Cómo mejorar los resultados con audífonos reforzando las experiencias auditivas positivas

24/10/2024 | Comparte:
Autor/a: Myriam González
Estudios recientes han analizado las causas del escaso tiempo de uso de audífonos entre un importante porcentaje de pacientes a los que se les prescriben. Los expertos coinciden en que mejorar la percepción del beneficio obtenido por los pacientes es clave para incrementar la satisfacción y prolongar su uso, un objetivo que podría alcanzarse mediante un adecuado consejo terapéutico especializado.

La importancia del consejo terapéutico (counseling), es hoy día incuestionable para todos los que trabajamos en el ámbito de la audiología. Sus aplicaciones han sido ampliamente estudiadas en las etapas iniciales por las que transita un paciente con hipoacusia, acompañándole desde el inicio del proceso para explicarle cuestiones relacionadas con la hipoacusia, bajo una perspectiva profesional, pero al mismo tiempo cercana y empática, favoreciendo la escucha activa, cuidando el lenguaje corporal y tratando de proporcionar respuestas a sus múltiples interrogantes e inquietudes, así como posibles alternativas de tratamiento. Sabemos también que algunas terapias concretas, como la T.R.T. (Tinnitus Retraining Therapy), aplican el consejo terapéutico como su herramienta principal.

No obstante, las aplicaciones del consejo terapéutico van mucho más allá y, por supuesto, no terminan cuando el paciente toma la decisión de adaptarse unos audífonos, tanto si ya es usuario de estos previamente como si es la primera vez que los utiliza. Uno de los retos más importantes que se plantea en la rehabilitación auditiva con audífonos es que hay un porcentaje considerable de pacientes que no utiliza sus audífonos o que los usa esporádicamente. Un estudio de la EHIMA (European Hearing Instrument Manufacturers Association), cuyos datos se recogieron entre 2018 y 2022, concluyó que entre el 20 y el 40% de los usuarios de audífonos utilizaban sus prótesis auditivas menos de cuatro horas al día. 

Numerosos estudios se han centrado en analizar no solo las causas de esta «desidia» en el uso de los audífonos, sino también y sobre todo, las posibles herramientas que permitan mejorar esta situación.

Un estudio de la EHIMA concluyó que en torno al 40% de los usuarios de audífonos utilizan sus prótesis auditivas menos de cuatro horas al día.

Todos ellos apuntan hacia la misma conclusión: enfatizar el beneficio obtenido con los audífonos puede incrementar la satisfacción y el tiempo de uso de nuestros pacientes. Por tanto, mejorar la percepción del beneficio que los usuarios obtienen de sus audífonos parece ser un camino certero hacia el éxito, y esto es algo que solo se puede conseguir a través del consejo terapéutico.

El estudio realizado en 2022 por Rakita, Joy y Singh, arroja resultados esclarecedores en esta línea, concluyendo que aquellos pacientes que recibieron un consejo terapéutico positivo sobre los audífonos antes de la adaptación obtuvieron mejores resultados en el QuickSIN (una prueba estandarizada de inteligibilidad en ruido), que aquellos que recibieron un consejo neutro o negativo, utilizando los mismos audífonos en el grupo experimental y en el de control. Otras investigaciones realizadas la pasada década arrojan resultados similares, y si bien no hay unanimidad en lo que respecta a los argumentos o elementos narrativos más «efectivos», lo que sí parece evidente es que hay factores no audiológicos que pueden influir en la experiencia auditiva del usuario.

Así las cosas, cabe preguntarse lo siguiente: ¿qué efectos puede tener que animemos a los usuarios a describir sus experiencias positivas de audición y a hablar sobre ellas? Es probable que si lo hacemos, aprecien más la ayuda que reciben de los audífonos y mejore su percepción de los mismos, frente a experiencias negativas que puedan «ensombrecer» este beneficio.

Enfatizar el beneficio obtenido con los audífonos puede incrementar la satisfacción y el tiempo de uso de nuestros pacientes.

En la práctica clínica sabemos que los usuarios tienden con frecuencia a magnificar sus experiencias negativas; en una primera revisión de sus nuevos audífonos, un paciente puede conceder importancia a la dificultad que encuentra para cambiar los filtros y no reparar en el hecho de que utiliza los audífonos 17 horas diarias y ya no puede vivir sin ellos.

Un extraordinario trabajo realizado en este mismo año 2024 por Lelic, Parker et Al. y publicado en el International Journal of Audiology, aborda estas interesantísimas cuestiones, ya que según los propios autores, no existe hasta la fecha ningún estudio que evalúe específicamente en qué medida poner el foco repetidamente en las experiencias de escucha positivas de la vida cotidiana puede influir en la satisfacción de los usuarios y la percepción de los resultados con audífonos.

Básicamente, en el estudio de Lelic y colaboradores, se seleccionó una muestra de 21 participantes a los que no se aclaró inicialmente el objetivo concreto del estudio para evitar sesgos de intención. Simplemente se les indicó que se pretendía aprender de las experiencias de los usuarios de audífonos para entender mejor sus demandas y necesidades. Los participantes se dividieron en dos grupos, uno de 10 usuarios (grupo de control) y otro de 11 (grupo experimental). Todos los integrantes de la muestra tenían experiencia con audífonos de al menos un año. Otros criterios de inclusión utilizados fueron: pérdida auditiva neurosensorial susceptible de adaptación de prótesis auditivas, dominio del idioma (danés, en este caso) y usuario hábil con la tecnología de aplicaciones móviles y smartphones. Se excluyó a los pacientes con deterioro cognitivo incompatible con el objeto de estudio, a los que no se podían desplazar al laboratorio de pruebas (tenían que hacerlo en dos ocasiones) y a los que padecían patologías auditivas complejas, como el síndrome de Ménière.

Todos los participantes se descargaron una aplicación móvil, My Hearing Experience, a la que accedieron con un código individual. Una vez en la aplicación, rellenaron una serie de cuestionarios:

a) En primer lugar, una encuesta sobre personalidad, llamada «Inventario Big 5», en la que, a través de 44 ítems, se evaluaba las cinco grandes dimensiones de la personalidad: extraversión versus introversión, amabilidad versus antagonismo, meticulosidad versus desorganización o neuroticismo versus estabilidad emocional.
b) Una pregunta sobre su grado de satisfacción con los audífonos, a valorar en una escala de 1 a 10 (1 nada satisfecho y 10 extremadamente satisfecho). A través de esta pregunta se pretendía obtener una valoración global del beneficio subjetivo, no referida a escenarios o situaciones concretas.
c) El International Outcome Inventory for Hearing Aids (IOI-HA) (Cox et al., 2000), un cuestionario con siete preguntas orientadas a evaluar la efectividad de la adaptación protésica, ampliamente utilizado en la investigación audiológica.
d) Por último, el Hearing-Related Life style Questionnaire (HEARLY-Q) (Lelic et al., 2022), un cuestionario basado en el CoSS (Marco de Escenarios Sonoros Comunes), para evaluar el estilo de vida auditivo, las demandas, las necesidades y los beneficios que se obtienen en las situaciones auditivas cotidianas. Según los autores, este es el primer cuestionario que indaga en el día a día «auditivo» de cada usuario, utilizando 23 escenarios comunes en los que se les pide que evalúen cuatro factores: frecuencia con que se presentan, importancia de oír bien, dificultad para oír en esa situación concreta y grado de satisfacción con los audífonos.

¿Qué efectos puede tener que incitemos a los usuarios a describir sus experiencias positivas de audición y a hablar sobre ellas?

El objetivo de recabar toda esta información inicial era comprobar que los dos grupos estaban equilibrados desde el punto de partida respecto a varios parámetros que pueden influir en la percepción del beneficio y la satisfacción con sus audífonos.

Una vez cumplimentados los cuestionarios, se animó a los usuarios a contestar un formulario cada dos horas durante una semana a través de la aplicación móvil, desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche (EMA). A través de esta herramienta, los autores pudieron recoger impresiones puntuales sobre situaciones auditivas inmediatas y diversas sin el sesgo de la memoria.

Después de este primer proceso, los participantes visitaron el laboratorio. Se les realizó un estudio audiométrico de control, se les explicó que se les iban a adaptar nuevos audífonos a todos ellos y se les preguntó sobre sus expectativas. Igualmente, se aplicó a todos los pacientes el cuestionario COSI (Client-Oriented Scale of Improvement), en el que se instó a los participantes a identificar al menos 5 situaciones auditivas en las que les gustaría mejorar y a asignarles una puntuación en función de su importancia.

A continuación, se adaptó a todos los participantes el mismo modelo de audífonos, con el mismo formato y el mismo software. Todos ellos fueron adaptados por el mismo audiólogo siguiendo las recomendaciones del fabricante, tanto en lo relativo a los adaptadores (olivas o micromoldes), como en lo relativo a la ganancia, ya que se permitió una desviación máxima de ± 6 dB. Se indicó a todos ellos que utilizaran estos audífonos durante las tres semanas siguientes y que pasados 15 días volvieran a rellenar los cuestionarios en la aplicación móvil. Igualmente, se instó al grupo experimental a prestar especial atención a aquellas situaciones auditivas en las que habían experimentado mejora o que valoraban como positivas, simplemente clicando en un icono sonriente que aparecía en la aplicación del grupo experimental, pero no en la del grupo control. Obviamente, al grupo control no se le dio esta instrucción.

Después de dos semanas de uso, período que se considera suficiente para una persona con experiencia con audífonos, todos contestaron de nuevo los cuestionarios especificados previamente y volvieron a registrar sus experiencias auditivas durante la siguiente semana, la tercera, cada dos horas, de 9 de la mañana a 9 de la noche.

Cuando el audiólogo anima al paciente a reflexionar sobre el beneficio concreto que le aportan las prótesis auditivas, se mejora considerablemente la aceptación de los audífonos.

En su segunda y última visita al laboratorio, se revisó y rellenó de nuevo el cuestionario COSI, se repasaron las situaciones que los usuarios habían descrito inicialmente como «conflictivas» desde el punto de vista auditivo y se les animó a evaluar la evolución o el grado de cambio que habían experimentado y el nivel de satisfacción final para cada una de esas situaciones. Por último, se les realizó una entrevista semiestructurada para recoger sus impresiones generales del estudio y todos ellos devolvieron los audífonos adaptados para la prueba.

El análisis de los datos reveló lo que los autores ya vaticinaban al inicio; reparar en las experiencias positivas de escucha mejora la percepción del beneficio con los audífonos. Esto se observó en el pretest-postest de los dos grupos, tanto en el registro diario de situaciones auditivas (EMA), como en los cuestionarios cumplimentados en la aplicación, y especialmente en el COSI, en el que se registró una relación estadísticamente significativa entre el grado de cambio a mejor en las situaciones auditivas y el número de veces que se clicó el icono sonriente en la aplicación.

Es decir, los participantes que registraron más situaciones auditivas positivas tenían mejores puntuaciones en la escala COSI en lo relativo al cambio experimentado, respecto al grupo de control.

Otro de los resultados esclarecedores de este estudio se relaciona con la entrevista semiestructurada final. El grupo de control habló del experimento en sí mismo, de la aplicación móvil, de los cuestionarios o las indicaciones, pero ninguno de ellos hizo mención alguna a los audífonos adaptados. Sin embargo, la mayor parte de los integrantes del grupo experimental, reportaron las experiencias positivas que habían tenido con los audífonos.

Todo parece indicar que el hecho de tener que reparar en las experiencias positivas y reportarlas, mejora la percepción general del beneficio.

Hay que reparar en el «efecto dominó» de esta práctica: es más probable que aquellos pacientes que están contentos con sus audífonos y los recomienden.

Este enfoque de colaboración, en el que el audiólogo acompaña y anima al paciente a reflexionar sobre el beneficio concreto que le aportan las prótesis auditivas en diferentes situaciones parece erigirse como herramienta fundamental para mejorar su adaptación, su aceptación y el reconocimiento de que los audífonos se han convertido en una ayuda eficaz para su vida. Es importante señalar que simplemente escribir estas experiencias en un papel no parece tener el mismo efecto que compartirlas, bien presencialmente con el audiólogo o bien a través de la aplicación móvil (Lambert et al. 2012).

Los autores reparan también en el «efecto dominó» que esta práctica puede aportar: es más probable que aquellos pacientes que están contentos con sus audífonos y que verbalizan sus experiencias positivas los recomienden a sus familiares y amigos, que aquellos que no lo están o que no hablan de ello.

Considerando, por supuesto, las limitaciones de este estudio y la dificultad para extrapolar los resultados a todos los pacientes con hipocusia, sus conclusiones apoyan una idea que ya muchos otros autores habían avanzado previamente; nuestro trabajo como audiólogos y, concretamente, el beneficio que nuestros pacientes perciben está condicionado por factores «no audiológicos» de incuestionable importancia que tenemos que analizar, cuidar y revisar periódicamente. Cada centro auditivo puede buscar la herramienta más adecuada a sus circunstancias e idiosincrasia, pero la excelencia de nuestro trabajo, incluso ante otros potenciales usuarios, depende también de ello.

Nuestro trabajo como audiólogos y el beneficio que nuestros pacientes perciben está condicionado por factores «no audiológicos» que tenemos que analizar, cuidar y revisar periódicamente.


Referencias bibliográficas

Dina Lelic, Daniel Parker, Petra Herrlin, Florian Wolters&Karolina
Smeds (2024) Focusing on positive listening experiences improves hearing aid out comes
Inexperienced hearing aidusers, International Journal of Audiology, 63:6, 420-430, DOI:
10.1080/14992027.2023.2190006
https://doi.org/10.1080/14992027.2023.2190006


Myriam González
Audiólogo / Audioprotesista

CV Autor

Licenciada en Pedagogía y Máster de Logopedia.
Técnico Superior en Audiología Protésica.
Especializada en Audiología Infantil y Evaluación de los trastornos del PAC en RV Alfa Centros Auditivos.
Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes.

Publicado en:
GA #58

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Los síntomas que podemos encontrar asociados con el AVD pueden ser auditivos y vestibulares. Incluyen no superar el cribado auditivo, menor respuesta a los sonidos en la vida diaria, retraso o dificultades en el desarrollo del habla y el lenguaje, así como problemas para oír, que en algunos casos aparecen tras golpes en la cabeza. Respecto a los síntomas vestibulares, es frecuente que haya retraso para empezar a andar, episodios de vértigo de duración variable y/o sensación persistente de desequilibrio. Las pruebas para evaluar la función auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado (AVD), no difieren de las normales, siendo recomendable que se lleve a cabo una impedanciometría para comprobar la movilidad del tímpano y la presión del oído medio. En contexto clínico también incluyen emisiones otoacústicas (OAE), que verifican la función de las células ciliadas externas de la cóclea, y potenciales evocados vestibulares (VEMP), para valorar la función del sistema vestibular. Esta batería permite diferenciar entre problemas del oído medio y del oído interno, y proporciona información clave para el manejo clínico y la planificación de audífonos o implantes cocleares. No obstante, una vez que se conoce la condición, puede eludirse la medición de los reflejos teniendo en cuenta que pueden generar molestias vestibulares. Con relación al tipo de pérdida, la pérdida auditiva asociada al AVD puede presentarse como conductiva, neurosensorial o mixta, predominando el componente conductivo o mixto en las bajas frecuencias (250–1000 Hz) y el neurosensorial en las frecuencias altas. Si tenemos en cuenta las características del perfil audiométrico, los más frecuentes son tres: curva con caída en agudos y graves normales o más conservados, curva plana o el perfil conocido como «cookie-bite inverso», en el que la audición es peor en las frecuencias bajas y altas, pero se conserva relativamente mejor en las frecuencias medias. La severidad de la hipoacusia asociada al AVD es muy variable, y puede manifestarse desde leve hasta profunda. Una particularidad en esta condición es su evolución, pudiendo permanecer estable o progresar de forma gradual o súbita a lo largo del tiempo. Diferentes estudios, como el de Gopen et al.2, concluyen que entre el 60% y el 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico, mientras que solo el 30–40 % se mantiene estable a lo largo de este período. En este sentido, es muy importante entender que en el AVD puede aumentar el riesgo de un descenso súbito en la audición por factores como traumatismos craneales, cambios de presión, fiebre alta, exposición a ruidos intensos o infecciones respiratorias, aunque no siempre ocurre, especialmente en el caso de los traumatismos si estos son leves. Alrededor del 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico. Los pacientes que han tenido fluctuaciones previas en la audición son más susceptibles de que ocurran nuevos episodios de pérdida. El tamaño del acueducto vestibular y del saco endolinfático no permite predecir cómo evolucionará la pérdida auditiva, aunque algunos estudios sugieren que los acueductos más grandes podrían asociarse a un mayor riesgo de empeoramiento progresivo. Es importante que los audiólogos conozcan que, a medida que progresa la pérdida auditiva, la capacidad de reconocer palabras suele disminuir, y que esta dificultad en la discriminación puede ser mayor a la esperada en comparación con otras hipoacusias con similar componente conductivo o mixto de origen en el oído medio y no coclear. Según las conclusiones de Wolf 1, no existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Se han utilizado procedimientos como el «Shunt», consistente en drenar o derivar el exceso de líquido del saco endolinfático, la oclusión o el uso de corticosteroides, si bien no se han mostrado eficaces y en algunos casos, pueden empeorar la audición. Por ello, el manejo se centra en los síntomas y en mejorar la comunicación del paciente mediante audífonos, implantes cocleares, sistemas FM y estrategias de apoyo a la comunicación, como la ubicación preferencial en el aula y medidas que favorezcan la lectura labial. No existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Como se ha dicho unas líneas más arriba, la pérdida auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado puede ser conductiva, mixta o sensorioneural, y su evolución varía: puede mantenerse estable, fluctuar o empeorar de manera súbita. Es por ello muy importante ante este diagnóstico, utilizar todas las herramientas clínicas disponibles para poder diferenciar componentes conductivos de origen coclear de los relacionados con el oído medio. La vigilancia continua de la audición, el rendimiento de los audífonos y la programación de implantes cocleares es esencial cuando hay fluctuaciones. Además, dado que el EVA puede tener un componente genético, se recomienda también evaluar a otros miembros de la familia. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante el feedback del paciente. En referencia a la programación de los audífonos, no existe una regla estricta sobre si usar los umbrales óseos o tratar la adaptación como pérdida neurosensorial, a pesar del eventual GAP. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante retroalimentación y cuestionarios de validación al paciente, comprobaciones electroacústicas o pruebas verbales en cabina, ajustando la programación según la respuesta funcional del paciente. Por ello, en nuestra práctica, la rehabilitación de la hipoacusia generada por un AVD sugiere contemplar los siguientes aspectos: 1. Asesoramiento y educación familiar como un aspecto clave. • Informar a pacientes y familias sobre actividades que deben evitarse para prevenir la progresión de la pérdida auditiva, como deportes de contacto, golpes en la cabeza o cambios bruscos de presión. •  Explicar la naturaleza fluctuante de la EVA y la importancia del uso constante del audífono. 2. Plan de revisiones y seguimiento flexible. •  Establecer un calendario de controles auditivos que pueda adaptarse a las fluctuaciones auditivas del paciente. •  Permitir evaluaciones anticipadas si se detectan cambios en la audición entre citas programadas. •  Registrar las observaciones de la familia o del paciente sobre la audición y el comportamiento comunicativo para optimizar ajustes. 3. Selección de dispositivos versátiles dada la posibilidad de progresión. •  Elegir audífonos que permitan la modificación flexible de la ganancia (audífonos Rite con diferentes potencias de auricular) a cambios en la audición, evitando usar de entrada una ganancia muy alta que pueda ser perjudicial. •  Informar y formar a los pacientes para que puedan utilizar accesorios de conectividad y aplicaciones como apoyo en el manejo de las fluctuaciones. 4. Programación conservadora de la Máxima Presión de Salida (MPO). •  Ajustar la MPO con precaución debido a los posibles síntomas vestibulares asociados con AVD, evitando molestias y sobrecarga auditiva. 5. Diferenciación de causas de fluctuaciones. •  Considerar que a los síntomas producidos por el AVD pueden sumarse otros problemas típicos de oído medio (mucosidad, infecciones, tapones de cerumen). •  Realizar pruebas como timpanometría para diferenciar si la fluctuación se debe al AVD o a condiciones del oído medio. 6.  Ajustes de ventilación (venting). •  Tras seleccionar la ventilación según las características de la pérdida auditiva, es fundamental su verificación objetiva mediante mediciones en oído real (REM), asegurando que no se genere presión sonora inesperada. 7. Programación basada en pérdida neurosensorial. •  Aunque pueda existir un componente conductivo, se recomienda programar los audífonos considerando la pérdida neurosensorial, ajustando según la respuesta del paciente y las evaluaciones de desempeño auditivo. Puede ocurrir que en este tipo de condición finalmente sea necesario un implante coclear. En cuanto al resultado de esta intervención,  los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados 3 si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En adultos, la duración del uso previo de audífonos puede influir en el rendimiento posoperatorio, afectando la adaptación y aprovechamiento del implante. Los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En conclusión, el conocimiento del Síndrome del Acueducto Vestibular Dilatado y la atención a las consideraciones clínicas asociadas es fundamental para un manejo adecuado de la rehabilitación auditiva de esta población, permitiendo abordar con confianza una patología no siempre bien conocida, así como tomar decisiones más precisas. Referencias: 1 Wolf, J. (s.f.). Advanced management of complex cases: Enlarged Vestibular Aqueduct. Audiology Online. https://www.audiologyonline.com 2 Gopen Q, Zhou G, Whittemore K, Kenna M. Enlarged vestibular aqueduct: review of controversial aspects. Laryngoscope. 2011 Sep;121(9):1971-8. doi: 10.1002/lary.22083. Epub 2011 Aug 16. PMID: 22024854. 3 Hura, N., Stewart, M., & Walsh, J. (2020). Progression of hearing loss and cochlear implantation in large vestibular aqueduct syndrome. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 135, 110133. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2020.110133

GN celebra la nueva generación de la audición con ReSound Sensia y Beltone Illuminate

Cerca de 250 audioprotesistas de toda España participaron en Madrid en un lanzamiento diferente, concebido como un encuentro profesional, personal y divertido en el que las prestaciones de los nuevos audífonos se descubrieron a través de juegos y demostraciones dirigidos por el propio equipo de GN. Una espectacular puesta de sol urbana sobre Madrid recibió el viernes a cerca de 250 audioprotesistas llegados de toda España. El Autocine Madrid C. fue, de nuevo, el escenario elegido por GN para presentar ReSound Sensia y Beltone Illuminate. Pero la compañía quería algo más que enseñar dos nuevas familias de audífonos. Quería encontrarse con sus clientes, compartir, probar la tecnología y, sobre todo, pasarlo bien. Carlos García, Country Manager de GN para España y Portugal, quiso poner nombres y apellidos a algo que iba a resultar fundamental durante toda la noche. Detrás de ReSound y Beltone hay un equipo de 194 personas «con un único objetivo y una única razón de ser: estar dedicados a todos y cada uno de vosotros», afirmó. No fue una declaración aislada. Tras las intervenciones iniciales, fueron los propios profesionales de GN quienes se repartieron por los diferentes puestos para explicar, demostrar y poner a prueba junto a los asistentes las novedades presentadas. De la inteligencia artificial a la Inteligencia Aumentada Manuel Yuste, director de Producto y Formación de GN para España, Portugal, condensó la presentación técnica antes de dar paso a la experiencia. ReSound Sensia y Beltone Illuminate incorporan la segunda generación de inteligencia artificial de GN para responder a uno de los principales desafíos que siguen planteando los usuarios de audífonos, comprender mejor las conversaciones en entornos ruidosos. «Hace apenas un año incorporamos la inteligencia artificial a nuestros audífonos. Ahora presentamos una segunda generación que da un paso más para responder a la principal demanda de los usuarios: entender mejor en entornos ruidosos, siguiendo la manera natural en la que nuestro propio sistema auditivo capta y procesa los sonidos». Es una evolución que encaja en el concepto de Inteligencia Aumentada de GN, una tecnología que no sustituye la capacidad de decisión de la persona, sino que trabaja para ampliarla y facilitar una escucha más natural. En esa filosofía se integra el trabajo conjunto de tres tecnologías en Sensia e Illuminate. AcoustIQ analiza el entorno acústico en tiempo real y determina automáticamente qué funcionalidades deben intervenir. Clear Focus combina cuatro micrófonos para crear un haz direccional más preciso hacia la conversación situada frente al usuario. La inteligencia artificial utiliza una red neuronal profunda para identificar y reducir el ruido en presencia de habla. Y ahí terminó la presentación convencional. Once retos para probar la tecnología GN transformó después el espacio en un recorrido de once puestos, cada uno asociado a una prestación, una tecnología o una novedad. Los asistentes participaban en los diferentes desafíos, acumulaban puntos y obtenían opciones para la tómbola final, combinando, como solo GN sabe hacerlo, formación y diversión. La tecnología se explicaba jugando. La pesca de patitos permitía descubrir M&RIE y la localización sonora natural que proporciona su micrófono situado en el conducto auditivo. En los dardos, diferentes objetivos representaban los ambientes que AcoustIQ puede detectar y clasificar automáticamente. Un lanzamiento de vasos de cerveza recreaba el funcionamiento de Clear Focus y su capacidad para focalizar la conversación situada frente al usuario. Y el clásico Rompedientes convertía diferentes ruidos cotidianos en objetivos que DNN debía identificar y reducir. Otros retos permitieron conocer el reducido tamaño del MicroRIE recargable con IA, experimentar con los reductores de ruido, cambiar contrarreloj las baterías del Multi-Mic+ y del cargador Premium, navegar por los renovados ReSound Smart Fit y Beltone Solus Max o conectarse mediante Bluetooth LE Audio y Auracast™. Incluso hubo una prueba a ciegas. Los asistentes escuchaban ReSound Sensia, Vivia y Savi sin saber cuál estaba funcionando y debían reconocer Sensia únicamente por su sonido. El formato convertía así a los propios profesionales de GN en protagonistas de la presentación junto a sus clientes y trasladaba a la práctica el mensaje con el que Carlos García había abierto la noche sobre la importancia del equipo humano. La inteligencia humana La tecnología tuvo su contrapunto con Jordi Reche, formador y consultor especializado en comunicación no verbal y comunicación no consciente, con más de dos décadas de experiencia y una comunidad superior a los tres millones de seguidores en redes sociales. «En un mundo en el que cada vez más la gente tiene el foco o el pensamiento en la inteligencia artificial, no debemos olvidar la importancia de tejer relaciones, recoser relaciones y ver al otro», señaló. Reche trasladó su intervención al día a día del audioprotesista, a la escucha activa, a las señales que transmite el cuerpo y a la importancia de situar al usuario en el centro. Y lo resumió con una frase especialmente directa para el sector. «No le digas lo bien que va tu audífono, dile lo bien que le va a ir a él», sentenció. El encuentro de Madrid será además el punto de partida de una nueva etapa de contacto directo con los profesionales. GN inicia ahora su Roadshow 2026, una gira que recorrerá nueve ciudades españolas para acercar las novedades de ReSound y Beltone a los audioprotesistas. Las jornadas combinarán la presentación de los nuevos productos con talleres prácticos, formación y espacios para compartir experiencias y conocimiento entre profesionales del sector. Después llegó la tómbola, con el sorteo de productos entre los ganadores de los retos. Y la noche siguió con música, una banda de rumba en directo, y barra libre en una terraza sobre el entorno ferroviario de Chamartín, con las luces de los grandes edificios de Madrid como escenario. Tecnología, formación y negocio, pero también encuentro personal y diversión. Carlos García lo resumió al agradecer a los profesionales que sigan «confiando en nosotros, a nuestro lado y trabajando juntos por ayudar a las personas a escuchar mejor».

GN pone la primera piedra de su nueva sede en España, ubicada en el Parque Tecnológico de Leganés

Leganés – Madrid. 20 de marzo de 2026 La compañía refuerza su apuesta por el mercado español con una inversión superior a los 4 millones de euros en un edificio inteligente y sostenible que será centro de referencia en Europa. GN celebró ayer, 19 de marzo, el acto de puesta de la primera piedra de su futura sede en España, un nuevo edificio ubicado en la Avenida Juan Caramuel, en el Parque Tecnológico de Leganés, que marcará un nuevo hito en el desarrollo de la compañía en nuestro país. Con una inversión superior a los 4 millones de euros, el proyecto contempla la construcción de un edificio de 4.000 metros cuadrados, de los que aproximadamente la mitad se destinarán a fabricación. Las nuevas instalaciones integrarán, además, oficinas, departamento comercial, operaciones, ingeniería, calidad, formación y espacios concebidos para seguir reforzando la cercanía con los profesionales de la audición en España y Europa. La previsión es que la nueva sede entre en funcionamiento a lo largo de 2027. Una vez concluido, el nuevo edificio tendrá capacidad para acoger hasta 500 trabajadores y ha sido concebido como un espacio inteligente y sostenible, preparado para acompañar el crecimiento futuro de la compañía. Para Jose Luis Otero, General Manager del Sur de Europa y Brasil, “este día marca un hito en la compañía y representa nuestra voluntad de seguir creciendo, invirtiendo y estando cada vez más cerca de nuestros clientes, los profesionales de la audición, con más capacidad, más servicio y más cercanía”. [gallery size="large" link="none" columns="2" ids="30408,30409,30410,30411,30412,30413,30414,30415"] Julio García Adeva, Head Manufacturing para EMEA y Brasil de GN y una de las figuras clave en la gestación de este proyecto, subraya que “comienza una nueva era para GN en España, este proyecto es el resultado de muchos años de esfuerzo, conocimiento y pasión, y nace con la ambición de convertir estas instalaciones en un centro de excelencia productiva, tecnológica y de servicio, con vocación de referencia internacional”. Carlos García, Country Manager de GN, destaca que “este nuevo centro es una palanca para seguir mejorando nuestro servicio, ganar capacidad, estrechar aún más la relación con nuestros clientes y continuar creciendo con una propuesta cada vez más sólida para el sector”. Por su parte, Alfonso Ríos, Deputy General Manager del Sur de Europa y Brasil, señala que “cuando te rodeas de gente con tanto talento y tanta fuerza, el impacto se multiplica, y este proyecto refleja muy bien lo que somos como compañía, una organización unida, proactiva, cercana al cliente y con ambición de seguir siendo una referencia en nuestro sector”. Más allá de su dimensión empresarial e industrial, el acto de ayer tuvo también un marcado componente simbólico y emocional. Durante la ceremonia, empleados de distintas áreas y generaciones depositaron recuerdos de su trayectoria en GN en una cápsula del tiempo que quedó enterrada junto a la primera piedra del edificio, como testimonio del recorrido compartido y de la cultura de compañía que ha acompañado a la organización durante décadas. Con esta nueva sede, GN refuerza su compromiso con España, con los profesionales de la audición y con el desarrollo de un proyecto de largo recorrido, basado en la innovación, la excelencia operativa y la cercanía al mercado. El futuro centro de Leganés nace con la vocación de ser mucho más que un edificio: un motor de crecimiento, conocimiento, empleo y servicio para toda Europa.
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