto puede repercutir directamente en el desarrollo y bienestar de los niños. Hay que prestar especial atención a esta información, ya que la pérdida de audición en edades tempranas puede tener consecuencias directas en la adquisición del lenguaje y en el aprendizaje. No hay que subestimar entonces los niveles de ruido con los que ciertos juguetes se confeccionan dejando de ser simplemente un instrumento de juego y convirtiéndose, más bien, en una amenaza para la salud de nuestros niños. Los padres, desde la ignorancia y la falta de información, compran productos que no son inofensivos, que pueden producir un daño en sus hijos. La mayoría de las veces son quienes les entregan los juguetes y supervisan su uso sin conocer estas características. Es entonces cuando uno se pregunta si, como padre, es cómplice del daño, y no debería ser así. ¿Te has imaginado alguna vez ser el responsable de algún daño hacia tu hijo? Claro que no. Por eso, la información y prevención cumplen un rol crucial en este tema. Las células del oído que se dañan no se recuperan y si hay lesión, esta es irreversible. A veces, la forma de presentación de la pérdida auditiva es severa, pero incluso en pérdidas auditivas mínimas, se puede encontrar un gran impacto en el desarrollo del niño, el rendimiento académico y sus relaciones sociales, entre otras cosas. En EE.UU. los juguetes deben pasar ciertas etapas de producción y son probados acústicamente por la Sociedad Americana para el testeo de materiales (American Society of Testing and Materials -ASTM). Se establece que la presión sonora producida por los juguetes no debería exceder los 85 dB a una distancia de 50 centímetros (20 pulgadas), sin embargo, no hay una reglamentación oficial en los límites sonoros conocidos en lo que respecta a este tipo de población infantil. Lo que queda claro es que la promoción de una audición responsable y segura dependerá de la intensidad, la duración y la frecuencia de la exposición a los sonidos. Si se escucha un sonido a un volumen bajo durante períodos largos de tiempo posiblemente se esté expuesto de igual forma que si se escuchara un sonido a un volumen más alto durante un breve espacio de tiempo. Por este motivo, trasladamos los niveles establecidos permitidos para una exposición diaria al ruido de los entornos laborales a los recreativos. Así, se considera que 85 dB, durante un máximo de 8 horas, es el nivel máximo de exposición sin riesgos. El tiempo límite admisible disminuye a medida que aumenta la intensidad del sonido. Por lo tanto, un ruido que alcance los 100 dB únicamente se podrá escuchar sin peligro durante no más de 15 minutos al día. La Sociedad Americana para el testeo de materiales junto con el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) se basan en los límites de intensidades máximas establecidos en EE.UU. para los adultos. Kathy Webb, directora de SHA, sugiere que los estándares de testeo de estos dispositivos son irrazonables, ya que los juguetes deberían ser probados basándose en cómo juega, manipula e interactúa con ellos un niño y no en cómo los utiliza y analiza un adulto. Tabla 1. Sight & Hearing Association listado de juguetes analizados en 2020 (Inglés)  ©Sight & Hearing Association. 1430 Concordia Ave #40009, Saint Paul, MN 55104 – 800-992-0424, x11 – kwebb@sightandhearing.org Si observamos a un niño jugando, lo más probable es que se relacione con el juguete llevándolo cerca de su cara o muy próximo a sus ojos y oídos. La SHA tiene como fin informar y divulgar acerca de estos riesgos, recordar a los consumidores de estos productos que la pérdida auditiva es acumulativa y no se manifiesta típicamente por un solo evento traumático, sino que se desarrolla gradualmente con el paso del tiempo y de los años. Lo más importante según Kathy Webb, es lograr que se proteja la salud auditiva de los niños. Una recomendación útil a la hora de comprar un juguete sonoro puede ser el uso de aplicaciones móviles gratuitas, como por ejemplo un «decibelímetro» o «sonómetro» que sirve para medir los decibelios a campo libre de estos juguetes. Cualquier comprador debería tener la posibilidad de testear un producto antes de su compra. En otros casos, si bien los juguetes cuentan con control de volumen, será importante graduar la intensidad dejando colocado el volumen en una posición que no exceda el nivel medio. En caso de no contar con regulador de volumen, se puede colocar una cinta de embalar sobre el altavoz para reducir el nivel sonoro de salida.Otra característica con la que cuentan algunos productos es la opción de bloquear los controles ON/OFF o sacar las baterías, ya que muchos juguetes no necesitan el sonido para poder utilizarlos.Aparentemente, con la situación mundial de pandemia debida al virus SARS CoV-2, se han incrementado notablemente las compras online de juguetes en el último año y esto hace que quienes acceden a los juguetes no los hayan probado previamente. Afortunadamente, la mayoría de los vendedores ofrecen como política de venta la posibilidad de devolución de la mercancía, quedando la responsabilidad y decisión final de compra en el adulto responsable.En caso de que la transacción se realice de manera presencial, lo ideal sería probar el juguete y medir con alguna aplicación de las mencionadas anteriormente los niveles sonoros para hacer, entonces, una compra segura y eficaz.Los padres deberán desempeñar un papel activo en la educación de sus hijos ayudándoles a adoptar prácticas auditivas responsables y seguras, y vigilar la exposición a ruidos de fuerte intensidad. No solo deben generar conciencia en los niños con información y prevención, sino también dando ejemplo adoptando hábitos auditivos responsables y seguros.Por último, hay que recordar siempre la premisa de que «si el sonido es demasiado alto para un adulto, ¿por qué no lo va a ser para un niño?». Autoras Susana Domínguez SUSANA DOMÍNGUEZFONOAUDIÓLOGAUnidad de Acúfenos de Otoneurología (Clínica de Neurociencias INEBA).Responsable Audiología del Servicio de ORL (Hospital Italiano de Buenos Aires).Investigadora de los trastornos del Procesamiento Auditivo.Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Yanina Sitzer YANINA SITZERLIC. FONOAUDIÓLOGAInst. Otorrinolaringológico Dr. Arauz-Rehabilitación del acúfeno. Unidad de acúfenos e hiperacusia.Inst. de Rehabilitación Psicofísica (IReP)-GCBA.Docente en el Máster de Audiología de la Univ.Europea Miguel de Cervantes.

Avances tecnológicos

Avances tecnológicos para un cribado auditivo neonatal eficiente La hipoacusia infantil afecta a cinco de cada 5.000 neonatos. Hace solo 40 años, el cribado auditivo neonatal estaba reservado a aquellos recién nacidos considerados de alto riesgo o a quienes nacían con la sospecha profesional de tener la audición afectada como consecuencia de un determinado desencadenante en el embarazo o el parto. Posteriormente, el espectro de los niños sometidos a estas pruebas se amplió a aquellos neonatos con antecedentes familiares de pérdidas auditivas congénitas. Hoy en día, sin embargo, el cribado auditivo neonatal es universal y se practica a los recién nacidos preferiblemente en sus primeras cuatro horas de vida. Las modernas técnicas de detección precoz tienen como objeto evitar, en la medida de lo posible, las repercusiones que puede tener la hipoacusia en el desarrollo emocional, familiar, académico y social del niño. De igual manera que nadie duda de la necesidad de detección temprana de la hipoacusia con el fin de realizar una pronta intervención en caso de ser necesaria, las nuevas tecnologías que se utilizan en el diagnóstico han ido evolucionando de forma paralela. La compleja maquinaria de antaño ha dado paso a sencillas y eficientes soluciones portátiles para realizar los cribados auditivos, que ofrecen resultados casi inmediatos.En cuanto a los métodos utilizados, los expertos se decantan por medir la respuesta auditiva del tronco cerebral al sonido, lo que se traduce en una respuesta mucha más rápida y precisa. Las nuevas herramientas de estos métodos de evaluación son fáciles de utilizar por los profesionales, además de ser personalizables y efectivas, lo que se traduce en un ahorro de tiempo, una transmisión de datos e información más eficiente y la garantía de estar ofreciendo la mejor atención.Natus Medical cuenta con MadsenAccuscreen, un dispositivo portátil y ligero para el tamizaje auditivo que permite su uso en hospitales, clínicas o centros donde tenga que desarrollarse el cribado auditivo. Esta herramienta permite mejorar el programa de cribado auditivo neonatal y se considera la solución más completa y exitosa del mercado. Autor: Natus

La pérdida auditiva unilateral

La pérdida auditiva unilateral afecta al desarrollo auditivo de los más pequeños Un estudio revela que el desarrollo de la audición prelocutiva en los primeros años de vida se ve afectado en el caso de tener hipoacusia unilateral. Si algo le hace pensar que su hijo o hija podría tener una pérdida auditiva unilateral, acuda a que le hagan una revisión. Un estudio llevado a cabo en China pone de manifiesto que los niños pequeños con pérdida auditiva unilateral, permanente o congénita, se ven afectados por un retraso en su desarrollo auditivo prelocutivo precoz. Los problemas se manifiestan poco después del nacimiento y antes de que se empiece a desarrollar el habla y el lenguaje, según recoge el estudio.Los investigadores compararon un grupo de menores de 3 años que sufría hipoacusia unilateral con un grupo de audición normal y constataron peores resultados en las tareas de discriminación e identificación de sonidos así como en la vocalización prelocutiva, además de un retraso en el desarrollo auditivo prelocutivo temprano del grupo con hipoacusia unilateral. Asimismo, si la pérdida auditiva unilateral era entre severa y profunda, las limitaciones en su desarrollo prelocutivo eran mucho más pronunciadas que en el caso de pérdida entre leve y moderada. Las funciones y el desarrollo auditivo prelocutivo temprano de los niños con hipoacusia unilateral se situaban en un nivel parecido al del grupo con hipoacusia bilateral leve. Información sobre el estudio El estudio se llevó a cabo en la unidad de audiología del Hospital de China Occidental en la Universidad de Sichuan entre septiembre de 2018 y junio de 2019. En él participaron tres grupos de niños menores de 3 años que cumplían una serie de criterios. Entre ellos, 65 tenían pérdida auditiva unilateral, 70 presentaban audición bilateral normal y 32 tenían una pérdida auditiva bilateral leve.El estudio, Early Prelingual Auditory Development of Infants and Toddlers With Unilateral Hearing Loss (Desarrollo auditivo prelocutivo precoz en niños con pérdida auditiva unilateral), se publicó en la revista Otology&Neurotology. ReferenciasEste articulo está elaborado a partir de fuentes consultadas en la página www.hear-it.org Autor: Redacción GA

Procesamiento Auditivo Central

Extracto del Trabajo de Fin de Máster (TFM) en «Audiología Clínica y Terapia de la Audición». El desarrollo de las habilidades auditivas es fundamental  para la correcta interpretación de la información que percibimos a través de nuestros oídos. Esto es posible gracias al Procesamiento Auditivo Central. Pero ¿qué ocurre cuando algo falla en todo este proceso? El Desorden del Procesamiento Auditivo Central es una anomalía que hace que los sonidos no sean analizados adecuadamente y puede coexistir con otras patologías del Sistema Nervioso Central. Cuando la onda de sonido llega al tímpano en forma de energía mecánica, produce una estimulación en las diferentes cavidades y estructuras auditivas que tiene a su paso, las cuales la van a transformar en señal eléctrica hasta llegar, a través de una compleja red neuronal, a la corteza cerebral. En estas áreas cerebrales, sufrirá un análisis y, posteriormente, será reconocida o comprendida. Es aquí donde se produce lo que se conoce como Procesamiento Auditivo Central, (PAC). Se denomina Desorden del Procesamiento Auditivo Central (DPAC) a la alteración o disfunción en el proceso de análisis de la información auditiva, pudiendo coexistir con otras disfunciones o patologías del Sistema Nervioso Central (SNC). El resultado es un déficit en el procesamiento sensorial que afecta a la percepción del sonido, a la comprensión del habla y que produce trastornos en el aprendizaje, producto de la incapacidad o falta de habilidad para atender, discriminar, reconocer o comprender la información auditiva. Para el correcto manejo, evaluación y diagnóstico del DPAC, es necesario realizar una batería de pruebas que comprenden la evaluación audiológica, dentro de la cual se pueden incluir las pruebas conductuales, psicoacústicas, electrofisiológicas, test dicóticos y algunos cuestionarios. ESQUEMA 1 Esquema de la vía auditiva y propagación de la onda sonora a través del oído. 1. Cóclea2. Núcleo ventral3. Núcleo olivar4. Núcleo coclear5. Núcleo del lemnisco latera6. Colliculus caudales7. Cuerpo geniculado medial del Tálamo8. Colliculus inferiores9. Radiaciones tálamo corticales10. Corteza cerebral auditiva (Lóbulo Temporal)A. Pabellón auditivoB. Conducto auditivoC. Cóclea ¿Cómo funciona la vía auditiva? Cuando la onda de sonido (onda viajera) llega desde la fuente sonora, a través del Conducto Auditivo Externo (CAE), hasta el tímpano, se produce una vibración que estimula el movimiento de la cadena osicular, y, a su vez, este movimiento permite que la onda se transmita desde el oído medio hacia el oído interno en forma de energía mecánica. A través de la rampa vestibular, y acabando en la rampa timpánica, esta onda viajera se propaga por toda la cóclea y de esta manera, alcanza el órgano de Corti y estimula las células ciliadas. Una vez alcanzada la cóclea, el órgano de Corti tiene como función convertir la energía mecánica e hidromecánica en energía eléctrica, la cual se va a transmitir en forma de impulso nervioso hasta llegar al cerebro a través del nervio acústico, mediante sinapsis de cada fibra nerviosa con su correspondiente CCI (primera neurona). Una vez alcanzada la primera neurona, todas las fibras de la cóclea formarán el haz acústico, y las vestibulares el haz vestibular, para que juntas formen el nervio estatoacústico (VIII par craneal) y de aquí la información irá pasando por las diferentes áreas de la red neuronal hasta llegar a la corteza cerebral, donde la información será analizada, organizada y comprendida. Maduración de la vía auditiva «Un niño que nazca sin afectación auditiva oye desde que nace, por tanto, desde el primer momento se puede verificar si oye o no oye» (Blanco, 2016). La adquisición de las habilidades auditivas es imprescindible para la correcta elaboración de los procesos mentales, ya que es la responsable de la adecuada asimilación e integración de la información auditiva que necesita ser interpretada. Se sabe que la cóclea es totalmente funcional a las 24 semanas de gestación, cuando su formación es completa. Por tanto, un bebé ya es capaz de recibir la información auditiva de forma intrauterina, aunque aún no es capaz de interpretarla debido a que la vía auditiva está formada pero no está completamente madurada. Con lo que los centros auditivos superiores tendrán que ser activados y las redes neuronales ampliarán su estructura a todos los niveles para poder desarrollar correctamente las capacidades auditivas más complejas, y así desarrollar también habilidades superiores como son el lenguaje, la memoria, la consciencia fonológica, el habla, el aprendizaje y el procesamiento auditivo. La maduración auditiva es el proceso necesario de activación neural o plasticidad que dependerá exclusivamente de la estimulación sonora recibida y que activará las fibras nerviosas necesarias para madurar los centros superiores de la audición, ya predefinidos pero no activos, situados a lo largo de toda la vía auditiva. Este proceso comprende desde los 0 a los 5 años, y dentro de ella se diferencian dos fases. La primera se sitúa desde los 0 a los 12 meses, conocida por muchos autores como «fase de comprobación», y la segunda, desde los 12 meses hasta los 4,5 años, esta es la etapa de mayor plasticidad neuronal consiguiendo su cota más alta a la edad de 3 años. ESQUEMA 2 Esquema de las áreas cerebrales implicadas en la audición, reconocimiento y procesamiento del lenguaje (vista lateral). 1. Área de asociación auditiva2. Área de Broca3. Área prefontal4. Área premotora5. Corteza motora primaria6. Corteza somatosensorial primaria7. Área de asociación somatosensorial8. Área de Wernicke9. Corteza visual10. Área de asociación auditiva11. Corteza auditiva primaria ¿Cómo se procesa el lenguaje? El habla es el acto motor que se consigue a través de los órganos fonatorios que tienen como finalidad la producción de alófonos (sonidos) con significado para la transmisión del lenguaje. El lenguaje, por tanto, es una facultad abstracta que permite la comunicación entre los seres humanos, posibilita expresar los pensamientos. Existen muchas formas de lenguaje: escrito, hablado, signos, etc. Se sabe que las estructuras vinculadas al lenguaje son: el córtex Auditivo (A41 y A42 de Brodmann), el área de Wernicke (A21 y A22 de Brodmann), el área de Broca (A44 y A45 de Brodmann), el área motora primaria (A4 de Brodmann), el cuerpo calloso y el hemisferio derecho. Para el correcto procesamiento del lenguaje, el sonido, previamente transformado en impulsos nerviosos, llega al córtex auditivo localizado en las áreas A41 y A42 de Brodmann, donde se va a procesar y a enviar a las áreas auditivitas inferiores localizadas en el lóbulo temporal. Dentro del córtex auditivo se pueden diferenciar tres áreas: el área auditiva primaria (A1), el área secundaria (A2) y el área auditiva terciaria (A3). Figura 1. Estimulación auditiva. Interacción y comunicación entre madre e hijo. Tabla 1. Conductas observadas en pacientes con DPAC Adquisición del lenguaje Para que un niño aprenda a hablar, es necesario que oiga y que esté en contacto con otros individuos que dominen la misma lengua. Sin la correcta estimulación auditiva, no hay adquisición del lenguaje, es aquí donde entra en juego la complicidad de las diferentes áreas que intervienen en el PAC. Si la señal auditiva no es procesada, analizada e integrada correctamente por las diferentes áreas mencionadas, el niño no desarrollará el lenguaje adecuadamente, ya que aunque exista feedback por parte de la persona a la que imita, este no se recibe de una manera apropiada. Además, se producirá una reorganización de las estructuras cerebrales destinadas a la audición y el lenguaje que tendrá graves consecuencias en su desarrollo cognitivo, auditivo y del lenguaje, y si no es diagnosticada y tratada con precocidad, no será reversible. Principales síntomas de un paciente con DPAC Figura 2. Neuronas en la enfermedad de Alzheimer. Para la correcta evaluación y posterior diagnóstico de un paciente (niño o adulto) con un posible DPAC, es necesario e imprescindible hacer una anamnesis previa a la evaluación, que recoja todos los datos incluidos en la historia clínica del paciente, como pueden ser: enfermedades importantes, antecedentes relacionados con problemas de PAC o del SNC, nivel del lenguaje o problemas del mismo, alteraciones del habla, nivel educativo o sociocultural, patologías que puedan estar relacionadas, cuándo se detectaron los primeros signos, etc. También, previamente a la evaluación clínica, se debe someter al paciente a métodos de observación no estandarizados que aportarán al examinador información sobre la conducta del mismo. Para ello se pueden emplear diferentes cuestionarios sobre conductas auditivas, como por ejemplo, el cuestionario Chaps, Sifter o Child. Por último, se debe realizar una evaluación audiológica completa, del habla y lenguaje y una evaluación médica. Esta evaluación debe ser llevada a cabo por un equipo multidisciplinar integrado por los siguientes profesionales: otorrinolaringólogo, logopeda, neurólogo, psicólogo y audiólogo, y dentro de ella se encuentran pruebas como la audiometría completa tonal y verbal, la impedanciometría, la medición de Otoemisiones Acústicas (OEA), la medición de Potenciales Evocados Auditivos (PEAT), test dicóticos, test de procesamiento central y de integración binaural, y pruebas de diagnóstico por imagen. Según los resultados obtenidos, se determinará si existe DPAC o no, cuál es y dónde se localiza la afectación a nivel de la vía auditiva, cómo afecta al individuo en las diferentes situaciones de la vida cotidiana y los posibles métodos de rehabilitación o tratamiento existentes. Figura 3. Exploración audiométrica en cabina sonoamortiguada. Figura 4. Audiometría lúdica infantil en sala sonoamortiguada. Figura 5. Prueba de Potencial de Tronco (PEATC). ¿Qué tratamiento podemos ofrecer a un paciente con DPAC? El impacto que tiene un DPAC puede variar considerablemente de un individuo a otro, y la evolución del mismo dependerá de la capacidad cognitiva y de las estrategias a implementar, siendo la sintomatología para algunos pacientes muy leve, mientras que para otros los síntomas persisten a pesar del tratamiento oportuno aplicado. Los tratamientos que existen en la actualidad sirven para ayudar a mejorar las capacidades cognitivas, auditivas y lingüísticas del paciente. Numerosos estudios se basan actualmente en el entrenamiento auditivo como estrategia para el tratamiento del DPAC. Se trata de una técnica que se emplea para mejorar la atención auditiva y la detección y discriminación sonora. Los programas de entrenamiento auditivo deben incluir cognición, atención auditiva, memoria auditiva, cierre auditivo y escucha en situaciones de ruido, y deben ser llevados a cabo por el logopeda, siempre con un enfoque multidisciplinar. Pacientes que se benefician de esta técnica pueden ser aquellos adultos a los que se les ha adaptado prótesis auditivas, pero no logran entender bien. Por otro lado, el uso de sistemas de frecuencia modulada (FM) en combinación con las prótesis auditivas, cuando exista una pérdida auditiva neurosensorial asociada (sobre todo en pacientes pediátricos), aportan mayor confort y beneficio en la localización sonora y la discriminación auditiva y verbal en situaciones donde la relación señal ruido no sea buena y el sonido ruido sea interpretado como molesto. Figura 6. Realización de OEA a un bebé recién nacido. Screening auditivo neonatal. Figura 7. Madsen Alpha OEA, cribado de la audición preescolar. Figura 8. Madsen Alpha OEA, cribado de la audición preescolar. Conclusiones En definitiva, el diagnóstico tardío o mala evaluación de dicho déficit supone que pueda darse una organización anómala de las estructuras cerebrales destinadas a estas funciones, y que, por tanto, las capacidades auditivas y del lenguaje del individuo se vean afectadas. Los niños con DPAC son pacientes que se benefician particularmente de una estimulación temprana. El diagnóstico precoz y la correcta intervención, sobre todo en los más pequeños, favorecerán la evolución y desarrollo de los mismos. El propósito de las técnicas terapéuticas es maximizar la neuroplasticidad y mejorar el procesamiento de la información auditiva por parte del cerebro. Referencias Angulo, A., Brocal, F., Feijoo, S., Harguindey, A., Rosselló, L., Salobral, S. y Yuste, M. (2017) Audiología: Teoría y práctica. Madrid. Egea Ediciones.Audiología didáctica para estudiantes. (2019). Vía auditiva: Vía aferente.Cañete, O. (2006). Desorden del procesamiento auditivo central (DPAC). Otorrinolaringología. Cirugía de cabeza y cuello. 66, 263-273.Cejas, C., Delval, J., Enesco, I., García, B., Guerrero, S., Jiménez, L., Lago, M. O., Navarro, A. y Rodríguez, P. (2003). El desarrollo del bebé. Cognición, emoción y afectividad. Madrid. AlianzaEditorial.Cita, F. A., Estrada, D. L. y Ramírez, N. M. (2016). Validación de batería para evaluación del procesamiento central auditivo en adultos candidatos de audífonos.Corral, O. (2018). Coordinación: Audiólogo-Terapeuta. Revista Gaceta Audio. 24, 51- 56.Díaz, M. (2017). El síndrome del procesamiento auditivo central (SPAC): Definición y sintomatología. Revista Gaceta Audio. Nov, 62-63.Gil-Carcedo, L. M., Gil-Carcedo, E. y Vallejo, L. A. (2011). Otología. Madrid: Panamericana.González, M. (2019). Trastornos de procesamiento auditivo: ¿cosa de niños? Revista Gaceta Audio. 28, 25-34.Jerger, J. y Musiek, F. (2000). 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Extraído del libro Audiología: Teoría y Práctica. 29, 56-67.Rueda, M. A. (2018). Entrenamiento auditivo en la tercera edad. Revista Gaceta Audio. 20, 28-29. Anexo Puedes obtener los cuestionarios sobre conductas auditivas en el siguiente enlace de Hearing Clinic USF. University of South Florida: DESCARGAR Copyright imágenes© Imágenes RV Alfa (4) / Otometrics. (5)© Imágenes Otometrics. (6, 7, 8) Autor: Tania GarcíaAUDIÓLOGA Técnico Superior en Audiología Protésica.Máster en Audiología Clínica y Terapia de la Audición. Universidad internacional Isabel I.

Pérdida auditiva unilateral:

Pérdida auditiva unilateral: muchas preguntas y algunas respuestas Sección: Auris Scientia. La ciencia del oído El contenido de esta sección es ofrecido por Auris Scientia, blog científico sobre Audiología que ostenta junto a el autor el copyright del texto.www.aurisscientia.org Autor: CARLOS BENÍTEZAudiólogo, estudiante de doctorado,Universidad de Vanderbilt, EE.UU. ¿Qué recomendaciones son las más adecuadas cuando tenemos que tratar a niños con pérdida auditiva unilateral? ¿Está su bajo rendimiento académico relacionado con este tipo de pérdida? ¿Se ve afectado su desarrollo del lenguaje por esta condición? Estas y otras preguntas son objeto de estudios recientes, sin embargo, a día de hoy, resulta muy complicado encontrar una respuesta científica. Cuando hablamos de pérdida de audición en la infancia lo más frecuente es centrarnos en pérdidas auditivas moderadas, severas y profundas bilaterales. En concreto, solemos indicar el impacto negativo que estas pueden tener en el desarrollo del lenguaje y en el rendimiento académico de los niños si estos no reciben amplificación e intervención tempranamente (e.g., Yoshinaga-Itano, Sedey, Coulter & Mehl, 1998; Yoshinaga-Itano, Sedey, Wiggin & Chung, 2017). Así, cuando en la práctica clínica nos enfrentamos a un caso de pérdida auditiva bilateral en un niño, no dudamos en recomendar a las familias que adapten a su hijo con las prótesis auditivas adecuadas en cada caso y que comiencen una intervención logopédica cuanto antes. Sin embargo, cuando lo que tenemos delante es un caso de pérdida auditiva unilateral (pérdida auditiva en un solo oído), encontramos dificultades para dar recomendaciones convincentes a las familias acerca de si debemos o no amplificar. Quizás algunos caigan en la tentación de pensar que como el niño puede oír con total normalidad por uno de los oídos, será capaz de tener un desarrollo y rendimiento académico con total garantía. Si es así, muchas veces nuestra recomendación no pasará de garantizar un sitio preferencial en el que sentarse en la clase. La primera pregunta que podemos plantearnos es si tienen o no los niños con pérdida auditiva unilateral algún tipo de dificultad en el desarrollo respecto a sus iguales normo-oyentes. Ya en los años 80 numerosos estudios pusieron de manifiesto que un alto porcentaje de niños entre 6 y 18 años con pérdida unilateral mostraban dificultades académicas (Bess & Tharpe, 1986), problemas de comportamiento (Bess & Tharpe, 1986; Oyler, Oyler & Matkin, 1981) e incluso puntuaciones inferiores en test de inteligencia (Culbertson & Gilbert, 1986; Davis, Stelmachowitz, Shepard & Gorga, 1981) al ser comparados con sus compañeros normo-oyentes. Otros estudios mostraron problemas psicosociales en algunos de estos niños, como por ejemplo, sentimientos de vergüenza, confusión o agresividad (Giolas, Wark, 1967; Stein, 1983). Además, se encontró que muchos de los profesores de estos niños indicaban problemas de comportamiento incluso cuando los niños se sentaban en un sitio preferencial en la clase (Bess & Tharpe, 1986; Bovo et al., 1988; Dancer, Burl & Waters, 1995; Jensen, Børre & Johansen, 1989; Oyler, Oyler & Matkin, 1981). Estos estudios que encontraron dificultades académicas y psicosociales en algunos niños con pérdidas auditivas unilaterales, despertaron el interés por conocer sus características auditivas. Numerosas investigaciones descubrieron que estos niños mostraban peores habilidades de localización y de reconocimiento del habla en ruido que aquellos con audición normal (Bovo et al., 1988, Humes, Allen, Bess, 1980; Newton, 1983; Ruscetta, Arjmand & Pratt, 2005). Además, las dificultades se incrementaban a medida que aumentaba el grado de pérdida auditiva (Bess, Tharpe & Gibler, 1986). Otros estudios en esta línea investigaron si, además de dificultades en sus habilidades auditivas, los niños mostraban un desarrollo del habla y el lenguaje tardío. Los resultados obtenidos fueron poco concluyentes, ya que solo algunos de ellos revelaron que estos niños sí mostraban dificultades a la hora de desarrollar el habla y el lenguaje (e.g., Lieu, 2004; Yoshinaga-Itano, Johnson, Carpenter, & Brown, 2008), mientras que otros determinaron que no (Hallmo, Møller, Lind, Tonning 1986; Kiese-Himmel, 2002; Klee & Davis-Dansky, 1986; Tieri, Masi, Ducci & Marsella, 1988). Hoy en día, casi tres décadas después, los mismos problemas académicos y psicosociales persisten en esta población de niños (English & Church, 1999; Kesser, Krook & Gray, 2013; Lieu, 2004). Además, el motivo por el cual solo son algunos de estos niños los que muestran dificultades en estas áreas es algo que todavía la investigación no ha sido capaz de responder. Esto, a su vez, obstaculiza la identificación temprana de aquellos que están en riesgo de sufrir fracaso escolar y problemas psicosociales (Tharpe, 2016). Si añadimos que no existe un consenso claro acerca de la amplificación que debe prescribirse en estos casos (Tharpe, 2016), el rompecabezas se hace todavía más enrevesado. Las posibilidades de amplificación van desde un audífono o incluso un implante coclear en el oído con pérdida auditiva, hasta la adaptación de un audífono CROS (Contralateral routing of signal) en el que la señal que llega al oído con pérdida auditiva se envía al oído sin pérdida auditiva, pasando por utilizar un sistema de micrófono remoto (Tharpe, 2016).Por último, cabe destacar que un estudio en el que se preguntó a audiólogos pediátricos sobre el tipo de amplificación que habían recomendado a un total de 423 niños, mostró que el 26% de estos niños utilizaban audífono, sistemas de micrófono remoto o una combinación de los dos (English & Church, 1999) y que además el 54% recibían algún tipo de apoyo educacional, como por ejemplo terapia del lenguaje. ©Imagen Grupo GN Además, Klee y David Dansky encontraron que un alto porcentaje de los niños que recibían amplificación y/o apoyo educacional seguían mostrando las mismas dificultades académicas. Estos resultados abren la posibilidad de plantearse que otros factores distintos al acceso a la información auditiva pueden estar detrás de los resultados académicos negativos mostrados por algunos de los niños con pérdida auditiva (Tharpe, 2008). Como vemos, la pérdida auditiva unilateral plantea todavía hoy más preguntas que respuestas. Parece claro que siguen dándose casos de niños con este tipo de pérdida que presentan problemas psicosociales y de rendimiento académico. Estos niños muestran peores habilidades auditivas (localización y reconocimiento de habla en ruido) que niños normo-oyentes, pero no está claro si el desarrollo del habla y del lenguaje se ve afectado por su pérdida de audición. El tipo de amplificación que deben recibir estos niños parece no estar claro tampoco. Además, el hecho de que solo algunos niños muestren dificultades es algo que intriga a los investigadores, y es todavía más curioso el hecho de que niños que han recibido algún tipo de amplificación y apoyo educativo a una edad temprana sigan mostrando las mismas dificultades. Por lo tanto, son muchas las preguntas que quedan todavía por resolver en cuanto a las pérdidas unilaterales en niños se refiere. Esperamos que la investigación sea capaz de resolverlas en los próximos años. Mientras tanto, en nuestra práctica clínica deberemos ser conscientes de los problemas que una pérdida unilateral puede acarrear en el desarrollo de un niño e informar a las familias sobre esos riesgos y sobre las posibilidades de amplificación. Además, deberemos llevar un seguimiento exhaustivo del caso e ir tomando las medidas necesarias en caso de que el niño muestre algún tipo de dificultad en el desarrollo del lenguaje o algún problema en el ámbito psicosocial o en su rendimiento académico. 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L., Coulter, D. K., & Mehl, A. L. (1998). Language of early-and later-identified children with hearing loss. Pediatrics, 102(5), 1161-1171. Autor: Carlos BenítezAUDIÓLOGO Estudiante de doctorado en ciencias del habla y la audiciónDesarrolla investigación en el área de electrofisiología y audición, Universidad de Vanderbilt. Nashville, Estados Unidos. El contenido de esta sección es ofrecido por Auris Scientia, blog científico sobre Audiología que ostenta junto a el autor el copyright del texto.https://aurisscientia.org/

Audiología pediátrica

La identificación y tratamiento de los niños con alteraciones auditivas transita por una nueva era en la que los profesionales responsables de su diagnóstico, tratamiento y educación afrontan cambios de tal magnitud, que suponen una verdadera «revolución». La tecnología disponible y la rehabilitación intensiva se combinan para dar todo tipo de oportunidades al niño con dificultades auditivas para acceder al mundo del sonido. También los niños con hipoacusias moderadas o unilaterales, severas o profundas, o con alteraciones en el procesamiento y umbrales auditivos normales, tienen la posibilidad de desarrollar habilidades auditivas y lingüísticas que les permitan nivelarse con su grupo de edad. La identificación de la hipoacusia en el momento del nacimiento mediante el cribado neonatal y la implementación de un programa de rehabilitación inmediato, posibilitan estos cambios, que también se reflejan en el sistema educativo (Ross Roesery - Marion Downs). El audiólogo pediátrico asume la gran responsabilidad de brindar al niño con discapacidad auditiva de cualquier índole y a su familia todos los recursos de evaluación, diagnóstico audiológico, rehabilitación protésica y estimulación auditiva disponibles en cada momento. Desarrollo del lenguaje en el niño con discapacidad auditiva La audición es el sentido principal ligado al lenguaje oral, ya que el niño normoyente aprende a hablar a partir de lo que oye de sí mismo y de los demás. Las características lingüísticas del habla de un niño con discapacidad auditiva varían dependiendo del tipo de hipoacusia, edad de detección, adaptación Audioprotésica y método de rehabilitación utilizado. La hipoacusia profunda determina la incapacidad para desarrollar el habla espontáneamente y las estructuras del idioma (Bosch Galcepan, 2006), si no se compensa con la amplificación y rehabilitación adecuada y de modo precoz. Durante los primeros meses de vida, no hay diferencias en el desarrollo del lenguaje entre un niño normoyente y un niño con discapacidad auditiva; ambos desarrollan el balbuceo reflejo y el juego vocal propioceptivo. Alrededor de los 7-9 meses, la audición empieza a tener un papel relevante y comienza a desfasarse el desarrollo del niño hipoacúsico. La ausencia de este feedback auditivo ante la imposibilidad de escucharse a sí mismo o imitar sonidos de otros, contribuye a la desaparición de las vocalizaciones. La comunicación es preponderantemente visual, con mayor riqueza de gestos y mímica, y se apoya en la observación para facilitar la comprensión. El pronóstico, en cuanto al desarrollo del lenguaje, está directamente relacionado con el momento de detección de la hipoacusia y la intervención realizada. Si el niño hipoacúsico es diagnosticado precozmente, es adaptado con prótesis auditivas adecuadas y es rehabilitado con metodologías que potencien el canal auditivo (y no el visual), puede desarrollar el lenguaje oral igual que un niño normoyente. Se debe lograr que el niño sordo comprenda y asimile el lenguaje oral construyéndolo desde su propia actividad en permanente interacción con el medio, descubriendo y creando emisiones verbales, en lugar de incorporar pasivamente modelos externos (Bosch Galcepan, 2006). Evaluación audiológica del niño. Diagnóstico precoz de la hipoacusia: Cribado Neonatal Imagen cedida por Otometrics a division de Natus. La hipoacusia es la alteración sensorial más frecuente en el ser humano (Pozo et al.,2008) en la mayoría de los países desarrollados (Seewald, 2010). Aproximadamente, tres de cada mil niños nacen con pérdidas auditivas severas y profundas bilaterales. La incidencia en pérdidas moderadas y leves es mucho mayor, uno de cada cien (Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia Infantil CODEPEH, 2014). El diagnóstico precoz de las enfermedades supone el primer eslabón para llegar a un tratamiento eficaz. En los casos de hipoacusia en recién nacidos, resulta muy condicionante dada la relación existente entre audición, lenguaje y aprendizaje (CODEPEH, 2003).Este diagnóstico precoz determinará el pronóstico educativo y de inclusión del niño con hipoacusia, ya que permite aprovechar el período crítico de su desarrollo, que ocupa los primeros 3-4 años de vida. Estos coinciden con el momento de máxima plasticidad cerebral para la adquisición de determinadas habilidades cognitivas y lingüísticas, difícilmente recuperables si se pierde la oportunidad de actuar durante el mismo. Se trata, por tanto, de un plazo de tiempo breve en que es necesario disponer de la información auditiva para el desarrollo del cerebro y para adquirir el lenguaje oral de forma global y automática. De este modo, llegarán a interiorizar de forma natural y en el momento evolutivo que corresponde, los patrones fonológicos, los elementos lingüísticos y la estructura del lenguaje oral, de tal modo que la falta de audición no llegue a tener un efecto permanente sobre el desarrollo del niño, en concreto sobre el desarrollo del lenguaje oral y de las habilidades de aprendizaje y de comunicación que de él dependen (CODEPEH,2014). La necesidad de lenguaje oral no solo se justifica por la comunicación, sino también por el papel que desempeña en el desarrollo de procesos cognitivos más complejos (Martin, G., et al, 2000). Está demostrado que se pueden instaurar de forma precoz tratamientos capaces de evitar las consecuencias de la sordera, o al menos, paliarlas de forma significativa (CODEPEH, 2014). Por otra parte, no hay que olvidar que más del 95% de los padres de los niños con defectos de audición, son normoyentes (Mitchell y Karmchmer, 2002) y que casi la mitad de todos los bebés que presentan una pérdida auditiva no tienen ninguno de los factores de riesgo conocidos para esta alteración (Mauk et al,1991). Todo ello fundamenta la necesidad de un cribado universal con un protocolo de aplicación en la población de riesgo. Sin cribado auditivo, la edad media de identificación de la hipoacusia es de 3años (CODEPEH, 2003). En un estudio realizado en Cataluña (Parente et al., 2003) los padres son en el 65% de los casos los que sospechan de la hipoacusia de su hijo y en el 15% los maestros de primaria. Solo el 20% son identificados por pediatras u otorrinolaringólogos. Con gran parte de estos argumentos, la CODEPEH (Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia Infantil, formada en 1995) crea en 2003 el «Libro blanco sobre Hipoacusia. Detección precoz de la hipoacusia en recién nacidos». Su puesta en marcha y las correspondientes revisiones en los años sucesivos, permiten afirmar a día de hoy, que las implicaciones de la sordera se han modificado sustancialmente en España, gracias a la atención temprana y a la avanzada tecnología protésica, normalizando la situación educativa de los niños con hipoacusia, su desarrollo emocional, así como las vivencias y conductas familiares (CODEPEH, 2014). Uno de los principales objetivos del cribado universal es que el diagnóstico definitivo y la intervención se establezcan antes de los seis meses de edad (CODEPEH 2003; Trinidad y Jáudenes, 2011). Protocolo de evaluación infantil Pruebas objetivas Imagen cedida por Otometrics a division de Natus. Aportan información directa sobre la función fisiológica del sistema auditivo, pero no evalúan la audición, ni la función cognitiva, ni el procesamiento central del sonido. Para ello es necesario además realizar pruebas conductuales. Las principales pruebas objetivas que se utilizan para el diagnóstico audiológico infantil son las otoemisiones acústicas, los potenciales evocados auditivos de tronco cerebral y de estado estable, y la impedanciometría (Hall,2014, Madell y Flexer, 2014b). En relación a su aplicación en la población infantil, las otoemisiones acústicas tienen la ventaja de ser fáciles de obtener, mediante una medida no invasiva y rápida. Además, no requieren la colaboración del niño. Para poder medirlas es necesario que el oído medio funcione con normalidad. Unas otoemisiones presentes con unos PEATC y reflejos acústicos ausentes pueden indicar la existencia de una neuropatía auditiva (Neault,2014). Los potenciales auditivos evocados de tronco cerebral (PEATC) y de estado estable (PEAee), no constituyen una prueba de audición en sí misma, pero representan la sincronía del nervio auditivo y del tronco cerebral. Si la respuesta es normal bilateralmente, se puede inferir que la audición periférica del niño es también normal. Por el contrario, si la respuesta es anormal, la interpretación es ambigua. La impedanciometría no es una prueba de audición, es una evaluación del oído medio.Un niño puede tener resultados normales con una hipoacusia neurosensorial considerable. En presencia de otitis media la función del oído medio puede ser inestable, por lo que la interpretación de los resultados solo se aplica al momento de la prueba (Cole, Flexer, 2015). Pruebas subjetivas El audiólogo pediátrico puede recibir consultas de niños para evaluar su audición a través de las vías más diversas. En ocasiones, el niño acude a evaluación por no haber superado el cribado auditivo neonatal. Algunos ya habrán sido sometidos a pruebas objetivas y necesitarán completarlas con las pruebas subjetivas, mientras que otros asistirán al existir sospecha de hipoacusia por parte de su familia o educadores. En función de la trayectoria previa del niño y de sus padres, el audiólogo determinará qué pruebas estima necesario incluir en el protocolo de evaluación. En todos los casos es fundamental la consulta con un médico especialista en otorrinolaringología, por lo que si, por alguna razón, el niño aún no ha sido explorado por uno, el audiólogo indicará a sus padres la necesidad e importancia de realizar esta visita previa. Las pruebas subjetivas aplicadas a la evaluación audiológica infantil han demostrado ser altamente fiables, si se aplican con rigurosidad y se respetan las normas de su aplicación. Si bien las pruebas objetivas aportan importante información sobre el estado del sistema auditivo, solo las pruebas conductuales evalúan la audición funcional. Por eso es vital el uso de técnicas conductuales para evaluar la audición, incluso en bebés menores de seis meses.A través de la anamnesis, la observación inicial y los informes previos aportados por la familia, generalmente, se obtiene información suficiente para elegir el procedimiento de valoración más idóneo. Se trata de un período crítico, en que la rapidez para llegar a un diagnóstico juega un papel fundamental para el desarrollo del niño, por lo que resulta crucial aprovechar cada sesión planificándola cuidadosamente. Conclusiones audiológicas Imagen cedida por RV Alfa. Las pruebas audiométricas deben ser utilizadas en conjunto para reforzar o descartar la existencia de una hipoacusia y sus características. Nunca una sola prueba es concluyente y se necesita la concordancia de todas las pruebas de la batería para establecer un diagnóstico. A medida que avanza la evaluación audiológica la información recopilada permite anticipar conclusiones, aun antes de llegar al diagnóstico final. En ocasiones, los resultados de las distintas pruebas son concordantes y no dan lugar a dudas sobre la existencia de un problema auditivo y sus particularidades. Sin embargo, en otros casos los resultados son dispares, fluctuantes, imprecisos, y es necesario repetir pruebas o añadir otras que no se habían considerado necesarias inicialmente. Se requiere la pericia del audiólogo para interpretar resultados ambiguos o incluso contradictorios. No todos los problemas auditivos pueden detectarse aplicando una batería de pruebas audiológicas básica. En ocasiones, el audiólogo debe remitir al paciente para interconsulta con otras especialidades. Cuando la batería de pruebas aplicadas arroja resultados concordantes y suficientes como para establecer un diagnóstico y tratamiento inicial mediante audífonos, no es necesario esperar a completar los umbrales exactos para cada una de las frecuencias. La estimulación precoz mediante la amplificación posibilita un mayor desarrollo de los centros superiores de la audición, a la vez que permite obtener respuestas auditivas más precisas como consecuencia de la experiencia auditiva. La programación de los audífonos se reajustará a medida que se complete la información auditiva o se modifiquen los umbrales. Es decir, el tratamiento protésico acompaña a la exploración audiológica continua, incide sobre sus resultados por la estimulación que proporciona y, a su vez, requiere ser modificado en función de la variación de resultados. El equipo profesional que evalúa al niño debe saber identificar el momento en que la información de la evaluación es suficiente (aunque esté incompleta) para iniciar la estimulación auditiva. El resto de la información se obtendrá posteriormente, ya que lo más importante es comenzar con la estimulación precoz. Consejo y orientación familiar Imagen cedida por Diatec España. Hasta hace unos años, los padres acudían a consulta por una sospecha de hipoacusia y el diagnóstico confirmaba una situación que ellos ya habían evidenciado. Actualmente, los niños se someten al cribado neonatal y cuando se detecta una hipoacusia, el hecho resulta totalmente nuevo e inesperado para los padres, que no han tenido ocasión de observar respuestas auditivas inconsistentes o ausentes (Roush, Kamo, 2008). Aunque es evidente que esta detección precoz es absolutamente beneficiosa para el desarrollo del niño, requiere la consideración de la situación emocional de los padres por parte del audiólogo. Ante la noticia que confirma un diagnóstico de hipoacusia se abre ante los padres un mundo desconocido, incierto, lleno de preocupación por saber cuál es el alcance real de la discapacidad auditiva de su hijo. La mayoría de los padres quieren conocer si su hijo podrá desarrollar el lenguaje y comunicarse de forma efectiva. En algunas ocasiones, inician un recorrido de consultas a varios especialistas en busca de una segunda opinión, deseando convertir la pesadilla inicial en un «error de diagnóstico». Así, las reacciones provocadas por la noticia de la hipoacusia van de un extremo a otro: familias que desean iniciar cuanto antes el procedimiento necesario para implementar el tratamiento o, por el contrario, familias que consideran precipitado el diagnóstico y lo toman con calma, esperando que el niño comience a desarrollar respuestas auditivas espontáneamente. Imagen cedida por Diatec España. La mínima discordancia entre la opinión de distintos profesionales es motivo suficiente para que los padres duden de los resultados y continúen realizando consultas y exploraciones audiológicas, no siempre en las manos de audiólogos expertos en pediatría. El resultado suele ser una lamentable pérdida de tiempo sumamente valioso para el inicio del tratamiento protésico y la estimulación auditiva. Contener emocionalmente a los padres, informarles y guiarles sobre todos los aspectos que deben conocer y decidir como opción para el desarrollo de su hijo, orientarles hacia las elecciones más aconsejables según las características del niño y su entorno, etc., son, tal vez, las funciones más importantes del audiólogo pediátrico. Las necesidades de los padres pueden variar de una sesión a otra. Las decisiones tomadas un día pueden ser desestimadas al siguiente en función de opiniones externas o información buscada a través de Internet. Recorrer los primeros pasos en el camino de la pérdida auditiva de un hijo resulta, en ocasiones, tan difícil como desconcertante.La toma de decisiones que son de gran importancia para el desarrollo de los niños, requiere disponer de información suficiente para elegir las opciones más adecuadas. La confianza generada por los profesionales que intervienen en el proceso y el compartir experiencias con otras familias, ayuda a resolver dudas y facilita la toma de decisiones. Referencias -Arriagada, Trastornos del habla y del lenguaje. Montenegro HyGuajardo H(Eds.). Psiquiatría del niño y el adolescente. Santiago: Ed. Salvador. 1994. (pag. 311-328). -Cole, E., Flexer, C. Children with Hearing Loss, Developing Listening and Talking. Ed. Plural Publishing. 3th edition. San Diego, 2015. -Coll Barragán, Grabois Israel, Lantaron López, Naranjo Guilini, Rosselló Martinelli. Evaluación e intervención logopédica en las deficiencias auditivas. UNED, 2002. -Chermak, G., Musiek, F. 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Audiometría infantil

El papel del audiólogo auxiliar, cuando se trabaja con niños, adquiere especial relevancia. Su presencia en la cabina puede mejorar notablemente los resultados de las audiometrías. Es conveniente saber qué pueden hacer para conseguir una mayor colaboración por parte de los menores y cómo deben actuar según el tipo de prueba. Instintivamente el trato que damos a un niño no es el mismo que a un adulto; nos adaptamos a su nivel de desarrollo cognitivo, social, emocional y comunicativo. Al demandar su atención y colaboración para las pruebas audiológicas, también es necesaria esta adaptación. Los profesionales que evalúan al niño han de tener en cuenta algunas consideraciones que se describirán en este artículo destacando el papel del auxiliar. En alguna ocasión he oído a audiólogos mostrar cierto rechazo a hacer audiometrías infantiles por miedo a no saber guiar al niño, no ver respuestas claras y fiables o no conseguir evaluaciones completas, por ejemplo. Aunque algunos de sus temores puedan ser ciertos, no deben ser un motivo para delegar en otros este tipo de pruebas, si se sienten motivados a realizarlas. Con conocimiento, paciencia y práctica, se pueden conseguir muchos y buenos resultados, que en el caso de los niños necesitamos para complementar el resto de pruebas y saber qué están oyendo. Les animamos a formarse mediante el estudio o lectura sobre desarrollo infantil y la práctica; comprobarán lo gratificante y, en muchos casos, divertido que resulta. Aunque nos centraremos en el papel del auxiliar en la Audiometría con Refuerzo Visual (ARV), muchos de los consejos que daremos podrán igualmente servir para el resto de pruebas conductuales. Las condiciones ideales de partida serían: dos profesionales (audiólogo y audiólogo auxiliar), una cabina con espacio amplio en el que el niño se sienta cómodo y que esté libre de distracciones y, cuanto menor sea el niño, mayor es la necesidad de que el padre, madre o tutor legal permanezca en la cabina con él. En general, los niños están más tranquilos, se consiguen mejores resultados y es más fácil que el adulto entienda el porqué de las pruebas y las conclusiones. Además, los padres son los mejores conocedores de sus hijos y durante la evaluación nos pueden hacer sugerencias para seguir contando con la colaboración del niño. Ambos profesionales han de mostrar alegría y buen trato, han de divertirse con los niños, confiar en ellos y en sus capacidades, y tener claro el objetivo de la prueba, al igual que el papel que desempeñan en la misma. De no contar con un auxiliar, el audiólogo tendría que atender a muchos frentes (elementos distractores, condicionamiento, atención del niño, el familiar, manejo del audiómetro y cuidado con las pistas visuales al presentar el estímulo) pudiendo interferir en la obtención de buenos resultados. Por ello, destacamos el papel del auxiliar, ya que gracias a su trabajo se obtienen más resultados, en menos tiempo, y son más fiables. El auxiliar guía al niño, dirige la dinámica de la prueba adaptándose a los acontecimientos inesperados (rabietas, pérdida de atención, pistas del adulto…), optimizando así el tiempo y la colaboración del pequeño. El auxiliar debe conocer los hitos del desarrollo normativo y debe ser capaz de adaptar la prueba a ese niño en particular. Si tiene un desarrollo evolutivo normal, lo lógico sería empezar con una metodología acorde a su edad, aunque lo más recomendable es ajustarla a cada niño en particular. Por ejemplo, si el paciente no da respuestas condicionadas al estímulo auditivo, el auxiliar puede condicionarle con otro tipo de estímulo (visual, táctil) con el fin de averiguar si no responde porque no entiende la prueba o porque no está escuchando el estímulo. Para la ARV es necesario considerar la visión del niño, al igual que el control cefálico y nivel cognitivo para su condicionamiento.  La forma en la que el auxiliar se adapta al pequeño será anticipatoria en la medida de lo posible, es decir, tratará de prever y evitar situaciones que dificulten la prueba. Por ejemplo, cambiar de elemento distractor si observa que uno en particular puede ser demasiado atractivo para ese niño y pueda hacerle centrar toda su atención en él. También el auxiliar debe atender al estado emocional del adulto,  le explicará lo que se está haciendo, lo que se espera, y tratará de evitar cualquier signo de ansiedad. Al citar al niño, hay que tener en cuenta que, aun contando con la figura del auxiliar, para completar la audiometría puede ser normal citarle al menos un par de veces, evitando la hora de la comida o la siesta. Contar con un auxiliar además nos ayuda a visualizar las respuestas; cuando son muy claras no hay dudas, pero cuando no lo son, la comparación de ambas observaciones puede ser determinante. La ubicación del niño tiene que permitir una buena visibilidad tanto al auxiliar como al audiólogo y debe dejarle girar la cabeza con facilidad hacia el refuerzo visual (90º). El auxiliar condicionará y re-condicionará al niño cuando pierda su atención. Este recibirá tanto el refuerzo visual como la aprobación social del auxiliar. Hay que tener en cuenta que, cuanto menor es la edad de los niños, en general, la colaboración también es menor, y que hasta los tres años es normal ver respuestas unos 10-15dB por encima del umbral real. Por último, añadir algunas consideraciones generales en cuanto a la audiometría con juego. El auxiliar debe elegir juguetes de menos a más atractivos para ir manteniendo la atención del niño. Han de ser juguetes que no emitan ruido (también en la ARV) y hay que tener en cuenta el control de estímulos,  mostrando solo el que sea necesario en cada momento. La acción que tenga que ejecutar el niño debe resultarle fácil y rápida. Hay que considerar, al igual que en la ARV, su visión, nivel cognitivo y motricidad que ha de ser más precisa en este tipo de audiometría. Hacer partícipe al adulto que le acompaña en muchas ocasiones es sinónimo de éxito. Es el auxiliar el que tiene que plantearse si el adulto que está en la cabina le será de ayuda o todo lo contrario. No hay que olvidar que los niños son niños; la mayoría quieren jugar, se enfadan si se les obliga a hacer algo que no quieren, sus períodos de atención son cortos, necesitan cambios de estímulos durante el juego, pueden tener un mal día como cualquiera, y para aprender a gestionar todo ello requieren, como en todo, de un adulto que les guíe. Durante la audiometría esa función la desempeñará el auxiliar, adaptando la dinámica de la prueba al niño, guiándole y haciéndole pasar un rato divertido y productivo para todos. SABER MÁS FUNDACIÓN OIR ES CLAVE AUTORA LETICIA GÓMEZ Audióloga y Logopeda Audióloga en la Asociación Alexander Graham Bell Internacional (antes Fundación Oír es Clave).Máster y Experto en Audiología por la Universidad de Salamanca.

Acúfenos en la infancia

«Imagínense el constante sonido de pasos detrás de ustedes». Así definió a los acúfenos un niño de 11 años. Como en el caso anterior, los niños comparan sus acúfenos con «pasos», «alguien bailando cerca de mí», «alguien tocando el tambor», lo cual lo hace menos perturbador que para el individuo adulto. A veces lo comparan con «un monstruo» porque los monstruos suelen ser sus amigos. Igual que para el adulto, el acúfeno puede exacerbarse en la niñez bajo stress o debido a trastornos emocionales por situaciones conflictivas familiares o en la escuela. Mientras que muchos niños experimentan acúfenos, la mayoría no se queja de sentirlos porque  lo integran como una experiencia de la vida diaria, o tal vez no se lo cuentan a sus padres porque  no les gusta que piensen que escuchan ruidos imaginarios. Es muy importante permitir a los niños hablar de las cosas que les perturban. En un estudio longitudinal de 30 niños de 11 años se detectó que 1/30 tenía acúfenos (Avon study).Muchos profesionales no se sienten seguros tratando niños con acúfenos, porque piensan que hablar con ellos sobre su problema aumenta la magnitud del mismo, pero esto es lo más alejado de la realidad. El secreto es justamente animar a los niños a describirlo y escuchar cómo se sienten. Los pequeños no suelen asociar el acúfeno a eventos internos o a su estado de ánimo. Para el niño la palabra acúfeno puede ser nueva, así que debemos saber cómo lo llama él y, si no tiene nombre, lo invitamos a ponérselo.Los niños desarrollan habilidades imaginativas que podemos usar como guarniciones en el desarrollo de estrategias que serán muy significativas y útiles para ellos en la mejora, reducción o eliminación del acúfeno. Otro punto importante a destacar son los diferentes intereses de padres y niños cuando acuden a la consulta. Mientras que a los padres les preocupa saber si el acúfeno es el resultado de un tumor cerebral o de una actividad mental anormal, el niño lo único que quiere saber es cómo detenerlo para que no le asuste o moleste más. Las historias familiares sobre las enfermedades, la falta de audición, la incapacidad o la hospitalización, nos darán datos sobre cómo enfrentar el tratamiento en ese entorno familiar. Si la familia cree que el acúfeno es muy importante para ese niño esto afectará a las interacciones entre ambos e influirá en las creencias del niño. Cuando los padres ven el problema como parte integral de ellos mismos, es difícil cambiar su manera de pensar.Hay que enseñar a padres y niños a externalizar el problema y a verlo como algo separado de su persona, reduciendo o minimizando así los pensamientos negativos e ideas inapropiadas. Por tal motivo cuando se trabaje con niños no hablaremos de «tu acúfeno» sino «del acúfeno». Podemos usar el nombre que el niño otorgue al acúfeno. Se invita al niño a dibujarlo o también pueden usarse juguetes que representen al acúfeno, generándose así una relación de amistad para poder entrar de este modo en su mundo imaginario. Jugar y dibujar es útil para describir sus ideas y sentimientos sobre el acúfeno, particularmente cuando las habilidades lingüísticas están limitadas.Para abordar mejor la problemática es importante conocer los miedos y quejas que el niño tenga y los factores estresantes que lo modulan, con el fin de gestionar un tratamiento estratégico en base a estos datos. La incorporación del acúfeno a historias agradables será el camino más rápido y sencillo en el tratamiento pediátrico. BIBLIOGRAFÍA Siegel L.J., Smith K. “Children’s strategies for coping with pain”. Paediatrician 1989; 16: 110-118Tyler, R.S., Smith R.J. “Management of Tinnitus in chidren”. In: Newton VE, ed. Paediatrician Audiological Medicine, Philadelphia: WHURR Publishers; 2002: 397-404Tyler, R. S. (2006) “Tinnitus Treatment” Clinical Protocols, N.Y. Thieme Medical Publishers, Inc. AUTORA SUSANA DOMÍNGUEZ Fonoaudióloga Senior As Ibérica Unidad de Acúfenos de Otoneurología (Clínica de Neurociencias INEBA).Resp. Audiología del Servicio de O.R.L. (Hospital Italiano de Buenos Aires).Investigadora de trastornos del procesamiento auditivo central.
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