Después de pasar por el gabinete, algunos pacientes continúan insatisfechos, incluso cuando los audífonos están bien adaptados y los resultados audiológicos son correctos. Esta aparente contradicción, nos invita a mirar más allá de lo técnico y a reconocer la dimensión emocional del tratamiento de la pérdida auditiva. En este artículo abordamos cómo el counseling se integra hoy como una herramienta clínica deseable para acompañar al paciente y potenciar el éxito de la intervención audiológica.
A continuación se describe una situación que resultará familiar para cualquier audiólogo en su práctica diaria: su paciente sale de la consulta con una adaptación técnicamente correcta; curvas dentro de objetivo, ganancia funcional óptima y resultados adecuados en las pruebas verbales de validación en cabina. Sin embargo, días después, en la visita de revisión, su discurso no es el esperado. Aparecen frases como «todo suena metálico o artificial», «oigo más, pero no entiendo», «en ruido no entiendo nada», «pensaba que iba a oír como antes» o «no oigo natural». La tecnología, en estos casos, funciona y sin embargo la experiencia subjetiva del paciente no es satisfactoria.
No siempre existe una correlación entre lo que los audiólogos medimos y cómo el paciente percibe realmente el sonido. Aunque los parámetros y pruebas indiquen que todo está correcto, la experiencia subjetiva del paciente puede ser muy diferente. Ante estas situaciones, la respuesta del audiólogo más frecuente es buscar la causa en el audífono: ajustar parámetros, implementar o modificar programas e incluso cambiar de tecnología. Estas intervenciones son necesarias y forman parte del trabajo habitual. Sin embargo, tanto la experiencia en consulta como la evidencia disponible indican que no siempre son suficientes. Cuando la intervención se limita únicamente a lo técnico, puede generar insatisfacción en el usuario del audífono y, al mismo tiempo, frustración en el profesional, que ve que su trabajo no produce los resultados esperados.
Cuando la intervención se limita a lo técnico, puede generar insatisfacción en el usuario del audífono y frustración en el profesional, que ve que su trabajo no produce los resultados esperados.
La adaptación audioprotésica es un proceso humano, no solo electroacústico. La pérdida auditiva afecta a la comunicación, la identidad, las emociones y las relaciones sociales y estos factores influyen directamente en cómo el paciente percibe y utiliza la tecnología (Manchaiah et al., 2015). En este contexto, es necesario entender que el éxito audiológico depende también de competencias clínicas no técnicas, especialmente aquellas relacionadas con la comunicación y el acompañamiento. De esta manera, el counseling no es actualmente un complemento opcional, sino una herramienta clínica esencial, integrada en la atención audiológica y respaldada por la evidencia científica. El counseling es capaz de transformar un ajuste técnico correcto en una intervención verdaderamente eficaz y centrada en la persona (Laplante-Lévesque et al., 2014).

La Audiología ha experimentado una evolución importante desde sus orígenes. En sus primeras etapas, el desarrollo de pruebas audiométricas objetivas y los avances tecnológicos derivados de la Segunda Guerra Mundial orientaron la atención audiológica hacia la medición de la pérdida auditiva y su corrección mediante dispositivos. Sin embargo, a partir de las últimas décadas del siglo XX, la investigación generó un cambio de enfoque al evidenciarse que la pérdida auditiva no solo afecta a la audición, sino también a la comunicación, al bienestar emocional, las relaciones sociales y la calidad de vida. Este cambio abrió paso al concepto «atención centrada en el paciente», un modelo que reconoce al paciente como un participante activo en el proceso clínico y que integra sus necesidades, expectativas y contexto psicosocial en la toma de decisiones. De este modo, el rol del audiólogo se ha redefinido como el de un profesional de la salud comprometido con el bienestar comunicativo global de la persona (Hickson et al.2013).
El counseling no es actualmente un complemento opcional, sino una herramienta clínica esencial, integrada en la atención audiológica y respaldada por la evidencia científica: es capaz de transformar un ajuste técnico correcto en una intervención verdaderamente eficaz.
Un modelo de audiología que se limita exclusivamente a pruebas, protocolos y dispositivos deja de lado aspectos esenciales que influyen directamente en los resultados del tratamiento, ya que reduce la atención al aspecto técnico y no tiene en cuenta la dimensión humana del paciente. La evidencia muestra que, para que la atención sea realmente efectiva, es necesario combinar las mediciones técnicas habituales con habilidades de relación con el paciente. En otras palabras, la eficacia de la intervención audiológica no depende únicamente de la precisión de las pruebas o de la calidad de los dispositivos, sino también de la habilidad del profesional para establecer un vínculo terapéutico sólido y adaptarse al contexto psicosocial del paciente. Esto permite asegurar la comprensión de la información, favorecer la adherencia al tratamiento y ajustar el plan de rehabilitación de manera personalizada, garantizando así los mejores resultados.

En Audiología, el counseling se entiende como la competencia clínica que permite al audiólogo facilitar al paciente la comprensión de su pérdida auditiva, acompañar y apoyar la adaptación, y guiarlo en la toma de decisiones sobre su tratamiento. Para realizar esta función de manera efectiva, el audiólogo debe desarrollar un conjunto de habilidades específicas, que incluyen la capacidad de escuchar activamente, interpretar correctamente las experiencias y preocupaciones del paciente, transmitir información técnica de forma comprensible y generar un entorno de confianza que favorezca la participación activa del usuario. El counseling no se limita a informar sobre resultados de pruebas o a explicar cómo funcionan los dispositivos; implica acompañar al paciente, traduciendo los datos técnicos en información con significado práctico y personal, de modo que el paciente pueda integrarlos en su vida diaria.
Un modelo de audiología que se limita exclusivamente a pruebas, protocolos y dispositivos deja de lado aspectos esenciales que influyen directamente en los resultados del tratamiento.
No hay que interpretar counseling como «tratamiento emocional», ni pensar que se puede improvisar o que se trata de «tener habilidades sociales». Tampoco hay que pensar que consiste en dar información de manera automática. El counseling es una práctica estructurada y entrenable, que combina los conocimientos de audiología con estrategias para acompañar al paciente de manera efectiva. Implica aplicar métodos claros y comprobados, escuchar activamente al paciente y adaptar la comunicación a sus necesidades y contexto, garantizando así comprensión, adaptación y decisiones informadas sobre su tratamiento.
¿Cuáles son las situaciones clínicas más habituales en las que el counseling se muestra esencial y puede marcar la diferencia entre una intervención audiológica meramente técnica y un proceso integral centrado en la persona?

Pacientes que nunca han usado audífonos y afrontan su primera adaptación.
El counseling permite contextualizar la pérdida auditiva, explicar los resultados alcanzables y guiar al paciente en el proceso de adaptación. Esta orientación inicial ajusta expectativas, reduce la ansiedad y favorece la participación activa del paciente desde el comienzo del tratamiento, lo que además contribuye a disminuir la tasa de devoluciones y asegura un uso más exitoso del dispositivo. Las intervenciones estructuradas, como la Entrevista Motivacional (Motivational Interviewing) durante consultas de seguimiento, han demostrado que los pacientes perciben un mayor beneficio funcional tras combinar counseling con el soporte técnico (Solheim, et al.2018).
Usuarios con experiencias previas de adaptaciones negativas.
En pacientes que han presentado experiencias previas de adaptación negativas y manifiestan ausencia de mejoras perceptibles, el proceso de counseling cumple un rol fundamental. A través de este, se facilita la revisión detallada de las experiencias anteriores con el audífono, permitiendo identificar posibles causas del fracaso en la adaptación, tales como factores técnicos, limitaciones auditivas individuales, hábitos inadecuados de uso o variables contextuales que hayan influido en los resultados obtenidos.
El counseling se entiende como la competencia clínica que permite al audiólogo facilitar al paciente la comprensión de su pérdida auditiva, acompañar y apoyar la adaptación, y guiarlo en la toma de decisiones sobre su tratamiento.
Este análisis conjunto con el paciente permite reajustar expectativas de manera realista, generando una comprensión más adecuada del proceso de adaptación. Asimismo, favorece la adquisición de hábitos de uso más efectivos, refuerza la percepción de beneficio funcional y contribuye a mejorar la motivación del usuario, aumentando la adherencia al tratamiento a largo plazo.
Pacientes con hipoacusias fluctuantes o con pronósticos limitados.
El counseling anticipa la posibilidad de variaciones auditivas y aclara los límites funcionales de la pérdida. Esto ayuda a mantener la confianza en los dispositivos, evitando que los cambios temporales se interpreten como fallos de la tecnología. En casos con limitaciones claras, permite que el paciente conozca estrategias complementarias, como entrenamiento auditivo o conectividad, y entienda que su uso responde a necesidades reales por las características de su pérdida y no a deficiencias del audífono. Al recibir esta información de forma anticipada, el paciente asume las limitaciones y requerimientos tecnológicos como algo lógico y natural, lo que reduce la frustración y facilita una participación más consciente en su proceso de adaptación y rehabilitación auditiva.

Audiología pediátrica.
Para los padres, el counseling proporciona la información necesaria para comprender la situación auditiva de su hijo, tomar decisiones fundamentadas y gestionar emociones asociadas. En muchas ocasiones, la consulta audiológica se convierte en el espacio donde pueden plantear preguntas, procesar la situación y recibir apoyo profesional. Una comunicación clara y empática fortalece la relación terapéutica, ayuda a la toma de decisiones y fomenta hábitos de uso consistentes, optimizando los resultados de la adaptación pediátrica.
Pacientes con afectación por acúfenos.
El counseling constituye el componente central para modificar la percepción y reacción del paciente frente al acúfeno. Proporciona una explicación del síntoma y del funcionamiento del sistema auditivo, enseñando a reinterpretarlo como un estímulo neutro. Esta reeducación cognitiva (aprender a procesar ese estímulo de manera diferente) es clave para lograr la habituación, reduciendo la activación automática de alerta y el estrés, como reflejan las variaciones en el THI tras el counseling. (Zarenoe, et al. 2016).
Pacientes con hipoacusia mínima.
En pacientes con hipoacusia mínima o incipiente, el counseling ayuda a tomar conciencia de las consecuencias de no intervenir de forma temprana, pese a que las dificultades puedan parecer leves. Se explican los efectos de demorar la adaptación, como el aumento del esfuerzo auditivo, la fatiga cognitiva y las dificultades progresivas en la comprensión del habla, especialmente en ambientes ruidosos. Asimismo, ayuda a transmitir una idea clave: cómo una adaptación temprana favorece la estimulación auditiva constante, previene estrategias compensatorias ineficaces y promueve mejores resultados funcionales y adherencia al tratamiento a largo plazo.

Manejo de expectativas y aceptación del diagnóstico.
En todos los casos, el counseling permite explorar y ajustar las expectativas individuales sobre lo que los audífonos pueden y no pueden hacer, facilitando la comprensión de la situación auditiva. La integración del counseling en la adaptación y ajustes del dispositivo se relaciona con mayor satisfacción general y continuidad con él, ya que los pacientes comprenden mejor los beneficios funcionales y están motivados para incorporarlos a su vida diaria (Liu et al.2021).
Incorporar el counseling en la consulta diaria no implica grandes cambios ni añade complejidad al trabajo clínico. Se basa, principalmente, en ajustes en la forma de comunicarse con el paciente que pueden marcar una diferencia importante en los resultados. Esto incluye cómo se formulan las preguntas, la capacidad de escuchar activamente y respetar los silencios, y el uso de un lenguaje sencillo y comprensible, evitando tecnicismos innecesarios. Además, reconocer y validar de manera explícita lo que el paciente siente y experimenta ya que esto fortalece la relación terapéutica y mejora la calidad de la comunicación.
Dentro de esta perspectiva de atención, el audiólogo debe desarrollar competencias de escucha que le permitan interpretar cómo cada paciente percibe el sonido durante el proceso de adaptación. Expresiones como «me suena raro» o «no entiendo algunos sonidos» contienen información clínica relevante que no siempre se traduce de forma directa a parámetros técnicos, pero que orienta decisiones clave durante el ajuste.

Una interpretación inadecuada de estas percepciones puede derivar en ajustes poco eficaces y generar frustración tanto en el paciente como en el profesional. Por el contrario, la capacidad de vincular con precisión el relato del paciente con el funcionamiento del audífono, acompañada de una explicación clara y guiada, facilita una adaptación más efectiva y ajustes precisos y centrados en las necesidades reales del usuario.
El audiólogo debe desarrollar unas habilidades específicas, como la capacidad de escuchar, transmitir información técnica de forma comprensible y generar un entorno de confianza que favorezca la participación activa del usuario.
A pesar de los beneficios claros de integrar el counseling en las consultas audiológicas, es obvio que existen barreras para aplicarlo. La falta de tiempo suele ser uno de los principales obstáculos, ya que en ocasiones el ritmo de la consulta y la carga de trabajo dejan poco margen para profundizar en la experiencia del paciente. A esto se suma una formación desigual o insuficiente en habilidades de counseling, que puede generar dudas en el audiólogo sobre cómo abordar ciertos aspectos comunicativos o emocionales.
Otra de estas barreras, es la presión comercial y la búsqueda de resultados rápidos, que a veces priorizan la adaptación técnica sobre el acompañamiento en el proceso. Además, en ocasiones algunos profesionales, llegan a sentir inseguridad al enfrentarse a lo emocional o subjetivo, por temor a no saber manejarlo adecuadamente.
En cualquier caso, reconocer estas barreras es un primer paso imprescindible para poder superarlas e integrar el counseling de manera efectiva en la consulta.
A pesar de los beneficios de integrar el counseling en las consultas audiológicas, existen barreras para aplicarlo como la falta de tiempo, la presión comercial o la búsqueda de resultados rápidos, que a veces priorizan la adaptación técnica sobre el acompañamiento.
En conclusión, en la práctica audiológica actual es imprescindible dominar la técnica y la tecnología, pero es igualmente fundamental el desarrollo de habilidades de comunicación y acompañamiento al paciente, ya que de no hacerlo, ese conocimiento técnico difícilmente se traduce en los mejores resultados posibles.
Bibliografía:
Bennett, R. J., Singh, G., & Hickson, L. (2021). Audiological approaches to address the psychosocial needs of adults with hearingloss. Ear ScienceResearch Centre.
Hickson, L., Laplante-Lévesque, A., & Wong, L. (2013). Evidence-basedpractice in audiology: Rehabilitation options for adults with hearing impairment.American Journal ofAudiology, 22(2), 329–331.
Laplante-Lévesque, A., Hickson, L., & Worrall, L. (2014). Predictors of rehabilitation intervention decisions in adults with acquired hearing impairment.Journal of Speech, Language, and Hearing Research, 54(5), 1385–1399.
Liu, A. Q., Wu, B., & Núñez, D. A. (2021). Motivational interviewing for hearingaid use: A systematic meta-analysis. Journal of the American Academy of Audiology, 32(6), 332–338.
Whicker, J., Muñoz, K., & Schultz, J. C. (2018). Counseling in audiology: Au.D. students’ perspectives and experiences.Seminars in Hearing, 39(1), 67–73.
CV Autor
Audióloga / Audioprotesista
Directora de Audiología en Rv Alfa Centros Auditivos y Logopeda.
Técnico Superior en Audiología Protésica.
Diplomada en Logopedia.
Habilitación Tinnitus & Hyperacusis Therapy MC.
Experta en Acúfenos e Hiperacusia, tratamiento TRT, Audiología Infantil y Tercera Edad en RV Alfa Centros Auditivos y Logopedia.
Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes.





