Reconstrucción del Pabellón Auricular

25/08/2018 | Comparte:
Autor/a: Dr. Tomás Linares. Especialista en Cirugía Reconstructiva y Quemados. Licenciado en Medicina y Cirugía

Reconstrucción del Pabellón Auricular. Objetivos y nuevas técnicas

Las malformaciones del Pabellón Auricular, ya sean congénitas o por amputación, pueden solucionarse a través de la cirugía plástica. La reconstrucción auricular supone un gran reto quirúrgico debido a la complejidad de reproducir fielmente las características de las orejas. Actualmente existen varias opciones de reconstrucción, desde el injerto de cartílago costal del propio paciente a la utilización de tecnología 3D.

La cirugía reconstructiva es un área dentro de la cirugía plástica que ofrece un tratamiento integral para reparar o reconstruir la forma y la función de zonas del cuerpo humano afectadas por lesiones congénitas o adquiridas. En este artículo describiré las técnicas tradicionales para la reconstrucción del pabellón auricular y los avances médicos que se han producido implementando el uso de las nuevas tecnologías.

La oreja es la única parte visible del oído. Debido a su proyección hacia fuera del cráneo es susceptible de sufrir múltiples traumas e incluso pérdida; así mismo, es asiento de neoplasias malignas, carcinomas y melanomas que igualmente finalizan en su amputación. Fuera de estas razones, la ausencia congénita del pabellón auricular es la segunda malformación facial de origen congénito más frecuente, después del labio y paladar fisurados.

La reconstrucción del pabellón, en caso de ausencia congénita, pérdida de sustancia (parcial o total) postraumática o postquirúrgica, plantea un problema complejo al cirujano, que debe esforzarse en restituir lo mejor posible las características de esta estructura (sutileza de los relieves, proyección, tamaño, simetría), de forma que se obtenga una oreja de aspecto natural y funcional. La estrategia quirúrgica depende del tamaño y de la localización de la pérdida de sustancia.

Es importante destacar que el audiólogo, como profesional sanitario, debe conocer estas patologías y procedimientos médicos, ya que en muchos casos será el primero en ser consultado por pacientes o familiares de los mismos, quienes le pedirán consejo sobre cuáles pueden ser las opciones a tener en cuenta para su tratamiento o a qué profesional médico deben acudir. También les acompañará durante todo el proceso y en muchas ocasiones en conjunción con la solución quirúrgica, comenzando la intervención auditiva temprana para evitar problemas en el desarrollo del lenguaje.

FIGURA 1
Morfología del pabellón auricular
1 Hélix / 2 Fosa escafoidea / 3 Fosa triangular / 4 Trago / 5 Lóbulo/ 6 Antitrago/ 7 Meato/ 8 Antihélix

Breve anatomía del pabellón auricular

El pabellón auricular está formado por una lámina delgada de cartílago elástico con un labrado caprichoso de relieves y surcos, cubierto por un manto cutáneo ricamente vascularizado. Presenta un contorno redondeado ovoide con una cara anterolateral desprovista de tejido conjuntivo aerolar laxo que permite a la piel calcar fielmente los detalles de su esqueleto cartilaginoso. El volumen del lóbulo está determinado por tejido fibroadiposo, ya que carece de esqueleto cartilaginoso.

La consistencia flexible del cartílago permite mantener su forma y amortigua los traumatismos. Los pabellones auriculares están situados en las regiones laterales de la cabeza, por detrás de la articulación temporomandibular y por delante de la apófisis mastoide. Su porción anterior y tercio medio están unidos a la cabeza, siendo las restantes partes libres. La concha se continúa como un embudo con la porción cartilaginosa del conducto auditivo externo. La presencia de la concha determina el componente principal del antehélix, el cual presenta una rama inferior bien definida y una superior con definición tenue. El antritrago es otro elemento que puede ser pronunciado de forma variable.

El hélix puede percibirse fino o grueso y envuelve el tercio superior en su contorno espiral, disminuyendo de forma gradual para terminar confundiéndose con el tejido del lóbulo inferior que puede presentar variaciones de forma y tamaño. Embrionariamente el proceso que da origen a la oreja comienza alrededor de la sexta semana de vida intrauterina y culmina su formación en el quinto mes de vida intrauterino.

Función de las orejas

En los humanos la disposición de las orejas a ambos lados de la cabeza determina que el sonido se perciba con una diferencia temporal, hecho que será interpretado neurológicamente. Por su forma de concavidad y relieves helicoidales actúa como una antena acústica que capta las ondas sonoras procedentes de diferentes planos sensoriales y las dirige hacia la entrada del CAE.

Reconstrucción quirúrgica

Microtia

La Microtia es una deformidad congénita que se presenta aproximadamente en uno de cada 20.000 nacimientos (unilateral en el 80% de los casos). La traducción literal del nombre médico es «oreja pequeña» y el defecto puede ser unilateral (que afecta solo a una oreja) o bilateral (que afecta a las dos). Cuando la Microtia es bilateral, el riesgo de pérdida de la audición es mayor. Habitualmente está acompañado por un desarrollo incompleto del oído medio y la ausencia de desarrollo del CAE.

Afortunadamente, el oído interno se forma embrionariamente durante un tiempo diferente al del oído externo y el oído medio. Por esa razón, el oído interno casi siempre es completamente normal, incluyendo el lado de la Microtia, por lo que muchos pacientes alcanzan excelentes niveles auditivos con la cirugía reconstructiva de la oreja y audífonos de conducción ósea, ya que el oído interno funciona normalmente.

FIGURA 2
Microtia unilateral. Reconstrucción del pabellón auricular.
© Dr.John Reinisch y Dr. Youssef Tahairi. The International Institute for Microtia Repair, California, EE. UU.

Técnica de reconstrucción, etapas

A pesar de que la formación de la imagen corporal se inicia entre los 4 y 5 años, es prudente esperar hasta los 7 años para la intervención. De esta manera contamos con un niño que será más consciente del procedimiento quirúrgico y estará más dispuesto a cooperar. Además, en esa época de la vida, el cartílago costal es de mayor tamaño y las orejas habrán alcanzado entre el 80% y el 90% del tamaño del pabellón auricular de un adulto.

Si la Microtia es unilateral, se procede a tomar un molde de la oreja contralateral obteniendo los rasgos principales del pabellón auricular, pero si es bilateral, el tamaño de los pabellones estará determinado por la cantidad de piel disponible y la forma se podrá calcar de un patrón normal de otro paciente.

Primera etapa (Injerto del cartílago costal)

La primera etapa incluye dos procedimientos: obtener cartílago sano de las costillas y luego insertar dicho cartílago preparado en un bolsillo de piel debajo de la oreja deformada o dañada.

Segunda etapa (Transposición del lóbulo)

Se crea el nuevo lóbulo. Esta cirugía es ambulatoria, dura aproximadamente una hora y las suturas se quitan una semana después de la operación.

FIGURA 3
Obtención del cartílago costal y modelado
© Robert L Walton, Elisabeth K. Beahm.Publicado en 2002 en Plastic and reconstructive surgery.

Tercera etapa (Reconstrucción del trago)

La oreja recientemente formada (el marco del cartílago y el lóbulo) se levanta desde el costado de la cabeza y luego se aplica un injerto de piel en la parte inferior de la oreja. Normalmente, este pequeño injerto se obtiene de la parte superior del glúteo y el área del injerto cicatriza sola bajo un vendaje de protección.

Cuarta etapa (Reconstrucción surco retroauricular)

Transcurridos tres meses desde la última intervención se crea una abertura en la concha (para que parezca un canal auditivo natural) y se trabaja para lograr simetría y equilibrio en los contornos de la oreja.

Una vez finalizados estos cuatro tiempos quirúrgicos, podemos decir que ya tenemos una oreja. Sin embargo, la mayoría de las veces quedan detalles. El más notorio es el relativo a la inclusión de piel del cuero cabelludo en el tercio superior del pabellón auricular, la cual presenta folículos pilosos; el método para solventar este problema es, en la actualidad, la depilación definitiva con láser.

Amputación del pabellón auricular

Puede ser un motivo de consulta en el gabinete audiológico en pacientes que usan audífonos retroauriculares (o puedan necesitarlos) y que han sufrido una amputación del pabellón auricular, lo que les incapacita para llevar este tipo de dispositivo.

Cuando se produce la amputación, ya sea de forma traumática o quirúrgica por cáncer (hecho más frecuente), pero queda la piel adyacente del área mastoidea en buenas condiciones, se puede proceder a una reconstrucción auricular como si fuera una Microtia. En caso de no tener el lóbulo, se debe tener en cuenta que hay que tallar en el marco de cartílago el lóbulo auricular para que cuando se eleve el pabellón auricular también lo haga la parte del lóbulo y no tener que reconstruirlo en otro tiempo quirúrgico.

Como en estos casos no hay pérdida del trago y el conducto auditivo externo ya está, la reconstrucción se limita a dos tiempos quirúrgicos. En algunas ocasiones existe el lóbulo, que puede rotarse en el primer tiempo quirúrgico, en el momento de la implantación del marco de cartílago.

Es importante que, después de cada etapa de la cirugía, se evite hacer deportes de contacto durante unas cuatro semanas. También deberá prestarse mucha atención al área de la cirugía, para detectar posibles complicaciones secundarias, ya que todos los procedimientos quirúrgicos tienen complicaciones potenciales.

La tecnología 3D en la reconstrucción

La cirugía reconstructiva no es ajena a los nuevos avances técnicos y por ello se sirve de la tecnología 3D para perfeccionar las técnicas quirúrgicas y obtener mejores resultados. Estos son algunos ejemplos de ello.

En julio de 2014, médicos del Hospital Sant Joan de Déu en Barcelona utilizaron por primera vez en España una copia en 3D para reconstruir la oreja de un joven con Microtia. Actualmente las técnicas tradicionales utilizan copias planas para replicar la oreja sana. Con este avance, los cirujanos han logrado una mayor precisión en la reproducción del pabellón auricular, pudiendo recrear con más detalle los pliegues, relieves e irregularidades de la oreja.

FIGURA 4
Procedimiento de implantación quirúrgica de cartílago obtenido In Vitro después de 12 semanas de expansión de la piel.
© Zhou, G., Jiang, H., Yin, Z. and Liu, Y. Ed. EBioMedicine.

A. Cápsula de piel en forma de riñón
B. Aspecto después de retir el expansor
C. Preparación del colgajo de piel y de la
fascia neuromuscular postauricular
D. Inserción del cartílágo formado In Vitro
E. Sutura del cartílago a la piel
F. Colocación del drenaje
G. Adaptación de la piel al cartílago
H. Sutura de injertos sobre la región retroauricular y el mastoides

Durante este año 2018 científicos mexicanos del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología (INR) crearon un implante del pabellón auricular con células del propio paciente implantadas en una arquitectura de polímeros, lo que permitirá dar paso al trasplante del pabellón auricular en un solo tiempo quirúrgico. Este nuevo tratamiento puede llegar a convertirse en una valiosa alternativa a los actuales, que involucran la cirugía de extracción de cartílago intercostal del paciente y el uso de implantes con Medpor o polietileno.

Pero, sin lugar a dudas, el avance más espectacular es el que se ha producido en China a finales de enero de 2018. Los Científicos de la Fundación Nacional de Ciencias Naturales han utilizado una combinación de impresión en 3D y cultivo celular, logrando crear nuevas orejas humanas para cinco niños que nacieron con Microtia. Esta intervención, pionera en su tipo, tiene como base la obtención de células de cartílago propias de los pacientes –llamadas condrocitos– que son cultivadas In Vitro para crear tejido al que se le da forma en modelos 3D (basados en la anatomía de las orejas sanas de los menores). Una vez obtenido el cartílago con su forma, los científicos transfirieron esta base cartilaginosa a los niños y realizaron una reconstrucción del pabellón auricular con piel propia del paciente a la que se había sometido previamente a un proceso de expansión.

FIGURA 5
Cuatro casos de reconstrucción auricular basados en injerto de oído diseñado In Vitro.
© Zhou, G., Jiang, H., Yin, Z. and Liu, Y. Ed. EBioMedicine.

La nueva técnica quirúrgica acompañada de un estudio clínico ha sido publicada en la revista EBioMedicine en enero de 2018. Es importante reseñar que cada paciente ha tenido un seguimiento clínico de 2 años durante los cuales los resultados de forma general se han mantenido satisfactoriamente.

Actualmente se espera llegar a los 5 años de estudio clínico y de recolección de datos. Este tipo de trabajo muestra claramente que los enfoques de la ingeniería de tejidos para la reconstrucción del pabellón auricular y otros tejidos cartilaginosos se convertirán muy pronto en una realidad médico-quirúrgica que elevará la autoestima y la calidad de vida de muchas personas.

Bibliografía

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Zhou, G., Jiang, H., Yin, Z. and Liu, Y. (2018). In Vitro Regeneration of Patient-specific Ear-shaped Cartilage and Its First Clinical Application for Auricular Reconstruction. EBioMedicine. Available at: http://In Vitro Regeneration of Patient-specific Ear-shaped Cartilage and Its First Clinical Application for Auricular Reconstruction .

Autor

Dr. Tomás Linares

Licenciado en Medicina y Cirugía, U.H., 1976.
Especialista de Primer Grado en Cirugía Reconstructiva y Quemados, U.H., 1977.
Cursos de especialización en Clínica Planas, UCM y Allergan Medical Institute entre otros. Miembro de ICOMEM / SECE / ASPS.
http://www.drlinares.es/

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La adaptación de audífonos correctamente programados brinda cierto grado de protección contra el retraso del lenguaje en edad preescolar. — El uso continuado de audífonos proporciona cierta protección contra el retraso del lenguaje y favorece el desarrollo auditivo. — Las dimensiones cualitativas de la intervención de los especialistas (audiólogos y logopedas) influyen en los resultados del lenguaje del niño. — Tanto el nivel de lenguaje receptivo como la audibilidad asistida influyen en las habilidades funcionales auditivas y de reconocimiento del habla de los niños. — Los niños con dificultades auditivas parecen tener un riesgo particular de sufrir retrasos en los aspectos estructurales, es decir, formales, del lenguaje. — La valoración fundamentada exclusivamente en puntuaciones normativas puede sobrestimar (yo diría que también subestimar) los resultados de los niños con dificultades auditivas. — Según las conclusiones de este estudio, los ajustes y prestaciones de la audibilidad asistida, el uso regular de los audífonos y las características del entorno lingüístico interactúan para moderar la influencia de la pérdida auditiva en los resultados de los niños. 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También es conveniente orientarles sobre las ayudas técnicas de las que pueden disponer y que consideramos adecuadas en cada caso, así como de los procedimientos para acceder a ellas. Las familias tienen que conocer las claves para generar en la vida diaria entornos en los que el aprendizaje incidental pueda producirse y aprovechar al máximo estas oportunidades. Pero cuando Wolfe habla de mentores y coaches se refiere principalmente al compromiso de inculcar a los padres la absoluta necesidad de usar los audífonos de forma continuada y de generar, como hemos visto anteriormente, situaciones facilitadoras de aprendizaje. Señala la trascendencia de que los familiares hablen, canten, lean cuentos y jueguen con los niños desde el primer minuto, de que narren -como si fueran los comentaristas de un partido- las actividades cotidianas que realizan con ellos. Según sus propias palabras, el lenguaje hablado es el «nutriente» que mejor alimenta el desarrollo del cerebro, y hablar, cantar, leer y jugar son las mejores maneras de desarrollar los cerebros de los pequeños. Los audiólogos pediátricos somos catalizadores de sueños cuando favorecemos las condiciones para que estos niños alcancen un adecuado desarrollo del lenguaje comprensivo y expresivo. Una vez revisados todos estos aspectos, a nadie se le escapa que ser audiólogo pediátrico es una tarea compleja; no hay que tenerle miedo, pero hay que formarse bien y, a la vista de lo expuesto anteriormente, ser muy conscientes de lo que tenemos entre manos. Nuestros «sombreros» no solo son importantes para garantizar el desarrollo auditivo de los niños, sino también para abrirles las puertas a un futuro lleno de posibilidades, comunicación y calidad de vida. Este artículo es una adaptación personal de: https://audiologyblog.phonakpro.com/the-many-hats-pediatric-audiologists-must-wear/ Para saber más: Burigo, L. S. P., Quialheiro, A., de Paiva, K. M., dos Santos, T. V., Woide, L. K., Cigana, L. B., Massignani, J., & Haas, P. (2024). Hearing and Language Skills in Children Using Hearing Aids: Experimental Intervention Study. Journal of Personalized Medicine, 14(4), 372. https://doi.org/10.3390/jpm14040372 Moeller, M. P., Tomblin, J. B., & OCHL Collaboration (2015). Epilogue: Conclusions and Implications for Research and Practice. Ear and hearing, 36 Suppl 1(0 1), 92S–8S. https://doi.org/10.1097/AUD.0000000000000214. Sahli, a. s. (2024). Cochlear implantation in children with hearingloss. Current Research in Medicine and Health Sciences-2024, 57. Werker, J. F., & Hensch, T. K. (2015). Critical periods in speech perception: New directions. 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Cómo abordar la rehabilitación de la hipoacusia generada por el AVD

El acueducto vestibular dilatado (AVD) es una anomalía del oído interno que puede afectar tanto a la audición como al equilibrio. Está encuadrada dentro de las hipoacusias neurosensoriales, en el grupo de alteraciones cocleovestibulares. Conocer sus características clínicas y audiológicas es clave para ofrecer rehabilitaciones auditivas adecuadas y una atención centrada en el paciente, como se ha tratado en otros artículos de esta misma revista. Este artículo explora esta condición y revisa las recomendaciones basadas en la literatura científica para la adaptación de audífonos y el seguimiento de los pacientes. El AVD es la malformación del oído interno más frecuente asociada con hipoacusia neurosensorial (entre un 5% y un 15%). Fue descrito por primera vez en 1791 por Carlo Mondini durante una disección del hueso temporal. Sin embargo, no fue hasta 1969 que Valvassori relacionó estas malformaciones con síntomas similares a los del síndrome de Ménière 1. En 1978, Valvassori y Clemis definieron formalmente el AVD tras revisar 3,700 estudios de tomografía y establecieron que un acueducto vestibular se considerará dilatado cuando su diámetro supere 1,5 mm. En adultos, el diámetro puede oscilar entre 1,5 mm y 8 mm, siendo el promedio de 4 mm. Aunque algunos estudios utilizan criterios diferentes, la definición de Valvassori y Clemis sigue siendo la más aceptada en la actualidad. El acueducto vestibular dilatado se diagnostica principalmente mediante técnicas de imagen, como la tomografía computarizada y la resonancia magnética. Antes de continuar y para evitar posibles confusiones, cabe destacar que aunque  Mondini fue el primero en describir estructuras relacionadas con el acueducto vestibular dilatado, la condición que se conoce como displasia de Mondini  hace referencia a una malformación de la cóclea, caracterizada por encontrarse una vuelta y media en lugar de dos vueltas y media, y un saco endolinfático bulboso, junto con otras posibles anomalías del oído interno. Es importante destacar que la displasia de Mondini y el acueducto vestibular dilatado (EVA) no son lo mismo, aunque en algunos pacientes con Mondini también puede presentarse EVA. Esta distinción ayudará a evitar confusiones al interpretar diagnósticos y al planificar la rehabilitación auditiva. EL AVD se diagnostica principalmente mediante técnicas de imagen, como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM). La TC permite visualizar el acueducto vestibular, mientras que la RM muestra el conducto endolinfático y el saco endolinfático. El AVD suele afectar a ambos oídos con mayor frecuencia que a uno solo y es ligeramente más común en mujeres que en hombres, y puede presentarse de forma aislada o asociarse a trastornos genéticos. Hoy en día, las pruebas de imagen están incluidas en los estudios que se realizan cuando se detectan niños con pérdida auditiva y gracias a esto se ha descubierto que el AVD es la malformación del oído interno que con más frecuencia se encuentra en estas imágenes, aunque en el 40% de los casos aparece junto con otras malformaciones 1. El AVD suele afectar a ambos oídos con mayor frecuencia que a uno solo y es ligeramente más común en mujeres que en hombres. Puede presentarse de forma aislada o asociarse a trastornos genéticos como el síndrome de Pendred, que provoca problemas tiroideos y bocio, así como a otros síndromes como CHARGE o Branquio-oto-renal (BOR). Los síntomas que podemos encontrar asociados con el AVD pueden ser auditivos y vestibulares. Incluyen no superar el cribado auditivo, menor respuesta a los sonidos en la vida diaria, retraso o dificultades en el desarrollo del habla y el lenguaje, así como problemas para oír, que en algunos casos aparecen tras golpes en la cabeza. Respecto a los síntomas vestibulares, es frecuente que haya retraso para empezar a andar, episodios de vértigo de duración variable y/o sensación persistente de desequilibrio. Las pruebas para evaluar la función auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado (AVD), no difieren de las normales, siendo recomendable que se lleve a cabo una impedanciometría para comprobar la movilidad del tímpano y la presión del oído medio. En contexto clínico también incluyen emisiones otoacústicas (OAE), que verifican la función de las células ciliadas externas de la cóclea, y potenciales evocados vestibulares (VEMP), para valorar la función del sistema vestibular. Esta batería permite diferenciar entre problemas del oído medio y del oído interno, y proporciona información clave para el manejo clínico y la planificación de audífonos o implantes cocleares. No obstante, una vez que se conoce la condición, puede eludirse la medición de los reflejos teniendo en cuenta que pueden generar molestias vestibulares. Con relación al tipo de pérdida, la pérdida auditiva asociada al AVD puede presentarse como conductiva, neurosensorial o mixta, predominando el componente conductivo o mixto en las bajas frecuencias (250–1000 Hz) y el neurosensorial en las frecuencias altas. Si tenemos en cuenta las características del perfil audiométrico, los más frecuentes son tres: curva con caída en agudos y graves normales o más conservados, curva plana o el perfil conocido como «cookie-bite inverso», en el que la audición es peor en las frecuencias bajas y altas, pero se conserva relativamente mejor en las frecuencias medias. La severidad de la hipoacusia asociada al AVD es muy variable, y puede manifestarse desde leve hasta profunda. Una particularidad en esta condición es su evolución, pudiendo permanecer estable o progresar de forma gradual o súbita a lo largo del tiempo. Diferentes estudios, como el de Gopen et al.2, concluyen que entre el 60% y el 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico, mientras que solo el 30–40 % se mantiene estable a lo largo de este período. En este sentido, es muy importante entender que en el AVD puede aumentar el riesgo de un descenso súbito en la audición por factores como traumatismos craneales, cambios de presión, fiebre alta, exposición a ruidos intensos o infecciones respiratorias, aunque no siempre ocurre, especialmente en el caso de los traumatismos si estos son leves. Alrededor del 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico. Los pacientes que han tenido fluctuaciones previas en la audición son más susceptibles de que ocurran nuevos episodios de pérdida. El tamaño del acueducto vestibular y del saco endolinfático no permite predecir cómo evolucionará la pérdida auditiva, aunque algunos estudios sugieren que los acueductos más grandes podrían asociarse a un mayor riesgo de empeoramiento progresivo. Es importante que los audiólogos conozcan que, a medida que progresa la pérdida auditiva, la capacidad de reconocer palabras suele disminuir, y que esta dificultad en la discriminación puede ser mayor a la esperada en comparación con otras hipoacusias con similar componente conductivo o mixto de origen en el oído medio y no coclear. Según las conclusiones de Wolf 1, no existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Se han utilizado procedimientos como el «Shunt», consistente en drenar o derivar el exceso de líquido del saco endolinfático, la oclusión o el uso de corticosteroides, si bien no se han mostrado eficaces y en algunos casos, pueden empeorar la audición. Por ello, el manejo se centra en los síntomas y en mejorar la comunicación del paciente mediante audífonos, implantes cocleares, sistemas FM y estrategias de apoyo a la comunicación, como la ubicación preferencial en el aula y medidas que favorezcan la lectura labial. No existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Como se ha dicho unas líneas más arriba, la pérdida auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado puede ser conductiva, mixta o sensorioneural, y su evolución varía: puede mantenerse estable, fluctuar o empeorar de manera súbita. Es por ello muy importante ante este diagnóstico, utilizar todas las herramientas clínicas disponibles para poder diferenciar componentes conductivos de origen coclear de los relacionados con el oído medio. La vigilancia continua de la audición, el rendimiento de los audífonos y la programación de implantes cocleares es esencial cuando hay fluctuaciones. Además, dado que el EVA puede tener un componente genético, se recomienda también evaluar a otros miembros de la familia. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante el feedback del paciente. En referencia a la programación de los audífonos, no existe una regla estricta sobre si usar los umbrales óseos o tratar la adaptación como pérdida neurosensorial, a pesar del eventual GAP. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante retroalimentación y cuestionarios de validación al paciente, comprobaciones electroacústicas o pruebas verbales en cabina, ajustando la programación según la respuesta funcional del paciente. Por ello, en nuestra práctica, la rehabilitación de la hipoacusia generada por un AVD sugiere contemplar los siguientes aspectos: 1. Asesoramiento y educación familiar como un aspecto clave. • Informar a pacientes y familias sobre actividades que deben evitarse para prevenir la progresión de la pérdida auditiva, como deportes de contacto, golpes en la cabeza o cambios bruscos de presión. •  Explicar la naturaleza fluctuante de la EVA y la importancia del uso constante del audífono. 2. Plan de revisiones y seguimiento flexible. •  Establecer un calendario de controles auditivos que pueda adaptarse a las fluctuaciones auditivas del paciente. •  Permitir evaluaciones anticipadas si se detectan cambios en la audición entre citas programadas. •  Registrar las observaciones de la familia o del paciente sobre la audición y el comportamiento comunicativo para optimizar ajustes. 3. Selección de dispositivos versátiles dada la posibilidad de progresión. •  Elegir audífonos que permitan la modificación flexible de la ganancia (audífonos Rite con diferentes potencias de auricular) a cambios en la audición, evitando usar de entrada una ganancia muy alta que pueda ser perjudicial. •  Informar y formar a los pacientes para que puedan utilizar accesorios de conectividad y aplicaciones como apoyo en el manejo de las fluctuaciones. 4. Programación conservadora de la Máxima Presión de Salida (MPO). •  Ajustar la MPO con precaución debido a los posibles síntomas vestibulares asociados con AVD, evitando molestias y sobrecarga auditiva. 5. Diferenciación de causas de fluctuaciones. •  Considerar que a los síntomas producidos por el AVD pueden sumarse otros problemas típicos de oído medio (mucosidad, infecciones, tapones de cerumen). •  Realizar pruebas como timpanometría para diferenciar si la fluctuación se debe al AVD o a condiciones del oído medio. 6.  Ajustes de ventilación (venting). •  Tras seleccionar la ventilación según las características de la pérdida auditiva, es fundamental su verificación objetiva mediante mediciones en oído real (REM), asegurando que no se genere presión sonora inesperada. 7. Programación basada en pérdida neurosensorial. •  Aunque pueda existir un componente conductivo, se recomienda programar los audífonos considerando la pérdida neurosensorial, ajustando según la respuesta del paciente y las evaluaciones de desempeño auditivo. Puede ocurrir que en este tipo de condición finalmente sea necesario un implante coclear. En cuanto al resultado de esta intervención,  los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados 3 si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En adultos, la duración del uso previo de audífonos puede influir en el rendimiento posoperatorio, afectando la adaptación y aprovechamiento del implante. Los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En conclusión, el conocimiento del Síndrome del Acueducto Vestibular Dilatado y la atención a las consideraciones clínicas asociadas es fundamental para un manejo adecuado de la rehabilitación auditiva de esta población, permitiendo abordar con confianza una patología no siempre bien conocida, así como tomar decisiones más precisas. Referencias: 1 Wolf, J. (s.f.). Advanced management of complex cases: Enlarged Vestibular Aqueduct. Audiology Online. https://www.audiologyonline.com 2 Gopen Q, Zhou G, Whittemore K, Kenna M. Enlarged vestibular aqueduct: review of controversial aspects. Laryngoscope. 2011 Sep;121(9):1971-8. doi: 10.1002/lary.22083. Epub 2011 Aug 16. PMID: 22024854. 3 Hura, N., Stewart, M., & Walsh, J. (2020). Progression of hearing loss and cochlear implantation in large vestibular aqueduct syndrome. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 135, 110133. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2020.110133

Beltone impulsa el papel de la audiología en ópticas y refuerza su vínculo con el sector en ExpoÓptica 2026

IFEMA - Madrid. 17 abril de 2026 La compañía pone el foco en la especialización, la innovación y el futuro de la salud auditiva en un entorno profesional en evolución permanente. Beltone, marca de Grupo GN, ha reforzado su posicionamiento en ExpoÓptica 2026 como uno de los principales impulsores de la audiología dentro del entorno óptico, en un momento clave para la evolución del sector. La feria, celebrada en IFEMA Madrid, ha vuelto a reunir, en la edición de 2026, a un perfil de visitante cualificado y ha evidenciado el creciente protagonismo de la audiología como línea estratégica para las ópticas. Una propuesta experiencial para un mercado en transformación El stand de Beltone ha destacado por su planteamiento conceptual, articulado en torno a la idea de un viaje en barco como metáfora de un mercado en constante movimiento. Este enfoque ha permitido trasladar a los profesionales una propuesta clara para integrar la audiología en óptica con una estrategia definida. “Queríamos invitar a los ópticos a subirse a un proyecto con rumbo claro, en un entorno cambiante, y mostrarles que hay oportunidades reales de crecimiento”, explicaba Jezabel Bueno, responsable del proyecto de Beltone Ópticas, al término de la edición de 2026. La propuesta ha facilitado tanto el reencuentro con clientes como la generación de nuevas oportunidades, con un notable interés por parte de ópticas que ya trabajan la audiología o que valoran incorporarla. Beltone Ópticas crece como plataforma de desarrollo En el marco de la feria, Beltone ha mostrado la evolución de su proyecto Beltone Ópticas, que alcanza su cuarto año con una propuesta reforzada en formación, marketing y acompañamiento al profesional. El modelo incluye campañas personalizadas, herramientas de análisis de negocio y un programa formativo amplio orientado a implicar a todo el equipo en el desarrollo de la audiología dentro de la óptica. El objetivo es dotar al profesional de recursos que le permitan identificar oportunidades de crecimiento y convertir la audiología en una línea sólida dentro de su actividad. Innovación aplicada y valor para el profesional Desde el área comercial, Pilar García, directora de Ventas de Beltone en España, subraya que la compañía trabaja con una visión integral que combina presente y futuro. “Queremos que nuestros clientes sientan que están a la cabeza de la innovación, pero también que tienen un plan claro para hoy, con formación, herramientas clínicas y de venta que les permitan seguir creciendo”. Salud auditiva y cognición, el próximo gran reto José Luis Otero, director general de GN del sur de Europa y Brasil, ponía el acento, en sus conclusiones, en el futuro del sector, destacando la necesidad de avanzar en la relación entre audición y salud cognitiva. “Tenemos que dar el salto y empezar a trabajar los problemas cognitivos, ver el impacto que tienen y cómo podemos resolverlos a través de la mejora de la audición. Ese será el siguiente paso”, afirmaba. En este sentido, apuntaba a una evolución del propio sector hacia un enfoque más amplio, en el que la audición se integre dentro de una visión global de la salud. Una relación consolidada con el sector y con la feria La presencia de Beltone en ExpoÓptica se apoya en una trayectoria de más de tres décadas. “Desde 1992 estamos aquí. Es un placer compartir este espacio con el sector y mantener una relación tan estrecha con profesionales y compañeros”, destacaba Otero, subrayando el valor de la continuidad y la fidelidad como base de las relaciones construidas a lo largo del tiempo. Esa cercanía con el profesional sigue siendo uno de los pilares de la compañía. “Los audioprotesistas son fieles al servicio, a la relación y al conjunto de soluciones que les ofrecemos. El audífono es solo una parte. Hay que dar tecnología, formación, atención y acompañamiento. Eso es lo que hemos hecho siempre y lo que seguimos haciendo”, concluye.
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