Pérdida auditiva en adolescentes expuestos a música recreativa: una revisión sistemática (I)

23/02/2026 | Comparte:
Autor/a: Lucia Diaz
La exposición a actividades de ocio que implican exponerse a música de alta
intensidad está en aumento debido al desarrollo tecnológico actual, lo que
podría constituir un factor de riesgo para sufrir pérdida auditiva
neurosensorial en adolescentes, aunque la evidencia acerca de esta asociación
es aún contradictoria. El objetivo de la presente revisión sistemática es
arrojar luz sobre si los estudios realizados hasta la fecha demuestran una
posible relación entre exposición a música recreativa y pérdida auditiva en
este grupo etario.

+La hipoacusia inducida por ruido (Noise-Induced Hearing Loss, NIHL) se ha asociado tradicionalmente a la exposición a ruido ocupacional laboral, pudiéndose producir tanto por un solo ruido impactante (o trauma acústico) como por un ruido constante prolongado en el tiempo (Le et al., 2017), considerándose poco relevante la exposición a ruido de ocio o a música a elevado volumen (Lie et al., 2016; Ivory et al., 2014). El Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (National Institute for Occupational Safety and Health [NIOSH], 1998) establece como dosis máxima de ruido recomendada al día 85 dBA durante un período continuado de 8 horas, en el cual, por cada aumento en 3 dB de intensidad, el tiempo de exposición permitido disminuye a la mitad. En el caso de que se excedan estos parámetros aumentaría el riesgo de NIHL (NIOSH, 1998). Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que los niveles de presión sonora en el oído se vuelven dañinos a partir de intensidades de 75 dBA y dolorosos a 120 dBA, estableciendo como límite de tolerancia recomendado los 75 dBA (Smith, 1998).

Actualmente y debido al desarrollo tecnológico y de la industria de la música comercial, cada vez más adolescentes y adultos participan en actividades de ocio que implican exponerse a música de alta intensidad (Martínez-Wbaldo et al., 2009). Algunos autores han hipotetizado con que las actividades ruidosas de tipo recreativo podrían constituir hoy en día un factor de riesgo importante para sufrir pérdida auditiva neurosensorial, incluyéndose en estas la asistencia a discotecas, pubs, conciertos y el uso de reproductores de música personales (Personal Listening Devices, PLDs), entre otros (Vogel et al., 2007; Rabinowitz, 2000; Daniel, 2007; Śliwinska-Kowalska y Kotylo, 2007).

Las instituciones más influyentes a nivel mundial, como la OMS (2017), sitúan esta hipoacusia inducida por ruido ocupacional y recreativo como la discapacidad prevenible más frecuente. La OMS (2015) también ha afirmado que alrededor de 1.100 millones de adolescentes y adultos jóvenes podrían estar en riesgo de sufrir pérdida auditiva con motivo del uso inseguro de PLDs y de la exposición a niveles de sonido nocivos en lugares de ocio, problemática sobre la que también hace hincapié el Comité Científico sobre Riesgos para la Salud Emergentes y Recientemente Identificados (Scientific Committee on Emerging and Newly Identified Health Risks [SCENIHR], 2008).

Algunos autores han hipotetizado con que las actividades ruidosas de tipo recreativo, como la asistencia a discotecas o conciertos, podrían constituir un factor de riesgo importante para sufrir pérdida auditiva neurosensorial.

La cuantificación del uso de PLDs en población adolescente en diferentes continentes alcanza en algunas investigaciones el 95,6% de los sujetos (Vogel et al., 2010; Sunny et al., 2012) y se estima que entre el 10% y el 30% de los adolescentes usuarios de PLDs podrían estar en riesgo de sufrir NIHL después de cinco o más años de uso, como consecuencia de la exposición a ruido de alta intensidad durante un período prolongado en el tiempo (Vogel et al., 2010). Los niveles de presión sonora que podrían alcanzar los PLDs actuales oscilarían entre los 121 dBA y los 139 dBA (Fligor y Cox, 2004).

La OMS ha afirmado que alrededor de 1.100 millones de adolescentes y adultos jóvenes podrían estar en riesgo de sufrir pérdida auditiva con motivo del uso inseguro de PLDs.

Según la información publicada hasta la fecha, parece que en el grupo etario de los adolescentes, aún no hay evidencia sólida acerca de si, efectivamente, la música a elevada intensidad podría producir pérdida auditiva temprana, a pesar de que estas instituciones se hayan pronunciado sobre ello. En el estudio NHANES III (Niskar et al., 2001), que recogió datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición, se estimó que entre un 12% a15% de los adolescentes en Estados Unidos presentaban déficits auditivos que podían ser atribuibles a la exposición a ruido recreativo. No obstante, otras investigaciones no han encontrado resultados que respalden la asociación entre exposición a música a elevado volumen y pérdida auditiva en adolescentes (Williams, 2005; Muhr y Rosenhall, 2010; Shargorodsky et al., 2010).

Se estima que entre el 10% y el 30% de los adolescentes usuarios de PLDs podrían estar en riesgo de sufrir NIHL después de cinco o más años de uso.

La pérdida auditiva en adolescentes podría constituir un problema serio de salud pública, quizá varias generaciones de jóvenes podrían padecer problemas auditivos antes de lo esperado por la edad, generándoles serias dificultades en la vida diaria; problemas de comprensión del lenguaje, reducción del rendimiento académico y de las oportunidades laborales futuras, interacción social limitada, uso prematuro de audífonos, afectación del bienestar percibido, o desarrollo de trastornos psicológicos o cognitivos, entre otros (Rosenhall et al., 2006; Woodcock y Pole, 2008; Shah et al., 2009). Cabe destacar que la NIHL es una problemática actualmente irreversible, porque los adolescentes tienen probablemente una mayor susceptibilidad al daño coclear (Pellegrino et al., 2013) y que la predisposición a desarrollar pérdida auditiva en la edad adulta aumenta cuando hay exposición temprana a elevados niveles de ruido (Van Kamp y Davies, 2013). Por estos motivos, se necesita de manera urgente más información sobre el posible riesgo de desarrollar pérdida auditiva en este grupo de población con motivo de la exposición a música elevada, de manera que se pueda prevenir que las siguientes generaciones sufran daños auditivos prematuros permanentes.

La pérdida auditiva en adolescentes podría constituir un problema serio de salud pública, quizá varias generaciones de jóvenes podrían padecer problemas auditivos antes de lo esperado.

En aras de arrojar luz sobre esta problemática, la presente revisión sistemática tiene como objetivo recopilar información sobre si los estudios realizados hasta la fecha demuestran una posible relación entre NIHL y exposición a música recreativa en adolescentes.

Métodos

En la búsqueda de artículos para la presente revisión, se siguieron las directrices PRISMA para revisiones sistemáticas (Page et al., 2021).

• Criterios de elegibilidad
Se seleccionaron aquellos ensayos clínicos y artículos de investigación en idioma inglés que evaluaban los efectos de la exposición a música recreativa en la audición de los adolescentes, sin límite temporal de publicación.

Se excluyeron estudios que incluían en la muestra a adolescentes con cualquier patología auditiva conocida, como por ejemplo, malformaciones del oído interno. También se descartaron sujetos con discapacidad intelectual o con algún diagnóstico de trastornos del neurodesarrollo. De igual manera, se excluyeron revisiones y metaanálisis.

Se realizó una búsqueda sistemática de la literatura disponible sin filtrar por año de publicación en las siguientes bases de datos: Psycinfo, Medline, Pubmed, Web of Science y Scopus.

• Estrategia de búsqueda
Se utilizaron las mismas palabras en idioma inglés en cada fuente de datos: (teenager OR adolescent OR young adult) AND (music listening habit OR music exposure) AND (hearing loss).

• Proceso de selección y recopilación de datos
Se importaron los datos recogidos a un archivo formato Excel. En él se destacaron y eliminaron los artículos duplicados. Tras esto, se realizó un primer filtro por título de los estudios. Después, se prosiguió a aplicar un segundo filtro por resumen o abstract de los artículos. Los estudios restantes de ambos filtros se descargaron y analizaron con más detalle.

• Elementos analizados
Una vez analizados los artículos restantes, se procedió a eliminar aquellos que finalmente no cumplían los criterios de elegibilidad establecidos.

Los estudios de 16 artículos utilizan audiometría de conducción aérea de tonos puros en frecuencias estándar, aunque en diferentes rangos; en cuanto a las frecuencias altas extendidas, 7 de los 16 artículos las utilizan.

Resultados

• Selección de estudios

Urge investigar sobre el posible riesgo de desarrollar pérdida auditiva en este grupo de población con motivo de la exposición a música elevada, de manera que se pueda prevenir que las siguientes generaciones sufran daños auditivos prematuros permanentes.

Inicialmente se encontró un total de 1.086 artículos, de los cuales 580 se identificaron como duplicados. De los 506 artículos únicos se excluyeron 228 por título y 38 por abstract. Tras esto, se eliminaron 22 artículos por no llevar a cabo una metodología adecuada a los objetivos de la revisión o por reclutar una muestra de pacientes que no se ajustaba a la población diana de dicha revisión. Finalmente se incluyeron un total de 16 artículos. El diagrama de flujo de la búsqueda y selección de estudios se muestra en la Figura 1.

Figura 1
Diagrama de flujo de la búsqueda y selección de estudios

Características de los estudios

De los 16 artículos incluidos en la revisión sistemática, 5 de ellos se realizaron en Argentina (Biassoni et al., 2005; Serra et al., 2005; Biassoni et al., 2014; Serra et al., 2014; Gaetán et al., 2021) y 2 en Corea (Kim et al., 2009; Rhee et al., 2019), el resto fueron publicados en México (Martínez-Wbaldo et al., 2009), Austria (Weichbold et al., 2012), Canadá (Feder et al., 2013), Malasia (Sulaiman et al., 2013), Brasil (Silvestre et al., 2016), Suecia (Widen et al., 2017), Alemania (Twardella et al., 2017), Polonia (Swierniak et al., 2020) y Países Bajos (Paping et al., 2022). La edad de los participantes varió en un rango entre los 10 y los 19 años. Otras características de los estudios se detallan en la Tabla 1.

Tabla 1
Características principales de los artículos incluidos en la revisión

Tras la revisión detenida de los artículos se recurrió a clasificarlos como riesgo «bajo», «medio» o «alto» de daño auditivo provocado por exposición a la música en función de las conclusiones a las que llegaban los autores. De los 16 artículos finales, solo 3 pueden clasificarse como estudios en los que existe un riesgo medio de daño auditivo en los adolescentes tras la exposición a la música, en el resto (13 artículos) solo se evidencia un riesgo bajo de daño auditivo.

Medidas de exposición a música alta

De los 16 artículos incluidos en la revisión, 9 de ellos (56,25%) midieron la exposición a música alta únicamente con cuestionarios autoinformados o entrevistas personales sobre hábitos de exposición a la música y otras actividades recreativas ruidosas (Martínez-Wbaldo et al., 2009; Kim et al., 2009; Weichbold et al., 2012; Serra et al., 2014; Biassoni et al., 2014; Silvestre et al., 2016; Twardella et al., 2017; Rhee et al., 2019; Swierniak et al., 2020; Gaetán et al., 2021) y los 7 restantes (43,75%) incluyeron algún tipo de medida objetiva de los niveles sonoros, además de, en algunos casos, incluir adicionalmente cuestionarios y/o entrevistas personales.

De los 7 artículos que incluyeron medidas objetivas, 3 de ellos (18,75% del total) utilizaron dosímetro de ruido en discotecas además de instrumentos de medición con simulador de los niveles de presión sonora en PLDs o sonómetros, en los cuales se les solicitaba a los sujetos que reprodujeran en condiciones normales y/o con ruido ambiental la intensidad de la escucha habitual en sus PDLs (Biassoni et al., 2005; Serra et al., 2005; Serra et al., 2014); 3 de los 7 artículos restantes (18,75% del total) incluyeron únicamente instrumentos de medición de los niveles sonoros en PLDs (Feder et al., 2013; Sulaiman et al., 2013 y Widen et al., 2017), y los autores del artículo restante (6,25% del total) desarrollaron una aplicación para teléfonos móviles para medir la exposición diaria a PLDs (Paping et al.,2022). Esta información acerca de las medidas de exposición a la música se clarifica con más detalle en la Figura 2.

Figura 2
PORCENTAJE DE ESTUDIOS EN CUANTO A MEDICIÓN DE LA EXPOSICIÓN A MÚSICA RECREATIVA

De los 16 artículos incluidos en la revisión (100%): 9 de ellos utiliza únicamente instrumentos subjetivos de medición (56,25%); 3 artículos midieron objetivamente los niveles de exposición sonora con dosímetros o sonómetros en discotecas y PLDs (18,75%); 3 artículos midieron objetivamente los niveles de exposición sonora únicamente en PLDs (18,75%); y, 1 artículo desarrolló una aplicación de software para medir objetivamente la exposición diaria a la música en PLDs (6,25%).

56,25% + 18,75% + 18,75% + 6,25% = 100%

Mediciones auditivas

De los 16 artículos, todos utilizan audiometría de conducción aérea de tonos puros en frecuencias estándar, aunque en diferentes rangos que ya se especifican en la Tabla 1 (Gaceta Audio nº65). En cuanto a las frecuencias altas extendidas, 7 de los 16 artículos totales las utilizan:

• Cinco incluyen audiometría de conducción aérea de tonos puros de 8.000 a 16.000 Hz (Biassoni et al., 2005 Serra et al., 2005; Biassoni et al., 2014, Serra et al., 2014; Gaetán et al., 2021).

• Dos utilizan la audiometría de conducción aérea de tonos puros de 9.000 a 16.000 Hz (Sulaiman et al., 2013; Silvestre et al., 2016).

• Tres estudios emplean Otoemisiones Acústicas (OEA) transitorias evocadas (Serra et al., 2014; Biassoni et al., 2014) y Gaetán et al. (2021) que también incluyen productos de distorsión.

Conclusiones sobre exposición a música alta

A continuación, se detallan las conclusiones a las que llegan los autores de los 13 artículos en los que el riesgo de pérdida auditiva por exposición a música alta se considera como «riesgo bajo».

Riesgo bajo de pérdida auditiva por exposición a música alta

De los 13 artículos que llegan a esta conclusión, no todos persiguen el mismo objetivo. De hecho, algunos artículos tratan de estudiar la relación entre exposición a cualquier tipo de actividad recreativa que implique música alta y la pérdida auditiva, mientras que otros solo contemplan el uso de PLDs como exposición a la música. También se observan variaciones en cuanto a las medidas de esta exposición, ya que algunos artículos utilizan medidas objetivas y otros subjetivas, lo cual complica las comparaciones entre los resultados de cada estudio. Estas diferencias se detallan en la Figura 3.

Figura 3
CARACTERÍSTICAS DE LOS ESTUDIOS CLASIFICADOS COMO «RIESGO BAJO» DE PÉRDIDA AUDITIVA POR EXPOSICIÓN A MÚSICA ALTA

El estudio Biassoni et al. (2005) es la continuación del estudio de Serra et al. (2005), que se divide en dos partes debido a la longitud de la investigación. En ambas partes, los autores no encontraron una asociación significativa entre la exposición a música elevada y pérdida auditiva. Estos dos estudios fueron los únicos que incluyeron medidas in situ de los niveles sonoros en las discotecas que frecuentaban los adolescentes, registrando intensidades en un rango de 104,3 a 112,4 dBA, con picos de nivel de presión sonora de 117,5 dBA. Estos autores también calcularon el nivel de presión sonora equivalente continuo durante un período de tiempo de 8 horas (LAeq8h), con niveles que oscilaron con LAeq8h entre 75 y 105 dBA. Los resultados reflejaban que los cambios en los umbrales auditivos (Hearing Threshold Level, HTL) que fueron significativos estaban en el rango extendido de alta frecuencia avanzando hacia el rango convencional que compromete la comprensión del habla. En este sentido, los datos del estudio reflejan que los adolescentes con umbrales más elevados de audición no diferían significativamente en exposición a música a elevado volumen respecto a aquellos con umbrales más bajos, por lo que concluyeron que la exposición a altos niveles de sonido durante actividades de ocio no siempre sería causa de daño auditivo. Sin embargo, para explicar la disminución de umbral auditivo en algunos participantes los autores recurren a la hipótesis de los «oídos sensibles», donde entra en juego la idiosincrasia de cada individuo; los mismos niveles sonoros podrían dañar gravemente a sujetos con oídos sensibles y no afectar a aquellos con «oídos duros».

Los datos del estudio Biassoni et al. reflejan que los adolescentes con umbrales más elevados de audición no diferían significativamente de aquellos con umbrales más bajos, por lo que concluyeron que la exposición a altos niveles de sonido durante actividades de ocio no siempre causará daño auditivo.

Serra et al. (2014) repitieron el estudio 9 años después, incluyendo esta vez medidas de Otoemisiones Acústicas Evocadas Transitorias (OEAET). En este estudio, los LAeq8h calculados en las discotecas que frecuentaban los adolescentes oscilaron entre 107,8 y 112,2 dBA. Los análisis de OEAET revelaron OEAET ausentes y de bajo nivel en el 16% de los participantes. Se encontró relación significativa entre HTL y OEAET; los participantes con niveles bajos y ausentes de OEAET tuvieron HTL más altos en todas las frecuencias. Aun así, los adolescentes que se exponían más a música alta y que tenían pruebas audiométricas que evidenciaban HTL más elevados no diferían significativamente de aquellos con menos exposición a música alta, por lo que los autores vuelven a recurrir a la hipótesis de los «oídos sensibles».

CV Autor

Graduada en Psicología y Logopedia

Master en Psicología General Sanitaria.

Director del Trabajo de Fin de Grado de Logopedia:
Dr. Francisco Javier Carricondo Orejana
Laboratorio de Neurobiología de la Audición
Dpto. de Inmunología, Oftalmología y Otorrinolaringología
Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid

Lucía Díaz García-Uceda
Publicado en:
GA #66

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Vestíbulo En el interior del vestíbulo del laberinto óseo se distinguen el utrículo y el sáculo del laberinto membranoso. Estos se comunican entre sí por el conducto utrículo-sacular, del que parte el conducto endolinfático (alojado en el acueducto vestibular) que acaba en el saco endolinfático situado en el espacio subdural de la cavidad craneal, al nivel de la cara posterior del peñasco. Las máculas sacular y utricular son órganos receptores integrados por células de soporte y células receptoras sensoriales ciliadas recubiertas por una membrana horizontal, con componentes mucopolisacáridos, sobre la que hay una serie de cristales de carbonato cálcico u otolitos. En las máculas utricular y sacular existe una línea imaginaria, la estriola, donde se organizan los manojos de células ciliares a ambos lados y con polarizaciones opuestas. El utrículo es una cavidad conectada a los conductos semicirculares. En el plano horizontal y en su parte anterior, se ubica la mácula (órgano otolítico), pequeña vesícula, aplanada transversalmente y adherida a la fosita semiovoidea, donde se sitúan las células sensoriales o ciliares. Estas son semejantes a las de las ampollas de los conductos semicirculares (con estereocilios y un kinocilio) y con la misma actividad eléctrica. La mácula del utrículo, al estar colocada en el suelo, tiene una orientación horizontal, captando las lateralizaciones hacia los lados, o las inclinaciones de la cabeza y sus desplazamientos lineales hacia atrás y hacia delante. El sáculo está situado por debajo del utrículo, es una pequeña vesícula redondeada adherida a la fosita hemisférica. Al nivel de esta fosita se encuentra la mácula del sáculo. En las máculas utricular y sacular existe una línea imaginaria (estriola) donde se organizan los manojos de células ciliares a ambos lados y con polarizaciones opuestas. Los estereocilios, están inmersos en una sustancia gelatinosa, la membrana otolítica, que soporta concreciones calcáreas (carbonato cálcico), los otolitos o estatoconias. Estos ejercen una acción gravitacional sobre el conjunto de estereocilios y de la sustancia gelatinosa. Los otolitos están anclados en la masa gelatinosa mediante fibras de colágeno, pero pueden desprenderse y disolverse por el espacio endolinfático (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007; Williams, 1998). Conductos semicirculares En el interior de los tres conductos semicirculares óseos se encuentran los membranosos, que comunican con el utrículo alojado en el vestíbulo óseo. Están dispuestos en ángulo recto uno respecto al otro, en los tres planos del espacio: los dos de posición vertical son los conductos semicirculares anterior y posterior, y el horizontal, es el conducto semicircular lateral. Tal posición hace posible que detecten la aceleración o desaceleración rotacional. Cada uno presenta una dilatación en su parte inferior denominada ampolla, en el interior de la cual se encuentra una protrusión con las células del órgano receptor del equilibrio o cresta ampular. Cada cresta contiene un grupo de células sensoriales ciliadas y de sostén cubiertas por una pequeña masa de material gelatinoso, la cúpula. De esta forma se crea un espacio hermético que ocluye la luz del conducto impidiendo la circulación libre de la endolinfa. Hay dos tipos de células sensoriales en las crestas ampulares: las células tipo I, que son las que tienen apariencia de botellón adelgazadas en su parte superior, donde, en el borde libre, se hallan los estereocilios de distintos grosores que se dirigen hacia el espacio endolinfático; y las células tipo II, que son de forma cilíndrica y también tienen estereocilios. El nervio vestibular conducirá la información hasta el interior del cerebro, uniéndose al nervio coclear para constituir el VIII par craneal o nervio estatoacústico o cócleo-vestibular, que atraviesa el conducto auditivo interno de la porción petrosa del hueso temporal. Existe un cilio más grueso que los demás, el kinocilio o cinocilio, que está ubicado en uno de los extremos de la célula. Los otros estereocilios se sitúan al lado. Los estereocilios de cada célula ciliar se disponen en cinco hileras decrecientes de ocho cilios cada una. Cada estereocilio posee una porción intracelular y otra mayor extracelular, continuación una de la otra, pudiendo apreciarse en estos una fina estructura o fibrilla centrales y una porción periférica a modo de vaina de aquella. Por tanto, cada célula posee por término medio unos cuarenta estereocilios y un kinocilio. La orientación de este depende del conducto; así, en el conducto lateral, el kinocilio está ubicado en el lado utricular, y en los conductos anterior y posterior, en el sentido opuesto al utrículo. Al mover la cabeza, se desplazan con ella los conductos semicirculares membranosos y las células ciliadas, desencadenando el fenómeno de transducción, es decir, la transformación de la energía mecánica en corriente eléctrica de tipo nervioso. En la base de las células sensoriales establecen sinapsis las prolongaciones de las neuronas del ganglio vestibular de Gasser. De ellas se originan los axones que forman el nervio vestibular, el cual conducirá la información hasta el interior del cerebro, uniéndose al nervio coclear para constituir el VIII par craneal o nervio estatoacústico o cócleo-vestibular, que atraviesa el conducto auditivo interno de la porción petrosa del hueso temporal (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007; Williams, 1998). Funciones del sistema vestibular Para comprender los mecanismos fisiológicos del sistema vestibular se definen los siguientes conceptos básicos: - Equilibrio: estado de un cuerpo sometido a dos o varias fuerzas cuya resultante es nula, permitiendo que el cuerpo permanezca estable. - Desequilibrio: perturbación del equilibrio que aparece mientras se permanece de pie o durante la marcha. Si se pierde el control postural, se produce la caída. - Orientación espacial: capacidad del individuo para orientarse en relación al medio que le rodea. El sentido del equilibrio es un sentido fisiológico que permite al individuo mantener una postura respecto a la fuerza de la gravedad, la orientación espacial, la estabilización de la imagen en la retina y coordinación de respuestas motoras. - Fuerza de la gravedad: es la referencia fundamental para el mantenimiento del equilibrio y para la orientación espacial. - Vertical subjetivo: el equilibrio y la orientación dependen de este sentido que está presente en todo individuo. Gracias a ella, se permite el mantenimiento del equilibrio en posición vertical tomando como referencia la gravedad. - Actitud: postura propia de una especie animal característica de su modo de locomoción. En el humano sería la postura eréctil, que es una posición frágil y difícil de mantener, tanto en situaciones estáticas como dinámicas o de movimiento lineal y angular (rotatorio). El sentido del equilibrio es un sentido fisiológico que permite al individuo mantener una postura respecto a la fuerza de la gravedad y la orientación espacial de su cuerpo, además de estabilizar la imagen en la retina, especialmente durante la marcha y coordinar respuestas motoras. Existen cuatro sistemas sensoriales que mandan información de equilibrio al sistema nervioso central: el sistema vestibular, el propioceptivo, el visual y el táctil. Las máculas del utrículo y sáculo del vestíbulo informan de las posiciones de la cabeza en su relación con la gravedad y con la aceleración de tipo lineal. Los conductos semicirculares advierten de la aceleración angular. El sistema propioceptivo está integrado por receptores sensoriales músculo-tendinosos que reportan a los centros nerviosos superiores la posición de las articulaciones, tendones, músculos, etc. El tacto contribuye informando de los puntos de contacto de la superficie corporal con el entorno. El sistema visual tiene una gran importancia ya que existen abundantes conexiones nerviosas con el sistema vestibular para informar de la posición del cuerpo y ayudar a mantener el equilibrio. La salida efectora es el sistema motor. Con la información que llega al cerebro del sistema vestibular, más la entrada visual, táctil y cinestésica o propioceptiva (fundamentalmente de los músculos de la nuca y miembros inferiores) se puede determinar la orientación motora del cuerpo en el espacio. Además, el cerebro es capaz de conocer la relación de cada uno de sus miembros entre sí y mantener el equilibrio y la postura erecta durante la marcha. A pesar de que el sistema vestibular ha sido diseñado para detectar los movimientos cefálicos en todas las posibles direcciones del espacio, hay limitaciones. Estas consisten en la incapacidad de detectar movimientos lentos de la cabeza a velocidades constantes en el plano horizontal y en la imposibilidad de distinguir la inclinación de la cabeza en una aceleración lineal. FUNCIÓN DE LOS ÓRGANOS SENSORIALES DEL APARATO VESTIBULAR En los mecanorreceptores ampulares de los conductos semicirculares no se han encontrado diferencias funcionales entre sus dos tipos de células. Ambas, en ausencia de movimiento ciliar, provocan una descarga eléctrica basal. Cuando hay desplazamiento de la endolinfa y se movilizan los estereocilios hacia el kinocilio, la descarga basal aumenta (excitación); si tiene una dirección contraria, disminuye (inhibición). Ante un movimiento de la cabeza hacia la izquierda, en el conducto lateral o externo izquierdo habrá un desplazamiento ampulípeto (hacia la ampolla, por la inercia de la endolinfa) con desviación de la cresta hacia el utrículo, mientras que en el derecho habrá un movimiento inverso (ampulífugo). A consecuencia de esto, habrá un aumento de la descarga basal en el lado izquierdo y una disminución en el derecho. Por lo tanto, cuando hay un movimiento de la cabeza, hay un aparato sensorial que aumenta sus descargas y otro que las disminuye. Si sigue la rotación se detiene la activación, dado que la endolinfa y la cresta igualan su desplazamiento con el de la cabeza. Cuando cesa, el proceso se invierte y vuelven a activarse los órganos sensores. De esta forma, los canales semicirculares informan del inicio y del final de la rotación, y no de la rotación en sí. En los otros planos cualquier movimiento angular estimulará como mínimo un par de canales semicirculares. Con la información que llega al cerebro del sistema vestibular, más la entrada visual, táctil y cinestésica o propioceptiva se puede determinar la orientación motora del cuerpo en el espacio. Los conductos semicirculares predicen de antemano un desequilibrio. Cuando se produce un movimiento rotatorio que produce desequilibrio se activan dos canales semicirculares, mientras que los otros cuatro actúan de manera opuesta para así favorecer la vuelta a una posición de equilibrio nueva. Aunque con menos efectividad que las aceleraciones y desaceleraciones lineales, las máculas son también estimuladas por las fuerzas gravitatorias y por las aceleraciones de traslación centrífugas y centrípetas. Para entender la función de los órganos sensoriales ampulares se toma como ejemplo el canal semicircular horizontal. Además, estos son los más importantes fisiológicamente ya que son estimulados con la aceleración angular de la cabeza en el plano horizontal (movimiento de negar con la cabeza). La estimulación de un canal semicircular horizontal da lugar a la activación de diferentes grupos musculares del cuerpo: musculatura ocular (contracción del músculo recto interno homolateral y externo contralateral), musculatura axial (contracción músculos homolaterales del tronco) y musculatura de las extremidades (contracción músculos extensores homolaterales y flexores contralaterales). Por ello, en reposo, la actividad de ambos conductos semicirculares horizontales es equivalente y hay un reparto uniforme del tono muscular en todo el cuerpo. El nistagmo se caracteriza por movimientos alternantes oculares. Consta de dos fases: una rápida y otra lenta. El sentido del nistagmo viene dado por el movimiento que se realiza en la fase rápida. Un movimiento muy amplio de la cabeza hacia la izquierda originaría un movimiento ocular hacia la derecha para compensar y poder tener una visión correcta. Sin embargo, si la amplitud del movimiento es muy grande, el ojo no va a girarse sobre sí mismo, por ello vuelve a su posición normal en un rápido movimiento hacia la izquierda. La vía vestibular aferente comprende el conjunto de neuronas conectadas entre sí y en sinapsis con las células de los receptores del aparato vestibular para transmitir señales nerviosas al tronco del encéfalo y a la corteza cerebral. Las leyes de Ewald fueron establecidas para explicar la fisiología del laberinto posterior y se enuncian así: 1ª Ley: el movimiento de la endolinfa es el mismo que el de la desviación del cuerpo y extremidades y que la fase lenta del nistagmo. 2ª Ley: en el canal horizontal, la excitación que da el movimiento ampulípeto es mayor que la del ampulífugo. En el canal vertical es al contrario. 3ª Ley: en los canales semicirculares verticales se invierte la segunda ley, es decir, es más activa la corriente ampulífuga que la ampulípeta    (Bartual y Pérez, 1998; Haines, 2013; Purves, 2015). Anatomía funcional de las vías vestibulares centrales Vías vestibulares aferente y eferente Desde cada uno de los receptores vestibulares (tres crestas ampulares y dos máculas) se identifican fibras aferentes que constituyen fascículos, los cuales transmiten información independiente hasta llegar al sistema nervioso central. No obstante, se agrupan para formar dos divisiones del nervio vestibular a su entrada al conducto auditivo interno. La división superior está formada por fibras utriculares, algunas saculares y las de los conductos semicirculares horizontal y anterior. La división inferior del nervio vestibular se constituye por la mayor parte de las fibras saculares y las del canal posterior. La porción ventral del núcleo vestibular lateral o de Deiters proyecta al núcleo del motor ocular común e interviene en la producción de los reflejos vestíbulo-oculares. En el conducto auditivo interno, por delante y por debajo del nervio vestibular, se dispone el nervio coclear o auditivo formado por fibras provenientes de la cóclea. Ambos nervios se unifican anatómicamente en el VIII par craneal o nervio vestíbulococlear o estatoacústico. Junto a las fibras aferentes, se encuentran fibras eferentes originadas en el sistema nervioso central para realizar un control o modulación de la actividad de los órganos receptores periféricos (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007). La vía vestibular aferente comprende el conjunto de neuronas conectadas entre sí que, partiendo de sinapsis con las células sensoriales de los receptores del aparato vestibular (dos máculas y tres crestas ampulares), transmiten señales nerviosas al tronco del encéfalo y a la corteza cerebral haciendo escala en otras regiones encefálicas. A lo largo de todo este trayecto hay asociaciones con la información recibida por los sistemas sensoriales visual y propioceptivo. El nervio vestibular (raíz vestibular del VIII par craneal) surge de las neuronas bipolares en el ganglio vestibular o ganglio de Scarpa, primer nivel de la vía vestibular aferente. Las fibras periféricas o dendritas terminan en las células sensoriales de las crestas ampulares de los conductos semicirculares y máculas del sáculo y del utrículo. Las fibras centrales o axones entran lateralmente en el bulbo raquídeo y pasan entre el pedúnculo inferior y el tracto espinal del trigémino. Estas fibras aferentes se bifurcan en ramas ascendentes y descendentes y hacen sinapsis con neuronas situadas en los núcleos vestibulares, segundo nivel de la vía vestibular aferente. Los núcleos vestibulares están formados por cuatro áreas principales situadas lateralmente y debajo del suelo del cuarto ventrículo. Las proyecciones de estos núcleos van por el fascículo longitudinal medial, cordón nervioso largo y delgado que corre a ambos lados de la línea media que va hacia abajo (bulbo y médula espinal), y hacia arriba (a los lados del acueducto de Silvio) y termina en los núcleos del III par, conectando así los núcleos vestibulares con los núcleos motores del ojo, cuello, extremidades y tronco (Bartual y Pérez, 1998; Haines, 2013; Purves, 2015; Suárez y cols., 2007). El fastigius es regulado por el pyramis, que a su vez está controlado por la corteza cerebral a través de la vía córticopontocerebelosa. El núcleo vestibular superior o de Betcherew, en posición rostral, recibe las aferencias de las crestas ampulares. De aquí salen proyecciones (fascículo longitudinal medial) a las neuronas motoras del núcleo troclear (patético o IV par craneal) homolateral y al núcleo motor ocular común homolateral y contralateral. Está implicado en el reflejo vestíbulo-oculomotor en el plano vertical. El núcleo vestibular lateral o de Deiters recibe colaterales de las crestas ampulares en su porción dorsal y proyecciones de las máculas en porción ventral. La porción dorsal da lugar al tracto vestíbulo -espinal lateral que proyecta contralateralmente a las interneuronas y motoneuronas que inervan de forma inhibitoria a los músculos extensores de las extremidades. Contribuye al mantenimiento del tono de los músculos antigravitatorios. La porción ventral de este núcleo proyecta al núcleo del motor ocular común e interviene en la producción de los reflejos vestíbulo-oculares. El núcleo vestibular medial o principal (Schwalbe) recibe aferencias de las máculas y colaterales que llegan al núcleo lateral. Su proyección va por el fascículo longitudinal medial, ascienden y descienden directas y cruzadas; las ascendentes constituyen la vía oculomotora y sinaptan con las motoneuronas y neuronas del núcleo motor ocular externo homolateral y contralateral (responsable del nistagmo horizontal) y con las del núcleo motor ocular común. También emite fibras para los núcleos motores del cuello y centros vegetativos. Las fibras desencadenantes forman la vía vestibulo-espinal. Además, envía fibras hacia la sustancia reticular media y núcleos del neumogástrico siendo responsables de reflejos vegetativos como náuseas, vómitos, sudoración palidez, diarrea, etc. Participa en los reflejos vestíbulo-oculares, sobre todo, los horizontales y en los reflejos posturales compensatorios. El núcleo vestibular inferior o espinal (Roller) recibe aferencias periféricas del sáculo y utrículo y algunas fibras colaterales de las crestas. Su salida forma parte de las vías vestíbulo-espinales e integra las señales periféricas con las llegadas del cerebelo, teniendo un efecto inhibitorio sobre los músculos extensores contralaterales. La acción que ejerce sobre los reflejos y tono muscular se hace a través de este. Relación vestibular-cerebelar y cerebelar-vestibular: la mayoría de las aferencias vestibulares también se dirigen homolateralmente a través del cuerpo restiforme hacia los núcleos floconodular y fastigius del cerebelo. De estos se envían  terminaciones a los núcleos vestibulares medial e inferior, inhibiendo a las neuronas vestibulares de segundo orden. Del fastigius salen fibras cruzadas que inhiben el área vestibular contralateral. El fastigius es regulado por el pyramis, que a su vez está controlado por la corteza cerebral a través de la vía corticopontocerebelosa. La función principal del cerebelo es el mantenimiento del equilibrio por medio del núcleo fastigius y lóbulo floconodular, y su lesión da lugar a trastornos: en reposo, caída hacia adelante, atrás o lateral, y en movimiento, marcha bamboleante con las piernas separadas para aumentar la base de sustentación. El cerebelo también regula el tono muscular y coordina los movimientos de todo el cuerpo. A la corteza cerebral también llegan proyecciones de los núcleos vestibulares, específicamente al lóbulo temporal (circunvolución temporal superior) a través de la vía reticulotalámica. Las vías eferentes vestibulares están constituidas por el fascículo eferente de Petroff y Gacek. Sus fibras se distribuyen por las células sensoriales a razón de una fibra eferente por cada 60 fibras aferentes (Suárez y cols., 2007). Reflejos vestibulares Los cambios espaciales estimulan los reflejos posturales vestibulares, ayudando a mantener el equilibrio, la postura y la mirada. De esta forma se anticipa al desequilibrio que se generará en cuestión de segundos ante un desplazamiento del cuerpo en el espacio (Suárez y cols., 2007). REFLEJO VESTÍBULO-OCULAR Desempeña una importante función, cuando se cambia de forma brusca de posición o incluso con el movimiento de la cabeza, permitiendo mantener estable la mirada en la retina. Este reflejo se puede observar también en personas ciegas. Cada vez que la cabeza rota en una dirección los ojos rotan suavemente en la dirección opuesta. El reflejo actúa, por ejemplo, al producirse un movimiento hacia la izquierda. La endolinfa se desplaza dentro de los canales semicirculares hacia el lado opuesto, aumenta la descarga hacia los núcleos vestibulares de aquí, y las fibras que van a los núcleos óculomotores aumentan la actividad del músculo recto lateral derecho del ojo e inhiben al músculo recto medial. Los cambios espaciales estimulan los reflejos posturales vestibulares, ayudando a mantener el equilibrio, la postura y la mirada. Cuando el giro se interrumpe, los ojos siguen moviéndose en la dirección contraria y después vuelven rápidamente a la posición de la línea media con un movimiento de sacudida (nistagmo vestibular) (Suárez y cols., 2007). REFLEJOS POSTURALES Y DEL EQUILIBRIO La orientación espacial está basada en la interacción visual, vestibular y cinestésica que permite la coordinación de los movimientos. La vía para los reflejos del equilibrio comienza en los nervios vestibulares, que pasan cerca del cerebelo y de los núcleos vestibulares desde donde se envían señales hacia los núcleos reticulares. Hay señales que van hacia la médula espinal y el cerebelo adapta el tono muscular para cubrir la nueva situación. La función principal del cerebelo es el mantenimiento del equilibrio y su lesión da lugar a trastornos como la caída hacia adelante, atrás o lateral estando en reposo, o la marcha bamboleante, en movimiento. El área vestíbulo-cerebelosa, es importante en el control del equilibrio, sobre todo en la ejecución de movimientos rápidos. Calcula, a partir de distintas velocidades y direcciones, dónde estarán las distintas partes del cuerpo en los próximos milisegundos. Durante los cambios de posición, el sistema vestibular tiene una influencia estimuladora en el control autonómico respiratorio, modificándose esta actividad muscular. Los estímulos vestibulares asociados a movimientos de la cabeza realizan un rol inhibitorio vagal mediante el control del reflejo barorreceptor (Suárez y cols., 2007).

GN pone la primera piedra de su nueva sede en España, ubicada en el Parque Tecnológico de Leganés

Leganés – Madrid. 20 de marzo de 2026 La compañía refuerza su apuesta por el mercado español con una inversión superior a los 4 millones de euros en un edificio inteligente y sostenible que será centro de referencia en Europa. GN celebró ayer, 19 de marzo, el acto de puesta de la primera piedra de su futura sede en España, un nuevo edificio ubicado en la Avenida Juan Caramuel, en el Parque Tecnológico de Leganés, que marcará un nuevo hito en el desarrollo de la compañía en nuestro país. Con una inversión superior a los 4 millones de euros, el proyecto contempla la construcción de un edificio de 4.000 metros cuadrados, de los que aproximadamente la mitad se destinarán a fabricación. Las nuevas instalaciones integrarán, además, oficinas, departamento comercial, operaciones, ingeniería, calidad, formación y espacios concebidos para seguir reforzando la cercanía con los profesionales de la audición en España y Europa. La previsión es que la nueva sede entre en funcionamiento a lo largo de 2027. Una vez concluido, el nuevo edificio tendrá capacidad para acoger hasta 500 trabajadores y ha sido concebido como un espacio inteligente y sostenible, preparado para acompañar el crecimiento futuro de la compañía. Para Jose Luis Otero, General Manager del Sur de Europa y Brasil, “este día marca un hito en la compañía y representa nuestra voluntad de seguir creciendo, invirtiendo y estando cada vez más cerca de nuestros clientes, los profesionales de la audición, con más capacidad, más servicio y más cercanía”. [gallery size="large" link="none" columns="2" ids="30408,30409,30410,30411,30412,30413,30414,30415"] Julio García Adeva, Head Manufacturing para EMEA y Brasil de GN y una de las figuras clave en la gestación de este proyecto, subraya que “comienza una nueva era para GN en España, este proyecto es el resultado de muchos años de esfuerzo, conocimiento y pasión, y nace con la ambición de convertir estas instalaciones en un centro de excelencia productiva, tecnológica y de servicio, con vocación de referencia internacional”. Carlos García, Country Manager de GN, destaca que “este nuevo centro es una palanca para seguir mejorando nuestro servicio, ganar capacidad, estrechar aún más la relación con nuestros clientes y continuar creciendo con una propuesta cada vez más sólida para el sector”. Por su parte, Alfonso Ríos, Deputy General Manager del Sur de Europa y Brasil, señala que “cuando te rodeas de gente con tanto talento y tanta fuerza, el impacto se multiplica, y este proyecto refleja muy bien lo que somos como compañía, una organización unida, proactiva, cercana al cliente y con ambición de seguir siendo una referencia en nuestro sector”. Más allá de su dimensión empresarial e industrial, el acto de ayer tuvo también un marcado componente simbólico y emocional. Durante la ceremonia, empleados de distintas áreas y generaciones depositaron recuerdos de su trayectoria en GN en una cápsula del tiempo que quedó enterrada junto a la primera piedra del edificio, como testimonio del recorrido compartido y de la cultura de compañía que ha acompañado a la organización durante décadas. Con esta nueva sede, GN refuerza su compromiso con España, con los profesionales de la audición y con el desarrollo de un proyecto de largo recorrido, basado en la innovación, la excelencia operativa y la cercanía al mercado. El futuro centro de Leganés nace con la vocación de ser mucho más que un edificio: un motor de crecimiento, conocimiento, empleo y servicio para toda Europa.

Beltone impulsa el papel de la audiología en ópticas y refuerza su vínculo con el sector en ExpoÓptica 2026

IFEMA - Madrid. 17 abril de 2026 La compañía pone el foco en la especialización, la innovación y el futuro de la salud auditiva en un entorno profesional en evolución permanente. Beltone, marca de Grupo GN, ha reforzado su posicionamiento en ExpoÓptica 2026 como uno de los principales impulsores de la audiología dentro del entorno óptico, en un momento clave para la evolución del sector. La feria, celebrada en IFEMA Madrid, ha vuelto a reunir, en la edición de 2026, a un perfil de visitante cualificado y ha evidenciado el creciente protagonismo de la audiología como línea estratégica para las ópticas. Una propuesta experiencial para un mercado en transformación El stand de Beltone ha destacado por su planteamiento conceptual, articulado en torno a la idea de un viaje en barco como metáfora de un mercado en constante movimiento. Este enfoque ha permitido trasladar a los profesionales una propuesta clara para integrar la audiología en óptica con una estrategia definida. “Queríamos invitar a los ópticos a subirse a un proyecto con rumbo claro, en un entorno cambiante, y mostrarles que hay oportunidades reales de crecimiento”, explicaba Jezabel Bueno, responsable del proyecto de Beltone Ópticas, al término de la edición de 2026. La propuesta ha facilitado tanto el reencuentro con clientes como la generación de nuevas oportunidades, con un notable interés por parte de ópticas que ya trabajan la audiología o que valoran incorporarla. Beltone Ópticas crece como plataforma de desarrollo En el marco de la feria, Beltone ha mostrado la evolución de su proyecto Beltone Ópticas, que alcanza su cuarto año con una propuesta reforzada en formación, marketing y acompañamiento al profesional. El modelo incluye campañas personalizadas, herramientas de análisis de negocio y un programa formativo amplio orientado a implicar a todo el equipo en el desarrollo de la audiología dentro de la óptica. El objetivo es dotar al profesional de recursos que le permitan identificar oportunidades de crecimiento y convertir la audiología en una línea sólida dentro de su actividad. Innovación aplicada y valor para el profesional Desde el área comercial, Pilar García, directora de Ventas de Beltone en España, subraya que la compañía trabaja con una visión integral que combina presente y futuro. “Queremos que nuestros clientes sientan que están a la cabeza de la innovación, pero también que tienen un plan claro para hoy, con formación, herramientas clínicas y de venta que les permitan seguir creciendo”. Salud auditiva y cognición, el próximo gran reto José Luis Otero, director general de GN del sur de Europa y Brasil, ponía el acento, en sus conclusiones, en el futuro del sector, destacando la necesidad de avanzar en la relación entre audición y salud cognitiva. “Tenemos que dar el salto y empezar a trabajar los problemas cognitivos, ver el impacto que tienen y cómo podemos resolverlos a través de la mejora de la audición. Ese será el siguiente paso”, afirmaba. En este sentido, apuntaba a una evolución del propio sector hacia un enfoque más amplio, en el que la audición se integre dentro de una visión global de la salud. Una relación consolidada con el sector y con la feria La presencia de Beltone en ExpoÓptica se apoya en una trayectoria de más de tres décadas. “Desde 1992 estamos aquí. Es un placer compartir este espacio con el sector y mantener una relación tan estrecha con profesionales y compañeros”, destacaba Otero, subrayando el valor de la continuidad y la fidelidad como base de las relaciones construidas a lo largo del tiempo. Esa cercanía con el profesional sigue siendo uno de los pilares de la compañía. “Los audioprotesistas son fieles al servicio, a la relación y al conjunto de soluciones que les ofrecemos. El audífono es solo una parte. Hay que dar tecnología, formación, atención y acompañamiento. Eso es lo que hemos hecho siempre y lo que seguimos haciendo”, concluye.

Beltone refuerza su compromiso con la audiología en ópticas durante ExpoÓptica 2026

Madrid. 8 de abril de 2026 La compañía participa en el principal encuentro del sector para impulsar el desarrollo de la audiología como línea estratégica de crecimiento sanitario y empresarial. Beltone participa un año más en ExpoÓptica 2026, el principal encuentro profesional del sector óptico y audiológico en España, que se celebra del 9 al 11 de abril en IFEMA Madrid (pabellón 10, stand E12). Con motivo de esta edición, la compañía presentará un espacio expositivo orientado a la experiencia directa con la innovación, donde los asistentes podrán interactuar con las soluciones tecnológicas y conocer de primera mano su aplicación práctica en el ámbito audiológico. Ubicación: Stand Beltone. Pabellón 10 | 10E12 Horario: De 10:00 a 20:00 Entre los principales contenidos del stand destacan: Novedades de producto Presentación de las últimas innovaciones y del portfolio completo de soluciones auditivas de Beltone. Experiencia SAR 01 Espacio diseñado para la demostración práctica de la tecnología auditiva en condiciones reales de escucha. Nueva imagen Beltone Ópticas Evolución de la identidad orientada a reforzar la integración de la audiología en el entorno óptico y mejorar la conexión con el profesional. Con esta presencia, Beltone reafirma su compromiso con el desarrollo de la audiología dentro de las ópticas, una línea de actividad en crecimiento que combina impacto sanitario y oportunidad empresarial para los profesionales del sector. En un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de los problemas auditivos, la audiología se consolida como un servicio con elevado potencial. Las ópticas, gracias a su proximidad, capilaridad y relación de confianza con el cliente, se sitúan en una posición estratégica para integrar esta disciplina en su propuesta de valor. Según datos del estudio EuroTrak, cerca del 30 % de las ópticas españolas ya ofrecen servicios de audiología, una tendencia al alza que refleja la evolución del sector hacia un modelo de atención más integral, en el que visión y audición se abordan de forma conjunta. En este contexto, Beltone se posiciona como aliado de los profesionales, facilitando la incorporación y el desarrollo de la audiología mediante soluciones, herramientas y programas de apoyo orientados a garantizar la calidad asistencial, la sostenibilidad del negocio y una experiencia óptima para el paciente. Durante la feria, la compañía centrará su actividad en la generación de conocimiento, la resolución de consultas y el fomento del intercambio profesional en torno al desarrollo de esta área dentro de los establecimientos ópticos. Con su participación en ExpoÓptica, Beltone consolida su papel como partner estratégico del sector óptico, impulsando la evolución hacia modelos más completos de atención sanitaria y contribuyendo a mejorar el acceso de la población a soluciones auditivas de calidad.
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