El audioprotesista debe preparar al paciente para comprender por qué, durante el verano, el rendimiento de sus audífonos y, con ello, la calidad de la audición que obtiene con ellos, pueden verse alterados temporalmente y ayudarle a interpretar correctamente esos síntomas cuando aparezcan.
En esta época estival Gaceta Audio revisa las principales recomendaciones para el cuidado y mantenimiento de los audífonos durante el verano. Junto a estas medidas, existe otra intervención, menos evidente, pero de enorme valor clínico, que también forma parte de la práctica del audioprotesista: preparar al paciente para comprender por qué, durante el verano, el rendimiento de sus audífonos y, con ello, la calidad de la audición que obtiene con ellos, pueden verse alterados temporalmente y ayudarle a interpretar correctamente esos síntomas cuando aparezcan.

Cada verano es habitual que numerosos pacientes acudan a consulta porque sienten que sus audífonos han dejado de funcionar correctamente. «oigo más bajo», «el sonido está apagado», «entiendo peor cuando hay ruido» o «a veces se para» son comentarios frecuentes durante estos meses. Aunque estos síntomas suelen estar relacionados con las condiciones ambientales y con determinados hábitos propios del verano, muchos pacientes los interpretan como un fallo del dispositivo o incluso de la propia adaptación. Esa interpretación genera preocupación, disminuye la confianza en los audífonos y puede llevar al paciente a cuestionar la eficacia de un tratamiento que, en realidad, continúa siendo adecuado.
Además, el paciente no siempre percibe una disminución del volumen. Con frecuencia refiere que comprende peor en ambientes ruidosos. Esto puede explicarse porque las pequeñas alteraciones que las condiciones propias del verano generan en el comportamiento de los micrófonos afectan antes al rendimiento de los sistemas direccionales que a la amplificación. El audífono puede seguir proporcionando la ganancia prevista y, sin embargo, haber perdido parte de su capacidad para mejorar la relación señal-ruido, una de las funciones que más contribuyen a la comprensión del habla en situaciones de escucha complejas.
Cada verano es habitual que numerosos pacientes acudan a consulta porque sienten que sus audífonos han dejado de funcionar correctamente.
A partir de esta realidad, la información preventiva no debería limitarse a explicar cómo cuidar los audífonos. También debería incluir qué cambios pueden aparecer durante el verano, por qué se producen y cuándo deben hacer sospechar una avería real. Cuando el usuario sabe qué puede notar y comprende el origen de estos síntomas, los interpreta como una consecuencia esperable de las condiciones ambientales sobre un dispositivo electrónico, y no como un fallo de sus audífonos o de la adaptación realizada.
Por ello, la información al paciente no debería limitarse al momento de la adaptación, sino formar parte del seguimiento habitual. Un recordatorio anual al comienzo del verano, mediante un correo electrónico, una publicación en el blog o en las redes del centro, o aprovechando una revisión programada durante las semanas previas al inicio del verano, permite reforzar estas recomendaciones cuando realmente van a ser necesarias.
Además de reducir consultas y reparaciones evitables, esta intervención contribuye a mantener la confianza del paciente en sus audífonos y en el tratamiento auditivo.
No obstante, no todos los pacientes necesitan ni pueden asimilar la misma información. Conocer durante la anamnesis o en las revisiones habituales su actividad laboral, sus hábitos de ocio o las actividades previstas para el verano permite identificar a aquellos usuarios que pueden beneficiarse de recomendaciones preventivas específicas. La prevención no consiste únicamente en informar, sino en proporcionar a cada paciente la información que realmente necesita, en el momento oportuno y de acuerdo con su estilo de vida. Anticiparse al problema, más que resolverlo cuando aparece, constituye una de las intervenciones preventivas de mayor valor que puede ofrecer el audioprotesista.
Un recordatorio anual al comienzo del verano, mediante un correo electrónico, una publicación en el blog o en las redes del centro, o aprovechando una revisión programada durante las semanas previas al inicio del verano, permite reforzar estas recomendaciones cuando realmente van a ser necesarias.

Las condiciones propias del verano pueden comprometer el funcionamiento de los audífonos. En el siguiente artículo explicamos qué factores representan un mayor riesgo y qué medidas pueden adoptar los usuarios para evitarlos.
CV Autor
Audióloga / Audioprotesista
Directora de Audiología en Rv Alfa Centros Auditivos y Logopeda.
Técnico Superior en Audiología Protésica.
Diplomada en Logopedia.
Habilitación Tinnitus & Hyperacusis Therapy MC.
Experta en Acúfenos e Hiperacusia, tratamiento TRT, Audiología Infantil y Tercera Edad en RV Alfa Centros Auditivos y Logopedia.
Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes.





