Oticon OpnS, más claves para entender el habla

No somos conscientes de los enormes avances que han experimentado los audífonos en los últimos años.
Pasar de la amplificación lineal a la compresión, de la tecnología analógica a la digital, conseguir una reducción de ruido de forma tan rápida y eficaz que puede hacerse incluso entre palabras, o permitir el acceso a múltiples interlocutores sin sacrificar la reducción de ruido, son avances increíbles de los que se benefician cada día los usuarios de audífonos sin reparar apenas en ello.
El control del feedback es otra de las características de los audífonos que ha experimentado una enorme evolución, tanta, que la frase «los audífonos me pitan» se oye cada vez menos en las consultas de audioprótesis
Todos los sistemas de gestión o eliminación del feedback están basados en la supresión del mismo cuando se produce y lo hacen utilizando uno, dos o tres sistemas complementarios: el cambio de frecuencia añadiendo 10 o 20 Hz a la frecuencia del mismo, la cancelación dinámica del feedback generando una señal de la misma frecuencia pero opuesta en fase o la reducción de la ganancia en las frecuencias que están provocando el feedback.
El problema es que el audífono tiene que «pitar» para que estos sistemas de procesamiento actúen pero como son rápidos y eficaces, el usuario percibe poco el problema.
Muchos gestos de los que hacemos de forma cotidiana pueden provocar el feedback: acercarnos un teléfono a la oreja, abrazar a otra persona, aproximarnos a un cristal, comer…
Cuando se produce, en un tiempo muy breve en los mejores audífonos, actúan los sistemas de eliminación que hemos descrito anteriormente y aunque su actuación sea eficaz y el «pito» no sea un problema, la consecuencia de su actuación sí lo es porque reduce la calidad de la señal sonora y/o la ganancia en las altas frecuencias.
El usuario padece sus efectos aunque no sea consciente de su funcionamiento, porque reducir la ganancia en altas frecuencias, incluso en valores pequeños, impide la percepción de las claves del habla de alta frecuencia que son imprescindibles para entender, especialmente en situaciones con determinados niveles de ruido.

Oticon OpnS aporta un gran cambio en la gestión del feedback. OpenSoundOptimizer es un sistema de prevención del mismo que, como actúa antes de que se produzca, no tiene ninguno de los efectos indeseados de los sistemas de eliminación o atenuación.
Para prevenir se necesita analizar de forma continua la señal sonora con extrema rapidez y eso hoy solo es posible con un audífono basado en la plataforma VeloxS y una herramienta audiológica patentada por Oticon basada en la modulación espectro temporal que solo necesita 60 milisegundos para detectar y prevenir el feedback.
Al no tener que actuar los sistemas de eliminación, no se producen los efectos indeseados derivados de la utilización de los mismos; no se reduce la calidad de la señal sonora, ni se reduce la ganancia en las altas frecuencias.
OpenSoundOptimizer permite utilizar hasta 6 dB más de ganancia en situaciones dinámicas como las que hemos descrito y el usuario recibe hasta un 30% más de las claves del habla, lo que mejora su discriminación y capacidad de comunicación en situaciones complicadas.
Pero los beneficios adicionales de OpnS no se limitan a la mejora en la capacidad para entender, aunque esto sea muy importante, sino que además proporciona más información al cerebro, mejora la memoria auditiva que utilizamos en una conversación y reduce el esfuerzo de escucha, entender nos cansa menos.
Oticon con OpnS y gracias a OpenSoundOptimizer ayuda a los usuarios de audífonos con una calidad de señal y capacidad para entender el habla como nunca antes había sido posible.



