NAL 3:  Evolución del Método Prescriptivo

24/06/2025 | Comparte:
Autor/a: Sonia Bajo
El método prescriptivo es el pilar sobre el que se apoyan las adaptaciones de audífonos, ya que define los parámetros necesarios para que estos se ajusten de forma eficaz a las necesidades auditivas de cada persona. En un contexto en el que la tecnología de los audífonos avanza con rapidez, resulta razonable que los métodos prescriptivos evolucionen en paralelo para adaptarse a esta nueva realidad. En este artículo se presenta NAL-NL3, el nuevo método prescriptivo desarrollado por National Acoustic Laboratories, que llega con el objetivo de responder a los retos actuales en la práctica audiológica. 

El National Acoustic Laboratories fue fundado en 1947 y su origen está estrechamente ligado a la necesidad de atender a soldados australianos que regresaban de la Segunda Guerra Mundial con daños auditivos2. En aquel momento, el gobierno australiano reconoció la importancia de desarrollar tecnologías y tratamientos efectivos para la pérdida auditiva, lo que llevó a la creación de esta institución.

Su primera gran contribución fue la regla NAL, lanzada en 1976, y posteriormente revisada en 1986. Sin embargo, el verdadero cambio de paradigma llegó en 1999 con la aparición de NAL-NL1, primer algoritmo no lineal. Esta fórmula revolucionó el campo de la audiología al incorporar modelos computacionales (representaciones matemáticas que simulan el funcionamiento del sistema auditivo humano y cómo responde ante distintos sonidos, utilizando programas informáticos) para programar audífonos de forma más precisa. El objetivo era maximizar la comprensión del habla sin provocar molestias por sonidos excesivamente intensos.

Doce años después (2011), introdujo NAL-NL2, la segunda generación del algoritmo, que se convirtió rápidamente en el estándar más utilizado a nivel mundial y vigente a día de hoy. Esta nueva versión integró no solo modelos matemáticos, sino también evidencia clínica y ajustes empíricos aprendidos con la experiencia. NAL-NL2 permitió personalizar la adaptación considerando factores como el sexo del usuario, su experiencia previa con audífonos o el tipo de idioma predominante que escucha (tonal o no tonal).

A lo largo de los años de uso de NAL-NL2, se han ido poniendo en evidencia algunas limitaciones. Las más reportadas por los audiólogos se relacionan con situaciones en las que el algoritmo aplica una compresión excesiva y una ganancia elevada en frecuencias que no aportan una mejora significativa en la inteligibilidad del habla, especialmente en usuarios nuevos o en aquellos con tipos de pérdida auditiva específicos, como las pérdidas mixtas o con pendiente inversa. También se ha señalado que la fórmula no ofrecía una solución adecuada para personas con pérdida auditiva mínima, ni respondía eficazmente a las necesidades de quienes demandaban mayor confort auditivo en entornos ruidosos.

De acuerdo con Müller et al.1, la mayoría de los algoritmos prescriptivos utilizados actualmente por los fabricantes de audífonos se basan en NAL-NL2. Durante décadas, el National Acoustic Laboratories (NAL) ha estado a la vanguardia en el desarrollo de fórmulas prescriptivas para la adaptación de audífonos.

Ejemplos de tres hipoacusias que serán atendidas con un módulo en el método NAL-NL3.

Imagen 1.
Hipoacusia mínima.
Imagen 2.
Hipoacusia mixta.
Imagen 3.
Hipoacusia de pendiente inversa.

El 28 de marzo de este año, Brent Edwards presentó la nueva fórmula prescriptiva NAL-NL33 en la American Academy of Audiology (AAA) Conference, celebrada en Nueva Orleans. Junto con Pádraig Kitterick, jefe de Ciencias Audiológicas del National Acoustic Laboratories, expusieron las innovaciones y mejoras que esta nueva fórmula aportará en comparación con su versión anterior, NAL-NL2.

NAL-NL3 llega para sustituir a NAL-NL2, integrando avances tecnológicos como el aprendizaje automático y una base de datos con millones de audiogramas reales.

Considerando el papel fundamental del método prescriptivo en audiología, en este artículo se analizará la información disponible hasta la fecha, proporcionando una perspectiva sobre los desarrollos futuros.

¿Qué motivos han impulsado el desarrollo de NAL-NL3?

Edwards & Pádraig recordaron los motivos que han llevado a NAL a desarrollarlo: NAL-NL2 fue creada hace 15 años y desde entonces el conocimiento sobre adaptación auditiva ha avanzado. Además, el aprendizaje automático es más sofisticado y en la actualidad es posible el análisis de grandes volúmenes de datos reales.

Eran conscientes también de que, como se comentaba  unas líneas más arriba, algunos audiogramas no se adaptaban bien con NAL-NL2 (pérdidas de pendiente inversa, hipoacusias mínimas, etc…),  ya que era una herramienta diseñada para audífonos de principios de la década de 2010, y desde entonces la tecnología ha cambiado significativamente. También, NAL-NL2 se centraba en optimizar el habla en voz baja, mientras que hoy existen otras situaciones auditivas importantes que requieren de una adaptación diferente.

El nuevo método introduce una estructura modular pionera, que permitirá adaptar audífonos de forma más personalizada según perfiles auditivos.

Edwards & Pádraig explicaron que NAL-NL3 es una fórmula prescriptiva desarrollada como continuación de NAL-NL2. Al igual que su predecesora, mantiene el enfoque en la optimización del habla en voz baja. Introduce pequeños ajustes que afectarán a la mayoría de los audiogramas y aplica correcciones más específicas en algunos casos concretos. Además, busca lograr una mejor correspondencia con las condiciones y procedimientos que realmente se aplican en la adaptación de audífonos durante la práctica clínica.

NAL-NL3 responde a las limitaciones identificadas en NAL-NL2, especialmente en casos de pérdida auditiva mínima, pendiente inversa o usuarios nuevos, donde la fórmula anterior aplicaba compresión excesiva o ganancia poco efectiva.

Una de las diferencias estructurales entre NAL-NL2 y NAL-NL3 es la incorporación de un sistema modular. Este enfoque va a permitir aplicar diferentes módulos según las necesidades auditivas específicas del usuario o las condiciones del entorno. Cada módulo está diseñado para ajustarse a situaciones particulares, como por ejemplo escucha en ruido, pérdida auditiva mínima o pérdida de pendiente inversa, y funciona como complemento a la fórmula general. Esta estructura modular facilitará una adaptación más flexible, ya que ofrece diferentes configuraciones que el audiólogo podrá elegir y ajustar que se seleccionan de forma individual según el caso clínico. NAL ha previsto incorporar estos módulos de forma progresiva, lanzando nuevos módulos cada uno o dos años, por lo que no todos estarán disponibles en el momento de la implementación inicial del método, prevista para finales de 2025.

Los módulos especializados de NAL-NL3 están diseñados para abordar situaciones clínicas en las que la fórmula general puede no ofrecer el ajuste más adecuado. Algunos ejemplos de estos contextos son la escucha en ambientes ruidosos, la percepción de música, el manejo de frecuencias altas extendidas, pacientes con audiogramas dentro de los límites normales o con pérdidas auditivas mínimas, entre otros casos.

No obstante, la fórmula general de NAL-NL3 mantiene la filosofía de NAL-NL2 como solución de referencia en la práctica clínica, eso sí, incorporando más de diez años de datos y experiencia acumulada. Además, integra avances en técnicas de optimización y aprendizaje automático para ofrecer objetivos ajustados que respondan a una mayor variedad de perfiles auditivos.

La fórmula general mantiene la filosofía de NAL-NL2, pero con objetivos optimizados gracias a más de 7.600 horas de entrenamiento computacional y análisis de grandes volúmenes de datos reales.

Como se mencionó anteriormente, la fórmula general de NAL-NL3 representa una actualización sustancial respecto a NAL-NL2, desarrollada hace más de diez años en un contexto de recursos computacionales más limitados. Mientras que el desarrollo de NAL-NL2 se basó en un número reducido de audiogramas simulados y utilizó herramientas generales para estimar los objetivos de adaptación, NAL-NL3 parte de una base de datos compuesta por millones de audiogramas reales procedentes de todo el mundo. Edwards & Pádraig  informaron de que esta versión, incorpora más de 7.600 horas de entrenamiento computacional y aplica técnicas avanzadas de aprendizaje automático.

Se prevé su implementación para finales de 2025, aunque la adopción dependerá de los fabricantes de audífonos y equipos de diagnóstico que decidan integrar la nueva.

Esto permite analizar y comparar miles de configuraciones posibles para cada perfil auditivo, ofreciendo así una mayor capacidad de adaptación a las características individuales de cada paciente.

Imagen: 22393NAL NL3 FINAL 1.0 – for public consumption.

En términos de implementación, NAL-NL3 sustituirá a NAL-NL2 en los softwares de adaptación y en los sistemas de medición en oído real, siempre que los fabricantes de audífonos y de equipos de diagnóstico opten por incorporar la nueva fórmula bajo licencia.

Para los audiólogos, esto no requerirá un cambio en la operativa habitual: el proceso de adaptación se mantendrá igual y no será necesario modificar los procedimientos clínicos establecidos. La principal diferencia será la presencia de objetivos actualizados, especialmente en aquellos audiogramas en los que NAL-NL2 presentaba limitaciones, así como la posibilidad de incorporar módulos específicos para situaciones clínicas concretas, como las que se han mencionado a lo largo de este texto.

Inicialmente NAL-NL3 se lanzará con los módulos Confort en Ruido y Pérdida Auditiva Mínima.

El módulo «Confort en Ruido» ha sido diseñado para mejorar la experiencia auditiva en entornos ruidosos, con dos objetivos principales: aumentar la comodidad del usuario y mantener la inteligibilidad del habla en estas condiciones. Las pruebas de campo realizadas por NAL con pacientes reales en diferentes entornos, concluyen que los usuarios han mostrado una preferencia clara por el módulo «Confort en Ruido» de NAL-NL3 frente a la fórmula general, evidenciando su efectividad en situaciones cotidianas, por lo que recomiendan utilizar este módulo en lugar de la fórmula general. Además, si el programa principal ya ha sido ajustado y verificado con los objetivos estándar de NAL-NL3, no va a ser necesario realizar una nueva verificación para el módulo de «Confort en Ruido», ya que sus ajustes se adaptan automáticamente en base a esa calibración previa, facilitando así un ajuste preciso y eficiente para el paciente.

El módulo «Confort en Ruido» ha demostrado una clara preferencia entre usuarios reales, al ofrecer más comodidad sin comprometer la comprensión del habla en entornos complejos.

Con relación al segundo módulo que será lanzado inicialmente, NAL  propone un módulo para «Pérdida Auditiva Mínima» que ha sido desarrollado para cubrir una necesidad específica que NAL-NL2 no abordaba completamente, ya que no prescribía ganancia suficiente para pacientes con pérdidas auditivas leves o casi normales (PTA entre 0 y 25 dB HL).

Este nuevo módulo busca ofrecer una ganancia equilibrada que permita mejorar la inteligibilidad de la voz en entornos ruidosos, sin llegar a niveles que resulten incómodos para el usuario. De nuevo las pruebas presentadas por NAL realizadas en pacientes reales, muestran que aplicando este módulo los pacientes perciben una mejora en la claridad del habla y una reducción del esfuerzo auditivo en situaciones moderadamente ruidosas, describiendo el sonido como «mejorado pero natural». Para los audiólogos, esto implica que se podrá contar con una herramienta validada para adaptar audífonos en esta población, que suele describir dificultades más relacionadas con la comprensión del habla en ruido que con la audibilidad general. Dado que el audiograma puede no reflejar completamente estas dificultades, NAL recomienda complementar la evaluación con cuestionarios específicos como el HHIE o COSI-2.0 para identificar a quienes realmente pueden beneficiarse del uso de audífonos con este módulo.

Los avances presentados por  Edwards & Pádraig  suponen un cambio relevante en la adaptación audioprotésica. El nuevo sistema NAL-NL3 tiene como objetivo reducir las desigualdades en el acceso a la atención auditiva, ofreciendo soluciones a aquellos perfiles audiométricos que han estado históricamente desatendidos o han tenido acceso limitado a este tipo de rehabilitación.

Con NAL-NL3 se espera una reducción de las desigualdades en la atención auditiva, ampliando las posibilidades de adaptación a perfiles tradicionalmente excluidos por las limitaciones de las fórmulas anteriores.

Aunque su implementación aún requerirá algunos meses, la introducción de NAL-N3 con su enfoque modular abre nuevas posibilidades para abordar situaciones clínicas que hasta ahora no contaban con soluciones específicas dentro de los métodos prescriptivos existentes, como es el caso de las hipoacusias mínimas o con pendiente inversa. Este nuevo marco plantea una evolución en la forma en que se ajustan los audífonos a necesidades auditivas concretas. Seguiremos atentos a la aparición de NAL-NL3 y su evolución con la incorporación progresiva de sus módulos.


Referencias

1 Mueller, H. G., Ricketts, T. A., &Bentler, R. (2017). Speechmapping and probe microphone measurements. Plural Publishing. National Acoustic Laboratories. (2025, Marzo). NAL-NL3: Thenextgenerationfittingsystem. National Acoustic Laboratories. https://www.nal.gov.au/nal_products/nal-nl3-the-next-generation-fitting-system/

2 National Acoustic Laboratories. (s.f.). Mission and impact. https://www.nal.gov.au/about-us/mission-and-impact/

3 National Acoustic Laboratories. (2025). NAL-NL3: The next generation fitting system. https://www.nal.gov.au/nal_products/nal-nl3-the-next-generation-fitting-system/

4 Hearing Health&Technology Matters. (2025, 14 de abril). New NAL-NL3 system aimstofill gaps in hearing care forunder-served populations. https://hearinghealthmatters.org/hearing-technologies/2025/nal-nl3-hearing-aid-fitting/

Publicado en:
GA #62

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Como se ha dicho unas líneas más arriba, la pérdida auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado puede ser conductiva, mixta o sensorioneural, y su evolución varía: puede mantenerse estable, fluctuar o empeorar de manera súbita. Es por ello muy importante ante este diagnóstico, utilizar todas las herramientas clínicas disponibles para poder diferenciar componentes conductivos de origen coclear de los relacionados con el oído medio. La vigilancia continua de la audición, el rendimiento de los audífonos y la programación de implantes cocleares es esencial cuando hay fluctuaciones. Además, dado que el EVA puede tener un componente genético, se recomienda también evaluar a otros miembros de la familia. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante el feedback del paciente. En referencia a la programación de los audífonos, no existe una regla estricta sobre si usar los umbrales óseos o tratar la adaptación como pérdida neurosensorial, a pesar del eventual GAP. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante retroalimentación y cuestionarios de validación al paciente, comprobaciones electroacústicas o pruebas verbales en cabina, ajustando la programación según la respuesta funcional del paciente. Por ello, en nuestra práctica, la rehabilitación de la hipoacusia generada por un AVD sugiere contemplar los siguientes aspectos: 1. Asesoramiento y educación familiar como un aspecto clave. • Informar a pacientes y familias sobre actividades que deben evitarse para prevenir la progresión de la pérdida auditiva, como deportes de contacto, golpes en la cabeza o cambios bruscos de presión. •  Explicar la naturaleza fluctuante de la EVA y la importancia del uso constante del audífono. 2. Plan de revisiones y seguimiento flexible. •  Establecer un calendario de controles auditivos que pueda adaptarse a las fluctuaciones auditivas del paciente. •  Permitir evaluaciones anticipadas si se detectan cambios en la audición entre citas programadas. •  Registrar las observaciones de la familia o del paciente sobre la audición y el comportamiento comunicativo para optimizar ajustes. 3. 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Diferenciación de causas de fluctuaciones. •  Considerar que a los síntomas producidos por el AVD pueden sumarse otros problemas típicos de oído medio (mucosidad, infecciones, tapones de cerumen). •  Realizar pruebas como timpanometría para diferenciar si la fluctuación se debe al AVD o a condiciones del oído medio. 6.  Ajustes de ventilación (venting). •  Tras seleccionar la ventilación según las características de la pérdida auditiva, es fundamental su verificación objetiva mediante mediciones en oído real (REM), asegurando que no se genere presión sonora inesperada. 7. Programación basada en pérdida neurosensorial. •  Aunque pueda existir un componente conductivo, se recomienda programar los audífonos considerando la pérdida neurosensorial, ajustando según la respuesta del paciente y las evaluaciones de desempeño auditivo. Puede ocurrir que en este tipo de condición finalmente sea necesario un implante coclear. En cuanto al resultado de esta intervención,  los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados 3 si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En adultos, la duración del uso previo de audífonos puede influir en el rendimiento posoperatorio, afectando la adaptación y aprovechamiento del implante. Los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En conclusión, el conocimiento del Síndrome del Acueducto Vestibular Dilatado y la atención a las consideraciones clínicas asociadas es fundamental para un manejo adecuado de la rehabilitación auditiva de esta población, permitiendo abordar con confianza una patología no siempre bien conocida, así como tomar decisiones más precisas. Referencias: 1 Wolf, J. (s.f.). Advanced management of complex cases: Enlarged Vestibular Aqueduct. Audiology Online. https://www.audiologyonline.com 2 Gopen Q, Zhou G, Whittemore K, Kenna M. Enlarged vestibular aqueduct: review of controversial aspects. Laryngoscope. 2011 Sep;121(9):1971-8. doi: 10.1002/lary.22083. Epub 2011 Aug 16. PMID: 22024854. 3 Hura, N., Stewart, M., & Walsh, J. (2020). Progression of hearing loss and cochlear implantation in large vestibular aqueduct syndrome. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 135, 110133. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2020.110133

Beltone impulsa el papel de la audiología en ópticas y refuerza su vínculo con el sector en ExpoÓptica 2026

IFEMA - Madrid. 17 abril de 2026 La compañía pone el foco en la especialización, la innovación y el futuro de la salud auditiva en un entorno profesional en evolución permanente. Beltone, marca de Grupo GN, ha reforzado su posicionamiento en ExpoÓptica 2026 como uno de los principales impulsores de la audiología dentro del entorno óptico, en un momento clave para la evolución del sector. La feria, celebrada en IFEMA Madrid, ha vuelto a reunir, en la edición de 2026, a un perfil de visitante cualificado y ha evidenciado el creciente protagonismo de la audiología como línea estratégica para las ópticas. Una propuesta experiencial para un mercado en transformación El stand de Beltone ha destacado por su planteamiento conceptual, articulado en torno a la idea de un viaje en barco como metáfora de un mercado en constante movimiento. Este enfoque ha permitido trasladar a los profesionales una propuesta clara para integrar la audiología en óptica con una estrategia definida. “Queríamos invitar a los ópticos a subirse a un proyecto con rumbo claro, en un entorno cambiante, y mostrarles que hay oportunidades reales de crecimiento”, explicaba Jezabel Bueno, responsable del proyecto de Beltone Ópticas, al término de la edición de 2026. La propuesta ha facilitado tanto el reencuentro con clientes como la generación de nuevas oportunidades, con un notable interés por parte de ópticas que ya trabajan la audiología o que valoran incorporarla. Beltone Ópticas crece como plataforma de desarrollo En el marco de la feria, Beltone ha mostrado la evolución de su proyecto Beltone Ópticas, que alcanza su cuarto año con una propuesta reforzada en formación, marketing y acompañamiento al profesional. El modelo incluye campañas personalizadas, herramientas de análisis de negocio y un programa formativo amplio orientado a implicar a todo el equipo en el desarrollo de la audiología dentro de la óptica. El objetivo es dotar al profesional de recursos que le permitan identificar oportunidades de crecimiento y convertir la audiología en una línea sólida dentro de su actividad. Innovación aplicada y valor para el profesional Desde el área comercial, Pilar García, directora de Ventas de Beltone en España, subraya que la compañía trabaja con una visión integral que combina presente y futuro. “Queremos que nuestros clientes sientan que están a la cabeza de la innovación, pero también que tienen un plan claro para hoy, con formación, herramientas clínicas y de venta que les permitan seguir creciendo”. Salud auditiva y cognición, el próximo gran reto José Luis Otero, director general de GN del sur de Europa y Brasil, ponía el acento, en sus conclusiones, en el futuro del sector, destacando la necesidad de avanzar en la relación entre audición y salud cognitiva. “Tenemos que dar el salto y empezar a trabajar los problemas cognitivos, ver el impacto que tienen y cómo podemos resolverlos a través de la mejora de la audición. Ese será el siguiente paso”, afirmaba. En este sentido, apuntaba a una evolución del propio sector hacia un enfoque más amplio, en el que la audición se integre dentro de una visión global de la salud. Una relación consolidada con el sector y con la feria La presencia de Beltone en ExpoÓptica se apoya en una trayectoria de más de tres décadas. “Desde 1992 estamos aquí. Es un placer compartir este espacio con el sector y mantener una relación tan estrecha con profesionales y compañeros”, destacaba Otero, subrayando el valor de la continuidad y la fidelidad como base de las relaciones construidas a lo largo del tiempo. Esa cercanía con el profesional sigue siendo uno de los pilares de la compañía. “Los audioprotesistas son fieles al servicio, a la relación y al conjunto de soluciones que les ofrecemos. El audífono es solo una parte. Hay que dar tecnología, formación, atención y acompañamiento. Eso es lo que hemos hecho siempre y lo que seguimos haciendo”, concluye.

El reto de la audiología pediátrica: muchos roles y una sola misión

Han pasado más de 20 años desde que la CODEPEH (Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia), instaurara en España el cribado auditivo universal en neonatos. Desde entonces se ha recorrido un largo camino, los protocolos de evaluación se han agilizado y mejorado y la detección y el diagnóstico de la hipoacusia en los primeros meses de vida es una realidad desde hace unos años. Las implicaciones en la Audiología de tan notables avances son innegables; los otorrinos infantiles, los fabricantes de audífonos y los especialistas dedicados tradicionalmente a la Audiología protésica pediátrica, han tenido que formarse y emplearse a fondo para poder responder con celeridad y precisión a esta nueva demanda de amplificación y estimulación auditiva a edades tan tempranas. Pero el trabajo en Audiología pediátrica va mucho más allá de la evaluación auditiva y la ulterior adaptación de audífonos. Jace Wolfe, especialista en Audiología pediátrica, escribe en un reciente artículo publicado en el blog de audiología del fabricante de audífonos Phonak, sobre los muchos «sombreros» que el audiólogo pediátrico debe llevar, con el objetivo de proporcionar el mejor asesoramiento posible a la familia y de optimizar los resultados de la estimulación. Aunque la evidencia de que la Audiología pediátrica tiene muchas caras existe desde que se publicaron los primeros «manuales» de Audiología en niños, allá por los años 70 (inevitable acordarse, por ejemplo, de la primera edición de Hearing in Children de Northern, en 1974), está claro que la detección precoz ha hecho que muchas familias entren por primera vez en el mundo de la pérdida auditiva con sus bebés de tres o cuatro meses, con la ilusión de la nueva vida ensombrecida por el reciente hallazgo y con una absoluta y total incertidumbre hacia el futuro. Como numerosos estudios concluyen, alrededor del 95% de los niños que nacen con hipoacusia son hijos de padres oyentes, que nunca tuvieron contacto alguno con niños con pérdida auditiva, y que quizá toda su relación con este mundo se reduce a algún abuelo o abuela que ha llevado audífonos en sus últimos años de vida. Alrededor del 95% de los niños que nacen con hipoacusia son hijos de padres oyentes, que nunca tuvieron contacto alguno con niños con pérdida auditiva. Así, uno de nuestros «sombreros» más importantes como audiólogos pediátricos consiste en ser «proveedores de esperanza», y brindar a las familias confianza, información y seguridad hacia el futuro. Hoy día todos los que trabajamos en audiología sabemos los excelentes resultados que los niños obtienen en todas las áreas de desarrollo y socialización en las que la audición se encuentra implicada (lenguaje comprensivo y expresivo, aprendizaje escolar, relaciones personales y familiares, etc.), cuando se brindan los instrumentos necesarios en el momento adecuado, tanto en lo referente a dispositivos de amplificación como a estimulación auditiva y rehabilitación. Ambos instrumentos son imprescindibles e inseparables; solo la conjunción de ambos permitirá alcanzar óptimos resultados y normalizar al máximo la vida de estos niños, equiparando su evolución a la de otros niños normoyentes de su edad lo antes posible. Tal y como menciona Wolfe en el blog, numerosos estudios ratifican esta afirmación. Hutchings y Hogan, en su estudio de 2018, evaluaron las tasas de progreso de un grupo de niños de preescolar con diferentes grados de hipoacusia, con y sin necesidades educativas especiales, después de aplicar un programa individualizado «Auditivo Verbal». Los niños desarrollaron el programa entre 2007 y 2017. Las conclusiones de este estudio mostraron que, en general, el 79% de los niños de esta cohorte alcanzaron puntuaciones de lenguaje hablado apropiadas para su edad. La edad de intervención es un factor determinante, ya que afecta directamente a la plasticidad neuronal y al desarrollo del sistema auditivo y sus diferentes conexiones. Los niños con necesidades educativas especiales, que representaban el 40% de la muestra, alcanzaron un desarrollo menor al de los niños con hipoacusia únicamente, si bien uno de cada dos de los niños con necesidades educativas especiales alcanzó un nivel de lenguaje acorde a su edad al final de su programa individualizado. Partiendo de los resultados de su estudio, los autores concluyeron que garantizar que las familias tengan acceso a una intervención temprana eficaz aumenta las posibilidades de que se adopte un enfoque de comunicación adecuado lo antes posible y de que un niño con necesidades educativas especiales adquiera la capacidad de escuchar y hablar a un ritmo acorde con su potencial. En lo relativo a la edad de implantación o adaptación protésica, las conclusiones son idénticas; la edad de intervención es un factor determinante, ya que la plasticidad neuronal y por tanto los efectos de la hipoacusia en el desarrollo del sistema auditivo y sus diferentes conexiones, cambian drásticamente con la edad, y las consecuencias de una intervención tardía pueden ser devastadoras. La Dra. Oshinaga-Itano, profesora de niños con hipoacusia, audióloga e investigadora, lleva los últimos veinte años estudiando la importancia de la detección e intervención precoz. Para ella, es absolutamente crítico que la intervención se realice en los primeros seis meses de vida, para que los niños con hipoacusia congénita puedan alcanzar los hitos del lenguaje al mismo tiempo que sus pares normoyentes. Señala también que existe un período sensible en el desarrollo de la comunicación que requiere acceso al desarrollo del lenguaje en etapas tempranas de la vida. Aunque son muchos los factores que pueden condicionar la edad de intervención, es evidente que el sistema sanitario español cada vez se acerca más a estos estándares de excelencia. Actualmente, con algunas diferencias determinadas principalmente por el área geográfica de nacimiento, la gran mayoría de los niños diagnosticados con hipoacusia congénita son equipados antes de los seis meses. El tiempo de intervención puede dilatarse algo más en el caso de niños con otras patologías asociadas, especialmente si se trata de patologías graves, o con hipoacusias moderadas o con importante componente transmisivo que pueden dificultar el diagnóstico. Idealmente, según algunos autores, habría que «correr» un poco más, de modo que los niños con hipoacusia deberían tener adaptados sus audífonos a los tres meses y los implantes cocleares (cuando se considere necesario), como máximo entre los 6 y 9 meses. Es crítico que la intervención se realice en los primeros seis meses de vida para que los niños con hipoacusia congénita puedan alcanzar los hitos del lenguaje al mismo tiempo que sus pares normoyentes. Dado que está sobradamente demostrada la importancia de actuar cuanto antes con todo, nuestro papel consiste también en abordar estos temas con determinación cuando hablamos con las familias, especialmente cuando nos encontramos en tiempo «límite». En este sentido, podría decirse también, en palabras de Wolfe, que somos «constructores de cerebros». No es lo mismo hoy que mañana y no es lo mismo una sesión de rehabilitación auditiva a la semana que dos, o tres. En palabras de Carol Flexer, doctora en Audiología norteamericana de extraordinaria trayectoria profesional (la primera persona a la que escuché decir en una conferencia que «oímos con el cerebro») y autora de varias publicaciones sobre Audiología pediátrica, la pérdida auditiva es una «emergencia para el neurodesarrollo». En este sentido, las investigaciones mencionadas en el blog señalan que: — Las áreas cerebrales encargadas del lenguaje hablado se desarrollan durante el primer año de vida. — Hacia el final del primer año, cuando falta la estimulación auditiva, se produce una importante reducción de las sinapsis en las áreas auditivas del cerebro. La privación auditiva durante el primer o segundo año puede provocar cambios irreparables en las redes del lenguaje hablado. — Si los adultos que cuidan a los niños hablan de forma clara e inteligible, se desarrollan redes neuronales que optimizan las habilidades de lenguaje expresivo y lectura. En esta primera etapa tan esencial para el desarrollo, sin llegar a la saturación, podría decirse que «más es mejor», sin perder de vista el bien llamado «aprendizaje incidental», tan importante en este período, que se produce en situaciones no estructuradas de aprendizaje. Las familias tienen que conocer las claves para generar en la vida diaria entornos en los que este aprendizaje incidental pueda producirse y aprovechar al máximo estas oportunidades espontáneas de adquisición de conocimiento. Es vital que transmitamos a las familias la conexión que existe entre estas experiencias auditivas tempranas y el desarrollo del cerebro. Dice Wolfe que otro de nuestros sombreros (¡qué gran responsabilidad!), es ser catalizadores de sueños. De la misma forma que los buenos profesores son catalizadores de conocimiento cuando generan en sus alumnos la curiosidad o el interés por aprender, los audiólogos pediátricos somos catalizadores de sueños (de los niños y de sus familias), cuando favorecemos las condiciones para que alcancen un adecuado desarrollo del lenguaje comprensivo y expresivo. Según los interesantísimos estudios de Moeller y Tomblin (2015), nuestra responsabilidad como catalizadores de sueños es mucho mayor de lo que pensamos. Basta con leer sus conclusiones: — Los niños con pérdida auditiva de leve a severa/profunda corren el riesgo de sufrir un desarrollo del lenguaje insuficiente y la probabilidad aumenta cuando la hipoacusia es mayor y no está convenientemente equipada. — La adaptación de audífonos correctamente programados reduce el riesgo y brinda cierto grado de protección contra el retraso del lenguaje. Una mayor audibilidad con audífonos se asocia con mejores resultados en el lenguaje en edad preescolar. — Una proporción sustancial (más de la mitad) de los audífonos de los niños no se ajustan de manera óptima, lo que afecta negativamente a la audibilidad asistida. — La adaptación precoz de audífonos facilita mejores resultados en las primeras adquisiciones lingüísticas, pero los niños adecuadamente adaptados más tarde, presentan patrones de crecimiento acelerado en el lenguaje cuando dicha adaptación se lleva a efecto. La adaptación de audífonos correctamente programados brinda cierto grado de protección contra el retraso del lenguaje en edad preescolar. — El uso continuado de audífonos proporciona cierta protección contra el retraso del lenguaje y favorece el desarrollo auditivo. — Las dimensiones cualitativas de la intervención de los especialistas (audiólogos y logopedas) influyen en los resultados del lenguaje del niño. — Tanto el nivel de lenguaje receptivo como la audibilidad asistida influyen en las habilidades funcionales auditivas y de reconocimiento del habla de los niños. — Los niños con dificultades auditivas parecen tener un riesgo particular de sufrir retrasos en los aspectos estructurales, es decir, formales, del lenguaje. — La valoración fundamentada exclusivamente en puntuaciones normativas puede sobrestimar (yo diría que también subestimar) los resultados de los niños con dificultades auditivas. — Según las conclusiones de este estudio, los ajustes y prestaciones de la audibilidad asistida, el uso regular de los audífonos y las características del entorno lingüístico interactúan para moderar la influencia de la pérdida auditiva en los resultados de los niños. Es, por tanto, nuestra responsabilidad estudiar con detenimiento cada caso de hipoacusia infantil, valorar la adaptación protésica más adecuada, tanto en capacidad de amplificación como en formato y prestaciones, y utilizar todos los recursos a nuestro alcance para proporcionar una amplificación óptima: evaluación auditiva exhaustiva, tonal y verbal, método prescriptivo apropiado, medidas de la amplificación en oído real o en caja, valoración funcional de la ayuda proporcionada, seguimiento de la adaptación, etc. En lo relativo a nuestro papel en la adaptación, Wolfe hace referencia al cuarto y último de nuestros «sombreros»: el de coaches o mentores. No podemos eludir la enorme responsabilidad que tenemos a la hora de instruir a las familias sobre el adecuado uso de los audífonos. Son importantes las cuestiones prácticas de manejo y colocación, de limpieza, de cambio de pilas o recarga de baterías. También es conveniente orientarles sobre las ayudas técnicas de las que pueden disponer y que consideramos adecuadas en cada caso, así como de los procedimientos para acceder a ellas. Las familias tienen que conocer las claves para generar en la vida diaria entornos en los que el aprendizaje incidental pueda producirse y aprovechar al máximo estas oportunidades. Pero cuando Wolfe habla de mentores y coaches se refiere principalmente al compromiso de inculcar a los padres la absoluta necesidad de usar los audífonos de forma continuada y de generar, como hemos visto anteriormente, situaciones facilitadoras de aprendizaje. Señala la trascendencia de que los familiares hablen, canten, lean cuentos y jueguen con los niños desde el primer minuto, de que narren -como si fueran los comentaristas de un partido- las actividades cotidianas que realizan con ellos. Según sus propias palabras, el lenguaje hablado es el «nutriente» que mejor alimenta el desarrollo del cerebro, y hablar, cantar, leer y jugar son las mejores maneras de desarrollar los cerebros de los pequeños. Los audiólogos pediátricos somos catalizadores de sueños cuando favorecemos las condiciones para que estos niños alcancen un adecuado desarrollo del lenguaje comprensivo y expresivo. Una vez revisados todos estos aspectos, a nadie se le escapa que ser audiólogo pediátrico es una tarea compleja; no hay que tenerle miedo, pero hay que formarse bien y, a la vista de lo expuesto anteriormente, ser muy conscientes de lo que tenemos entre manos. Nuestros «sombreros» no solo son importantes para garantizar el desarrollo auditivo de los niños, sino también para abrirles las puertas a un futuro lleno de posibilidades, comunicación y calidad de vida. Este artículo es una adaptación personal de: https://audiologyblog.phonakpro.com/the-many-hats-pediatric-audiologists-must-wear/ Para saber más: Burigo, L. S. P., Quialheiro, A., de Paiva, K. M., dos Santos, T. V., Woide, L. K., Cigana, L. B., Massignani, J., & Haas, P. (2024). Hearing and Language Skills in Children Using Hearing Aids: Experimental Intervention Study. Journal of Personalized Medicine, 14(4), 372. https://doi.org/10.3390/jpm14040372 Moeller, M. P., Tomblin, J. B., & OCHL Collaboration (2015). Epilogue: Conclusions and Implications for Research and Practice. Ear and hearing, 36 Suppl 1(0 1), 92S–8S. https://doi.org/10.1097/AUD.0000000000000214. Sahli, a. s. (2024). Cochlear implantation in children with hearingloss. Current Research in Medicine and Health Sciences-2024, 57. Werker, J. F., & Hensch, T. K. (2015). Critical periods in speech perception: New directions. Annual Review of Psychology, 66, 173–196. https://doi.org/10.1146/annurev-psych-010814-015104 Yoshinaga-Itano C. (2003). From Screening to Early Identification and Intervention: DiscoveringPredictors to Successful Outcomes for ChildrenWith Significant Hearing Loss. Journal of deafstudies and deafeducation, 8(1), 11–30. https://doi.org/10.1093/deafed/8.1.11 Myriam GonzálezAudióloga / Audioprotesista CV autor: Licenciada en Pedagogía y Máster de Logopedia. Técnico Superior en Audiología Protésica.   Especializada en Audiología Infantil y Evaluación de los trastornos del PAC en RV Alfa Centros Auditivos.  

GN pone la primera piedra de su nueva sede en España, ubicada en el Parque Tecnológico de Leganés

Leganés – Madrid. 20 de marzo de 2026 La compañía refuerza su apuesta por el mercado español con una inversión superior a los 4 millones de euros en un edificio inteligente y sostenible que será centro de referencia en Europa. GN celebró ayer, 19 de marzo, el acto de puesta de la primera piedra de su futura sede en España, un nuevo edificio ubicado en la Avenida Juan Caramuel, en el Parque Tecnológico de Leganés, que marcará un nuevo hito en el desarrollo de la compañía en nuestro país. Con una inversión superior a los 4 millones de euros, el proyecto contempla la construcción de un edificio de 4.000 metros cuadrados, de los que aproximadamente la mitad se destinarán a fabricación. Las nuevas instalaciones integrarán, además, oficinas, departamento comercial, operaciones, ingeniería, calidad, formación y espacios concebidos para seguir reforzando la cercanía con los profesionales de la audición en España y Europa. La previsión es que la nueva sede entre en funcionamiento a lo largo de 2027. Una vez concluido, el nuevo edificio tendrá capacidad para acoger hasta 500 trabajadores y ha sido concebido como un espacio inteligente y sostenible, preparado para acompañar el crecimiento futuro de la compañía. Para Jose Luis Otero, General Manager del Sur de Europa y Brasil, “este día marca un hito en la compañía y representa nuestra voluntad de seguir creciendo, invirtiendo y estando cada vez más cerca de nuestros clientes, los profesionales de la audición, con más capacidad, más servicio y más cercanía”. [gallery size="large" link="none" columns="2" ids="30408,30409,30410,30411,30412,30413,30414,30415"] Julio García Adeva, Head Manufacturing para EMEA y Brasil de GN y una de las figuras clave en la gestación de este proyecto, subraya que “comienza una nueva era para GN en España, este proyecto es el resultado de muchos años de esfuerzo, conocimiento y pasión, y nace con la ambición de convertir estas instalaciones en un centro de excelencia productiva, tecnológica y de servicio, con vocación de referencia internacional”. Carlos García, Country Manager de GN, destaca que “este nuevo centro es una palanca para seguir mejorando nuestro servicio, ganar capacidad, estrechar aún más la relación con nuestros clientes y continuar creciendo con una propuesta cada vez más sólida para el sector”. Por su parte, Alfonso Ríos, Deputy General Manager del Sur de Europa y Brasil, señala que “cuando te rodeas de gente con tanto talento y tanta fuerza, el impacto se multiplica, y este proyecto refleja muy bien lo que somos como compañía, una organización unida, proactiva, cercana al cliente y con ambición de seguir siendo una referencia en nuestro sector”. Más allá de su dimensión empresarial e industrial, el acto de ayer tuvo también un marcado componente simbólico y emocional. Durante la ceremonia, empleados de distintas áreas y generaciones depositaron recuerdos de su trayectoria en GN en una cápsula del tiempo que quedó enterrada junto a la primera piedra del edificio, como testimonio del recorrido compartido y de la cultura de compañía que ha acompañado a la organización durante décadas. Con esta nueva sede, GN refuerza su compromiso con España, con los profesionales de la audición y con el desarrollo de un proyecto de largo recorrido, basado en la innovación, la excelencia operativa y la cercanía al mercado. El futuro centro de Leganés nace con la vocación de ser mucho más que un edificio: un motor de crecimiento, conocimiento, empleo y servicio para toda Europa.
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