¿Existe relación entre audición y lenguaje?

28/02/2023 | Comparte:
Autor/a: Tania García
Todos los seres vivos tienen la capacidad de comunicar, es decir, intercambiar información con el fin de enviar o recibir un mensaje concreto. Si bien, lo que a los humanos nos diferencia del resto de las especies animales, es que nosotros podemos realizar esta comunicación a través de un canal oral, y para ello, empleamos un «código» de signos verbales, la lengua.

Este código es compartido por todos los individuos de una misma comunidad atendiendo a la zona geográfica en donde viven, además de a aspectos culturales, educativos y sociales, entre otros, y está regido por unas reglas o normas lingüísticas, que son iguales para toda la comunidad de hablantes. Pero, ¿sabías que no es posible desarrollar el lenguaje oral correctamente si existe algún problema auditivo? 

Tal y como recoge Palacios (2014), en el momento del nacimiento, la maduración tanto de los órganos de los sentidos como de sus vía y estructuras cerebrales correspondientes, tienen todavía camino por recorrer hasta llegar a los niveles característicos de los adultos, aunque el desarrollo completo se da en el plazo de semanas o meses. 

Para que una persona logre adquirir buenas competencias comunicativas debe tener un correcto desarrollo evolutivo desde los primeros momentos de su vida, desde que nace.

Por tanto, para que una persona logre adquirir buenas competencias comunicativas debe tener un correcto desarrollo evolutivo desde los primeros momentos de su vida, desde que nace. Algunos de los hitos más relevantes en el desarrollo evolutivo de un niño entre los 0 y los 6 años, atendiendo a aspectos de desarrollo motriz, cognitivo, lenguaje y social, se presentan a continuación.

— En cuanto a su desarrollo motriz, desde apenas los primeros meses de vida (en torno a los 3) el bebé, en la mayoría de los casos, muestra ya que es capaz de sostener la cabeza y levantarla levemente, se incorpora con ayuda sobre los 4 o 5 meses y sin ella sobre los 6 o 7 meses, edad a la que también le salen sus primeros incisivos. Progresivamente, se va preparando para empezar a gatear (sobre los 10 meses sus rodillas y brazos ya tienen suficiente fuerza como para sostenerle durante el gateo) y sobre los 12 meses, comienza a caminar, primero con apoyo y más tarde sin él. Según Palacios y Mora (2014), se controlan antes las partes del cuerpo que están más próximas a la cabeza y al eje corporal que las más distantes. Por otro lado, hablamos de desarrollo de la motricidad gruesa, para acciones musculares más globales, como controlar el movimiento de los brazos, posición del cuerpo o gatear o andar, y de motricidad fina para las habilidades que implican a los músculos más pequeños del cuerpo, por ejemplo, manipular objetos, hacer la pinza con los dedos o abrocharse un botón. El bebé primero va desarrollando las habilidades de motricidad gruesa progresivamente y más tarde, sobre los 4 o 5 años comienza a dominar habilidades de la motricidad fina. 

— Por otro lado, en apenas dos o tres meses desde su nacimiento, es capaz de responder a estímulos visuales, teniendo clara preferencia por los que se muestran organizados sobre los que no lo están. Por ejemplo, a los tres meses reconoce diferentes caras y manifiesta su preferencia por los rostros conocidos. Aproximadamente a los 6 meses, está muy cercano a alcanzar valores visuales similares a los de un adulto y sobre los 9, distingue rostros alegres, tristes, de enfado o sorpresa.

— En lo que a la parte auditiva respecta, la cóclea está totalmente formada a las 24 semanas de gestación, con lo que un bebé que aún está en el útero ya es capaz de percibir estímulos sonoros, lo que le permite un mejor reconocimiento y preferencia por la voz de la madre tras el nacimiento. Así, es capaz de atender a estímulos sonoros, e incluso, hace ciertas discriminaciones auditivas con precisión y demuestra predilección por la voz humana frente a otros sonidos, o puede distinguir un tono más alto y agudo de lo habitual en una frase corta y dirigida hacia él o una exageración de la vocalización. Desde muy temprano, discrimina sonidos muy semejantes como /ba/ y /pa/ y gira los ojos y la cabeza en dirección a la fuente sonora. Sobre los 3 meses comienza a distinguir el tono emocional de las expresiones (alegría vs enfado) y en torno a los 6 usa el sonido para estimar la distancia a la que se encuentran los objetos de su entorno.

Un estudio de Winkler et al. (2003) demostró que, usando un método de respuestas eléctricas cerebrales, los recién nacidos segregan las líneas de sonido que se presentan de forma simultánea, por ejemplo, la voz de la madre y otros ruidos, permitiéndoles organizar toda la información auditiva entrante en función del origen del sonido. Esta separación se considera un paso crucial a la hora de identificar los objetos del entorno y su presencia en recién nacidos pone de manifiesto que estas habilidades ya están presentes en el momento del nacimiento.

La cóclea está totalmente formada a las 24 semanas de gestación, con lo que un bebé que aún está en el útero ya es capaz de percibir estímulos sonoros y reconocer la voz de su madre.

— También desde los primeros días de vida se ve que son sensibles al dolor y a los cambios de temperatura, y sobre los 3 o 4 meses distinguen los olores que son agradables de los que no lo son y perciben diferencias de sabor. Además, se introducen en la boca los objetos del entorno que pueden manipular con sus manos para repasar su superficie con los labios y la lengua y, después, examinarlos con la vista.

— En relación al lenguaje, las primeras emisiones vocálicas aparecen ya desde el nacimiento aunque hasta los 3 meses de vida son exclusivamente para mostrar relación con su entorno mediante respuestas automáticas que expresan hambre, sueño o dolor, entre otros estados. A partir de aquí comienza la etapa de interacción comunicativa que irá creciendo a medida que él se vaya desarrollando. Primero se ve una etapa, alrededor de los 3 meses conocida como «laleo o gageo» en la que el bebé comienza a experimentar su capacidad vocal y juega con sus emisiones, en clara conexión con el entorno y mostrando predisposición a la interacción. Progresivamente, va modulando sus emisiones hasta que sobre los 8 meses ya se evidencia una clara existencia de balbuceo canónico, donde realiza emisiones que presentan una estructura silábica, aún muy básica pero que refleja ya la capacidad que posee de emitir sonidos agrupados y repeticiones de los mismos, como por ejemplo /mama/, /papa/ o /tatata/. En los últimos meses del primer año aparece la «protoconversación», mostrándose capaz de encadenar varias sílabas y hacer variaciones entonativas para comunicar un mensaje. Las «protopalabras» son esas primeras palabras que aparecen en el bebé en las cuales se ve claramente la intención comunicativa con otros individuos y con el medio que le rodea, aunque todavía se trata de sistema muy incipiente. Progresivamente, irá depurando y dando forma a su lenguaje, de manera que, en torno a los 24 meses, tiene un vocabulario aproximado de 200 palabras, sobre los 4 años presenta un lenguaje altamente comprensible y alcanza el desarrollo lingüístico completo alrededor de los 7 años.

Todo lo que el pequeño va aprendiendo a lo largo del día de manera paulatina, se sedimenta durante la fase del sueño rem, por eso es de vital importancia que además de que el bebé duerma mucho, su ciclo de sueño sea bueno, que tenga calidad.

Desarrollo del niño de 0 a 6 años

De 0 a 6 mesesDe 6 a 12 mesesDe 12 a 24 mesesDe 2 a 4 añosDe 4 a 6 años
MotrizLevanta la cabeza y se prepara para gatear.Gatea y es capaz de dar algunos pasos y levanta los brazos.Anda y se mantiene en pie sin apoyo.Aprende a montar en bici y en patinete.Salta, trepa, baila.
CognitivoAtiende a estímulos sonoros y visuales.Tiene un juguete favorito, desarrolla independencia
y curiosidad.
Muestra interés por objetos como juguetes y libros de fieltro.Señala o escoge dos imágenes iguales. Utiliza la Tablet de forma autónoma.Empareja formas geométricas sencillas.
LenguajeSe comunica a través del llanto, las risas y los balbuceos.Dice sus primeras palabras.Comienza a unir palabras.Ha desarrollado el lenguaje casi por completo. Expresa emociones y sentimientos.
SocialDependía total
de los padres.
Es capaz de interaccionar con otros niños.Va perdiendo el apego por los padres.En esta etapa se desatan las rabietas.Disfruta de los juegos en grupo.

Cada niño tiene sus propios ritmos dentro del desarrollo evolutivo, por lo que se debe ser relativamente flexible con los plazos en la adquisición de los hitos del desarrollo y tratar de no alarmarse si alguno de esas metas se cumple con algo de demora sobre los tiempos establecidos de manera estandarizada. No obstante, los primeros indicadores que han de tenerse en cuenta para saber si el desarrollo se está dando de forma adecuada o no son la orientación visual y la auditiva. Por ejemplo, estaríamos ante un trastorno cuando el niño no se gira hacia el adulto que le habla en los primeros meses de vida, no busca contacto visual o no reacciona a su nombre cuando se le llama.

Existen algunos signos que pueden alertarnos sobre un déficit auditivo durante los primeros meses de vida como que no reaccione o no se asuste ante estímulos sonoros fuertes (portazos o palmadas cerca de él); si tras los primeros meses de vocalizaciones sonoras, en torno a los 6 meses, deja de producirlas y desaparece por tanto el balbuceo; si no muestra signos de interacción cuando el adulto se dirige concretamente a él haciendo, por ejemplo, el juego de «cucú-tras»; o si no responde girando la cabeza o realizando una emisión vocal cuando se le llama por su nombre o suena un ruido. 

Durante los primeros meses de vida, existen algunos signos que pueden alertarnos de un déficit auditivo, como que no se asuste ante estímulos sonoros fuertes o si desaparece el balbuceo.

Ante la presencia de una hipoacusia transmisiva a consecuencia de varias otitis medias (OM) recurrentes, se produce un retroceso del lenguaje o una latencia mayor en su adquisición con respecto a los hitos del desarrollo lingüístico, ya que el sonido no puede atravesar correctamente las cavidades auditivas y no consigue llegar adecuadamente hasta el oído interno para, posteriormente, enviarlo al córtex auditivo a través de la vía auditiva central, con el fin de ser procesado e integrado correctamente. Por supuesto, ocurre también un retraso en la adquisición de las competencias lingüísticas y una alteración en el desarrollo evolutivo normal ante la presencia de una hipoacusia neurosensorial no diagnosticada precozmente, aunque en ocasiones, si se trata de una hipoacusia leve o moderada, sobre todo si se presenta monoauralmente, es posible que pase desapercibida durante los primeros años de vida de este niño.

Afortunadamente, hoy en día existen programas específicos de cribado neonatal en los hospitales en los que se incluye la prueba de Potenciales Evocados Auditivos (PEA), con el fin de realizar de manera precoz un diagnóstico lo más acertado posible ante la existencia de una probable hipoacusia y poder así, poner en marcha una intervención terapéutica lo más pronto y eficazmente posible.

Y entonces, ¿por qué es importante la detección precoz de una hipoacusia en un niño y qué tiene que ver con el lenguaje? 

Para que el desarrollo del lenguaje en el niño se dé correctamente debe existir una percepción sensorial del sonido, del habla, a través del órgano auditivo, y además, un feedback, una interacción entre él y otros individuos. Si el niño no tiene acceso auditivo, es imposible que pueda reconocer qué es lo que se le pregunta o qué instrucción se le está dando de forma verbal, no podrá relacionar la imagen acústica con la visual, no tendrá acceso al juego simbólico y a la capacidad de pensamiento abstracto. Además, las neuronas cerebrales predestinadas a realizar tareas auditivas y algunas de las destinadas a funciones del lenguaje pasarán a formar parte de otras áreas, normalmente las visuales, y una vez esta migración celular esté afianzada, será muy difícil volver a restaurarla.

En presencia de déficit sensorial auditivo no diagnosticado y no intervenido precozmente, se estará ante un niño o un adulto que no es capaz de comprender tampoco los signos extralingüísticos correctamente.

Pensar en el desarrollo evolutivo del niño desde un punto de vista global nos hará darnos cuenta de que los humanos empleamos nuestro lenguaje oral para mucho más que hablar; lo empleamos para comunicar y lo hacemos a través de las palabras y las oraciones, pero también lo efectuamos a través de signos extralingüísticos como son las inferencias, los gestos kinestésicos, las metáforas o las anáforas, entre otros elementos. En presencia de déficit sensorial auditivo no diagnosticado y no intervenido precozmente, se estará ante un niño o un adulto que no es capaz de comprender todos estos signos extralingüísticos correctamente y, por tanto, estaremos ante un déficit en la correcta y completa comunicación.

Para que el desarrollo del lenguaje en el niño se dé correctamente debe existir una percepción sensorial del sonido a través del órgano auditivo y, además, una interacción entre él y otros individuos.

Bibliografía

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Winkler, I., Kushnerenko, E., Horvath, J., Ceponiene, R., Fellman, V., Huotilainen, M., Naatanen, R. y Sussman, E. (2003). Nweborn infants can organize the auditory world. Proceedings of the National Academy of Sciences, 100 (20), 11812-11815.


Tania García
Audióloga Protésica

CV Autor

Técnico Superior en Audiología Protésica.
Máster en Audiología Clínica y Terapia de la Audición.
CAAB Centro Auditivo Profesional.

Publicado en:
GA #48

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Cómo abordar la rehabilitación de la hipoacusia generada por el AVD

El acueducto vestibular dilatado (AVD) es una anomalía del oído interno que puede afectar tanto a la audición como al equilibrio. Está encuadrada dentro de las hipoacusias neurosensoriales, en el grupo de alteraciones cocleovestibulares. Conocer sus características clínicas y audiológicas es clave para ofrecer rehabilitaciones auditivas adecuadas y una atención centrada en el paciente, como se ha tratado en otros artículos de esta misma revista. Este artículo explora esta condición y revisa las recomendaciones basadas en la literatura científica para la adaptación de audífonos y el seguimiento de los pacientes. El AVD es la malformación del oído interno más frecuente asociada con hipoacusia neurosensorial (entre un 5% y un 15%). Fue descrito por primera vez en 1791 por Carlo Mondini durante una disección del hueso temporal. Sin embargo, no fue hasta 1969 que Valvassori relacionó estas malformaciones con síntomas similares a los del síndrome de Ménière 1. En 1978, Valvassori y Clemis definieron formalmente el AVD tras revisar 3,700 estudios de tomografía y establecieron que un acueducto vestibular se considerará dilatado cuando su diámetro supere 1,5 mm. En adultos, el diámetro puede oscilar entre 1,5 mm y 8 mm, siendo el promedio de 4 mm. Aunque algunos estudios utilizan criterios diferentes, la definición de Valvassori y Clemis sigue siendo la más aceptada en la actualidad. El acueducto vestibular dilatado se diagnostica principalmente mediante técnicas de imagen, como la tomografía computarizada y la resonancia magnética. Antes de continuar y para evitar posibles confusiones, cabe destacar que aunque  Mondini fue el primero en describir estructuras relacionadas con el acueducto vestibular dilatado, la condición que se conoce como displasia de Mondini  hace referencia a una malformación de la cóclea, caracterizada por encontrarse una vuelta y media en lugar de dos vueltas y media, y un saco endolinfático bulboso, junto con otras posibles anomalías del oído interno. Es importante destacar que la displasia de Mondini y el acueducto vestibular dilatado (EVA) no son lo mismo, aunque en algunos pacientes con Mondini también puede presentarse EVA. Esta distinción ayudará a evitar confusiones al interpretar diagnósticos y al planificar la rehabilitación auditiva. EL AVD se diagnostica principalmente mediante técnicas de imagen, como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM). La TC permite visualizar el acueducto vestibular, mientras que la RM muestra el conducto endolinfático y el saco endolinfático. El AVD suele afectar a ambos oídos con mayor frecuencia que a uno solo y es ligeramente más común en mujeres que en hombres, y puede presentarse de forma aislada o asociarse a trastornos genéticos. Hoy en día, las pruebas de imagen están incluidas en los estudios que se realizan cuando se detectan niños con pérdida auditiva y gracias a esto se ha descubierto que el AVD es la malformación del oído interno que con más frecuencia se encuentra en estas imágenes, aunque en el 40% de los casos aparece junto con otras malformaciones 1. El AVD suele afectar a ambos oídos con mayor frecuencia que a uno solo y es ligeramente más común en mujeres que en hombres. Puede presentarse de forma aislada o asociarse a trastornos genéticos como el síndrome de Pendred, que provoca problemas tiroideos y bocio, así como a otros síndromes como CHARGE o Branquio-oto-renal (BOR). Los síntomas que podemos encontrar asociados con el AVD pueden ser auditivos y vestibulares. Incluyen no superar el cribado auditivo, menor respuesta a los sonidos en la vida diaria, retraso o dificultades en el desarrollo del habla y el lenguaje, así como problemas para oír, que en algunos casos aparecen tras golpes en la cabeza. Respecto a los síntomas vestibulares, es frecuente que haya retraso para empezar a andar, episodios de vértigo de duración variable y/o sensación persistente de desequilibrio. Las pruebas para evaluar la función auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado (AVD), no difieren de las normales, siendo recomendable que se lleve a cabo una impedanciometría para comprobar la movilidad del tímpano y la presión del oído medio. En contexto clínico también incluyen emisiones otoacústicas (OAE), que verifican la función de las células ciliadas externas de la cóclea, y potenciales evocados vestibulares (VEMP), para valorar la función del sistema vestibular. Esta batería permite diferenciar entre problemas del oído medio y del oído interno, y proporciona información clave para el manejo clínico y la planificación de audífonos o implantes cocleares. No obstante, una vez que se conoce la condición, puede eludirse la medición de los reflejos teniendo en cuenta que pueden generar molestias vestibulares. Con relación al tipo de pérdida, la pérdida auditiva asociada al AVD puede presentarse como conductiva, neurosensorial o mixta, predominando el componente conductivo o mixto en las bajas frecuencias (250–1000 Hz) y el neurosensorial en las frecuencias altas. Si tenemos en cuenta las características del perfil audiométrico, los más frecuentes son tres: curva con caída en agudos y graves normales o más conservados, curva plana o el perfil conocido como «cookie-bite inverso», en el que la audición es peor en las frecuencias bajas y altas, pero se conserva relativamente mejor en las frecuencias medias. La severidad de la hipoacusia asociada al AVD es muy variable, y puede manifestarse desde leve hasta profunda. Una particularidad en esta condición es su evolución, pudiendo permanecer estable o progresar de forma gradual o súbita a lo largo del tiempo. Diferentes estudios, como el de Gopen et al.2, concluyen que entre el 60% y el 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico, mientras que solo el 30–40 % se mantiene estable a lo largo de este período. En este sentido, es muy importante entender que en el AVD puede aumentar el riesgo de un descenso súbito en la audición por factores como traumatismos craneales, cambios de presión, fiebre alta, exposición a ruidos intensos o infecciones respiratorias, aunque no siempre ocurre, especialmente en el caso de los traumatismos si estos son leves. Alrededor del 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico. Los pacientes que han tenido fluctuaciones previas en la audición son más susceptibles de que ocurran nuevos episodios de pérdida. El tamaño del acueducto vestibular y del saco endolinfático no permite predecir cómo evolucionará la pérdida auditiva, aunque algunos estudios sugieren que los acueductos más grandes podrían asociarse a un mayor riesgo de empeoramiento progresivo. Es importante que los audiólogos conozcan que, a medida que progresa la pérdida auditiva, la capacidad de reconocer palabras suele disminuir, y que esta dificultad en la discriminación puede ser mayor a la esperada en comparación con otras hipoacusias con similar componente conductivo o mixto de origen en el oído medio y no coclear. Según las conclusiones de Wolf 1, no existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Se han utilizado procedimientos como el «Shunt», consistente en drenar o derivar el exceso de líquido del saco endolinfático, la oclusión o el uso de corticosteroides, si bien no se han mostrado eficaces y en algunos casos, pueden empeorar la audición. Por ello, el manejo se centra en los síntomas y en mejorar la comunicación del paciente mediante audífonos, implantes cocleares, sistemas FM y estrategias de apoyo a la comunicación, como la ubicación preferencial en el aula y medidas que favorezcan la lectura labial. No existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Como se ha dicho unas líneas más arriba, la pérdida auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado puede ser conductiva, mixta o sensorioneural, y su evolución varía: puede mantenerse estable, fluctuar o empeorar de manera súbita. Es por ello muy importante ante este diagnóstico, utilizar todas las herramientas clínicas disponibles para poder diferenciar componentes conductivos de origen coclear de los relacionados con el oído medio. La vigilancia continua de la audición, el rendimiento de los audífonos y la programación de implantes cocleares es esencial cuando hay fluctuaciones. Además, dado que el EVA puede tener un componente genético, se recomienda también evaluar a otros miembros de la familia. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante el feedback del paciente. En referencia a la programación de los audífonos, no existe una regla estricta sobre si usar los umbrales óseos o tratar la adaptación como pérdida neurosensorial, a pesar del eventual GAP. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante retroalimentación y cuestionarios de validación al paciente, comprobaciones electroacústicas o pruebas verbales en cabina, ajustando la programación según la respuesta funcional del paciente. Por ello, en nuestra práctica, la rehabilitación de la hipoacusia generada por un AVD sugiere contemplar los siguientes aspectos: 1. Asesoramiento y educación familiar como un aspecto clave. • Informar a pacientes y familias sobre actividades que deben evitarse para prevenir la progresión de la pérdida auditiva, como deportes de contacto, golpes en la cabeza o cambios bruscos de presión. •  Explicar la naturaleza fluctuante de la EVA y la importancia del uso constante del audífono. 2. Plan de revisiones y seguimiento flexible. •  Establecer un calendario de controles auditivos que pueda adaptarse a las fluctuaciones auditivas del paciente. •  Permitir evaluaciones anticipadas si se detectan cambios en la audición entre citas programadas. •  Registrar las observaciones de la familia o del paciente sobre la audición y el comportamiento comunicativo para optimizar ajustes. 3. Selección de dispositivos versátiles dada la posibilidad de progresión. •  Elegir audífonos que permitan la modificación flexible de la ganancia (audífonos Rite con diferentes potencias de auricular) a cambios en la audición, evitando usar de entrada una ganancia muy alta que pueda ser perjudicial. •  Informar y formar a los pacientes para que puedan utilizar accesorios de conectividad y aplicaciones como apoyo en el manejo de las fluctuaciones. 4. Programación conservadora de la Máxima Presión de Salida (MPO). •  Ajustar la MPO con precaución debido a los posibles síntomas vestibulares asociados con AVD, evitando molestias y sobrecarga auditiva. 5. Diferenciación de causas de fluctuaciones. •  Considerar que a los síntomas producidos por el AVD pueden sumarse otros problemas típicos de oído medio (mucosidad, infecciones, tapones de cerumen). •  Realizar pruebas como timpanometría para diferenciar si la fluctuación se debe al AVD o a condiciones del oído medio. 6.  Ajustes de ventilación (venting). •  Tras seleccionar la ventilación según las características de la pérdida auditiva, es fundamental su verificación objetiva mediante mediciones en oído real (REM), asegurando que no se genere presión sonora inesperada. 7. Programación basada en pérdida neurosensorial. •  Aunque pueda existir un componente conductivo, se recomienda programar los audífonos considerando la pérdida neurosensorial, ajustando según la respuesta del paciente y las evaluaciones de desempeño auditivo. Puede ocurrir que en este tipo de condición finalmente sea necesario un implante coclear. En cuanto al resultado de esta intervención,  los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados 3 si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En adultos, la duración del uso previo de audífonos puede influir en el rendimiento posoperatorio, afectando la adaptación y aprovechamiento del implante. Los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En conclusión, el conocimiento del Síndrome del Acueducto Vestibular Dilatado y la atención a las consideraciones clínicas asociadas es fundamental para un manejo adecuado de la rehabilitación auditiva de esta población, permitiendo abordar con confianza una patología no siempre bien conocida, así como tomar decisiones más precisas. Referencias: 1 Wolf, J. (s.f.). Advanced management of complex cases: Enlarged Vestibular Aqueduct. Audiology Online. https://www.audiologyonline.com 2 Gopen Q, Zhou G, Whittemore K, Kenna M. Enlarged vestibular aqueduct: review of controversial aspects. Laryngoscope. 2011 Sep;121(9):1971-8. doi: 10.1002/lary.22083. Epub 2011 Aug 16. PMID: 22024854. 3 Hura, N., Stewart, M., & Walsh, J. (2020). Progression of hearing loss and cochlear implantation in large vestibular aqueduct syndrome. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 135, 110133. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2020.110133

Beltone refuerza su compromiso con la audiología en ópticas durante ExpoÓptica 2026

Madrid. 8 de abril de 2026 La compañía participa en el principal encuentro del sector para impulsar el desarrollo de la audiología como línea estratégica de crecimiento sanitario y empresarial. Beltone participa un año más en ExpoÓptica 2026, el principal encuentro profesional del sector óptico y audiológico en España, que se celebra del 9 al 11 de abril en IFEMA Madrid (pabellón 10, stand E12). Con motivo de esta edición, la compañía presentará un espacio expositivo orientado a la experiencia directa con la innovación, donde los asistentes podrán interactuar con las soluciones tecnológicas y conocer de primera mano su aplicación práctica en el ámbito audiológico. Ubicación: Stand Beltone. Pabellón 10 | 10E12 Horario: De 10:00 a 20:00 Entre los principales contenidos del stand destacan: Novedades de producto Presentación de las últimas innovaciones y del portfolio completo de soluciones auditivas de Beltone. Experiencia SAR 01 Espacio diseñado para la demostración práctica de la tecnología auditiva en condiciones reales de escucha. Nueva imagen Beltone Ópticas Evolución de la identidad orientada a reforzar la integración de la audiología en el entorno óptico y mejorar la conexión con el profesional. Con esta presencia, Beltone reafirma su compromiso con el desarrollo de la audiología dentro de las ópticas, una línea de actividad en crecimiento que combina impacto sanitario y oportunidad empresarial para los profesionales del sector. En un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de los problemas auditivos, la audiología se consolida como un servicio con elevado potencial. Las ópticas, gracias a su proximidad, capilaridad y relación de confianza con el cliente, se sitúan en una posición estratégica para integrar esta disciplina en su propuesta de valor. Según datos del estudio EuroTrak, cerca del 30 % de las ópticas españolas ya ofrecen servicios de audiología, una tendencia al alza que refleja la evolución del sector hacia un modelo de atención más integral, en el que visión y audición se abordan de forma conjunta. En este contexto, Beltone se posiciona como aliado de los profesionales, facilitando la incorporación y el desarrollo de la audiología mediante soluciones, herramientas y programas de apoyo orientados a garantizar la calidad asistencial, la sostenibilidad del negocio y una experiencia óptima para el paciente. Durante la feria, la compañía centrará su actividad en la generación de conocimiento, la resolución de consultas y el fomento del intercambio profesional en torno al desarrollo de esta área dentro de los establecimientos ópticos. Con su participación en ExpoÓptica, Beltone consolida su papel como partner estratégico del sector óptico, impulsando la evolución hacia modelos más completos de atención sanitaria y contribuyendo a mejorar el acceso de la población a soluciones auditivas de calidad.

GN pone la primera piedra de su nueva sede en España, ubicada en el Parque Tecnológico de Leganés

Leganés – Madrid. 20 de marzo de 2026 La compañía refuerza su apuesta por el mercado español con una inversión superior a los 4 millones de euros en un edificio inteligente y sostenible que será centro de referencia en Europa. GN celebró ayer, 19 de marzo, el acto de puesta de la primera piedra de su futura sede en España, un nuevo edificio ubicado en la Avenida Juan Caramuel, en el Parque Tecnológico de Leganés, que marcará un nuevo hito en el desarrollo de la compañía en nuestro país. Con una inversión superior a los 4 millones de euros, el proyecto contempla la construcción de un edificio de 4.000 metros cuadrados, de los que aproximadamente la mitad se destinarán a fabricación. Las nuevas instalaciones integrarán, además, oficinas, departamento comercial, operaciones, ingeniería, calidad, formación y espacios concebidos para seguir reforzando la cercanía con los profesionales de la audición en España y Europa. La previsión es que la nueva sede entre en funcionamiento a lo largo de 2027. Una vez concluido, el nuevo edificio tendrá capacidad para acoger hasta 500 trabajadores y ha sido concebido como un espacio inteligente y sostenible, preparado para acompañar el crecimiento futuro de la compañía. Para Jose Luis Otero, General Manager del Sur de Europa y Brasil, “este día marca un hito en la compañía y representa nuestra voluntad de seguir creciendo, invirtiendo y estando cada vez más cerca de nuestros clientes, los profesionales de la audición, con más capacidad, más servicio y más cercanía”. [gallery size="large" link="none" columns="2" ids="30408,30409,30410,30411,30412,30413,30414,30415"] Julio García Adeva, Head Manufacturing para EMEA y Brasil de GN y una de las figuras clave en la gestación de este proyecto, subraya que “comienza una nueva era para GN en España, este proyecto es el resultado de muchos años de esfuerzo, conocimiento y pasión, y nace con la ambición de convertir estas instalaciones en un centro de excelencia productiva, tecnológica y de servicio, con vocación de referencia internacional”. Carlos García, Country Manager de GN, destaca que “este nuevo centro es una palanca para seguir mejorando nuestro servicio, ganar capacidad, estrechar aún más la relación con nuestros clientes y continuar creciendo con una propuesta cada vez más sólida para el sector”. Por su parte, Alfonso Ríos, Deputy General Manager del Sur de Europa y Brasil, señala que “cuando te rodeas de gente con tanto talento y tanta fuerza, el impacto se multiplica, y este proyecto refleja muy bien lo que somos como compañía, una organización unida, proactiva, cercana al cliente y con ambición de seguir siendo una referencia en nuestro sector”. Más allá de su dimensión empresarial e industrial, el acto de ayer tuvo también un marcado componente simbólico y emocional. Durante la ceremonia, empleados de distintas áreas y generaciones depositaron recuerdos de su trayectoria en GN en una cápsula del tiempo que quedó enterrada junto a la primera piedra del edificio, como testimonio del recorrido compartido y de la cultura de compañía que ha acompañado a la organización durante décadas. Con esta nueva sede, GN refuerza su compromiso con España, con los profesionales de la audición y con el desarrollo de un proyecto de largo recorrido, basado en la innovación, la excelencia operativa y la cercanía al mercado. El futuro centro de Leganés nace con la vocación de ser mucho más que un edificio: un motor de crecimiento, conocimiento, empleo y servicio para toda Europa.

Beltone impulsa el papel de la audiología en ópticas y refuerza su vínculo con el sector en ExpoÓptica 2026

IFEMA - Madrid. 17 abril de 2026 La compañía pone el foco en la especialización, la innovación y el futuro de la salud auditiva en un entorno profesional en evolución permanente. Beltone, marca de Grupo GN, ha reforzado su posicionamiento en ExpoÓptica 2026 como uno de los principales impulsores de la audiología dentro del entorno óptico, en un momento clave para la evolución del sector. La feria, celebrada en IFEMA Madrid, ha vuelto a reunir, en la edición de 2026, a un perfil de visitante cualificado y ha evidenciado el creciente protagonismo de la audiología como línea estratégica para las ópticas. Una propuesta experiencial para un mercado en transformación El stand de Beltone ha destacado por su planteamiento conceptual, articulado en torno a la idea de un viaje en barco como metáfora de un mercado en constante movimiento. Este enfoque ha permitido trasladar a los profesionales una propuesta clara para integrar la audiología en óptica con una estrategia definida. “Queríamos invitar a los ópticos a subirse a un proyecto con rumbo claro, en un entorno cambiante, y mostrarles que hay oportunidades reales de crecimiento”, explicaba Jezabel Bueno, responsable del proyecto de Beltone Ópticas, al término de la edición de 2026. La propuesta ha facilitado tanto el reencuentro con clientes como la generación de nuevas oportunidades, con un notable interés por parte de ópticas que ya trabajan la audiología o que valoran incorporarla. Beltone Ópticas crece como plataforma de desarrollo En el marco de la feria, Beltone ha mostrado la evolución de su proyecto Beltone Ópticas, que alcanza su cuarto año con una propuesta reforzada en formación, marketing y acompañamiento al profesional. El modelo incluye campañas personalizadas, herramientas de análisis de negocio y un programa formativo amplio orientado a implicar a todo el equipo en el desarrollo de la audiología dentro de la óptica. El objetivo es dotar al profesional de recursos que le permitan identificar oportunidades de crecimiento y convertir la audiología en una línea sólida dentro de su actividad. Innovación aplicada y valor para el profesional Desde el área comercial, Pilar García, directora de Ventas de Beltone en España, subraya que la compañía trabaja con una visión integral que combina presente y futuro. “Queremos que nuestros clientes sientan que están a la cabeza de la innovación, pero también que tienen un plan claro para hoy, con formación, herramientas clínicas y de venta que les permitan seguir creciendo”. Salud auditiva y cognición, el próximo gran reto José Luis Otero, director general de GN del sur de Europa y Brasil, ponía el acento, en sus conclusiones, en el futuro del sector, destacando la necesidad de avanzar en la relación entre audición y salud cognitiva. “Tenemos que dar el salto y empezar a trabajar los problemas cognitivos, ver el impacto que tienen y cómo podemos resolverlos a través de la mejora de la audición. Ese será el siguiente paso”, afirmaba. En este sentido, apuntaba a una evolución del propio sector hacia un enfoque más amplio, en el que la audición se integre dentro de una visión global de la salud. Una relación consolidada con el sector y con la feria La presencia de Beltone en ExpoÓptica se apoya en una trayectoria de más de tres décadas. “Desde 1992 estamos aquí. Es un placer compartir este espacio con el sector y mantener una relación tan estrecha con profesionales y compañeros”, destacaba Otero, subrayando el valor de la continuidad y la fidelidad como base de las relaciones construidas a lo largo del tiempo. Esa cercanía con el profesional sigue siendo uno de los pilares de la compañía. “Los audioprotesistas son fieles al servicio, a la relación y al conjunto de soluciones que les ofrecemos. El audífono es solo una parte. Hay que dar tecnología, formación, atención y acompañamiento. Eso es lo que hemos hecho siempre y lo que seguimos haciendo”, concluye.
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