Las investigaciones realizadas en niños tratados por el tumor cerebral ependimoma, revelan que la pérdida auditiva grave está asociada con una menor capacidad intelectual y ponen de relieve la necesidad de intervenciones auditivas.
Un estudio dirigido por investigadores del St. Jude Children’s Research Hospital reveló que la radioterapia para el ependimoma, un tumor cerebral pediátrico, contribuyó significativamente a la pérdida auditiva, un riesgo directamente relacionado con la salud cognitiva.
Según los hallazgos publicados en Neuro-Oncology, los niños que desarrollaron pérdida auditiva grave experimentaron un mayor deterioro en las pruebas cognitivas en comparación con aquellos que no la desarrollaron.
El estudio incluyó a 145 niños tratados con radioterapia para ependimoma, de los cuales el 34% fueron diagnosticados con pérdida auditiva severa en al menos un oído. La investigación, dirigida por Heather Conklin, PhD, del Departamento de Psicología y Ciencias Bioconductuales de St. Jude, halló que la pérdida auditiva se asociaba con una menor capacidad intelectual y peores habilidades comunicativas.
Un estudio dirigido por investigadores del St. Jude Children’s Research Hospital reveló que la radioterapia para el ependimoma, un tumor cerebral pediátrico, contribuyó significativamente a la pérdida auditiva, un riesgo directamente relacionado con la salud cognitiva.
También se relacionó con un mayor deterioro de la capacidad intelectual con el tiempo, aunque el aprendizaje verbal y la memoria se mantuvieron estables.
«El deterioro cognitivo asociado a la pérdida auditiva suele estar vinculado a terapias combinadas o a haber recibido quimioterapia y radioterapia, pero observamos una alta tasa de pérdida auditiva y un mayor deterioro cognitivo, incluso en un grupo que solo recibió radioterapia», afirma Conklin en un comunicado.
Publicada en Neuro-Oncology, una investigación del Hospital Infantil St. Jude, dirigida por Heather Conklin, PhD, del Departamento de Psicología y Ciencias Bioconductuales, demostró que la radioterapia contribuyó significativamente a la pérdida auditiva, un riesgo directamente relacionado con la salud cognitiva, en niños tratados por ependimoma.
Ella señala que el riesgo es mayor en esta población específica de pacientes. «Las tasas de pérdida auditiva son mucho más altas en el ependimoma que en otros tumores cerebrales porque estos pacientes son más jóvenes al momento del diagnóstico y es más probable que el tratamiento incluya la cóclea debido a la ubicación del tumor», agrega Conklin.
«El deterioro cognitivo asociado a la pérdida auditiva suele estar vinculado a terapias combinadas o a haber recibido quimioterapia y radioterapia, pero observamos una alta tasa de pérdida auditiva y un mayor deterioro cognitivo, incluso en un grupo que solo recibió radioterapia».
El estudio también identificó la hidrocefalia, las cirugías múltiples, la quimioterapia previa a la radiación y la corta edad como factores asociados con la pérdida auditiva grave.
Si bien intervenciones como los audífonos y los implantes cocleares pueden ayudar a los pacientes, los investigadores señalan que la aceptación del tratamiento puede ser un desafío. El estudio sugiere que educar a las familias sobre la relación entre la audición y la salud cognitiva podría mejorar el uso de estos dispositivos.
«Los padres encuestados dijeron que priorizarían el uso de audífonos si creyeran que influye positivamente en el desarrollo cerebral, lo cual motiva nuestro trabajo», afirma Conklin en un comunicado. «Conocer estos riesgos puede ayudarnos a educar a la población y a mejorar la aceptación del tratamiento».
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